La Multiversal

Existen muchas razones para leer un determinado título de superhéroes. Las más es por gusto, pero no debemos nunca descartar la rutina, el masoquismo y el querer estar informado de lo que ocurre en un universo superheroico. Para este último motivo hay siempre determinados títulos clave que te dan un repaso de los eventos más importantes de la casa madre. Sin profundizar demasiado, para saber qué se cuece en el Universo Marvel suena como imprescindible Vengadores (un título o catorce según las temporadas). En DC podría ser la encarnación/es que toque de la Liga de la Justicia, pero tradicionalmente se concentra bastante poco en los ya de por si ramificados subuniversos del superhombre y el murciélago. Esto lo solventó la editorial hace un tiempo con un título dedicado a Batman y Superman, y no hace mucho lo ha ampliado a tres personajes bajo el título de Trinidad.

Una idea que tuvo un día Francis Manapul y que luego de lo suyo ha seguido publicándose con otros autores. Por gusto, por rutina, por masoquismo o por querer estar informado. A priori parece una colección interesante para saber qué sucede con estos tres emblemáticos personajes. Sin embargo las más de las veces sucede justo al contrario: las circunstancias de cada personaje, que generalmente suelen desparramarse por toda su familia de seres derivadas, afectan también a esta, haciéndola formar parte tangencia de cruces y eventos domésticos. Así, por ejemplo el número 8 de la serie narraba acontecimientos posteriores a Superman: Renacido, como se hacía constar en la primera viñeta de la primera página.

La acción se iniciaba de repente con Superman peleando contra Superman ¿son idénticos, no lo son, tienen el pelo parecido pero no igual, qué ha sucedido?

En pos de la comprensión, debemos tener en cuenta que se narran acontecimientos posteriores a Superman: Renacido, como se hace constar en la doble esplash tras la primera página.

Por tanto, la potencial utilidad informativa de Trinidad rebota en el lector ¿querías leer Trinidad para evitar comprarte Superman, Batman y Wonder Woman? pues ahora tendrás que comprar Superman: Renacido para saber de qué va lo que pasa en el Trinidad de este mes.

Pero aunque no se tenga claro cómo se ha originado la trama, esta se debería disfrutar igualmente, sobre todo si uno se ha criado con tebeos de Vértice y Bruguera, que aunque la numeración fuera correlativa no había garantía de que lo de uno siguiera al anterior. De manera que nos sumergimos en la aventura de Trinidad 8 hasta que llegamos a la segunda doble splash de la grapa, en la que se nos arrojan múltiples versiones de cada personaje.

¡MULTIVERSO! es lo primero que viene a la cabeza. Multiples personajes ergo múltiples universos ¿52? o más, infinitos, por qué no ¿pero no se había quedado en que DC era sólo uno? no lo sé, igual me lo han cambiado, que me quiero informar de estas cosas leyendo Trinidad y pasa lo que pasa. Y para mi, que haya infinitos es lo más pausible a la vista de esa splash.

Además, el número infinito es de lo más sugerente porque abarca todas las posibilidades imaginables y también las no imaginadas. Hay un universo idéntico al que habitamos pero en que este escrito se publicó ayer, otro en que este texto habla de Trinidad, pero de su número 9, otro idéntico en todo al nuestro pero en que escribimos en otro idioma (en el que los chistes que salen, por cierto, son mucho mejores).

El lenguaje, tema nada baladí. Hay universos en que a esto le llamamos dolmen:

Y esto por tanto son dólmenes.

Universos en los que las tradiciones religiosas festejan a una determinada Virgen.

Y a lo largo del año se festeja a determinadas Vírgenes.

Pero también hay universos en los que lo que están viendo lo llaman dolmens y virgens.

Debe haber formas menos enrevesadas de explicar a dónde quiero llegar, pero las estoy aplicando en otros universos, se siente. En el nuestro volvemos a la splash que quiere plasmar el multiverso infinito.

Un multiverso visto desde un universo en que el plural de “-man” en inglés es “-men“.

Pero hay universos en los que en su castellano Superman es palabra aguda. Y su plural por tanto es Supermanes.

En otros universos Batman y Wonder Woman son palabra llana, y además su plural se forma de manera similar al de dolmens y virgens.

Y como el infinito lo abarca tooodo, hay universos también en que los dos plurales se dan a la vez.

Espero estar publicando esto en el universo correcto. Hay uno en que la campaña del Museo de Benavente ya ha completado su objetivo. Así de bruto es lo infinito.