El Watchmen del siglo XXI

Y yo que me burlaba un poco maliciosamente de Javier Zurro, de El Español, por sacar su reseña de The Boys un mes después del estreno de la serie en Amazon, en agosto… No podía esperar que en El Salto, el redactor José Carmona se esperaría hasta el 3 de octubre para sacar la suya.

Hay que reconocerle algo José, y es que ya que está le echa valor y hace algo que casi nadie hace a lo largo de las muchas reseñas de prensa que el periodismo cultural ha hecho en España de la adaptación del cómic de Garth Ennis y Darick Robertson. Por ejemplo, compararla con Watchmen, que así de entrada uno hubiera dicho que era la referencia más obvia y directa, y un producto no precisamente desconocido para el consumido de superhéroes en formato audiovisual. También es el primero que se las apaña para mencionar a Seth Rogen, cuyo nombre se ha volatilizado de los comentarios sobre The Boys una vez estrenada.

También hay que decir que probablemente es el periodista que menos habla del formato original de la historia. Ni Ennis ni Robertson son mencionados en ningún momento del texto. Bueno, cosas de este mundillo donde uno tiene suerte si, una vez muerto, empiezan a acreditarle en los créditos de las películas.

Carmona hace algunas reflexiones llamativas. Por ejemplo, opone el que los personajes de The Boys sean una parodia de la JLA de DC con que tengan un trasfondo similar al de los héroes de Watchmen. Como si Watchmen y DC no tuvieran nada que ver, oye. En esa moda tan boyante entre los periodistas de separar entre “los superhéroes bien” aka, el Youker, y los “superhéroes mal” aka, Los Vengadores, muchas veces nos olvidamos de que el mundo es más pequeño de lo que parece.

Por eso, uno puede afirmar cosas como esta:

Y rápidamente uno puede ponerse a pensar en esto:

Que claro, no es de Warner Bros, es de Sony, esa copañía que no tiene ningún interés en el mercado del cine de superhéroes más mainstream estilo Disney/Marvel.

Sin embargo, claro, uno también puede pensar en otras cosas. Obras que hablen de Superman como un “altavoz para todas las miserias yanquis”, como Carmona destaca como una virtud en The Boys. 

Bueno, no, esa no vale, porque el malo es Lex Luthor, no Superman. Hablo de alguna en el que se mostrase a Superman como un esbirro corporativo al servicio de la maquinaria de opresión estadounidense y todo su aparato militarizado.

Pero bueno, aquí lo importante es hablar con propiedad, y hablando en serio, las películas de dibujitos no pueden contar. Se empieza contando con eso y se acaba contando con los videojuegos de Injustice, y eso sí que no, ni que los videojuegos fueran una cosa seria o algo.

Y hablando de cosas que no cuentan. Cuando hablamos del origen de los superhéroes, obviamente todos pensamos en el mismo personaje. ¿No? Claro, en el Capitán América.

Porque evidentemente, Superman, Zatara, Batman, Sandman, Blue Beetle, Flash, Hawkman, el Capitán Marvel Shazam, o el Doctor Destino no cuentan. Porque estamos hablando de personajes que sirvan para hacer propaganda militarista estadounidense. Tampoco valdrían, por supuesto, Americommando, The Shield, Minute Man y otros superhéroes inspirados en la bandera americana y presentados en tebeos anteriores a marzo de 1941. Lo importante, lo fundamental, lo bueno para el SEO periodístico, es hablar de Marvel. Hasta cuando estamos hablando de The Boys.

Y es que, como dice José Carmona, aquí lo importante es que The Boys es la primera piedra para conseguir El Padrino de los tebeos… digooo, el Watchmen del Siglo XXI.

Ortografía friqui

Cuando uno vive en Madrid está acostumbrado a que le acusen de mirarse solo al ombligo, de estar hablando siempre de si llueve o no llueve y de acaparar toda la agenda informativa. Sin embargo, hay algunas cosas en las que no somos tan especiales. Por ejemplo, lo de creer que tu ciudad es el centro del universo también lo practican los barceloneses con una fijación casi patriótica. En un momento en el que en Twitter debatimos si han llegado ya a Albacete los aerogeneradores o si siguen haciendo la harina en molinos del siglo XV, los compañeros de lodiario aclaran: la puerta de entrada a la ciencia ficción en España está en Barcelona. Lo demás es todo felpudo.

Quizá lo más sorprendente de este artículo es que de esos “más de 20 comercios” se nombren 3, dedicándole más de la mitad del texto a Gigamesh. Pero a mí me llama la atención ese “Friqui” del titular. No porque no pueda ser correcto, no, pero lo cierto es que el diccionario de la RAE recoge como más correcta la grafía “friki”.

Parece que en lodiario han decidido hacer su enmienda a esta forma preferente de escritura por parte de los imperialistas y fachas del DRAE, porque no se trata de un caso aislado en los últimos días.

Al ser Isaac Sánchez catalán, igual que el autor del otro artículo, me planteo si no será algún tipo de estrategia separatista y catalana. Ya sabemos lo mucho que le gusta a esta gente ir a la contra del resto de España, ese felpudo cultural que gira alrededor de Arc de Triomf. Pero creo que ni el desaforado empeño catalanista puede explicarnos por qué en lodiario han decidido que Superman no viene de Krypton…

… si no del Planeta Bitcoin.

Instrucciones para sobrevivir a la ola de calor

Este fin de semana vete con tu pareja a ese chaletito que teneis en las afueras. Ya sabes, ese que está en un páramo helado y por dentro parece hecho de barras de hielo

[Viñeta de Actions Comics 1012]

¿Que no tienes segunda residencia en el Ártico? ¡Haberlo pensado antes, gañán! ¡Que me tenéis harto todos los jóvenes que derrocháis el sueldo en cafés o en aguacates en vez de invertirlo en vivienda como es vuestro deber!

Cuando el alcohol decide por ti

Lo bueno de hacer una despedida de soltera en la Fortaleza de la Soledad es que te puedes emborrachar y poner objetos divertidos en la cabeza sin miedo a cruzarte con conocidos. Lo malo es que estás a miles de kilómetros del stripper más cercano, por lo que una Lois Lane fuera de control decide montar un numerito con los superrobots de Superman

Selina aguanta el alcohol un poco mejor que Lois, y ve las implicaciones de este uso de unos robots que son anatómicamente exactos a Superman, pero Lois por primera vez en ochenta años de personaje confiesa lo hasta el moño de la vida que está y le da todo igual

[Viñetas de Batman 68]

El género que FRANK! construyó

En 1987 un FRANK! Miller en el momento más dulce de su romance con crítica, público y Lynn Varley publicó un pequeño arco en los números 404 a 407 de la serie regular de Batman

Las posibilidades no pasaron desapercibidas para la Casa de las Ideas Ajenas, que empezaron timidamente a explotar la idea, a veces con descaro, a veces con disimulo

En DC se dieron cuenta de que estaban dejando de ganar dinero con la idea, así que se abalanzaron sobre ella. Primero con cuentagotas y cuidando la calidad

Pero luego sin complejos, inundando el mercado con personajes no siempre punteros y autores no lo suficientemente preparados. Y hasta con un logo único para englobarlos a todos

Este abuso del término llevó a que cualquier editor lo usara para vender las precuelas comiqueras de cualquier franquicia que tuviera alquilada

Y claro, siempre acaba saliendo algún cantamañanas que quiere ser más que los demás

Visto todo lo anterior no es extraño que FRANK! haya decidido dar un puñetazo sobre la mesa y volver a tomar posesión de lo que es suyo. Damas y caballeros, con ustedes el bombazo editorial de 2019