Real Americans never…

Señoras y señores, con todos ustedes el GENIAL Captain America, Commie Smasher de los años 50 (sí, lo de “machacacomunistas” venía en la portada)

Más tarde, en pleno hippismo, vendría Steve Englehart a rehacer la continuidad y aclarar que no, que ése no era el verdadero Capi, que era otra persona que se tomó el suero del supersoldado, consiguió un uniforme y un escudo, se hizo la cirugía estética para parecerse al original, se cambió el nombre legalmente a Steve Rogers y… la verdad es que es más creíble la excusa de “ese otro con mi misma IP es mi hermano”

What If…?: XXV Salón Internacional del Cómic Adlo!

En la localidad californiana de Fullerton se celebró durante los días 30 y 31 de febrero el XXV Salón Internacional del cómic Adlo!
Con gran éxito de participación, los asistentes pudieron disfrutar de multitud de talleres, conferencias, mesas redondas y sesiones de firmas que hicieron las delicias de los amantes del cómic y enfermos mentales en general.

El primer día y a primera hora de la mañana estaba previsto el taller de dibujo impartido por Frank Miller bajo el título de “Dibujo para reírse, color para llorar”. Lamentablemente la clase magistral tuvo que ser cancelada por motivos de salud del autor. Parece que Miller está muy deteriorado por un ataque de risa crónico que arrastra desde que se enteró de que había que solicitar el DK2 completo por el Previews antes de que el primer número viera la luz. Aún así, su mujer impartió las lecciones de coloreado mientras las teclas de goma de su spectrum aguantaron.

La siguiente actividad fue la sesión de firmas de Al Milgrom. Un punto a favor de la organización fue que la cola estaba muy bien organizada. Ninguna de las dos personas que estaban en ella se quejó.
El Salón Adlo! es apreciado entre los aficionados por la cercanía y el buen rollo que demuestran los autores con los fans. En ningún sitio la gente de la organización reparte insultos y bofetadas con un cariño tan grande.

Ya por la tarde muchos aprovecharon para visitar la zona comercial y realizar sus compras. Este año, como novedad, se podían adquirir originales que muchos de los artistas tenían a la venta en un espacio destinado especialmente. La anécdota simpática la dieron unos fans que intentando comprar originales de Humberto Ramos se llevaron unos de Francisco Herrera. “Ej que no los firma y luego pasan ejtas cosas” comentaba entre risotadas uno de estos descerebrados.

Junto a la zona comercial se encontraba la exposición de Eddie Campbell.
Bajo el título “From Hell: No me cuentes milongas” se exponían 25 versiones de la misma página desde su concepción original hasta el último retoque. Con sombreros, sin sombreros, con bigotes, sin bigotes, muy sucia, todavía más sucia…

En la zona exclusiva para profesionales, los jóvenes valores de la historieta americana pudieron presentar sus books a los editores españoles invitados que daban sus opiniones a los futuros profesionales. “Si no es autobiográfico no nos vale“, “Explicas en una página lo que se podría hacer en 48” o “Si no dibujas como Dupuy o Berberian no te comes una rosca” fueron los consejos más escuchados.

A última hora y como colofón, el evento más esperado del día. El debate que enfrentaba a John Byrne y Neal Adams. Bajo el título “Yo, yo y yo” debatieron sobre lo humano y lo divino y los que asistieron sacaron conclusiones tan interesantes como que Byrne inventó la rueda y Adams la electricidad. Tras la pelea de egos nadie salió gravemente herido salvo la inteligencia de los presentes.

El último día del salón, por la mañana, se celebró la gala de entrega de los premios PicAdlo!. Los ganadores fueron pasando a recoger su estatuilla y acto seguido remachársela en la cabeza al presidente del jurado. A destacar el agradecimiento de Stan Lee que aburrió de tal manera al personal que en la platea se podía ver a gente leyendo las reseñas del U.

Por la tarde y tras una copiosa comida pagada por el Ayuntamiento de Fullerton se procedió a la presentación de la autobiografía de Rob Liefeld. Rob! se hinchó a firmar ejemplares e incluso estampó su firma en las posaderas de un trastornado que tras la firma se marchó gritando “¡¡¡SOY EL PUTO AMO, SOY EL PUTO AMO!!!!”

Y hasta aquí la crónica de este año. Mucho se queda en el tintero por falta de espacio (ladrones de derechos, novedades fantasma, fans disfrazados de editores…) pero ya os podéis hacer una idea de lo que fue esta edición.
Os esperamos en la próxima.

Aviv Bör!