¿Y si…Raimon Fonseca también leyera DC?

Me ha venido a la cabeza la posibilidad del título porque hoy ha salido en nuestro idioma una historieta en la que el autor Marvel por excelencia, Jack Kirby, dibujó a la JLA.

Un bonito tomo cartoneado que recopila la segunda de las tres miniseries dedicadas a la linea de muñequitos.

(y si eres de los que aún piensa que Stan Lee hizo algo en Marvel, también puedes encontrar algo suyo con la Liga, aunque sin adaptación al castellano de Españñña –pero si en otras latitudes, veanse comentarios)

El caso es que, acostumbrados a caminos trillados en ciertos temas, tener a alguien como Ray contándonos lo ya sabido supondría un soplo de aire fresco. Porque parece imposible hoy día leer un artículo sobre Daredevil sin que aparezca Miller en algún momento, o que te hablen del Ragnarok y Surtur sin mentar a Simonson, los 4F sin Lee/Kirby... Y algo parecido ocurre en DC, hay títulos y personajes en los que al enfrentarnos a un artículos sabemos que vamos a recorrer paisajes ya conocidos…

…pero Ray siempre tiene alguna perspectiva que no te esperabas.

Leyendo el Omnigold de Iron Man

Estos días he estado leyendo las primeras aventuras de Iron Man en Tales of Suspense, y de vez en cuándo (como buen millennial) interrumpía la lectura para sacar alguna foto. Este ha sido el resultado

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Cría cuervos y tendrás un teléfono móvil #1964 #marvel #tos51

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Tuiteos de la temporada otoño-invierno

Pues eso, copio y pego tuits viejos de mi cuenta y os tengo entretenidos un rato

Cohen Rey

Hay ciertas reiteraciones en la vida de este vuestro blog que han ido incluso más allá de la vida de esta vuestra desorganización, convirtiéndose en eventos fijos en el tiempo que todo el mundo podía imaginar que antes o después acabaría sucediendo algo.

Uno de ellos es nuestro declarado amor por el cineasta Larry Cohen. Hasta el punto de que uno de nuestros posteos de 2004 fuera para cantar las alabanzas de su The Stuff. Recordad lo que dijimos en su momento de este Yogur Mutante Controla-cerebros Intra-terrestre.

Sí, «The Stuff» o «In-Natural» o «La Sustancia Maldita» o yo qué sé cómo la llaman ahora.

Ha pasado tanto tiempo desde entonces que me ha dado tiempo a tenerla en dos versiones domésticas diferentes, la última nada menos que de Arrow Films. (Tranquilos, no incluye flashbacks a ninguna isla)

Pero incluso más que por esa película se le recordaba de manera regular por otra. Sí, ya en aquel primer posteo hace tanto tiempo se escribía sobre ella, pero no solo allí, hubo más ocasiones, la última de las cuales fue cuando alabamos la ética de trabajo de ese otro grande que es Eric Roberts.

Y es que Larry Cohen era un titán. Fuera como director o como guionista siempre encontraba un enfoque de lo GENIAL!, creador de la serie de TV de fantástico y misterio Los Invasores (1967 – 1968) -que fue referenciada en los cómics de Bruguera– además de escribir numerosos guiones para series que van de Los Defensores -La que tuvo más de una temporada- a El Fugitivo pasando por Colombo. Y entonces se puso a dirigir.

Ya solo los títulos alternativos de su primera película, Bone (1972), nos dan una idea de por dónde iban a ir los tiros con él: Beverly Hills Nightmare, Dial Rat for Terror o Housewife. ¿A que ya os ha quedado más claro de qué va?

Y aún le daría tiempo de seguir montado en la blaxploitation adaptando el clásico noir Little Caesar como Black Caesar (1973) y sacándole muy rapidito una secuela: Hell Up in Harlem (1973)

Su siguiente obra daría ya para serie de películas. It’s Alive (1974) va sobre niños que son diferentes pero hay que quererlos igual. O algo así.

Luego llegaría la obra maestra God Told Me To (1976) o Demon o como le toque llamarse esta semana. Sí, los títulos de Cohen siempre están con estas cosas. Aquí que teníamos desde remontar escenas de Espacio: 1999 a darle su primer papelito en cine a Andy Kaufman. Que fuera de un policía que sufre una crisis y empieza a disparar a la gente durante el desfile del Día de San Patricio no tuvo nada que ver. Quiero decir, el hecho de que no tuviera permiso para rodar durante el desfile real y decidiera hacerlo de todos modos con la complicidad de Kaufman.

Los setentas eran así, tú podías hacer una película con intención de que fuera un drama histórico policíaco como The Private Files of J. Edgar Hoover (1977) y el paso de los años harían sonar el título como un softcore kink gay. Son los taquiones.

Para los ’80 ya había llegado a la idea de que aquí había que sorprender, fuera con comedias como Full Moon High (1981), rodar un piloto y que como no salga lo conviertas en un estreno en salas como Momma the Detective, perdón, Hearsay, perdón, See China and Die (1981) y de ahí películas como Q (1982), que como tenía un nombre muy corto para los buscadores tuvo también el título Q: The Winged Serpent. No sé qué problema hubiera habido en llamarla directamente Quetzalcoatl. Esta vez tocaba investigar a los aztecas.

La cosa seguiría con películas como Perfect Strangers (1984) que en lugar de adaptar la serie metía asesinos de la mafia, niños demasiado pequeños como para ser testigos protegidos y madres solteras. Lo típico. No digamos ya el guión de Special Effects (1984), sobre un director de cine que decide dirigir una película basada en un asesinato que acaba de cometer y que están investigando aún, contando con el marido de la víctima y principal sospechoso como ‘asesor’. Eso es solo la mitad de las cosas raras que tiene la película. Como un título que no tiene nada que ver con lo que se cuenta, claro. Teniendo en cuenta que puede rastrearse la influencia de un guión suyo que vendió anteriormente llamado Daddy’s Gone A-Hunting (1969) -él quería que fuera para Hitckcock, pero Hitchcock no opinaba lo mismo- os podéis imaginar lo que nos vamos a encontrar cuando repasemos su carrera como guionista.

Y, por supuesto, la siguiente fue la favorita The Stuff (1985). De la que no creo que haya más que podamos decir.

En los ’80 aún le quedaría tiempo para dirigir la secuela salida de la nada A Return to Salem’s Lot (1987), otra película eminentemente afroamericana como Deadly Illusion (1987) que no diré yo que tenga nada que ver con Action Jackson, pero esta cuenta con Billy Dee Williams, Vanity y Morgan Fairchild y la otra con Carl Weathers, Vanityy Sharon Stone. Bien es cierto que Action Jackson se estrenaría al año siguiente.

Aún le quedaría tiempo en la década para dirigir una última vez a Bette Davis en Wicked Stepmother (1989). No, no es que la hubiera dirigido antes, es que sería su última película. De hecho, se largó del rodaje antes de que terminara -por salud, dijo Cohen; por Cohen, por el guión, por la falta de presupuesto, POR TODO, dijo Davis– así que tuvieron que contratar a otra actriz y reescribir el guión. Pusieron a Barbara Carrera en su lugar, como su hija, y explicaron que la consciencia de Davis había pasado a habitar un gato y se negaba a salir de ahí. ¡Un director de recursos!

Luego llegarían los noventa y con ellos sus últimas tres películas dirigidas: As Good as Dead (1995) y Original Gangstas (1996) serían las dos últimas. La primera un policíaco televisivo con un rato de Traci Lords y un guión setentero. El segundo sería su última película. Una que justifica más que de sobra su leyenda como el director judío que más blaxploitations ha dirigido, y lo hace con una celebración que reúne a Fred Williamson, Pam Grier, Jim Brown y Richard Roundtree entre otros.

Los guiones escritos pero no dirigidos por Cohen serían, entre otros, una multitud de capítulos de series reunidos luego como películas pero también cosas como la adaptación de Mickey Spillane con Armand Assante I, The Jury (1982), el locurón de Best Seller (1987), la nueva adaptación de los Body Snatchers (1993) para Abel Ferrara, el slasher sobrenatural Uncle Sam (1996), las películas de teléfonos y actores Marvel Phone Booth (2002) y Cellular (2004) -¡que sería adaptada en Hong Kong como Bo chi tung wah (2008)!- o Messages Deleted (2010) y, por supuesto, la serie Maniac Cop (1988 -).

Pero, como decía, hay una película en especial que queremos celebrar.

Efectivamente, la película que justificaría por sí solo la presencia de Larry Cohen en este vuestro blog. Es cierto que dicen de él que ha fallecido pero la BBC no ha confirmado nada. Claro que suficiente lío tiene la BBC con lo que tiene. Así que hablemos de

LA AMBULANCIA

En esta película de 1990 un Eric Roberts con el noventeriosmo a tope

pero que muy a tope…

investiga la desaparición de una muchacha, aparentemente raptada por una ambulancia en mitad de la calle. Por supuesto es una posibilidad de explorar la credibilidad de su personaje, realizar una investigación, encontrar aliados, hacer un comentario sobre el principelrescatismo y hablar de la diabetes. Ya, las películas de Cohen son así.

Pero lo más importante para nosotros es el trabajo de Roberts. De su personaje en la película, digo.

Aunque supongo que en esta explosión de noventerismo se nota a qué se dedicaba. ¿No?

¡¿NO?!

Efectivamente, trabajaba como dibujante. En esta empresa, ya sabéis…


Marvel Comics

Esa.

Lo que significa que estamos ante una película que entendió muy pronto, casi podríamos decir que antes de su época, un asunto fundamental.

¡LOS CAMEOS!

No solo porque a Stan Lee le faltara tiempo para ponerse a promocionar que salía en una película* sino, sobre todo, porque entendía que la credibilidad de alguien de la industria del cómic era reducida.

*¡Cómo se puede ver en Namor, The Sub-Mariner, Vol. 1, No. 2, May, 1990, y luego en Conan the Barbarian, Vol. 1, No. 235, August, 1990, joven creyente!

Pero sí, también porque había cameos varios y variados.

ROB! VENDIGA A LARRY COHEN!

Sobre todo teniendo en cuenta que casi podríamos pensar que esta es la historia de orígenes del propio ROB!

Así que sólo podemos despedirnos de él con un sonoro

AVIV YRRAL NEHÖC!

A contracorriente (II)

Ya os conté el miércoles el repaso que Howard Chaykin le estaba dando a Stan Lee con el personaje de Bob Rose en la serie Hey Kids! Comics! Pero desde entonces ha salido el nº4 de la serie, en que Chaykin trata temas tan delicados como la autoría de los personajes…

hey kids 4a

…el robo de ideas (con chiste sobre su peluquín de propina)…

hey kids 4b

hey kids 4c

…o el atribuirse méritos ajenos

hey kids 4d

Mientras tanto, en Mister Miracle Tom King va en una dirección opuesta pero con el mismo destino, y hace que Funky Flashman (recordad que ya desde los años 70 teníamos un Stan Lee con otro nombre) haga gala de una modestia inusual en el personaje al admitir que solo pone palabras a las historias de Jacob

mister miracle 10

(Por cierto, la secuencia de Funky la podéis ver entera en Brainstomping, que la han publicado precisamente hoy acompañando un extenso texto sobre Mister Miracle)

A contracorriente

El año pasado Howard Chaykin estaba feliz cual perdiz con su serie The Divided States of Hysteria, hasta que tras nosequé polémica politicorrectista la editorial y él decidieron que lo mejor era «congelarla» una temporada

Mientras tanto el enfant terrible de los cómics (ojo con lo de enfant, que va camino de los setenta años), para mantenerse ocupado, decidió contar su versión de la historia de los cómics (estadounidenses (mainstream (del siglo XX))) en un tebeo llamado Hey Kids! Comics!… pero cambiando los nombres a lo Carlos Giménez. Por ejemplo, este no es Stan Lee sino Bob Rose de Verve Comics

hey kids 2a

El guionista Bob es la cara pública de Verve, mientras que el dibujante Sid Mitchell, además de quejarse de que Bob escribe lo justito, empieza a olerse que le están haciendo la cama

hey kids 2b

Y hace bien en sospechar, porque poco después Bob se revela como el avatar de la versión más despiadada del capitalismo salvaje

hey kids 2c

Y justo cuando Chaykin está publicando esto va el Stan Lee de verdad y se muere. Y mientras llueven los homenajes, los elogios y los panegíricos por doquier, y por respeto hasta las voces más tradicionalmente anti-Lee guardan silencio, en los kioscos (figuradamente hablando) los lectores pueden encontrar una versión de The Man tan distinta como esta

hey kids 3

Howard Chaykin, siempre a contracorriente. Aunque no lo pretenda

MIS DIESES

Por mucho que creamos cuánto ha revolucionado la cultura popular, tened por seguro que os encontraréis posturetas pañueleando a moco tendido por no encontrar su habitual cameo en la próxima peli de Aquaman.

Al menos los medios que le atribuyen como creador del Capitán América son casi inexistentes, tan mal no estamos.

 

No al intrusismo en la Dolmen

Estaba leyendo el Dolmen de mayo (el 274, si lo queréis localizar mejor) cuando este posteo me ha saltado a la cara

Empecemos por el principio. En el editorial, que reproduce parte del discurso de Ángel de la Calle al recibir su premio en el Salón del Barcelona, aparece una foto del citado autor. Pero parece que no han encontrado otra foto mejor para ilustrar el texto que esta en que un espontáneo de camiseta negra le abraza

espontaneo 1

Bueno, no pasa nada. Total, es el editorial, es un rollo y la gente se lo salta sin leerlo. Pero la trama se complica cuando en la entrevista con Roy Thomas el guonista aparece en la foto de rigor con alguien que no es precisamente su mujer Dann

espontaneo 2

¡El tío pesado de antes! ¿Es que no había más frikis en todo el Salón? Pero la cosa no acaba ahí, porque en la columna de Peter David que este mes trata sobre los problemas de Stan Lee el cachondo del maquetador no ha encontrado otra foto mejor que esta

espontaneo 3

En serio, creo que a la revista Dolmen le iría mucho mejor si dejaran de darle tanta cancha a ese intruso de las orejotas

Pre Monición

El meme de «los Simpsons ya predijeron [escribir aquí el tema que proceda]» se ha repetido tanto y de manera tan mecánica, machacona y reiterativa que ha perdido todo atisbo de gracia y frescura para convertirse en una especie de somnoliento zombi del humor como… anda mira, como Los Simpsons.

Que no es que acierte de vez en cuando, como con lo de predecir la movida de Stan Lee.

O incluso lo que ha pasado con El Crítico.

(el de la Nostalgia)

Pero ya se sabe con los relojes parados y la hora ¿verdad?

Y también sabemos (o deberíamos saber) lo que pasa con cardar la lana y cargar la fama ¿verdad? Que unos cargan con la segunda (los Simpsons) pero son otros las que cardan la primera. Concretamente el Dune de David Lynch que, allá por el lejano 1984…

…predijo nada menos que la futura presidencia de TRUMP!

(visto lo cual no estoy del todo seguro de si hemos salido ganando o perdiendo con que Jodorowski no pudiera rodar su versión con Dalí como Barón Harkonnen)

 

La Suerte de StanLee

Hay veces en las que conviene recordar que hay gente, creadores, que aún superados los noventa siguen trabajando, ocupados en expandir su legado, en mantener vivos sus logros, recordándonos cuando lograron que su medio se pusiera patas arriba, revitalizándolo por completo hasta lograr darle un aire nuevo, con sus luces y sombras, sin duda, pero indudablemente mejor. Pero hoy no vamos a hablar de Norman Lear.

Hoy toca echar un ojo a lo que está pasando con Stan Lee. Quizá no hayáis leído nada aún pero, la verdad, la cosa está llegando a un punto que incluso los que sólo se informan en Espejo Público van a empezar a conocer su nombre. Durante años Stan Lee ha sido su mejor representante. No hay más que recordar que en 2016 dio una entrevista con este titular:

La verdad es que en 2016 aún parecía que las cosas marchaban. ¡Incluso parecía que la FOX iba a hacer una película sobre su vida! (Bueno, no exactamente sobre su vida, pero, eh, si ese chico que trabajó con él era mencionado en Argo, ¿cómo no iba a tener él su propia película?) Lamentablemente en julio de 2017 murió su mujer, Joan, y a partir de ahí…

Digamos que el asunto comenzó lentamente. Con una denuncia en diciembre de ese mismo año de que alguien de su círculo interno le había robado 300 mil dólares.

Y el principio de 2018 no fue mucho mejor. Primero los 300 se convertirían -si tenemos que creer a TMZ– en 850. Poco después el Daily Mail, ese medio de credibilidad… ahm… ese medio… filtraba una historia sobre Stan Lee excediéndose con sus enfermeras. Por supuesto la historia no pasó de ahí. La acusación, decían, se debía a un cambio en la empresa que le atendía, con la antigua queriendo sacar dinero. No fue lo único que se oyó, por supuesto. Los fanes empezaron a rumorear en voz baja que algo raro pasaba con el entorno de Stan Lee. Hasta el punto que cuando sufrió una severa neumonía a finales de febrero se preocuparon porque su cuenta de tuiter siguiera actualizándose. Supongo que bajo la impresión de que una persona con pocas fuerzas jamás entraría a leer tuiter. O porque no pensaban que en realidad sus cuentas en las redes sociales las lleva un grupo de expertos en relaciones públicas. Quiero decir, no es como si Stan Lee fuera Presidente de USA. SAD! EXCELSIOR!

En cualquier caso, los fanes iban poco a poco movilizándose. Bien respondiendo a la cuenta de Lee, exigiendo respuestas.  O moviendo dos hashtags, #FreeStan y, en vista de que parece que hay bastantes Stan más en el mundo, #FreeStanLee.

Así que era cuestión de tiempo que comenzaran los artículos sobre lo que estaba pasando allí. Empezando por uno de Daily Beast en marzo de titular bastante descriptivo.

Pero si marzo había sido movido lo más gordo llegaría en abril. Porque el mes empezó con una de esas historias difíciles de creer incluso una vez leídas.

Hasta el momento pensaba que le estaban desangrando era un tropo literario, no algo literal. Pero, claro, también pensaba que si se hablaba de Stan Lee como un personaje de tebeo se estaban refiriendo más a algo como, no sé…

Por supuesto, al olor de la sangre llegó Bleeding Cool. Que es algo así como todo el periodismo de investigación que se puede permitir tener el mundillo del cómic. A partir de los hashtag y esas cosas llegaron también las fotos y vídeos de Stan Lee en la Silicon Valley Comic Con. Y, la verdad, yo pongo aquí el enlace, pero hay poco que comentar que pueda ser divertido.

Parece que BC tenía razón -quién iba a pensarlo- y algo estaba pasando allí. Quiero decir… Una convención no debería ser así. Debería estar llena de los amigos de los organizadores en los lugares importantes por mucho que importunaran a los invitados, permitiéndoles ser moderadores por embarazoso que resultaran, y luego ya un montón de reglas estúpidas para que quede claro que esto es un negocio y que va sobre cómics como podría ir sobre tornillo, de ahí que no se preocupen de la representación sino del dinero. ¿Qué será lo siguiente? Bueno, imagino que lo siguiente es precisamente lo que se ve en esos vídeos y fotografías.

De modo que el pasado martes los medios llegaron a ese punto en el que era demasiado como para dejarlo pasar. The Hollywood Reporter, una de las dos cabeceras más importantes del mundo del espectáculo -siendo la otra Variety, claro- se marcaba un artículo entre lo espectacular y lo loquísimo.

Apuntando, esta vez, a su hija. Si hasta el momento parecía aparecer como tan víctima como el propio Stan, aunque algo dada a gastar de más, ahora se nos cuentan cosas como que es cómplice en la situación. Aunque sea solo por la influencia de un trío de personajes –Jerry Olivarez, Keya Morgan, y su abogado, Kirk Schenck– que llevaron a cosas como el despido de toda la gente cercana. Incluyendo la sustitución del abogado de Lee por el hermano de Tobey Maguire o llamadas a la policía de Los Ángeles, hasta llegar al momento más Lifetime Movie de todos, con la hija queriendo hacerse con el hijo de la enfermera. Suena a otro tipo de historia, sí. Y, por supuesto, con la declaración de que al saber que se estaba trabajando en este artículo ese círculo decidió grabar un vídeo con Lee.

No es el único medio de gran alcance que se ha fijado en el asunto. Porque si THR es grande en el mundo del espectáculo The New York Times lo es en el mundo. Así que encontrarse con un artículo como este:

En el que intentan contrarrestar el artículo anterior mientras el periodista va dejando caer aquí y allí comentarios -que si un guardia armado de más de metro noventa, que si marcas de cuadros de gran valor que ya no están en las paredes, la afirmación de que estuvo visitando a Leonardo DiCaprio por la película sobre su vida que los representantes de DiCaprio no se molestan en contestar…- que no son precisamente tranquilizadores aunque parezcan pensados para que puedan pasar bajo el radar de alguien que tuviera que dar el visto bueno a la entrevista.

Aunque no tanto como para que el famoso vídeo que mencionaba THR en su artículo no acabara filtrándose a TMZ -claro-. Un vídeo en el que aseguraba que no había sufrido ningún tipo de problema o maltrato… Hecho público poco antes de que decidiera demandar por todos estos asuntos a Olivarez.

La situación es tan extraña que ya han empezado a hablar del tema las gentes del cómic y sus allegados. ¡Incluso Kevin Smith se ha ofrecido a meterlo en su casa! Como vemos, la situación de Stan Lee es complicada. Quizá incluso penosa. (EDITADO: Tanto que hasta El País ha decidido hacer un artículo sobre el tema. ¡Imaginad!)

¿Cómo es posible, podríamos pensar, que no haya alguien para proteger a este creador de las fuerzas que quieren desposeerle de su dinero? Es difícil creer que Stan Lee precisamente pueda acabar así. Pero, claro, el mundillo del cómic en USA funciona de manera extraña. Mientras toda esta historia se iba desarrollando salía otra noticia igual de ilustrativa de lo que significa ser estadounidense.

Un periodista de Michigan está entrevistando a sin techos. Se pone a hablar con uno, al que le falta un brazo, y este le cuenta que su problema fue de origen médico. Las facturas acabaron por costarle la casa. La policía le impedía vivir en su vehículo. Ahora se encuentra viajando de centro de caridad en centro de caridad, teniendo que seguir las directrices de distintas iglesias, viajando y buscando pequeños trabajos que poder realizar… Con casi 70 años. Pero no sólo eso, también -le dice- viaja a veces a pequeñas convenciones de cómic. ¿Para qué? Para intentar hacer algo de dinero. Porque, descubre el periodista, estaba hablando con William Messner-Loebs.

Más allá de fijarse en lo rápido en lo que una persona puede pasar de una posición aceptable a la indigencia la historia de Messner-Loebs salió en algunos medios cercanos al cómic. Se plantearon algunas ayudas que ya veremos si acaban haciéndose efectivas, incluyendo la posibilidad de que se recuperen algunas de sus viejas historias en The Maxx o Epicuro.

A la vez que algunos se preguntaban cómo era posible que su nombre saliera en los títulos de crédito de la película de Wonder Woman y, sin embargo, no le hubiera llegado dinero.

Y esto con dos personas dentro de la parte más comercial de la industria.

Al final de todo esto sólo se puede esperar que las cosas mejoren para los implicados, y recordar las palabras que alguien sabio dijo ya hace tiempo: