Aumentando la representación española en Marvel

El nº11 de la serie actual de Spider-Woman, publicado esta semana en EEUU, venía con dos ganchos: el primero, el retorno de Jessica a su uniforme clásico (si no recordabas que tenía uniforme nuevo… bueno, ahora entiendes por qué ha vuelto al clásico); y el segundo, villanos nuevos. Concretamente estos:

Perdón, ¿cómo has dicho que os llamáis?

Mira, ¿sabes lo que te digo? Que me vale. En peores plazas hemos toreado. ¡Nunca mejor dicho!

Tuiteos de del segundo marzo pandémico

Probablemente ya los hayas visto, pero seguramente ya los habías olvidado

¡Me cago en la leche, merchandising!

El del merchandising de tebeos de pijameros es una madriguera de conejo en la que más le vale al incauto no caer so pena de acabar perdido cual Alicia en una tierra de bizarras e incesantes visiones. Todos recordamos (tras intentar inútilmente olvidar) la clásica pistola de agua de Batman.

Pero la pluscuamperfecta demencialidad de este artefacto no debe cegarnos al hecho de que los escaparates de las tiendas de juguetes viejunas vieron objetos que rivalizan con el en horripiliante inquietud.

Como los patines hechos con piel de Hulk.

Estos tiempos modernos de películas han traido un incremento de la oferta merchandisera, incrementando así las posibilidades de lucimiento de los diseñadores. Pero, qué quereis que os diga, no es lo mismo.

Lejos de mi intención restarle mérito al creador del Spider-Man que se restriega contra el cepillo con la impúdica lascivia de una stripper de Las vegas. Ni mucho menos a las mentes tras esos otros visionarios conceptos que ya hemos celebrado en estás páginas.

Porque ni los Vengaconsoladores…

…ni la Baticueva para hamsters…

…ni el Hugo Strange intentando hacerse pasar por Stan Lee carecen de enloquecedor impacto. El problema no es que no haya talento en la actualidad, es que nunca llegará a igualar el de la época que parió los posters troquelados articulados. Esa invención que permitia a los niños recrear las divertidas aventuras de Superman y Batman…

…para risilla nerviosa de Wonder Woman y pasmo absoluto de Spider-Man.

Y hablando de nuestro Amistoso Vecino, si hay un juguete total y absolutamente errado no me cabe la menor duda de que es el aparato de ejercicios Muscle Meter de Spider-Man. Es imposible concebir un objeto en el que oferta y demanda choquen de manera más catastrófica. Y no es sólo que los diseñadores de los 70, completamente ignorantes sobre el público lector de las aventuras arácnidas, pensara que disfrutarían de un artefacto que marcara sus grados de progreso con palabras que oian todos los dias en el patio del colegio como «flojucho» o «nenaza»…

…es que pensaran que necesitaban ejercicio extra de fuerza manual.

(¿veis, chicos? he logrado escribir un post entero sobre merchandising superheroico sin mencionar a Wonder Woman haciendo la tijera)

UPS…

Instagrameos del invierno de la tercera ola

Sí, hoy toca reposiciones. Para material nuevo, volved ayer. O cualquier otro día anterior de esta semana

El Curioso Caso de Álbertin Viña

Otro aniversario que se acerca. En 2021 se cumplirán 60 años desde la salida del primer número de Los Cuatro Fantasticos, y por tanto del Universo Marvel y la exitosa andadura de Marvel Comics. Una cifra que al principio impresiona, aunque no es tanto si lo ponemos en perspectiva. Pero no, no voy a compararlo con Superman o con DC, pues estamos hablando de andaduras exitosas. Que vale, que 60 años está bien, pero no debemos olvidar que en nuestro país la pubicación que dio nombre a las demás, el TBO, se publicó 66 años, desde 1917 hasta 1983. Vale, luego otra gente compró los derechos e intentó usar la misma cabecera, pero TBO sólo hubo uno. Y no hay tantas diferencias entre Marvel y el TBO en aquel periodo entre los sesenta y los ochenta. Vale que a uno le ha ido mejor que a otro, pero básicamente ha sido por una cuestión coyuntural, ya que el TBO era más de gags y escenas cortas que de seriales y personajes, de manera que el material marveliano fue mucho más proclive a la generación de audiovisuales varios, que es por lo que al final la gente normal lo conoce hoy en día. El TBO tenía pocos personajes fijos, que rara vez se extendían más de una página. En eso Bruguera también le comió la tostada, y personajes como Sacarino, Zipi y Zape, Anacleto, Superlópez, Pepe Gotera o Mortadelo han tenido sus correspondientes adaptaciones que habrán dejado sus buenos dividendos. Y para acentuar las semejanzas entre la Casa de las Ideas y la Revista infantil para todas las edades, debemos referirnos a las cabezas pensantes y factótums en aquella época en ambas editoriales, esto es, Stan Lee (1922-2018) y Albert Viña (1923-2015).

A nadie se le escapa que Stan Lee entró en la Timely que más tarde sería Marvel por los lazos familiares con su propietario Martin Goodman, concretamente por ser el marido de una prima suya. Aquí tenemos a un casado y feliz Stan en los años 50 sonriente por tener trabajo fijo.

Por su parte, Albert Viña entró en TBO a mediados de los cincuenta con cargos varios por ser hijo de uno de los fundadores de la publicación, Emilio Viña. En realidad iba para médico pero no llegó a terminar todas las asignaturas y tras la muerte de un hermano su padre le aconsejó (y los deseos de un padre de entonces eran órdenes para los hijos) que se pusiera a trabajar con ellos. Pero conste que el que sale más serio en la foto es el padre.

Stan continuaba picando texto y haciendo guiones para aquella Timely. De monstruos, del Oeste, de lo que fuera trendy en cada momento. Seguía sonriente, aunque las inquietudes artísticas le reconcomían por dentro.

Por su parte, Albert iba ascendiendo en el escalafon de la revista y copando responsabilidades editoriales. Gran parte de la documentación gráfica en este texto procede de las memorias de Rosa Segura Ediciones TBO ¿dígame? donde relata sus dos etapas (1956-1960 y 1975-1983) como secretaria allí. A la primera etapa corresponden estas dos instantáneas cuando fueron, ella con su padre y él con su esposa, a visitar un barco.

Años 60. La Explosión con Marvel. Todo va bien, con Stan dándole a la tecla sin dejar de sonreir.

Aquí le tenemos en 1964 posando junto a un fan.

En 1965, Albert asume labores editoriales plenas en TBO al sacarse un curso de la Comisión de Información y Publicaciones Infantiles y Juveniles que le convalidaba la carrera de Periodismo para estos menesteres. Así que en 1967, con motivo del 50 Aniversario de TBO fue condecorado como Comendador de la Orden del Mérito Civil por el entonces Ministro de Información y Turismo.

1966. La influencia de Marvel se extiende más allá de la chavalada y circula como material de consumo en ambientes universitarios. Stan sabe ver que ahí hay un filón para meterse en el mercado masivo y se reinventa a si mismo con una imagen más cool, de manera que un buen día se planta sin avisar en la oficina con la pinta que podéis ver aquí.

Efectivamente, comenzó a llevar unas gafas oscuras que le otorgaban un aire más chic e intelectual. Y para los saraos que se iba a publicitar lo suyo: conferencias, sesiones de firmas, fiestas de cumpleaños…

Es en este periodo cuando se dejó también su característico bigote.

Que a principio de los años setenta complementó con una barba que no duró demasiado.

1971. Madurito interesante. Yum.

Muchos seréis los que conoceis esta imagen suya de 1975, aunque no sé si sabíais que la imagen está recortada. Clicando en ella podréis acceder a la fotografía original completa (NSFW).

Entretanto, en España, Albert también consideró que al TBO hacía falta un aire fresco, modernizarse, aunque aquí las cosas se hacían más despacio y los recambios artísticos parecían suceder por causas naturales. Aun así para entrados los setenta ya contaba con gente como Tharrats, Paco Mir y Sirvent, el germen de aquel loco Habichuelo. En 1972 tiró de la estrategia Legacy para llegar al número 2000 sumando las numeraciones anteriores y la época en que el tebeo no salía de forma continuada por temas de restricciones de papel, de alimentos y de libertades en general. La publicación pasó a llamarse TBO 2000, nombre molón como pocos que mantuvo hasta el 2365 en que pasó a llamarse EL TBO. En 1975 se reencuentra con Rosa Segura y la convence para volver a la revista a tiempo parcial. Aquí la tenemos en la redacción, con Albert al fondo.

Aquí saraos había menos, pero si se iba de turismo por la zona, le sacaban en la publicación de la diócesis correspondiente. Madurito interesante.

Y las cosas fueron bien mientras fueron bien. De manera que mientras Marvel colocaba franquicias en cartoons televisivos y videojuegos de pocos bits, el TBO fue languideciendo sin posibilidad de desarrollar una estrategia parecida, hasta dejar de publicarse en 1983. De unas pocas semanas antes del cierre es la siguiente instantanea con parte del equipo a la puerta y Albert en el centro, elegante como siempre atestiguan que fue quienes le trataron.

Ahí las cosas dejaron de converger, pero coincidiremos en que hasta entonces fueron vidas muy paralelas.

MAKE MINE TBO! MAKE MINE ALBERT!

Instagrameos de un verano confinados

¡Reposiciones! ¡No castigues tu cerebro leyendo cosas que no hayas leído antes!

Mundos Extraños (pero todos en este)

-¿Puedo pasar, Stan?

-Adelante, Steve, pasa, pasa.

-¿Y este crio?

-El hijo de la nueva secretaria, que hoy la ha dejado tirada la niñera y se lo ha tenido que traer al tajo. Di «hola» a Steve, Timmy.

-Hola.

-Steve es uno de los señores que hace los dibujos de los tebeos que publicamos aquí en Atlas.

-¿Ah sí? ¿Sabe usted quién es más fuerte? ¿Gracoom o Meccano?

-Cómo son estos pequeñuelos.

-En el número 42 de Historias para Asombrar aparece una Isla Diablo en la que vive un alienígena varado. Sin embargo en el episodio 37 de Relatos de Asombro en la Isla Diablo vive un monstruo mágico causado por una maldición. ¿Nunca se encuentran porque la vegetación es muy tupida? ¿Acaso coexisten en planos de realidad paralelos superpuestos?

-Verdaderamente creen en todo. Bueno, qué argumento me traes para el siguiente número de Extraños Mundos.

-No me acaba de convencer este método de trabajo que te has inventado, Stan.

-Pensaba llamarlo «el Método Atlas™ de los Cómics»

-Y el nombre menos todavía.

-Bueno, ya habrá tiempo para discutir. Una de esa discusiones amigables que tenemos que nunca romperán nuestra inquebrantable amistad. A ver esas páginas. Oye, no será otra movida de ese escritor con el que te has puesto pesadito, ese Ian Rand, ¿verdad?

-Es AYN Rand, Stan (maldito parásito social)

-Lo que sea. Que no tenga luego que arreglarlo en los diálogos gracias al Método Atlas™ como la última vez.

-Tranquilo Stan, he aprendido la lección. Nada de política, nunca más, esa es la cuestión. Mi historia empieza así, con un viejo científico que ha inventado una máquina del tiempo y llega a los tiempos del Rey Arturo en busca del legendario Merlín el mago.

-¡Y al final resulta que él acabará convirtiéndose en el mago Merlín!

-Ehm… N-no necesariamente, niño… Ve… verás, Stan, nada más desembarcar un fortuito accidente hace que la nave explote, asustando al supersticioso caballero…

-¡Y dejándolo atrapado en el pasado, donde acabará convirtiéndose en el mago Merlín!

-P-puede que NO… Porque al quedarse sólo reflexiona sobre los acontecimientos que le han llevado a este punto. Cómo sus colegas científicos se reian de su teoría sobre la identidad real de Merlín el mago, un…

-¡Un científico llegado del futuro en una máquina del tiempo al que tomaron por mago por los artilugios tecnológicos que llevaba consigo!

-Ahm… No… no necesariamente, ¿sabes, monín?

-Estoy intrigado, Steve, continua.

-Bueno, el caso es que nuestro protagonista echa a andar en busca de Merlín. Pero por algún arcano e incognoscible motivo todo el mundo conoce al Rey Arturo pero nadie ha oido hablar del mago.

-¡Porque él todavia no se ha convertido en Merlín!

-¿NO TIENES NADA QUE HACER EN ALGUN LADO, PEQUEÑA SABANDquiero decir pequeñuelo?

-Un poco de cuidado con las nuevas generaciones, Steve. Son nuestra cantera de futuros lectores que se renueva cada ocho años.

-Pero Stan…

-Venga, continua con la historia, que me tienes super intrigado.

-Nuestro protagonista continua su búsqueda. Y a cada encuentro con los aldeanos medievales los sorprende con sus conocimientos científicos y su uso de tecnología desconocida para ellos.

-¡Oh qué coincidencia!

-Las coincidencias pasan, chico.

-¡Un científico que ha construido una máquina del tiempo ha viajado al pasado para demostrar su teoria de que Merlín el mago era un científico que había viajadao al pasado en una máquina del tiempo! ¿HOLAAA?

-No veo nada extraño.

-Y además un gato de dibujos animados acaba de entrar en las oficinas.

-No hombre, ese es Roy Thomas, el nuevo becario.

-Maldito hippy parásito. Una guerra en el sudeste asiático es lo que necesitan.

-Deja de rezongar por lo bajini en cursiva y acaba de mostrarme las páginas, Steve. Cómo acaba la historia.

-Eso, Steve, ¿cómo acaba?

-Pues finalmente nuestro heroe es llamado a la presencia del Rey Arturo…

-Ajam…

-…y acude emocionado pensando que por fin va a conocer a Merlín…

-¿Ajjjaaaammmm…?

-…y… y se encuentra con que… con [SNIFS] que…

…con que en realidad [SOB] él es el científico venido del futuro al que confunden con un mago y… y acabarán llamando Merlín…

¡OH QUÉ SORPRESA MÁS SORPRENDENTE!

-En fin, Steve, no puedo negar que ciertos indicios apuntaban en esa dirección.

-¿Sabes lo JODIDO que es hacer historias con final sopresa, Stan? ¿Una detrás de otra? ¿TODAS con final sorpresa? ¿SIEMPRE? [CHOKE] ¿Finales que NADIE se vea venir NUNCA? [SOB] ¡No puedo más! ¡Si le pidieras eso a un director de cine a la altura de su tercera película TODO el mundo se vería venir sus finales sorpresa! ¿QUÉ tienen de malo las historias tradicionales con moraleja final donde los malvados parásitos perecen consumidos por su propia mediocridad y codicia y los heroes festejan su superioridad física e intelectual practicando sexo sadomasoquista?

-Estooo… quizá deberías tomarte el resto del dia libre, Steve. No te preocupes por esto, gracias a mi inimitable Método Atlás™ le pondré unos dialogos y un título que hagan que la revelación sea una sorpresa.

Y tú, chaval, es el tercer dibujante al que haces llorar. Estarás contento. ¡Señora Powers, venga a llevarase a su hijo antes de que me deje sin autores!

Aunque ya no sea mayo, ¿te puedo tuitear?

Una segunda oportunidad para que podáis leer chorradas que en su mayor parte no se merecían ni una primera oportunidad

Los desnudos y los muermos

Vivimos tiempos complicados. Sobre todo complicados de explicar a un espectador ajeno. Menos mal que nada nos es ajeno.

Ahora parece que hay un problema en la contextualización. Y la verdad es que es difícil de pensar un momento en el que algo descontextualizado haya podido ser confuso.

No, jamás se me ocurriría que algo con un contexto inadecuado podría tener problema alguno para su comprensión.

Y eso que los creadores tienden a verlas… En los demás. Will Eisner no tuvo problemas en criticar la representación de los judíos que hacía Dickens con Fagin mientras que su propia creación de Ebony White le parecía que era nancinoindado la tirifaucanda del ponturrienocio en la repuntincia del nonolenco y, por tanto, ¡no, hija, no!

Pero, claro, no es como si los editores al sacar los tomos de Spirit hubieran puestos textos explicativos y contextualizadores.

¿Qué?

¿Y no ha habido bronca? De verdad, los lectores de cómics, lo flojos que son…

Pero bueno, podría ser peor, al menos no es dentro del cómic.

Menos mal que estaba Stan Lee haciendo los diálogos para que nadie en su sano juicio piense que en Marvel había una conspiración feminista.

Pero bueno, ese es el mundo de los superhéroes, con más ejemplos de adolescentes guionizando que de mujeres de color. Un saludo al servicio jurídico de DC.

Por supuesto todo esto va de que las cosas que nos gustan -bueno, o que parcialmente toleramos- pueden tener partes que quizá no estén tan bien. Y que lo adulto es aceptar esto y tenerlo en cuenta. Por supuesto la idea de que algo sea adulto no suele casar muy bien con los cómics porque entonces sería más difícil convencer a las grandes empresas de que te dejen guionizar. (Al menos sin inventarte un nombre falso para hacerte pasar por una minoría, claro)

Perdón, no estoy siendo muy claro, quería decir…

¡A ver si ahora, además de celebrar lo bueno, progresista y avanzado de los cómics vamos también a tener que aceptar y asumir lo que tenían de retrógrado! ¡El acabose!

¡Imaginad, todos esos cómics que se han visto víctima de las críticas exacerbadas de grupúsculos de malvados secuaces de la corrección política que nos han impedido disfrutar en las estanterías de nuestras tientas de las susodichas obras de arte!

¡Por su culpa no hay UNA edición viva de La broma asesina!

¡Obviamente esto OBLIGARÁ a la editorial a realizar algo que sin duda JAMÁS querrían hacer! ¡Una NUEVA edición de La Broma Asesina ahora con texto contextual y advertencias!

Bueno, suponemos que tendrán que mantener una edición sin contexto para aquellos a los que les ofenda que se contextualicen los cómics.

Como si hiciera falta.

Instagrameos de febrero

¡De los años 60 del siglo XX a los años 20 del siglo XXI!

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El destacado papel de la mujer en Asgard #marvel #jim120

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¡Nadie succiona como el poderoso Thor! #jim94 #marvel

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