Haciendo números

Con Daredevil recién cancelada y Peter Parker: The Spectacular Spider-Man dando sus últimos coletazos se acaba en Marvel la anomalía de las colecciones con numeraciones de tres cifras, herencia de Legacy (palabro que, curiosamente, significa herencia). Y cuando pase esto, ¿cuál será la colección del Universo Marvel con numeración más alta? Pues ni más ni menos que…

SpiderMan Deadpool 42

Sí, Spiderman y Muertopiscinas llevan ya CUARENTA Y DOS números de la colección que protagonizan en común. Y más aún: no tienen previsto parar antes del cincuenta. ¡Que ROB! nos asista!

Sábado en la Heroes Con Sin ROB! Madrid

sandmanuela

¡El Spidey Juego!

¡Seamos modernos, hablemos del videojuego de Spider-Man que está causando furor entre la juventú!

Ahm… veamos… seguro que hay por aquí alguien que use trastos de esos…

Ah, sí, aquí está.

Pues, efectivamente, tal y como habéis podido ver en la publicidad el videojuego da todo lo que promete y más: Tirar telarañas, escalar edificios, luchar con malosos… ¡Todo lo que Stan Lee prometió en su presentación junto a Spidey y el Duende Verde!

Por supuesto los anuncios de televisión eran una cosa…

aunque ya estábamos advertidos por las distintas publicididades aparecidas

en los distintos idiomas…

pero lo importante fue que cuando el juego llegó:

era exactamente

lo que

todos

imaginábamos.

¡Incluso en movimiento!

 

¡A saber, a partir de aquí a dónde se podrá llegar en unas décadas! ¡¡¡Quizá incluso encuentren una forma de hacerlo portatil o algo!!! Imaginad, dos pantallas que se abren y puedes llevar el juego de una a otra… ¡Revolucionario!

Pero, para eso, aún quedan años. Disfrutemos, mientras tanto, del juego de Spidey que tenemos ahora.

Nos volveremos a encontrar, nosecuándo, nosedónde…

En ADLO! somos perfectamente capaces de reconocer los errores. Lo que pasa es que no los cometemos nunca, claro, pero en las contadísimas ocasiones en que lo inconcebible se torna concebible no nos duelen prendas en admitirlo.

Concretamente de los cientos y cientos de comentarios a mi post de la semana pasada (reconozco que a veces esto de los blogs es un poco agobiante, ójala se inventaran una o dos redes sociales más que aliviaran un poco la carga) varios señalaron con acierto que no todo en One More Day era un calco de la minisaga de Flash. Que si bien el argumento principal conicidia con taquiónica exactitud no era el caso del momento central, el que originaba el título mismo de la saga.

Ese Un Día Más durante el que Peter y Eme Punto Jota se amaban con la desesperación de saber que al ponerse el sol su relación iba a desvanecerse en los abismos del olvido. En la saga de Neron no tiene lugar una escena realmente similar.

Es cierto.

Tiene lugar 30 episodios más tarde cuando el Flash sustituto de una Tierra paralela (sin número, eran los locos locos dias del Hipertiempo) debe marcharse antes de que su mera presencia destruya el continuo espaciotemporal…

…y a lo largo de último Un Día Más debe despedirse de su amada sabiendo que la reintegración de dicho continuo borrará todo rastro y recuerdo de su relación.

Sigo leyendo las aventuras del Flash clásico con entusiasmo. ¿Qué nuevos postreros homenajes arácnidos me puedo topar en sus páginas? Cualquiera de estos días se descubre que… yo que sé, que tras la máscara del mayor archienemigo de nuestro heroe se esconde un cercano conocido, un padre del mejor amigo de Barry y…

Naahhh…

Eso NUNCA pasaría en una historia de Flash…

Siendo social en diciembre

Os incrusto aquí cosas de mi Tuiter y de mi Insta y a correr

Este es Mike McCraken tras tocar de forma poco apropiada a Big Barda #mm10

Una publicación compartida de Eme A (@emea75) el

¿Os habéis leído ya el segundo tomo de Giant Days de @fandogamia?

Una publicación compartida de Eme A (@emea75) el

#jli24 #dc

Una publicación compartida de Eme A (@emea75) el

Feudo

Llevamos un par de semanas que el mundillo del celuloide no nos da más que disgustos. No no, hablo de lo de Harvey Weinstein. Quién lo hubiera dicho, si era una bellísima persona, casi tan bueno como Robert Redford. O más. ¡Cómo será de gordo… digo lo de sus delitos… que en esos 15 días nadie se ha incorporado y luego abandonado el proyecto de película de Batman!

Pero bueno, esto es un blog de tebeos ¿no? Así que hablemos de tebeos y de los hombres que los escriben. Como Ron Zimmerman.

Y no dejamos el tema de autores que saltan del séptimo al noveno arte y luego de vuelta porque ahí donde lo veis el hijo del matrimonio Zimmerman tiene a sus espaldas una larga carrera de guionista de la cosa audiovisual, con destellos como un episodio de Los Simpson en su etapa cumbre (la de ahora) o uno de la mismísima VIP. Si hasta tiene su propia página de fans en Facebook. ¿Verdad que no extraña nada que Cher se lo agenciara?

(aquí cantando rodeada de marineros, con su siguiente disco dió una GRAN SORPRESA al reinventarse como icono del mundo gay)

Pero, como ya he dicho, este es un blog sobre tebeos y los hombres que los escriben. Y a principios de siglo (XXI) Ron tuvo a bien honrar al spiderverso marveliano con su presencia. Un paso que se plasmó primero en un serial en Marvel Comics Presents y después en una miniserie protagonizada por el (entonces) único vástago del (entonces) fenecido Kraven el Cazador y referencialmente titulada Get Kraven.

En ella nuestro homónimo protagonista decide mudarse a la Ciudad de las Estrellas LALALAND para producir una película. Siendo un guión escrito por un residente de dicha urbe no resulta extraño que la historia esté trufada de poco disimuladas referencias a la gente del Negocio del Show pero el mérito de Zimmerman es no olvidar que transcurre en un universo superheroico. Y ya sabemos que la medida del (super)heroe la da su (super)villano.

Y pocos tan inolvidables los ha habido como los Hermanos Rothstein.

Dos infraseres repugnantes tanto física como moralmente que sólo podrían existir en el mismo mundo de fantasía en el que viven Dormmamu, el Doctor Muerte y Howard el Pato.

Porque al fin y al cabo uno podría entender que intenten sabotear el proyecto de Kraven por aquello de la territorialidad pero su maldad va mucho más allá. No conoce límites, como los plazos del procés y el contraprocés. Los Rothstein tienen por costumbre adquirir guiones y… ¿estais sentados…?

¡REESCRIBIRLOS!

Es mérito de la pluma de Zimmerman mantener un delicado equilibro entre el Más Grande que la Vida™ y la credibilidad. Sus villanos nunca resultan exagerados por mucho que cometan atrocidades imposibles en el mundo real como amenazar a actores, incumplir acuerdos…

…o violar a la novia de Kraven.

En estos tiempos de recopilatorios y reediciones sería interesante recuperar Get Kraven, sin duda una pequeña joya semiolvidada, ejemplo de que las narraciones de distopias pesadillescas que muestran un reflejo tenebroso de nuestro mundo no siempre requieren un apocalipsis previo para tener lugar. Quizá eso podría volver a atraer a Zimmerman al spiderverso e incluso regalarnos una historia sobre ese villano al que sólo osó mencionar de pasada en su miniserie.

Un tal “Kevin Smith”

 

Oscuro

De todos es sabido que los criminales son cobardes y supersticiosos en un mundo que les teme y les odia. Esta es una de las razones del atuendo de Batman, el de infundir miedo en sus miserables corazones. Hay otros motivos, por supuesto, que han ido fluyendo con las continuidades, como chamanes, buhos o linajes dinásticos, pero siempre se imponía la constante del murciélago kamikaze contra la ventana. Si no viviera en una mansión alejada del populacho se habría terminado llamando PelotadelPatioMan. El caso es que como su nombre indica se trata de una criatura de La Noche, nocturna y oscura. Su imponente presencia debe destacar en los tejados de Gotham, mimetizándose con las gárgolas que la sobrepueblan. Imponente y oscuro, DOS características que han acompañado al Caballero Oscuro durante gran parte de su trayectoria.

Pero no debemos dejar de lado la TERCERA parte de la ecuación: Batman es sexy.

Chistecitos aparte, en historieta Bruce Wayne es un imán para quienes se ven atraidas por su masculinidad antes que por su incalculable fortuna. Su constante entrenamiento y ejercicio le proporcionan un porte y un aura de virilidad ante el que casi ningún secundario escapa. Es por ello que en las más celebradas (por todos aquellos adláteres de buen criterio) películas del Hombre Murciélago el papel protagonista ha correspondido al efebo Val Kilmer cuando era un efebo, y al cafetero galán George Clooney de manera que su seductora imagen fuera una constante.

Sin embargo en las historietas el aspecto atractivo de Batman no suele quedar tan claro en los dibujos. Impone, sí, es oscuro, también, pero no es sexy de póster.

Es posible que esto se deba a que siendo el lectorado un nicho eminentemente masculino, los editores piensen que un exceso de atractivo por parte del protagonista podría ocasionarles confusión y ciertas dudas; he escrito antes lo de “chistecitos aparte” ¿verdad? pues sigamos. Por Ache o por Ve, es muy difícil encontrar una imagen de Batman en la que se den las tres características que lo definen: imponente, oscuro y sexy. La más probable que recordéis es alguna en la que marque pelopechamen con Neal Adams, y de eso hace ya más de 45 años.

Es hora por tanto de encontrar otro autor referente para explotar las tres características inherentes al personaje. Y no es sencillo, pues los artistas oscuros tienden al terror y al feismo, mientras que los sexys tiran por lo luminoso.

Imaginad pues mi alegría al repasar las páginas de Batman: Jekyll & Hyde, miniserie de la década pasada escrita por Paul Jenkins y dibujada en sus primeros episodios por Jae Lee.

Jae Lee es un autor curioso por lo atípico. Su arte se basa mayormente en plasmar sugerentas siluetas y oscuras formas, alternándolas con grandes masas vacías. Manchurrones de negro, si nos lo pidieran definir en tres palabras. Pero, ay, amigos, el manchurrón hay que saber colocarlo, y eso no es tarea sencilla. El trabajo de planficación de por dónde perfilar y empastrar el papel en blanco para que quede resultón es tan duro que pese a la aparente economía de líneas que muestra Jae Lee es un autor lento, de esos en los que no puedes confíar en que te hagan más de tres números seguidos. Tres fueron exactamente los que dibujó en esta miniserie, dejando la parte final al competente y oscuro, pero no sexy, Sean Philips.

(Dicho esto, sigue siendo un misterio para mi cómo las doce entregas de su aclamada historia de los Inhumanos salieron puntualmente en doce meses cuando los plazos de salida dilatados eran una constante en los primeros tiempos del sello Marvel Knights ¿en qué año empezaron realmente a trabajar en ella?)

Y vamos con lo importante. Jae Lee consiguió representar un batman con las TRES características fundamentales: imponente, sexy y, fiel a su estilo, oscuro, muy oscuro.

Algo nada sencillo, eso de sugerir con la mancha. Y en la planificación, la colocación del guante y la ruptura del precinto le dan también una cosilla erótica así como sugerente ¿no? ¿no? bueno, o igual es que mi mente es más sucia de lo habitual, baste con deciros que si la ventana la hubiera roto una araña, la imagen que más me pone (quiero decir, la que os hubiera puesto (quiero decir, la que pondría)) hubiera sido esta. Raro que es uno.

Pero siempre los chistecitos aparte.

Un septiembre histórico y nosotros tuiteando

Hola, me llamo Eme A y este es mi tuita

¡Y recordad que ADLO! también tiene su propia cuenta! Y lo más importante, ¡con ella no solo tuiteo yo!

Siendo social en agosto

Redifusión de mis tonterías, para que si llego a concejal los becarios las encuentren más comodamente

Spiderman machirulo #marvel #as62

Una publicación compartida de Eme A (@emea75) el

Lois Lane, la bruja robahombres #dccp32 #1981

Una publicación compartida de Eme A (@emea75) el

Sororidad #as82 #marvel

Una publicación compartida de Eme A (@emea75) el