En tiempo de guerra, todo agujero es trinchera…

Las grandes editoriales de comics como es el caso de Marvel, conocedoras de las inquietudes de sus lectores siempre han buscado crear personajes e historias con las que estos pudieran sentirse fácilmente identificados. Asi, que sabiendo que la mayoría de los lectores de comics son adolescentes han decidido que sus personajes sean como sus lectores, que estén tan salidos como ellos y estén dispuestos a tirarse a cualquier cosa remotamente humanoide que se les ponga a tiro.

Podría citar cientos de casos, pero citando solo unos pocos me aseguro de tener algo de lo que escribir otro día cuando este falto de ideas, sacando una secuela de este post.

Remontándonos al principio del Universo Marvel tenemos a La Cosa, un tipo enorme con un cuerpo de rocas naranjas que se paso años saliendo con Alicia Masters, en Marvel aun estaban en pañales y venían a decirnos que si eras feo solo podrías liarte con una ciega. Pero pronto se atrevieron a más. Aparecieron Betty Ross y Bruce Baner/Hulk, aquí la mujer ya no era ciega pero aun asi se liaba con el gigantesco monstruo verde. Sin duda historias como estas alegraron mucho las vidas de muchos frikis pajilleros en los años sesenta.

Pero llegaron los setenta y en Marvel ya se atrevieron a todo. Hasta el momento hablábamos de humanos físicamente alterados que mantenían relaciones con mujeres normales, pero decidieron dar un paso más. En la serie de Howard, liaron al protagonista, un pato parlante extraterrestre con una mujer humana, y Frederick Wertham creía que los peligrosos eran los comics de los años cincuenta…

A partir de aquí ya valía todo. Hulka, un bicharraco de color VERDE que pesa al menos 150 kilos se convertía en una sex-symbol que se liaba con todo el que le daba la gana, Namor olvidaba a Susan Richards para casarse con una plodex que tenia tendencia a convertirse en una gigantesca serpiente marina, la Bruja Escarlata rechazaba a pretendientes como Ojo de Halcón para ¡Casarse con un robot! ¡UN ROBOT! y eso por no hablar de los mutantes, que Henry McCoy no empezó a tener éxito de verdad con las mujeres hasta que no se convirtió en una especie de gorila azul.

Incluso se atrevieron a mostrar estos temas en su línea de comics infantiles, como puede verse en la portada que encabeza este post, donde podemos ver al simpático alienígena Alf «confraternizando» con una foquita…sin duda el mensaje oculto es que las gordas también podían ligar, o algo asi. Por desgracia del comic solo tenemos la portada no sabemos que paso en el interior.

No quiero terminar esto sin mencionar a DC comic, que también ha tenido sus pinitos en estos temas, con casos tan famosos como el de Abby Arcane Holland, que acabo casada con la Cosa del Pantano, un ser compuesto por vegetación, del que siempre me pregunte si ella le regaría por las noches para que le creciera el…esto…el follaje, eso. Y por supuesto su personaje insignia, Superman, ya que ¿Puede haber una relacion mas antinatural que la suya con Lois Lane? No me imagino a ninguna persona real tan necesitada como para liarse con la pelma inaguantable de Lois, aunque tal vez el Kryptoniano tenga Superpaciencia…

No, hoy no toca hablar de Planeta/Panini

Ya se que en estos tiempos que corren lo normal seria no hablar de otra cosa mas que del lío montado entre Panini y Planeta, pero teniendo en cuenta que casi todo lo que se sobre el tema lo he sacado de este mismo blog no creo que tenga nada mas que añadir.

Así que me limitare a exponer una curiosa teoría sobre los Superhéroes (y que demonios, ya la tenía medio escrita :P)


«Follar con Súper-Seres es estupido y peligroso»

Según un estudio realizado por la Facultad de estudios comiqueros de la Universidad de Awesome (L.A. California, EE.UU., Continente Norteamericano, Hemisferio Norte, La tierra, Vía Láctea, El universo, Arriba a la derecha.), existe dentro de los universos de ficción en los que se desarrollan los comics de superhéroes (si, siento decir que son ficción) un llamado «Supergen» que al mismo tiempo que hace que el sujeto que lo tiene sienta inclinaciones por vestir unas mallas ajustadas y luchar contra las fuerzas del bien o del mal, hace que sus parejas sexuales sufran un curioso efecto secundario. La muerte. Al menos en la mayoría de los casos, siempre hay pequeñas variaciones dependiendo de los individuos.

Existen cientos de casos documentados de personas que vivían una vida normal y corriente (todo lo normal y corriente que pueda ser vivir en mundos que son invadidos por alienígenas o seres extradimensionales día si y día no) pero que al convertirse en pareja de algún «Superser» acabaron pagando las consecuencias de su exposición al «Supergen»

Tomemos como ejemplo el caso de Maria Trovaya, una refugiada política húngara que acabo casándose con un conocido entomólogo, ¿puede haber algo mas aburrido y seguro que eso? El problema es que el entomólogo se llamaba Hank Pym, un hombre al que su «supergen» convirtió en un tipo que cambiaba de traje mas deprisa que mortadelo, y claro, su esposa acabo pagando las consecuencias, durante su luna de miel (en cuanto consumaron el acto) ella fue secuestrada, torturada y mutada en una horrible cabezona que se hubiera roto el cuello si su inmenso cráneo se hubiera movido un poco hacia un lado.

A veces el gen sufre mutaciones inesperadas al combinarse con agentes mutagénicos externos como las nieblas terrígenas haciendo que sean los portadores del mismo quienes sufran sus efectos adversos al estar en contacto con el gen de sus parejas, como fue el caso de Crystal. Ella era una inhumana normal y corriente que vivía con su familia en lo alto de una montaña sin meterse en líos, un día conoció a la Antorcha Humana, se enamoro de el y se activo su gen, haciendo que le pusiera los cuernos con el Vengador Mercurio en lugar de morirse como suele pasar. Vivió unos años tranquila casada con el mutante hasta que el gen la impulso a ponerle los cuernos a su marido con un vendedor de casas vecino de su cuñada Wanda, acabo reconciliándose con su marido, estuvo un tiempo tranquila y una vez mas se reactivo el gen, esta vez poniéndole los cuernos con el también vengador Caballero Negro. Muchos dirán sin duda que lo que le pasa a la Inhumana es que es un puton verbenero que sale corriendo detrás del primer par de pantalones que ve, pero en A.D.L.O.! no tenemos dudas de su honorabilidad y decencia y podemos asegurar que es todo culpa de la genética.

Tampoco podemos olvidar los casos mas clásicos de los efectos provocados por este gen y que terminan con la muerte (no siempre duradera, pero ya hablaremos del gen de la resurrección espontánea en otro momento) de la pareja del portador del gen. Personajes como Namor o Daredevil por citar solo dos ejemplos, han perdido más parejas de las que podemos recordar, convirtiéndose casi en viudos profesionales,

Eso si, En A.D.L.O! nos negamos a especular, al menos por el momento y por consejo de nuestros abogados, sobre las verdaderas causas de las muertes de Jason Todd y Bucky Barnes.