En septiembre te tuiteé

Sí, hoy toca otro de los famosos días vagos del abajo firmante

Están tocando nuestra canción

Esto es una historia imaginaria. (¿Acaso no lo son todas?)

Hungría, 1992
-Oiga, abogado, ¿tiene un minuto?
-Sí, dígame, señor compositor
-Es que el chaval estaba viendo los dibujos animados y escuché esta canción…

…y creo se parece bastante a esta otra que compuse hace unos años…

¿…usted recomienda que les demandemos?
-Mire, yo creo que no. Hay que presentar la demanda allí, y de una serie así de cutre no sacaríamos ni el dinero que nos vamos a gastar en sellos
-De acuerdo, lo dejaremos pasar

Hungría, 2019
-¡Señor compositor, vamos a demandar a esos ladrones de música!
-Llega usted tarde, mi padre murió hace la tira de años
-¡Pues les demandaré en nombre de los herederos! ¿Es que no ha leído la noticia?

-Yo creí que esa serie tan cutre estaría criando polvo en algún almacén
-¡Ahora es de Disney! ¡Ya tenemos a alguien a quien sacar dinero!
-Pero Disney solo la va a emitir en un futuro, y la serie lleva casi treinta años dando vueltas. ¿No puede encontrar a nadie más?
-Veamos…

¡Qué buena idea has tenido! ¡De esta nos forramos, chaval!

El Watchmen del siglo XXI

Y yo que me burlaba un poco maliciosamente de Javier Zurro, de El Español, por sacar su reseña de The Boys un mes después del estreno de la serie en Amazon, en agosto… No podía esperar que en El Salto, el redactor José Carmona se esperaría hasta el 3 de octubre para sacar la suya.

Hay que reconocerle algo José, y es que ya que está le echa valor y hace algo que casi nadie hace a lo largo de las muchas reseñas de prensa que el periodismo cultural ha hecho en España de la adaptación del cómic de Garth Ennis y Darick Robertson. Por ejemplo, compararla con Watchmen, que así de entrada uno hubiera dicho que era la referencia más obvia y directa, y un producto no precisamente desconocido para el consumido de superhéroes en formato audiovisual. También es el primero que se las apaña para mencionar a Seth Rogen, cuyo nombre se ha volatilizado de los comentarios sobre The Boys una vez estrenada.

También hay que decir que probablemente es el periodista que menos habla del formato original de la historia. Ni Ennis ni Robertson son mencionados en ningún momento del texto. Bueno, cosas de este mundillo donde uno tiene suerte si, una vez muerto, empiezan a acreditarle en los créditos de las películas.

Carmona hace algunas reflexiones llamativas. Por ejemplo, opone el que los personajes de The Boys sean una parodia de la JLA de DC con que tengan un trasfondo similar al de los héroes de Watchmen. Como si Watchmen y DC no tuvieran nada que ver, oye. En esa moda tan boyante entre los periodistas de separar entre “los superhéroes bien” aka, el Youker, y los “superhéroes mal” aka, Los Vengadores, muchas veces nos olvidamos de que el mundo es más pequeño de lo que parece.

Por eso, uno puede afirmar cosas como esta:

Y rápidamente uno puede ponerse a pensar en esto:

Que claro, no es de Warner Bros, es de Sony, esa copañía que no tiene ningún interés en el mercado del cine de superhéroes más mainstream estilo Disney/Marvel.

Sin embargo, claro, uno también puede pensar en otras cosas. Obras que hablen de Superman como un “altavoz para todas las miserias yanquis”, como Carmona destaca como una virtud en The Boys. 

Bueno, no, esa no vale, porque el malo es Lex Luthor, no Superman. Hablo de alguna en el que se mostrase a Superman como un esbirro corporativo al servicio de la maquinaria de opresión estadounidense y todo su aparato militarizado.

Pero bueno, aquí lo importante es hablar con propiedad, y hablando en serio, las películas de dibujitos no pueden contar. Se empieza contando con eso y se acaba contando con los videojuegos de Injustice, y eso sí que no, ni que los videojuegos fueran una cosa seria o algo.

Y hablando de cosas que no cuentan. Cuando hablamos del origen de los superhéroes, obviamente todos pensamos en el mismo personaje. ¿No? Claro, en el Capitán América.

Porque evidentemente, Superman, Zatara, Batman, Sandman, Blue Beetle, Flash, Hawkman, el Capitán Marvel Shazam, o el Doctor Destino no cuentan. Porque estamos hablando de personajes que sirvan para hacer propaganda militarista estadounidense. Tampoco valdrían, por supuesto, Americommando, The Shield, Minute Man y otros superhéroes inspirados en la bandera americana y presentados en tebeos anteriores a marzo de 1941. Lo importante, lo fundamental, lo bueno para el SEO periodístico, es hablar de Marvel. Hasta cuando estamos hablando de The Boys.

Y es que, como dice José Carmona, aquí lo importante es que The Boys es la primera piedra para conseguir El Padrino de los tebeos… digooo, el Watchmen del Siglo XXI.

Una Crisis por llegar

Tanto fichar a unos y a otros y a los de más allá para las Crisis, ese evento televisivo que marca el final de Arrow y… Bueno, creo que eso es suficiente. Quizá el final de Supernatural también, pero no lo tengo tan claro. En cualquier caso, tanto cachondeo con fichar a gente para las Crisis y se han dejado la opción más lógica.

En 1952 tuvo lugar la primera serie sobre Superman. Para TV, para Serial sería otra historia. Pero en la TV se estrenó Adventures of Superman que, por si alguien no lo recuerda, estaba protagonizada por George Reeves. Para quien no lo recuerde, fue el Superman al que interpretó Ben Affleck. Así que podemos decir que Reeves fue a Superman lo que Affleck a Batman. En cualquier caso, su éxito duraría hasta 1958. Y ese es el año.

Tras el cierre de la serie original por a saber qué motivos *cof* tendría lugar el estreno del que estamos hablando.

Bueno, en realidad… no.

En realidad no porque pese a lanzarse la idea del piloto para sindicación no lograron que le hiciera caso nadie. Y eso que la idea era muy buena.

Ah, sí, hemos llegado hasta aquí (bueno, los que hayan llegado, pero asumamos que si estás leyendo esto es porque has llegado) sin decir el nombre. Que cosas, ¿verdad?

En cualquier caso, me refería a:

Ya imagino la cara. Algo como…

Resumiendo mucho. Tras los… aquellos… problemillas… que llevaron a cancelar la serie de Superman hubo gente que pensó que EN REALIDAD lo único que hacía falta era darle una vuelta al concepto. ¿Por qué lo primero que se intentó fue esto en lugar de Superboy? Hay un libro entero que se podría escribir sobre ello. Bueno, de hecho, hay un libro completo ESCRITO sobre ello: Superboy and Superpup: The Lost Videos de Chuck Harter, editado por Cult Movies Press.

Pero ese es otro tema.

La decisión fue crear este programa… ahm… infantil. Protagonizado por… eh… personas bajitas disfrazadas de animales peludos. Uno nunca sabe dónde va a aparecer el factor furry en estas historias, la verdad.

Junto a ellos estaba algún personaje que era una marioneta de manos porque de todo tiene que haber.

Cuando el Professor Sheepdip secuestra a Pamela Poodle solo una persona en las oficinas del Daily Bugle puede hacer algo, y no es precisamente el editor jefe Terry Bite. No, por suerte para Miss Poodle el periodista Bark Bent en realidad es SUPERPUP.

Ya, tampoco yo entiendo qué pudo fallar.

Con el paso del tiempo se ha intentado recuperar un par de veces, se han publicado ‘recuperaciones’ parciales, en blanco y negro unas, otras en color. De ahí salió lo que Warner acabaría recuperando y publicando. Aunque esto es otro tema.

Lo importante es que Warner tiene la oportunidad de añadirlo en estas próximas CRISIS, reivindicando la importancia real que tiene una obra como esta.

Exacto.

[Editado: He tenido que editar este posteo gracias al aviso de Manin porque, sinceramente, no distingo a Ben Affleck de Matt Damon. Sé que a uno hay que rescatarle siempre y que el otro no tiene rescate posible Pero nunca recuerdo cuál es cuál. En caso de que me haya vuelto a equivocar… El otro.]

Scooby 50

Mi intención para hoy era repasar los cómics de Scooby Doo aprovechando que el Viernes 13 se cumplieron los 50 años de su primera emisión. Lo que pasa es que eso ya lo hice en 2016. Así que había que pensar en algo nuevo. Y, francamente, en tres años tampoco ha dado tanto tiempo como para que lanzaran muchos nuevos números uno.

En lugar de eso decidieron que, ya que tenían dos series, Scooby-Doo! Where Are You? y Scooby-Doo! Team Up, lo más sensato era ir alternándolas. Cada una un mes. Así hemos llegado a este momento en el que la primera serie está ya en el cien. Moviendo esas portadas:

Sí, desde hace tiempo obligan a los dibujantes a acercarse al estilo de los dibujos oficiales, no fueran a confundir a los lectores.

Además de eso la segunda serie ha llegado a la segunda, como siempre llegan a estos sitios.

Con una Crisis. Que tiene algo de sentido porque es el último capítulo de la serie, claro. Aunque se permiten, por supuesto, algunas cosas…

Pero entiendo que esto os puede parecer poco para celebrar un 50 aniversario, así que quizá… podríamos repasar las series de TV.

Todo lo que lleva a su creación estaba en el posteo de 2016, sí, pero podemos ir a un poco más adelante, a las series propiamente dichas ya. Así que…

Con What a Night for a Knight comenzó la serie en la CBS. La primera temporada sería un exitazo y llevaría a una renovación rápida por ocho capítulos más. Lamentablemente, además de cambiar la intro, decidieron darles menos dinero. Así que empezó el reciclaje -más aún- no tanto de tramas como de fondos y animaciones. De modo que cuando terminó a finales de 1970 decidieron no continuar con este formato… al menos no de momento.

En su lugar en 1972 comenzaron a sacar una serie de películas de una hora que unía a Scooby y la pandilla con otros personajes -reales o no- para unos Team Up que se titularían The New Scooby-Doo Movies.

Batman y Robin, La Familia Adam, Don Adams o Sonny y Cher serían algunos de los invitados especiales durante las dos temporadas que durarían estás… películas. También sería lo último en salir en la CBS en una temporada porque tras la emisión entre 1972 y 1973 quedó la cosa parada hasta que en 1976 el personaje saltó a la ABC.

A la ABC llegó, en parte, porque Fred Silverman -uno de los principales impulsores de la serie hasta el punto de ser el motivo del nombre de Fred– había dejado de dirigir la primera cadena y se había pasado a la segunda. Y quería contenido en el que pudiera confiar, por ejemplo este Scooby… aunque no llegaría solo.

Silverman quería otro personaje de éxito, uno nuevo. Su apuesta sería Dynomutt, Dog Wonder, un robo-perro torpón que acompañaba a un superhéroe. La idea era montar The Scooby-Doo/Dynomutt Hour, con una serie nueva –The Scooby-Doo Show– que ofrecería un capítulo de cada hasta llegar a la hora. En el primer capítulo de Dynomutt este y su compañero superhéroe Blue Falcon se encuentran con Mystery Inc. Siguiendo un estilo similar al de las películas les dan la alternativa, salen de nuevo en el segundo y, a partir de ahí, siguen cada uno por su lado. (Bueno, hubo algún cruce más, pero vaya) Para reforzar el interés la ABC acabaría incluyendo la reposición de uno de los capítulos de la serie original.

Pronto se fue viendo que aquello iba a durar lo que durara, pero mientras incluirían a un nuevo miembro de la familia Doo. Es decir…

No, no, Scooby-Dum. El primo tontainas de Scooby.

Para 1977 quedó claro que lo de Dynomutt iba regular, así que tras pasar de la hora de antes a la hora y media de añadir la reposición de la serie antigua deciden darle un aire completamente nuevo. Dynomutt pasa a tener solo 11 minutos y a los dos episodios de Scooby se añade uno de 11 de Capitán Cavernícola (En su presentación junto con las Teen Angels) y , lo más importante, la nueva serie Laff-A-Lympics. Un programa de competición al estilo del Battle of the Network Stars (un programa de la ABC que enfrentaba a personalidades de los tres grandes: ABC, CBS y NBC) Así que hicieron un grupo con Yogi, otro con Scooby y otro con -claro- los malos.

Y sí, suena exactamente tan peculiar como parece.

Lo curioso es que decidieron que lo más sensato era meterle cambios al año siguiente. Dynomutt se iba a tener su propio programa (ehm…), el título pasaría a ser Scooby’s All Stars y, otra novedad, las reposiciones también se irían a su propio hueco. Porque, de hecho, en lugar de tener reposiciones de la antigua Scooby-Doo, Where Are You? produjeron una tercera temporada, ocho años después… que fueron cancelados como a la mitad. Haciendo que al final se usaran como si fuera The Scooby-Doo Show. De modo que cuando se canceló el contenedor se cancelaron también esas dos series distintas.

En 1979 llegaría el primer especial para televisión, Scooby Goes Hollywood. Un especial meta en el que Scooby celebraba su primera década intentando que los Ejecutivos le dieran un programa en horario de máxima audiencia.

En cualquier caso, y pese al espanto que fue este especial, le dieron una nueva serie. Esta vez intentaron lograr traer de nuevo a una audiencia joven metiendo a un nuevo miembro de la familia Doo. Y sí, me temo que esta vez sí.

Scooby-Doo and Scrappy-Doo sería una serie que incluiría a, claro, Scooby y Scrappy. Entraría primero en un contenedor junto a Richie Rich para, rápidamente, tener su propio espacio junto con una serie de cortos de los dos con Shaggy (sí, sin el resto)y una nueva serie que intentaban vender, Las aventuras de Puppy. Como casi de costumbre. Esto fue así de 1980 hasta el ’83.

En 1983 intentaron crear un punto intermedio. The New Scooby and Scrappy-Doo Show intentaba replicar los misterios pero de una forma más… juvenil. A Scooby, Scrappy y Shaggy se les uniría Daphne, y ahora trabajarían como reporteros de incógnito en una revista juvenil. En serio.

Habrá quien piense que no se podía caer más bajo que esto. Y entonces llegó 1985 para demostrar que nos equivocábamos. Porque en ese año se estrenó…

De nuevo los fantasmas eran reales. Scooby, Scrappy y Shaggy los habían liberado de un baúl y ahora tenían que volver a meterlos allí. Daphne volvía a parecer y añadían un par de personajes más. Vincent Van Ghoul (con voz de Vincent Price, que accediera a participar en la serie fue una de las dos únicas cosas buenas que salieron de esto) que les guiaba con su magia para hacer frente a los fantasmas, y Flim-Flam, un joven hispano huérfano que les ayudaba y que si Scrappy os parece Poochie antes de Poochie tendríais que conocer a este. El personaje era tan detestado que incluso uno de los productores asociados, Tom Ruegger, le tenía manía. Ruegger es la segunda cosa buena que salió de aquí, sus toques de humor -que ya venía usando desde la serie anterior- sirvieron para que cuando la cadena se hartara de todo esto y decidiera un cambio completo le dejaran hacer.

También sería la última serie en al que aparecería Scrappy, así que quizá había una tercera cosa buena.

Ruegger, con ese sentido del humor tan peculiar, salvaje y absurdo, lograría gran éxito en los noventa como creador de Tiny Toon, Animaniacs, Pinky y Cerebro o Histeria! Pero antes de eso crearía una de las mejores series de Scooby-Doo!

A Pup Named Scooby-Doo se estrenó en 1988 y proponía a la vez una mirada en la juventud de los personajes – dentro de una tendencia de la época – y lo hace con mucho humor. Incluido un personaje regular llamado Red Herring. La serie sería un éxito, duraría cuatro temporadas y acabaría en 1991, debido en parte por la deserción de los equipos técnicos y artísticos a las series de Ruegger, incluso aquellas en las que no trabajaba como creador como Freakozoid!

Mientras tanto, seguían las películas con monstruos en lugar de gente disfrazada (sob) e incluso una historia inconsecuente estilo Las Mil y Una Noches. Es cierto que a fuerza de salir películas aparecería alguna interesante como Scooby-Doo on Zombie Island (1998), o se añadiría algo al canon como el grupo The Hex Girls.

Scooby-Doo and the Cyber Chase (2001) sería otro hito, sobre todo por ser la última tras la muerte de William Hanna y antes de la compra por parte de la Warner. Tendría adaptación a un par de formatos, por supuesto.

En 2002 se estrenó la película del personaje en acción real, guionizada por un tal James nosequé. Gunn. Algo así. En 2004 se estrenaría la segunda.

Ese mismo 2002 Warner / Cartoon Network presentaba su primer reboot del personaje centrado en algunas actualizaciones como quitarle el ascot a Fred o hacer a Shaggy vegetariano. El resultado sería What’s New, Scooby-Doo?

Ah, sí, lo de Shaggy era porque su voz original, Casey Kasem, era un vegetariano convencido que tuvo una bronca en los noventa porque le obligaron contractualmente a ponerle voz en un anuncio para Burger King. A partir de ahí se negó a dar voz al personaje si no se especificaba que era vegetariano, algo que le apartaría del mismo durante más de un lustro. Porque hasta este nuevo lanzamiento no aceptarían el cambio.

El éxito de las películas, sin embargo, haría que la CW se interesara por ella. Lo suficiente para hacer una serie ‘actualizada’ con villanos reales pero más informáticos que monstruosos y con una historia tirando a ridícula que incluye centrarse en Shaggy y Scooby y añadir un robot –Robi– como tercera rueda mientras el resto del reparto habitual se queda en un remoto segundo plano. La serie, estrenada en 2006 se llamaría Shaggy & Scooby-Doo Get a Clue! Y es más una obra de humor de aquella época que algo que podamos asociar al personaje.

Esta encarnación duraría dos temporadas -más de lo que yo esperaba- hasta 2008. Para 2009 tocaba un nuevo aniversario -el 40- que incluiría otra película-precuela de acción real, Scooby-Doo! The Mystery Begins, un telefilme para el Cartoon Network. Al año siguiente sería Scooby-Doo! Curse of the Lake Monster. Tendría que haberse estrenado también una nueva serie pero hubo problemas.

Problemas sería casi el segundo nombre de Scooby-Doo! Mystery Incorporated. Una reimaginación de la serie capaz de conjugar a la vez un cambio en los personajes dándole temas y tramas más adultas y manteniendo el humor, añadiendo guiños a los clásicos y sabiendo mezclar todo de manera que nunca falte o sobre. ¡Y añadiendo un arco de largo recorrido! Estrenada finalmente en 2010, los problemas la perseguirían desde casi su primer día.

Estamos ante una de las mejores series de los personajes, pero la cadena la odió desde casi el primer día. Le parecía demasiado oscura, y derivativa. Las broncas entre sus creadores, Spike Brandt y Tony Cervone, con la cadena sería parte de la marejada en la animación que se vivió durante esa década.

Tras el final de esta versión en 2013 Cartoon Network pudo pasar a una nueva versión, más cómica.

Be Cool, Scooby-Doo! estrenada en 2014 y que, aun compuesta solo por dos temporadas, llegaría hasta 2018, tenía un buen punto de partida perdido en una aparente desidia por desarrollar el potencial -inesperadamente el personaje estrella lograría ser Daphne – y, por supuesto, lo malo que era cualquier comparación con la anterior.

Sí, en 2018 también tendría lugar el crossover con Supernatural. Aunque ya había aparecido en 1997 en Johnny Bravo, 2002 con Harvey Birdman, 2011 en Batman: The Brave and the Bold hasta llegar en 2018 con Monster Party, un episodio de OK K.O.! Let’s Be Heroes en las que personajes de Scooby-Doo and the Ghoul School -aunque nadie del Scooby Gang– aparecen en esta.

Y, por supuesto, entre medias seguirían apareciendo especiales y directos a vídeo, incluyendo algunos junto a la WWE. En 2018 saldría también Daphne & Velma, una especie de precuela o algo, de los personajes.

De la música y los videojuegos ya hablaré en otra ocasión.

En 2019, además de un par de estrenos directo a vídeo que recuerdan estos 50 años con Scooby-Doo! and the Curse of the 13th Ghost y Scooby-Doo! Return to Zombie Island. Subiendo la lista de estos telefilmes directos a vídeo hasta 33.

2019 vería también el estreno de la más reciente serie, recuperando el espíritu de aquellos team up y para el servicio de streaming de Boomerang, el cacharro infantil de Warner. Es decir, Scooby-Doo and Guess Who?

Entre la gente que aparecerá esta vez está Weird Al Yankovic, Pen & Teller, Steve Urkel (sí, en serio) y en el capítulo 13, redondeando esos 50 años con What a Night, for the Dark Knight!, tendremos a Batman.

Teniendo en cuenta todo lo que está por venir – película de imagen real, de animación, nuevos cómics y series…- supongo que volveremos a vernos.

Aunque sea en una fiesta de convención de viejos conserjes.

Nuevos viejos conocidos de la Marvel que importa

Han ocurrido tantas cosas y se han anunciado tantísimas novedades respecto a la Marvel que da dinero que importa, es decir, la de las películas, que es complicado centrarse solamente en una de ellas. Y eso descartando hablar de la prensa metiendo la pata. Hay que celebrar la cantidad de nuevas producciones televisivas que Kevin Feige y la gente de Marvel nos ha prometido, porque de esta forma garantizamos que pueda haber decepciones para todos los gustos. Lo que sí que parece claro es que esta vez van a ser realmente series integradas dentro del Universo Cinematográfico Marvel y van a contar con actores que ya han aparecido en la gran pantalla.

Al estar Marvel implicada en la producción de estas series, los equipos de cine y televisión trabajarán juntos para ofrecer productos mucho más relacionados entre ellos de lo que hemos visto nunca.

Indudablemente, esto quiere decir que lo que ocurra en las series tendrá repercusión sobre las películas, con posibilidad de que algunos personajes nacidos en ellas aparezcan luego en la gran pantalla.

Al fin y al cabo, ¿hay algo que haya anunciado Marvel que no fuera verdad?

Es cierto que algunas series han tenido que ser canceladas para dotar de toda la coherencia necesaria a partir de ahora a las producciones del MCU en la televisión, y evitar así la confusión de algunos de los aficionados. Pero desde luego, lo que no va a pasar, es que Marvel haga una serie sobre la Bruja Escarlata y luego la ignore completamente cuando al personaje le toque salir en la próxima película del Doctor Extraño, ¿no?

Ya solo nos quedan las grandes cuestiones y las especulaciones que poco a poco se irán resolviendo. Por ejemplo, qué va a pasar con la serie para Hulu del Motorista Fantasma, qué ha pasado con la serie esa de Ojo de Halcón de la que no han hablado y la más importante, ¿qué actores y actrices van a interpretar a nuestros personajes preferidos? Aquí va mi apuesta: es ya una tradición que Marvel dé una nueva oportunidad a actores que habían interpretado ya a superhéroes para redimirlos con un personaje nuevo y mejor. Creo que Scarlett Johansson es la única persona capaz de seguir la estela de estrellas como Ryan Reynolds, Chris Evans y Michael B. Jordan. Y Marvel lo tiene ahí delante, la oportunidad perfecta para darle a Scarlett un papel escrito para ella.

Producto nacional

Lo del periodismo cultural es muy interesante. Hay que hablar de superhéroes, porque es de lo que toca, pero claro, el problema es que no vamos a leernos un tebeo para ello, y este año quedan pocas películas por salir (supongo que por lo de la fatiga del género o algo). Entonces, los periodistas, en lugar de intentar hablar de cosas nuevas, se dedican a exprimir lo que queda, y si para eso hay que hablar de una película estrenada hace 4 meses, o traducir un clickbait de una web anglosajona para exprimir unos clics, pues se hacer, claro. Sin problema.

Por suerte esta semana vamos a tener un montón de nuevo material para traducir sobre el acuerdo entre Sony y Marvel sobre Spiderman, un tema del que no discutimos desde… finales de 2018, y que era completamente diferente a cuando lo discutimos en… marzo de 2017. Sí, bueno. Eso.

Comentaba yo la semana pasada en Twitter que los suplementos culturales no había hablado sobre Doom Patrol, la serie esa de DC que por lo visto no se ha visto nadie en las redacciones de nuestro país, y fíjate que casi como para darme una lección de humildad, 2 días después publicaba Eneko Ruiz unos comentarios en El País. ¿Sobre Doom Patrol? Bueno, casi, sobre The Boys, porque la gente de marketing de Amazon claramente le lleva ventaja a los de HBO. Pero, ¡eh!, al menos la mencionaba, e incluso comentaba cosas del penúltimo capítulo, de modo que entiendo que se la ha visto. Como nos descuidemos, los profesionales se van a poner a verla y hasta igual algún periódico acaba con un artículo sobre ella. ¡No es como si diera un montón de excusas para meterse con las películas de Marvel!

El caso es que a Eneko lo de hablar de The Boys se le queda corto y aprovecha para hacerse eco de unas cuantas opiniones de artistas (artistas de los de verdad, del audiovisual, no pintamonas) sobre el papel de los superhéroes en la cultura popular. Y para ello cuenta con varios implicados en la producción del futuro estreno de Netflix El vecino.

Reconozco que me sorprendí al descubrir que Netflix iba a hacer una adaptación de la serie esa del marciano de Jorge Sanz, pero esa se llamaba El inquilino. Aunque parece ser que Jorge Sanz también va a salir en esta otra. Este vecino es un tebeo español de Santiago García, titulado en Periodismo y gran entusiasta de los cómics que ganó el Premio Nacional del Cómic de 2015 porque era más fácil que conseguir un contrato en la prensa española sabiendo algo de tebeos. El vecino lo edita Astiberri, que también tiene mejor departamento de medios que HBO, y la adaptación audiovisual la dirige Nacho Vigalondo, al que ahora que está bien visto negar el Holocausto vuelven a dejar que haga declaraciones en El País.

Asumo que el plan de Netflix es prepararse para el golpe que pueda a suponer la llegada de Disney Plus a nuestras tierras, algo extraño teniendo en cuenta que según los periodistas de El País, Netflix canceló las series de Marvel porque los superhéroes habían dejado de interesar a la gente. Supongo que nos lo explicarán en algún momento. El caso es que El vecino plantea los superhéroes desde un punto de vista costumbrista.

No, esa foto no es.

Esta tampoco.

¡Ahí estamos!

Y aunque así de entrada puede parecer que tiene toda la pinta de ser un Kick-Ass, dicen en El País que se trata de una propuesta “menos convencional” que trata sobre un superhéroe que no llega a fin de mes y es un poco gorrón.

El caso es que espero que cuando la estrene Netflix estén más rápidos mandando copias de prensa meses de suscripción gratis a los redactores de los medios de lo que lo ha estado HBO con Doom Patrol.

Batiendo ‘clickbait’

Hay muchas formas de titular una noticia. Y no todas sirven para lo mismo. A veces dan los datos fundamentales y luego amplían en su cuerpo, otras veces intentan llamar la atención sobre algo concreto esperando que pique nuestro interés. Y en ocasiones, simplemente parece que están intentando convertirse en un meme.

Por ejemplo el de «Completa con el teclado predictivo».

¡MARTHAAAAAAAA!

Quién no conoce a Dios, a cualquier santo le reza

Hace un par de semanas hablábamos de cómo la versión televisiva de Watchmen iba a revalorizar y poner de nuevo en el candelero la obra impresa del Bardo de Northampton. Me equivoqué, al final lo hizo la necesidad compulsiva de los señores de decirle a las mujeres que están equivocadas y que para cuándo un día del hombre violado en los cómics, o algo así. Solo la audaz prensa del videojuego ha sabido hacerse eco de este clamor del fandom, algo que por supuesto no tiene nada que ver que los periodistas de videojuegos gozan de apuntarse a acosar a mujeres. No, hombre. Para nada. Si llevan casi un año sin hacerlo.

Mientras todo esto ocurre en el centro del universo, es decir, Twitter, los periodistas de la prensa seria han decidido hablar de la adaptación televisiva equivocada. Es decir, de The Boys, la adaptación de Amazon de la obra de Garth Ennis y Darick Robertson. No es que no se pudiera aprovechar el momento para comparar las perspectivas diferentes a las que tanto Moore como Ennis se enfrentaron a la hora de desgranar la cara oscura, sórdida y políticamente incorrecta de un mundo con superhéroes, pero supongo que eso se lo están guardando para cuando HBO saque su serie y se puedan comparar ambos productos. Seguro que es eso.

También podrían haber hablado de Preacher, otra serie de televisión adaptada de un cómic de Garth Ennis, editada (igual que Watchmen) por DC Cómics y cuyo protagonista tiene… cierto parecido con el personaje de Karl Urban en The Boys…

Bueno, vale, quizá que ambas series estén adaptando un tebeo del mismo guionista y que uno de sus personajes protagonistas parezca el mismo señor pero con un par de años malos encima no es suficiente para compararlas. Tampoco es que tengan mucho más en común, salvo por aquello de que ambos tienen a Evan Goldberg y a Seth Rogen como productores e iniciadores del proyecto. Esto, que era muy importante para promocionar el primer anuncio de la serie (ya saben, “Seth Rogen adaptará a la televisión…”) luego igual no es suficiente para compararlos. A mí no me pregunten, yo no soy un experto.

En su lugar, nuestros juntaletras patrios han aprovechado para comparar The Boys, la adaptación televisiva de Amazon Prime de un tebeo que comenzó a editarse en Wildstorm con la única adaptación audiovisual de un cómic que existe este año, el único producto de superhéroes que se ha emitido alguna vez en una pantalla, el origen de todos los males. Es decir, Vengadores: Endgame.

Pero no he venido yo a hablar de ese artículo, que este titular ya lo utilicé la semana pasada. No, yo aquí he venido a apoyar a la clase obrera del periodismo. Al Working Class Hero de la redacción de la prensa digital. A alguien que tiene una agenda tan apretada que hasta hace tres días no se pudo terminar la serie. Javier Zurro publicaba este lunes su comentario sobre The Boys, titulando de forma tremendamente original con:

Y yo, nada más empezar, solo me puedo hacer una pregunta. ¿Alguien ha visto a Javier Zurro y a Andrés Trasado en la misma habitación? Os dejo un sencillo test para pasar este caluroso día de verano: ¿Zurro o Trasado?

Las respuestas en la sección de cultura de vuestro diario de referencia.

Un espider hombre para todas las edades

Es curioso cómo funciona esto de las películas, ¿eh? Te llega la época y parece que algo de jugo vas a poder sacarle. Es decir, aunque sea recordando que Billy Walters existió. Pero de ese poochie hablaremos otro día.

Porque hoy voy a ese momento en el que te pones y dices ¿Cómo es posible que llevamos ya tres actores distintos haciendo de Spidey? En 7 películas, que tiene más mérito. Pues aquí estamos.

Pero en realidad no solo pasa con eso. Si uno dice Recuerda la serie animada de Spidey pasa como con los actores, o lo das por hecho según tu franja de edad o preguntas ¿Cuál?

Y según la respuesta sabremos tu edad. -También por la primera que recuerdes, pero eso tiene menos gracia-. Así que ahora toca lo que toca…

¡REuniendo PASados ADLO!

RePasADLO!

El debut en cómic de Spider-Man se produjo en 1962 – 1945 si trabajas en ElDiario.com – y eso hizo que en los años sesenta.. ah, no, espera, que en los mismos años sesenta, en 1967, tuvo lugar la primera serie:

Eran tiempos más sencillos. Lo que explica la ausencia de líneas en el traje. Tan sencillos que a base de repetir animaciones y fondos lograron montar 52 episodios que les daría para 3 temporadas. Y llevaría a la serie desde ese año 1967 y con un cambio de estudio (de Grantray-Lawrence Animation a Krantz Films tras el primer año) hasta 1970.

Lógicamente eso favorecería que en 1977 se produjera una serie de televisión basada en el persona. No una serie animada, pero tampoco diremos que estaba del todo desanimada:

La serie fue cancelada -no diremos que rápidamente porque para qué, centrémonos en cancelada- aunque causó las secuelas esperables: una versión japonesa en 1978.

Pues CLARO que es un tokusatsu, si esperabas que no fuera como la parodia que harían de lo que harían si no fuera parodia no sé que estabas esperando.

Tanto dio porque ya para 1981 tenían preparada la siguiente, esta vez para Marvel Productions Ltd. Y hay que darles la razón.

Era ciertamente Ltd. La historia era lograr que las cadenas se fijaran en el potencial del personaje y, por extraño que parezca, funcionó. Es decir, ese mismo 1981 la NBC -de entre todas las cadenas- decidió encargar su propia serie de Spider-Man. o, bueno, Spider-Man con cosas

Duró tres temporadas esta vez. Primero solo, luego junto a la serie de Hulk, después delante de la serie de Hulk. Llegaron incluso a incluirse introducciones de Stan Lee que, además, hacía ya un cameo en la serie.

Luego ya para qué iban a hacer más capítulos, así que se dedicaron a usar los que tenían para meterlos en diferentes contenedores de la Marvel.

Lo que nos lleva a los ’90. En concreto a 1994 y la cadena Fox.

Sí, es difícil recordar la letra del opening. Pero hay que reconocerles la capacidad de recordarnos lo que fueron aquellos años. El -inesperado- éxito duraría hasta 1998, año en el que, como pasa siempre en los cómics, fue Cancelada para Relanzarla.

Solo que lo que iba a aparecer en 1999 era una otra cosa: Spider-Man Unlimited.

Si lo anterior os parecía tope-noventero ya me contaréis qué es esto.

La serie fue inesperadamente cancelada tras su primera temporada *toses* pero eso no significó que tocara esperar mucho para la siguiente vuelta.

En 2003 se estrenaría Spider-Man: The New Animated Series, ¿qué os puedo decir?

Efectivamente, en lugar de Nueva York Spidey aquí patrullaba Geocities. De nuevo, fue inexplicablemente cancelada. Y eso que contaba con voces de Neil Patrick Harris y todo. Incluso sacaban al Kingpin de la película de DareDevil. Es imposible saber qué pudo salir mal.

Alguien pareció tomar nota y decidió intentar hacer bien las cosas. Tomar cosas antiguas, cosas modernas, sacar secundarios, todo eso que se supone que debería de ser el centro del personaje. Y gracias a eso en 2008 se estrenó The Spectacular Spider-Man.

Esto acabó como acaban siempre estas cosas. No, no porque el producto superheroico se agota: Marvel empieza a despedirse de la televisión. Porque Disney compró Marvel y empezó a litigar con Sony. ¿Primera víctima arácnida? Esta serie.

Para 2012 ya parecía claro que Marvel tenía los derechos del Spidey animado, así que se… animaron… a sacar una serie nueva para los canales Disney. Ultimate Spider-Man

No, yo no veo ninguna cercanía entre esta serie y ninguna película reciente. No sé a qué os referís.

Tras superar los 100 episodios entre unas y otras vueltas -más la aparición de la nueva película, claro- decidieron cerrarla para poder poner en marcha un nuevo número uno. Quiero decir, una nueva serie de Spidey. De ahí que en 2017 se estrenara Marvel’s Spider-Man.

Que, además, permitía separarlo de Hacendado’s Spider-Man.

En cualquier caso, hasta aquí hemos llegado. por lo menos hasta que decidan cancelarala y relanzarla. Mientras tanto no hay nada más que os pueda mostrar.

O casi nada.