La Casa del Pantano

Era inevitable.

Vosotros y yo lo sabiamos. Siendo como es este un blog tradicionalmente seguidor del Barbas de Northampton era cuestion de tiempo que abordáramos la famosa adaptación televisiva. Esa de la que está hablando medio planeta.

Como ya os habreis imaginado me refiero a la serie de La Cosa del Pantano.

No, la de imagen real.

*suspir* No, la de ahora.

Esta.

Y la verdad es que ya va siendo hora de plantarse y acabar con esa idolatría a Moore tan extendida en el mundillo. Que sí, que escribió Watchmen, pero eso no quiere decir que automaticamente le pertenezcan personajes por los que sólo pasó ocasionalmente. Los verdaderos creadores de la Cosa del Pantano fueran Len Wein y Bernie Wrightson y por muy excelente que fuera la etapa escrita por Moore simplemente fué una más entre tantas surgidas de las plumas de Veicht, Snyder (el otro) o Soule. Y se nota que ha sido ese el principio que ha guiado James Wan y a los creadores de esta nueva serie. Plantear una reimaginación del personaje fresca e innovadora lo más alejada posible de las axfisiantes adaptaciones de páginas adoradas como intocables por friquis que trolean por internet desde sus sótanos.

Por eso esta primera temporada ha estado repleta de ideas originales e innovadoras comenzando por su villando principal.

Sunderland, quien para sus malévolos planes requiere la ayuda de un clásico mad doctor.

La Mole Jason Woodrue.

Y ese terrorífico oponente de mitad de temporada. Ese ente oscuro que se alimenta de los miedos humanos. Que podría ser su REY.

Reconozcamos que es un episodio muy MONO.

La Cosa del Pantano: la Serie no sólo nos presenta a nuevos personajes. Osa avanzar la relación entre los que conocíamos de toda la vida por senderos jamás siquiera insinuados en los cómics. Como esa relación romántico-espiritual que se establece entre la titular Cosa y Abby Arcane…

…que se materializa gracias al consumo de sustancias estupefacientes generadas por Alec.

O el absolutamente imprevisible giro argumental que deja en pañales a los de Juedo de Tronos…

…con ese accidente de coche que manda a Matt Cable al hospital.

Y qué decir de la IMPACTANTE revelación que sirve de preámbulo al final de la primera temporada. Ese inolvidable capítulo en que mercenarios a sueldo de Sunderland dejan en estado de shock a la Cosa del Pantano…

…y llevan su cuerpo a Woodrue quien, tras diseccionarlo, efectua el escalofriante descubrimiento de que…

¡¡¡No es un Alec Holland transformado en planta humanoide sino una planta humanoide que creia ser Alec Holland!!!

Y que desemboca en ese icónico momento en que nuestra segunda burla de humanidad incrustada de musgo preferida surge de las aguas pantanosas cargando el esqueleto de su original identidad humana.

Algunos pensareis que es una lástima que no se hayan aprovechado ninguna de las magníficas ideas que Moore aportó al personaje pero, igual que El Mandaloriano se beneficia de la libertad de transcurrir dentro del universo de Star Wars pero no contar con ninguno de sus reconocibles personajes, La Cosa del Pantano: la Serie lo hace de volver a sus raices (guiño-guiño) para explorar nuevos horizontes.

No me mailterpreteis, yo también soy fan acérrimo del verbo de Alan, pero hay vida más allá de sus barbas. La idolatría siempre es mala (salvo cuando es a ROB! por supuesto) y conduce a conductas distorsionadas y obsesivas.

Como querer ver cosas donde no las hay.

Empeñarse en ver adaptaciones de otras obras de Moore en detalles casuales e insignificantes. ¡Ni que Alan alguna vez hubiera creado un personaje azul de poderes energéticos que percibe el futuro y que se paseara por ahí en pelota picada!

¡Ni que hubiera escrito alguna vez alguna historia de complemento contando el origen de un fantasma!

¡O de un errante!

¡O de nada, NADA relacionado con la zona verde del espectro lumínico ni sus presuntas cualidades energéticas!

!Ni que… Ahm… Esperad que lo miro que… Ah pues no.

Moore no escribió el guión de Se7en…

Ciertamente vivimos una Era Dorada de las Series™ y quizá vosotros espereis con impaciencia el Crisis en Tierras Infinitas del Arrowverso o la serie televisiva de El Señor de los Anillos pero yo me muerdo las uñas esperando que anuncien la segunda temporada de La Cosa del Pantano: la Serie.

Que me imagino que caerá para enero ¿no?

Poniendo anzuelos

Esta es Andrea Rojas, alias Acrata (sin tilde), un personaje poco conocido de DC Comics

Y esta es la Andrea Rojas que aparece en la quinta temporada de la serie de televisión de Supergirl

En esta versión se trata de una mujer de negocios que compra CatCo Media a Lena Luthor, que antes la había comprado a Cat Grant. Y lo primero que hace es ponerse al mando de la línea editorial, aunque eso suponga darle la patada a Jimmy Olsen (el pelirrojo no, el chulazo)

Las directrices de Andrea Rojas quedan claras desde el minuto 1: lo que importan son los clics. Y si para ello hay que olvidarse de informar, de hablar sabiendo, de hacer periodismo de verdad, pues te olvidas. Lo importante dar espectáculo y que la gente haca clic en el enlace

Mientras tanto, en España…

[Clic!]

En septiembre te tuiteé

Sí, hoy toca otro de los famosos días vagos del abajo firmante

Están tocando nuestra canción

Esto es una historia imaginaria. (¿Acaso no lo son todas?)

Hungría, 1992
-Oiga, abogado, ¿tiene un minuto?
-Sí, dígame, señor compositor
-Es que el chaval estaba viendo los dibujos animados y escuché esta canción…

…y creo se parece bastante a esta otra que compuse hace unos años…

¿…usted recomienda que les demandemos?
-Mire, yo creo que no. Hay que presentar la demanda allí, y de una serie así de cutre no sacaríamos ni el dinero que nos vamos a gastar en sellos
-De acuerdo, lo dejaremos pasar

Hungría, 2019
-¡Señor compositor, vamos a demandar a esos ladrones de música!
-Llega usted tarde, mi padre murió hace la tira de años
-¡Pues les demandaré en nombre de los herederos! ¿Es que no ha leído la noticia?

-Yo creí que esa serie tan cutre estaría criando polvo en algún almacén
-¡Ahora es de Disney! ¡Ya tenemos a alguien a quien sacar dinero!
-Pero Disney solo la va a emitir en un futuro, y la serie lleva casi treinta años dando vueltas. ¿No puede encontrar a nadie más?
-Veamos…

¡Qué buena idea has tenido! ¡De esta nos forramos, chaval!

El Watchmen del siglo XXI

Y yo que me burlaba un poco maliciosamente de Javier Zurro, de El Español, por sacar su reseña de The Boys un mes después del estreno de la serie en Amazon, en agosto… No podía esperar que en El Salto, el redactor José Carmona se esperaría hasta el 3 de octubre para sacar la suya.

Hay que reconocerle algo José, y es que ya que está le echa valor y hace algo que casi nadie hace a lo largo de las muchas reseñas de prensa que el periodismo cultural ha hecho en España de la adaptación del cómic de Garth Ennis y Darick Robertson. Por ejemplo, compararla con Watchmen, que así de entrada uno hubiera dicho que era la referencia más obvia y directa, y un producto no precisamente desconocido para el consumido de superhéroes en formato audiovisual. También es el primero que se las apaña para mencionar a Seth Rogen, cuyo nombre se ha volatilizado de los comentarios sobre The Boys una vez estrenada.

También hay que decir que probablemente es el periodista que menos habla del formato original de la historia. Ni Ennis ni Robertson son mencionados en ningún momento del texto. Bueno, cosas de este mundillo donde uno tiene suerte si, una vez muerto, empiezan a acreditarle en los créditos de las películas.

Carmona hace algunas reflexiones llamativas. Por ejemplo, opone el que los personajes de The Boys sean una parodia de la JLA de DC con que tengan un trasfondo similar al de los héroes de Watchmen. Como si Watchmen y DC no tuvieran nada que ver, oye. En esa moda tan boyante entre los periodistas de separar entre “los superhéroes bien” aka, el Youker, y los “superhéroes mal” aka, Los Vengadores, muchas veces nos olvidamos de que el mundo es más pequeño de lo que parece.

Por eso, uno puede afirmar cosas como esta:

Y rápidamente uno puede ponerse a pensar en esto:

Que claro, no es de Warner Bros, es de Sony, esa copañía que no tiene ningún interés en el mercado del cine de superhéroes más mainstream estilo Disney/Marvel.

Sin embargo, claro, uno también puede pensar en otras cosas. Obras que hablen de Superman como un “altavoz para todas las miserias yanquis”, como Carmona destaca como una virtud en The Boys. 

Bueno, no, esa no vale, porque el malo es Lex Luthor, no Superman. Hablo de alguna en el que se mostrase a Superman como un esbirro corporativo al servicio de la maquinaria de opresión estadounidense y todo su aparato militarizado.

Pero bueno, aquí lo importante es hablar con propiedad, y hablando en serio, las películas de dibujitos no pueden contar. Se empieza contando con eso y se acaba contando con los videojuegos de Injustice, y eso sí que no, ni que los videojuegos fueran una cosa seria o algo.

Y hablando de cosas que no cuentan. Cuando hablamos del origen de los superhéroes, obviamente todos pensamos en el mismo personaje. ¿No? Claro, en el Capitán América.

Porque evidentemente, Superman, Zatara, Batman, Sandman, Blue Beetle, Flash, Hawkman, el Capitán Marvel Shazam, o el Doctor Destino no cuentan. Porque estamos hablando de personajes que sirvan para hacer propaganda militarista estadounidense. Tampoco valdrían, por supuesto, Americommando, The Shield, Minute Man y otros superhéroes inspirados en la bandera americana y presentados en tebeos anteriores a marzo de 1941. Lo importante, lo fundamental, lo bueno para el SEO periodístico, es hablar de Marvel. Hasta cuando estamos hablando de The Boys.

Y es que, como dice José Carmona, aquí lo importante es que The Boys es la primera piedra para conseguir El Padrino de los tebeos… digooo, el Watchmen del Siglo XXI.

Una Crisis por llegar

Tanto fichar a unos y a otros y a los de más allá para las Crisis, ese evento televisivo que marca el final de Arrow y… Bueno, creo que eso es suficiente. Quizá el final de Supernatural también, pero no lo tengo tan claro. En cualquier caso, tanto cachondeo con fichar a gente para las Crisis y se han dejado la opción más lógica.

En 1952 tuvo lugar la primera serie sobre Superman. Para TV, para Serial sería otra historia. Pero en la TV se estrenó Adventures of Superman que, por si alguien no lo recuerda, estaba protagonizada por George Reeves. Para quien no lo recuerde, fue el Superman al que interpretó Ben Affleck. Así que podemos decir que Reeves fue a Superman lo que Affleck a Batman. En cualquier caso, su éxito duraría hasta 1958. Y ese es el año.

Tras el cierre de la serie original por a saber qué motivos *cof* tendría lugar el estreno del que estamos hablando.

Bueno, en realidad… no.

En realidad no porque pese a lanzarse la idea del piloto para sindicación no lograron que le hiciera caso nadie. Y eso que la idea era muy buena.

Ah, sí, hemos llegado hasta aquí (bueno, los que hayan llegado, pero asumamos que si estás leyendo esto es porque has llegado) sin decir el nombre. Que cosas, ¿verdad?

En cualquier caso, me refería a:

Ya imagino la cara. Algo como…

Resumiendo mucho. Tras los… aquellos… problemillas… que llevaron a cancelar la serie de Superman hubo gente que pensó que EN REALIDAD lo único que hacía falta era darle una vuelta al concepto. ¿Por qué lo primero que se intentó fue esto en lugar de Superboy? Hay un libro entero que se podría escribir sobre ello. Bueno, de hecho, hay un libro completo ESCRITO sobre ello: Superboy and Superpup: The Lost Videos de Chuck Harter, editado por Cult Movies Press.

Pero ese es otro tema.

La decisión fue crear este programa… ahm… infantil. Protagonizado por… eh… personas bajitas disfrazadas de animales peludos. Uno nunca sabe dónde va a aparecer el factor furry en estas historias, la verdad.

Junto a ellos estaba algún personaje que era una marioneta de manos porque de todo tiene que haber.

Cuando el Professor Sheepdip secuestra a Pamela Poodle solo una persona en las oficinas del Daily Bugle puede hacer algo, y no es precisamente el editor jefe Terry Bite. No, por suerte para Miss Poodle el periodista Bark Bent en realidad es SUPERPUP.

Ya, tampoco yo entiendo qué pudo fallar.

Con el paso del tiempo se ha intentado recuperar un par de veces, se han publicado ‘recuperaciones’ parciales, en blanco y negro unas, otras en color. De ahí salió lo que Warner acabaría recuperando y publicando. Aunque esto es otro tema.

Lo importante es que Warner tiene la oportunidad de añadirlo en estas próximas CRISIS, reivindicando la importancia real que tiene una obra como esta.

Exacto.

[Editado: He tenido que editar este posteo gracias al aviso de Manin porque, sinceramente, no distingo a Ben Affleck de Matt Damon. Sé que a uno hay que rescatarle siempre y que el otro no tiene rescate posible Pero nunca recuerdo cuál es cuál. En caso de que me haya vuelto a equivocar… El otro.]

Scooby 50

Mi intención para hoy era repasar los cómics de Scooby Doo aprovechando que el Viernes 13 se cumplieron los 50 años de su primera emisión. Lo que pasa es que eso ya lo hice en 2016. Así que había que pensar en algo nuevo. Y, francamente, en tres años tampoco ha dado tanto tiempo como para que lanzaran muchos nuevos números uno.

En lugar de eso decidieron que, ya que tenían dos series, Scooby-Doo! Where Are You? y Scooby-Doo! Team Up, lo más sensato era ir alternándolas. Cada una un mes. Así hemos llegado a este momento en el que la primera serie está ya en el cien. Moviendo esas portadas:

Sí, desde hace tiempo obligan a los dibujantes a acercarse al estilo de los dibujos oficiales, no fueran a confundir a los lectores.

Además de eso la segunda serie ha llegado a la segunda, como siempre llegan a estos sitios.

Con una Crisis. Que tiene algo de sentido porque es el último capítulo de la serie, claro. Aunque se permiten, por supuesto, algunas cosas…

Pero entiendo que esto os puede parecer poco para celebrar un 50 aniversario, así que quizá… podríamos repasar las series de TV.

Todo lo que lleva a su creación estaba en el posteo de 2016, sí, pero podemos ir a un poco más adelante, a las series propiamente dichas ya. Así que…

Con What a Night for a Knight comenzó la serie en la CBS. La primera temporada sería un exitazo y llevaría a una renovación rápida por ocho capítulos más. Lamentablemente, además de cambiar la intro, decidieron darles menos dinero. Así que empezó el reciclaje -más aún- no tanto de tramas como de fondos y animaciones. De modo que cuando terminó a finales de 1970 decidieron no continuar con este formato… al menos no de momento.

En su lugar en 1972 comenzaron a sacar una serie de películas de una hora que unía a Scooby y la pandilla con otros personajes -reales o no- para unos Team Up que se titularían The New Scooby-Doo Movies.

Batman y Robin, La Familia Adam, Don Adams o Sonny y Cher serían algunos de los invitados especiales durante las dos temporadas que durarían estás… películas. También sería lo último en salir en la CBS en una temporada porque tras la emisión entre 1972 y 1973 quedó la cosa parada hasta que en 1976 el personaje saltó a la ABC.

A la ABC llegó, en parte, porque Fred Silverman -uno de los principales impulsores de la serie hasta el punto de ser el motivo del nombre de Fred– había dejado de dirigir la primera cadena y se había pasado a la segunda. Y quería contenido en el que pudiera confiar, por ejemplo este Scooby… aunque no llegaría solo.

Silverman quería otro personaje de éxito, uno nuevo. Su apuesta sería Dynomutt, Dog Wonder, un robo-perro torpón que acompañaba a un superhéroe. La idea era montar The Scooby-Doo/Dynomutt Hour, con una serie nueva –The Scooby-Doo Show– que ofrecería un capítulo de cada hasta llegar a la hora. En el primer capítulo de Dynomutt este y su compañero superhéroe Blue Falcon se encuentran con Mystery Inc. Siguiendo un estilo similar al de las películas les dan la alternativa, salen de nuevo en el segundo y, a partir de ahí, siguen cada uno por su lado. (Bueno, hubo algún cruce más, pero vaya) Para reforzar el interés la ABC acabaría incluyendo la reposición de uno de los capítulos de la serie original.

Pronto se fue viendo que aquello iba a durar lo que durara, pero mientras incluirían a un nuevo miembro de la familia Doo. Es decir…

No, no, Scooby-Dum. El primo tontainas de Scooby.

Para 1977 quedó claro que lo de Dynomutt iba regular, así que tras pasar de la hora de antes a la hora y media de añadir la reposición de la serie antigua deciden darle un aire completamente nuevo. Dynomutt pasa a tener solo 11 minutos y a los dos episodios de Scooby se añade uno de 11 de Capitán Cavernícola (En su presentación junto con las Teen Angels) y , lo más importante, la nueva serie Laff-A-Lympics. Un programa de competición al estilo del Battle of the Network Stars (un programa de la ABC que enfrentaba a personalidades de los tres grandes: ABC, CBS y NBC) Así que hicieron un grupo con Yogi, otro con Scooby y otro con -claro- los malos.

Y sí, suena exactamente tan peculiar como parece.

Lo curioso es que decidieron que lo más sensato era meterle cambios al año siguiente. Dynomutt se iba a tener su propio programa (ehm…), el título pasaría a ser Scooby’s All Stars y, otra novedad, las reposiciones también se irían a su propio hueco. Porque, de hecho, en lugar de tener reposiciones de la antigua Scooby-Doo, Where Are You? produjeron una tercera temporada, ocho años después… que fueron cancelados como a la mitad. Haciendo que al final se usaran como si fuera The Scooby-Doo Show. De modo que cuando se canceló el contenedor se cancelaron también esas dos series distintas.

En 1979 llegaría el primer especial para televisión, Scooby Goes Hollywood. Un especial meta en el que Scooby celebraba su primera década intentando que los Ejecutivos le dieran un programa en horario de máxima audiencia.

En cualquier caso, y pese al espanto que fue este especial, le dieron una nueva serie. Esta vez intentaron lograr traer de nuevo a una audiencia joven metiendo a un nuevo miembro de la familia Doo. Y sí, me temo que esta vez sí.

Scooby-Doo and Scrappy-Doo sería una serie que incluiría a, claro, Scooby y Scrappy. Entraría primero en un contenedor junto a Richie Rich para, rápidamente, tener su propio espacio junto con una serie de cortos de los dos con Shaggy (sí, sin el resto)y una nueva serie que intentaban vender, Las aventuras de Puppy. Como casi de costumbre. Esto fue así de 1980 hasta el ’83.

En 1983 intentaron crear un punto intermedio. The New Scooby and Scrappy-Doo Show intentaba replicar los misterios pero de una forma más… juvenil. A Scooby, Scrappy y Shaggy se les uniría Daphne, y ahora trabajarían como reporteros de incógnito en una revista juvenil. En serio.

Habrá quien piense que no se podía caer más bajo que esto. Y entonces llegó 1985 para demostrar que nos equivocábamos. Porque en ese año se estrenó…

De nuevo los fantasmas eran reales. Scooby, Scrappy y Shaggy los habían liberado de un baúl y ahora tenían que volver a meterlos allí. Daphne volvía a parecer y añadían un par de personajes más. Vincent Van Ghoul (con voz de Vincent Price, que accediera a participar en la serie fue una de las dos únicas cosas buenas que salieron de esto) que les guiaba con su magia para hacer frente a los fantasmas, y Flim-Flam, un joven hispano huérfano que les ayudaba y que si Scrappy os parece Poochie antes de Poochie tendríais que conocer a este. El personaje era tan detestado que incluso uno de los productores asociados, Tom Ruegger, le tenía manía. Ruegger es la segunda cosa buena que salió de aquí, sus toques de humor -que ya venía usando desde la serie anterior- sirvieron para que cuando la cadena se hartara de todo esto y decidiera un cambio completo le dejaran hacer.

También sería la última serie en al que aparecería Scrappy, así que quizá había una tercera cosa buena.

Ruegger, con ese sentido del humor tan peculiar, salvaje y absurdo, lograría gran éxito en los noventa como creador de Tiny Toon, Animaniacs, Pinky y Cerebro o Histeria! Pero antes de eso crearía una de las mejores series de Scooby-Doo!

A Pup Named Scooby-Doo se estrenó en 1988 y proponía a la vez una mirada en la juventud de los personajes – dentro de una tendencia de la época – y lo hace con mucho humor. Incluido un personaje regular llamado Red Herring. La serie sería un éxito, duraría cuatro temporadas y acabaría en 1991, debido en parte por la deserción de los equipos técnicos y artísticos a las series de Ruegger, incluso aquellas en las que no trabajaba como creador como Freakozoid!

Mientras tanto, seguían las películas con monstruos en lugar de gente disfrazada (sob) e incluso una historia inconsecuente estilo Las Mil y Una Noches. Es cierto que a fuerza de salir películas aparecería alguna interesante como Scooby-Doo on Zombie Island (1998), o se añadiría algo al canon como el grupo The Hex Girls.

Scooby-Doo and the Cyber Chase (2001) sería otro hito, sobre todo por ser la última tras la muerte de William Hanna y antes de la compra por parte de la Warner. Tendría adaptación a un par de formatos, por supuesto.

En 2002 se estrenó la película del personaje en acción real, guionizada por un tal James nosequé. Gunn. Algo así. En 2004 se estrenaría la segunda.

Ese mismo 2002 Warner / Cartoon Network presentaba su primer reboot del personaje centrado en algunas actualizaciones como quitarle el ascot a Fred o hacer a Shaggy vegetariano. El resultado sería What’s New, Scooby-Doo?

Ah, sí, lo de Shaggy era porque su voz original, Casey Kasem, era un vegetariano convencido que tuvo una bronca en los noventa porque le obligaron contractualmente a ponerle voz en un anuncio para Burger King. A partir de ahí se negó a dar voz al personaje si no se especificaba que era vegetariano, algo que le apartaría del mismo durante más de un lustro. Porque hasta este nuevo lanzamiento no aceptarían el cambio.

El éxito de las películas, sin embargo, haría que la CW se interesara por ella. Lo suficiente para hacer una serie ‘actualizada’ con villanos reales pero más informáticos que monstruosos y con una historia tirando a ridícula que incluye centrarse en Shaggy y Scooby y añadir un robot –Robi– como tercera rueda mientras el resto del reparto habitual se queda en un remoto segundo plano. La serie, estrenada en 2006 se llamaría Shaggy & Scooby-Doo Get a Clue! Y es más una obra de humor de aquella época que algo que podamos asociar al personaje.

Esta encarnación duraría dos temporadas -más de lo que yo esperaba- hasta 2008. Para 2009 tocaba un nuevo aniversario -el 40- que incluiría otra película-precuela de acción real, Scooby-Doo! The Mystery Begins, un telefilme para el Cartoon Network. Al año siguiente sería Scooby-Doo! Curse of the Lake Monster. Tendría que haberse estrenado también una nueva serie pero hubo problemas.

Problemas sería casi el segundo nombre de Scooby-Doo! Mystery Incorporated. Una reimaginación de la serie capaz de conjugar a la vez un cambio en los personajes dándole temas y tramas más adultas y manteniendo el humor, añadiendo guiños a los clásicos y sabiendo mezclar todo de manera que nunca falte o sobre. ¡Y añadiendo un arco de largo recorrido! Estrenada finalmente en 2010, los problemas la perseguirían desde casi su primer día.

Estamos ante una de las mejores series de los personajes, pero la cadena la odió desde casi el primer día. Le parecía demasiado oscura, y derivativa. Las broncas entre sus creadores, Spike Brandt y Tony Cervone, con la cadena sería parte de la marejada en la animación que se vivió durante esa década.

Tras el final de esta versión en 2013 Cartoon Network pudo pasar a una nueva versión, más cómica.

Be Cool, Scooby-Doo! estrenada en 2014 y que, aun compuesta solo por dos temporadas, llegaría hasta 2018, tenía un buen punto de partida perdido en una aparente desidia por desarrollar el potencial -inesperadamente el personaje estrella lograría ser Daphne – y, por supuesto, lo malo que era cualquier comparación con la anterior.

Sí, en 2018 también tendría lugar el crossover con Supernatural. Aunque ya había aparecido en 1997 en Johnny Bravo, 2002 con Harvey Birdman, 2011 en Batman: The Brave and the Bold hasta llegar en 2018 con Monster Party, un episodio de OK K.O.! Let’s Be Heroes en las que personajes de Scooby-Doo and the Ghoul School -aunque nadie del Scooby Gang– aparecen en esta.

Y, por supuesto, entre medias seguirían apareciendo especiales y directos a vídeo, incluyendo algunos junto a la WWE. En 2018 saldría también Daphne & Velma, una especie de precuela o algo, de los personajes.

De la música y los videojuegos ya hablaré en otra ocasión.

En 2019, además de un par de estrenos directo a vídeo que recuerdan estos 50 años con Scooby-Doo! and the Curse of the 13th Ghost y Scooby-Doo! Return to Zombie Island. Subiendo la lista de estos telefilmes directos a vídeo hasta 33.

2019 vería también el estreno de la más reciente serie, recuperando el espíritu de aquellos team up y para el servicio de streaming de Boomerang, el cacharro infantil de Warner. Es decir, Scooby-Doo and Guess Who?

Entre la gente que aparecerá esta vez está Weird Al Yankovic, Pen & Teller, Steve Urkel (sí, en serio) y en el capítulo 13, redondeando esos 50 años con What a Night, for the Dark Knight!, tendremos a Batman.

Teniendo en cuenta todo lo que está por venir – película de imagen real, de animación, nuevos cómics y series…- supongo que volveremos a vernos.

Aunque sea en una fiesta de convención de viejos conserjes.

Nuevos viejos conocidos de la Marvel que importa

Han ocurrido tantas cosas y se han anunciado tantísimas novedades respecto a la Marvel que da dinero que importa, es decir, la de las películas, que es complicado centrarse solamente en una de ellas. Y eso descartando hablar de la prensa metiendo la pata. Hay que celebrar la cantidad de nuevas producciones televisivas que Kevin Feige y la gente de Marvel nos ha prometido, porque de esta forma garantizamos que pueda haber decepciones para todos los gustos. Lo que sí que parece claro es que esta vez van a ser realmente series integradas dentro del Universo Cinematográfico Marvel y van a contar con actores que ya han aparecido en la gran pantalla.

Al estar Marvel implicada en la producción de estas series, los equipos de cine y televisión trabajarán juntos para ofrecer productos mucho más relacionados entre ellos de lo que hemos visto nunca.

Indudablemente, esto quiere decir que lo que ocurra en las series tendrá repercusión sobre las películas, con posibilidad de que algunos personajes nacidos en ellas aparezcan luego en la gran pantalla.

Al fin y al cabo, ¿hay algo que haya anunciado Marvel que no fuera verdad?

Es cierto que algunas series han tenido que ser canceladas para dotar de toda la coherencia necesaria a partir de ahora a las producciones del MCU en la televisión, y evitar así la confusión de algunos de los aficionados. Pero desde luego, lo que no va a pasar, es que Marvel haga una serie sobre la Bruja Escarlata y luego la ignore completamente cuando al personaje le toque salir en la próxima película del Doctor Extraño, ¿no?

Ya solo nos quedan las grandes cuestiones y las especulaciones que poco a poco se irán resolviendo. Por ejemplo, qué va a pasar con la serie para Hulu del Motorista Fantasma, qué ha pasado con la serie esa de Ojo de Halcón de la que no han hablado y la más importante, ¿qué actores y actrices van a interpretar a nuestros personajes preferidos? Aquí va mi apuesta: es ya una tradición que Marvel dé una nueva oportunidad a actores que habían interpretado ya a superhéroes para redimirlos con un personaje nuevo y mejor. Creo que Scarlett Johansson es la única persona capaz de seguir la estela de estrellas como Ryan Reynolds, Chris Evans y Michael B. Jordan. Y Marvel lo tiene ahí delante, la oportunidad perfecta para darle a Scarlett un papel escrito para ella.

Producto nacional

Lo del periodismo cultural es muy interesante. Hay que hablar de superhéroes, porque es de lo que toca, pero claro, el problema es que no vamos a leernos un tebeo para ello, y este año quedan pocas películas por salir (supongo que por lo de la fatiga del género o algo). Entonces, los periodistas, en lugar de intentar hablar de cosas nuevas, se dedican a exprimir lo que queda, y si para eso hay que hablar de una película estrenada hace 4 meses, o traducir un clickbait de una web anglosajona para exprimir unos clics, pues se hacer, claro. Sin problema.

Por suerte esta semana vamos a tener un montón de nuevo material para traducir sobre el acuerdo entre Sony y Marvel sobre Spiderman, un tema del que no discutimos desde… finales de 2018, y que era completamente diferente a cuando lo discutimos en… marzo de 2017. Sí, bueno. Eso.

Comentaba yo la semana pasada en Twitter que los suplementos culturales no había hablado sobre Doom Patrol, la serie esa de DC que por lo visto no se ha visto nadie en las redacciones de nuestro país, y fíjate que casi como para darme una lección de humildad, 2 días después publicaba Eneko Ruiz unos comentarios en El País. ¿Sobre Doom Patrol? Bueno, casi, sobre The Boys, porque la gente de marketing de Amazon claramente le lleva ventaja a los de HBO. Pero, ¡eh!, al menos la mencionaba, e incluso comentaba cosas del penúltimo capítulo, de modo que entiendo que se la ha visto. Como nos descuidemos, los profesionales se van a poner a verla y hasta igual algún periódico acaba con un artículo sobre ella. ¡No es como si diera un montón de excusas para meterse con las películas de Marvel!

El caso es que a Eneko lo de hablar de The Boys se le queda corto y aprovecha para hacerse eco de unas cuantas opiniones de artistas (artistas de los de verdad, del audiovisual, no pintamonas) sobre el papel de los superhéroes en la cultura popular. Y para ello cuenta con varios implicados en la producción del futuro estreno de Netflix El vecino.

Reconozco que me sorprendí al descubrir que Netflix iba a hacer una adaptación de la serie esa del marciano de Jorge Sanz, pero esa se llamaba El inquilino. Aunque parece ser que Jorge Sanz también va a salir en esta otra. Este vecino es un tebeo español de Santiago García, titulado en Periodismo y gran entusiasta de los cómics que ganó el Premio Nacional del Cómic de 2015 porque era más fácil que conseguir un contrato en la prensa española sabiendo algo de tebeos. El vecino lo edita Astiberri, que también tiene mejor departamento de medios que HBO, y la adaptación audiovisual la dirige Nacho Vigalondo, al que ahora que está bien visto negar el Holocausto vuelven a dejar que haga declaraciones en El País.

Asumo que el plan de Netflix es prepararse para el golpe que pueda a suponer la llegada de Disney Plus a nuestras tierras, algo extraño teniendo en cuenta que según los periodistas de El País, Netflix canceló las series de Marvel porque los superhéroes habían dejado de interesar a la gente. Supongo que nos lo explicarán en algún momento. El caso es que El vecino plantea los superhéroes desde un punto de vista costumbrista.

No, esa foto no es.

Esta tampoco.

¡Ahí estamos!

Y aunque así de entrada puede parecer que tiene toda la pinta de ser un Kick-Ass, dicen en El País que se trata de una propuesta “menos convencional” que trata sobre un superhéroe que no llega a fin de mes y es un poco gorrón.

El caso es que espero que cuando la estrene Netflix estén más rápidos mandando copias de prensa meses de suscripción gratis a los redactores de los medios de lo que lo ha estado HBO con Doom Patrol.

Batiendo ‘clickbait’

Hay muchas formas de titular una noticia. Y no todas sirven para lo mismo. A veces dan los datos fundamentales y luego amplían en su cuerpo, otras veces intentan llamar la atención sobre algo concreto esperando que pique nuestro interés. Y en ocasiones, simplemente parece que están intentando convertirse en un meme.

Por ejemplo el de «Completa con el teclado predictivo».

¡MARTHAAAAAAAA!