Cuando nadie te dice que pares

Ante cuestiones como las que indica el tuit con el que abrimos hoy, creo que hay bastantes cosas que podemos sacar a colación para rellenar hacer un post un día como hoy. Podemos debatir sobre lo mucho que se dijo que Keaton estaba poco menos que arrepentido de su papel como Batman y que por eso había accedido a protagonizar Birdman. Desde entonces, parece que va a aparecer en 3 Universos Fílmicos distintos… suponiendo que la película de Flash vaya a llevarse a cabo antes de que se jubile. Algo tan probable como el estreno de The New Mutants.

Pero precisamente hablando de esta película, no puedo evitar darme cuenta de la necesidad que tiene la industria de agarrarse a lo viejo. ¡Qué incapaces están los grandes estudios para ver las posibilidades de darle salida a nuevas ideas! Sí, vamos a hablar de los Seis Siniestros.

Bueno, o como le gusta decír ahora a los de marketing, “Sinister Six”. Una cantinela que viene de tan largo que casi parece como de otro tiempo, pero que se aviva cada vez que Sony revela que tiene en desarrollo “una nueva película del Universo Spiderman” o para cualquier pequeño guiño en alguna producción a algo que pueda interpretarse como una continuidad entre películas. Vamos, como con el DCEU, pero al revés.

Sin embargo, no podemos decir que esto sea una cosa que solo pasa en las películas. Los Seis Siniestros tienen una larga estela, ya en la publicación impresa, de gente que no sabe cuándo soltar. Creado para el primer Annual de The Amazing Spider-Man, el grupo no pasaba de ser un All-Star de los villanos más destacados creados por Lee y Ditko durante los primeros números del trepamuros. Ni había mucho donde elegir ni la cosa necesitaba una excusa demasiado buena. De hecho, en el cómic no llegamos siquiera a ver un combate del héroe contra el sexteto completo. Solo salen juntos al principio o en esta escena que inspiró después a Ibáñez para hacer Mortadelo y Filemón contra el «Gang» del «Chicharrón».

La idea se queda ahí (tampoco daba para mucho más, dado que son personajes sin ningún propósito común real) y apenas tiene recorrido. Cuando DeFalco monta un nuevo grupo de villanos aliados contra el trepamuros, crea al Sindicato Siniestro, con personajes con unos intereses y motivaciones más similares y, sobre todo, menos entidad propia, lo que hacía que tuviera más sentido reunirlos para crear una cierta amenaza.

Todo va bien para los Seis Siniestros hasta que Michelinie decide revivirlo en los 90, para The Amazing Spider-man 334. ¡Prácticamente 26 años después de la primera aparición del grupo! Es esta agrupación, que dura la friolera de 4 números, la que reivindica el nombre del grupo y le recuerda a Marvel que tenía ahí esa carta guardada. Erik Larsen no se puede resistir, y cuando le dejan al cargo de la cabecera de Spider-Man, tras la marcha de TODD!, decide traer de vuelta al grupo, esta vez decididos a vengarse no del trepamuros sino del Dr. Octopus.

Esto demostraría que el grupo podía reciclarse si se tenía la suficiente cara dura, falta de ideas o ganas de intentar algo nuevo. Tanto es así que para la Segunda Temporada de la serie de dibujos animados de Spiderman (1995) aparecen, renombrados como The Insidious Six.

Pero también en el 95 aparecería en la colección de Spiderman Unlimited escritos por Tom Lyle, un experto en eso de tener pocas ideas y la cara un poco dura. En este caso, tras la muerte por automedicación de plomo de Kraven, que el Hombre de Arena se uniera a los Vengadores y el asesinato de Octopus a manos de Kayne, los tres miembros originales restantes (más el Duende, que había fichado en el cómic de Michelinie) deciden unir fuerzas con el Escarabajo y el Conmocionador (recliclando fichajes del Sindicato Siniestro) y a Scorpia, un claro caso de diversidad forzada introducida por los malvados SJW de Soros.

A estas alturas los Seis (o siete) Siniestros son más un grupo de apoyo de villanos enemistados con otros villanos que una formación destinada a eliminar a Spiderman, algo que volverá a resonar cuando a finales de los 90 Howard Mackie y Byrne reunan de nuevo al grupo para ir contra un renacido Doctor Octopus. Mackie decide ignorar la aparición anterior del grupo,descartar a las nuevas inclusiones (incluyendo al Duende, que es sustituido por Kraven, pero esta vez el hijo) y poner como sexto miembro a Veneno. No, la cosa no tenía mucho sentido.

Es decir, recopilando, que de aparecer una vez en 1964 y no volver a ser mencionados en 25 años, en apenas 10 años tuvimos 4 apariciones del grupo, en distintas encarnaciones. Bueno, muchos os dirán que es que los cómics de los 90 tenían estas cosas y que bajó de los cielos Joe Quesada y desfació todos los entuertos. Y por supuesto, os estarían mintiendo.

En 2005 Mark Millar está escribiendo Spider-Man Marvel Knights en un proceso de cambio de cara radical para varios de los personajes del plantel de villanos de Spiderman. Continuando con lo establecido por Bendis en The Pulse y Jenkins en Spectacular Spiderman, Millar nos trae una historia que culmina con la aparición de unos ¡12 Siniestros! reunidos por Norman Osborn. ¿Qué sentido tiene que Norman retome y reivindique el nombre de un grupo de villanos del que nunca formó parte y que de hecho le excluyó en todas y cada una de sus formaciones? Bueno, pues que MOLA. Y si MARK! ve que mola, él lo pone.

Aquí ya tenemos un poco de despiporre. Tenemos a la mitad del Sindicato Siniestro (Boomerang, Conmocionador, Hydroman), a medio equipo original y a unos cuantos que no tengo muy claro qué pintan ahí y que creo que solo están porque Millar no se sabe 12 villanos de Spiderman. La broma no llega para mucho más.

Slott reciclaría el concepto unos pocos años después como forma de reintroducir a villanos clásicos y poner a Otto de nuevo como líder del grupo y eje central de la villanía arácnida, en preparación de sus planes Superiores. Probablemente hablamos del único caso, desde 1990, en el que los objetivos del equipo se mantienen fieles a los originales del Annual 1. Y por supuesto, la primera vez desde entonces que el líder del grupo es Octavius. Igual tiene algo que ver.

De modo que cuando uno se pregunta qué lleva a Michael Keaton a presentarse como Batman para una película de Flash después de haber parodiado las películas de superhéroes en Birdman, haberse reinventado como villano en Spiderman Homecoming y hacer un cameo de cara a un nuevo universo cinematográfico en Morbius… Yo no puedo dejar de pensar en qué llevó a Adrian Toomes, el Buitre, a unirse a 7 formaciones distintas de los 6 Siniestros, incluyendo varias en cuyo objetivo era liquidar a otros miembros de anteriores equipos con los que volvería a asociarse más adelante. Y entonces me doy cuenta de que Keaton es un puñetero actor de método, y lleva metido en el personaje del Buitre desde hace años. ¡Qué tipo!