App Ariencia

Vivimos en una internet donde impera el análisis sosegado y la reflexión en profundidad. Y cada dia más, thank God. A aquellos que llegasteis con la aparición de twitter no os lo parecerá pero los más veteranos hemos vivido una Red de Redes™ muy diferente. Una en la que imperaba el chistecillo fácil cuanto más soez mejor, believe you me. Una en la que las estrellas (de quienes no daré nombres, ni siquiera iniciales) vomitaban cada día un humor basto, tacky y primario entre las risotadas y los hoorays de sus enfervorizados seguidores.

Una en la que la manera de acercarse a un vintage episodio del Secrets of Haunted House de la DC de los early 80s…

…no era apreciar el trazo seguro y relajado de un Joe Kubert en la cumbre de su craft. O analizar el peso cultural del medio en plena inminencia del estreno de Superman II. ¡Ni siquiera estudiar la evolución de la subcontinuidad de los hosts de terror de la DC previa a su integración en el universo de Sandman I kid you not!

Lo que se hacia era buscar con lupa cualquier frame inocente que bien recortado y descontextualizado sirviera de gag. Un gag que, indefectiblemente, siempre acababa girando alrededor de lo mismo.

Y que culminaba en un comentario pretendidamente ingenioso y de doble sentido como «Harry nunca pensó que vería un rabo tan grande y caliente» o «Herbert pidió tener en sus manos la cola más grande del mundo y este fué su infernal destino«.

Afortunadamente hoy en dia somos una sociedad mucho más culta y menos arevaliana en la que el séptimo arte es tratado con el respeto que se merece y una historia es valorada en su conjunto. Y lejos de quedarse en la gracieta facilona un post dedicado a tal episodio continuaria con su lectura considerando que…

…que… Ahm… Que si ya habeis visto Chernobyl, que todo el mundo dice que es buenísima…