Paco Roca Day

Esta semana se ha publicado en España (a la vez que en Estados Unidos) el álbum Batman: el mundo, que es una recopilación de catorce historias cortas, cada una hecha por un equipo crativo perteneciente a un país distinto

Es curioso ver cómo el origen de los autores influye más en el resultado final cuanto más potente es la industria comiquera del país. Así tenemos una historia inequívocamente BD ambientada en Francia, un fumetti a lo Bonelli representando a Italia o un manga (aunque sin invertir en orden de lectura) cuando es el turno de Japón. Por otro lado tenemos a países con menos tradición comiquera cuya representación se limita a historietas tradicionales de Batman al estilo comic-book solo que firmadas por apellidos impronunciables

Pero sin duda la historia con más personalidad ha sido la que ha aportado Paco Roca en representación de España, que nos regala a un Bruce Wayne ocioso haciendo el guiri en Benidorm

ECC no podía dejar pasar esta oportunidad, y ha puesto en marcha toda su maquinaria publicitaria para apoyar este lanzamiento. Y estamos hablando de la empresa del pinball itinerante, así que tenían el listón bastante alto. Tanto que su primera decisión fue casi decepcionante: publicar un videotrailer

Otra decisión bastante convencional fue mandar al autor de gira: Paco Roca estará hoy firmando su obra en la FNAC (que está en Madrid) y mañana en X-Madrid (que está en Alcorcón). Para fechas posteriores en provincias podéis consultar la ADLOagenda

Lo que no es convencional es anunciar estas sesiones de firmas en una valla publicitaria colocada en lo más parecido que hay en Madrid a Times Square: la plaza de Callao (aunque, siendo sinceros, se parezca a la famosa localización neoyorquina como un huevo a una castaña)

[Foto robada sin permiso a Sergio Bleda]

Pero sin duda el acto central de la campaña es el que está anunciado para esta noche, donde ECC ha echado el resto, es una performance que supondrá un híbrido sin precedentes entre la España más cañí y la invasión anglosajona más globalizadora. Leedlo directamente en palabras de ECC, que a mí no me vais a creer

AVIV NAMTAB! AVIV ACÖR OCÄP!

P.S.- actualización 18/9: lo hicieron, ¡claro que lo hicieron!

La resaca del día después

Lo de ayer ya fue una efeméride en toda regla: no le importa a nadie salvo a las marcas. Lo friki gana así el mismo estatus que el Día de la Madre, San Valentín o cualquier otra celebración que no incluya un festivo de trabajo.

¡15 años! Algunas firmas de este blog cuando empezó lo del Orgullo Friki eran todavía jóvenes. La normalización todavía no había empezado, y el debate era sobre si había algo que celebrar o no, si eran las toallas, las violetas o las espadas láser y toda esa serie de cuestiones ahora completamente superadas. Y es que lo que en otro tiempo era una festividad vacía de sentido y carente de guía, ahora tiene bien clara su función.

Lo verdaderamente friki ya no son los libros, los cómics o las películas, son los Funkos, las camisetas divertidas y las figuritas estrambóticas. Al fin la normalización ha venido a declarar que el arte es arte y lo demás, frikerío. El merchandising es el verdadero becerro de oro al que hay que adorar, una cuestión fundamental que ha garantizado la supervivencia de nuestra cultura. Y es que la única cosa más de friki que tratar mal a las minorías es lamerle las botas a empresas multinacionales.

Por supuesto, y como siempre que algo se vuelve extremadamente popular, empieza a llegar la gente que no lo entiende del todo pero se quiere subir al carro. Los outsiders. Lo muggles. Es importante entonces empezar a trazar líneas y a dejar claro qué se queda dentro y qué se queda fuera. Es importante decir «esto no es friki» y también «The Big Bang Theory es inaguantable».

Viñeta completa de 2017 aqui.

Y es que si no lo dejamos claro, si no vamos poniendo los puntos sobre las íes y delimitando nuestro terreno, ahora tan extenso como hasta donde llega la luz del sol, corremos el riesgo de que algunas empresas oigan campanas y traten de volver la normalización en su favor. Y los resultados pueden ser… cuestionables.

«Esto nos lo dibuja mi sobrino, que le gustan los superhéroes.»