Adoctrinamiento

Fea palabra aunque por desgracia ligada a este periodo electoral permanente en el que estamos sumidos. Término usado como arma arrojadiza entre candidatos que pretenden sacar tajada a costa de una región que entretanto queda asolada por el el fuego, las armas y la violencia.

Ah, no, que esa bandera lleva una franja azul, entonces es fiesta y jolgorio, no pasa nada… La cuestión es que a la chavalada se la adoctrina, y la chavalada lee tebeos, por lo que la pregunta que surge es ¿pueden los tebeos ser usados para adoctrinar?

Para ello deberían llevar publicidad, y sabemos que salvo raras excepciones, la única publicidad que llevan las grapas populares en nuestro país es, por fortuna, propia. Y cuando digo «por fortuna» es literal, refiriéndome al inmenso poder adquisitivo de los compradores de dicho material, baste comprobar que para Enero seis grapas sencillas costarán lo mismo que un tomo en pasta dura conteniendo…el material de seis grapas.

Pero al otro lado del Atlántico la publicidad en los comics cuando eran un medio mayoritario en la juventud era más que habitual, llegando a ocupar hasta el 50% del comic en determinados momentos. Y más de una vez hemos mostrado por aquí esos anuncios destinados a la infancia. Recordad, niños, las armas son buenas.

¿Es esto adoctrinar? ¿los anuncios de armas en los niños producen una sociedad armada? ¿quién vigila a los anunciantes?

Estos anuncios tuvieron su momento de auge en los años sesenta y setenta, en el caso de haber cuajado y adoctrinar no habría habido motivo para que dejasen de ser anunciados, pues siempre entrarían nuevos lectores que…oh, esperad, el mito de los nuevos lectores, claro…¿por qué no vamos a lo sencillo? suponer que allí pasaba lo mismo que aquí, que no hay un verdadero recambio de lectores, que seguimos siendo los mismos que vamos creciendo y por tanto los anuncios cambian con nuestras necesidades y con lo que nos quieras imponer. Una vez adoctrinados con las armas ya no es necesario insistir, de manera que los anuncios cambian a cosas más de adolescente como videojuegos, discos, juegos de rol o cremas para el acné. Tiene sentido. Y esto explicaría el anuncio que me encontré en algunos tebeos de Marvel de 1984, coincidiendo con la tardoadolescencia de los niños que consumieron rifles.

Crecieron y ahora ya buscan entrar en una nueva etapa vital con un pedrusco (que cuesta entre mil y dos mil veces el precio de la revista) que les conduzca al amor y la vida familiar con el bello sexo. Sólo asumiendo la falta de recambio entre los lectores puede explicar que un anunciante como este decidiera anunciarse en tebeos. Y no sólo eso…

…sino que estamos hablando de MILITARY DIAMOND SALES, que únicamente servía a personal militar en activo, que debe dar sus datos de escuadrón, fechas de rotación y domicilio civil de la persona amada. Que una empresa con un público tan específico decidiera anunciarse en los tebeos de la Marvel solamente tiene una explicación.

Los anuncios de armas funcionaron.

Hece mucho que no pillo una grapa americana ¿ahora anuncian cosas para bajar el colesterol?