Salvajes omisiones

Este mes llega a España uno de los títulos más GENIALES que ha publicado Marvel en los últimos años. ¡Y en prestigioso formato grapa, nada menos! Savage Avengers está guionizada por Gerry Dungan, al que asumimos buen acólito de ROB! tras varios años guionizando a Muertopiscinas, y dibujada por uno de los Mike Deodatos que hubiera disponibles este verano. La cabecera conecta con la llegada de Conan el Bárbaro a la actualidad del Universo Marvel, lanzándolo al corazón de la Tierra Salvaje, donde hará equipo con otros populares personajes de La Casa de las Ideas en una historia llena de sangre, batallas y señores que huelen regular.

Lo que me ha llamado la atención, más allá de la indudable GENIALIDAD de toda la colección, ha sido la forma en la que Panini ha decidido promocionar a estos Salvajes Vengadores. Me encuentro este anuncio a toda página en la contraportada de mis Vengadores de la Costa Oeste, y hay una duda que tengo…

“Lobezno, Veneno, Elektra, El Castigador y… ¡Conan el Bárbaro!”. Vale, hasta ahí todo bien (es un decir), pero quién es el señor negro que lanza rayos por las manos que sale en la imagen. ¿Es un villano? ¿Algún personaje misterioso que aún no conocemos?

Pues no, se trata del Dr. Voodoo, un personaje creado en 1973 por unos desconocidos como Lein Wein y Roy Thomas para esa cabecera nada relevante llamada Strange Tales. El buen doctor ha tenido más de 200 apariciones desde entonces, haciendo equipo con Spiderman, Daredevil, la Cosa, Blade y, sobre todo, el Doctor Extraño. También formó parte de algunos grupos menores de Vengadores y participó en el evento Invasión Secreta. A pesar de todo es evidente que es el menos popular de los personajes que nos presenta el anuncio, pero tanto como para ignorarlo no me parece.

Quizá sea una cuestión de espacio para la rotulación del texto, me dije. Pero luego abrí otro de mis tebeos mensuales y me encontré este otro anuncio en formato texto.

¡Caramba! Parece ser que aquí tampoco cabía el nombre del bueno del Dr. Voodoo. Es algo más sospechoso, porque da lugar a avisar de que el primer número es básicamente una pelea entre 2 de los 6 personajes principales, casualmente dos de los hombres blancos del equipo. Digo casualmente porque, bueno, ya sabeís, hay…4. De 6 personajes en el equipo. No está mal. No podemos decir que no haya representación racial, está Elektra (que es griega, pero tendrá que valer) y… ¡pero bueno! No me digas que justo el Dr. Voodoo es el único personaje no occidental de la colección. Seguro que eso no tiene nada que ver con que sea el menos conocido y al que ningunean en la promoción. Es todo cuestión de espacio.

Bueno, quizá la web de Panini podría haber tenido el detalle de haberle incluído, para que no parezca solo un personaje que está para hacer relleno y cumplir la cuota mínima de personajes no blancos del cómic.

Quizá se trata de que el personaje tiene un papel mucho menos relevante en el equipo, pero se le ha incluído en la portada. Haciendo de tripas corazón, me digo, voy a leer SALVAJES VENGADORES número 1.

¡Vaya! Pues sí que sale. En 3 páginas como mucho, hay que decirlo. Por otra parte, el Castigador sale en, literalmente, una viñeta. Y Elektra y Veneno no salen. Claro que viendo como acaba el número, igual es que algunos han dado por hecho que no va a salir mucho más. Debe haber sido eso. Los de marketing han visto que se cargaban al único personaje negro del cómic y han dicho, bueno, este ya no vuelve.

Sin embargo, hay que decir que, como buen tebeo de superhéroes, el personaje muerto no aguanta ni 20 páginas sin revivir. En esas 20 páginas seguimos solo con él, con Conan y con Lobezno. No es hasta el número 3 USA que aparecen en acción Elektra y el Castigador ¡Casi todo el equipo, tal y como nos habían prometido! Veneno sale ya para el número 4. Nada, en 4 meses ya están todos los personajes de la promoción del tebeo, aparte del tío este al que no merece la pena mencionar.

La semana que viene seguimos hablando de Salvajes Vengadores, una serie tan GENIAL que la podría haber dibujado Frazetta ¿Todavía dudáis?

CONTAD

LOS

PIES

¿Sabéis quién tampoco dibujaba pies? Frazetta

Los trucos de ROB! para escamotearnos los pies de los personajes forman parte ya de la leyenda del autor y del medio. Los planos, los escorzos, el humo, las sombras…todo lo que haga falta para que esas partes no salgan en la ilustración. Bien provista está la Red de ejemplos de ello, me limitaré a colocar algunos ejemplos clásicos con técnicas como la del agua (Mignola hubiera puesto humo):

La del monticulín o «ya que la tierra es redonda…»:

(Mignola le hubiera puesto hierba al monticulín):

…o la caja del código de barras, lo que nos lleva a la técnica del «vale todo«:

Aunque te aupes en algo, Dominó

ROB! es consciente de que su opción artística es objeto de debate, por eso fue de los primeros en aplaudir la pulla que le dedicaron en la película Deadpool 2. Los que admiramos al artista consideramos la estratagema un easter egg más en sus ilustraciones. Y nos alegra ver cómo la influencia del Maestro se expande y adoctrina a otros autores que con estas técnicas consiguen que sus obras seas más apreciadas y sobre todo más valoradas. Y es entonces cuando una portada rompe hace escasas fechas el record de venta en subasta dedicado a original de ilustración historietística: Cinco millones cuatrocientos mil dólares americanos.

Ilustración correspondiente a la portada del número 23 de la revista Eerie (Septiembre 1969, Warren) de mano de Frank Frazetta (1928-2010).

La obra estaba en poder de la familia, a la que suponemos que no le vendrá nada mal el pellizco. Así que algo que tienen que agradecer a ROB!, porque fijaos un poco y buscadle pies, buscadle:

Escaleras, sombras…todo vale.

Y llegados a este punto algunos os preguntaréis ¿y cómo pudo el ROB! de los 80-90 haber influido en el Frazetta de 1969? pues ËL! mismo nos da la respuesta que vosotros mismos ya debéis suponer:

TAQUIONES.

Aunque conste que cuando quiere los dibuja ¿eh? mirad, mirad que bonito. Admirad que definición.

Pocas veces habréis visto un pie izquierdo tan bien dibujado.