En este mundillo somos todos hermanos

Una cosa muy bonita del mundo del cómic es que todo se perdona. Los aficionados somos todos una gran familia y pase lo que pase al final vamos a estar juntos y vamos a estar unidos. Por ejemplo, puede que Angel Luís Sucasas amenazase a una periodista e insinuase que activamente veta a mujeres críticas con el machismo. Pero le dejamos seguir escribiendo sobre tebeos en El País. Porque aquí todo se perdona, y la amenaza a la libertad de prensa solo pasa cuando alguien de Podemos dice cosas. O si se le dice a los de eldiario que corrijan un artículo. Es más, ¿por qué va a escribir Sucasas un solo artículo cuando aquí no se tira nada y puede sacarse dos?

Claro que esto es una práctica habitual en El País cuando se habla de tebeos. Los artículos se sacan de dos en dos. Por eso Eneko Ruiz puede destacar que hay “Una española en el Universo Marvel” en 2015, cuando se anunció que Natacha Bustos iba a comenzar a dibujar su estupenda Moon Girl y el Dinosaurio Diabólico, y luego un año después lo podía repetir Victor Parkas a raíz de la edición en España del mismo título. Mismo contenido, doble de clics. No nos podemos quejar (salvo si tienes una tienda y te vinieron en 2015 personas preguntando por el cómic de Marvel de Natacha, que no te llegaría hasta un año después).

Pero como decía, estamos en familia y al final lo perdonamos todo. Por ejemplo, yo ahora espero que la Sectorial del Cómic me perdone. Es cierto que igual no han estado presentes en muchas de las polémicas del sector desde su fundación, pero también es de rigor que han conseguido un hilo de tuits de la Biblioteca Nacional de España que quizá de aquí a 10 años se materialice en algo (las cosas de palacio van despacio) y también un Proyecto No de Ley del PSOE para impulsar y dignificar el medio. De aquí a que estemos como en Francia no debe quedar tanto.  Y yo quejándome.

En grapas de Panini eso son casi 50 grapas.

No solo eso, sino que en la Sectorial también han dado un asiento a Pedro Kat como representante de la AEPV. Y Pedro es como si fuera de ADLO!, solo que prefiere colaborar en la prensa seria. Y cuando hablamos de la prensa seria nos referimos a la que hace una lista de Las Mejores 25 Frases del DCEU e incluye varias de una película que no se ha estrenado. Y algunas de las frases están incluídas para decir de ellas cosas como “Es en esta frase cuando quedó patente que Zack Snyder no entiende a Superman”, lo que nos hace plantearnos la definición de “mejor” que mantienen los redactores de Sala de Peligro. Cosas de la prensa de verdad. No preguntes.

Pero estábamos hablando de perdonar. Y es que como decía, aquí somos todos una gran familia. Por eso no pasa nada si se firma un comunicado contra el fascismo y un par de semanas después se está defendiendo a Juanjo Guarnido, que “levantó la polémica” alabando en redes sociales la labor divulgativa del famoso youtuber de no-de-derechas-solo-políticamente-incorrecto de turno. Aquí se perdona todo. Y se blanquea. No pasa nada, en ADLO! también hay gente que no es ni de izquierdas ni de lo otro. Como decía, somos una gran familia.


Y las familias tienen desencuentros, problemas, discusiones. Pero siempre pueden reunirse a la mesa, preferiblemente en Navidad pero también puede ser durante el caluroso estío, a declarar públicamente su empeño en propiciar un diálogo de franca distensión que les permita hallar un marco previo que garantice unas premisas mínimas que contribuyan a crear los resortes que impulsen un punto de partida sólido y capaz, de Este a Oeste y de Sur a Norte, donde establecer las bases de un tratado de amistad que contribuya a poner los cimientos de una plataforma donde edificar las nuevas bases de los futuros premios y tender puentes de comunicación.

Haría una porra de «colectivos», pero esta semana ya hemos tenido bingo.

La sartén dice que el cazo no arriesga

Tras una larga ausencia producida por los acontecimientos socio-sanitarios del último año derivado de la crisis del coronavirus, después de varios retrasos y una impaciente espera para los aficionados, entre los que este humilde redactor siente el derecho de contarse, ya han llegado. Son: las reseñas sobre películas de Marvel. El inminente estreno de la película de la Viuda Negra ya ha traído a nuestras pantallas la ansiada continuación de un Universo Periodístico Marvel, ocupando un lugar destacado en las secciones de Cultura de casi todos los medios, y probablemente de los que están a faltar de aquí al 9 de julio.

Lo que hemos podido ver hast ahora garantiza las mismas cosas que han hecho de estas reseñas un éxito por derecho propio durante los últimos 10 años. Piruetas dialécticas, un vertiginoso vaivén en el debate entre la alta y la baja cultura y un montón de palabras construidas a partir de la palabra “entretenimiento”. Sin embargo, ya empezamos a sentir cierto agotamiento, ¿por qué no decirlo?, cierta fatiga ante la falta de riesgos que la mayoría de estas piezas han demostrado. Se repite la clásica fórmula del UPM de reclamarle innovación y modernidad a las películas de Marvel, en una clara zona de confort para los comentaristas cinematográficos que no acaban de atreverse a elaborar una pieza más rupturista, que diga a las claras si le está buscando tres pies al gato o en realidad es que no le están gustando estas cosas.

Y es que si bien muchos de estos medios prefieren acogerse rápidamente al vapuleo y el escarnio contra Marvel cuando llega la hora de poner en valor, vía comparativas, otras producciones cinematográficas, cuando llega la hora de mencionar en particular a una de ellas, nos encontramos con la misma producción plana que busca y logra agradar de forma aparente a todas las partes, pero que carece del desarrollo merecido. Solo algunos destellos de artistas de renombre, como Boyero, se arrojan a algo más experimental, mientras que la mayoría se ciñe a la nota de prensa con cuatro adjetivos previsibles.

Las anodinas apreciaciones sobre la carencia de interés de las escenas de acción se repiten sin ser capaces de llegar más allá o presentar el lugar donde esas carencias tienen lugar. Atrás quedó el momento de alabar la mano de los hermanos Russo en El Soldado de Invierno, y ahora nos limitamos a una vaguedad que no permite extraer en qué momento el mérito de aquellos se convirtió en demérito a medida que se hacían cargo de la franquicia grande en las últimas dos entregas de los Vengadores.

Al final, comentar una película Marvel debería permitir al género periodístico explorar distintos géneros, lenguajes y oportunidades. Reseña, crítica, crónica, reportaje, noticia, exclusiva de insider, podcast de duración inasumible,… Sin embargo, nuestros plumillas parecen plegarse a los requerimientos industriales de la producción periodística de masas, buscando en la repetición de lo ya leído la empatía de un mínimo denominador del público. Y todo queda en estas piezas, algo blandas, algo anodinas e intercambiables, donde la personalidad de sus redactores se difumina hasta que solo podemos apreciar la estructura. En resumen, se trata de un divertimento sin pretensiones que gustará a los acérrimos y no aportará mucho más a quienes nunca han comulgado con experiencias anteriores.

Tres Estrellas Sobre Cinco.

Jurados hasta arriba

Uno de los adlateres tiene un lema. Dice que los premios dicen más de quien los da que de quien los recibe. Pocas semanas ha sido esto tan cierto como ahora en el mundo del cómic español. Y es que no quiero hablar de Antonio Martín, pero podemos hablar del jurado. Contamos ocho nombres (3 mujeres y 5 hombres) de los cuales 4 aparecen acreditados en cierto modo como autores. Y un 5º autor, Antonio Altarriba, cuyo único mérito mencionado es ser el ganador del Gran Premio en 2019, algo que hasta hace unos días bastaba para sobreentender que también él es, ante todo, autor de cómic.

No hace falta decir demasiado de Antonio Altarriba. Al fin y al cabo, ya se ha retratado él solo en El Periódico, probablemente el primer medio “serio” en comunicarse con alguna de las partes. ¿Con el premiado? ¿Con los autores firmantes del comunicado? No, con Altarriba, miembro del jurado. Parece por tanto que no hay nada vil ni despiadado en hablar de ellos, ha sido uno de sus miembros el que ha dado el primer paso. Resulta curioso contrastar la noticia tal y cómo se publicó, que empieza hablando del comunicado con la versión editada y disponible ahora en la web del diario, que comienza hablando del Prestigioso Premio. Algo habrá ocurrido entre medias. Publicada como un “Comunicado”, no tenemos firma responsable, al parecer, que pueda explicar si era muy complicado contactar con alguno de los autores del comunicado. Por cierto, tampoco firma nadie la nota publicada por El País, donde ha sido pluma habitual otro miembro del jurado, Álvaro Pons.

Pons, además de bloguero, divulgador y conocedor de los antiguos premios a la Divulgación que daba el Saló (puesto que ganó el suyo en 2007) ha sido colaborador de esta desorganización, aunque no podamos descartar por completo que ejerza su Derecho al Olvido en ese sentido. Pons ha preferido mantenerse en un perfil bajo al respecto de la polémica, delegando la responsabilidad de las explicaciones en un comunicado que Ficomic debería sacar en algún momento. En cualquier caso, sabemos que comparte con Altarriba algunas de sus opiniones sobre lo sucedido en el asunto entre el galardonado y David Ramirez. Tras la sentencia (la nota Jueves.09. Enero) Álvaro comentaba que al mundo del tebeo le venía bien un poco de amor duro en forma de condena a un artista en mala situación económica para espabilar todos y no confundir libertad con libertinaje.

El hecho de que unos años después él mismo ganase un premio en el Saló de Barcelona que precisamente contaba con un gran apoyo popular sin que nadie arquease una ceja nos puede servir de muestra de que aquí el eje del problema no son las opiniones sobre la libertad de expresión, sino esto es solo un añadido a una interpretación free style de las bases.

Pero si hablamos de personas implicadas en el asunto entre Martín y Ramirez, en el jurado tenemos a la persona más implicada en ello aparte de autor y denunciante. ¿Cels Piñol? No hombre, él se mantiene al margen. Para variar. Me refiero a Toni Guiral, que aparece también mencionado en la susodicha tira. Lo curioso del asunto es que aunque Guiral es probablemente más conocido y recordado por su labor como divulgador, él sí es autor y podría optar al Galardón sin tener que retorcer las bases de nada. Guiral no ha movido ficha sobre el tema, aunque fue compañero en el sector e incluso en la misma editorial que el galardonado.  Ambos coincidieron en esas editoriales que usted sabe con Marika Vila, también parte del tribunal que nos ocupa. Todo en familia.

Además de jurado, Guiral es, según la Wikipedia, comisario de las Exposiciones del Salón del Cómic de Barcelona. Curiosamente, una de las dos exposiciones anunciadas en la página web de Ficomic está dedicada, precisamente, a Antonio Altarriba. Dado que la Wikipedia le atribuye a Guiral ese puesto desde 2013 cabe atribuirle también responsabilidad en este misterioso suceso de 2016 en el que algunas pinturas desaparecieron de una exposición, se le dijo al autor que era por mostrar vello en el cuerpo de las mujeres ilustradas, pero luego se apresuraron a decir que era por otra cosa. Recordemos de nuevo que no hay que confundir la libertad con el libertinaje. Al año siguiente a Guiral lo ascienden a «director de contenidos» del Salón.

Hablando del tebeo de Ramirez, hay que reconocerle a La Vanguardia, cuya pieza sí que firma Justo Barranco, que no solo publica la polémica página, también desliza el listado del jurado de los premios de este año. No obstante, no parece que hayan logrado ponerse en contacto con ningún otro miembro del mismo, con lo que no goza del incalculable valor de hemeroteca que supone la nota de El Periódico. Quienes no han parado han sido los de Vandal/El Español, que no contentos con publicar una nota desde el propio Vandal (recordemos, una web de videojuegos) han publicado no una sino dos columnas de opinión sobre el tema en su apartado de tebeos, Sala de Peligro. Con sorprendentes resultados.

Por supuesto, aparte de los autores presentes en el jurado hay más autores de cómic perfectamente conformes con el premio. Por ejemplo desde ARGH!, Asociación Profesional de Guionistas de Cómic, no se han pronunciado, aunque sí que han compartido no solo su participación en los eventos del propio Salón de Ficomic sino también la conversación que Elisa McCausland tuvo, también en el marco del salón, con… Antonio Altarriba. 

A estas alturas no debería haber dudas: Altarriba es miembro de la asociación de guionistas. También lo es Fernando Llor, firmante de una de las dos columnas, críticas con el fallo del jurado, en Sala de Peligro. Otro conocido de este blog, El Torres, aparece también como uno de los miembros que conforman ARGH!. Aunque diríamos que El Torres preferiría que la asociación se mojase un poquito.

No os voy a recordar que ARGH! es uno de los colectivos fundadores de la Sectorial del Cómic, porque hoy no hemos venido a hablar de eso. Aunque sí que es una pregunta interesante, ¿dónde están los colectivos? Por ejemplo, el resto de Salones del Cómic que se celebran en España. Ya sabemos que perro no come perro, pero la gente de Expocómic (Heroes Comic Con Adolfo Suarez Madrid Barajas) sí que ha sido de comerse a otra gente. Igual sería un gran momento para, no sé, salir a defender a los autores. Es raro porque en la página web del evento madrileño no he podido encontrar las bases de sus premios para comparar, solo un montón de cosas que acreditan que el mundillo está lleno de trileros.

De modo que mientras seguimos esperando ese comunicado de Ficomic, o a que los señores y señoras del jurado se pronuncien de alguna forma, los periodistas, divulgadores, lectores, editores, fans y otras personas podéis sumaros (vía email a comunicado.mundillo@gmail.com) a un nuevo comunicado, creado para paliar las ganas que pudieseis tener de sumaros al de los autores sin serlo. ¡Si es que no era tan difícil!

The opposite of speedy

No os voy a mentir, a veces esto de seguir la prensa de los superhéroes que importan (ya sabéis, los de las pelis) me da grandes momentos. Como este titular de Digital Spy.

Sobre todo cuando la última vez que escribían de la peli en lugar del “It’s coming, honest” el encabezado era “It was time!”. Era 2019 y la fecha era Julio de 2022. Dado que la fecha que manejamos ahora es noviembre, uno podría pensar que 4 o 5 meses no son nada teniendo en cuenta que en medio hemos tenido un año de pandemia y la Zack Snyder’s Justice League.

De todos modos si queréis mi opinión, el mejor que han escrito en Digital Spy sobre el tema es este otro.

Que por cierto, no es una mala cronología de un proyecto tremendamente problemático para el estudio, que anda como pollo sin cabeza por los despachos de Warner desde hace ya 7 largos años. En 2014 ya prometían esto:

Que evidentemente se cumplió, con sus más y sus menos, hasta que en 2017 la Justice League Part One de Zack Snyder se quedó a medias, cambiando el panorama de estrenos del DCEU, afectando principalmente a Flash, a la película de Cyborg que parece que nunca tendremos, y trastocando los planes de Aquaman.

En 2016 se daba por hecho que la película se empezaba a rodar a principios de 2017. 4 años después de aquella fecha, se supone que el rodaje debería haber comenzado este pasado mes de marzo. Como decían los de Digital Spy, “the opposite of speedy”. Y es que no estamos ante un Nuevos Mutantes, con la película rodada y sin acabar de salir, como pasa con Black Widow o también pasó, a su modo, con Fenix Oscura. Aquí hablamos de que por lo que se sabe, la película no ha comenzado a rodarse, el casting y el guion se cerraron hace menos de dos años y todavía no están claros muchos de los detalles de la producción. De momento tenemos filtrado… ¿del logo?

Pero hablando de titulares ridículos, proyectos cinematográficos de DC pospuestos hasta el infinito y risas garantizadas, nadie puede con Cinema Blend.

Adam Holmes, supéralo, tío.

La novela gráfica se inventó en Bilbao

Ayer El País publicaba un artículo con un titular de esos que gustan en la cueva de ADLO!: “20 años de cómic de autor en España”. Firma Laura Fernández, la persona que hace dos años auguraba el fin de las series televisivas de superhéroes, una previsión que estas semanas es particularmente hilarante recordar. La cosa promete desde el principio, y es que nos cuentan que en 2001 “tres amigos ponían en marcha en Bilbao la editorial que acabó de dar forma a un nuevo formato, el de la novela gráfica”. Desde luego si hay un lugar donde podía inventarse la novela gráfica en 2001 es, sin lugar a dudas, Bilbao. Entre la Wikipedia y un bilbaíno, da gusto ver periodistas como Laura que no eligen la vía fácil. Que un tal Spiegelman en 1986 (o sus predecesores) no te estropee tu texto con la imagen de los tres emprendedores en un garaje de Euskadi emprendiendo la novela gráfica.

Sé lo que muchos lectores se están temiendo. Si no será este otro post sobre el enésimo debate sobre el concepto de novela gráfica. Tranquilos, que no. Aunque el hecho de que según El País sea “un formato que iba a permitir al autor crear sin pensar en nada más que su creación. Ni un número de páginas cerrado, ni un género concreto” podría dar a entender que la persona escribiendo esto no ha visto un fanzine en su vida. Ni ha oído hablar de ellos. Igual no sabe que en España lleva habiendo fanzines de cómics desde los 60. Aunque ahora vamos a hablar de Astiberri, de modo que mejor no entrar a debatir sobre qué es o no es un fanzine. Y es que el artículo en realidad habla “del cómic de autor” en España.

Y aquí la hemos hecho buena, porque si hay un debate más estéril e infructuoso que el de definir qué es una novela gráfica, es definir el cómic de autor. De modo que vamos a guiarnos por las indicaciones de Fernando Tarancón, fundador de Astiberri, cuyas declaraciones recoge El País. Fernando empieza diciendo “La primera vez que se habla de un movimiento de cómic de autor en España es en los años ochenta”. Bueno, segundo párrafo y ya nos han desmontado el titular. Pero matiza que “se trata de un movimiento de reivindicaciones más profesionales que artísticas […] Pararle los pies al modelo Bruguera”. Bueno, si hablamos de pararle los pies al modelo Bruguera, hay una historia sobre un grupo de autores de cómics que intentaron montar su propia editorial mucho antes de que existiera Astiberri con la idea de “crear sin pensar en nada más que su creación”. Hay un cómic bastante bueno sobre el tema. Cabría recomendarlo.

Por supuesto, ROB! nos libre de pretender introducir la idea de que el cómic de autor puede ser de humor, o incluso en formato de tira cómica. No, por favor. Pero estaría bien situar cronológicamente las cosas, sobre todo para que no pensemos que la expresión “novela gráfica” está más cerca de celebrar el siglo y pico que la veintena. Porque por supuesto, esto no es así. El impulsor del concepto en España es Paco Roca. Lo dice el artículo, y si lo ponen en El País, será por algo. Que Paco Roca hable como si la mitad del cómic europeo de los 70 y los 80 no hubiera existido no es nuevo, aunque siempre sorprende leer a alguien decir cosas que podrían dar a entender que Paracuellos (1976) o Peter Pank (1984) se hicieron para el mercado francés.

El propio artículo pasa de puntillas por esa cuestión, gracias a las declaraciones de Cristina Durán. Revistas como El Víbora, Makoki, El Papus, Zona 84, Rambla, pero también las revistas de Toutain, incluyendo Totem o la versión ibérica de Creepy. Todos estos espacios donde diversos artistas, en muchos casos autores completos, creaban historias, personajes o series propias. Si todo esto no cuenta para fechar el comienzo del cómic de autor, definamos entonces qué es “cómic de autor”. Si no entra ni el cómic autobiográfico, de corte social y de denuncia, ni las ficciones psicotrópicas u obras eróticas como las de Azpiri… Si no cuenta el cómic underground, los fanzines ni las cosas de humor…

Se citan como ejemplos de obras de autor el trabajo de Daniel Clowes o Peter Bagge, publicados por La Cúpula en formatos pequeños y económicos en su momento (lo que sirve de subterfugio para no contarlos como novela gráfica). Pero le niega a muchos autores españoles que publicaban en revista su condición de “cómic de autor” de forma sibilina, como si el formato serializado que vale para los angloparlantes no fuese válido para los de aquí. O ya puestos, como si el formato serializado valiese para la novela literaria pero no para la novela gráfica. El País insiste, vía declaraciones, en un supuesto paraíso francobelga de la época mientras ignora un momento floreciente del cómic adulto español durante los 80. Se excluyen las obras fantásticas por estar supeditadas a los géneros del cómic francés mientras se sitúa a Bone como un referente del cómic de autor. El País, en definitiva, no tiene muy claro por dónde llevar las cosas y pivota todo el texto alrededor de un titular que les desmonta el protagonista del artículo en el segundo párrafo.

Alfonso Azpiri - Lambiek Comiclopedia

Está genial no quedarse con una nota de prensa y profundizar en un tema entrevistando a personas relacionadas, pero debería ser como herramienta para orientar el texto, para crear algo, no como nota de color al publirreportaje. Hélöise Guerrier es citada en el texto diciendo “Desde distintos ámbitos se abonó el terreno para que la novela gráfica despegara”. El artículo comienza referenciando un “cambio de ciclo” en la historieta a partir de los 90. Estas cuestiones no se definen, no se aclaran, son expresiones vacías para un lector al que se le presenta el advenimiento de la novela gráfica en España como un suceso extraordinario surgido en una tienda de tebeos de Bilbao, y no como un fenómeno global que tiene más que ver con los webcómics, Internet, Marjane Satrapi, Joe Sacco, Alison Bechdel, Guy Delisle o la segunda generación de autores de Image que con Astiberri.

VIBORA, EL (1979, LA CUPULA) - Tebeosfera

¿Que por qué digo que esto es un publirreportaje? Hombre, porque incluye un fragmento en el que menciona de pasada que La Cúpula (una editorial mucho más importante en la génesis del cómic de autor en España) cumplió 40 años en 2020 y lo hace poniendo un enlace. Pero el artículo al que lleva ese enlace no es exactamente sobre ese aniversario, es sobre una antología vinculada a El Víbora que la editorial publicó el año pasado en su web. En este artículo que apenas menciona de pasada dos obras de la editorial aparece la palabra Astiberri casi 2 veces por párrafo (y se enlaza otro texto, algo mejor, que se escribió en el 15 aniversario del sello de Bilbao).

Pero de todo el artículo, me quedo con mi nota preferida, y es cuando deciden volver a citar a Paco Roca, “los cómics han llegado incluso a los museos”, enlazando una noticia de hace dos años sobre una exposición en el Instituto Valenciano de Arte Moderno, con Roca de protagonista. No enlazan a una noticia sobre el cierre del Museo ABC de la Historieta porque no lo han cubierto, claro.

Que un artículo falto de rigor, criterio y lleno de lagunas haya sido sonoramente compartido por tantísimo Crítico y Divulgador de Cómic dice mucho sobre el complejo de inferioridad en el que nos encontramos, sobre las ganas que tenemos de que la prensa de verdad le haga un poco de caso al medio para algo que no es hablar de pelis de Marvel. Lo rápido que aceptamos discursos de pioneros que son tan solo marketing de tan mala calidad como el periodismo que les sirve de altavoz. Supongo que de alguna forma tienen que compensar a Astiberri que en los últimos 6 meses Norma Editorial les haya adelantado en esencialidad.

Thor: Love & Marriage

Cuando hay una crisis, uno siempre puede confiar en sólidos pilares que se mantendrán firmes y nos permitirán una lectura coherente de lo que ocurre. Compromisos firmes adquiridos con el tiempo y basados en una fusión de lealtad, convicción y, por qué no reconocerlo, exceso de celo. No, no vengo a hablar del 23-F, sino de la prensa de derechas y la institución del matrimonio. Y es que allá donde haya una pareja en un momento turbulento, ahí donde un compromiso ante el altar se vea en vilo, en cualquier lugar donde un marido y una mujer se debatan ante un presente convulso, allí estará la prensa de derechas.

Y como lo de la normalización es como es, esta semana le ha tocado a la prensa de derechas hablar del Marido de la Pataky, también conocido como Chris Hemsworth, es decir, el del martillo de los Vengadores. Al parecer el que, por descarte, parecía el Chris bueno de Marvel ha estado en el ojo de la polémica por una impactante fotografía compartida por la revista Woman’s Day. La fotografía es esta:

Sí, sé lo que estáis pensando. Ese podría ser Chris Hemsworth o su barbero. Y la otra persona podría ser Pom Klementieff o un Golden Retriever. Pero solo esta foto ha servido para desencadenar dos tormentosos días en la prensa del corazón australiana, y también en la española, ante las fuentes manejadas por la revista que indican que el actor de Thor le estaba haciendo una llegada a Wakanda a la actriz de Mantis. Libertad Digital titulaba:

Elsa Pataky y Chris Hemsworth atraviesan su peor crisis tras 10 años casados

Por su parte, Telecinco analizaba en su programa Ya es Mediodía Fresh la posible ruptura del matrimonio, ante la atónita mirada de la periodista Sonsoles Ónega, que no quería dar crédito a las habladurías que indicaban que la pareja incluso se encontraba en proceso de separación, incumpliendo unos y otros sus acuerdos prematrimoniales respecto al cuidado de los hijos y lo de meter la lengua en bocas ajenas.

La Razón daba la relación por terminada, con el titular:

¿Quién es Pom Klementieff, la mujer que separa a Elsa Pataky y Chris Hemsworth?

La web de ¡Hola! optaba por la  prudencia y el pasado lunes destacaba:

La peculiar afición es decorar sombreros.

Pero uno no debe subestimar a una decana de la prensa del corazón como es ¡Hola!, que en menos de 48 horas publicaba declaraciones exclusivas de la actriz española señalando que de crisis nada, que ella y Klementieff son muy amigas y que todo va estupendo. Los fanfics que puedan surgir de aquí no son aptos para las cabeceras de derechas, de modo que se han quedado solo con el desmentido. Libertad Digital respiraba tranquila informando:

Elsa Pataky aclara los rumores sobre la infidelidad de su marido con una actriz

Hoy en Ya es mediodía se podía respirar una calma que no había en un plató de Telecinco desde hace muchos años. Estamos a la espera de que La Razón publique una aliviada respuesta a su información del pasado lunes.

Sin embargo, la medalla a la normalización es para la revista Cuore, que ha querido zanjar esta polémica con una sencilla imagen. Y hablamos de normalización porque no solo utiliza el lenguaje del cómic, en forma de bocadillo, para informar. También lo hace con una referencia al Universo Cinematográfico Marvel que a más de un youtuber le daría para un vídeo de una hora estudiando sus múltiples implicaciones y ramificaciones.

Mil millones de rayos y periodistas

Pagar impuestos, nos dicen. ¡Pagar impuestos! ¿Para qué? Nuestros gobiernos y políticos corruptos dilapidan los ingresos de las arcas públicas en toda clase de chiringuitos, desbarajustes y despropósitos que no sirven a los intereses de los ciudadanos, cuando no perjudican directamente al espectador. El pasado 25 de enero se cumplieron 80 años de la primera aparición impresa del Capitán Haddock, el barbudo marinero que desde El Cangrejo de las pinzas de Oro en adelante, ha acompañado al joven Tintín en casi todas sus aventuras. Y llega Televisión Española y hace una pieza que supuestamente debería homenajear al bueno de Haddock.

¿Qué nos encontramos aquí? Desinformación, errores, ¡fake news!

“Llegaba después de Milú, Hernández y Fernández o el Profesor Tornasol”, dice Marta Carazo, la periodista encargada de esta noticia. Sin embargo, esto es mentira. La primera aparición del Profesor Tornasol no llegaría hasta 4 años después, con El tesoro de Rackham el Rojo. De hecho, buena parte del encanto del duro de oído científico de Hergé residía en las dificultades que el Capitán Haddock tenía con él.

Esta falta de rigor lleva a no entender los contextos en los que los personajes fueron creados, y supone un grave daño a la credibilidad de un medio que pagamos todos los aficionados a la historieta, salvo los que tributan en Andorra. Pero por si fuera poco, la pieza aún nos reserva una última puntilla al concluir diciendo “Haddock ha acompañado al joven periodista al Congo, al Tibet y hasta a la Luna”.

Lo cual tampoco es verdad, claro. Tintín en el Congo es la segunda de las aventuras del joven reportero belga, muy anterior a la aparición de Haddock. Es cierto que la versión que la mayoría conocemos fue creada por Hergé en 1946, posterior a la creación del Capitán e incluso de Tornasol. Este lavado de cara, principalmente estético aunque no ideológico, no alteró la cronología de las aventuras, y por supuesto, el personaje de Haddock no aparece en Tintín en el Congo. ¡Con la de sitios donde ha viajado la pareja! El Ártico, el Caribe, Japón, Europa del Este y América Latina no debieron parecerle a RTVE lo bastante exóticos.

Es de agradecer la normalización mediática que vivimos, pero no por ello debemos dejar de presionar a los medios para que la inclusión de un colectivo tan maltratado como los lectores de tebeos no sea meramente estética, sino que incluya una labor digna de documentación e, incluso y de forma ya casi idílica, integración laboral de lectores de cómic.

Silencio en el museo

Bueno, pues que parece que cierra el Museo ABC del Cómic de Madrid. Ahora viene cuando os enlazo el comunicado de la Sectorial del Cómic sobre el suceso y el vacío que deja en la siempre prometedora, pero también incipiente, presencia museística de la Historieta:

Sí, bueno, el caso es que no hay comunicado. Por no tener no tienen ni redes sociales. Si entras en su web (en construcción), hay iconos para acceder a sus redes sociales pero de momento están… inoperativos. De modo que he ido a buscar en Twitter al presidente de la Sectorial, Alejandro Casasola y lo que sí encuentro es que comparte el comunicado de APIM. ¿Quiénes son APIM? La Asociación de Profesionales de la Ilustración de Madrid, y los que han denunciado el cierre encubierto del museo. Bueno, un RT con cita ya es suficiente, que parece que siempre estamos hablando de Madrid, el museo en Madrid, la nieve en Madrid… ¿y qué hay del Museo del Cómic de Benavente?

Vale, pero entonces, ¿qué pasa con el Museo ABC? Pues si entras en su web lo primero con lo que te topas es con que “volveremos muy pronto”.

En sus redes sociales informan de que “las circunstancias actuales” no les permiten abrir. ¿La nieve? ¿La pandemia? ¿El gobierno social-comunista?

La organización del Museo no suelta prenda, y el diario que da nombre al museo ha preferido siquiera dar la noticia respecto al cierre. Otros medios que no tienen ni museos ni microondas han señalado que el fin del museo deriva del ERTE y el cierre desde marzo de las instalaciones, que mantendrán una única sala dedicada al cómic.

Por su parte, El Periódico aseguraba tener declaraciones de la directora del museo sobre una próxima reapertura que será anunciada en breve. E incluso alguno se preguntaba si no sería la oportunidad para abrir otro museo del cómic en otras ciudades. ¡Siempre es de agradecer para este blog la presencia de nuevos proyectos de Museo del Cómic!

¿Y qué opina la Delegada de Cultura de Madrid, Andrea Levy? De momento no se ha pronunciado. Han sido unos días muy agitados. Ya nos dirá algo. Uno pensaría que un museo en Madrid siempre es una buena noticia para la Cultura. Sobre todo si es colaboración público-privada con un grupo afín, que no por nada la presidenta del museo es Soledad Luca de Tena ¡Y el edificio es cedido por el ayuntamiento! Pero parece que ni por esas.

De modo que tenemos un museo privado (patrocinadores, un banco pequeñito, una caja con Obra Social, una conocida marca de asustaviejas y alarmas y el dinero público de los madrileños, entre otros). Dirigido por un diario que no habla del tema. En una ciudad cuya Delegada de Cultura tampoco ha dicho ni pío. Y sobre el que parece que la mayor parte del gremio tampoco ha querido decir demasiado. ¿Y la prensa especializada? Esta pregunta es un chiste. Que luego dicen que mis artículos no tienen chiste. Ahí lo tenéis.

Un rumor de insider repetido mil veces…

El mundo del cómic es un mundo de desengaños, de corazones rotos y esperanzas truncadas. Por ejemplo, tú puedes ser Daniel Kibblesmith y hacer que en el número 3 de la nueva y flamante colección de Loki el Dios de las Historias haga un pacto con una entidad superior para vivir una gran cantidad de nuevas aventuras e historias…

Y que dos meses después Marvel decida cancelar la colección porque resulta que las historias que estás contando no están interesando demasiado en las tiendas.

Quizá consigas una entrevista con Alan Moore para hacerle las mismas preguntas de siempre, pero él se empeñará en hablar de The Show, la película que está escribiendo, incluso tres veces antes de que tú siquiera saques el tema porque intentas arañar un par de citas sobre tebeos de superhéroes que atraigan a los nerds a tu web.

Es, en efecto, un mundo triste, duro y hostil donde debemos tener nuestras expectativas siempre controladas. Cuando no lo hacemos salimos escaldados. Por ejemplo, podemos descubrir que durante un par de semanas de baja actividad sobre los superhéroes que importan (los de las películas) pueden tener a medios, insiders, youtubers e influencers dándole vueltas a una idea peregrina: la convergencia multidimensional entre el Spider-man de Tom Holland y el de las dos franquicias arácnidas anteriores.

Y esto nos puede tener entretenidos más o menos desde primeros de octubre, aprovechando la “noticia” de que Jamie Foxx hará de Electro en la nueva película de Spider-man. ¿Es cierta esta noticia? Pues no está demasiado claro. El Hollywood Reporter, fuente original de la exclusiva, habló de “final talks” a comienzos de mes. Al parecer Foxx hizo una publicación en Instagram que posteriormente ha borrado. Sin embargo, ningún medio llegó a cubrir la noticia priva al borrado del post, y lo que nos quedan son pantallazos subidos por otros usuarios a otras redes sociales.

Por supuesto, no vamos a creer que un pequeño montaje con photoshop en Twitter va a tener a medios serios hablando de ello como si fuera verdad. Eso es imposible que pase. No ha ocurrido nunca.

Esto ya ha servido para un montón de artículos sobre multiversos, sobre Electro y sobre derechos y contratos que probablemente se pueden resumir en “no tenemos mucha idea, pero tenemos algunas ocurrencias interesantes”. Quizá la más peregrina es la relación con la hipotética cancelación del hipotético proyecto de película de los 6 Siniestros (¿Cómo? ¡¡¿Al final no se va a hacer película de los 6 Siniestros?!!).

Pero la cosa también ha servido para hablar también de Doctor Strange 2 (y su precuela para Disneyplus, WandaVision, que os recuerdo que ha sacado nuevo teaser hace pocos días). Seguro que todos estos rumores son pura casualidad nada relacionado con ello.

E incluso, se ha llegado a hablar de la película de Flash, en un acto de optimismo que solo se explica el año en que The New Mutants se ha estrenado por fin.

Todo esto podría ser verdad, claro.

O podría no serlo.

Pero no solo de los superhéroes que importan vive el clickbait, también de los superhéroes de tebeos se puede sacar tajada. Por eso en el lejanísimo mes de marzo, Polygon titulaba:

Carro al que en Abril se subían nuestros amigos de ScreenRant

Ni siquiera cambiaron de imagen al mes siguiente, en Mayo, cuando recogieron un comentario chistoso de Scott Snyder para avivar el rumor.

Y es que si te gusta el clickbait, en ScreenRant siempre te esperan dos tazas. Por supuesto, nuestros insiders españoles no se quedan atrás, por eso este mes la cuenta de Red Legacy Comics publicaba…

La cosa sale de comicbook.com, que publica la noticia a partir… de una respuesta de los guionistas Donny Cates y Scott Snyder a un fan en Twitter. ¡Crossover confirmado!

Pero como decíamos al principio, este mundo está lleno de decepciones, desilusiones y desengaños. Hay que andarse con ojo y no emocionarse demasiado. De lo contrario podríamos llevarnos un chasco si, a pesar de tan sólidos indicios, todo falla.

Recuerden: lo leyeron aquí primero

El mundo de la cultura es una cosa fascinante. El de la industria cultural, ni te cuento. El de la prensa cultural ya es otro nivel. Uno diría que con los nuevos retrasos en el estreno de las dos películas de superhéroes que tenemos más cerca (Black Widow y Wonder Woman vuelven a recolocarse en el calendario para evitar pegarse una hostia nivel Tenet… o incluso Nuevos Mutantes) alguien tendría que hablar DE ALGO DE TEBEOS.

Por supuesto, la prensa seria no defrauda nunca, tocando todos los temas desde las perspectivas y ángulos más relevantes e insólitos. Es curioso, por ejemplo, que con lo mucho que se ha hablado de Milestone recientemente gracias al anuncio de la DCFandome nadie esté escribiendo sobre lo que significó Milestone a nivel de derechos de autor para los creadores racializados, ni lo que supuso el cambio de estatus de los personajes y el editorial dentro del esquema global de DC en 2008. O de qué va a pasar ahora con dichos derechos de autor. Asumimos que esos temas no son interesantes. Ahora los derechos de autor solo importan para debatir sobre si está bien o mal piratear Mulán, o para bajarse de gratis un juego creado por un estudio independiente que lo tiene a 4€ en todas la plataformas (menos para móvil, que ya es gratis).

Estas son, ahora sí, la clase de debates sobre derechos de autor que importan en el Grupo PRISA. No sé de qué me sorprendo. Pero hoy vengo a hablar de otros tipo de piratería. Y es que repasando la prensa me encuentro con que en ElEspañol/Vandal/Sala del Peligro publican este artículo:

Un tema sobre el que ya habíamos hablado en ADLO! hace más de un año. Y es que nuevamente, en esta web vamos por delante de la “prensa de verdad”. Recuerden: lo leyeron aquí primero.