Open Water. ¿Dónde está Lobdell?

Ayer gasté 15 euros con mi parienta entre entradas y demás (palomitas, bebida, etc, esas cosas que con 18 años odias que lleve la gente para acabar convertido en lo que odiabas… afortunadamente) para ver esta casi obra maestra del cine (politono Pumares: off): Open Water.

Pocas veces me había sentado en una butaca… y al minuto de película darme cuenta de su GENIALIDAD. Tengo cintas de VHS en casa de hace 10 años que se ven mucho mejor que esto, su argumento podría entrar en la mitad de un ticket del metro, y los diálogos precisaban de un Lobdell o alguien de esa calaña que puediese llenar el vacío en esta adliana película.

Si algo tiene Open Water es que te provoca reacciones casi a cada instante (de querer marcharte, de gritar “¡¿Pero loqué es esto?!”, de aprovechar que estás a oscuras para hablar o hacer guarreridas, de pensar qué tal te ha ido el día, pero sobre todo de lamentar lo que te has gastado en ella), y es algo que se agradece.

Desde aquí os recomiendo encarecidamente su visionado. Y no, los que ya la tenéis en divx (picarones), no es que “esté mal”, es que “se ha filmado así”. Buscar una lógica a cada una de las cosas que acontecen es ilógico. Me quedo con las escenas del mosquito en la habitación del hotel, la del pesao que no tenía gafas de bucear, la llamada de telefono a la chica al comienzo, los primeros planos de palomas en el hotel, todas fundamentales en el desarrollo de la película, así como del negro que no sabe contar hasta 20, dato clave. Y con la frase de los que tenía en la fila de detrás: “Pero… nos darán entradas para otra película, ¿no?”.

Esto lo ponen en Antena 3 un domingo por la tarde, y a ver quién es el guapo que se queda sentado hora y media. En ADLO! todos, eso lo doy por supuesto.

NUFF SAID!

¡¡¡ Primicia en exclusiva !!!

Hoy se estrena en España Spider (guión) Man 2. Esta es una información en primicia para todos aquellos que:

-No lean los periódicos.
-No vean la tele.
-No escuchen la radio.
-No vayan al cine.
-No usen Internet.
-No hojeen las revistas.
-No sepan leer.
-No hablen con los amigos.
-No salgan a la calle.
-No entiendan el castellano.
Y en general para todos aquellos que no vivan en este santo país.

El resto de los mortales es imposible que no nos hayamos enterado con el bombardeo publicitario de los últimos días.