Jokers del futuro pasado

A veces la tentación es fuerte. Por algo tengo la carrera de Periodismo, lo llevo en la sangre, me lo pide el cuerpo: ir a la Wikipedia (o fusilar un hilo de Twitter de alguien que lo haya hecho) y dejaros una lista de películas de superhéroes que ya tiene un Oscar.

Lo sé, lo sé, probablemente es lo que muchos están esperando. Pero creo que supone darle demasiada importancia a los premios. Y todos sabemos que la crítica está comprada, y que todo esto es papel mojado para hacer algo de clickbait con unos premios cuyas nominaciones todavía no conocemos sobre una película que todavía ninguno hemos visto.

¿Qué importan los premios cuando puedes dejar un legado, una huella indeleble sobre la Historia? ¿Qué es un Oscar o, por decir algo, 3, al lado del papel fundamental que Joker ya ha dejado en la cultura popular para la posteridad?

Se han acabado los prejuicios contra el cine de superhéroes. Ya no volverá a pasar que nadie nomine a media docena de premios a, yo qué sé, una película de Marvel de 2018, para que a final no se lleve nada. Nunca más tendrán que preocuparse los superhéroes de que solo se puedan llevar premios menores como Mejor Película de Animación, Mejor Maquillaje o esa chorrada de Mejor Actor de Reparto. Ahora, gracias al Joker, cualquier película ganadora de un Oscar A LA MEJOR PELÍCULA podría NO estar basada en un cómic de superhéroes.

Por ejemplo, la Ganadora del Oscar a Mejor Película en 2017.

O la Ganadora del Oscar a Mejor Película en 2015.

O, por decir, la de 2014

O incluso más atrás. Podría ser la Ganadora de un Oscar a la Mejor Película de 1993.

O la de 1990.

Incluso películas anteriores a que existiera eso que llamamos el cine de superhéroes podrían estar NO basadas en un cómic de superhéroes.

Como por ejemplo, la Oscarizada Kramer contra Kramer.

¡Un nuevo mundo de posibilidades se abre ante nosotros!

¡Viva el CINE!

¡VIVA JOAQUÍN FENIX!

¡VIVA YOUKER!