Dar la mano al mismo dos veces

Dícese de alguien en tal estado de confusión que ni conoce ni distingue. Normalmente suele deberse a comportamientos alterados por causas etílicas, pero no podemos descartar tampoco situaciones de puro atolondramiento. Tal suponemos que debió ser el caso de aquellos que formaron Expocómic, el germen de lo que ahora conocemos con Heroes Comic Con Madrid, cuando otorgaron el premio OSO a toda una carrera a una misma persona DOS VECES. La primera en 2005 y la segunda en 2008.

Aunque también podría ser que realmente esa persona mereciera un homenaje doble.

Fuimos muchos los que jamás la leimos, por supuesto, jamás, que eso eran tebeos para chicas. Nunca nos pillasteis, ergo nunca sucedió. No podréis demostrarlo. Pero lo volveríamos a hacer.

Hoy vamos un poco en serio. Adios, Purita.

Buenas gentes del cercano Heroes Comic Con Madrid ¿no molaría darle un tercero?

Hoy vamos un poco en serio

Hoy vengo a hablar en serio. Ayer, 19 de noviembre, fallecía Tom Lyle, un dibujante GENIAL! y uno de los artistas que dieron vida a muchas de las viñetas que me hicieron caer en ese pozo horrible en este hermoso hobby que son los tebeos de pijamitas.

Aunque su primera incursión en las colecciones arácnidas fue en el Annual de 1993 (un desastre de Annual, por cierto, dadle al del 92 que es donde está la crema), para mí su trabajo a los lápices está ligado a su participación más regular en la cabecera llamada simplemente Spider-man, donde participó en uno de los eventos más importantes del año, ¡MATANZA MÁXIMA!

¿A qué está esperando Panini para reeditar en tapa dura esta mítica etapa, ofrecida originalmente en España como miniserie por algún motivo ignoto? Tiene todo lo que le gusta a la gente de Donny Cates, pero sin ser un refrito.

Después de este arco GENIAL! fue sustituido temporalmente en la colección por un tal Klaus Janson, pero volvería a los lápices de Spider-man unos pocos números después, incluso co-escribiendo algunos números donde estaría implicado el Camaleón, el Duende de Jason Macelande, el Demoduende,…

Sin embargo, su papel crucial fue participar en el evento arácnido de la década de los 90, aquel que eclipsaría incluso la labor de TOD! al cargo del trepamuros. Sí, por supuesto, estoy hablando de…

¡LA SAGA DEL CLON! (deseando que llegue ya el tomo Marvel Saga con esto)

De hecho, su papel en la historia de Spiderman es imborrable, pues es el responsable del diseño final de La Araña Escarlata. Sí, estamos hablando de la famosa chaqueta.

De modo que hoy debemos honrar el recuerdo de la persona que introdujo, de forma definitiva, a Spiderman en la década de los 90.

Descanse en paz.

Des Memorian

Vamos a ver que yo me aclare porque me vais a volver loco, coño. Que anoche me subo al tranvia para volver a casa y me entuentro Tuister (#ranciofact) con la noticia de su deceso, petado de menciones, lamentos y recuerdos de sus mejores momentos.

¿Me engaña la memoria porque me he saltado la medicación del alzheimer de esta semana, es otro fallo de matrix porque el parche 45.23.2 no ha solucionado nada…

…o el Último Guerrero no se había muerto hace ya CINCO AÑOS?

Krassner

En un día como el de hoy, en el que deberíamos estar haciendo recuento de cosas anunciadas y comentando que un dos veces ganador del OscarTM fuera a interpretar a Blade, esperando que se juntara con el una vez ganador del OscarTM que interpretó Motorista Fantasma para organizar una versión multipremiada de los Hijos de la Medianoche, una noticia ha ensombrecido tanta diversión.

Ha muerto Paul Krassner, al que alguno quizá recuerde como colaborador de la MAD en sus primeros años,

en ocasiones siendo rechazadas sus ideas por ser para un público más adultos, algo que acabaría llevando a la creación de The Realist, una revista de sátira y comentario para adultos.

También es posible que le conozcáis como autor intelectual detrás de la ilustración de Wally Wood para esa revista, conocida como Disneyland Memorial Orgy.

Sea como sea, queda decir unas palabras. Porque, sí, era de otra época. no hay más que recordar que fue especialmente en los sesenta y setenta contraculturales. Y a estas alturas algunas de sus opiniones pueden haber quedado algo anticuadas. Pero su importancia… su importancia sigue siendo imbatible.

No solo en la parte gráfica, también como fundador de los Yippies o como miembro de los Merry Pranksters. Todos esos grupos que hoy puede parecer el inicio de los edge lords pero que entonces tenían toda una motivación corrosiva. Cuando publicó un poster en azul, rojo y blanco como la bandera americana pero en al que ponía FUCK COMMUNISM estaba haciendo una performance revolucionaria en aquel contexto, porque sabía que mucha gente estaría de acuerdo con el mensaje pero abominaría que se hubiera puesto fuck por escrito, era algo que en aquel entonces no se hacía. Pero, claro, al lado ponía comunismo. La tensión posible entre ambas cosas -algo que hoy día nos parecería ridículo- fue toda una forma de probar hasta dónde se podía llegar. (Por eso es tan ridículo considerar los límites actuales iguales a los de hace cincuenta años)

Y con eso y con todo en 2009 publicó Who’s to say what’s obscene?,

un libro de ensayos y reflexiones sobre la obscenidad, la censura y lo que se podía y no hablar. Un libro que, para estar escrito por alguien que en aquel momento tenía 77 años, era menos antiguo de lo que uno podría haber esperado. Porque muchas de las reflexiones sobre el tema seguían siendo por el lado político.

También por su posición alrededor de drogas como el ácido, las setas o la maría, a los que dedicó no solo espacio en su stand up, también varios libros.E incluso apariciones y entrevistas en libros y programas sobre la materia.

Saludado en su momento por Groucho como el continuador natural de Lenny Bruce, amigo de George Carlin, está claro que era un cómico de otra época y distintas batallas. Pero fue uno de los más brillantes de entonces, y eso es lo que hemos perdido con su muerte.

Y por eso hoy le recordamos.

AVIV LUAP RENSSARK!

Cohen Rey

Hay ciertas reiteraciones en la vida de este vuestro blog que han ido incluso más allá de la vida de esta vuestra desorganización, convirtiéndose en eventos fijos en el tiempo que todo el mundo podía imaginar que antes o después acabaría sucediendo algo.

Uno de ellos es nuestro declarado amor por el cineasta Larry Cohen. Hasta el punto de que uno de nuestros posteos de 2004 fuera para cantar las alabanzas de su The Stuff. Recordad lo que dijimos en su momento de este Yogur Mutante Controla-cerebros Intra-terrestre.

Sí, «The Stuff» o «In-Natural» o «La Sustancia Maldita» o yo qué sé cómo la llaman ahora.

Ha pasado tanto tiempo desde entonces que me ha dado tiempo a tenerla en dos versiones domésticas diferentes, la última nada menos que de Arrow Films. (Tranquilos, no incluye flashbacks a ninguna isla)

Pero incluso más que por esa película se le recordaba de manera regular por otra. Sí, ya en aquel primer posteo hace tanto tiempo se escribía sobre ella, pero no solo allí, hubo más ocasiones, la última de las cuales fue cuando alabamos la ética de trabajo de ese otro grande que es Eric Roberts.

Y es que Larry Cohen era un titán. Fuera como director o como guionista siempre encontraba un enfoque de lo GENIAL!, creador de la serie de TV de fantástico y misterio Los Invasores (1967 – 1968) -que fue referenciada en los cómics de Bruguera– además de escribir numerosos guiones para series que van de Los Defensores -La que tuvo más de una temporada- a El Fugitivo pasando por Colombo. Y entonces se puso a dirigir.

Ya solo los títulos alternativos de su primera película, Bone (1972), nos dan una idea de por dónde iban a ir los tiros con él: Beverly Hills Nightmare, Dial Rat for Terror o Housewife. ¿A que ya os ha quedado más claro de qué va?

Y aún le daría tiempo de seguir montado en la blaxploitation adaptando el clásico noir Little Caesar como Black Caesar (1973) y sacándole muy rapidito una secuela: Hell Up in Harlem (1973)

Su siguiente obra daría ya para serie de películas. It’s Alive (1974) va sobre niños que son diferentes pero hay que quererlos igual. O algo así.

Luego llegaría la obra maestra God Told Me To (1976) o Demon o como le toque llamarse esta semana. Sí, los títulos de Cohen siempre están con estas cosas. Aquí que teníamos desde remontar escenas de Espacio: 1999 a darle su primer papelito en cine a Andy Kaufman. Que fuera de un policía que sufre una crisis y empieza a disparar a la gente durante el desfile del Día de San Patricio no tuvo nada que ver. Quiero decir, el hecho de que no tuviera permiso para rodar durante el desfile real y decidiera hacerlo de todos modos con la complicidad de Kaufman.

Los setentas eran así, tú podías hacer una película con intención de que fuera un drama histórico policíaco como The Private Files of J. Edgar Hoover (1977) y el paso de los años harían sonar el título como un softcore kink gay. Son los taquiones.

Para los ’80 ya había llegado a la idea de que aquí había que sorprender, fuera con comedias como Full Moon High (1981), rodar un piloto y que como no salga lo conviertas en un estreno en salas como Momma the Detective, perdón, Hearsay, perdón, See China and Die (1981) y de ahí películas como Q (1982), que como tenía un nombre muy corto para los buscadores tuvo también el título Q: The Winged Serpent. No sé qué problema hubiera habido en llamarla directamente Quetzalcoatl. Esta vez tocaba investigar a los aztecas.

La cosa seguiría con películas como Perfect Strangers (1984) que en lugar de adaptar la serie metía asesinos de la mafia, niños demasiado pequeños como para ser testigos protegidos y madres solteras. Lo típico. No digamos ya el guión de Special Effects (1984), sobre un director de cine que decide dirigir una película basada en un asesinato que acaba de cometer y que están investigando aún, contando con el marido de la víctima y principal sospechoso como ‘asesor’. Eso es solo la mitad de las cosas raras que tiene la película. Como un título que no tiene nada que ver con lo que se cuenta, claro. Teniendo en cuenta que puede rastrearse la influencia de un guión suyo que vendió anteriormente llamado Daddy’s Gone A-Hunting (1969) -él quería que fuera para Hitckcock, pero Hitchcock no opinaba lo mismo- os podéis imaginar lo que nos vamos a encontrar cuando repasemos su carrera como guionista.

Y, por supuesto, la siguiente fue la favorita The Stuff (1985). De la que no creo que haya más que podamos decir.

En los ’80 aún le quedaría tiempo para dirigir la secuela salida de la nada A Return to Salem’s Lot (1987), otra película eminentemente afroamericana como Deadly Illusion (1987) que no diré yo que tenga nada que ver con Action Jackson, pero esta cuenta con Billy Dee Williams, Vanity y Morgan Fairchild y la otra con Carl Weathers, Vanityy Sharon Stone. Bien es cierto que Action Jackson se estrenaría al año siguiente.

Aún le quedaría tiempo en la década para dirigir una última vez a Bette Davis en Wicked Stepmother (1989). No, no es que la hubiera dirigido antes, es que sería su última película. De hecho, se largó del rodaje antes de que terminara -por salud, dijo Cohen; por Cohen, por el guión, por la falta de presupuesto, POR TODO, dijo Davis– así que tuvieron que contratar a otra actriz y reescribir el guión. Pusieron a Barbara Carrera en su lugar, como su hija, y explicaron que la consciencia de Davis había pasado a habitar un gato y se negaba a salir de ahí. ¡Un director de recursos!

Luego llegarían los noventa y con ellos sus últimas tres películas dirigidas: As Good as Dead (1995) y Original Gangstas (1996) serían las dos últimas. La primera un policíaco televisivo con un rato de Traci Lords y un guión setentero. El segundo sería su última película. Una que justifica más que de sobra su leyenda como el director judío que más blaxploitations ha dirigido, y lo hace con una celebración que reúne a Fred Williamson, Pam Grier, Jim Brown y Richard Roundtree entre otros.

Los guiones escritos pero no dirigidos por Cohen serían, entre otros, una multitud de capítulos de series reunidos luego como películas pero también cosas como la adaptación de Mickey Spillane con Armand Assante I, The Jury (1982), el locurón de Best Seller (1987), la nueva adaptación de los Body Snatchers (1993) para Abel Ferrara, el slasher sobrenatural Uncle Sam (1996), las películas de teléfonos y actores Marvel Phone Booth (2002) y Cellular (2004) -¡que sería adaptada en Hong Kong como Bo chi tung wah (2008)!- o Messages Deleted (2010) y, por supuesto, la serie Maniac Cop (1988 -).

Pero, como decía, hay una película en especial que queremos celebrar.

Efectivamente, la película que justificaría por sí solo la presencia de Larry Cohen en este vuestro blog. Es cierto que dicen de él que ha fallecido pero la BBC no ha confirmado nada. Claro que suficiente lío tiene la BBC con lo que tiene. Así que hablemos de

LA AMBULANCIA

En esta película de 1990 un Eric Roberts con el noventeriosmo a tope

pero que muy a tope…

investiga la desaparición de una muchacha, aparentemente raptada por una ambulancia en mitad de la calle. Por supuesto es una posibilidad de explorar la credibilidad de su personaje, realizar una investigación, encontrar aliados, hacer un comentario sobre el principelrescatismo y hablar de la diabetes. Ya, las películas de Cohen son así.

Pero lo más importante para nosotros es el trabajo de Roberts. De su personaje en la película, digo.

Aunque supongo que en esta explosión de noventerismo se nota a qué se dedicaba. ¿No?

¡¿NO?!

Efectivamente, trabajaba como dibujante. En esta empresa, ya sabéis…


Marvel Comics

Esa.

Lo que significa que estamos ante una película que entendió muy pronto, casi podríamos decir que antes de su época, un asunto fundamental.

¡LOS CAMEOS!

No solo porque a Stan Lee le faltara tiempo para ponerse a promocionar que salía en una película* sino, sobre todo, porque entendía que la credibilidad de alguien de la industria del cómic era reducida.

*¡Cómo se puede ver en Namor, The Sub-Mariner, Vol. 1, No. 2, May, 1990, y luego en Conan the Barbarian, Vol. 1, No. 235, August, 1990, joven creyente!

Pero sí, también porque había cameos varios y variados.

ROB! VENDIGA A LARRY COHEN!

Sobre todo teniendo en cuenta que casi podríamos pensar que esta es la historia de orígenes del propio ROB!

Así que sólo podemos despedirnos de él con un sonoro

AVIV YRRAL NEHÖC!

Bye Jay

Ha muerto Ricky Jay. Era un gran mago, uno de los mejores con las cartas. Y, probablemente, su cara os suene. Porque también salió en películas como Mystery Men.

Efectivamente, es la persona que dice lo de «Soy un publicista, no un mago«.

Esas cosas.. Lo cierto es que tuvo algunos papeles en el cine, sobre todo con su amigo David Mamet. Pero por lo que merece la pena dedicarle un poco de tiempo aquí es  menos por esos papeles o por su faceta como escritor e historiador de Lo Extraño con libros como este:

sino por su tarea en el ilusionismo, que le facilitó especiales, programas, intervenciones y muchas más cosas, desde su propia presencia en la PBS,

que permite momentos como este,

en un recorrido por las cosas que, lógicamente, más le importaban.

Es cierto que su gusto por la historia de la magia se manifestaba en todas partes, incluyendo en sus más célebres espectáculos,

pero eso no significa que no tuviera un reflejo dentro de los mismos.

Aunque, por supuesto, su trabajo más conocido es con las cartas.

Algo que él intentaba explicar en múltiples ocasiones,

y que le servía para múltiples trucos,

que acababa resumiéndose en un manejo excepcional de las cartas.

Y sin decir Mon dieu! ni nada de eso.

De ahí que haya decidido evitarme el post de hoy realizar un pequeño homenaje a su persona, tan apreciada en televisión

pero, sobre todo, tan pendiente siempre de enseñarnos algo sobre los engaños. Incluso en las noticias.

AVIV YÄJ YKCIR!

MIS DIESES

Por mucho que creamos cuánto ha revolucionado la cultura popular, tened por seguro que os encontraréis posturetas pañueleando a moco tendido por no encontrar su habitual cameo en la próxima peli de Aquaman.

Al menos los medios que le atribuyen como creador del Capitán América son casi inexistentes, tan mal no estamos.

 

Lo de Carlos Ezquerra en diez tuits