In the not-too-distant future… ¡Mystery Science Theatre 3000! (o MST3K, eso ya lo que prefiráis)

Mientras seguimos esperando a que Netflix emita en España algo por lo que ya ha pagado, y en vista de que las preguntas no son respondidas, parece que al final toca hablar sobre la serie antes de tenerla -legalmente- por aquí.

La parte mala es que saldrá un post un tanto más extenso que de habitual -sí, en serio-, la buena es que al menos no os pillaré cansados por el bombardeo de notas de prensa reproducidas en las distintas webs generalistas y especializadas. Al fin y al cabo no hay como que no esté detrás un servicio de publicidad potente para que los medios decidan pasar de hablar de las cosas. Y, total, de esto va a sacar cómics Dark Horse , perfecto para ADLO!

Incluso si no hubiéramos mencionado ya alguna vez el programa, quiero decir. Así que vamos todos al Satellite of Love. venga.

 

Por supuesto lo primero es explicar de dónde sale todo esto. Aquí podría ofrecer una explicación corta y otra larga. Podría, porque esto es ADLO! y os vais a quedar con la intermedia.

En Estados Unidos la tele funciona como aquí la radio. No, eso no. Bueno, vale, sí, también tienen ese tipo de personajes, pero no me refería a eso. Me refiero a que en lugar de tener un canal que posee cadenas tiene emisoras que llegan a acuerdos con ellas. Y programaciones nacionales que ocupan solo una fracción del tiempo dejando el resto para que cada emisora la rellene. Pero de todo esto ya he escrito con más extensión. Centrémonos en esas horas que quedan libres y que tienen que rellenar bien con material sindicado -es decir, no afiliado a una cadena-, para que os hagáis a la idea entre ese material podrían estar muchas series de animación infantil y juvenil, talk shows, informativos o infotaiments locales y series que han dejado la cadena o no han estado nunca, como Xena, Los Vigilantes de la Playa o Star Trek: The New Generation. Entre las emisiones favoritas para rellenar hueco de esas cadenas están las películas, sobre todo las que consiguen por muy poco precio. Una caja de películas baratas puede arreglarte durante meses. Pero, claro, tampoco es que vaya a conseguirte mucha audiencia. Así que Screen Gems, que era la empresa que estaba vendiendo los viejos films de monstruos de la Universal, recomendó que se pusiera un presentador, un Horror Host. Y eso era en 1957. (Sí, TVE llevaba solo unos meses operando aquí). ¿Y cómo se les ocurrió? Pues porque ni siquiera era original. No ya por los Horror Host de cómics y radio -claro- sino porque incluso en la TV habían existido algunos ya tan memorables como Maila Nurmi o como fue más conocida… ¡VAMPIRA!

A lo largo de los años presentadores como ella, o Zacherley, o Elvira -¡Por supuesto!-  se convirtieron en algo habitual en las televisiones estadounidenses. Muchas veces haciendo no solo la labor de introducir la película y de darle una conclusión o de citar alguna curiosidad o algún dato cinematográfico al respecto -digamos que como Pumares pero con un disfraz distinto (sí, es otra manera de demostrar una datación histórica mediante referencias culturales)- pero también de soltar no solo chascarrillos sino, incluso, de realizar algunos sketches.

Y así llegamos hasta Minnesota.

Joel Hodgson era -es- un guionista, cómico, actor y alguna cosa más. Había tenido una idea y solo necesitaba a un canal loco que quisiera comprársela. Ya que los Horror Host estaban tanto rato, ¿por qué no dejarles toda la película haciendo chascarrillos?

Al fin y al cabo tampoco es que la historia estuviera libre de personas haciendo comentarios a las películas. Ya en tiempos existió una práctica de reutilizar o redoblar películas antiguas -mira, aquí sí que tenemos un notable ejemplo español, los Celuloides Rancios de Jardiel Poncela– para hacer chanzas. Y en los ’70 ya empezó a ser algo más habitual que hubiera eventos como las Midnight Movies, que no es ya que tuvieran a un Horror Host en los intermedios sino que, en ocasiones, podían convertirse en una experiencia para espectadores que estuvieran menos interesados en ver la película -de hecho, cuanto menos mejor- que en tener un momento catártico. Al fin y al cabo no dejaba de ser la evolución lógica desde esas películas educativas que el matrimonio formado por Dwain Esper y Hildagarde Stadie ofrecían como atracción de feria a las ideas promocionales de la Hammer, y de ahí al florecimiento en, por ejemplo, Nueva York con el Elguin o en San Francisco con el Palace. Pronto empezaría, eso sí, una diferenciación entre las sesiones más arties, enfocadas hacia un cine experimental o distinto al habitual en salas comerciales, y las que se hacían para montar bulla.

Volvamos a Joel Hodgson, que venía de haber estado haciendo cosas de cómico por las trastiendas y miradores de Letterman, SNL y mil sitios menos recomendables aún. Peor aún, había estado haciendo Prop Humor, creando cacharros y experimentando con ellos, incluso vendiéndoselos a otros cómicos. De esos cacharros, que incluían algunos robots, y de su decisión de no seguir trabajando en la industria cinematográfica -y con no demasiadas ganas de seguir en las grandes ligas televisivas- llegó la idea de hacer un programa para la emisora KTMA de Hopkins, Minnesota. Juntando para el proyecto tanto las películas y los Horror Host como la idea Naves Misteriosas, una ilustración para un tema de Elton John con una silueta en negro de un patio de butacas y las populares Emisoras Piratas, decidió crear un programa cómico.

En la emisora conocería a Jim Mallon, un productor que le ayudó a desarrollar tanto el concepto como las ideas que tenía en su montaje inicial. Juntos formarían Best Brains, Inc. para llevarla a cabo.  Reuniendo a un grupo de escritores que, en muchos casos, hacían también de intérpretes, y apoyándose en un par de técnicos para ayudar con los practicals que usaba tanto para los efectos como para los props y los robots.

Mystery Science Theater 3000, ahm… MST3K comenzó a emitirse en noviembre de 1988 en esa pequeña emisora. El formato ya entonces era relativamente sencillo y muy bien resumido en la canción de entrada. En el futuro cercano una persona normal que trabaja en la sección de mantenimiento de una empresa industrial es engañado por sus jefes y enviado al espacio. Es lo que pasa cuando tus jefes son Científicos Chiflados. Sobre todo cuando han decidido hacer un experimento sobre la capacidad de algunas películas para volver loco al espectador. Con lo que no contaban es con que este decidiera intentar evitar la locura creándose compañeros mecánicos -cargándose cualquier posibilidad de controlar la película emitida- y dándose al riffing, vamos, a hacer coñas durante la película.

Normalmente un capítulo comenzaba con los Mad Doctors, generalmente de la familia Forrester, interactuando con el sujeto del experimento y los robots. Esto podía llevar a un intercambio de inventos -es decir, algo de prop humor del que tanto le gustaba a Hodgson– para pasar luego a la emisión de la película (en ocasiones con cortos antes de la atracción principal, bien de ficción o anuncios públicos y publicidad) que se verá interrumpida varias veces por los cortes publicitarios, facilitando que durante estos cortes se puedan realizar sketches normalmente alusivos a las películas -¡a veces incluso canciones!- hasta el final de la misma, en la que los planes de los Mad Doctors se verían frustrados de nuevo y tras un último sketch los Científicos pulsarían el botón mandando la emisión a los títulos de crédito durante los cuales se ofrecería como cierre la emisión de nuevo de un clip de la película como colofón.

Por supuesto hubo cambios con los años. Ese primer año fue considerado poco menos que un borrador -aún hoy se conoce como Temporada 0-, entre otras cosas porque la cadena en la que se emitía  entró en bancarrota dejando el programa sin un hogar… Hasta que apareció la HBO.

Sí, he dicho la HBO. Qué le vamos a hacer.  Ted Turner, ese hombre, había decidido que le iban muy bien las cosas con los especiales de comedia en la HBO y que eso demostraba que había un hueco para un nuevo canal. Se llamaría The Comedy Channel y necesitaba algunos programas que fueran la cara del mismo más allá de repeticiones y especiales. Adivinad. Por supuesto a este canal surgiría de inmediato la respuesta por parte de MTv/Viacom con la puesta en marcha de Ha!. Otro canal, sí. Inesperadamente descubrieron que no había hueco para los dos, así que los fusionaron. El canal resultante empezó llamándose CTV: The Comedy Network. Cuando se dieron cuenta de que no había una V en ningún lado, pero sí un canal canadiense llamado así decidieron buscarle otro nombre. Y así nació Comedy Central. Como veis, con MST3K ahí desde antes de nacer y ya como creación destacada. Sobre todo porque el acuerdo al que llegaron con la HBO significó que estos pagarían menos por los episodios a cambio de que Best Brains, Inc. conservara los derechos sobre ellos. Gracias a lo cual, por cierto, pudieron permanecer en Minnesota, ahora en Eden Prairie.

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Joel Hodgson seguiría como Joel, el humano encargado de realizar los comentarios. A su lado cuatro robots, Cambot que generalmente sólo hace de cámara; Gypsy, generalmente utilizado solo en los sketches de estudio, y tampoco demasiado; y ante todo los dos que flanquearían a Joel durante el visionado:  Tom Servo y Crow T. Robot. O Servo y Crow.

Pronto comenzarían los cambios, empezando por la marcha del guionista y actor Josh Weinstein, que duró hasta el final de la primera temporada escribiendo, poníendo voz a Servo y a Gypsy e interpretando a uno de los dos Mad Doctors de esas primeras temporadas, el Doctor Laurence Erhardt. Así que mientras él se iba a trabajar en sus cosas como ser guionsita de Freaks & Geeks y tal, el programa viviría su primer reemplazo de importancia. Servo pasaría a tener la voz de Kevin Murphy hasta su cancelación,  Gypsy tendría durante años la voz del propio Jim Mallon y Trace Beaulieu se convertiría en un pilar de la serie no solo poniendo la voz de Crow, también al establecerse el Dr. Clayton Forrester como principal antagonista. Al que se daría incluso un ayudante, TV’s Frank interpretado por Frank Conniff.

El siguiente cambio sería de tono. Tras una serie de desencuentros, fundamentalmente con los horrorizados japoneses de la Toei que consideraron injustificable la manera en la que en su temporada 0 se habían tratado una serie de películas de Gamera, prohibiéndoles reemitir los capítulos y comprar cualquier otro material suyo en una bronca que duraría años, Hodgson decidió que se estaban pasando con el material original. Que no tenían que ser tan duro con él como reírse a su lado. O algo así. La verdad es que uno de los principales problemas de las serie es precisamente ese, decidir hasta que punto están destrozando un trabajo y hasta qué punto lo están celebrando con risas. Pero al menos eran conscientes de que algo tenían que hacer.

Mientras tanto se habían convertido en todo un programa de culto que había rescatado películas olvidadas como Manos, propulsándolas a un nivel de popularidad loco.

 

Para 1993 llegaría la siguiente bronca, Hodgson y Mallon tenían ideas diferentes de hacia donde llevar el programa. El primero quería mantener el formato, el segundo sacar una película y eliminar algunas secciones y guionizar más los chistes en lugar de aceptar lo que iban improvisando y apuntando. Al final el primero decidió largarse, siendo sustituido por otro guionista que había aparecido alguna vez como invitado, Michael Nelson, Mike. Con el llegaría el final del prop humor, y también una reducción de otras secciones como la del Fan Mail. Hablando de lo cuál, otro cambio fue la desaparición durante esa temporada de la frase Keep circulating the tapes para que los fanes grabaran e intercambiaran los VHSs de la serie. (Si tengo que explicar lo que es un VHS…) Parece una tontería pero gracias a esas grabaciones se mantiene casi toda la serie encontrable. Y es el motivo por el que los poseedores de los derechos del programa han hecho mucho menos por tumbar los sitios que las ofrecen que, digamos, los propietarios de las películas que en ellos aparecen.

La siguiente salida sería la de TV’s Frank, que sería sustituido por un nuevo miembro del clan Forrester, en este caso Pearl Forrester (interpretada por Mary Jo Pehl), ¡la madre del Dr. Forrester! Y para 1996 dos sorpresas. ¡Mallon lograría por fin la película! ¡Y les cancelarían! Resulta que en 1996 Doug Herzog, el nuevo jefe de Comedy central, consideraba que ahora era una cosa distinta que él estaba intentando llevar hacia otro lado con Bill Maher, con el estreno de la primera encarnación del Daily Show y la búsqueda de hacer lo que acabaría siendo South Park. ¡No había sitio allí para películas antiguas y robots riéndose de/con ellas!

Así que pusieron a su base de fanes a realizar una campaña para que… ¿Qué? Claro que entonces se hacía ya. No, no para Netflix. Para otro canal. ¿Que si funcionó? Por supuesto. Y acabaron en el SyFy. Bueno, en aquel entonces se llamaba… da igual. Aunque el cambio de canal no sería sin consecuencias. Trace Beaulieu se iría del programa dejando sin voz a Crow, que pasaría a tener la de Bill Corbett, y peor aún, sin Doctor Forrester, que sería sustituido primero por  Pearl Forrester en solitario y luego en compañía del simiesco Professor Bobo y el siniestro Observer a los que interpretarían las voces de los robots, respectivamente Kevin MurphyBill Corbett.

Ante las constantes sugerencias e ideas del canal Mallon decidiría largarse también.  Eso significó que Gypsy pasaría a tener la voz de Patrick Brantseg y que los dos responsables de su puesta en marcha estaban ya fuera. De esta manera para 1999 en el canal decidieron acabar con la serie, centrándose en reemisiónes que llegarían hasta 2004. (Y muchas más cosas que se contaban en la Historia Oral, claro)

Por supuesto durante tantos años crearían un legado que empezaría por sus propias carreras y seguiría por iniciativas similares. De entrada porque a partir de ahí cualquier cosa que incluyera hacer comentarios de intención humorística sobre una emisión sería inevitablemente comparado con el programa –y posiblemente analizado– fuera en salas de cine como la más cercana a las Midnight Movies de Toronto hasta el Trash entre Amigos y sus variaciones. Por supuesto también hubo muchos programas que intentaron seguir la onda y, solo faltaría, en cuanto la gente que se grababa en internete tuvo la oportunidad de dar su opinión no faltaron versiones que iban desde las más puramente escritas como los Así lo vi yo hasta, por supuesto, todos esos señores en vídeos rajando de películas antiguas mientras comentan clips. Y no hablemos ya de la cosa esa del livetuiteo que no deja de ser un montón de gente proporcionando un canal extra de comentarios a lo que está echando la tele.  Un legado enorme.

Tanto que, como decía, surgieron proyectos paralelos. Michael J. Nelson, Bill Corbett y Kevin Murphy (los Mike, Crow y Servo de Sci-Fi) montaron primero The Film Crew y a partir de 2006 RiffTrax que aún sigue en activo.  por su parte en 2007  Joel Hodgson decidió volver al negocio con Cinematic Titanic  un proyecto similar en el que, además, contaba con antiguos miembros del programa -hubieran colaborado con él o no- como Trace Beaulieu, J. Elvis Weinstein, Frank Conniff o Mary Jo Pehl. El proyecto duraría hasta que… básicamente… Hodgson logró que alguien pareciera interesado en revivir MST3K.

Al final la cosa termino con una mezcla de kickstarter y bronca. La bronca fue por no contar con el resto de involucrados, fundamentalmente los de RiffTrax pero tampoco Mallon. Además de prescindir de Weinstein y Beaulieu. De modo que aunque el programa fue recuperado contando incluso con su propia página web que funciona mejor que la que le crearía Netflix y que no tendría nada que ver con su propia página en Wikia, claro.

Para esta nueva versión contarían con un nuevo humano, Jonah Heston (interpretado por Jonah Ray) así como con nuevas voces para los robots: Crow sería Hampton Yount, Servo Baron Vaughn y Gypsy Rebecca Hanson. Felicia Day pasaría a ser la nueva cara de los Mads siguiendo la saga como Kinga Forrester mientras que Patton Oswalt interpretaría a su ayudante, el TV’s Son of TV’s Frank. Todo esto y,a demás, Elliott Kalan de jefe de guionistas y las contribuciones de Dan Harmon, Joel McHale, Justin Roiland, Rob Schrab, Nell Scovell, Ernie Cline, Pat Rothfuss o Dana Gould. Además de estos, canciones de Paul & Storm o Robert Lopez, props de Adam Savage, diseños de Wayne White, Pendleton Ward, Rebecca y Steven Sugar o Guy Davis, junto a una notable cantidad de famosos más que dispuestos a realizar un cameo. El tipo de nombres que parecerían poder acumularse para justificar el interés en que se emitiera en cualquier país. *cof*

Así que allá van de nuevo. Y, mientras tanto, nosotros podemos tratar de decidir todo aquello en lo que ha influido o en donde podemos encontrar rastros de esta peculiar forma de abordar las películas, con una mezcla de sarcasmo y adoración. Por supuesto nosotros recomendamos la adoración porque hacer humor de algo por que alguien piensa que está mal hecho es justo lo contrario de lo que defenderíamos cualquiera de nosotros aquí.

Y que, total… Si te estás preguntando cómo pueden comer, y respirar y otros datos científicos (lalala) es mejor que te repitas: “¡Es solo un programa, debería relajarme!”