COLECCIONISTAS

En estos tiempos convulsos, los checklists me aportan sosiego.

Pues me reconforta ver que editoriales establecidas en la Catalonia anticipan novedades a varios meses vista, rebasando el horizonte de incertidumbre de la fecha que asalta nuestros informativos a diario. Y además con sus precios todavía en euros, como demostración de seguridad y fuerza ante el improbable catalaclismo* que insisten en augurar algunos. Pase lo que pase, seguirán habiendo tebeos.

(que si no, tocaba pasar el mes a base casi sólo de Astiberris, ojo)

(*7 resultados del palabro en Google, de manera que recordad que prácticamente lo leisteis aquí primero)

Y entre estos anuncios, destaca el de Planeta Comic, que de cara a las entrañables festividades navideñas nos regala con la salida de no uno, ni dos, ni tres, sino de cuatro novedades de Mickey Mouse realizadas por autores europeos.

Ouvres d’auteur de entre 48 y 80 páginas que son un primor con sus cubiertas acartonadas y su papel de buen gramaje, que llegan avaladas por buena crítica y premios de allende los Pirineos.

Esta salida fue anunciada el pasado viernes por la editorial en redes sociales, siendo convenientemente megusteada, hasta el punto que el manager comenzó a dar más información de las ediciones. Y en vez de dejarlo en un aséptico “Precio por determinar” como hace Panini, determinó. Vaya si determinó.

Eso sí, siempre dejando claro para quien no lo tuviera que la compra de golpe de las cuatro obras no es obligatoria. Y que además del trabajo del artista hay todo un esfuerzo de producción editorial (licencia, materiales, producción, traducción, rotulación, otra vez producción…) que deben forzosamente repercutir en el precio final, como sucede en sus demás ediciones. Y haciendo números sale lo que sale. Y sobre todo dejan bien claro que se trata de ediciones de coleccionista.

Esto no es para el público casual, para alguien que pase por la calle y lo vea en un escaparate y se lo quiera pillar con lo que lleve suelto, no. Esto es para coleccionistas. Para esos que se lo pillan prácticamente todo porque su presupuesto aguanta eso y más. De los que adquieren siempre dos ejemplares, uno para leer y otro para guardar, con sus cajas de cartón antiácido y esas bolsas individuales que cada equis años hay que cambiarles el celo porque se pudre. Los coleccionistas, ese es el target. Aquellos que no conforman con lo habitual, los que buscan lo exclusivo, lo original, lo…

Los que buscan lo original.

Las ediciones originales.

Y en un mundo globalizado, lo original está a golpe de clic.

Porque ¿para qué esperar a final de año si ya están publicados en el país de al lado (Francia)?

¿Su precio? Cuando el material lo merece, un coleccionista no lo mira. Y no lo miré, fue mi señora la que lo hizo al revisar el extracto bancario. Con la suerte de que contando gastos de envío todavía salieron por menos de la mitad de lo que costarán en castellano ¡conseguí convencerla de que estábamos ahorrando con la edición original! es una de esas (raras) ocasiones en que ser coleccionista compensa.

Dejo también referencia de tamaño con un tomo tamaño comic-book cualquiera para que el interesado se haga una idea de las dimensiones.

Y si no te animas con la lengua de Molière ni tampoco con la inglesa, consuélate pensando que el precio aquí no es comparable al que impondrán en otros territorios de habla hispana.

Bueno, ahora a esperar que me llegue el segundo envío, con los ejemplares para guardar, y podré dar por cerrado el asunto del último intento de Planeta con material Disney. Que aunque muchos pensasen que podría tratarse de material accesible a todos públicos y edades con ediciones populares, los tenedores de la licencia prefieren tratarlo como ediciones coleccionistas y…no, esperad, que vuelvo arriba un momento a releerlo…no, no dijeron coleccionistas, no, no usaron el plural…

Ediciones coleccionista, eso han dicho. En singular.

Eso lo explica todo. Es material muy exclusivo. Tanto que solamente un primigenio universal puede considerarse digno de poseerlos.

De manera que cuando reviséis en el futuro las películas donde el personaje aparezca, echad un vistazo detenido frame a frame su casi infinita Sala de Trofeos.

A lo mejor el pato que aparece lleva un gorrito de marinero.

Tiritas

Mis primeros Tezukas fueron Black Jack. Y siempre me viene a la memoria la advertencia que acompañaba el inicio de cada tomo.

Sí, pillaba Black Jack en francés ¿qué pasa, que vosotros por leer a Tezuka no habéis comprado algo impreso en otro país o qué? a lo importante, lo que rezaba el cartelito era que tuviéramos en cuenta que se trataba de una obra que tenía un tiempo y que era posible que alguno de los estereotipos allí plasmados pudieran resultar chocantes para el lector de aquellos finales del siglo XX. Que pintaban a los aborígenes negroides como salvajes incivilizados, para entendernos. Me chocaba bastante aquella disculpa por parecerme innecesaria (sobre todo porque salía por sistema en cada tomo hubiera motivo para ello o no), pues pensaba que el lector sería capaz de discernir el contexto humano y temporal de la obra. Cuan equivocado estaba, lo que pasa es que en el extranjero nos llevan años de ventaja y yo todavía no había experimentado de primera mano lo que significa estrellarse contra el muro de la corrección política. Nunca, nunca hay que subestimar la capacidad del público lector para ofenderse por algo y por eso la gente de Tezuka Productions se curaba en salud.

Y esto me ha venido al recuerdo porque de cara al buen tiempo tengo previsto meterme entre pecho y espalda las tiras de Mickey Mouse de Floyd Gottfredson que está reeditando Fantagraphics. Y en la contraportada me encuentro con esto.

Una advertencia de contenido violento. Un material que aparecía en los periódicos de los años treinta y que disfrutaban niños y adultos de todo pelaje y condición necesita hoy día una advertencia de contenido violento. Vale, también salen gitanos e intentos de suicidio (y supongo que esto os llamará más para adquirir este material que si hubiera comenzando diciendo que el dibujo es precioso), pero aún así nunca hay que subestimar la capacidad del público lector para ofenderse por algo y por eso la gente de Walt Disney Enterprises se cura en salud.

Este tipo de situaciones parece que se está haciendo habitual en las reediciones de material añejo. No lo he comprobado, pero no sería de extrañar que advertencias parecidas apareciesen en nuevas ediciones de aventuras de Tintín, pues nunca hay que subestimar la capacidad del público lector para ofenderse por algo y que por eso la gente de Moulinsart Productions se curase en salud.

Lo que pasa es que la condición de añejo se gana con el tiempo pasado, y eso es algo que siempre termina sucediendo. El Universo Márvel, por ejemplo, nació en 1961, hace ya 56 años, y tres años antes aparecía la primera historia de Mortadelo y Filemón. Si todavía no son considerados añejos, poco les faltará, la cuestión es cuánto.

Por eso, y como mero ejercicio de cápsula temporal, dejo aquí algunas situaciones que en un futuro podrían ser noticiables. Y la cuestión no es si terminarán sucediendo o no, sino cuánto tardarán en suceder. El público interesado puede también dejar sus predicciones en los comentarios. Nunca hay que subestimar la capacidad del público lector para ofenderse por algo por mucho que te cures en salud.

 

Mujeres boicotean una charla de Stan Lee (o, en caso de tardar demasiado, una presentación de Stan Lee Media) por su tratamiento de los personajes femeninos.

Padres de alumnos denuncian en grupo de Whatssap el contenido de historietas de Bruguera que un profesor ha dado a leer a sus hijos.

Tropocientos canales de TV para niños y en ninguno dan los Looney Tunes.

Tras Mingote, el segundo historietista que entra en la Real Academia de la Lengua es David Rubín. Sustituye en la silla “T” a Arturo Pérez Reverte.

Grupos animalistas condenan la violencia de Maus y editan una versión redibujada con personajes humanos.

Un cine proyecta un pase sólo para mujeres de la película de Wonder Woman.

Tras haberlo retratado con los años con rasgos orientales y también árabes, la nueva versión de Flash Gordon viene con la cara del personaje del malvado Ming sin dibujar para que cada lector se la imagine como quiera y allá cada uno con su conciencia.

En uno de tantos reboots les renombran Superperson, Batperson, Spiderperson…

Se publica una aventura en que un personaje obtiene poderes por no vacunarse. Grupos concienciados organizan quemas públicas del mismo.

 

¿Qué? ¿Cual creeis que tardará más? ¿habrá alguna que no sucederá nunca? lo que tengo claro que no sucederá es quedarme con el contador de predicciones a cero.

Y nunca subestimeis la capacidad del público para ofenderse por algo.