Los uniformes de Quasar

Cuando Quasar estrenó serie propia, allá por 1989, lo hizo con su uniforme tradicional heredado de su etapa como Marvel Boy

quasar 01

Pero los 90 eran época de cambios, y no sé si se le ocurrió al guionista Mark Gruenwald, al dibujante Greg Capullo o si vinieron órdenes de arriba, pero Quasar cambió de uniforme a la altura del nº18

quasar 18

A pesar de las elogiosas palabras escritas por Gruenwald estaba claro que el uniforme era más feo que pegarle a un padre, y Quasar sufrió un segundo rediseño tan solo medio año después, en el nº25

quasar 25

Por aquel entonces se publicó un tebeo del que muchos habréis oido hablar (sobre todo en 2018), El Guantelete del Infinito. Y el cambio de Quasar fue tan apresurado que mientras que en los cruces de la serie regular con el Guantelete Quasar lleva el uniforme nuevo, en la miniserie troncal del evento… Bueno, parece que nadie les avisó del cambio

quasar gaunlet

Mark Gruenwald, como buen enfermo de Marvel, parcheó este atentado contra la continuidad en el nº28 de la serie del superhéroe cósmico, haciendo que Wendell Vaughn… se equivocara de uniforme

quasar 28a

Sí, así de sencilla es la explicación de Guenwald al cambio de uniforme en El Guantelete: ¡no fue un error del dibujante, sino del propio personaje! ¡GENIAL!

quasar 28b

Esta semana Mark Gruenwald hubiera cumplido 65 años. ¿Hace falta decir lo mucho que le echamos de menos en este blog?

Siendo practicamente antisocial en mayo

No tengo tiempo ni de ver el final de temporada de Gotham, hulio

Estupenda entrada en escena del Doctor Muerte en #marvel2inone2

Una publicación compartida de Eme A (@emea75) el

Dos mejor que uno

Los tronos gemelos de Mefisto y Thanos en Quasar 26 (1991)

tronos 1

Los tronos gemelos de los Juegos Olímpicos de Sochi (2014)

tronos 2

Para mí que va a ser…

Coincidencia
Homenaje
Taquiones
Ahora entiendo cómo Thanos puede pasarse varias películas sin levantarse de la silla
Created with PollMaker

Nos volveremos a encontrar, nosecuándo, nosedónde…

En ADLO! somos perfectamente capaces de reconocer los errores. Lo que pasa es que no los cometemos nunca, claro, pero en las contadísimas ocasiones en que lo inconcebible se torna concebible no nos duelen prendas en admitirlo.

Concretamente de los cientos y cientos de comentarios a mi post de la semana pasada (reconozco que a veces esto de los blogs es un poco agobiante, ójala se inventaran una o dos redes sociales más que aliviaran un poco la carga) varios señalaron con acierto que no todo en One More Day era un calco de la minisaga de Flash. Que si bien el argumento principal conicidia con taquiónica exactitud no era el caso del momento central, el que originaba el título mismo de la saga.

Ese Un Día Más durante el que Peter y Eme Punto Jota se amaban con la desesperación de saber que al ponerse el sol su relación iba a desvanecerse en los abismos del olvido. En la saga de Neron no tiene lugar una escena realmente similar.

Es cierto.

Tiene lugar 30 episodios más tarde cuando el Flash sustituto de una Tierra paralela (sin número, eran los locos locos dias del Hipertiempo) debe marcharse antes de que su mera presencia destruya el continuo espaciotemporal…

…y a lo largo de último Un Día Más debe despedirse de su amada sabiendo que la reintegración de dicho continuo borrará todo rastro y recuerdo de su relación.

Sigo leyendo las aventuras del Flash clásico con entusiasmo. ¿Qué nuevos postreros homenajes arácnidos me puedo topar en sus páginas? Cualquiera de estos días se descubre que… yo que sé, que tras la máscara del mayor archienemigo de nuestro heroe se esconde un cercano conocido, un padre del mejor amigo de Barry y…

Naahhh…

Eso NUNCA pasaría en una historia de Flash…

Algo triste y falso, como inventarte tu propio orgullo

¡Qué época para estar razonablemente supervivientes!

Quién nos hubiera dicho hace un tiempo que podríamos llegar a estar casi a mitad de año y encontrarnos con esto:

Me refiero al hecho de que tres películas protagonizadas por personajes de la Marvel sean las tres más taquilleras del año. Por supuesto, queda mucho año por delante y esto puede acabar cambiando. Al fin y al cabo quedan muchas otras películas por estrenarse. De DC, por ejemplo.

Así que la reacción a esto ha sido… la esperable:

 

Al margen del at last, que ya nos está diciendo más de lo que uno esperaría que estas cosas dijeran, y las pocas ganas de hacer un trabajo en condiciones por parte de los periodistas -que ya sabemos que los periodistas son así, y que si alguien espera que corrijan los datos incorrectos de sus artículo lo mínimo que se merecen es que les llamen acosadores– está el problema añadido que surge de todo esto.

¡La gente deja de confiar en los medios!

Por supuesto podríamos tener tranquilamente los tres primeros puestos y que con eso y todo fuera un mal resultado para Marvel. Sería algo complicado, porque dependería del gasto realizado.

Básicamente:

Así a primera vista parece que todo está más o menos en orden, ¿verdad? Excepto que la película que mayor diferencia entre gastos e ingresos tiene es la de terror. 17 millones costó A Quiet Place, mientras que Ready Player One costó… 175M$. Sin contar con la campaña de marketing. Si tenemos en cuenta que la diferencia entre lo que costó y lo que recaudó la nueva de Cazafantasmas fue de 16 millones de dólares y la que se montó con aquella imaginad las risas cuando hablamos de 40 millones. Más los gastos de marketing.

Por eso no siempre te puedes fiar de solo las cifras.

En el caso de MuertoPiscinas También el problema que parece haber es que esperaban que superara la recaudación de la primera, que costó menos que esta nueva, antes que el hecho de que vaya a perder dinero. O eso quiero creer, teniendo en cuenta que durante ese primer fin de semana ha superado ya ese presupuesto inicial.

Por supuesto esto, que es algo tan fácil de ver, no siempre lo es cuando hablamos de periodistas, al fin y al cabo podemos recordar siempre ese clásico:


Que era capaz de decir, sin ruborizarse, que…

La Liga de la Justicia, que recaudó unos 70 millones menos de lo que costó, es un taquillazo, mientras que Chronicle, que costó 12 y recaudó 64, la cagó en taquilla.

Y eso sin meternos en las risas del mercado internacional y el motivo por el que en USA el mercado doméstico les importa más que el extranjero.

Pero está claro que no siempre resulta sencillo entender estas cosas cuando estás escribiendo sobre el tema. Y, claro, luego pasa lo que pasa:

 

Afirmación esta nada sospechosa de haber sido escrita por absolutamente nadie que estuviera por ahí cerca.

Vamos, tan poco sospechosa que no es como si hubiera provocado de inmediato la aparición de un nuevo vídeo. Por lo que pudiera pasar.

 

Se empiezan con estas cosas y se acaban ganando Eisners, ya sabéis.  Así que al final esto es lo que tenemos detrás de la taquilla. Bueno, esto y Peter Rabbit. Pero ya tendremos tiempo de hablar de él…

Lo que Diso ha unido que no lo separe el Editor

Esta pasada semana hemos sido testigos de la boda del año. Qué digo del año, del siglo. Qué digo del siglo, del MILENIO.

*snifs* Perdón, yo es que siempre lloro en las bodas. Y es en ese estado mezcla de emotividad por la ceremonia y etilismo por la previa despedida de soltería que uno rememora tiempos pasados y bodas pretéritas. Y errores que esperamos que no vuelvan a cometerse.

Como el de aquella otra pareja, hace ya tanto tiempo. Él un heroe que con el tiempo fué superando su traumático origen y abriendose al mundo y al amor. Ella un fascinate personaje secundario que fué su amiga antes de convertirse en su compañera. Juntos emprendieron la tortuosa singladura de la vida en pareja y, con sus alegrias y tristezas, fueron felices. Hasta que un editor se llevó las manos a la cabeza porque habían convertido a su heroe adolescente prácticamente InCel en un señor casado a ESTO de convertirse en padre de familia. Había que hacer algo. Lo que fuera.

“Lo que fuera” se tradujo en recurrir al clásico villano de la ecitorial trasunto del bíblico Lucifer para romper la pareja con la excusa de que su destelleante amor le causaba un insoportable desagrado. Chantajeándoles con salvar una vida dicho villano logró borrar su amor y retconear su vida en común.

Pero vamos, qué os voy a contar si conoceis la historia perfectamente. Sabeis perfectamente que el personaje al que me refiero es Flash.

¿Sabes? Por una vez, una sola MALDITA vez, me gustaría que no hiceras el mismo puto chiste, duende de WordPress.

Sigh… Como iba diciendo, todos recordamos la inolvidable saga protagonizada por el seguntercer velocista escarlata allá por el lejano 1997 (tan lejano que, por poner un ejemplo al azar, Joe Quesada seguía trabajando en Event Comics y no se haría cargo del sello Marvel Knights hasta un año después ni llegaría a poder presumir del honor de dibujar una saga crucial de Spider-Man hasta el mucho más cercano 2007).

Es dificil elegir el mejor y más emocionante momento de One More Day Hell To Pay.

¿Cuando Wally West se ve atrapado por las maquinaciones de Neron y debe aceptar su inaceptable oferta? ¿Quizá en las interminables horas de tensión con Linda Park hasta que se cumple el fatal plazo?

¿Tal vez ese momento en que el diabólico villano triunfa y una hermosa relación levantada poco a poco durante años por talentosos guionistas es barrida por el yermo olvido?

Bueno, cada uno tendreis vuestra escena preferida. La mía es la final. Cuando Neron es derrotado.

Y deshecho su hechizo Wally y Linda vuelven a abrazarse como la pareja que siempre debieron ser.

Porque nadie, absolutamente nadie, sería tan completa e irremediablemente estúpido como para destrozar la relación de dos personajes solamente porque no se le ocurren ideas de guión para un superheroe casado.

¿VERDAD?

 

Mirando el Trasero

ESCENA 125

[Indeterminada tienda especializada en tebeos (vulgo: cómics) en algún lugar del Reino de España, mediados del Año del Señor 2018]

[Interior, dia]

PADRE CLIENTE entra por la puerta rojo de indignación y arroja un tomo recopilatorio de Panini en el mostrador ante un sorprendido LIBRERO

PC: ¡Esto es intolerable! ¡¡¡INTOLERABLE!!!

L: ¿C-caballero…?

PC: Hace dos dias vine a esta tienda preguntando por un tebeo adecuado para mi hijita y me vendieron… ESTO

PADRE CLIENTE golpea repetidamente con un dedo acusador la portada del tomo.

L: No… No entiendo…

PC: Y cuál sería mi sorpresa cuando al llegar a casa lo abro para entregárselo y mirando de reojo me doy cuenta de que la protagonista… ¡LA PROTAGONISTA ES UNA MORA DE MIERDA!

Rápido zoom a primer plano de la portada del tomo…

L: Oh cielos…

PC: ¡Y MENOS MAL que me dí cuenta antes de que mi hija lo leyera! Ustedes… ¡Ustedes venden a los niños tebeos en los que salen moros de mierda!

L: Cálmese, caballero, todo ha sido un tonto error. El becario que tenía contratado el martes olvidó explicarle un detalle crucial, voy a tener que subirle un 20% la indemnización que me debe por despedirle. Verá, cuando empezó La Moda de lo Políticamente Correcto™ muchos padres serios y responsables como usted empezaron a preocuparse por los contenidos a los que podían verse expuestos sus hijos.

PC: ¡Maldita moda! ¿Por qué los tebeos no pueden ser simples e inocentes como los que leiamos nosotros cuando teníamos su edad? Como Batman y Robin, Capitán América y el Halcón, Wonder Woman…

LIBRERO asiente

L: Al principio las editoriales añadían pegatinas de aviso en la portada. Pero los de siempre, ya sabe, esos que tienen que quejarse porque sí, se lanzaron a protestar.

PC: ¡Malditos protestadores profesionales!

L: Por ello Panini desarrolló el innovador método del texto de la contraportada. Lea, lea…

PC: ¡Rezapateta!

L: ¿Lo vé? Primero debe mirar la contraportada, ahí se explica de manera elegantemente sutil si es un tebeo que contiene ideas perniciosas o personajes perjudiciales para las tiernas mentes infantiles de nuestros retoños.

PC: Fascinante. Tomo nota para futura referencia, gracias. Bueno, yo realmente a lo que venía era a cambiar… esto… por un tebeo adecuado para mi Adelaida de las Virtudes. ¿Quizá ese que veo ahí? Es una de estas películas recientes ¿no?

L: Sí, sí lo es…

L: Pero no, no se lo recomiendo.

PC. Oh cielos. ¿Y qué tal este? He oido que su serie de televisión era excelente.

L: Lo era, pero como lectura…

PC: Repámpanos. ¿Y… y este…?

LIBRERO niega con la cabeza.

PC: ¡Cristo misercordioso! ¡Desespero como el justo y paciente Job! ¿Está condenada al fracaso mi búsqueda de un tebeo adecuado para mi hijita?

L: En absoluto, caballero. Quizá debería alejarse de los productos que la publicidad y los medios de comunicación se empeñan en meternos por los ojos ya sabemos con qué intenciones. Fijarse en series minoritarias que sin embargo pueden satisfacer sus demandas tanto de calidad como de contenido.

PC: ¿Pero cómo seré capaz de encontrar tal sacro Gríal?

L: Pues como le he explicado, cliente y sin embargo ya amigo, no fijándose en la portada sino analizando la contraportada. Lea, lea…

ESCENA 127

[Fachada de la indeterminada tienda especializada en tebeos de la escena anterior]

[Exterior, dia]

PADRE CLIENTE sale de la tienda con una radiante expresión de felicidad en su rostro y se aleja calle abajo con paso ligero. La cámara hace un lento zoom hacia el tebeo que acaba de comprar y lleva en sus manos.

Sobre la imagen congelada se sobreimprimen los títulos de crédito.

FIN.

 

En el mejor sentido de la palabra

En el clásico futbolero de anteayer marcaron gol tanto Messi como Cristiano. Por separado podrían considerarse como jugadores excepcionales, pero no puede negarse que el hecho de que hayan coincidido en el tiempo, en la misma liga y en equipos rivales hace que tengan ese plus de estímulo que les hace esforzarse más y seguir superándose hasta cotas que no habrían alcanzado sin el otro tocándole los narices. En ese sentido la competencia les retroalimenta para mejorar. Tener al otro como referente les hace tener una marca que batir. Algo parecido sucedió en su día con las ediciones de fórum y Zinco.

fórum había establecido un mercado de la grapa con una serie de títulos, periodicidades y formatos con las que el lector de la época estaba contento por ser mejor que lo anterior, pero la falta de competencia les hizo acomodarse y estancarse en sus fórmulas, de manera que cuando Zinco implantó novedades como el tamaño americano, los números de extensión doble, las series limitadas, los formatos prestigio, etc, les tocó espabilarse para no perder el tren. Y los aciertos de uno los implantaba rápidamente el otro, logrando entre ambos unas ediciones que durante mucho tiempo nos dijeron que fuera de los USA era de lo mejorcito que había. Luego ya llegaron los temas y cierres empresariales, los litigios de derechos y demás, pero esa es otra historia y ya se sabe que la historia la escriben los vencedores (link). Lo cierto es que en un entorno marvelita como era el nuestro, Zinco consiguió que hubiera un nicho para DC del que luego siguieron la senda Norma y ECC (¿que me dejo alguno?¿que Planeta publicó DC? mi memoria está fatal, luego miraré en su web para comprobarlo…). Es por eso que para que este hecho perviva en la memoria colectiva en este sitio tenemos la sección de Zinco Museum.

Y en esta sección se tocó dos veces en las últimas semanas el título de La Sombra.

Un tebeo que 30 años después nadie ha tenido narices de reeditar por aquí. Del Howard Chaykin denso, complejo y al mismo tiempo molón. Balas, onomatopeyas y mujeres maduras con liguero. Que de recuerdos me trajeron estas dos entradas. Y fueron esos dos posteos los que me recordaron (¿he dicho ya hoy que tengo la memoria fatal?) que tenía todavía pendiente de lectura un Chaykin de aquella época, el tomo de Ironwolf.

Ante este hueco en mi lecturografía sólo puedo aducir que el precio de entonces me echó para atrás, y que fue muuucho después cuando un festival de saldos me hizo adquirir bastantes cosas de lo que entonces llamábamos “tapa buena” (ahora ya culturizados sabemos que la palabra correcta en castellano es cartoné). Y como decía fueron aquellas dos entradas las que me impulsaron la semana pasada a desempolvar (literalmente) mi ejemplar de Ironwolf y prestarle atenta lectura.

No es Chaykin el único autor de la obra, pues su función es la de escritor. El arte a lápiz corre a cargo de Mike Mignola, un tipo con agallas. Tantas que en plena explosión noventera de acción y líneas cinéticas se mantuvo en su estética de estatismo estatuario y tinta negra. Y aún así ROB! le buscó para que dibujara uno de los primeros X-Force.

El lector desprevenido picaba con esta dinámica portada…

…y dentro se encontraba con un mannequin challenge.

Pero como el guión y los bocetos seguían siendo de ROB!, molaba.

En Ironwolf se sumaban a este dream team las tintas de P. Craig Russell, autor que selecciona muy mucho sus contadas colaboraciones y que supondría iba a aportar sus acostumbrados minaretes, arpegios y convolutaciones. Y efebos.

A esta terna la portada indicaba también la colaboración de Moore.

Moore, nada menos ¿y qué hacía él? pues de eso si que me acuerdo de una conversación entre dos en una librería con el tomo en la mano “¿esto es de Alan Moore?” “que va, seguro que sólo escribe el prólogo”. Lo cierto es que el Moore al que se refieren es el otro, John Francis Moore, conocido ante todo por ser el guionista creador de los X-Men 2099 y además de una larga etapa de más de 40 números entre 1997 y 2000 de, atención, X-Force. En esta obra ejercía de coargumentista, que es al guionista lo que el entintador al dibujante. Dos X-forceros de renombre, poca broma. Esto debía ser canela fina.

Leer al Chaykin de los ochenta-noventa es todo un ejercicio intelectual, debo advertirlo. No es aconsejable pasar de los supermallas de turno a esto, no me responsabilizo de reventamientos mentales. El sistema narrativo del Chaykin de entonces hacía que a veces lo que mostraba la escena principal era una cosa pero la trama iba por un carril secundario. En esto Ironwolf no era una excepción. De hecho, el personaje lejos de ser protagonista no es más en muchas ocasiones que una excusa para que los acontecimientos le vayan pasando por delante de las narices y los espectadores seamos testigos. Mola, aunque a veces parezca más que sea un fardo perdido de amazon rodando de un sitio al siguiente que un verdadero héroe. La cosa va de space opera, pero estando Mignola y Russell de por medio se plasma con jardines victorianos y hojarasca otoñal. Y el malo a batir para derrocar el régimen y traer el nuevo es una pérfida mujer.

Una hembra que de entre todos los nombres posibles para una malvada, lleva por nombre…

¿Se trata de un hecho consciente o de una desacertada conjunción de fonemas para la edición española?

Lo cierto es que hay indicios dispersos de que podría tratarse de una elección consciente.

Pero también es cierto que puede ser casualidad, pues pertenece a la estirpe vampírica.

Difícil discernir.

 

Que el efebo no os confunda. Asumamos finalmente que si así la llaman, así será. Y de serlo ¿hasta que punto lo es? pues a tenor de lo que se cuenta, y teniendo en cuenta de que esto lo lei precisamente la semana pasada (y nada sucede por casualidad)…

…me atrevo a decir que bastante.

Howard Chaykin, lectura adulta. No diga ligero, diga liguero.