El Universo DC se pone en línea (I)

Los cómics de DC de enero de 1995 vendían al público las bondades del nuevo servicio que la editorial ofrecía a sus lectores: DC Universe Online (a través del por entonces todopoderoso AOL, claro) donde podías hablar con el personal de la casa. Eso sí, aunque te prometían la llegada inminente de Mark Waid, Garth Ennis o Denny O’Neil de momento te tendrías que conformar con Kevin Dooley o Scott Peterson

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Y para moverse mejor en este nuevo medio, el compi Dooley te ofrece una guía de la jerga que se marca la basca para estar al loro

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Y lo que de verdad da ternurica es cómo se imaginaba la gente de DC que sería comunicarse con los lectores en tiempo real. ¡Todo parecido entre esto y Twitter es pura coincidencia!

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Back in Black

De Iron Man hasta aquí han pasado 10 años. Lo que pasa es que parecen más porque con los grandes éxitos siempre suceden estas cosas. En cualquier caso también son 10 los años desde Hancock, así que cuando se ha estrenado Pantera Negra podía parecer que llevábamos una década sin películas de supes protagonizadas por personajes de color. Y, efectivamente, así era. Aparecía alguno u otro de secundario, o en películas de reparto que ahí sí que hay sitio para todos. Bueno, menos los asiáticos. Y los nativos americanos. No, homosexuales tampoco. No, tampoco diversidad funcional…

Aparecían en películas de reparto que ahí sí que hay sitio para un tipo concreto de gente de color y sin pasarnos. Pero aparecían.

En cualquier caso, estamos hablando de papeles protagonistas. Y es que aunque ya sepáis que nunca fue fructífera la relación de los superhéroes y el cine, si hablamos de protagonistas de color menos todavía.

Espera, ¿de color? ¿De color negro? Sí, pero no solo. Lo que pasa es que si prefieren otras denominaciones, ¿qué nos cuesta? Otra cosa sería no entender esto, o no entender por qué se usa el término afroamericano y cómo significa americano de origen africano frente a africano que es, bueno, africano de origen africano. Por ejemplo, El Halcón o Killmonger son afroamericanos. Pantera Negra o las Dora Milaje son africanas. Creo que eso está claro para todos.

Bueno, siempre y cuando no seas Mónica Zas o trabajes en El Diario, que para eso les da exactamente lo mismo que esto lleve subido desde el 1 de agosto de 2016.

No lo han cambiado pese a que se les haya explicado que está mal. -El porqué debería ser obvio leyendo el mismo artículo, pero ya sabemos que en la Prensa Bienqueda es más importante otras cosas.- Igual que sabemos que lo que sí define el carácter de un medio es el modo como se enfrenta a los errores.

Pero volvamos a las películas, que una cosa es que esté todo relacionado y otra muy distinta que no se cuente. Porque todo esto nos puede servir para hacer un poco de memoria. Al fin y al cabo la primera película con un Black en el superhéroe es Abar, the First Black Superman (1977). Estrenada un año antes que el Superman sin adjetivos, en realidad esta es una más de las películas dentro de la blaxploitation, ese movimiento de los setenta que tantas tardes de gloria nos dio, de Sweet Sweetback’s Baadasssss Song (1971) a Disco Godfather (1979) pasando por Super Fly (1972) y sus secuelas (esta sí, muy lejos de los superhéroes, qué le vamos a hacer) o Cleopatra Jones (1973) y que aún soltaría en los ochenta perlas como The Last Dragon (1985).

En el caso de Abar nos trajo a un guardaespaldas al que el padre de una familia con problemas -que resulta que es algo así como un científico loco- le da una poción que le otorga superfuerza y otras habilidades con las que puede combatir el crimen. Bueno, a algunos criminales. Y depende de la definición. Ya. Años complicados. Como siempre.

Como la historia detrás de la creación y produción de la película es complicada -en un resumen muy rápido diremos que acabaron teniendo que vender sus derechos, que uno de los creadores era un chulo y que parte de la película se rodó en localizaciones… ahm… funcionales…- fue cambiando de nombre con los años.

Originalmente -en 1975, el año en que se tenía que haber estrenado. Una producción difícil ya os digo- era SuperBlack. En los noventa le cambiaron el nombre a In your face.

Ya, como para ir a verla.

Y, a ratos, parecía que querían que solo se la llamara Abar.

Pero el caso es que esta fue la primera película de señor de color con superpoderes. Aunque en aquel entonces lo vendieran como de Ciencia Ficción. El poder de la música, supongo. Por supuesto con el tiempo el hecho de que los superhéroes hayan tenido cierta relevancia o que se llegue a enfrentar a nazis de los que llevan esvásticas -espera, ¿a estos sí les podemos llamar nazis, no? Quiero decir, llevan esvásticas y luchan contra gente de color. Nadie sería tan idiota de hablar de espiritualidad tibetana y movimiento ciudadano. ¿Verdad?- ayudó a un mínimo interés en su recuperación

Sí, el trailer deja bastante claro que en esta película el villano es Donald TRUMP! ¡Es broma! En los setenta TRUMP! tuvo que ir varias veces a los tribunales por negarse a venderle casas a la gente de color. Independientemente de cuánto dinero tuvieran, sí. ¡Él nunca les hubiera vendido la casa!

Así que el nombre regresó. Y la semilla ya estaba desparramada. O algo.

El interés en la comunidad afroamericana y el éxito de los primeros intentos de hacer filmes de supes mainstream desde que los seriales mezclaran televisión y cine llevó al movimiento habitual de sacar películas con otro tipo de protagonistas más cercanos al público general. Como un pato antropomórfico parlanchín de un universo paralelo. Personajes con los que sí se podían identificar, vaya.

De modo que entre el estreno del otro Superman (1978) y el éxito universal de Batman (1989) estaban muy ocupados con personajes de otros colores. Por ejemplo, el verde. Entre las tortugas por un lado y ese montón de musgo animado por el otro parecía que serían las únicas PdC que viéramos durante la década. Ni siquiera el estreno de algo llamado DarkMan (1990) resultó ser lo que su título prometía. Llegó un punto en el que parecía que Candyman (1992) sería lo más cercano que volverían a tener a un tipo de color con poderes ajusticiando a gente blanca. Pero en realidad la llegada de los noventa significó que ese péndulo de los veinte años volvía a permitir una rendija para que hicieran películas.

De esa manera para 1993 tendríamos The Meteor Man en la que el cómico y muchas más cosas Robert Townsend reunió un poco de dinero que realizando algunos ahorros como ser él mismo el guionista, director y protagonista además del productor, le permitieron poner en marcha esta comedia con capas. E incluir en ella a un reparto en el que estaban también Marla Gibbs, Eddie Griffin, Robert Guillaume, James Earl Jones, Bill Cos¡MUCHA MÁS GENTE!

Por supuesto esto también llevaría a una recuperación años más tarde en DVD cuando quedó claro que nada vendía en supes como

un tipo vestido de verde en un contexto espacial.

Por supuesto el estreno de esta película no significa que no tomaran nota las editoriales de cómics. Sin ir más lejos Marvel hizo un presupuesto o algo y acabó siendo

protagonista de su propia miniserie. Bueno, ellos dicen que estaba claro desde el principio que serían solo seis números. Yo digo que la puerta estaba bastante abierta. Pero, en cualquier caso, supongo que esto le convierte retroactivamente no solo en una de las primeras películas de Marvel, también en el primer superhéroe del Universo Cinematográfico…

de Sony. Luego pasa lo que pasa y como los derechos eran de Townsend no se volvió a saber más de él. Quizá acabe saliendo en una película junto a Conan y ROM.

Por suerte en los noventa era ver que existía una tendencia y todos para allá. Así que si alguien estaba teniendo éxito en la televisión, habiendo sido miembro del reparto del Saturday Night Live para luego crear su propio programa de sketches, In Living Color, y tenía además un conocido que había escrito una película supertaquillera como era Pretty Woman y un clásico de culto como Cannibal Women in the Avocado Jungle of Death, pues era normal que te dieran tu propia película de superhéroes. Y de ahí BlankMan (1994)

Por supuesto para hacer una película un Wayans nunca es suficiente,¡hacen falta más Wayans! De modo que Damon interpreta al protagonista y David Alan Grier a su hermano pero ya puestos contrataron para hacer de sus versiones juveniles a Damon Jr. y  Michael Wayans. También contarton con Jon Polito y Jason Alexander -eh, no todo el mundo puede conseguir salir en Troll– en personajes negativos. Y Christopher Lawford, un miembro de la Familia Kennedy haciendo de político bueno, que no se diga que todos los blancos son retratados iguales.

 

El éxito de esta película fue casi inexistente, pero eso no paró la máquina. Que, además, tenías un montón de figuras populares de color dispuestas a mover sus proyectos. Wesley Snipes estaba empeñado en tener su película de superhéroes y lo intentó con fuerza en varios proyectos, Michael Jordan se mezclaría con extraterrestres y dibujos animados en Space Jam (1996) y Shaquille O’Neal se mezclaría en el fantástico con Kazaam (1996) interpretando a un genio. De los de un espacio chiquitín para vivir. Pero se quedaría con ganas de hacer algo más superheróico, que él era un fan de Superman de toda la vida, y así movió todo lo movible hasta lograr que DC entrara en razón. Una frase que resulta tan complicado de explicar hoy como lo era hace veinte años.

Cinco películas de Batman después, cuatro de Superman y una de su prima Supergirl, más aquella del musgo, en DC por fin consideraban que lo mismo se podía hacer otro tipo de películas, aunque sea tirando por otro Superman. Y de esas sale Steel (1997).

16 millones de presupuesto – Batman & Robin, de ese mismo año, fueron 125. Supergirl, estrenada 13 años antes, tuvo 35.- para lo que fundamentalmente fue una pachanguita para que O’Neal dejara de darles la tabarra.

Por lo menos en España supieron darnos un poster en el que aparecía lo que queríamos ver.

Pero, mira, al menos sirvió para que la segunda vez que se llamaba a una serie Steel en DC se llegara a 52 números. Mucho más que la primera, que solo había medido 5. Aquí estuvieron desde 1994 con Louise Simonson

hasta 1998…

en la que su guionista de entonces, un tal Christopher Priest, tuvo que echar el cerrojazo.

Claro que ese mismo año se hizo la película del más noventero de los héroes,  Spawn (1997), que costó unos 40 M$ y recaudó unos pocos más.

Y que tenía a un héroe principal de color Michael Jai White mediante. Al que si te descuidas no llegas a descubrir que es de color. De hecho, a sus lectores parecía que se les olvidaba de tanto en cuando. Pero mira, algo es algo.

Y si esto les sirvió para tener su propia serie en la HBO, pues allá ellos.

Por supuesto, a base de ir haciendo películas tenían que acabar acertando. Y así, tras el parón que supuso en la industria de películas de superhéroes el fracaso en taquilla de Batman & Robin en 1997 la máquina se puso de nuevo en movimiento con Blade (1998). Fue un paréntesis de películas de superhéroes difícil de soportar, pero lo logramos con gran entereza.

Blade había tenido su propia cabecera unos años antes, en 1994, durante esa maravilla de los Midnight Sons.

Diez números estuvieron a ver si los vampiros le hincaban diente a ese culito. Que visto ahora podría parecer raro pero es que no sabéis lo que el Mundo de Tinieblas hizo en lo Narrativo. En cualquier caso, fue llegar la película y empezar a tener Blade por todas partes. Por detrás

y por delante.

Que llevó a darle una nueva oportunidad con una serie para él ese mismo año…

Y otra más en 1999. No, no además. En lugar. Que una cosa es vender en el cine y otra no encontrar cancelando la serie al tercer número. Por suerte la serie de 1999 funcionó mucho mejor.

Y llegó hasta el sexto. Por supuesto en cine hubo más Blade. En 2002 llegó la 2 y en 2004 llegó Trinity. Blade: Trinity, me refiero.


Lo que facilitaría, a su vez, que se le diera una nueva serie en 2004

que llegaría hasta el número seis. Y un último intento en 2006 que fue todo un éxito. 

Llegó hasta el número doce. ¡La más extensa del personaje! ¡¡¡Eh, no os metáis con él!!! Sólo ha necesitado tres películas y 5 volúmenes para lograr 37 número en solitario. ¡Con otro volumen más seguro que Marvel le da hasta el 50 en la cosa esa de Legado!

Por supuesto uno pensaría que lo lógico sería que las editoriales pensaran que si de un personaje que ha tenido una *cof* desigual vida editorial han logrado hacer varias películas sacando pasta lo lógico sería seguir por ese camino.

Ya.

Pero volvamos a 2004 porque hay otro momento especial. Traed confeti, que tenemos la primer y única película de superhéroes protagonizada por una afroamericana. Me refiero, por supuesto, a Catwoman.

*prrrrrrtttt*

¿Qué? ¿No os gustan los matasuegras? Vale, en la película pasó casi de todo y entre esta y Elektra (2005) -que, por algún extraño motivo… pero dejémos eso para otro día- seles olvidó que las mujeres podían protagonizar series de supes en solitario. Qué cosas. En cualquier caso la verdad es que en la propia serie estaban muy ocupados a sus cosas

y en cuanto pasó el verano se metieron en el crossover de turno.  Así que el impacto de la película en el cómic fue mucho menor que el número de posters alternativos. Menos mal,  si en una de estas la editorial llega a descubrir cómo usar los millones de espectadores de las películas y series para vender cómics lo mismo el mundillo hubiera cambiado.

No digamos ya las posibilidades de que Frank Miller decidiera hacer portadas. Pero ese es otro tema y será tratado en otro lugar.

Total, que llega Hancock (2008) y con el Will Smith y todo eso de Película que es más interesante cuando te cuentan todos los líos hasta que se ha hecho que la película en sí.

Pese a recaudar una cantidad razonable de dinero para lo que había costado está considera casi como el principio del lento declive de la carrera de Smith.

De hecho, para anunciar el DVD -para los más jóvenes. El DVD era una cosa de cuando existían formatos físicos en lugar de buscar por internete las películas o contratar un videoclub digital. … … … Un videoclub es… Mira, otro día.- decidieron probar con un poster diferente.

Y de esto hace 10 años, los mismos que han pasado desde Iron Man, como decía al principio. Durante esos años unos y otros y los terceros no han encontrado un hueco que les viniera bien para estrenar una película con protagonista afroamericano.

De hecho Pantera Negra tiene un protagonista africano, bueno, más que el protagonista la casi práctica totalidad de personajes. Pero, vaya, nos entendemos. Klaw, Killmonger y Ross no lo son, son fuerzas externas a esta historia sobre aislacionismo, tribus con tiranteces y el papel de la corona. Una versión con los Borbones os ponía yo.

Así que, bueno, esta es un poco la historia. Es difícil explicar a qué han dedicado estos últimos 10 años en los que se han producido 21 películas de personajes Marvel, 12 de ellos por la propia compañía;  6 de DC y 10 de otras compañías. En total tan solo 37 películas durante la década, cantidad obviamente ínfima como para que hubiera una oportunidad de hacer una.

Que en décadas anteriores tuviéramos todas estas, o que en el año 2000 Disney decidiera realizar el telefilme Up, up and away centrado en una familia de superhéroes afroamericanos,

igual que la aparición de obras en series y otros formatos -un saludo a Black Lightning, también de 2018, que ha logrado un acercamiento diferente-  es también pura casualidad.

A ver, si has estado ocupado haciendo películas de cosas verdes -y Marvel desde 2005 tiene también la suya- es normal que se te pasen estas cosas. Vamos, el día que tenga que hacer esto mismo con un superhéroe asiático va a ser una de las entradas más cortas de la vida de este blog.

Sobre todo ahora que están saliendo críticas y taquillas y parece que habrá continuidad. Aunque no sabemos cuándo, ¡lo mismo han pensado que el éxito de esto es aguantar una década para que salga a chorro!

Porque seguro que ahora hay un montón de películas más esperando al estreno. Cyborg y todo eso. ¿Verdad?

¿Verdad?

 

MAD about FRIENDS

La memoria es selectiva. Por suerte, de lo contrario tendríamos que recordar todo todo el tiempo y vaya juerga sería esa. Pero, claro, lo contrario significa que a veces uno se sorprende de cosas que ya salieron en su momento pero a las que uno no le estaba prestando atención. O no leías ese tipo de cosas en ese momento. O en realidad te parecían tan poco importantes entonces como ahora.

Lo de Friends, por ejemplo. La serie de televisión, digo. ¿Qué es todo eso de que si era racista por una tontería de nada de no sacar a gente no-blanca? ¿Pero cuándo se ha visto que se les echara eso en cara?

Ah, sí. La revista MAD. Seguro que os acordáis de ella. Quizá incluso leyerais la versión española. En cuyo caso os acordaréis de algo muy distinto. Pero, vaya, si una revista con ánimo satírico ligero lo ve como un blanco fácil para la crítica es que lo mismo la cosa es más habitual de lo que parecíamos recordar.

Y mira que la queja de la Corrección Política la tenían ya ahí bien colocada. Bueno, colocada era lo que querían ellos que dijera, pero, claro, era una revista demasiado familiar como para ir mucho más allá de culparla de lo que puede ser las normas de la televisión americana. Pero, eh, es mucho más fácil de entender lo que es la PC que la FCC.

En cualquier caso, un momento en el que ya se mencionaba la no excesiva credibilidad de la situación

o imitaban el estilo de los chistes. Y, por supuesto, señalaban lo que parecía obvio para cualquiera sobre la falta de interacción sexual entre ellos. Algo en lo que volvían a incidir -y eso que sólo le dedicaban cuatro páginas a la afectuosa parodia-

Y es que demostrarían una cercanía atemporal capaz de saber ver venir alguna cosa que quizá en aquel momento no tuvieran tan claro, pero que ya se iba oliendo.

Total, que si incluso en una publicación generalista como esta iban dejando caer pullas y sabían ver venir historias enteras de temporadas posteriores

quizá el asunto era menos que nadie dijera nada en aquel momento como la falta de interés que provocaba. Pero, claro, ocupados como estábamos viendo las referencias a tiras cómicas como el Beetle Bailey de Mort Walker no caimos en que se estuviera haciendo algún otro tipo de crítica por aquel entonces. Y mira que debimos haberlo supuesto de unos tipos como Josh Gordon y la leyenda Mort Drucker. Gente sin duda al cabo de la calle ya en aquel entonces.

¿Cómo que a qué época me refiero? Pues, por supuesto, a la del número de la revista en que salió esta parodia. El 339, es decir…

Septiembre de 1995, justo a tiempo para el comienzo de su segunda temporada.

Sí, todos estos comentarios son tras sólo una temporada. Imaginad lo que podrían haber hecho si llegan a esperarse a la última.

SWTF

Os seré franco, mi intención primera era llamar a esto SW#1 y poner todas las portadas #1 que hubieran tenido los cómics de SW. Es decir, ¿cómo de largo podría ser eso?

Vale, yo nunca he sido de los que creía que era una obra secreta, oculta, seguida o apreciada por unos pocos. Quiero decir, sé que a la gente le gusta sentirse especial pero no hay más que prestar atención a esos pequeños detalles como, digamos, la cantidad de veces que la echan por la tele,  su impacto en la cultura popular o que El Corte Inglés regalara sus juguetes para atraer público. Pero, claro, una cosa es saber que fue la película más taquillera de su año (1977) sacándole más del doble a la segunda o que fuera candidata a 10 ÓscarTM incluyendo Mejor Película y acabara ganando 7 (uno de ellos especial, cierto) convirtiéndose en la película con mayor cantidad de premios de ese año, y otra muy distinta ir a mirar lo de los cómics y encontrarse con lo siguiente.

Consultado el GDC, el ComicBookDB y Comic Vine me he encontrado con cosas como esta:

Sólo series, sólo en inglés, sólo en USA. 441 ‘series’ (es decir, desde series-series a minis a números unitarios).

Así que me puse a mirar. No sólo había habido un cómic desde el año del estreno, es que el estreno fue en mayo y el cómic salió en julio.

– Y conste que en España saldría en noviembre. Bruguera mediante.

No sólo eso, es que, además, Vértigo lo volvería a publicar tres cuatro años después.

A partir de ahí y hasta 1986 tuvo serie regular en Marvel. Un total de #107 números. Ni siquiera tengo claro cuantas series de entonces tenían tanta numeración. No digamos de las de ahora.

Pero, claro, lo mismo pensáis que es que en 1986 se acabaron los cómics de SW durante años y… bueno… casi. No volvería a haber un cómic de SW hasta… 1987.

Podéis entrar a leer la explicación aquí, o leer el texto que total ya:

-Y si os estáis preguntando qué pasó con los fanes que se informaban siendo lectores regulares del cómic de Marvel… Casualmente en 1987 Lucas decidió comenzar a publicar The Lucasfilm Fan Club Magazine

Pero, volviendo a SW 3D, la cosa no acabó de salir bien *cof* y en 1988 se publicó el último cómic de la franquicia en una temporada. En concreto… hasta 1991.

A partir de aquí Dark Horse se encargaría de mantener viva la maquina de din… la franquicia. La mitología. Quería decir, el sueño de un futuro mejor. El Tomorrow Belongs To Me de toda una generación. Algo así.

Porque para 1994 ya estaría con una línea Classic. Y para 1996 abrirían una cabecera llamada, de nuevo, Star Wars.

No sé por qué me entran ganas de llamar a JotaCe.

En cualquier caso, esta cabecera estaría produciendo material nuevo hasta 2006. Es decir, desde 1998 hasta 2002 como Star Wars, ese año pasó del #45 a Star Wars: Republic #46 y ya en 2006 al llegar al #83 hicieron lo que uno esperaría.

Cambiar el nombre y renumerar.

Esta vez duraría 17 números antes de que en 2011 ya decidieran que tocaba nuevo nombre y renumeración:

Que esta vez, el signo de los tiempos, tardaría sólo 5 números en cambiar una vez más.

Y a partir de ahí, de 5 en 5 números hasta su cancelación cuando terminó la siguiente en…

Por supuesto había un motivo para esta cancelación en diciembre de 2013. Y es que estaban aprovechando que en 2012 Disney había comprado Lucasfilms y en cuanto terminó el contrato con ellos iban a traerse de vuelta la cabecera a Disney. Pero eso sería en 2015. Así que todo 2013 y 2014 estuvieron regresando a la clásica cabecera Star Wars. Con, por supuesto, un nuevo número uno.

Faltaría más.

Por supuesto en cuanto pudieron se cerró esta cabecera -concretamente, agosto de 2014- para abrir en Marvel en 2015

en donde ya lleva como 40 números. De nuevo, no miréis cuántas series superan en numeración a SW, que lo mismo os deprimís.

Y esto, como decía, ciñéndome a la cabecera principal  -no Droids, no Ewoks, no service- y las mil historias contadas por otros lados. Que ahí ha habido de todo.

En serio, de todo.

Todo esto y las ideas locas como cuando TokyoPop decidió en 2006 montar Star Wars Manga

(Por cierto, la primera imagen del posteo es de la publicación extranjera de Panini de uno de estos mangas. ¡Aún estáis a tiempo de exigir su edición a Panini España!)

[EDICIÓN: Me comentan que esos mangas ya los publicó Planeta a muy finales de los noventa. Mirando por TodoColección he descubierto que sí y en efecto, y ha podido tomar prestadas una imágenes, lo que no sé es cómo no pude darme cuenta de que eran el mismo cómic…

¡Muchas gracias por avisarme!]

O lo de 2012 de Jeffrey Brown (y sus secuelas)

O que este mismo 2017 IDW haya sacado Star Wars Adventures

Y eso que no me he puesto a hablaros de las creaciones de los fans. Ya sabéis, todo es fandom, todo es fanfic.  No, no os voy a hablar del slash entre Anakin y Jar Jar Binks o Anabinks. Eso os dejo que lo descubráis vosotros. Pero si han podido publicarse de modo más o menos abierto un par de creaciones de fanes…

Y es que una cosa es que queramos hacer nuestro y esperar no tener que compartir una cosa -que en fin- y otra muy distinta que no haya por ahí todo un impacto cultural y una cantidad loca de productos culturales dando vueltas. Cómics incluidos. Es decir… ¿Quién sabe qué más podemos tener dando vueltas pendiente de que alguien decida redescubrirlo?

Siendo social en noviembre

Quitando los posteos de Heroes Comic Con Patatas O Ensalada Madrid que ya recopilé en su momento, esto es lo que di de mí en diciembre en Tuiter y en Instagram

#makinavaja1992 #dolmen

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Sharon Carter nunca dice que no a SHIELD, pero las prioridades son las prioridades #ca209 #marvel

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#superhijos5 #dc

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#makinavaja1993 #dolmen

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Marvel en 2017 era esto #victorvonmuerteironman9

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Los instagrameos del octubre de la DUI

Mientras España miraba a Cataluña yo leía tebeos viejos y lo contaba en mi Instagram

Persecución simpática e inocente que no perpetúa absolutamente nada #mokf52 #1977 #marvel

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Nadie le pregunta a la pobre Sif qué es lo que prefiere #thor165 #marvel

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Lady Sif nos enseña que pegarle una paliza a otro es correcto, si el otro te quería quitar la novia #thor167 #marvel

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Karnilla hablando de Balder. El Thor de 1969 es un catálogo espectacular de relaciones de pareja sanas #thor167 #marvel

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La que está liando Puigdemont #thor182 #marvel

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Aunque la mujer se vista de guerrera #thor183 #marvel

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Jack Kirby era un manantial constante de nuevos personajes. ¡Y menudo personaje era este! #ca202 #marvel

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Parece un problema actual, pero Ivà ya lo denunciaba hace veinticinco años #makinavaja1992 #dolmen

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JL Stretch Blues: The Elongated Man Story

Esta semana sí, ya parece que no hay nada que vaya a hacerme perder la concentración y puedo por fin dedicar a Ralph Dibny el espacio y la dedicación que se merece.

Así que si la industria del cómic tiene a bien dejar de hacer el idiota un rato puede que po…

¿Que el Castigador sigue empeñado en ser ese tipo que saca una guitarra? ¿Es un ex-marine y ex-CEAC? Claro que pocas cosas podrían definir mejor las series de Marvel de Netflix que un tipo sacando su guitarra para tocar probablemente Wonderwall. Mira, es como El Mariachi pero un par de décadas más tarde. ¡Y el arpa!

No, no, no… no voy a dejar que las locuras de la industria me distraigan una semana más de mi cometido.

El famosérrimo editor de DC Julie Schwartz estuvo hablando con el guionista John Broome y el dibujante Carmine Infantino sobre la necesidad de un nuevo secundario para Flash. La idea es que fuera un superhéroe también, con poderes que no fueran de velocista y que permitiera, además, añadir un toque cómico a las historias. Pero, a la vez, que le complementara. Eso llevó a la creación en el número 112 de The Flash de The Elongated Man, Ralph Dibny.

Dibny se nos presentaba como una amenaza para Flash, que estaba convencido de que estaba usando sus poderes para cometer crímenes. Por supuesto era solo un error causado porque Dibny era más inteligente que Barry Allen y resolvía antes los crímenes. A partir de ahí la idea es que apareciera de cuando en cuando en las historietas de Flash.

La siguiente vez sería en el 115. Entre la anterior y esta Dibny había hecho una fortuna realizando actuaciones. Algo que no quedaba lejos de los orígenes que se contaban entre el número anterior y este del personaje, pues aparece aficionado a los trucos de los contorsionistas. Les investiga y descubre que todos ellos tienen en común el tomar una bebida que contiene extracto de una planta generalmente poco tolerada por el organismo humano, el Gingold. A partir de ahí usa sus conocimientos de química para crear un concentrado que toma aproximadamente una vez por semana. Precisamente con todo el dinero decide jubilarse de la actuación y viajar pro el mundo, comenzando por el origen de la fruta. Aunque sea para acabar deteniendo una invasión extraterrestre.

El grupo creativo decide que tener un investigador con humor y dinero puede ser una buena idea pero que necesita algo más. Así que en su siguiente aparición, en el número 119, deciden ir a tope con The Thin Man. Puede que alguno de los que nos leen no entiendan la referencia, o no entiendan qué pinta un libro de Dashiell Hammett aquí. En realidad es menos el libro en sí y más las popularísimas películas protagonizadas por William Powell y Myrna Loy como Nick y Nora Charles. Bueno, y su perro Asta. Resumiendo mucho: El matrimonio de guionistas  formado por Albert Hackett y Frances Goodrich cogieron la historia de una pareja casada en la que él es un antiguo detective y ella una rica heredera y le dieron un barniz de screwball comedy. Diálogos rápidos e ingeniosos con una cierta sensación de ligereza cortante conformando una realidad propia en la que, mientras tanto, iban resolviendo asesinatos. Algo que se convertiría en un tropo en si mismo, en ese momento aún con la pareja como matrimonio másomenos igualitario. Haciendo, por supuesto, que la mayoría de exploits se centraran en matrimonios o, cuanto menos, parejas sólidas. Aún quedaban años para que la Tensión Sexual No Resuelta se convirtiera en el glutamato de las series. De modo que en el 119 descubrimos que Ralph se ha casado con Sue, una rica heredera -algo así-; que el padrino de la boda fue Flash y que decidió hacer pública su identidad secreta. De hecho, les encontraremos en su luna de miel.

A partir de ahí hubo un as pocas apariciones más en The Flash. Schwartz pensaba que los Dibny serían unos secundarios a lso que sacar de cuando en cuando, pero las cartas de los fanes llegaban con regularidad. Se había convertido en un Favorito de los Fanes y eso significaba que había que probar a darle su propio espacio. Pero en The Flash no cabía. No me preguntéis por qué, supongo que con Kid Flash y una menos popularidad consideraron que si alguien necesitaba leer a parejas felices y con un tomo ligero eran los lectores de Batman.

Así que se los llevaron para Detective Cómics. Porque estaba claro que era todo un detective. Había descubierto investigando lo del Gingold, resuelto los casos antes que Flash y actuado en general como una pareja de detectives junto con su mujer. Puede que no tuviera un entrenamiento en las fuerzas policiales pero, a todos los efectos, era el segundo mejor detective del mundo. (De DC) (Y el primero era Batman) (Así que era casi el pr… Da igual) A partir del 327 los Dibny empezarían a viajar por USA disfrutando de la vida y resolviendo crímenes. Serían un complemento de aparición irregular pero no puntual que irían apareciendo en algunos de los 50 número siguientes. Se establecían tradiciones como los Misterios de Cumpleaños y pasaba por laas manos de guionistas como Gardner Fox. Incluso demostraba que era un superhéroe de verdad cambiando de traje.  A la vez que realizaba cameos en Flash o se cruzaba por alguna otra historia de Batman. Logrando la suficiente popularidad por el camino como para que en 1973, en el JLA #105 se revelara que le habían ofrecido ser miembro del grupo. El 13 en la historia del mismo.

De esta manera la etapa clásica sesentera de…

Me da igual. Me da igual lo que haya hecho la JLA. Ya habían dicho que sería sobre 110 millones así que aunque no haya llegado a los 120 y sea la 3ª película más cara de la historia del… ¿Menos? Bueno, da igual, aunque al final hayan sido los 110 millones proyect… ¿Menos? En fin, también hay películas que hacen 100 millo… ¿Menos? ¿Pero cómo va a haber hecho menos? Wonder Woman hizo 103, ¡hasta X-Men: The Last Stand logró hacer 102! ¡¡¡El Iron Man original hizo 98!!! ¿96? Bueno, mira, esto es una estimación, cuando salgan las cifras REALES hablamos, que estoy ocupado… No, no veo cómo puede ser culpa del villano. Me da igual que fuera cajonudo. ¡Déjadme!

Decía… en los ’70 tuvo una presencia más relajada, de cuando en cuando se dejaba caer por unas u otras cabeceras, como cuando se convirtió en el villano Molder. O cuando participó como uno de los principales invitados en el Detective Comics 500 resolviendo el asesinato de Edgar Allan Poe.

También aparecía -normalmente sólo él, sin Sue- por la JLA del satélite. Y esas cosas tranquilas… Hasta que en 1986 cambió todo. Y lo hizo gracias a una  de esas historias recordadas sin duda por las generaciones venideras, un cambio enorme, una creación brillante. Me refiero, por supuesto, a LEGENDS.

Legends no solo fue un hito en el moderno arte secuencia y posiblemente el cómic más influyente que se publicó en 1986, además sirvió para establecer la Liga de Detroit. Una liga con personaje quizá algo menos conocidos.

Es poco probable que te los fueras a encontrar en una serie de televisión, vaya. Ralph estaría allí durante la andadura de esa encarnación de la Liga. Pero a su fin, más allá de que el guionista, un tal J. M. DeMatteis, le diera el gusto de golpear a Vibe -sí, el tipo de las gafas de sol es Vibe, ¿cómo creíais que era?- quedó su vida un tanto en suspenso… por un poco de tiempo. Por ejemplo, se pasó por el Detective Cómics otra vez para detener, en esta ocasión, a Moriarty.

No, Edgar. Edgar Moriarty. Sí, familia. Pero lo importante es que…

No, ¿cómo va a ser importante que Lindelof haya dicho que hacer una serie de Watchmen es correr un gran riesgo. O que la gente que va con una máscara evitando dar la cara lo hacen porque tiene algo que esconder, porque son peligrsosos. ¡¡¡¿Pero a quién le parece aún relevante sus opiniones?!!! ¡Si todos sabemos que de Watchmen hay hasta una película! ¡¡¡Hasta Zack Snyder sabe eso!!! ¡BASTA! 

Como decía…

Por lo visto al tal DeMatteis debía gustarle, porque igual que a algún otro de los miembros de Detroit decidió recuperar a los Dibny. Sí, a Sue también. Y lo hizo cuando su JLI

se separó en dos títulos, mandándolos a Europa.

Europa sirvió no sólo para dejarnos claro que en Francia Ralph era muy apreciado, también para demostrar aún más el valor de Sue. Ahora no sólo sería la persona con la que Ralph contaría para investigar y con la que intercambiaría frases aceradas. También sería uno de los pocos miembros de la liga que supiera francés, encargada de controlar al equipo y de hacerse cargo de los ordenadores. Sue Dibny era uno de los más interesantes personajes y Giffen y DeMatteis lo sabían.

Es lógico que muy pronto Sue Dibny se convirtiera en todo un icono para las lectoras. Lamentablemente al final de esta etapa de la Liga de la Justicia el noventerismo más desatado dejó de lado a estos personajes en lugar de premiarles con su propia serie: Los Dibny.

Y mira que podría haber habido posibilidades cuando protagonizaron aquello del Justice League Quarterly guionizado por un tal… ¿Cómo era?

Ah, eso. Mark Waid. En lugar de eso pasaron a un segundo plano en el que Sue Dibny se convertía a en una reconocida autora de novelas de misterio. Una lástima porque precisamente lo que necesitaban los cómics en los noventa eran más personajes alegres y decididos, inteligentes y con humor, que hubieran podido ofrecer una visión distinta.

¿Qué? No, claro. ¿Quién iba a necesitar múltiples versiones de James Franco? Una es más que suficiente. Dos ya son demasiadas. ¡Múltiples serían insop… ¡¡¡¿QUÉ?!!! ¡¡¡¿PEro por qUÉ? ¿Es que no tienen SUFICIENTE con intentar que salga lo de… ¡¡¡Bueno, con algo de suerte saldrá DESPUÉS de Gámbito!!! Porque es… Espera… relax… estamos con los Dibny… 

Por suerte, puestos a elegir un refugio en los noventa, no podía haber mejor lugar en DC que Opal City. Es decir, Starman. Ahí se instalaron como superhéroes primero de reemplazo y luego definitivamente. A demostrar que todo eso que habíamos dicho antes se podía tener.

Pero las cosas funcionan como funcionan, y mientras Giffen y DeMatteis recuperaban a los personajes en una nueva continuación de SU JLI llegaba Crisis de Identidad, una miniserie en al que eran menos sujetos que objetos de la misma. La responsable de considerar que la mayor forma de lograr un impacto es matar dañar a los más queridos e inocentes. Y así comenzó la veda de miembros de la JLI y la espiral de eventos locos a ver si lograban repetir el éxito de aquella mini.

El visionario dir… escritor Brad Meltzer se encargó en este mediados de los dosmiles de narrar el asesinato de Sue -por aquello de que las mujeres de los héroes tienen que saber cuál es su sitio: El refrigerador– , su violación previa -muy previa-, una serie de lavados de cerebro. En fin, reciclaje. Por supuesto había un misterio que era lo que servía para conducir la trama. Un misterio DE VERDAD. Un asesino desconocido y toda una serie de locas revelaciones de por medio. El Riverdale de las miniseries de superhéroes era aquello.

Después de aquello se intentó arreglar el asunto con una historia en 52 que nos mostraba a un Ralph destrozado por el dolor, aún un gran detective, pero ya sin alegría de vivir y blablabla… El tipo de personaje que a los de DC les gustaba. Menos La cena de los acusados y más Vivir de noche. (Iba a decir Alma Letal, pero todos sabemos que Arma Letal tenía un guión de Shane Black y, por tanto, sentido del humor). De modo que Ralph tenía al menos una de las seis historias de aquel invento para intentar arreglar el asunto. Y algo mejor era, sí, pero la cosa acababa tal que así:

Sí, dos detectives fantasma. Quizá no la mejor de las ideas, pero al menos una en la que aún cabía algún tipo de resonancia clásica. No es que fuera un gran alivio pero el mundo del cómic está lleno de momentos decepcionates que hay que sobrellev…

¿Cómo que Jessica Chastain? ¿Que hay rumores de que le han dado un toque de FOX? ¡¿Que le han dicho que si sigue hablando de acoso en la industria del cine no la van a querer en la X-Franquicia? ¡¿Pero no mantienen aún por allí a Bryan Singer?! ¡¿Pero esto QUÉ… Tranquilidad… no puedo perder la concentración…  

La muerte de los Dibny sumió el universo entero en un batiburrillo mayor. O algo así. Sería como matar a Jimmy Olsen, la forma más rápida y barata de lograr que colapsara tu universo cinematográfico. Los editores no tenían muy claro dónde o cómo estaban. No es que en los últimos  años lo hayan tenido de, digamos, ningún personaje. pero ahora menos. Quizá sacar un Showcase del Elongated Man el mismo año de 52 no fue la mejor de las ideas.

Y si ya con el post-52, el One Year Later y Blackest Night aquello era un lío cuando empezaron los New 52 todavía se armó un batiburrillo mayor. Nadie parecía tener muy claro si los Dibny estaban vivos y menos. Lo mismo te los encontrabas mencionados como los encargados de Traci Thirteen que te sacaban el esqueleto de Ralph o a los Detectives Fantasma. Por suerte para todos la continuidad es algo que en DC dura un instante así que en cuanto llegó la siguiente revisión aparecieron unas manos dispuestas a rescatarles del olvido.

Giffen y DeMatteis dejaban recuerdos en su Liga de la Justicia 3000; el discípulo más avezado de ROB!, Fabian Nicieza, les sacaba de manera regular en Convergence

aunque la que se lleva la palma por aprovechar para darles una segunda oportunidad dentro de la continuidad es otra clásica de este blog: Gail Simone.

Simone se las apaña para convertir su título, Secret Six, en una versión incluso más clara del clásico villanos reformados con un héroe. Solo que aquí en lugar de un héroe tenemos a  Big Shot, un grandullón que se define como un investigador y parece salido de un hardboiled. Y que tiene algunas características especiales…

Bueno, me refería más a lo de crecer, pero también. Por supuesto Big Shot acaba revelándose con Ralph Dibny -me temo que no podremos tener uno de estos posteos sin hacer espoilers-

y, lo que es más importante, acabamos descubriendo que Sue está viva también.

De modo que hay un último enfrentamiento contra el Mockingbird de turno, varias referencias a historias clásicas de los Dibny, y, finalmente, varias explicaciones sobre el grupo.

Recuperando esa esencia de El Hombre Delgado volvemos a tener a un Ralph que salió de los bajos fondos y llegó a convertirse en un personaje de primer nivel gracias, fundamentalmente, a su capacidad como detective. Pero es consciente de que en realidad su origen era otro y podía haber sido distinto, así que ha pensado que podría ofrecer otra oportunidad a la gente. Y Sue -que también estaba de incógnito- le apoya.

Lamentablemente la serie fue cerrada en mayo del año pasado. Justo cuando parecía que Ralph había decidido volver a ser abiertamente El Elongated Man. y poco antes de Rebirth.

Por supuesto eso no significa que no existan en el nuevo universo. Sólo que con el batiburrilo que tienen montado no se han puesto aún a presentarlo.

Claro que tampoco es algo que vaya a sorprenderme. Aún hay gente que no ha escuchado todas esas diferencias con Plasticman, como que Ralph no puede poner formas y no es indestructible. Y tampoco ha visto cómo sus pocas apariciónes fuera de los cómics son celebradas.

Al menos no hasta que llegan para recuperar una serie de televisión que parece haber perdido el rumbo.  Facilitando lo que espero acabe siendo un spin-off en el que el matrimonio resuelva asesinatos mientras viaja por el país. Suponiendo que aún quede gente que sepa guionizar matrimonios y mysteries a la inglesa, claro.

Claro que tampoco puedo entender que Marvel haya decidido… ¡Contratar a Ron Richards! ¡¡¡Un tipo con fama de acosador sexual!!! ¡¡¡¿ES QUE NO PODÍAN PERMITIR QUE LA SALIDA DE BERGANZA… *uf*

Cómo decía…

Por eso es importante recordar y aplaudir la recuperación de Ralph Dibny, esperar la de Sue, y aplaudir la de aquellos que han conseguido que aún hoy sea un icono. Los que han mantenido su recuerdo como Rafa Rivas, que lleva el magnífico blog: Ralph Ribny, the world-famous Elongated Man lleno de artículos interesantísimos como la guía de traducciones de nombres de superhéroes, pero, sobre todo, una cronología del personaje.  Y se acaba de marcar, a cuenta de su aparición como secundario en Flash, un artículo sobre errores comúnmente creídos sobre Ralph Dibny -por aquellos que sólo lo conocen de la wikipedia- que es también lectura más que recomendada.

Así que aquí están. Mis cerca de tres mil palabras sobre el famosísimo personaje que tanto se lo merece y que, desde luego, tiene en su construcción elementos más que de sobra para conectar con los jóvenes lectores de hoy en día.

 

 

Y lo he hecho sin que las múltiples noticias de la loca actualidad comiquera me hayan causado un ataque total llevándome a dejar de lado mi objetivo principal para dedicar un posteo exclusivo a despellejar a toda esa panda que lo mismo te hace películas predestinada a hundirse, contrata depredadores, toma las peores decisiones creativas posibles, o saca una guitarrita para tocar. O, peor aún, un arpa.

Bravo por mí, ya puedo decir eso de lo de mover la nariz diciendo “huelo un misterio” y cerrar por hoy. Otra victoria para las fuerzas del bi…

¡¡¡¿QUE PIKACHU QUÉ?!!!

Los tuiteos del octubre de la DUI

Lo de siempre, cuando no tengo ganas de escribir os reciclo cosas viejas de aquí y os las repito. Vamos, lo que Marvel y DC llaman TPBs

En Gen Eral

Comprobando la Realidad, Javi Rodríguez, 2017

Gen 13 #0, Scott Campbell, 1994

¿Coincidencia? ¿Serendipia?

¿Reivindicación?

¡Tú decides!

Para mi que va a ser

Coincidencia
Homenaje
Taquiones
Oh vamos ¿vosotros no os topais con montones de jóvenes tirados por el suelo todos los días?

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