Librería La Sombra no patrocina este blog

Pero aún así les vamos dedicar un breve posteo. Y les vamos a poner un enlace permanente en la columna de la derecha. Y otro más pinchando en este logo de abajo (por cierto, obra de Aitor I. Eraña, otro de los amigos del blog)

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Recordad: Librería La Sombra, en la calle San Pedro, 20, en el Barrio de las Letras de Madrid. Más o menos por detrás del CaixaForum

[El blog de ADLO! volverá a su programación habitual en breve. Por favor, permanezcan en sintonía]

Observaciones con Otro Nombre: 21 de Octubre de 2004

Las jovencitas asaltan las librerías

Tenía pendiente este post de otro que me deje un poco a medias hace unos días, en uno que hablaba de Akira, de su publicación hace muchos años, y de como ahora el panorama había cambiado totalmente. Vamos a ello.

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Por razones históricas (es decir, siempre ha sido así) las librerías especializadas han sido un coto cerrado de hombres. Por supuesto, siempre podías encontrarte alguna chica comprando tebeos, pero era raro. Y era mucho peor si te ponías a buscar tebeos atrasados cerca de donde se encontraba alguna de ella, ya que te miraban con cara de:” desesperado friki salido, no se te ocurra ni acercarte”. Claro, también estaban las novias, que se veían arrastradas dentro de la tienda sin muchas ganas, pero que le vas a hacer, lo que sea por el novio.

Claro, todo esto que cuento puedo parecer muy generalista y que corresponde a tópicos. No, lo siento, yo estuve allí. A lo largo de mi vida he visitado casi todas las librerías de Madrid y el panorama era ese. Hay que reconocerlo, a una tienda de comics no se podía ir a ligar. Porque estabas perdiendo el tiempo. Se iba a comprar tebeos y si tenías suerte, a hablar con alguien de ellos. Pero poco más. No conozco a nadie que haya ligado en una librería, pero todo puede ser vaya.

Ahora bien, todo lo anteriormente comentado se refiere a tiempos anteriores al manga. Más bien, anteriores al 2000 más o menos. Ahora no sólo es bastante factible encontrar mujeres aficionadas a los tebeos comprando, también te puedes encontrar a féminas no aficionadas a los tebeos que están enamoradas de los mangas. Me ha pasado ya bastantes veces, estando en la tienda, tranquilamente, ojeando las novedades, ver entrar a un grupo de chicas arregladas como para salir de marcha para comprar sus mangas correspondientes. Y eso es algo que NUNCA JAMÁS había visto en mi vida.

Mi librero, al principio, tenía a mano derecha, nada más entrar en la tienda, todos los tebeos de superhéroes que salían al mercado. Hace dos o tres años relegó los comics de superhéroes a la estantería del fondo y ocupó toda esa estantería con mangas de todo tipo. Y fue todo un acierto. No veáis la cantidad de gente que entra para mirar esa estantería, parece un maldito reclamo para aves o algo así. Los tomitos chiquititos están arrasando.

Porque al parecer, el manga atrae a las mujeres. No, eso es mentira. Lo que atrae a las mujeres es que el manga tiene un género totalmente destinado a ellas. La Marvel no hace comics para mujeres, la Cúpula no publica para mujeres (por poner unos ejemplos algo retorcidos pero válidos), sin embargo siempre pueden encontrar su ración de manga con temas que se acercan más a ellas. Y eso es algo para pensarse, porque por desgracia, la mayoría de esos tebeos son bastantes malos, al menos para mí, ser masculino. Todos los defectos que se le atribuyen al manga, dibujos poco definidos, ojos grandes, tramas eternas, personajes que nunca se terminan de decidir, todo eso, es el pan de todos los días de los Shojo Manga. Son tebeos bastante aburridos que sin embargo le llegan a mucha gente. Está claro que yo no los comprendo, a pesar de que he intentado leer unos cuantos, pero sus carencias resultan evidentes.

Sin embargo, esos tebeos están atrayendo un público que nunca ha comprado tebeos y están financiado el lanzamiento de otros muchos tebeos no tan comerciales. Y eso da para pensar, y mucho. Aborrezco el shojo, pero por desgracia, parece que por falta de gusto. En fin, es lo que hay, pero por favor, un mensaje para las féminas: no dejen de visitar las librerías.

 

Tras las líneas enemigas

Este verano, poniendo en riesgo mi propia vida, he viajado hasta la ciudad de Londres para retratar el clima antiespañol que se respira en la capital del Reino Unido tras la muy loable decisión propia de ponerse duros con Gibraltar.
 

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El ambiente antiespañol se nota, más que en ningún sitio en esa base de maldad llamada Forbidden Planet.

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Donde se han apresurado a colocar en lugares destacados películas españolas en una clara prueba de su intención de deshacerse de ellas cuanto antes.

 

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Una maniobra que vuelven a repetir, vergonzosamente, con los tebeos de autores (más o menos) patrios

 

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que se deprecian inexplecablemente en comparación con otros autores menos defendibles por esta desorganización

 

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Pero tranquilos amigos míos, tal vez Inglaterra mira a España con la soberbia de quien ve los coleccionables con un año de ventaja
 

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Pero en verdad, en verdad os digo, que la caída de Inglaterra no puede estar más cerca.

 

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Una auténtica lástima al ser Inglaterra un país que una vez fue amigo de España

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Y que admiró y entendió nuestras costumbres como ninguna otra nación del mundo

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Superman y la Ciudad Desierta (un relato estival)

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Érase que se era que una vez más llegó el Verano.

Y con él, como tantas otras veces, sucedieron dos fenómenos: el vacíado de las ciudades y los estrenos en salas de películas de superhéroes de masticación sencilla.

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Érase que se era una editorial.

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Y hete aquí que en la editorial decidieron que estaría bien montar un concurso por las redes sociales para premiar la fidelidad de sus seguidores e introducirles en el universo del primer superhéroe de todos (aunque fuera en versiones no canónicas, alternativas o tierraunas).

Y fue por eso que desde la editorial propusieron la siguiente: cada día en un reino, difundirían una palabra, una palabra mágica que pronunciada en las librerías otorgaría al primero que la dijera un regalo relacionado con Superman.

Érase que se era una ciudad costera con cuatro librerías.

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Una ciudad con la costumbre de vaciarse de población autóctona en cuanto llegaban los calores, migrando a la fresca de la playa a pocos kilómetros.

Y hete aquí que llegó el día en que llegó el concurso a esta ciudad semiabandonada, siendo "Lois Lane" la palabra mágica.

Y sucedió que un muchacho avispado entró en una de las librerías…
 

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…dijo la mágica palabra y consiguió su merecido premio.
 

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Érase que se era otro muchacho, en apariencia menos avispado que el primero, pues llegó antes que él a la librería aunque sin ser conocedor del evento.

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Y hete aquí que en cuanto fue testigo del intercambio de contraseña y recompensa les preguntó qué era lo que acaecía.

¿Y sabéis qué hizo este segundo muchacho en cuanto fue informado?

Correr, correr por la ciudad vacía.

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Correr mucho, tanto como una bala.

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Correr, correr tanto como aquel joven Michael Landon al que su madre le colgaba las sábanas orinadas y salía de clase zumbando para descolgarlas antes de que las viesen sus compañeros, y así gracias a su madre terminó siendo atleta olímpico de velocidad (sucedió).

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Y la moraleja de este cuento es: Lo importante no es ganar, sino saber ser segundo, tercero Y cuarto.

Han dicho…

«Ni los músculos, ni los superhéroes se esconden entre los títulos de nuestra librería, en la que sólo hay espacio para las publicaciones que entienden la Historieta y la Ilustración como Arte» (Librero sin sentido práctico)

«Yo es que… casi me estoy enamorando…» (Conocido crítico de cómics rendido ante los encantos de la Charm Lydia)

«De todas formas debo confesarte que en los últimos meses estoy escuchando más grupos de rock sinfónico italiano que nunca, encuentro la comida italiana incluso más apetitosa que de costumbre (qué buena está la pizza calentita y qué me dices de los spaghetti) y, además, estoy a punto de ver una película titulada Italiano para principiantes« (Correero nervioso en su primer día de trabajo para el nuevo jefe)