A contracorriente (II)

Ya os conté el miércoles el repaso que Howard Chaykin le estaba dando a Stan Lee con el personaje de Bob Rose en la serie Hey Kids! Comics! Pero desde entonces ha salido el nº4 de la serie, en que Chaykin trata temas tan delicados como la autoría de los personajes…

hey kids 4a

…el robo de ideas (con chiste sobre su peluquín de propina)…

hey kids 4b

hey kids 4c

…o el atribuirse méritos ajenos

hey kids 4d

Mientras tanto, en Mister Miracle Tom King va en una dirección opuesta pero con el mismo destino, y hace que Funky Flashman (recordad que ya desde los años 70 teníamos un Stan Lee con otro nombre) haga gala de una modestia inusual en el personaje al admitir que solo pone palabras a las historias de Jacob

mister miracle 10

(Por cierto, la secuencia de Funky la podéis ver entera en Brainstomping, que la han publicado precisamente hoy acompañando un extenso texto sobre Mister Miracle)

A contracorriente

El año pasado Howard Chaykin estaba feliz cual perdiz con su serie The Divided States of Hysteria, hasta que tras nosequé polémica politicorrectista la editorial y él decidieron que lo mejor era “congelarla” una temporada

Mientras tanto el enfant terrible de los cómics (ojo con lo de enfant, que va camino de los setenta años), para mantenerse ocupado, decidió contar su versión de la historia de los cómics (estadounidenses (mainstream (del siglo XX))) en un tebeo llamado Hey Kids! Comics!… pero cambiando los nombres a lo Carlos Giménez. Por ejemplo, este no es Stan Lee sino Bob Rose de Verve Comics

hey kids 2a

El guionista Bob es la cara pública de Verve, mientras que el dibujante Sid Mitchell, además de quejarse de que Bob escribe lo justito, empieza a olerse que le están haciendo la cama

hey kids 2b

Y hace bien en sospechar, porque poco después Bob se revela como el avatar de la versión más despiadada del capitalismo salvaje

hey kids 2c

Y justo cuando Chaykin está publicando esto va el Stan Lee de verdad y se muere. Y mientras llueven los homenajes, los elogios y los panegíricos por doquier, y por respeto hasta las voces más tradicionalmente anti-Lee guardan silencio, en los kioscos (figuradamente hablando) los lectores pueden encontrar una versión de The Man tan distinta como esta

hey kids 3

Howard Chaykin, siempre a contracorriente. Aunque no lo pretenda

Una comparativa bastante verde (II)

Hoy volvemos con el Savage Dragon de Erik Larsen. Pero como en el posteo del miércoles nueve personas eligieron la opción “habéis perdido un lector, guarros” esta vez vamos a ser más discretos y las imágenes completas NSFW solo se abrirán si pulsas sobre las imágenes detalle que hay en el texto. [Y, por supuesto, si eres menor de 18 años no puedes pulsar sobre la imagen. Las Leyes de Internet te lo prohiben]

El caso es que en el número 228 de Savage Dragon el escritor/dibujante/entintador/editor Erik Larsen incluyó el siguiente gag visual que hará las delicias de todos los seguidores de (el vago de) Jotacé

Pero en el número siguiente, sin motivo aparente, Larsen repite el mismo chiste sin más variaciones que pequeños cambios de ángulo y de ritmo

¿Qué pretendía el autor con esta repetición?

Es un flashback
Es un running gag
Se le olvidó que ya lo había dibujado
Tengo menos de 18, no he visto las imágenes completas
Created with Survey Maker

Una comparativa bastante verde

El sexo con un humanoide verde al estilo de 1986 (Infinity Inc 23 USA/20 Zinco de Roy Thomas y Mike Harris)

infinity 23

El sexo con un humanoide verde al estilo de 2018 (Savage Dragon 237 de Erik Larsen)

savage dragon 237

 

Pues a mí me parece que…

Mejor antes, más bonico
Mejor ahora, más abierto e inclusivo
Todo me parece bien mientras sea consentido
Habéis perdido un lector, guarros
Created with Poll Maker

Flequillo presidencial

Ronald Reagan en Doom Patrol and Suicide Squad Special (Erik Larsen, 1988)

Donald Trump en Spawn 289 (Jason Shawn Alexander, 2018)

 

Para mí que va a ser…

Homenaje
Coincidencia
Taquiones
La Casa Blanca lleva tres décadas con el mismo peluquero

Algo está cambiando en el mainstream

[OJOCUIDAO: este posteo tiene destripes de un tebeo de The Wicked + The Divine publicado este verano en Estados Unidos. Si leéis la serie a ritmo Norma Editorial daos por avisados]

Kieron Gillen y Jamie McKelvie llevan unos años revolucionando el mercado estadounidense primero con la versión más hipster de Young Avengers, luego con la popera Phonogram y actualmente con The Wicked + The Divine, una serie que para los tebeopuertas representa todo lo que está mal en el cómic americano, toda lleno de personajes ambiguos o queers, cuando no directamente maricones

Pero bueno, lo que yo venía a contar todo entusiasmado es que Gillen y McKelvie le han declarado la guerra a la estúpida moda del decompressive storytelling (palabro que esconde la costumbre de los escritores sin ideas de alargar sus tramas durante las páginas que sean necesarias hasta alcanzar la extensión de un tomo) mediante una memorable secuencia en que nos narran noventa años de sucesos en tan solo diez páginas

Lástima que en esos noventa años en concreto no pasara nada de nada, pero lo importante no es lo que cuentan, sino cómo lo cuentan. ¡GENIOS!

A Swimsuit Hashtag Appreciation

Desde 2004 que empezara el blog llevamos ya haciendo cada verano un hueco para los Swimsuit Special. Y es mucho lo que nos ha pasado en esos tres o cuatro años que llevaremos haciendo esto. Aunque, la verdad, tendríamos que habernos dado cuenta de que estas cosas interesan a más gente.

Pero es normal, ¿cómo no íbamos a tener gente pidiendo el regreso de obras tan magnas?

En los últimos años se han recuperado, añorado, pedido e, incluso, parece que alguna intención de recuperarlo ha habido.

Tanto tiempo llevaban con ello que hasta hubo editores haciendo guiños. A saber por qué, pero guiños…

Pero por una o por otras parecía que no acababa de llegar el momento de recuperarlo. Y es una pena, conste. Porque así tendríamos hecha esta entrada con mucho menos trabaj podríamos comprobar la evolución en la representación pictórica sin necesidad de montarnos una paja mental de éxceles sobre Byrne. La evolución del medio y todo eso. Aunque es cierto que estos especiales tienden a reaparecer como tema en cierto tipo de artículos comiqueros. Que por otro lado es lógico, a ver dónde habéis visto al Hector del Panteón últimamente.

En cualquier caso y como decía, en Mayo de este año pareció llegarse a un punto de inflexión con el tema. Y es que a fuerza de ir mencionándolo…

acabó pasando lo que uno presuponía que acabaría sucediendo. Hubo autores, que habrá quien diga que ‘fan’ pero todos sabemos que todos es fanfic/ todo es fanart, que decidieron que si Marvel no les daba bola ellos mismos se pondrían a subir a las redes Swimsuits.

Así que primero de manera más o menos desorganizada y luego ya con el hashtag #MarvelSwimsuit2018 para allá que tiraron.

Y, por supuesto, pronto empezaron a llegar las imágenes. Alguna bastante icónica, incluso.

 

Porque, por supuesto, hay que dar lo que el público pedía en sus cartas.

Aunque, obviamente, siempre hay un hueco para que brille ROB!

Y es que al final esto va de crear imágenes icónicas:

Hasta que pasó lo que pasa siempre. El curso natural de las cosas las va haciendo avanzar.. hasta que las webs especializadas deciden convertirlo en contenido.

Qué descaro, ¿verdad? Aprovechar las creaciones de los demás para rellenar un posteo en plenas vacaciones y ‘vender’ contenido. Qué coraje.

Pero sí que terminó bastante antes de lo que me conviene para tener un posteo lo suficientemente larg lo que merecía el tema. Así que ya sabéis, podéis apuntaros en el hashtag o esperar a que a nosotros se nos ocurra alguna otra cosa. O lo que sea.

Al fin y al cabo ya sabéis qué día es hoy:

Así que más visibilidad que esto no sé qué podráiis querer.

Y, quién sabe, quizá vuestra creación sea tan icónica que el año que viene haya alguien pidiéndola de vuelta. Ya sabéis.

¿Qué? ¿De verdad esperábais que no la pusiera de nuevo? ¿En serio?

¡Pero si es que hay que ponerla incluso a tamaño total!

Y ya sabéis, ¡el año que viene podriáis ser vosotros!

La Nueva Hulka

Debo admitir que el otro día igual me precipité al opinar sobre la nueva Witchblade a cargo de un elenco artístico enteramente femenino.

Es decir, igual el hecho de que sólo hubiera aparecido una entrega y no la hubiera mirado más que por encima podría tener algo que ver. Como disculpa, por supuesto.

El caso es que la semana pasada apareció el segundo número (¿veis? ha durado más) y algunas de las incógnitas que podía generar el number anterior podrían quedar resueltas en el mismo. Sobre todo en lo que se refiere a la ausencia del uniforme de esta Witchblade (aunque esta elección de palabras es desafortunada, pues lo de la anterior era uniforme y ausencia de uniforme a la vez). Por lo pronto, el lector calenturiento ya puede formarse ilusiones atendiendo a que en la portada a la chica se le ve “todo lo negro” ahí abajo.

Por fin algo esperable en un tebeo de Top Cow. Estas cosas aportan tranquilidad. Tampoco he leído esta entrega, por supuesto, hago como todos y me espero a la conclusión de un arco para leerlo de un tirón, pero en la primera viñeta nos apuntan el nombre de la sucesora de Sara Pezzini como portadora del guantelete.

Un nombre poco sugerente ¿esto es de Top Cow? me lo sigo preguntando hasta que pocas páginas después hacen la visita típica detectivesca a un depósito de cadáveres y aparece EL PRIMER DESNUDO DE LA SERIE. Ya tardaba, que vamos por el segundo episodio.

Como siempre sucede en estos casos, las partes pudendas son discretamente cubiertas por oportunos efectos de iluminación. Unos de esos trucos de dibujantes que requiere años de práctica para alcanzar maestría y que no quede forzado.

 

Aunque igual hay que tener en cuenta que en este aspecto se tienen miles de página de ventaja en hacerlo cuando el cuerpo a cubrir es femenino.

Gracias por el ejemplo con la comba, John. Las aventuras de Alexandra Marie Underwood la llevan también a un club de estriptis ¡sí, sí, Top Cooow!

Aunque quizá la definición más adecuada sería un “club de caballeros“, donde tipos sonrientes pueden gozar de manera tranquila, calmada y respestuosa de la contemplación de mujeres en bikini haciendo contorsiones. Y si el espectáculo es de su agrado ondearán de forma no degradante un billete. También pueden ir a tomar sushi y sake.

Llegados a este punto y con toda la evidencia mostrada arriba no pude menos que aplaudir cuando supe verlo. Lo han hecho.

Supongo que os acordáis de Hulka, un personaje que John Byrne reinventó en una descacharrante serie en la que el leiv motif era que el personaje era plenamente consciente de estar dentro de un tebeo y estaba constantemente rompiendo la cuarta pared. A veces de forma tan literal como romper las páginas del cómic y pasar por las páginas de publicidad para escapar de alguna encerrona.

Y he escrito “reinventó” porque aunque por esto es por lo que más se la recuerda, Hulka fue creada por Stan Lee y John Buscema. Es decir, que Stan percibe royalties cada vez que se reedita la etapa de John Byrne, algo parecido a lo de Marv Wolfman y George Perez cada vez que mi hijo visiona un episodio de Teen Titans Go!

Ha habido otros intentos de hacer personajes así, conscientes de lo que son, el más recordado el propio Masacre, algo que le salió de lujo en su primera película. Pero esta serie de Witchblade ha ido un paso más allá: Witchblade es consciente de ser un tebeo de Top Cow hecho por mujeres y actua en consecuencia.

Es la única explicación y además tiene sentido. Caitlin Kittredge y ROB!erta Ingranata son conocedoras de qué espera un lector de Top Cow de un tebeo de Witchblade, y por eso mismo juegan con esas expectativas retorciéndolas. Un metatebeo que invierte los estereotipos del género. Algo que sólo tiene sentido hacerse, precisamente, desde el escenario que supone un título emblemático del sello de la Gran Ubre. Así es como debe entenderse el título de Alexandra Marie Underwood. Hasta el nombre del personaje ha sido meditado, poniéndole uno anodino en vez de hacer como las otras veces en que combinaban un nombre y un apellido de la Porn Actress Database.

Están probando algo nuevo, algo diferente, y eso es bueno. A ver si haciéndolo ver de esta forma la nueva serie dura más. Entretanto, Top Cow saca un nuevo título conmemorativo de su 25 aniversario, nada menos que Cyberforce.

Eso sí, todo tíos. Veremos si esto dura más, aunque yo la veo muy tapada.