Lamentable Configuración

A veces esperar largamente por algo es bueno. Hace que la llegada del hecho en sí sea más deseada y por ello satisfactoria. Pero en ocasiones una demora excesiva acaba implicando que los factores no son los correctos y lo que era un profundo anhelo deviene en amarga decepción.

Desde el momento en que vimos por primera vez el poster de Hellraiser todos pensamos en un cubo de Rubik infernal. Una vez visto el filme todosunos pocos degenerados deseamosdesearon tener en nuestrassus manos tal puzzle para resolverlo y quizá atisbar la presencia de aquellos que para unos son ángeles y para otros demonios.

Han sido 30 años de espera, que se dice pronto. Pero el resultado ha sido… Hmmm…

Por un lado bien. Por fin podemos tener en nuestras manos un verdadero y funcional cubo de Rubik cenobita con una ejecución que haría que el mismísimo Le Marchand estuviera orgulloso.

Pero por otro lado una vez completado se abrirá una puerta dimensional por la que, en lugar de los esperados colegas leatheronas de Clive Barker, quienes van a aparecer con ganas de hacerte de todo…

…van a ser los Weinstein…

Y qué quereis que os diga, sólo de pensar en cómo les puede quedar el cuero ajustado…