The opposite of speedy

No os voy a mentir, a veces esto de seguir la prensa de los superhéroes que importan (ya sabéis, los de las pelis) me da grandes momentos. Como este titular de Digital Spy.

Sobre todo cuando la última vez que escribían de la peli en lugar del “It’s coming, honest” el encabezado era “It was time!”. Era 2019 y la fecha era Julio de 2022. Dado que la fecha que manejamos ahora es noviembre, uno podría pensar que 4 o 5 meses no son nada teniendo en cuenta que en medio hemos tenido un año de pandemia y la Zack Snyder’s Justice League.

De todos modos si queréis mi opinión, el mejor que han escrito en Digital Spy sobre el tema es este otro.

Que por cierto, no es una mala cronología de un proyecto tremendamente problemático para el estudio, que anda como pollo sin cabeza por los despachos de Warner desde hace ya 7 largos años. En 2014 ya prometían esto:

Que evidentemente se cumplió, con sus más y sus menos, hasta que en 2017 la Justice League Part One de Zack Snyder se quedó a medias, cambiando el panorama de estrenos del DCEU, afectando principalmente a Flash, a la película de Cyborg que parece que nunca tendremos, y trastocando los planes de Aquaman.

En 2016 se daba por hecho que la película se empezaba a rodar a principios de 2017. 4 años después de aquella fecha, se supone que el rodaje debería haber comenzado este pasado mes de marzo. Como decían los de Digital Spy, “the opposite of speedy”. Y es que no estamos ante un Nuevos Mutantes, con la película rodada y sin acabar de salir, como pasa con Black Widow o también pasó, a su modo, con Fenix Oscura. Aquí hablamos de que por lo que se sabe, la película no ha comenzado a rodarse, el casting y el guion se cerraron hace menos de dos años y todavía no están claros muchos de los detalles de la producción. De momento tenemos filtrado… ¿del logo?

Pero hablando de titulares ridículos, proyectos cinematográficos de DC pospuestos hasta el infinito y risas garantizadas, nadie puede con Cinema Blend.

Adam Holmes, supéralo, tío.

La Green Lantern

Por muy molón que sea el concepto y el diseño del uniforme, tenemos que reconocer que el nombre es bastante de loser. Es decir, si te dicen Flecha Verde, lo entiendes ¿verdad? va de verde y tiene flechas ¿Qué pasa entonces con Linterna Verde? pues que va de verde y va armado con…¿una linterna? pues no, con un anillo.

Vale, para atenernos a la verdad deberemos decir que el poder del anillo procede de la recarga periódica del anillo desde la linterna. Si es que eso es una linterna, pues los términos con los que más se define suele ser «power battery» o «power lamp«. Lo llaman lamp, pero al héroe lo nombran Lantern. Si es que el único que parecía ir armado de verdad con una linterna era el Starman de la Golden Age.

¡Mirad, por ahí viene Anillo Verde! al trasto ni lo llaman linterna ni casi ni lo parece. El logo del pecho, preguntadle a cualquiera qué puede representar. Muchos os dirán que es una representación del anillo. Tras ochenta años podemos decirlo, el nombre no estuvo muy atinado, pero el poder de la costumbre marca.

Tan poco sentido tenía el nombre para los traductores que cuando Vértice, en su costumbre de sacar el material más random de las editoriales que pillaba, tuvo a bien editar a Green Lantern/Green Arrow post-Neal Adams, lo tituló con el nombre que les pareció más comercial.

Que además llevaba una perilla molona.

Bueno, el nombre más comercial siguiendo siendo fieles a la realidad, claro, sin tomar la senda Novaro (que tantas veces siguieron tantos despues).

(por cierto, que el material contenido en aquel volumen Vértice prácticamente se corresponde con el que lleva el tomo Space Traveling Heroes aparecido hace unos meses en las Américas,…

…material que en pocas semanas tendrá edición en castellano.

Ellos lo hacen porque tras abandonar la publicación en formato Showcase Presents, continuan la edición cronológica en este nuevo formato, un poco como con los tomos de la Legión de Super-Heroes empalmando con donde se quedaron en los Archives, si es que su número 13 realmente existió. Y aquí lo hacemos porque ellos lo hacen.)

Nombre inapropiado, de acuerdo. Pero pasa como ocurrió con los mutantes, que sin tener muy claro qué significaba la X aquella, les fueron llegando los Factor, los Force, los Statix, los Oro, los Rojos, los Azules… Al cruzado esmeralda le llegaron los Green Lantern Corps, los Red Lanterns, las Tales of the Green Lantern Cops, las linternas de colores…la Linterna se convirtió en marca.

Poco margen de retitulación tenía Grant Morrison al estrenar volumen de las aventuras de Hal Jordan en 2019. Se conformó con añadirle un The. The Green Lantern. El Linterna Verde. Hal Jordan.

«¡TEMED MI PODER!«, reza la entradilla de la portada, sin aclarar si se refieren a la actitud parapolicial de Hal Jordan o a la labor de Morrison en el título. Pues en la constante evolución del escocés, ha pasado de contar cosas complejas de una manera sencilla a contar cosas sencillas de una manera compleja. Morrison y Sharp se quieren, se gustan, y se regodean en qué cuentan y cómo lo cuentan. Si rascas un poco las aventuras son sencillas, pero con esos dibujos y esa prosa no lo parecen. Tiene que ser así, pues cuando tratas con culturas alienígenas ni las anatomías se corresponden ni mucho menos las experiencias sensoriales. Es el Morrison ese que en cuanto puede te suelta eso de «Los campos vainilla proyectan destellos fétidos por el holo-restaurante de fósiles con sus elegantes trajes de refrigerador«. Un martirio también para traductores y rotulistas, que son los que se lo tienen que leer inevitablemente con algo de detenimiento. Yo sospecho que entre los lectores si hay mucho párrafo así, al poco lo miran en diagonal.

Todo esto junto viene a explicar qué pudo haber pasado en el número 7 de El Green Lantern, que transcurre con un Hal Jordan perdido en un universo nuevo que resulta ser el interior de su propio anillo. No, no es spoiler, pues el spoiler se hace a los lectores interesados, y se supone que los lectores interesados, aunque no hayan leido todavía su ejemplar…

…se supone que al menos han mirado la portada.

Es una historieta de las duras, con mucho texto de campos vainilla para detallar ese nuevo universo y conseguir sorprender a los lectores que hayan llegado al tebeo sin verse la portada.

Pero cuando llegamos al descubrimiento, podemos empatizar con el problema que se plantea, pues el anillo se está quedando sin carga, y de hacerlo toda esa civilización allí contenida se desencarnaría. Lejos quedan ya las barritas de poder que definían el nivel de energía de Spawn a lo Street Fighter, ahora los anillos de poder van cantando porcentajes de manera regresiva, y eso sí consigue inquietarnos. Nos identificamos con su angustia, pues ahora todos sabemos bien lo que es llevar en la mano un dispositivo de altas capacidades que debe ser recargado al menos una vez al día que se está quedando sin batería, y tener que buscar, encontrar y pedir un cargador compatible, y llegar con él a una toma de corriente antes del temido fundido en negro.

Suma por tanto el nombre, la marca, el Morrison, los campos vainilla, los textos y los diseños. Sumalo e intenta comprender a Felip Tobar, traductor.

Pues Jordan consigue salir de aquella realidad instantes antes de que suene el fin del modo de ahorro de energía. El momento es crítico, todo está a punto de irse al traste, no queda apenas tiempo y ¿qué es lo primero que pide?

Comprendédmelo. Tan sólo os pido eso.

Aunque sea por una vez, echad la culpa a los campos vainilla.

Aún quedan posteos del año 20

Como son de noviembre esta es la única forma que tendréis hoy de leer tuits sin que os destripen el nuevo capítulo de Wandavisión

¿Recuerdas junio?

Por si acaso, apunté en Tuiter algunas de las cosas que pasaron para que no se nos olviden

KlanK

Es curioso cómo funciona esto de la información. Resulta que en una serie de televisión del universo expandido de un cómic sale una referencia que parece atar a los supes con los enmascarados justicieros de extrema derecha y, a partir de ahí, mucha tinta. O mucho pixel.

Que si Moore, que si Lindelof, que si el otro…

Y, a veces, parece que se olvida que, en realidad, todo se puede explicar mediante los taquiones.

Por ejemplo, 1946.

Ahora me diréis que no recordáis 1946.

¡Pero si es como si lo estuviérais viviendo!

Vale, quizá es demasiado moderno.

En 1946 el treméndamente popular serial radiofónico -o radionovela, radionovela gráfica, incluso- de The Adventures of Superman (TAoS para los amigos) decidió demostrar que ni todos los enmascarados, ni todos los encapuchados eran lo mismo.

Y que, al fin y al cabo, Superman es un inmigrante ilegal, así que bien le valía salir a defender a otros delo que en aquella serie de programas se llamó «Clan of The Fiery Cross».

Habrá quien piense que ojalá poder escuchar lo que allí se narraba. Y habrá quien piense que hay que ver, ya están metiendo política dentro de la ficción otra vez, con lo bien que estaban los superhéroes cuando solo luchaban contra Hitler y esas cosas.

Por supuesto no sería la única, ni la última, vez que un personaje de cómic se encontrara con ellos. No hay más que ponerse a mirar hacia delante para encontrar…

Esto no significa, por supuesto, que todos se enfrentaran al Klan…

Pero unos cuantos, desde luego. E, incluso, a veces…

Quien menos te lo esperas…

Qué queréis que os cuente.

En cualquier caso, volviendo a 1946, la historia de lo que se hizo y lo que se logró fue más que particular. Si tuviera que resumirla diría que:

Learn How a Superhero Shaped American History!

In this page-turning nonfiction book, author and newspaper reporter Rick Bowers explains in clear and compelling detail how the «Man of Steel» inspired a generation during a dark time in American history and then helped turn the tide against the evils of racism.

In the 1930s, when teens Jerry Siegel and Joe Shuster were coming of age, jobs were scarce, Nazis were on the rise in Europe, and the KKK was terrorizing innocent American families. The world needed a hero, one who would fight for the rights of all people, stomp out oppression, and restore hope. Together they created the character Superman, who became an enduring figure in comic books, newspapers, radio, television, and movies, as well as a force for real, positive change.

Superman’s influence was never more groundbreaking than in the spring of 1946. Millions of children and adults tuned their radios to the Adventures of Superman radio show entitled «Clan of the Fiery Cross,» crafted from secret information given to the show’s producers by spies inside the Klan. The shows strategically aired just as the KKK was attempting a major revival with high-profile cross burnings, renewed recruiting efforts, and death threats against its enemies. Superman’s fictional battles helped pave the way for the real civil rights crusaders of the 1950s and 60s.

¿Qué?

Ah, espera, que lo altavisteo.

¡Aprenda cómo un superhéroe formó la historia estadounidense!


En este libro de no ficción, el autor y periodista Rick Bowers explica con detalles claros y convincentes cómo el «Hombre de Acero» inspiró a una generación durante un tiempo oscuro en la historia de Estados Unidos y luego ayudó a cambiar el rumbo contra los males del racismo.

En la década de 1930, cuando los adolescentes Jerry Siegel y Joe Shuster estaban llegando a la mayoría de edad, los trabajos eran escasos, los nazis estaban en aumento en Europa y el KKK estaba aterrorizando a familias estadounidenses inocentes. El mundo necesitaba un héroe, uno que luchara por los derechos de todas las personas, aplastara la opresión y restableciera la esperanza. Juntos crearon el personaje de Superman, que se convirtió en una figura duradera en los cómics, periódicos, radio, televisión y películas, así como en una fuerza para un cambio real y positivo.

La influencia de Superman nunca fue tan innovadora como en la primavera de 1946. Millones de niños y adultos sintonizaron sus radios con el programa de radio Adventures of Superman titulado «Clan of the Fiery Cross», elaborado a partir de información secreta dada a los productores del programa por espías dentro del Klan Los espectáculos se emitieron estratégicamente justo cuando el KKK intentaba un renacimiento importante con quemaduras cruzadas de alto perfil, renovados esfuerzos de reclutamiento y amenazas de muerte contra sus enemigos. Las batallas ficticias de Superman ayudaron a allanar el camino para los verdaderos cruzados de los derechos civiles de los años cincuenta y sesenta.

¿Tampoco?

Ah, claro… Es que esto es la contra de un libro que sacaron en 2018.

Que sirvió, como siempre sirven estas cosas, para que le dieran bombo y escribieran sobre ello en todas partes. En serio, en todas. Con deciros que hasta el ABC decidió sacar una pieza sobre el asunto. Que, a ver, es un medio de contrastes y lo mismo te publica esto que sortéa una gorra de plato.

Tanto dá.

Porque lo importante es que hizo que se comentara la historia de la relación y la golpiza entre el Supes y el Klan y, a partir de ahí, a DC se le encendió la caja registradora.

Por eso prepararon para publicar un cómic adaptándolo. Total, solo han tardado unos setenta años. La idea es que fuera tan fiel que incluso el Superman fuera con el diseño de la época…

En los dibujos animados, claro. Eh, es la adapación de la radionovela que usa como base la adaptación a animación. A ver si creéis que lo de usar los cómics para vender cosas en otros medios era una nuevad.

Como véis, y para rematar el recochineo, los elegidos para la adaptación fueran Gene Luen Yang (sí, el de Chino Americano y habitual del Supes) y Gurihiru (no, no es un pokemon, es un equipo de ilustración compuesto por Chifuyu Sasaki y Naoko Kawano) que estaban más contentos que unas pascuas de poder darle al tema.

Hasta el punto de que Yang escribió un posteo en su blog sobre la publicación del mismo.

Mirad, estas son las variaciones:

Ah, es verdad. Que no os lo había dicho. Es que este cómic ya ha salido.

Concretamente… El mes pasado.

Son los taquiones, que lo enturbian todo, por eso salen las mismas cosas en 1946 y en 2019 y parece que algo que salió en octubre ha estado motivado por algo que salió después.

¿Qué os puedo decir? Nada termina nunca.

Pero con el Klan creo que podríamos hacer una excepción.

Animus Iocandi

Me acabo de enterar de que existe un cómic de Batman en el que el Joker viola y deja paralítica a Batgirl y, por lo que se ve, es un cómic de culto.

Pues sin haberlo leído y sin intención de hacerlo

os digo que menuda puta mierda

y que a ver si os lo metéis

por donde os quepa 🙂

Y, por favor,

venid a explicarme lo contrario,

que ya os diré yo lo mucho que me sudan el coño

vuestras putas mierdas.

Gracias.

Y la semana que viene en la Adlo! Novelti Librari: Me acabo de enterar de que existe una serie de TV en la que unos hombres violan y torturan a las protagonistas.

Pues sin haberla visto y sin intención de hacerlo, os digo que menuda puta mierda.

(achievement «No Pongas Otra Vez la Imagen del Episodio de La Paliza a Tygra, Pesado» desbloqueado)