De Culto No Escrito

Una de las cosas que con más facilidad se aseguran es que tener fe en algo o en alguien es fácil porque está ahí. En realidad es una tontería, porque es más fácil tener fe en algo que NO está ahí. Algo que existe tiene unas características concretas que vienen siempre muy mal. De ahí que Morrison fuera plenamente consciente de esto y lanzara el Culto del Libro No Escrito.

Pongamos un caso concreto.

La mejor producción audiovisual superheroica de lo que llevamos de 2021, que probablemente ya hayáis visto todos en vuestro servicio de streaming favorito.

Habrá quien quiera ponerle algún pero a esta historia, y posiblemente pueda hacerlo porque es una historia concreta, con una producción y toda una serie de personas y hechos a su alrededor, desde sus creadores al estilo elegido.

Por contra, si nunca hubiera salido habríamos podido hablar de ‘lo que pudo haber sido y no fue’ igual que lo hacemos con el Superman de Burton y Cage o el Spider-Man de Cameron y DiCaprio. O con el Catwoman de Pitof y Halle Berry. Si no la hubieran rodado, quiero decir.

¿Cómo lo arregla entonces un Visionario Director?

Pues depende. Si uno tiene suerte puede ponerse a hacer entrevistas en el NYT (que es un poco como los podcast pero con menos señores, o como un youtube pero con más espectadores) y soltar chorradas.

Por ejemplo, si llevas sin hacer una película que haya funcionado bien en taquilla desde hace 14 años, logrando cada vez que aquello fuera peor, lo más sencillo es inventarte que eres un director difícil, que solo ‘los listos’ aprecian y todas esas cosas.

Puede que haya quien crea que ese echar la culpa a otros, asegurar que eres un genio y prometer siempre que lo que ha salido no ha sido La Definitiva (por culpa de otra gente, ver punto uno) es un truco de secta bastante flojo. Pero con un poco de apoyo en los medios puedes incluso convocar eleccion conseguir ir tirando hasta el siguiente pifostio.

Cuando uno se fija en el Universo DC es incluso más claro. Porque si bien es cierto que no hay muchas sectas más allá de la Iglesia de Sangre, la Orden de San Dumas, la Sociedad del Dragón Negro, la Hermandad del Puño del Mono, el Templo de la luz Divina, La Saligia, la Orden de la Cruz, el Círculo Oscuro, la Luna Roja de Sangre, Yuga Khan, Strigydae… No hay muchas sectas en DC, decía.

Aunque lo que está claro es que la más popular es la de

Kobra.

Porque primero se Kobra y luego hay Secta.

Pero lo más importante es que en DC si hay Secta hay BATMAN.

Y una vez tienes a Batman y has establecido la Secta es inevitable el siguiente paso.

Por eso todas las Sectas de DC parecen dar vueltas a lo mismo.

Y por eso, como decía al principio, el que mejor ha entendido cómo funciona todo esto es Morrison.

La Green Lantern

Por muy molón que sea el concepto y el diseño del uniforme, tenemos que reconocer que el nombre es bastante de loser. Es decir, si te dicen Flecha Verde, lo entiendes ¿verdad? va de verde y tiene flechas ¿Qué pasa entonces con Linterna Verde? pues que va de verde y va armado con…¿una linterna? pues no, con un anillo.

Vale, para atenernos a la verdad deberemos decir que el poder del anillo procede de la recarga periódica del anillo desde la linterna. Si es que eso es una linterna, pues los términos con los que más se define suele ser «power battery» o «power lamp«. Lo llaman lamp, pero al héroe lo nombran Lantern. Si es que el único que parecía ir armado de verdad con una linterna era el Starman de la Golden Age.

¡Mirad, por ahí viene Anillo Verde! al trasto ni lo llaman linterna ni casi ni lo parece. El logo del pecho, preguntadle a cualquiera qué puede representar. Muchos os dirán que es una representación del anillo. Tras ochenta años podemos decirlo, el nombre no estuvo muy atinado, pero el poder de la costumbre marca.

Tan poco sentido tenía el nombre para los traductores que cuando Vértice, en su costumbre de sacar el material más random de las editoriales que pillaba, tuvo a bien editar a Green Lantern/Green Arrow post-Neal Adams, lo tituló con el nombre que les pareció más comercial.

Que además llevaba una perilla molona.

Bueno, el nombre más comercial siguiendo siendo fieles a la realidad, claro, sin tomar la senda Novaro (que tantas veces siguieron tantos despues).

(por cierto, que el material contenido en aquel volumen Vértice prácticamente se corresponde con el que lleva el tomo Space Traveling Heroes aparecido hace unos meses en las Américas,…

…material que en pocas semanas tendrá edición en castellano.

Ellos lo hacen porque tras abandonar la publicación en formato Showcase Presents, continuan la edición cronológica en este nuevo formato, un poco como con los tomos de la Legión de Super-Heroes empalmando con donde se quedaron en los Archives, si es que su número 13 realmente existió. Y aquí lo hacemos porque ellos lo hacen.)

Nombre inapropiado, de acuerdo. Pero pasa como ocurrió con los mutantes, que sin tener muy claro qué significaba la X aquella, les fueron llegando los Factor, los Force, los Statix, los Oro, los Rojos, los Azules… Al cruzado esmeralda le llegaron los Green Lantern Corps, los Red Lanterns, las Tales of the Green Lantern Cops, las linternas de colores…la Linterna se convirtió en marca.

Poco margen de retitulación tenía Grant Morrison al estrenar volumen de las aventuras de Hal Jordan en 2019. Se conformó con añadirle un The. The Green Lantern. El Linterna Verde. Hal Jordan.

«¡TEMED MI PODER!«, reza la entradilla de la portada, sin aclarar si se refieren a la actitud parapolicial de Hal Jordan o a la labor de Morrison en el título. Pues en la constante evolución del escocés, ha pasado de contar cosas complejas de una manera sencilla a contar cosas sencillas de una manera compleja. Morrison y Sharp se quieren, se gustan, y se regodean en qué cuentan y cómo lo cuentan. Si rascas un poco las aventuras son sencillas, pero con esos dibujos y esa prosa no lo parecen. Tiene que ser así, pues cuando tratas con culturas alienígenas ni las anatomías se corresponden ni mucho menos las experiencias sensoriales. Es el Morrison ese que en cuanto puede te suelta eso de «Los campos vainilla proyectan destellos fétidos por el holo-restaurante de fósiles con sus elegantes trajes de refrigerador«. Un martirio también para traductores y rotulistas, que son los que se lo tienen que leer inevitablemente con algo de detenimiento. Yo sospecho que entre los lectores si hay mucho párrafo así, al poco lo miran en diagonal.

Todo esto junto viene a explicar qué pudo haber pasado en el número 7 de El Green Lantern, que transcurre con un Hal Jordan perdido en un universo nuevo que resulta ser el interior de su propio anillo. No, no es spoiler, pues el spoiler se hace a los lectores interesados, y se supone que los lectores interesados, aunque no hayan leido todavía su ejemplar…

…se supone que al menos han mirado la portada.

Es una historieta de las duras, con mucho texto de campos vainilla para detallar ese nuevo universo y conseguir sorprender a los lectores que hayan llegado al tebeo sin verse la portada.

Pero cuando llegamos al descubrimiento, podemos empatizar con el problema que se plantea, pues el anillo se está quedando sin carga, y de hacerlo toda esa civilización allí contenida se desencarnaría. Lejos quedan ya las barritas de poder que definían el nivel de energía de Spawn a lo Street Fighter, ahora los anillos de poder van cantando porcentajes de manera regresiva, y eso sí consigue inquietarnos. Nos identificamos con su angustia, pues ahora todos sabemos bien lo que es llevar en la mano un dispositivo de altas capacidades que debe ser recargado al menos una vez al día que se está quedando sin batería, y tener que buscar, encontrar y pedir un cargador compatible, y llegar con él a una toma de corriente antes del temido fundido en negro.

Suma por tanto el nombre, la marca, el Morrison, los campos vainilla, los textos y los diseños. Sumalo e intenta comprender a Felip Tobar, traductor.

Pues Jordan consigue salir de aquella realidad instantes antes de que suene el fin del modo de ahorro de energía. El momento es crítico, todo está a punto de irse al traste, no queda apenas tiempo y ¿qué es lo primero que pide?

Comprendédmelo. Tan sólo os pido eso.

Aunque sea por una vez, echad la culpa a los campos vainilla.

Tuiteos de enero

Sí, ya podemos empezar a hacer resúmenes de 2020. ¡Cómo vuela el tiempo!

El tomo perdido

Se anunció, sí, pero todavía no ha salido.

De acuerdo que el anuncio es de 2013, pero todos sabemos de la naturaleza taquiónica de la publicación de este personaje en nuestro país desde cuando lo hicieron Recerca y Dolmen, así que no desesperamos. Todo sea por hacerse finalmente, aunque tenga que ser conjunta e inseparablemente con los dos tomos anteriores, con el tercero e inédito con el que el afamado escritor británico concluyó su etapa en Supreme. El tercer tomo es el que no tiene título y se ve más finito que los anteriores. Fueron seis números o algo así ¿no? vamos a verlo.

El barbudo de Northampton estaba on fire en los noventa, para los que tengáis curiosidad el mes que viene sale un tomo en el que podréis vislumbrar algunos detalles de su calidad de aquel entonces.

y digo lo de vislumbrar porque el tomo realmente jugoso fue el que editó Norma en 2009, que traía el mismo material que ahora con el añadido de la gloriosa miniserie que enfrentaba a Spawn con los WildCats. Canela noventera en rama.

 

Volviendo a Supreme, el Apostol de Glycon comenzó su celebrada andadura en el número 41 del título, fechado en Agosto de 1996 bajo el sello de Image.

Bajo este mismo sello apareció el siguiente número, mientras que los números 43 a 48 salieron bajo el paraguas editorial de Maximum Press y con el subtítulo de The New Adventures (Octubre 1996 a Mayo 1997).

El inquieto escritor se estabilizó por fin bajo el sello de Awesome, donde firmó los números 49 a 56, publicados entre Mayo de 1997 y Febrero de 1998…

…para seguidamente renumerar y retitular como Supreme The Return y escribir seis entregas entre Mayo de 1999 y Junio de 2000.

Hasta aquí abarca lo publicado por Dolmen y Recerca, material que coincide con los dos primeros tomos de DeBolsillo. Para el siguiente número la serie regresó a Image marcándose un Legacy y numerándose como 63. Esto fue en Abril de 2012.

Y eso fue todo. Los cinco números siguientes (Mayo 2012-Enero 2013) fueron escritos y dibujados por Erik Larsen.

¿Terminó ahí la historia? pues no, a tenor de la despedida del autor en el Correo o de la última viñeta de la historia.

Aunque a lo largo de 2014-2015 salió Supreme: Blue Rose en forma de miniserie de 7 episodios. Se ve que les daba apuro comenzar esta bold new direction (Warren Ellis a la suya) con un 69 y terminarlo con un 75.

Y es que hay auténtica devoción entre los autores de retomar y continuar las creaciones de ROB!, ahí quedan los celebrados y a veces vendidos Prophet y Glory, o la pintaza que tiene lo próximo que se va a publicar con los Bloodstrike, con unas portadas que no desmerecen en nada a las anteriores de la serie.

Un proyecto que ha sido calificado por el mismísimo Michel Fiffe en The Comics Journal como just the best action comic of 2018. Ahí es nada.

Pero ya estaba volviendo a perder el hilo de lo que quería decir. Supreme. Alan Moore Supreme. El tercer tomo del Alan Moore Supreme ¿cuánto de Alan Moore tiene el tercer tomo de Alan Moore Supreme? pues una parte de seis.

Siempre estará el bienpensante que supondrá que tras escribir el primer episodio, el Místico de Albión hablaría con Larsen para darle una idea de cómo pretendía seguir con la trama para que lo tuviera en cuenta, que se le podría acreditar como argumentista. Nada de eso. De hecho Larsen partió en 2012 de un único guión entregado por El Autor Original hacía más de diez años. Ni se hablaron en el episodio inicial, igual que tampoco dejó ningún recado Larsen al que le siguiera. Allí cada uno se apañase, esto era como el Kamandi Challenge entre autores pero sin kayfabe.

Así, una sexta parte del Britano Bardo basta para destacarlo en el lomo del tomo correspondiente ¿es esto justo, os parece correcto? ¿cuánto os parece apropiado? ¿una cuarta parte, tres cuartas partes, haber tenido una idea? una pregunta peliaguda con la que os dejo por hoy.

Una pregunta que os dejo madurar para que lo tengáis claro en el momento en que esto llegue a las tiendas:

¿Que cuándo llega? pues el mes que viene, por supuesto.

Tuiteando en octubre

De tanto postear sobre Neal Adams algo de ego se me ha pegado, y por eso creo que mis chorradas merecen ser leídas dos veces. Estos son algunos tuits de octubre

Y también tengo instagrameos, claro