Genshiken


Durante años los frikis han buscado modelos en los que verse reflejados en los cómics, series de televisión y demás productos de ficción… Los guionistas de distintos medios viendo esto introdujeron personajes jóvenes con quienes pudieran identificarse los frikis, así nacieron personajes como Robin. Pero, seamos serios, pocos de estos chavales (y no tan chavales) podrían identificarse con un chico delgado y atlético capaz de realizar las acrobacias más asombrosas, al menos no si generalmente son incapaces siquiera de verse la punta de los pies.
Pasaron los años y los pobres frikis desamparados seguían sin tener un espejo en el que mirarse, un modelo que seguir. Hasta que apareció Genshiken.

Aquí no hay tipos hipermusculados que se transforman en superguerreros del copón y pelean durante tropecientosmil episodios contra un villano aún más grande y cachas que ellos. Aquí sólo hay una serie de tipos lamentables y patéticos como los que podemos encontrar en cualquier librería especializada o como los que la mayoría de nuestros lectores ven al mirarse al espejo cada día. Aquí hay frikis, otakitos para ser más exactos. Tipos como tú y como yo, vamos (bueno, como yo no, que sólo leo cómic de superhéroes y eso cuando los dibuja Rob! Porque a mí los cómics japoneses esos no me gustan nada y mucho menos el shojo, que yo soy un hombre, un macho, no una nenaza llorica. ¿Acaso lloré cuando Miki Koishikawa estuvo apunto de perder el amor de Yuu? Pues no, nada de nada, porque no me dio ninguna pena… Pero ninguna ¿Eh?… Snifs).

Es difícil que un friki común no se sienta identificado con una serie en la que uno de los protagonistas, por citar un ejemplo, es tan inhábil socialmente que cuando tiene en su casa a una chica dispuesta a hacer de todo por él (y cuando digo todo quiero decir TODO) no sepa qué hacer con ella y prefiera seguir jugando tranquilamente con sus videojuegos. Y eso cuando no le hace algo de caso y se enrolla con ella a la vez que ve su serie de anime preferida.

Y es que en Genshiken tenemos desde tipos incapaces de hablar con una chica ni aunque su vida dependa de ello a pajilleros que se gastan una fortuna en doujinshis (cómics guarros), pasando por obsesos del cosplay que sólo se excitan cuando ven a una chica vestida como el personaje de alguna serie de anime. Concretando un poco y para que cada lector de este blog pueda encontrar su alma gemela en esta serie, pasaré a describir a todos los personajes de esta serie:

– Madarame Harunobu: Es el otaku por excelencia, apasionado hasta la medula no tiene en mente nada mas que el anime y el manga, especialmente los doujinshis. Tiene miedo de las mujeres, especialmente de Kasukabe. Le encanta analizar las series y mangas hasta el más mínimo detalle, llegando a extremos obsesivos.

– Kugayama Mitsunori: Grande (eufemismo para no llamarle gordo), tímido y aficionado al dibujo, es el modelo físico de la mayor parte de los frikis del mundo. Una de sus pasiones es el karaoke.

– Koshaka Makoto: Obseso de los videojuegos hasta extremos enfermizos, si tiene que escoger entre una tía buena y un buen videojuego la chica casi siempre estará en segundo plano. Físicamente no parece el típico friki y, si no se le ve hablar con los del Genshiken o jugar a videojuegos, parece una persona perfectamente normal.

– Kasukabe Saki: Novia del anterior. Odia a los otakus con toda su alma (una chica sensata) y tiene unos incontrolables ataques de violencia. Ella se considera normal, sobre todo en comparación con los amigos de su novio, pero dista mucho de serlo.

– Sasahara Kanji: Uno de los últimos fichajes del club Genshiken. Es un otaku tímido y aficionado a los doujinshis que acaba en este club al no atreverse a entrar ni en el de manga ni en el de anime. Es el más normal de todos, aunque eso no es difícil.

– Tanaka Soichiro: Gran aficionado a la construcción de maquetas y al cosplay, él mismo diseña y cose disfraces para sus amigas a las que luego fotografía. Lo que de toda la vida se ha llamado un fetichista, vaya.

– Ohno Kanako: La última adquisición del Genshiken. Gran aficionada a cosplayearse (más bien es una obsesa del tema) de sus personajes de anime favoritos, tiene una curiosa fijación por los chicos calvos.

– Shodai Kaicho: También conocido como «El Presidente» ya que es el creador y el presidente del club Genshiken. Es bastante siniestro, aparece en los lugares más insospechados sin hacer ruido y a veces se da a entender que lo sabe todo sobre todos. Nadie sabe cuánto tiempo lleva siendo el presidente del club ni a qué se dedica.

Toda esta panda de… otakus son miembros del club que da nombre a la serie, cuyas actividades se reducen básicamente a ver anime, leer mangas e ir de compras a los salones de cómic de Japón a pillar mangas porno.

Por todo esto, Genshiken ha calado muy hondo entre los fans. Signo inequívoco de su éxito es que ya se comienzan a ver por los salones a los primeros frikis cosplayados de personajes de la serie. Ejemplo de esto es la siguiente foto, donde se ve a un friki disfrazado de Madarame.

«Friki disfrazado de friki
¿No os parece redundante?»

Algo muy curioso de esta serie es que ningún friki aceptará jamás (al menos no públicamente) que se puede parecer a alguno de los personajes. Siempre dirá cosas como «Pues yo conozco a uno clavadito a Madarame, en todo, menudo friki está hecho, jajaja… No, yo no me parezco a ninguno, pero es que lo mío es afición, no fanatismo», «Hombre, es que es una exageración, no hay nadie así, comprar cómics es una cosa pero es que los de Genshiken son lo puto peor… Por cierto, como vuelvas a decir que Hal Jordan es un pusilánime mataré a toda tu familia», «¡Esos son unos salidos! ¿Qué yo qué? Nooo, lo mío es por las hormonas», «Yo no soy friki», etc… La realidad, sin embargo, nos muestra otra cosa. Absolutamente todos los frikis habidos y por haber se parecen a alguno de los personajes; unos más, otros menos, algunos no se parecen a ninguno en particular pero tienen características de varios… Pero, eso sí, no se salva ninguno, y vosotros menos.

Debido a esto podemos concluir que Genshiken es el mejor (y probablemente único) estudio sociológico que se ha hecho sobre el mundillo friki.

Este post no podría haberse realizado sin la colaboración (y el latigo) de nuestra camarada ADLatere Sanscrit.