Brevísima historia del fandom

Todo es fandom, todo es fanfic.
Alguien.

 

Parece mentira pero ya ha habido otra de esas discusiones sobre el fandom, cuándo llegó, de dónde sale y ¿qué es eso de que alguien se siente incómodo en él cuando siempre ha sido tan inclusivo y nunca jamás ha tenido broncas y no sé por qué estás riéndote rodando por el suelo? que parece que no aprendemos, de verdad. Quiero decir, no es como si pudiéramos hacer un repaso a broncas porque cualquier cosa, sea dejar algo como está o cambiarlo, va a tener siempre a alguien opinando al respecto.

Eso sería tan ridículo como que la gente se pusiera a discutir la veracidad del canon o las distintas posibilidades. Es decir, ¿realmente alguien sería capaz de discutir sobre dos personajes imaginarios y cuál de ellos ganaría?

Así que he pensado que, en lugar de empezar otro de esos retratos de No me puedo creer que, o reírme porque en realidad Las Dos Grandes no dejan de ser productoras de fanfics. Fanfics especiales porque como tienen el sellito pasan a ser canon. Bueno, y porque a veces lo hacen fanes de verdad que logran aquello de Los locos están dirigiendo el manicomio, vosotros preguntadle a Roy Thomas. Y, a veces, son locos que ni siquiera saben en qué manicomio se encuentran, vosotros preguntadle a Bendis.

Así que vamos a aprovechar para echar una de esas miradas al pasado gracias a la Dimensión Desc… Ah, no, que es un mínimo de conocimientos históricos básicos. Y tengo que firmar que no llegaré a las tres mil palabras. Cómo sois. Pero… ¡SEA!

10) En el año 2017… mira, para lo que queda ya pon 2018. Año 2018. Tenemos RRSS, que cada vez son más. Hay gente que se graba en vídeo y todo. Si el vídeo es horizontal se llaman youtubers -o vimeors, supongo- y si es vertical se les llama instagramers, snapchaters y cosas peores. Si el vídeo es en una dirección y se sube al otro formato entonces SÍ, cosas MUCHO peores. Además de eso está Tumblr, que es como si Fotolog hubiera adquirido consciencia. <Ah, y lo de tuiter y FB y esas cosas, que es un poco como sacar conversaciones en la mesa. Y luego están los restos: Foros, blogs, incluso hay dice que aún queda gente escribiendo en LiveJournal. Suponemos que porque escriben muy lento.  Pero, eso, mogollón de cantidad de posibilidades. Y entonces resulta que ya no existe SubCultural y que el WEE está celebrando su nosecuál aniversario. Quién nos iba a decir que, además de para informarnos -ja- y chafardear -jojojo- esto de las cosas internetera iba a servir también para que los fanes pudieran comunicarse en comunidad y mover así sus propios trabajos. En donde propios quiere decir una mezcla de cosas no vistas antes más versiones de cosas de Lo Pop y Lo Famoso para atraer fanes visitantes. Desde el humor, claro. Claro.

09) Año 2004, se abre este blog. Lo que significa que ya era un medio maduro en el que contar historias adultas. O algo así. Si en los ’80 se tragaron la milonga obviando toda la producción anterior, especialmente la pre-Cómic Code, igual que en el cine lo lograron en los ’70 logrando que la gente no recordara el pre-Code, ¿por qué nosotros no vamos a recordarlo así? No es como si alguien fuera a imponer un código para silenciar internete que tarde años en ser demolido. ¡Jajaja! ¿Por dónde…? Ah, sí, los blogs. No sólo había blogs para que cada persona individual pudiera dar la tabarra sin que el resto le acusara de escribir tochos, es que además se jugaba con secciones de comentarios en los que ocurría un poco como en las Preguntas y Respuestas de siempre. Se creaba una comunidad de gente que se conocía y que sabía que aquello servía más para pelearse que para llegar a algún punto. Excepto que quisieras usar los comentarios de otro blog para lograr visibilidad para tus cosas, claro. Pero todos sabemos que eso no funcionaría. Los blogs tenían tan claro la cosa de la comunidad que algunos incluso se organizaban en blogrings. Es una media de conceptos que viene, por un lado, de las viejas organizaciones de webs sobre un mismo tema que tomaban el relevo de las organizaciones de fanzines sobre un mismo tema. Y, por el otro, de la visión taquiónica de The Human Centipede.

08) Obviamente 1997. No, espera, en 1997 fue cuando se fundó Dreamers [N. del E. : Fue en 1996] y eso está suficientemente establecido como para que no me lo vayan a discutir. [N. del E.: 1996, en serio] Pero en el Año 1999 se fundó ADLO!, lo que demuestra que internete ya estaba suficientemente adult… ¿Qué? Bueno, pues volvemos a lo de Año 1997. [N. del E.: 1996] La creación de un gran foro sin categorías llevó de inmediato a dos reacciones: La amalgama de mensajes de gentes que querían compartir el conocimiento. Y la creación de foros que SÍ estuvieran organizados para poder llevar conversaciones organizadas. En realidad todo acababa siendo lo de siempre, echarme mierda los unos a los otros y asegurar que si la IP era la misma es porque era tu hermano desde tu mismo ordenador. Excepto cuando era tu novia, que por eso tenía la misma IP, porque estaba en tu habitación. En visita sorpresa. Desde Alberta. Quiero decir, Vancouver. Bueno, da igual. Fue una época… ahm… interesante. Por ejemplo, mucha gente descubrió que había mujeres en el fandom. Y mucha gente descubrió que su nick parecía femenino. Una edad de oro de los privados de IRC, como podéis imaginar. No, IRC no era un foro. Bueno, no siempre. Da igual. El caso es que la gente no estaba prestando mucha atención o hubiera notado que muchas de esas mujeres eran… no, no eran Camioneros de Cuenca. No todas. Ni perros. No, claro que no eran agentes del FBI. Los agentes del FBI eran los niños menores que entraban a… O eso me han contado. En realidad había mucha gente con nicks que no indicaban sexo -y parecía difícil eso del género neutral, eh- y otros que parecía que solo entraban a leer y pasaban de meterse en líos. A saber por qué.

07) Año 1987. El Great Renaming de Usenet permitió que el sistema de News acogiera además de un news.comic y un misc.comics un… ¿Cómo que qué son las News? ¿Es que no conocéis ARPANET? Cuando los militares y los académicos decidieron unir… No, eso es StarGate. No, la de Momoa llegó mucho después. En este momento Momoa no estaba ni para protagonizar Los Vigilantes de la Playa: Hawaii. Mira, primero estuvo esto, luego las MLs, luego las broncas por qué ML se había creado primero, luego las broncas porque yo voy y me monto mi propia ML, después las broncas porque los de ESA OTRA ML cómo son y… Mira, da lo mismo. Digamos que hubo vida en internete bastante antes de lo que parece. Entendiendo Lo Que Parece como Sandra Bullock pidiendo Pizza por su Ordenador. Esto es más Whoopie Goldberg chateando por su ordenador, porque ya sabemos que lo que una mujer de color ha hecho antes puede servir para que un blanco haga caja.

06) Vale, pero, ¿y en la vida real? Querido, la vida real es también la que llevas en internete. Así andamos. Pero si te refieres a ¿Y por medios no electrónicos? me alegra poder decir que en los ’90 hubo una amplia cantidad de Librerías Especializadas que iban abriendo. Eran lugares… ahm… ¿cómo os diría yo? Antes de los tiempos de los recopilatorios, los envíos a domicilio y el escaneo si querías leerte un cómic no había forma de hacerlo como en la actualidad: Destripado en las noticias por las mismas editoriales que lo van a imprimir. En su lugar tenías que desplazarte a estos sitios que eran como kioskos pero hacia dentro en lugar de hacia fuera. Por algún motivo que se crearan estos puntos sirvió para que los editores tuvieran más claro cuántos ejemplares tenían que tirar y, por consiguiente, que comenzara una de las más bellas tradiciones del medio. Reclamar la necesidad de recuperar el kiosko. Ya que estamos, también fueron unas décadas en las que la gente, no cansada de encontrarse en esos lugares, también pensaron que podían organizarse en Asociaciones Juveniles, Asociaciones Culturales, Clubes de distintos tipos. En general, lugares en los que poder reproducir los esquemas de las teleseries juveniles pero con un decorado más pop. No puedo demostrar que esto llevara al estreno en 1990 de House of Cards, pero desde luego que alguno salió corriendo más rápido y lejos que Bryan Singer en la viñeta final del Mortadelo. Por supuesto no es un asunto de nostalgia esto. Todos sabemos que a un Singer se le sustituye con un Ratner y, al final, las cosas no cambian tanto.

05) Años ’80, excepto si preguntas a señores más mayores que te dirán que los ’70, los ’60 o cuando ellos eran jóvenes. Esto funciona siempre así. El caso es que en algún momento comenzaron dos fenómenos paralelos (excepto en el caso de Méndez, que era por y para… Da igual) como es la aparición de revistas y de fanzines. En aquel momento los segundos eran como los primeros pero con menos medios. En la actualidad… ahm… Bueno, en aquel momento, decía, surgieron una gran cantidad de los unos y los otros. En realidad es algo periódico. Quiero decir, algo que pasa de tanto en tanto, no algo que se imprime y luego nadie paga por ello. Lo bueno es que las publicaciones solían tener una sección de cartas que era donde estaban las broncas. Salvo que fuera una publicación, claro. Entonces lo llamaban “Cartas de los Lectores” y también era donde estaban las broncas. Lo importante es que entonces había un moderador, una persona responsable de la sección que tenía que ocuparse de seleccionar qué aparecía. Una tarea fundamental apoyada principalmente por saber cómo deslizar “Esta es la opinión de X, nosotros nos limitamos a reproducirla por su interés para el debate, y recordad, no queremos insultos.” Parece que no, pero aún hoy son un gran ejemplo para todos los señores que siguen fingiendo que su espacio es informativo y divulgativo y que llevan a carroñeros porque hay que conocer todos los puntos de vista y no porque sus diarios estén respaldados por el Grupo Mediático Propietario. Por supuesto cuando eran fanzines/revistas también era importantísimo que se pudiera discutir no solo con los lectores y con las locas decisiones de los periodistas, que a ver quiénes se creen ellos que son diciendo esas cosas -sobre todo cuando está claro que les han puesto ahí por culpa de los MALETINES DE DINERO Y EL TREPISMO- y que ojalá que hubiera una plataforma en la que poder denunciarlo en directo y ver cómo ese trepismo sucede en directo y cómo se produce la creación de ideas, el cambio de opiniones y el borrado masivo de… quiero decir, muchas veces las propias publicaciones tenían una línea muy marcada que favorecía bronca con otras de línea contraria. Una historia tan atemporal que no sabréis si estoy hablando de las broncas entre fanz… revistas de cómics, las de videojuegos o las de manga. Lo que sí os puedo asegurar es que la gente que escribía -en el caso de que no fuera el redactor con pseudónimo, claro. Pero eso no se produciría nunca, claro. Sería como tener a alguien para el correo y que se dedicara a contar sus batallitas con pseudónimo usando la excusa de que no hay cartas.- la gente que, digo, escribía, tenía esa sensación de comunidad que tan útil es para que sigan comprando y para asegurarles que esas historias que han estado escribiendo sobre lo de Hulka y la Tigra son por puro interés de expandir el canon. Claro que sí.

04) Las series de televisión de los años ’60 y subsiguientes habían logrado que un montón de gente intentara organizarse a través de reuniones, convenciones y demás movimientos de información. Sería el Año 1970 cuando se estableciera la Golden State Comic Book Convention, que acabaría cambiando de nombre a… No, no, nada de Héroes. Se pasaría a llamar San Diego Comic-Con. Pero no sería la primera, claro. Durante todos los años ’60 habría distintas creaciones, por ejemplo en 1969 estaría la Bubonicon de Nuevo México, en 1968 la británica Comicon, en 1965 los italianos de Lucca montarían la suya, el Salone Internazionale del Comics, -y tardarían aún en compararla como la Comiket porque hasta el ’75 no la montarían los de Tokio, probablemente porque lo que estaba de moda desde 1962 allí era la Nihon SF Taikai, más centrada en la SciFi- aunque, por supuesto, al gente de la SciFi siempre dicen que ellos estaban antes y mejor y blablabla. Nunca se han pensado por qué la gente procura montar otras convenciones antes que continuar expandiendo las suyas. Pero la cosa es que la Lunacon lleva desde 1957, que en 1948 se empezó a montar una en USA Westercon y otra en UK Eastercon, que en Boston tenían la suya, Boskone, desde 1941 , y que aún tiene que escuchar a la Worldcon (1939) y la Philcon, en el Año 1936, llamándolas novatas. Así que, vale, desde los ’60 hay muchas más porque la televisión está para lo que está y siempre es bueno que haya fanes para que salven tu serie, pregúntale a Cagney y Lacey que lo lograron a inicios de los ochenta. Y, de nuevo, las historias de los asistentes a estos eventos parecen de mundos múltiples, como si lo que unos viven no es lo mismo que los otros, quién iba a pensarlo.

03) Por supuesto antes de organizar todo esto estuvieron los boletines. Grupos de aficionados buscando crear una comunidad por correo que funcionaba más o menos, muchos de ellos centrados en la SciFi mientras otros tiraban por el Terror. Porque si puedes crear broncas no existe motivo alguno para no hacerlo. Además, si vas a escribir cosas que consideras que podrían crear polémica es más sencillo si ocurre bajo cuerda y no puedes decir si fue en el Año 1967 ó 1968 en el que Jennifer Guttridge escribió The Ring of Soshern: Quedaba todavía mucho hasta que en 1974 se publicara en un fanzine un fragmento de slash, no te digo ya para que apareciera FanFiction.Net o Wattpad. Lo que sí que está claro es que no es realmente el primero, pero sí es el primer ejemplo de slash del que tenemos constancia documental y documentada.  Es decir, Alejandro y Hephaistion o Aquiles y Patroclo eran, sin duda, otra cosa. Y, oye, si quieres expandir las posibilidades no exploradas de manera canónica tampoco vamos a entrar nosotros a discutir cómo. Total, luego llegan y te borran todo lo que es Universo Expandido. Así que nada, tú dale.  Y, como decimos, antes de esto estuvieron los boletines y los clubes de aficionados y todo aquello. Al fin y al cabo las Amateur Press Asociation que permitían publicar Boletines Propiamente Dichos y, de paso, a autores no-consagrados o que no cobraban por su trabajo -como lo de ahora pero con menos RRSS- aparecieron ya en los Años ’30. Por ejemplo, la Fantasy Amateur Press Association (FAPA) se fundó en el Año 1937. Y, como siempre, había habido otras APAs anteriores, la National Amateur Press Association (NAPA) es de 1876 y la británica BAPA de 1890.

02) Por supuesto los ingleses están convencidos de que esto lo inventaron ellos, pero piensan lo mismo de casi todo excepto del colonialismo. Y suelen mencionar a Sherlock Holmes, bien por su relación con la promoción descarada, participativa y diferenciadora que hicieron en el Tit-Bits (no, no es lo que parece, pero podría serlo), o por las protestas y muestras de aflicción a su muerte en 1893, o por las cartas discutiendo los personajes como si fueran reales desde ya 1902, o por la creación de dos organizaciones en el Año 1934, Los Irregulares de Baker Street en Nueva York y la Sherlock Holmes Society en Londres. Por supuesto no son las únicas producciones relacionadas, en 1941 Rex Stout escribió ¿Era el Doctor Watson una mujer? mientras que en 1911 Ronald Knox satirizaba los estudios bíblicos en Studies in the Literature of Sherlock Holmes.

01) Por supuesto cada uno barrerá para su casa después. Al gin y al cabo nosotros tenemos no ya el ejemplo perfecto de tipo que de tanto leer decide crear su propia realidad meta en El Quijote. Es que, además, el Quijote tuvo su propio fanfic, El Quijote de Avellaneda, que llevó al autor a despotricar contra esas jugarretas. Y eso no es nada comparado con el éxito de El Cid que llevó a obras como Las Mocedades del Cid. Que también podríamos decir que seguía la obra de, Si a la gente le gusta un protagonista tú dale más. Algo que está tan en boga ahora como cuando se creaban historias de Heracles que poco tenían que ver unas con otras y cuya continuidad se contradecía. Pero, claro, los fanes entonces se hacían llamar Academia para poder disimular. Lo que pasa es que luego dices que cuanto mayor y más difundido un libro más posibilidades de que se creen su propia Academia de discusión, sus broncas, sus reuniones de cosplayers y sus centros de culto y si no mira La Biblia y encima te miran mal. Pero es que según vas mirando para atrás ves que muchas historias tiene personajes que se repiten sin que haya un motivo real para que eso ocurra, y con cambios tan importantes como los que se dan entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. De ahí que todas esas historias y sus versiones anteriores de mitos y leyendas acaben teniendo una extraña cantidad de personajes sospechosamente similares. Tanto Lobo, tanto Príncipe Encantador. Y luego dirán que no había slash con esos dos. ¿Qué será lo siguiente? ¿Que el Lobo y los Siete Cabritillos no es puro furry?

00) Todo lo cuál nos lleva a lo de siempre: Si ha habido toda la vida -todo es fandom, todo es fanfic- y no somos conscientes es o por falta de memoria o por invisibilización. Y si esto pasa con lo nuestro imaginad lo que ocurre con la forma de tratar e invisibilizar a los demás. Así que quizá el asunto es menos si existe ahora un fandom y más…

11) cómo podemos conseguir que el fandom que viene sea más inclusivo, recuerde su pasado, se tome en serio el trabajo de recordar y reivindicar sus investigaciones y creaciones, se habilite huecos para desarrollar trabajos artísticos y, en general, se eviten los errores del pasado. Aunque eso signifique comenzar intentando establecer reglamentos para situaciones complicadas que preferirías fingir que no pueden suceder.

12) Al fin y al cabo no siempre se puede tener todo lo que se quiere, por ejemplo…

XIII) ¿Alguien creyó realmente que podría hacer este -brevísimo- resumen en menos de tres mil palabras?

¡PARDILLOS!

Que por ti no llueve

Es difícil encontrar algo que conmemorar hoy día, supongo que por eso estamos en tiempos en los que las cosas se celebran. Cuanto menos haya que recordar mejor.

Al fin y al cabo celebrar el cumpleaños de algo universal es más sencillo que buscar algo concreto que vaya a causar división. Estoy seguro de que incluso si fuéramos con algunos de los grandes habría alguna queja. Por contra al celebrar abstracciones implantadas con éxito podemos dejar que cada cuál interprete de la mejor manera la leyenda pudiendo centrarse en su visión del asunto antes que en sus hechos.

Por ejemplo, parece razonable que con el centenario de Eisner el pasado 6 de marzo, del TBO ese mismo mes, de Kirby el próximo 28 de agosto, tendríamos alguna posibilidad de conmemorar algo con más tirada que, digamos, a Melville, Bloch o Burguess. Al fin y al cabo es más sencillo hablar de Wonder Woman que explicar como en ese 1917 Ethel Byrne, la madre de Olive -la tercera cocreadora del personaje-, era detenida y encarcelada por divulgar información sobre métodos anticonceptivos, lo que la llevó a una huelga de hambre que fue interrupida mediante su alimentación forzada, la primera vez que en USA se hacía algo así con una mujer. Como decía, los modelos y los iconos.  -Ya habrá tiempo de hablar de La Sirenita.-

Cierto, no tiene nada que ver de manera directa con lo nuestro, pero sí una carga indirecta e ideológica. Aquella que no va a ser celebrada. Sin embargo, y más allá de considerar un error tan comprensible en nuestro entorno actual como reprobable, la reescritura de la historia funciona siempre a medias. Celebrar una franquicia multimillonaria propiedad de uno de los grandes conglomerados mundiales a través de su primera película, candidata a varios premios OscarTM incluido el de Mejor Película, ganadora al final de 7 de ellos, convertida no ya en icono sino en el éxito capitalista de ser la cinta que más recaudó en salas aquel año -algo que, por cierto, podría servir para justificar una celebración alternativa en alguna de las muchas fechas del igualmente popular hombre murciélago- hasta el punto de lograr un especial televisivo y un sin número de expansiones en múltiples formatos, tanto en la parte más cultural como en una auténtica potencia de mercadotecnia; celebrar, digo, el éxito cultural, homogeneizador y capitalista de una obra que caló en todos los estratos parece de una obviedad absoluta y, sin embargo, la confusión entre el sujeto, sus niveles de conocimiento y su culto en años más oscuros ha acabado creando una encantadora leyenda.

Igual que ya sabemos todos que nunca fue fructífera la relación de los superhéroes y el cine,  asistimos a un descuidado olvido de estas características de éxito para centrarnos en lo que de verdad importa: El conocimiento extenso y cuidadoso separa el reflejo superficial icónico de la obra. Saber los nombres de naves y oficiales te coloca en un hueco distinto a decir ¿La de las ensaimadas? o a saber que el éxito fue tal que muchos países probaron suerte a crear sus propios exploits del mismo permitiéndonos disfrutar de Starcrash, Dünyayı Kurtaran Adam, Sette uomini d’oro nello spazio o Battle Beyond the Stars entre otras divertidas creaciones. El conocimiento de unas u otras cosas parece servir fundamentalmente para tres cosas: Disfrutar más profundizando en lo que te gusta, poder montar competiciones de preguntas triviales sobre el tema y decidir cuántos quesitos tiene que poder ganar un Verdadero Fan.

Como repartir quesitos y trazar rayas es una tarea enormemente entretenida para cualquier organización de más de un miembro que se haya acabado creando una cierta narrativa de enfrentamiento es poco menos que inevitable. Al fin y al cabo la misma historia del fandom… pero ya volveremos a ello. La cosa es que al final esa idea que se reflejaba en aquel estúpido decálogo inicial de La Movida Esa y que fue promovido, como todo, por sus posibilidades de sacarle rédito económico -que no creo que haga falta explicarlo más, y que si hace falta sería un lío porque a ver quién recuerda a estas alturas a Ozú o a la gente que estuvo metida en aquel lío- en el que poco menos que se reclamaba una marginalización autoimpuesta por parte de aquellos que tenían a priori una mayor posibilidad de gozar de un privilegio social montándose así quizá no una tribu urbana, puesto que la uniformidad cultural brillaba por su ausencia, pero si un grupito a medio camino entre el ghetto autoimpuesto y el elitismo ostracista, ¡parecían haber logrado crear su propia minoría! Una que gracias a dicho privilegio parecía sencilla de comercializar porque, total, eran chavales de los nuestros aunque un poco paraditos y raros, así que podías meterlo y reírte con… afecto. Sí. Eso.

Total, que mientras unos se dedicaban a construirse una imagen propia resulta que el fandom iba por otro lado. Sorprendidos, ¿verdad? Así que ya ha llegado el momento de hacer un repaso al asunto.

Una de las cosas más divertidas del tema es decidir dónde poner el inicio. Igual que la discusión entre fanfic y exploit -no nos ponemos de acuerdo en cuál de los dos términos es mejor para definir Marvel y DC, como para hacerlo con obras anteriores. Podemos presuponer, claro, que la diferencia está en si la persona que lo hace es aficionado al personaje o solo alguien que quiere sacarse una pasta y le da lo mismo porque ni los conoce. Por ejemplo, Roy Thomas haría fanfic y Bendis haría exploit. Pero en realidad esto viene de antiguo. En Europa el truco estaba en Hércules, en caso de dudas el responsable era Hércules y tirabas para delante. Es algo que luego en el peplum y similares volvería a ser cierto, de modo que al final la iconicidad es esto. También empezaron las secuelas apócrifas y, por si creáis que era original, las precuelas. Por ejemplo, si El Cantar del Cid se convierte en un éxito ahí que estaban ellos para sacar Las mocedades del Cid. Que no significa que sea malo, claro, al fin y al cabo Un cachorro llamado Scooby Doo era un producto bien digno.  Total, que estas cosas toda la vida en la cultura popular. Lo que pasa es que es llegar el Siglo XIX y que, además, se puedan comunicar entre ellos. Que ahí es cuando comienza lo gordo.

Porque entre unas y otras llega el siglo XX así que las cartas entre defensores y detractores, los debates públicos, las broncas en periódicos y revistas dan paso a la siguiente iteración: Que los fanes se pongan de acuerdo en algo. La cosa popular dice -porque para eso lo hacen anglos y barren para casa- que la primera vez que sucedió fue con Sherlock Holmes. Podríamos hablar de todas esas veces que un protagonista había acabado muerto antes pero con trucos tipo Era un semidiós resulta que luego había vuelto a la vida y blablabla. O que habían vuelto a reunir a la banda, que el cachondo de Alejandro Dumas (padre) bien que se montaba un Los 3 Mosqueteros 2 y Los 3 Mosqueteros 3 cada vez que necesitaba pasta (todo el rato) aunque por aquel entonces lo llamaban con nombres distintos estilo James Bond para que no se notara, así que eran Veinte años después y El vizconde de Bragelonne.  (Una nueva muestra de que todo es cíclico es que hayamos salido de allí para acabar en Brangelina) Pero, volviendo al asunto, Holmes supuso un paso más en las escrituras conjuntas.

A finales del S XIX, como decía, comenzaron a aparecer las APAs. Que en este caso concreto corresponden a las Asociaciones de Publicación Amateur. Gente con un interés común que enviaban artículos sobre el tema a una lista de distribución de correo. Solo que en aquel momento el correo era de papel. Podríamos decir que el equivalente es un Boletín de Aficionados a X, pero eso suele llevar a la discusión entre lo que es un Aficionado y lo que es un Profesional y tampoco es cuestión de montar más lío. Como los específicos de fantástico, ciencia ficción y tal fueron creados en los treinta aún podemos volver a Holmes en lugar de hablar de Evan Reed Riale, John Carnell y tal. Total, cuando lleguemos a los años treinta ya tendremos oportunidad de volver a hablar de fanmags, letterzines y fanzines.

Holmes, decíamos, murió en 1893. Su primera muerte, ya sabéis cómo va esto. El caso es que eso no impidió para que ya antes de que terminara el siglo tuviéramos cosas como The Pursuit of the House-Boat, que es una de esas producciones fan que decíamos antes,   hasta el punto de que lo que entonces se podría haber considerado fanfics ellos lo llamaban pastiche. Por supuesto la evolución de las palabras llevó a un punto bastante razonable en la que lo segundo pasó a aplicarse solo a los que se publicaban con intención de ganar dinero; los exploit, vaya. (Lo importante, de nuevo, es la intencionalidad. Si hubiera que medir por los que realmente ganan dinero publicando entonces habría incluso más fanfics). Pero como aquí lo importante es lo importante -y ya hemos visto que haber hubo un poco de todo antes- lo más importante que sucedió con Holmes fue que para 1911 se publicó un artículo paródico llamado Studies in the Literature of Sherlock Holmes, a ver, cada cuál hace la parodia con lo que quiere. Y, además, aquí Holmes no era el sujeto de la parodia, era el medio. Su autor, Ronald Knox, se estaba burlando del New Criticism alemán de La Biblia, y lo que consiguió fue un artículo que circuló entre los fanes de Holmes animándoles a considerar las obras de Doyle como Canon en contraposición a los pastiches. Luego ya podemos hablar de organizaciones como Los Irregulares de Baker Street en Nueva York y la Sherlock Holmes Society de Londres, ambas fundadas en 1934. Asociaciones que parten, entre otras cosas, de considerar como reales esas historias permitiendo juego meta e inclusionismo. Igual que para 1941 ya había gente especulando con si entre Holmes y Watson había algo. -Aunque, claro, lo hacían diciendo que Watson era mujer, como si tuviera algo que ver para el slash-.

Por supuesto a más publicaciones y mayor facilidad para comunicarse más posibilidad de que el fandom hiciera piña. Precisamente por eso fueron importantes que se empezaran a realizar las Philcon en 1936 y luego en 1939 la World Science Fiction Convention. Puntos de encuentro e intercambio entre los fanes que podían, de paso, llevar sus publicaciones e intercambiárselas. Y decimos la ciencia ficción, que llevaba desde la aparición de revistas especializadas en los años ’20 permitiendo secciones de cartas e intercambio de direcciones para los fans (en teoría iniciadas en 1926 por Amazing Stories) que acabaría dando lugar a fanzines como The Comet en 1930. Pero que en un principio hubiera mucho movimiento de estos aficionados en torno a la Ciencia Ficción no significa ni de lejos que fuera el único.

La aparición y popularización de tiras de prensa primero y cómics book después hizo que también entre los cómics. Tardarían un poco más en organizarse -antes llegarían los fanes del horror, por ejemplo- pero llegarían también. Así, por ejemplo, Batman tendría uno de los primeros fanzines comiqueros (¿veis? poniendo Uno de los primeros te ahorras tener que establecer uno como primero)  llamado Batmanía y comenzado en 1964, un par de años antes de la serie. De hecho el propio Julius Schwartz comentaba su existencia en las páginas del tebeo.  Claro que no fue ni el primero ni el único superhéroe en tener un fanzine sobre su figura:

Aunque, claro, ahí ya estábamos a finales de los setenta. En cualquier caso, el cómic estaba y ha estado ahí incluso antes de Live Journal. En los inicios de las Listas de Correos primero, después en los Foros. En fin, en todos esos sitios en los que se podía escribir bien creando nuevas historias o discutiendo las existentes.

La popularización del fandom gracias también a la televisión -que el fanmail no se escribe solo- y su evolución Star Trek mediante (también aunque no solo, vale) con la popularización de términos como Slash nos lleva a considerar la posibilidad de mirar bajo otro prisma incluso trabajo previo. Que eso de un tipo considerando la posibilidad de que dos personajes ficticios mantengan una relación homosexual es el tipo de cosas que hacía Wertham.

Mientras tanto en 1973 Paula Smith escribía un relato en su fanzine sobre Star Trek en el que crearía el término Mary Sue. Sí, una mujer. Ella y su amiga Sharon Ferraro fueron las creadoras y editoras del fanzine Menagerie, además de muy activas en temas de fandom. Por eso decía arriba que no se puede borrar al resto de fanes para meter a los que quieres que te representen.  Algo que se pudo ver en cuanto el término pasó a usarse para referirse despectivamente a cualquier historia protagonizada por una mujer independientemente de las atribuciones de auto-inserción, egocentrismo y perfectismo del mismo.

Del mismo modo que los fan studies fueron lanzados también por mujeres: Joanna Russ, Patricia Frazier Lamb, Diane Veith o Camille Bacon-Smith escribieron sobre el asunto mucho antes de que alguien decidiera que el que lo había si no creado al menos sí popularizado era Henry Jenkins.

Y todo esto antes incluso de que se hubiera abierto Tumblr.

Así que si queréis celebrar cualquier cosa, vosotros veréis. Al fin y al cabo se puede celebrar algo sin fingir que se es uno de esos grupos que han sido perseguidos por la sociedad entera mediante la creación de leyes discriminatorias y la presión asociada de las fuerzas del orden. Pero sed conscientes de que hay una historia detrás, una diversidad detrás, toda una serie de aportaciones y creaciones, de movimientos para mantener el interés a lo largo de etapas distintas, de -en fin- todo aquello que significa que un montón de gente en una enorme extensión geográfica ha encontrado un interés común y ha decidido estudiarla, extenderla o difundirla, dedicarle su tiempo -y sí, pelearse- formando algo nuevo.

Y al final más importante que la de la casita del árbol debiera ser, si tan empeñados estamos en celebrar algo, la existencia de una ya antigua comunidad.