Diablo está en los detalles

Pongamos, por ejemplo, a Diablo. El villano de los 4 Fantásticos. Uno de los peces gordos de la villanía. Según su propia narración, vivió en el siglo XI en España (bueno, entendemos lo que nos quiere decir) donde ayudó a nada más y nada menos que al Cid a tomar la ciudad de Valencia.

No contento con participar en aquello, también ha ido añadiendo detalles a lo largo del tiempo, como que fué torturado por la Inquisición Española…

O que estuvo presente en América para presenciar el genocidio indígena llevado a cabo por Cristobal Colón y su panda.

El tipo afirma llamarse Esteban Corazón de Ablo, que es un nombre un poco curioso para haber nacido en el siglo IX, en algo que él sigue empeñado en llamar España.

Pero lo gordo del tema es que cuando los 4F lo encuentran por primera vez, Diablo tiene un casoplón en Transilvania. Unos 2500 kilómetros a la derecha del mapa de la Península Ibérica.

El tipo a ratos habla en español, como para darse importancia, pero la verdad es que habla fluidamente inglés para ser un mago español que vivió en Rumanía durante siglos. Lo que nos lleva a pensar que quizá, solo quizá…

Diablo no es español. Solo se lo hace.