Contraataca y vuelve a contraatacar

El último suspiro de Norma nos deja esta perlita.

Arrasó en los PicAdlo!s del 2003 con un premio a la mejor serie no hispana con más suerte por haber visto la luz editorial, una nominación a Frank Miller como dibujante no hispano más incomprensiblemente publicado y un premio en la categoría de correero y/o articulista a los críticos que lo defendieron.

Con este bagaje no hace falta decir que desde aquí recomiendo su compra e incluso, en caso de vida o muerte, su lectura. No voy a entrar en las virtudes de sobra conocidas de esta obra pero sí que llama la atención el texto publicitario que Norma nos brinda para convencernos de su adquisición.

“Frank Miller cambió para siempre la concepción del cómic de superhéroes en los años ochenta con El Regreso del Señor de la Noche”

Por fin alguien se digna a decirlo en voz alta (o en palabra escrita). Alan Moore muérete de envidia. Segundón, que eres un segundón, que el que lo cambió todo fue Frankito y tú te aprovechaste del rebufo.

“Ahora ha vuelto con un cómic que explora la evolución del medio durante estas dos décadas…”

Ahí, ahí le has dado. No importa la historia, es una excusa. No importa el dibujo, es un pretexto. No importa el color, es un subterfugio. Lo que importa es que es un estudio del medio. “El medio” al que se refieren se deja a la libre interpretación del lector, supongo.

“… Y una nueva aventura en la que aparecen casi todos los personajes del Universo DC”

¡Atención compradores y lectores potenciales! La palabra clave es “casi“. ¿Pero si aparecen poco más de una docena? Ahhhhhhh, se sieeenteeeeeeee. Nosotros no hemos dicho todos. Hemos dicho “casi” todos.

“¡Un clásico moderno del cómic de superhéroes!”

He aquí una frase irreprochable. Es clásico ya que se publicó hace algún tiempo. Es moderno por que se vuelve a publicar ahora. Clásico + Moderno = Clásico Moderno. No se le puede poner ni un pero.

Ríete tú de los anuncios de furgonetas con padres divorciados que compran el cariño de los niños con piruletas. Esto sí que es publicidad de la buena.

P.D. Aviso a posibles navegantes que quieran dejar un comentario a este post del tipo “A mi me gustó“, “Es que la narrativa del DK2 es la bomba“, “Tiene una doble lectura rompedora” y “Es mejor que el DK1“.
En Adlo! somos respetuosos, por encima de todo, con los gustos personales. Cualquier opinión es válida, este es vuestro sitio, aquí no se os juzgará, no se os discutirá y además os daremos la razón como a los…

Con tres cañones por banda…

Uno de nuestros lectores se preguntaba hace unos dias que como se nos habia podido pasar el utilizar esta portada para uno de nuestros posts.

El motivo es que preferiamos usar esta.

Ya nadie podra negar que los chicos de DC estan mas que dotados.

Claro que si prefieres que empecemos a poner imágenes de Batman con J’onn J’onnz…

Adelantándonos a La Cárcel de Papel

Ya es oficial

¡Ya se conoce el nombre de la editorial que esta primavera empezará a editar las publicaciones de D.C. Comics en español!

Y hasta tenemos una entrevista en que el nuevo asesor editorial de la linea nos cuenta cuáles serán sus primeros lanzamientos: pinchad aquí para leerla

Los excesos de las comilonas navideñas

Esta maravilla de historieta salió en el nº5 de Lois Lane de 1958. La acción se inicia cuando Lois sufre un espectacular aumento de peso por efecto del rayo de un científico (mira que perdían el tiempo en cosas raras los científicos de los años 50, estando aún por inventar el teléfono móvil o el mando a distancia). El caso es que a partir de entonces la mayor preocupación de la protagonista es evitar a Superman porque si la ve así no querrá casarse con ella (recordemos que casarse es el auténtico objetivo de Lois Lane durante esta década, como toda mujercita WASP que se precie). Podría destripar el final de este tebeo, pero creo que es mejor que bombardeeis a e-mails a Norma para que publique en castellano el Lois Lane Archives vol. 1 donde se incluye esta auténtica joya del arte secuencial