Un héroe real

“”Al principio del renacimiento los artistas eran también científicos y filósofos. El legendario artista Neal Adams retoma esa tradición.””

Así comienza una jugosa entrevista en la web de Silberbulletcomicbooks al grandisisisisímo Neal Adams. Estructurada en 5 partes, Neal y su ego nos cuentan su vida y milagros. Un apasionante viaje desde sus inicios en esto del artisteo hasta nuestros días.

Aunque la entrevista no descubre nada nuevo en el carácter de este genio sí que me ha llamado la atención la fábula en la que Adams nos cuenta una anécdota de la que se desprende que TODOS los dibujantes que trabajan hoy en día en las grandes editoriales americanas le deben algo. Y no se refiere a la influencia de su dibujo (que también)

Producciones Neal Adams presenta…
De cómo Neal Adams salvó a los artistas y otros milagros
por Neal Adams

Cuenta la leyenda (o sea, él) que en la década de los 70 llegó a las oficinas de DC Cómics y por el rabillo del ojo vio a un becario guillotinando un montón de páginas originales. Raudo y veloz se dirigió hacia allí y al escuchar que cada tres meses se tenía que destruir todo aquel material ordenó en tono amenazante al hombrecillo que parara hasta que él volviera. Luego, se dirigió a la oficina de Carmine Infantino y tras exponerle la situación lo amenazó con no volver a trabajar en DC si la compañía no cambiaba esa política denigrante. Ante tal amenaza, DC Comics se rindió y hoy en día todos los dibujantes tienen derecho a que se les devuelvan sus originales.

Fundido en negro y The End.

Es raro que después de tantos años trabajando como dibujante no se diera cuenta de que los originales se destruían hasta ese día.
Es raro que de a todos los dibujantes que se quejaron anteriormente sólo a él le hicieran caso.
Es raro que el cambio de política fuera por culpa de ese incidente y que hasta 7 años después DC no comenzara a devolver originales a los autores.
Es raro pero puede pasar.
Un día discute y a los 7 años se devuelven los originales. Causa y efecto que lo llaman.

Películas aparte, la entrevista nos deja algunas novedades como cuando Adams habla bien de algunos colegas (¡Novedad mundial!), se refiere a sí mismo en tercena persona o nos cuenta cómo pudo trabajar en Marvel y DC al mismo tiempo tras amenazar a Stan Lee con marcharse de la editorial (sí, también amenazó a este) .

En la 5ª parte de la entrevista nos encontramos con su ya clásica teoría científica y recomiendo su lectura a las mentes despiertas que sufran de insomnio y no tengan un “slice of life” a mano para remediarlo.

Lo dicho, entrevista a Neal Adams. Un héroe moderno. Un renacentista.

Haz el amor y no la guerra

Para variar un poco hoy no habra portadas con Batman, Robin y Superman, se acabo el dudar de la heterosexualidad de estos tres heroes. Hoy hablaremos de algo de lo cual cierta superheroina parece tener una gran necesidad…

Obviamente hablamos de su necesidad de luchar contra el mal ¿O alguien imaginaba otra cosa?

¡¡Bachalo-mon digievoluciona en… Bachalo-nator!!

La teoría de la evolución es curiosa. Las especies sobreviven a través de un proceso de selección natural gracias a su capacidad de adaptación al medio que las rodea. Por lo tanto, se supone que la evolución es buena. Excepciones como el ornitorrinco o Ámbar (a.k.a. Tamara) no hacen más que confirmar la regla.

Chris Bachalo no es una excepción. La evolución artística de este dibujante demuestra que la adaptación al medio es imprescindible para sobrevivir en la jungla editorial.

En sus inicios no se preocupaba nada más que de contar las historias. Su simpleza narrativa no obligaba al lector a releer cada página para entender que pasaba. Sus composiciones de página no te volvían loco. Sus viñetas no eran recargadas… En conclusión, era un principiante que no entendía que la espectacularidad se tiene que anteponer a todo lo demás. Que un tebeo está para mirarlo y no para leerlo, que mucho es sinónimo de mejor y que si te pierdes pues te jodes y te buscas mejor.
Hoy en día un dibujante tiene que ser la estrella. Los juntaletras, los calcadores, los del fotochop e incluso los lectores no dejan de ser un mal necesario.

Entre muchas otras cosas, las expresiones faciales de sus personajes son un ejemplo muy claro de su crecimiento como artista.

De dónde viene y hacia dónde va Bachalo se plasma en las caras de sus protagonistas. La sutileza, la elegancia y el sentimiento (noñerías al fin y al cabo) han evolucionado en algo que sólo se puede definir como indefinible. Lo sucio es bello, la rayitas molan y en cada viñeta nos aguarda una sorpresa

Ojalá en el futuro, este adalid de la teoría de la evolución, siga por este camino. Si es así, nos esperan grandes obras y cantidades industriales de muecas imposibles, cuerpos retorcidos y páginas ilegibles.

Adlo! ama a Bachalo. Pero cuidado, al de ahora.