Siendo (poco) social en marzo

Esto es lo de marzo en mi Tuiter. No, no he estado muy locuaz…

Dos por el precio de dos

-Oiga, Don DiDio…
-A ti no te conozco. ¿Eres un becario nuevo?
-Sí, del departamento de ventas
-De acuerdo, puedes llamarme Dan
-Como usted quiera, Don Dan
-No, no me refería a… Mira, ve al grano
-¿Sabe usted su idea de poner dos portadas a cada uno de los tebeos que sacamos?

Batman 43

-Sí, claro, mi brillante estrategia gracias a la cual cada friki compra dos veces cada tebeo para tenerlas todas
-En ventas hemos hecho un estudio de mercado y… no funciona
-¿Cómo que no funciona?
-Verá, los clientes no compran dos veces el mismo tebeo porque… creen que las portadas son para elegir una
-¿Para elegir? ¿Y eligen quedarse sin una de ellas? ¡Seguro que se bajan la otra de internet, esos malditos ratas!
-El caso es que creemos que estamos pagando a dos portadistas para vender los mismos ejemplares que si solo pagáramos a uno, y que deberíamos rectificar
-¡Dan DiDio nunca rectifica! ¡Si acaso hace pequeñas correcciones sobre la marcha para acabar volviendo suavemente a lo anterior, pero rectificar jamás!
-¿Está usted seguro?
-¡Claro! ¡Probaremos una nueva estrategia! Becario, ¿sabes lo que hacemos cuando queremos de la Liga de la Justicia compren Aquaman?
-¿Una historia que empieza en la Liga de la Justicia pero termina en Aquaman?
-¡Eso es! ¡Así que haremos eso con las portadas! ¡Haremos portadas que continúen, para que tengan que comprarselas todas!

Batman 44

 

BENDIS IS COMING!

-¡DiDio! ¿Se puede saber qué es este churro?
-Pues el anuncio de que Brian Bendis va a escribir las series de Superman para DC. ¿No te gusta, Diane?

bendis 1

-¿Cómo me va a gustar esta porquería malparida en cinco minutos con el Paint?
-Tienes que admitir que para haberlo improvisado el diseñador justo antes de mandar los tebeos a imprenta no está mal
-¿Improvisado? ¡Llevamos meses anunciando en entrevistas y redes sociales lo de Bendis!
-¿Te quieres creer que tenemos en plantilla al único maquetador de la industria sin cuenta de Twitter?
-¡Esto no puede quedar así! Os doy tres semanas a ti y a tu maquetador para que hagáis otro anuncio de lo de Bendis para arreglar la situación, ¡y esta vez que no sea una chapuza de último minuto!

[Tres semanas después]

-¡DiDio! ¿Pero esto qué es? ¿PERO ESTO QUÉ ES?

bendis 2

-Pues el segundo anuncio
-¡Si es igual que el primero!
-¡De eso se trata! Si el segundo anuncio es tan cutre como el primero, la gente pensará que el primero lo hicimos así aposta. ¡Crisis de imagen solventada!
-¡Se acabó! ¡Es la gota que colma el vaso! ¡Me tenéis hasta el gorro tú, tu diseñador y todos tus amigotes! ¡Me las piro y ya veré cuándo vuelvo! ¡Si vuelvo!

Tuvo un Sueño

Quién nos lo iba a decir allá por 2012 cuando Arrow llegó a nuestras vidas que sólo iba a ser la primera de un complejo entramado de series llamado a formar el Arrowverso Deceíta. The Flash supuso abrazar completamente el género superheroico tanto en lo referente a los superpoderes como al universo compartido. Supergirl ya andaba haciendo crossovers con ellos antes de compartir cadena y Legends of Tomorrow supuso su punto final a su peculiar Fase 1. Su Vengadores, su Liga de la Justicia (ojo, la animada).

En este panorama Black Lightning supone una rara avis por su ambiguedad respecto a la continuidad compartida. No parte de un gestalt tan diferente que justifique su separación ni lo hacen sus coordenadas socioculturales si consideramos que las de Luke Cage no eran incompatibles con su decidida pertenencia al Netflixverso Marvelita. Disquisiciones aparte resulta indudable que estamos ante otra sólida propuesta de un Greg Berlanti en el nadir de sus facultades creativas.

Aparte de lo ya expuesto existe un motivo por el que Black Lightning sobresale por derecho propio no ya en entre el resto de series pijameras uniformadas sino entre el completo (y complejo) panorama audiovisual presente en esta Era Dorada de las Series™

Su POLLON.

Su POLLON no había aparecido con anterioridad en ninguna de las otras series del Arrowverso y si bien es cierto que no hemos podido verlo en todos los episodios de la suya su presencia se deja notar de sutiles maneras. Quizá deberíamos preguntaros por qué no se han escrito críticas alabando su excelente POLLON pero, ay, en este humilde blog estamos acostumbrados a fijarnos en esos elementos obvios cuyo patente y rotundo peso específico nadie más se atreve a subrayar.

Y el POLLON de Black Lighting lo es.

De la misma manera que lo fué el POLLON del olvidado Blade televisivo. Lamentablemente olvidado porque ese es el tan principal como obvio elemento que hermana a ambos personajes por encima de épocas o editoriales.

Ambos contaron con ese firme pulso montador de Marc POLLON que tan bien hemos aprendido a reconocer y cuyo futuro le depara una sin duda larga carrera trufada de éxitos. Creedme cuando os digo que en años venideros, por mucho que a algunos pueda molestarle…

…vamos a ver al POLLON de Black Lightning por todos lados.

 

Matematicalendario

No nos cansamos de alabar los Años Noventa por su influencia en los comic-books. Nunca un nombre de década ha dicho tanto. Y pocos autores han definido esos Gloriosos Años como ROB! Liefeld. Y como ROB! inició su Gloriosa Andadura ante el gran público con Halcón y Paloma se tiende a encasillar a obra y personajes como noventeros.

Pero que no os engañen músculos y pistolones. La Mítica Miniserie Original data de 1988, y la serie regular derivada de la misma, cuya primera portada teneis arriba, es de 1989. Se trata por tanto de una serie ochentera.

La diferencia entre ochentero y noventero es radical y drástica. De hecho, la serie regular de Halcón y Paloma (1989-1991) constituye un mirador de excepción para darse cuenta de ello. La primera escena de la primera página del primer número, dibujado por nuestro amigo Greg Guler, grita “¡Ochentas!” por todos lados.

Típico escenario random de campus universitario con cemento, chavales leyendo el periódico en el suelo, y sobre todo la moda. Esos ropajes, esos colores, ese entalle de los pantalones y esas camisas bien metidas por dentro. Eso era juventú. Que bien peinados ellos y cuanta laca ellas.

Es ver a estos muchachos tomando un malteado tan formales, tan sonrientes, tan pulcros, con tan buena educación, que casi dan ganas de votar a Ciudadanos ¿cuándo se echó a perder nuestra juventud universitaria?

La estética ochentera impregna todo este episodio de 1989. Claro ejemplo es este duro inspector de policía. La dureza viene demostrada por el mullet, los walkman y ESA CAMISA.

Esa camisa. No había color informático todavía, pero ser colorista en los Ochenta era deporte de riesgo.

En episodios posteriores, siempre en 1989, se mantiene la tendencia estética en protagonistas y secundarios.

Camisas por dentro, hombreras, peinados, diseños en los jerseys…fue por esa época por la que Romita Jr se desmelenaba cambiando uniformes en la Patrulla-X.

 

Hasta que nos plantamos en el número 22 de la serie, con fecha de portada Marzo de 1991, aparecido en tiendas en Enero. El primer episodio de la serie en la década de los Noventa. Sí, al igual que el siglo XXI comenzó en 2001 las décadas no empiezan por cero, sino que terminan. Aunque este número no lo dibuje Guler, fijaos en la portada:

Dureza, energía, dientes, gafas de sol y barba de tres días. Testosterona. Bienvenidos a los Noventa. Casi seguro que el nombre del malo en dos palabras en vez de en una sola fue un error de transcripción.

Y en el interior el bueno de Hank/Halcón que va dejando atrás su pulcritud ochentera.

¿Que si el cambio fue tan radical? acabamos de ver el número 22, volvamos al 21, del mes anterior ¿era ochentero?

Lo era.

Pudo haber sido casualidad, por el cambio de dibujante… Vale, pues vamos entonces con el último número dibujado por Guler, el 27, con fecha Agosto de 1991. No es sólo la barba, no.

Es que Hank ya nos lleva la camiseta por fuera.

Y nuestro amigo inspector…

Uniforme, pistola, barba y el mullet recogido en coleta.

No hablamos de una evolución de décadas o años, sino de un número al siguiente, de un mes al siguiente, el mes que marcó el paso de los Ochenta a los Noventa.

CONCLUSIÓN: Los Noventa eran TAN importantes y necesarios que llegaron en seguida. No le dieron a los ochenta ni tiempo a empaquetar y despedirse.

AVIV s’Ö9!!