Novedades Zinco: julio de 1995

Los más observadores os habréis dado cuenta de que nos hemos saltado el listado de novedades de junio. Lo que pasó es que Zinco a estas alturas solo publicaba este listado en las grapas de Superman y en alguna otra suelta más, y en junio de 1995 no publicaron Superman (pasa del 18 en mayo al 19 en julio), así que ese mes no hubo página de novedades. Para compensar, el listado de julio incluía también los tebeos publicados en junio

Novedades Zinco: mayo de 1995

El crossover del momento era Hora Cero, con Jurgens poniendo parche sobre parche y de paso masacrando a la recién resucitada Sociedad de la Justicia en unas pocas viñetas. Por fin se edita el Flash de Carlos Pacheco, y también (en su segundo intento) el encuentro entre Lobo y Deadman. Como curiosidad el Superman 18 sí salió en fecha, pero sin el «18» en portada. ¡Ups!

Los últimos posteos del año 20

Diciembre fue más o menos así

¡Manos arriba!

¡Coño, Matt, qué susto me has dado!

¿Qué dices? ¿QUE TE DÉ LA CARTERA Y EL MÓVIL?

Joder con la crisis, al final era verdad que el mundillo se iba a acabar en dos años. Pero no, lo siento, no puedo dártelos.

Sí, sí, claro que me creo que vas a dispararme. Que estás mu loco y eso, que hasta aquí hemos llegado, que se ha acabado lo de ser un chico bueno.

Y no, no dudo de que me puedas acertar. Que aunque seas ciego se que tienes esos sentidos animales… ¿instinto arácnido? Ah si, «sentido del radar».

Verás, no puedo entregarte ni mi cartera ni mi móvil…

…porque se los he tenido que dar a uno de la competencia que ya me ha atracado dos estanterias más allá. Que se está poniendo de un peligroso lo de venir a la libreria de tebeos que esto parece el Bronx de 1972.

Control de daños

Hay un viejo proverbio que dice que puedes robarle la cartera a un hombre y hacerle más pobre ese mes. Pero que si le coges de joven y le enseñas a jugar a las Magic, será pobre toda su vida. La historia del popular juego de Cartas Coleccionables ha estado vinculado de forma importante a la industria del cómic, en buena medida por haber sido la tienda especializada el principal punto de venta de ambos productos (por mucho que haya quien quiera atribuirle su desembarco estatal a una librería de libros). Si los aficionados pastan en el mismo pesebre, a nivel empresarial podemos encontrar tres cuartas partes de lo mismo. Artistas del cómic como Geoff Darrow o Bill Sienkiewicz han ilustrado algunas cartas de Magic, mientras que algunos de sus ilustradores más populares, como Kev Walker, han acabado trabajando para Marvel.

¿Vamos a hablar de Magic, entonces? Solo un poquito, os lo prometo. ¿Y por qué? Porque vamos a hablar de control de daños. En 2015 las novelas y otros complementos narrativos que amplían el lore que da contexto a las cartas del juego incluían al primer personaje Trans de su historia, Alesha la que sonríe a la muerte. Hasta le dieron una carta. En una época marcada dentro del ambiente friki por el Gamergate, aquello supuso un paso de gigante. Formaba parte de un movimiento empresarial integral en Wizards of the Coast, propietaria de Magic the Gathering (y a su vez, subsidiaria del gigante Hasbro). En 2014 la otra gran propiedad de Wizards, Dungeons & Dragons, estrenaba una 5ª Edición que introducía por primera vez de forma explícita personajes trans o no binarios. Y desde 2017, personajes LGTB en sus módulos y expansiones. A pesar de algunos sonoros tropiezos.

Pero ya sabemos cómo son las cosas en la industria, en 2017 las oficinas en las que se gesta Magic The Gathering sufren la llegada de Nic Kelman. La labor de Kelman es coordinar e influir sobre todo el contenido narrativo del juego, es decir, su lore, las novelas y potenciales productos audiovisuales (videojuegos y otros proyectos)  que influyen en las narrativas contenidas en el juego de cartas. ¿ Y quién es Nic Kelman? Si queréis un resumen en lugar de un análisis pormenorizado, Kelman logró relativa relevancia en 2015 con su novela Girls, en la que incluye varias escenas de sexo explícito entre hombres adultos y chicas adolescentes y comentarios misóginos de todo tipo. Además de eso, su página web y la entrada de Wikipedia (que claramente se ha escrito él mismo o algún becario de Wizards) dicen que ha trabajado para Warner Bros y ha sacado una novela ilustrada con Dark Horse (os prometo que esto tiene que ver con los cómics).

La llegada de Kelman a Wizards no tuvo demasiada repercusión en un primer momento, pero algunas cosas empezaron a sentirse diferente desde la parte más sensibilizada políticamente de la comunidad. Desde hace unos años la artista de Magic Terese Nielsen estaba en el punto de mira por sus vínculos con grupos de extrema derecha anglosajones como QAnon. En 2019 a Autumn Burchett, cara conocida en los grandes torneos de Magic y persona no binaria, se le obliga a retirar de su mazo algunas cartas “personalizadas” con lemas anti-tránsfobos escritos sobre algunas ilustraciones de Nielsen. Aunque finalmente Wizards anunció explícitamente el fin de su relación con la artista, lo cierto es que esa comunicación llegó un año después de la polémica con las cartas customizadas de Autumn Burchett. Sin que Wizards haya hecho nada por reparar a Burchett por la situación insólita y desagradable que provocaron. Hay que decir que Nielsen se disculpó en redes sociales por cualquier malentendido e indicó que apoya al movimiento LGTB.

Pero en 2020 saltó la liebre por otra cuestión, en este caso, el racismo. Tras algunas publicaciones del equipo de Wizards en redes sociales, parte de la comunidad de jugadores criticó el “tokenismo” aplicado en este caso. La cosa desembocó en la demoledora declaración The Wizards I Know de Zaiem Beg, jugador de renombre y persona influyente dentro de la comunidad online de Magic. En su texto, Zaiem denuncia el racismo estructural dentro de la organización laboral de Wizards y la forma en que creadores y empleados racializados se exponían a consecuencias más severas que sus compañeros blancos por cualquier cosa. Al final del texto, Zaiem comentaba de pasada la existencia de una polémica carta de los primeros años de Magic, Invoke Prejudice.

Harold McNeill, te quedaste a gustísimo con esta ilustración.

¿La respuesta de Wizards a estas acusaciones? La eliminación del juego de Invoke Prejudice. Es decir, la estructura se mantiene absolutamente igual, el racismo interno igual. Pero eh. La carta. La carta ya no existe. Irónicamente, un par de días antes eBay ya había anunciado que iba a dejar de poner a disposición la compra de la carta, así como de Crusade, por su contexto potencialmente ofensivo. Crusade también sufrió el mismo baneo, así como otras cartas cuyas ilustraciones o títulos aludían a cuestiones igualmente problemáticas, como es el caso de Pradesh Gypsies o Imprison. Una semana después, Wizards lanza un anuncio sobre su intención de reducir la potencial carga racista presente en Dungeons & Dragons. El resultado es que si ahora buscas el nombre de Wizards of the Coast o el juego Magic the Gathering relacionado con el racismo en Google, casi todos los resultados se hacen eco de estas medidas, puramente estéticas, tomadas como control de daños.

¡Os dije que esto tenía que ver con los cómics! 

Bueno, resulta que en octubre de 2020 Ray Fisher (Cyborg en el Universo Cinematográfico DC) da una entrevista a Forbes ahondando en su denuncia de la discriminación y racismo que sufrieron él y otros profesionales durante los rerrodajes de la película de la Liga de la Justicia. En esta entrevista, Fisher extiende la denuncia a otros cargos de Warner y DC, entre ellos, Geoff Johns. Esto quiso coincidir con que algunos ex-trabajadores de DC Cómics salieran a denunciar el racismo que había perjudicado a sus carreras dentro de la editorial. La reacción de DC de momento ha sido despedir a Ray Fisher y eliminar a su personaje de los planes cinematográficos del futuro.

Y dos semanas después del despido, Bleeding Cool publica que el villano Black Adam (del que recordemos, en algún momento debería salir una película) va a ver su nombre cambiado por completo por parte de DC. El nombre elegido para este cambio sería SHAZADAM. Al final resulta que no era verdad. Solo una oportunidad de oro para Bleeding Cool alentase a su audiencia a dejar comentarios racistas.

Pero, ¿y si no fuera así? ¿Y si DC, que ya conoce a los de Bleeding Cool y les tiene cogido el pulso, hubieran mandado la preview mostrando el nombre de Shazadam intencionadamente? ¿Y si la idea era provocar un gran debate sobre el racismo o no de DC a partir de una trivialidad que se iba a desmentir unos días después? En resumen, ¿y si todo forma parte de una elaborada estrategia de control de daños? Hablamos de la empresa que pensó que era una buena estrategia para añadir diversidad cambiar la raza de un personaje para que fuera una mujer de color… y eligieron un personaje cuyo nombre contiene la palabra Black.

Y mientras tanto, en la competencia, y bajo las narices de su editor Akira Yoshida:

Menos mal que en 2021 ya no hay racismo en la industria.

La Green Lantern

Por muy molón que sea el concepto y el diseño del uniforme, tenemos que reconocer que el nombre es bastante de loser. Es decir, si te dicen Flecha Verde, lo entiendes ¿verdad? va de verde y tiene flechas ¿Qué pasa entonces con Linterna Verde? pues que va de verde y va armado con…¿una linterna? pues no, con un anillo.

Vale, para atenernos a la verdad deberemos decir que el poder del anillo procede de la recarga periódica del anillo desde la linterna. Si es que eso es una linterna, pues los términos con los que más se define suele ser «power battery» o «power lamp«. Lo llaman lamp, pero al héroe lo nombran Lantern. Si es que el único que parecía ir armado de verdad con una linterna era el Starman de la Golden Age.

¡Mirad, por ahí viene Anillo Verde! al trasto ni lo llaman linterna ni casi ni lo parece. El logo del pecho, preguntadle a cualquiera qué puede representar. Muchos os dirán que es una representación del anillo. Tras ochenta años podemos decirlo, el nombre no estuvo muy atinado, pero el poder de la costumbre marca.

Tan poco sentido tenía el nombre para los traductores que cuando Vértice, en su costumbre de sacar el material más random de las editoriales que pillaba, tuvo a bien editar a Green Lantern/Green Arrow post-Neal Adams, lo tituló con el nombre que les pareció más comercial.

Que además llevaba una perilla molona.

Bueno, el nombre más comercial siguiendo siendo fieles a la realidad, claro, sin tomar la senda Novaro (que tantas veces siguieron tantos despues).

(por cierto, que el material contenido en aquel volumen Vértice prácticamente se corresponde con el que lleva el tomo Space Traveling Heroes aparecido hace unos meses en las Américas,…

…material que en pocas semanas tendrá edición en castellano.

Ellos lo hacen porque tras abandonar la publicación en formato Showcase Presents, continuan la edición cronológica en este nuevo formato, un poco como con los tomos de la Legión de Super-Heroes empalmando con donde se quedaron en los Archives, si es que su número 13 realmente existió. Y aquí lo hacemos porque ellos lo hacen.)

Nombre inapropiado, de acuerdo. Pero pasa como ocurrió con los mutantes, que sin tener muy claro qué significaba la X aquella, les fueron llegando los Factor, los Force, los Statix, los Oro, los Rojos, los Azules… Al cruzado esmeralda le llegaron los Green Lantern Corps, los Red Lanterns, las Tales of the Green Lantern Cops, las linternas de colores…la Linterna se convirtió en marca.

Poco margen de retitulación tenía Grant Morrison al estrenar volumen de las aventuras de Hal Jordan en 2019. Se conformó con añadirle un The. The Green Lantern. El Linterna Verde. Hal Jordan.

«¡TEMED MI PODER!«, reza la entradilla de la portada, sin aclarar si se refieren a la actitud parapolicial de Hal Jordan o a la labor de Morrison en el título. Pues en la constante evolución del escocés, ha pasado de contar cosas complejas de una manera sencilla a contar cosas sencillas de una manera compleja. Morrison y Sharp se quieren, se gustan, y se regodean en qué cuentan y cómo lo cuentan. Si rascas un poco las aventuras son sencillas, pero con esos dibujos y esa prosa no lo parecen. Tiene que ser así, pues cuando tratas con culturas alienígenas ni las anatomías se corresponden ni mucho menos las experiencias sensoriales. Es el Morrison ese que en cuanto puede te suelta eso de «Los campos vainilla proyectan destellos fétidos por el holo-restaurante de fósiles con sus elegantes trajes de refrigerador«. Un martirio también para traductores y rotulistas, que son los que se lo tienen que leer inevitablemente con algo de detenimiento. Yo sospecho que entre los lectores si hay mucho párrafo así, al poco lo miran en diagonal.

Todo esto junto viene a explicar qué pudo haber pasado en el número 7 de El Green Lantern, que transcurre con un Hal Jordan perdido en un universo nuevo que resulta ser el interior de su propio anillo. No, no es spoiler, pues el spoiler se hace a los lectores interesados, y se supone que los lectores interesados, aunque no hayan leido todavía su ejemplar…

…se supone que al menos han mirado la portada.

Es una historieta de las duras, con mucho texto de campos vainilla para detallar ese nuevo universo y conseguir sorprender a los lectores que hayan llegado al tebeo sin verse la portada.

Pero cuando llegamos al descubrimiento, podemos empatizar con el problema que se plantea, pues el anillo se está quedando sin carga, y de hacerlo toda esa civilización allí contenida se desencarnaría. Lejos quedan ya las barritas de poder que definían el nivel de energía de Spawn a lo Street Fighter, ahora los anillos de poder van cantando porcentajes de manera regresiva, y eso sí consigue inquietarnos. Nos identificamos con su angustia, pues ahora todos sabemos bien lo que es llevar en la mano un dispositivo de altas capacidades que debe ser recargado al menos una vez al día que se está quedando sin batería, y tener que buscar, encontrar y pedir un cargador compatible, y llegar con él a una toma de corriente antes del temido fundido en negro.

Suma por tanto el nombre, la marca, el Morrison, los campos vainilla, los textos y los diseños. Sumalo e intenta comprender a Felip Tobar, traductor.

Pues Jordan consigue salir de aquella realidad instantes antes de que suene el fin del modo de ahorro de energía. El momento es crítico, todo está a punto de irse al traste, no queda apenas tiempo y ¿qué es lo primero que pide?

Comprendédmelo. Tan sólo os pido eso.

Aunque sea por una vez, echad la culpa a los campos vainilla.

Novedades Zinco: marzo de 1995

¿Qué pasa si en algún momento Zinco se queda sin material de Lobo que publicar? Pues se saca el quinto anual de LEGION (grupo del que formaba parte el czarniano) y se le cambia el título a «Lobo 007», con to el morro. Por otra parte confirmamos que si Neil Gaiman firma algo Zinco va a publicarlo, aunque sea la lista de la compra. En la parte positiva empieza la edición en tomos del Flash de Mark Waid (¡en teoría!)

Aún quedan posteos del año 20

Como son de noviembre esta es la única forma que tendréis hoy de leer tuits sin que os destripen el nuevo capítulo de Wandavisión

Novedades Zinco: febrero de 1995

Con la serie regular de Superman como única superviviente de la masacre de enero es el momento de traer de vuelta al incombustible Lobo y de continuar con el Batman de la armadura (¿recordáis cuándo se publicó el Batman: La Cruzada nº1? en marzo de 1994). Pero la joya del mes es sin duda Amor Loco, una obra atemporal que pervivirá en la memoria de los aficionados (y en la de los editores cuando buscan material a reeditar)