Everybody is a critic

Nos metemos en la intimidad de chez Liefeld, donde los peques de la familia evaluan el último gran bombazo del autor, el primer número de Image United, realizado al mogollón por los siete grandes miembros de Image, a los que se ha sumado a última hora un tal Jim Lee con una portada alternativa. Podríamos estar ante una nueva forma de hacer crítica en la Red.


ROB!, siempre innovando.

Cubrirse las espaldas

Escribir sobre tebeos cada día es más difícil. La satisfacción que se sentía antes ha desaparecido. Da igual que se escriba en un medio generalista, de forma profesional en una revista especializada, por puro vicio en un blog o página web o de manera espontánea en un foro de internet.

Hoy en día ya no se respeta nada y cualquiera que sepa juntar tres palabras en una frase tiene la poca vergüenza de poner a caer de un burro cualquier razonamiento. Horas y horas de búsqueda de referencias, de consulta de documentación y de redacción cuidada se pueden ir al traste por la opinión de cualquier descerebrado.

Ante esta realidad, al escritor no le queda otra que insertar escapatorias que le permitan fajarse con elegancia y que, además, pasen inadvertidas a los ojos del lector.
He aquí tres pequeños trucos que pueden ser de utilidad al escritor principiante.

1. Utiliza «La media».

Seguramente habrás leído algún tebeo que te ha gustado y te apetece compartir las buenas sensaciones que te ha dejado con la comunidad comiquera pero no te atreves porque tienes miedo. Sabes que por su género, por sus autores e incluso por su formato te van a amargar la existencia por decirlo. El que los gustos son subjetivos ya no vale. ¿Qué hacer en estos casos? Utilizar «la media» siempre al final de tu texto.

Puedes escribir cientos, miles, incluso millones de palabras elogiando una obra, un autor o una edición sin rubor alguno. Despáchate a gusto. Pero siempre al final, y a modo de conclusión inserta la frase «un tebeo superior a la media»

¿Mi media o tu media? Nadie va a calcular la media. Nadie sabe cómo se calcula la media. Nadie conoce cuántos tebeos se cuentan para hacer esa media.

Ante cualquier ataque de la gente que no opina como tú siempre podrás decir que la media es muy baja. Así podrás seguir manteniendo tu opinión y a la vez estar de acuerdo con los que no la comparten.

2. El entretenimiento nunca es suficiente.

Compras un tebeo. Lo lees. Te entretiene. Hasta aquí todo está bien. Que pases un rato entretenido es motivo suficiente para recomendarlo ¿Verdad?. ¡¡Meeeeeeeeeeec!! Error de novato.
No te mojes, alma de cántaro, que si lo haces te van a dar hasta en el velo del paladar.
Utiliza siempre la coletilla «y poco más«.
En teoría, si ago es entretenido y encima tiene algo más (aunque sea un poco) es algo bueno pero por una extraña perversión del lenguaje, cada vez que leemos que algo «es entretenido y poco más» nuestro cerebro lo que recibe es que es una porquería.
¿Cómo hemos llegado a tener esta extraña percepción? No lo sé pero lo que importa es que funciona. Es algo bueno y algo malo a la vez.

3. Cualquier tiempo pasado fue mejor.

Siempre, siempre, siempre hay que comparar. A la hora de escribir bien sobre algo es necesario que el lector conozca tus gustos para hacerse una idea. Lo malo es que por ahí te pueden pillar.

Utiliza la comparación preventiva. Si un tebeo, autor o editorial te gusta pon siempre una comparación que lo deje por debajo de otro. Puede parecer una incongruencia pero en realidad funciona.
Si la nueva etapa de Calremont/Davis de La Patrulla te gusta di que está bien pero que no son el Claremont y el Davis de sus mejores tiempos. ¿Miller en Sin City? No es Born Again pero…, Moore en Top Ten es diferente al Moore de Watchmen, etc…
¿Captáis la idea? Estás de acuerdo con cualquiera que diga que no le gusta.
En el caso de que te ataquen diciendo que, por ejemplo, tampoco les gusta Watchmen siempre podrás usar el método de «la media«.

Y hasta aquí hemos llegado. Estos han sido sólo tres trucos de los cientos que podéis utilizar para ecribir sobre las obras que os han gustado (otro día hablaré sobre las obras que no os han gustado). Si a partir de ahora empezáis a leer con detenimiento diferentes textos en diferentes medios seguro que encontraréis muchos más.

El objetivo es siempre dejar clara tu opinión, razonarla objetivamente, posicionarte con firmeza y ser tajante en tu argumentación. Una vez hecho todo lo anterior sólo queda dejar una puerta abierta a la duda por lo que puedan decir.

Bucle criticón

En el último tomo de Powers editado por Planeta, el locuaz B.M Bendis, nos deleita con el siguiente diálogo.


[Pulsa sobre la imagen para ver una versión ampliada y poder leer
todas las palabras que es capaz de meter Bendis en un bocadillo sin quemarte las pestañas]

Lo más normal en estos casos es dejarlo pasar, haces como que no va contigo, te dices a ti mismo que la cosa no es así y te auto convences de que es un diálogo que no va contra nadie y que carece de doble sentido.
Pero claro, aquí de normal tenemos poco.

Analizando un poco tenemos que:

«El tío me envía mierdas por mi cumpleaños como si eso compensara toda la basura que dice sobre mí en internet»
Critica a los autores que critican a otros autores

«Ahora ha ido a los tribunales por una fanpage que hizo un crío»
Critica a los autores que no respetan a los fans

«Está conectado gritando sobre todo lo que los demás hacen mal»
Critica a los fans y críticos que critican por Internet

«Literalmente se sienta todo el día delante de su ordenador y discute con los fans»
Critica a los autores que hablan mucho y trabajan poco

«He visitado esa página y hay como cuatro tíos comiéndole el culo»
Critica a los fans y críticos sí respetan a los autores

«Los demás entran para reírse de él»
Critica a los fans y críticos que no respetan a los autores

A la vista de esto puede sacarse en conclusión que Bendis critica al autor/crítico/fan que critica al autor/crítico/fan y que no respeta al autor/crítico/fan pero que también respeta al autor/crítico/fan.

¿Muy lioso? A ver ahora.
Bendis es un autor crítico que critica a los críticos que critican a los autores que critican a los fans que critican al crítico que critica a los autores que critican a otros autores que critican a los fans.

¿Nada? Venga, último intento.
Bendis intenta una crítica a todo el que critica (o no) sin darse cuenta que como él está criticando (o no) se convierte en objeto de propia crítica (o no).

Resumiendo, Bendis se mete en un bucle criticón y al final lo que consigue es que… Ni idea, todavía no sé lo que consigue pero siendo Bendis desde aquí lo único que podemos decir es que tiene razón y que este diálogo es de los que te hacen pensar ya que ahora mismo tengo un dolor de cabeza de los gordos.
Próximante… B.M. Bendis presenta… Powers: El huevo o la gallina.


*Aviso Importante: Este post no es una crítica ¿O sí? No sé.
Ufff, me voy a por una aspirina cagando leches.