La Escena de la Lista: Interior Barco.

– Jotdaunero. Jotdaunero… ¡¡¡JOTDAUNERO!!!
– Dígame, señor.
– ¿Qué tenemos para hacer la lista de cómics imprescindibles de 2017?
– Lo que usted quiera, señor. Se ha publicado durante el año un poco de todo: Novelas gráficas costumbristas, novelas gráficas biográficas, novelas gráficas sentimentales…
– Está bien, saldrá un buen gráfico… Pon uno de cada clase y… dos tomos de manga, dos de superhéroes, dos de francobelgas y dos de españoles.
– Y también dos de Astiberri.
– Y también dos de Astiberri.
– Moooooooooooooc.
– En lugar de dos pon tres. Y también co-ediciones: una de Asia, una de Europa y otra de Museos.
– Y también dos de Astiberri.
– Y también dos de Astiberri.
– Moooooooooooooc.
– En lugar de dos pon tres. Y ocho pasteleos franceses.
– Y también dos de Astiberri.
– Y también dos de Astiberri.
– Moooooooooooooc.
– En lugar de dos pon tres.
– MOOOOOOOC.
– Uno de ellos, un integral. Por cierto, ¿tiene manga de autores españoles?
– Sí, señor…
– ¡A quién se le ocurre! Menos mal que somos profesionales.
– Y también dos de Astiberri.
– Y también dos de Astiberri.
– Moc, moc, moc, moc, moc, moc, moc, moc, moc, moc, moc, moc… ¡Moooooooooooooc!
– No sé si es que hay niebla o si nos acaba de llegar el servicio de prensa…
– En total nos salen que los 100 son:

Astiberri 21 (Uno co-ed.)
ECC 9
Norma 8
La Cúpula 7

Con 6: (2 ed.)
Dibbuks (Uno co-ed.)
Panini

Con 3: (4 ed.)
Fulgencio Pimentel
Impedimenta
Grupo Planeta
Salamandra

Con 2: (5 ed.)
Diábolo
Milky Way
Reino de Cordelia
Sapristi
Tomodomo

Con 1: (21 ed.)
Anagrama
Austsider
Apa Apa
Babylon
Coeditum
Entrecomics
Fandogamia
Gallo Nero
Grafito
Ivrea
Maeva
Melusina
Modernito Books
Museo del Prado
Nórdica
Océano
Pipala
Reservoir Books (Grupo PRH)
Spaceman
Spiderland/Snake
Valientes

– Estupendo, muy equilibrado todo. Mucho más sano que las candidaturas de esos premios que dejan que las votaciones sean abiertas, sin recibo de compra ni nada, dónde va a parar. Hale, date prisa en hacerlo que esto está cada vez más lleno. En cualquier momento llegan los youtubers y nos lo pintorrejean todo.
– ¡Sí, señor!

Los eruditos al huevopascua

Yo tenía intención de estar aquí hoy hablando de un libro con ‘geek‘ en el título, pero como ya hemos superado aquella época de cuando Planeta consiguió los derechos de DC. Perdón, quería decir, de hacer leña de las traducciones espantosas me limitaré a recomendároslo. En inglés. Excepto a los que queráis leerlo en español por uno de los dos motivos razonables para ello: 1) No saber inglés. 2) Ser nostálgico de las traducciones de La Factoría.

Así que, en lugar de eso, parece un momento tan bueno como cualquier otro para echar un ojo a lo que la popularización moderada del mundillo – la famosa normalización, la transversalización o como le toque llamarse esta semana- ha hecho con el mismo. Es decir, el actual momento del huevopascuismo. La introducción de referencias apiladas. Porque ya sabemos que lo que se espera no es un trato a los personajes o una historia desarrollada… ¡Son los contenidos extras!

Probablemente porque vivimos en un momento de gran éxito de lo que podríamos llamar la Cultura Popular. Más éxito que comprensión, claro. Porque parece que lo que algunos consideran que es un interés por la misma no se centra tanto en las historias como en la posibilidad de que alguien rellene el listado de todo lo que ha acertado.

Si en tiempo se habló de una falsa erudición que se separaba del auténtico conocimiento del mismo modo que no era lo mismo una enciclopedia que su índice, ahora podríamos decir que no es lo mismo un documental que su página de trivia en el IMDB. Pero por supuesto, existen motivos para todo. Y viene de atrás.

Creo que ya he dicho las suficientes veces que Star Wars fue la película más taquillera -con mucho- de su año, que tuvo muchas candidaturas a los OscarTM y, de hecho, ganó 7 de ellos. No el de Mejor Película, aunque fue candidata. También de El Señor de los Anillos he hablado alguna vez como ejemplo de fenómeno editorial. Pero quizá no puse ejemplos. Ya sabéis, de cómo había funcionado como fenómeno de ventas en, por ejemplo, España:

Entonces… Si estamos hablando de libros super-ventas y de películas que ya ni te cuento, ¿cómo es posible que haya ahora discusiones?

Pues porque esto es solo parte de la historia. Es cierto lo de estos dos tanto como que en 1989/’90 Batman se convirtió en un fenómeno y, a su vez, en la película más vista. Igual que los supes habían tenido popularísimos seriales y series de televisión, que Doctor Who vivió la dalekmanía y que de Star Trek se había hecho hasta una serie de dibujos animados.

Pero todo tiene sus niveles de conocimiento. O un círculo. Y la idea de estar más cerca del centro del círculo de conocimiento es precisamente lo que nos ha llevado aquí. Prácticamente a todo le suena ‘el tipo ese de las orejas, el doctor Spock‘, que es algo así como un círculo superficial en el que está el público general y los periodistas generalistas. Es ese nivel que tantas alegrías nos ha dado hablando de ‘Superman y Batman, los dos grande héroes de Stan Lee‘ y demás. El círculo “Oír campanas“. Sabes que algo existe, puede que incluso hayas leído o conozcas a héroes y personajes. Al fin y al cabo han tenido una enorme exposición mediática, como decíamos antes. Pero ni han dejado poso ni lo pretendían. Sí, les suena Flash porque lo pusieron en la tele en algún momento de los novenas, ¿es que hacía falta saber algo más? Pues no, como hacer falta, no hace. Ningun producto cultural es indispensable más que para hacernos la vida mejor. Vamos, falta hace para escribir sobre ello. Y ya hemos visto que muchas veces ni por esas. Así que, ¿para qué?

El siguiente círculo sería el que recuerda los datos correctos. Lo han visto, saben que existe. Y ya. Porque puedes conocer algo y no pasar de ahí. Ya, ya sé. Hay gente a la que el asunto X le apasiona y le extraña que al resto no le ocurra lo mismo. Inexplicablemente luego no coinciden en los gustos con otra gente y le parece perfectamente normal. ¿Quién entiende nada?

Luego ya llegamos a la parte enjundiosa del asunto. Los que, además, se han preocupado por formarse e informarse. En teoría aquí también entran los periodistas y críticos culturales. Unos llevarán años y otros en un par de horas lo tendrán resuelto. Pero el asunto es que hay un interés y un conocimiento detrás sobre el tema.

Y, a partir de aquí, la juerga. Los fanes ‘de toda la vida’ en sus distintas categorías, desde los que se limitan a ser fanes de algo y a estar al día y seguir al objeto de su fandom a los que pretenden estar ‘en misa y repicando‘.  Que, por algún extraño motivo tienden a interconectarse. Sí, todos podemos acabar siendo el ‘ese fan’ de alguien.

Pero, peor aún, según se entra en el conocimiento se encuentra uno con que hay quien le da más valor al conocimiento de catálogo que al cultural. No importa tanto el contexto y los influjos interiores y exteriores o el desarrollo de los personajes y trama como el poder decir en qué viñeta de qué página aparece un personaje o saber reconocer un vehículo concreto usado en un par de números.

Usemos como ejemplo el Spider-Buggy.

Creo que a estas alturas podemos decir que el factor de reconocimiento de Spider-Man es enorme. Probablemente uno de los superhéroes más conocidos globalmente. Series de televisión, animadas o no, y un montón de películas que no saben contar hasta cuatro. Y tuvo un coche.

La historia del coche es medianamente conocida. Dentro de la historia arácnida se trata de una propuesta de un par de publicistas que acaba dando lugar a ese extraño coche que se convertirá en centro de una buena cantidad de chistes en la serie durante un par de años. Externamente será una suerte de manifestación de al protesta que su guionista, Gerry Conway, hacía ante las presiones editoriales para poder incluir el juguete. Así que…

¿Es un ejemplo de las interferencias de otras narrativas por motivos monetarios en el cómic? ¿O lo importante es la retahila de datos de cómo, cuándo y cuánto aparece?

Por supuesto, lo primero es un asunto abierto al debate y la reflexión -tanto por el tratamiento dado como por la manera en la que se gestiona la posibilidad y la evolución que ha tenido esa separación entre muñecos y narrativa- mientras que lo segundo Son hechos. Oh, sí, puedes discutir si la primera aparición es la primera vez que aparece o que se le menciona y si la última es la última dentro de ese arco o todas las veces que ha ido apareciendo después. En muchos casos ya dentro del espacio para guiós, bromas y cameos.

Pero así pueden entrar en los terrenos del repartecarnetismo, con sus preguntas de trivia y sus jocosas anécdotas.

Por si esto no fuera suficientemente malo, el interés en las obras con base en la cultura popular han ido favoreciendo precisamente eso. Que se vayan apilando y amontonando referentes. Probablemente porque el humor referencial requiere de entrada una persona incluyendo el guiño y otra reconociéndolo – algo que obliga a cuestionar la pervivencia del mismo en tanto en cuanto la influencia/ conocimiento del mismo es un asunto cultural, temporal e incluso geográfico, como demuestran los follones con los numerosos casos en los que la presencia de determinadas figuras muy populares en USA (léase del reparto original del SNL a David Letterman pasando por Don Rickles y muchos muchos más ejemplos que acaban necesitando de un N. del. T. abajo, y eso cuando el traductor no se arma un lío y decide que aunque se esté hablando de Peter Pan y Wendy él está seguro de que hay una película ochentera que le suena mucho) han tenido que ser explicadas para los de fuera. No digamos ya cuando en lugar de por nombre o aspecto se cita un latiguillo o momento concreto.

Algo que, por cierto, tampoco debería de pillarnos de nuevas. Que ya los recopilatorios de tiras cómicas tienden a incluir referencias necesarias que eran contextualmente evidentes y que hoy en día son más oscuras que intentar descubrir con quién me estaba metiendo en un post de hace una década. (Ni creo que lo descubra nunca. *cof*)

Imaginad ahora con un, digamos, recopilatorio de tiras cómicas aparecidos en tebeos de la época y su material derivado.

Pues en esas estamos. Más aún cuando llega el Efecto Big Bang y no tiene una finalidad. No se hace un chiste con el objeto referenciado sino que la simple referencia es el chiste. Esto se nota especialmente cuando podemos usar un X que vaya variando. Si la creación incluye algo del estilo de “Si tiene hasta un X” en el que ese X no aporta información nueva sobre el personaje o no sirve para rematar un chiste porque la referencia en sí es suficiente entonces lo que sea ese X era algo innecesario. Por supuesto idealmente el chiste debería poder sostenerse sin necesidad de conocer ese X precisamente por lo que decíamos antes de que el círculo de conocimiento siempre va a ser concreto y reducido… Pero eso no significa que no pueda funciona a dos niveles. Uno general para los que no conozcan ese X y otro para los que sí.

Probablemente uno de los más populares que se pueda usar para ejemplificar esto sea el archifamoso de “¿Preferirías licra amarilla?“. Para un espectador cualquiera la posibilidad, en el contexto tirando a oscuro y de cuero de la película de Bryan Singer, funcionaba como un chiste en sí. Mientras que para – el muy amplio grupo de- los conocedores del personaje entendían el guiño al traje original del mismo.

Guardar dinero de emergencia dentro de las nalgas de una estatua de Green Lantern… ahm… no.  Ahí tenemos una X que podría ser practicamente cualquier otro superhéroe y una buena cantidad de acompañantes animales sin que influya en la trama o tenga realmente atisbo humorístico alguno. Más allá de “Ha dicho culo“, claro.  Entonces, ¿por qué GL? ¿Es decir, si alguien puede sacar dinero de su culo sin duda debería de ser Nightwi¡QUIERO DECIR! No es una referencia, no aporta nada al desarrollo del personaje y no se hace ningún tipo de humor con ello.

Y por eso se llama Efecto Big Bang.

Por supuesto para los que se conforman con la existencia sin contexto o a los que les gusta señalas esos datos triviales les parecerá bien tener la posibilidad de ambas cosas.

Porque igual que antes siempre había una voz en el cine que según aparecía la Torre Eiffel en pantalla decía un “¡Mira, Paris!” ahora pueden estar igual de felices diciendo “¡Mira, Green Lantern!“.  Dándole igual que nadie haya logrado convertirlo en un chiste efectivo desde Martin Campbell.

Precisamente por eso ahora van abundando las creaciones en las que se acumulan. Porque acumular cosas es fácil y permite desplegar esa sabiduría para que la gente pueda hacer el idiota y disputar quién es el que más y mejor sabe.

A veces, incluso, uniendo el factor Nostalgia. El teacuerdismo que siempre ha estado allí en sus diferentes formas, lo mismo como nostalgia de los cincuenta en los setenta que ahora con la de los ochenta en el audiovisual y los noventa a punto de llegar también desde la brillante reconstrucción que están haciendo los cómics.

Sea por lo uno, lo otro o lo de más allá, el reinado de los huevos de pascua, más allá de contentar a gente fácilmente gratificable por aquello que les hace sentir especiales y acompañados, acabará dando lugar a monstruos. Es decir, además de la película que todos sabemos como pura apoteósis del mismo concepto. -Esperemos que mejor que el libro, pero es que si hablamos del libro la D de Defensa lo mismo se queja-. Y, por supuesto, las quejas de aquellos que hacen una defensa preventiva de este mismo concepto.

Una idea tan nefasta como la del Es mala pero te ríes, que parece concebida solo para poder establecer jerarquías de conocimiento basado en los datos espúreos antes que en el propio conocimiento -y que acaba explicando las wikicontinuidades que estamos viviendo, con brillantes ideas como la de JMS encajando el previo de Sins Past en donde a ellos les parece mejor- porque, además, así pueden negar a los demás ser auténticos fanes. No digamos ya la posibilidad de tomar una parte por el todo y establecer que su área de conocimiento resume el completo de las aficiones, modos y maneras. Y eso sí que no. Si para algo tenemos que servir es para recordar que hay todo tipo de aficionados, con muchos intereses variados, y que ponerse a repartir niveles es ridículo. Porque la asimetría diría que de unas cosas podemos tener mucho conocimiento y de otras -por muy sistemáticamente despreciadas que sean por no meterse en ese grupo de interés- tendremos inevitablemente menos. Pese a la tendencia en centrar en una pequeña parte de toda la posibilidad.

El problema es, por supuesto, que al final les da tanto lo mismo que al final todo es un batiburrillo y, claro, pasa lo que pasa…

¡AH, LOS ’80!

Siendo social en noviembre

Quitando los posteos de Heroes Comic Con Patatas O Ensalada Madrid que ya recopilé en su momento, esto es lo que di de mí en diciembre en Tuiter y en Instagram

#makinavaja1992 #dolmen

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Sharon Carter nunca dice que no a SHIELD, pero las prioridades son las prioridades #ca209 #marvel

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#superhijos5 #dc

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#makinavaja1993 #dolmen

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Marvel en 2017 era esto #victorvonmuerteironman9

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La Edad de Oro de los Servicios de Prensa

Siempre agradecemos que nos den hecho el trabajo. Imaginad que hubiera una semana tranquila, tener que pensar en algo para hablar en lugar de simplemente hablar. Por suerte siempre nos tienen algo preparado. Esta semana, por ejemplo, nos ha llegado la última lista de la ACDC(E), que en contra de los rumores no es el boletín de novedades de Astiberri grapado al de Norma, que siempre es divertido estilo Juego de Tronos: Lo ves más por las intrigas internas que por la sangre y el fanservice, pero en el fondo sabes desde el principio lo que va a pasar.

La pena es que les ha quitado la primacía del fin de semana una lista que ha logrado, por difícil que parezca, oler incluso más a cerrado. Y es que el Bahbelia ha publicado el en absoluto triunfalista y desde luego no excesivo especial deEl siglo de oro del cómic español. No, no os preguntéis de ¿De qué oro?, ni de qué siglo hablan. Todos sabemos que hay muchísimos siglos que podrían ser el de oro, por ejemplo el S XVII o el XIII. Además, como esto lo han organizado como lo han organizado en otro lado sacan un La edad de oro del cómic español. Vamos, que el periodo temporal no sabemos cuál es pero está claro que lo chapan.

No voy a reventaros mucho el artículo porque los chistes funcionan mejor si no te los ves venir pero os puedo ir adelantando que son capaces de decir en el mismo artículo que Penguin Random House, la primera editorial literaria que olfateó las nuevas posibilidades del tebeo debido probablemente a que en Planeta se dedican a repartir pizzas a domicilio como todos hemos sabido siempre. Lo que tiene mérito porque, por orden, PRH no se llamó así hasta hace unos años, compró a Alfaguara que también hizo lo suyo, Bruguera es posible que no se dedicara a publicar solo estampitas,  y las nuevas posibilidades en realidad funciona de comodín justificativo. Porque, claro, puedes fingir que es que era algo Nuevo Por Primera Vez y quedarte tan tranquilo, con no explicar a qué te refieres.

Pero, de nuevo, hablamos de un artículo en el que se puede leer “si me hubieran preguntado en 1997, habría dicho que los cómics españoles estaban muertos y nunca regresarían” y también “Gallardo, leyenda del underground por Makoki, fue un precursor de la memoria histórica con Un largo silencio en 1997“. Y por eso, queridos míos, conviene no dar nunca fechas concretas. Imaginad el bochorno si el año anterior la Todopoderosa Planeta hubiera comenzado a publicar su Línea Laberinto para la promoción de autores españoles, ¿cómo no entenderlo como un claro signo de que no había futuro? A saber lo que hubieran dicho entonces en la U. Claro que entonces la publicaba Camaleón. Sí, la de Tess Tinieblas y Manticore. Aunque, espera, ¿hubiera sido mejor saber si en Nosotros somos los muertos hubieran hecho alguna mención? Mira, yo qué sé, si seguro que cuando le dieron el premio ese año en el Saló a El artefacto perverso de Felipe Hernández CavaFederico del Barrio fue porque la otra opción era entregarlo por la calle. “El primero que llegue al escenario se lo queda” o algo así debieron de decir los organizadores. Con deciros que el premio Autor Revelación se lo dieron a un señor que pasaba por allí. Albert Monteys se llamaba. ¿Qué habrá sido de él? Porque, claro, como solo llevaban montándose mesas redondas de El Mundillo Se Acaba desde los ochenta pues es raro que notáramos que no acababa de acabarse.

Por acudir al resumen que ellos mismos hacen: El cómic español vive una edad de oro. “Una fiesta creativa, empujada por pequeñas editoriales recién fundadas”. Supongo que la idea de reciente son los más de 15 años de Astiberri, por aquello de estar al pie de la calle.

Y mientras se nos trata de convencer de que estamos mejor que nunca, pese a que los autores no puedan vivir de esto… no, en serio, lo dicen así: Digamos que hay una edad de oro para el lector y una edad de hielo para el autor. Porque una cosa es que haya mucha variedad y otra que, además, coman. Así que supongo que la conclusión lógica es.

¡España va bien! (En lo de los cómics)

Por supuesto eso equivaldría a aceptar que nunca ha habido tanta variedad en las publicaciones. O tanta facilidad para acceder a ellas. ¿Estáis pensando que van a hablar de internete y cómo ha facilitado la creación y difusión de cómics?

Dadles otros quince años, que estén recién fundadas. Vamos, no hablan de Universo y ha sido candidato al Eisner y el autor -el chico este, ¿cómo se llamaba?- es un tipo encantador amigo de un montón de gente como para intentar entender qué fue del difunto WEE o qué impacto ha tenido Subcultura en los cómics. Bueno, vais a venir a preguntar por webcómics a gente que aún  no ha procesado que exista manga español.

Ah, que no os lo había contado. Es que el remate es una lista con -de nuevo en sus propias palabras- los 25 mejores títulos del cómic español del último siglo.  ¿Que si lo estoy descontextualizando? Venga, vamos a poner todo el párrafo: Para completar esta ambiciosa panorámica Babelia ha reunido a un jurado formado por 42 autores, editores, críticos y periodistas para elegir los 25 mejores títulos del cómic español del último siglo. Junto a la lista resultante se publican reseñas de las obras que ocupan los 15 primeros puestos, escritas por autores y especialistas.

Sí, en serio. A partir del 15 de 25 ya era mucho trabajo. ¿Que por qué no han hecho una lista de 15 entonces? Espera, voy a llamar… No, sale comunicando. ¡Nunca lo sabremos! ¡Quizá se les acababan los píxeles o el espacio de internete! ¿Que a quién podemos encontrar en esa lista de los 25 mejores títulos del cómic español del último siglo, -así lo llaman en el resumen, en el artículo titulan 25 joyas del cómic español del siglo XXI

pues lo que uno podría esperar, gente nueva que acaba de empezar en esto como quien dice: Paco Roca, Antonio Altarriba, Kim, Max, Santiago García, Javier Olivares, Miguel Gallardo, Miguelanxo Prado, Bartolomé Seguí, Carlos Giménez… ¿Que si entre los 15 no hay ninguna mujer? Bueno, es cierto que 7 de los 15 se los reparten Roca, Max y el tandem Kim / Altarriba –ROB! les conserve la salud, no vaya a ser que sin ellos se hundiera la industria manufactura- pero estaría feo decir que no hay ninguna mujer cuando sale un cómic de Cristina Durán y Miguel Ángel Giner. Así que al menos medio crédito es femenino en la lista de 15. Que habrá a quien le parezca un exceso pero ya sabéis que estamos en un momento de enorme diversidad. Así que debemos suponer que esto es ya más que justo y suficiente.

Porque en realidad el problema es que no entendemos nada pero hablamos. Si entendiéramos las cosas no nos preguntaríamos por qué se atribuyen a De Ponent, Sins Entido o Varias Editoriales (a Glénat no se la puede mentar que publicó la palabra con M, editó autores españoles, rescató clásicos, diversificó oferta y eso no es algo que vayamos a mencionar) cómics que ahora mismo publican Norma, Astiberri y PRH. Quiero decir, solo porque entonces de esos 15 cómics 3 serían de Norma, 2 de La Cúpula, 2 de PRH y solo 8 de Astiberri. ¡Tío, Astiberri, con lo que tú has sido! ¿Cómo era lo que decían? El cómic español vive una edad de oro. “Una fiesta creativa, empujada por pequeñas editoriales recién fundadas”.  ¡Amén, hermana!

Es cierto que no hay casi presencia femenina, LGBTQIA+, webcómics, género, diversidad funcional, de raza, de religión, de origen o herencia, en general de nada que se pueda asociar a algún tipo de diversidad. Pero quitando ese pequeño detalle es toda Una fiesta creativa. Qué digo una fiesta creativa… ¡Esa lista es una juerga!

Uno podría pensar que si la mayor variedad la presenta la portada quizá haya cosas que replantearse. Pero, claro, una cosa es que la gente sea crítica y otra que sea autocrítica. Tú imagina pararte a considerar lo que estás haciendo ocupado como estás esperando a que te lleguen cómics para considerar lo de los demás. Sobre todo porque está claramente unido a lo que dice el resumen que dice Álvaro Pons:  “Se ha avanzado con claridad en el reconocimiento sociocultural de la historieta: del olvido mediático se ha pasado a una presencia cotidiana en los medios de comunicación, apoyada en el impulso de superación de prejuicios pasados que ha supuesto el Premio Nacional de Cómic”.

Pues sí, ahora los medios hacen más casito. Yupi. Probablemente el Premio Nacional tiene que ver, al fin y al cabo gran parte de esos 15 son Premiados -¿os imagináis que eso nos llevara a tener que preguntarnos si el Premio no huele a cerr… ¡NO!-  y dentro de los 25 incluso les da tiempo a meter a alguno de los Premios que no son dramón o guerra civil (¿Ha contratado el Cómic Español a los publicistas del Cine Español?) sino aventuras como Blacksad. Ya a los que están publicados en otros idiomas y editoriales realmente pequeñas como Las serpientes ciegas no da tiempo a meterlas pero casi. Probablemente para cuando hagan la de los 50, como lo de Valenzuela (¿Dónde publica este chico? ¿Es que no tienen servicio de prensa?).

Pero, eh, ahora se llega a más gente. No como cuando el Capitán Trueno, Carpanta, Roberto Alcázar y Pedrín o los Mortadelos. Se llega a más gente y El Jueves va camino de tener más numeración que compradores. Se llega a más gente y se hacen películas. En lugar de series de animación, como antes. Se llega a más gente y PRH compra Ediciones B. Se llega a más gente, como si por fin hubieran reconquistado los quioscos. Se llega a más gente y se pronuncia Vamos logrando el respeto de aquellos cuya opinión no nos debería importar. Salvo que ese respeto llene más el estómago que la visibilidad.

Pero, claro, lo escriben en un periódico de esos de papel y lo refrendan un grupo de especialistas que han votado -aunque no Javier Marías, otra oportunidad perdida- y cuyas listas desconocemos. Esa es la relevancia que tiene.

Al final queda aquello de que una lista refleja mejor a los que las hacen que a aquello sobre lo que pretenden reflexionar. Del mismo modo que aquello de lo que se decide no hablar acaba diciendo más que lo que sí se menciona. Algo que se cumple de nuevo aquí.

Con deciros que no mencionan ni Fanhunter.

Problemas críticos

De entre las muchas cosas que se puede decir de la gente que escribe sobre cómic en España no está que nos vayan a aburrir con sus historias. No, no con lo que escriben, sino con lo reflejado y con todo lo que llevan alrededor. Cojamos por ejemplo el último volumen que el comando organizado AC/DC ómic ha publicado:

Una selección de los 100 cómics esenciales del año pasado. Una selección que demuestra lo útiles que son los datos porque según quién los esgrima os puede decir que es una muestra de la variedad y fortaleza de la industria del cómic pues presenta obras de 34 editoriales diferentes sin que ninguna supera el 15% del total. Mientras que yo os diré que ya me parece malo que el número de editoriales sea poco menos que superior que un tercio de las obras presentadas, que si además nos ponemos a mirar más de cerca veremos que hay 21 editoriales representadas por una única obra, menos que la suma de las dos con más presencia (Astiberri 13 + Norma 11) e, hilarantemente, lo mismo que la suma de las segunda y el tercera (Norma 11 + Panini 10). Porque, de hecho, si unos pueden decir lo del 15% otros podemos decir que entre CINCO editoriales se reparten más de LA MITAD de las obras (Astiberri 13 + Norma 11 + Panini 10 + Planeta 9 + La Cúpula 8)

Venga, vamos a poner la lista completa:

Astiberri 13
Norma 11
Panini 10
Planeta 9
La Cúpula 8
ECC 6
Fulgencio Pimentel 6
Salamandra 4
Sapristi 4
Autsaider 2
DeBolsillo 2
Nórdica 2
Panel Syndicate 2
001 1
Aleta 1
Apa-Apa 1
Autoeditado 1
Confluencias 1
Cornoque 1
Dehavilland 1
Diábolo 1
Dibbuks 1
Ediciones B 1
Ivrea 1
Fosfatina 1
Gallo Nero 1
Milky Way 1
Modernito 1
Prado 1
Ponent 1
Reservoir 1
Retranca 1
Tomodomo 1
Yermo 1
[EDITADO: Por un error mío tres editoriales no aparecían en el listado original: Aleta, Apa-Apa y una Autoedición de Sento. Estaban contadas, eso sí, así que los datos siguen siendo igual de válidos ahora que cuando se publicaron esta mañana. Lamentamos los problemas de los editores que pensaron que no aparecían y los sofocos de los críticos que creyeron habernos pillado.
De esta manera cada uno puede organizar los datos como prefiera. Por ejemplo, comprobando que para llegar a los 3/4 de las obras (75) necesita menos de 1/3 de las editoriales (11) que se mencionan.

 

Así que me pueden venir a contar las historias que quieran sobre la calidad de las obras y el proceso democrático de elección de las mismas. Si el resultado es de tan abrumadora predominancia por parte de unas pocas editoriales es difícil que nadie tome en serio la lista -Al margen de los respectivos departamentos de prensa de esas grandes editoriales, claro-, incluso sin entrar en la inexplicable falta de cómics de ROB!

 

Por otro lado, si lo que se pretendía haciéndola pública era demostrar la problemática del sector, siempre más ocupado de echar balones fuera y quejarse de tener que poner cuotas que de preguntarse cómo pueden estar dándose estas situaciones, entonces debemos reconocer que les ha quedado niquelado.

 

Y, al fin y al cabo, la lista es suya.

 

Las esenciales para los críticos

La ACDC, que son las siglas correspondientes a la A.C.D.C. ha publicado una lista de los títulos que ellos consideran esenciales publicados entre junio de 2013 y cualquier tiempo pasado anterior. Es una lista donde un título resalta por encima de todos los demás (Prophet!), pero no queremos que la obra de ROB! eclipse al resto de  títulos de la lista que, aunque menores en comparación, es posible que también sean interesantes.

La lista es la siguiente:

    Alter y Walter o la verdad invisible, de Pep Brocal (Entrecomics Cómics)
    Los años Sputnik, de Baru (Astiberri Ediciones)
    Autobiografía, de Shigueru Mizuki (Astiberri Ediciones)
    Bakuman, de Tsugumi Ohba y Takeshi Obata (Norma Editorial)
    La colmena, de Charles Burns (Random House Mondadori)
    Conspiraciones, de José Domingo (Astiberri Ediciones)
    Cuento de arena, de Jim Henson, Jerry Juhl y Ramón K. Pérez (Norma Editorial)
    La cuerda del laúd, de Jim Woodring (Fulgencio Pimentel)
    Fatale, de Ed Brubaker y Sean Phillips (Panini Cómics)
    Fraction, de Shintaro Kago (EDT)
    Guía del mal padre, de Guy Delisle (Astiberri Ediciones)
    Grandes preguntas, de Anders Nilsen (Sins entido / Fulgencio Pimentel)
    Grandville, de Bryan Talbot (Astiberri Ediciones)
    La Hermandad de Historietistas del Gran Norte, de Seth (Sins entido)
    El hombrecito, de Chester Brown (Edicions La Cúpula)
    Huracán de sensatez, de Paco Alcázar (Diábolo Ediciones)
    I Am a Hero, de Kengo Hanazawa (Norma Editorial)
    La infancia de Alan, de Emmanuel Guibert (Sins entido)
    Nela, de Rayco Pulido (Astiberri Ediciones)
    Ojo de Halcón, de Matt Fraction, David Aja y Javier Pulido (Panini Cómics)
    Panorama, de Varios Autores (Astiberri Ediciones)
    Paul en Quebec, de Michel Rabagliati (Astiberri Ediciones)
    Prophet, de Brandon Graham / Simon Roy / Farel Dalrymple / Giannis Milonogianis (Aleta Ediciones)
    Ragemoor, de Jan Strnad y Richard Corben (Norma Editorial)

    El rayo mortal, de Daniel Clowes (Random House Mondadori)
   
Comprarse todos los títulos de esa lista no puede ser muy barato, ¿no? Porque poca grapa de dos euros veo por ahí, pero caradura tapadura hay  unos cuantas. Se me antoja complicado pensar que los integrantes de la A.C.D.C. tienen el dinero suficiente para hacerse con todas las obras, sobre todo después de haber pagado la cuota de ingreso, lo que nos lleva a preguntarnos cuantos títulos de esa lista serán "copias de prensa". Para descubrirlo vamos a elaborar nuestra propia lista basándonos en la lista de la A.C.D.C.:

Las editoriales con mejores servicios de prensa

En la parte baja, con solo una mención en a lista tenemos a:

Entrecomics Cómics
EDT
La Cupula
Diabolo
Aleta

Es normal que cuando tu editorial esta atravesando serios problemas económicos no puedas gastarte ni un chavo en regalar tebeos. ¿Qué solo una cumple eso ? ¿Seguro?

Con dos menciones

Random House Mondadori
Fulgencio Pimentel
Panini Comics

Esta es la lista de editoriales que tienen dinero para aburrir pero son bastante tacañas a la hora de enviar sus servicios de prensa.

Con tres menciones y medalla de bronce

Sins entido

Sí señor, sera de las pequeñas, de esas que no inundan el mercado con los chicos en mallas, pero que estan al quite cuando se trata de enviar las copias de prensa que haga falta.

Con cuatro menciones, medalla de plata

Norma editorial

Toda una sorpresa para mi, que nunca me han enviado absolutamen… quiero decir, ¡bien por Norma y su servicio de prensa!

Con ocho menciones, medalla de oro y platino absoluta

Astiberri ediciones

Lider indiscutible, doblando a su anterior perseguidor, llenando las oficinas de correos de toda España. No diga copia de prensa, diga Astiberri.

Una Tarde en los Premios

Exterior del recinto, tarde.

 – Vaya, esta lista de candidatos sí que es complicada, me pregunto quién se llevará el premio de FICOMIC…

– ¡HELADOS, HELADOS, HELADOS! Oiga, señor, no he podido dejar de escucharle y… ¿quiere algo candente?

– No, no me gustan los helados calientes. ¿Quién ha diseñado su producto? ¿Un editor?

– Señor… lo que yo le vendo se trata de algo distinto… Podría usted saber quién va a ganar, más aún, podría estar dentro eligiéndolos.

– ¡SAPRISTI! ¿Y eso? ¿Lleva a Santamaría dentro del carrito? Porque si está ahí dentro seguro que dice que caben 100 mil personas. 

– Ja,ja, frío frio. En realidad tengo los Carnets de membresía del Club de Comiqueros Críticos Españoles, o CCComiqueros. 

– ¿Y la E?

– Como es España la E es muda. A juego con el resto. 

– ¡Quién lo hubiera dicho! Pues nada, póngame un carnet.

– Estupendo, es un dolar.

– ¿Un dolar? 

– De gastos de manipulación.

– Vaya, no suena tan caro. Tome.

– Hecha la manipulación, aquí tiene su formulario.

– ¿Formulario? ¿No era un carnet?

– ¿Cómo quiere que le den un carnet si no ha rellenado antes un formulario? Venga, rellénelo y pronto podrá hacerse un nombre.

– Pues si usted lo dic… oiga, ¿cómo quiere que lo rellene?

– Con un bolígrafo.

– Pero yo no tengo bolígrafo.

– Tranquilo, le dejaré uno.

– Muchas gracias.

– Por un precio. 

– Empiezo a ver cómo va esto.

– Un dolar. 

– Aqui tiene. A ver, nombre, apellidos, trabajo crítico o divulgativo que ha realizado… ¿esto qué es?

– Pues lo que haya hecho usted, hombre, tanto da que sea trabajos de periodismo, crítica, estudio, comisariado y otras actividades teóricas y divulgativas relacionadas con el cómic.

– ¿En serio? ¿Incluso si es en intenet?

– Ya le digo, Los miembros de la asociación realizan su trabajo en diferentes soportes, formatos y ámbitos, incluyendo periódicos, revistas, libros, radio, internet, exposiciones, jornadas, cursos, conferencias, bibliotecas y educación secundaria o universitaria. Así que como si quiere hacerlo en twitter.

– ¿Eso incluye a los Community Managers? 

– Pues…

– No me diga más, eso lleva recargo. Da igual, yo cuento que he escrito un par de veces en el CaG.

– Tendrá que pasar por la aprobación.

-¿Sí?

– Claro, no podemos admitir al primero que pase y pague un dolar, ¿no cree?

– No, claro.

– Eso cuesta dos dólares.

– … El caso es que no me sorprende. Oiga, ya que estoy con la cartera abierta, ¿va a haber más trámites?

– Bueno…

– Por terminar de pagar de una vez todo.

– No se preocupe.

– ¿No hay más pagos?

– Nunca se termina de pagar. Son 10 dolares anuales. 

– ¿Va a venir usted a casa a por ellos?

– No, creo que nunca nos volveremos a ver.

– Por no volver a verle 10 dólares me parece un precio razonable. Pero, diga, ¿ya hemos terminado? Es que lo mismo hay cosas interesantes dentro y…

– Claro, por supuesto, mire, aqui está su carnet. y un pin.

– No me diga más, por un dolar.

– No, no, no. El pin es completamente gratis.

– Ah, menos mal…

– Pero los gastos de transporte…

– Claro.

– En total serán…

– Mire, llevo 70 dólares en la cartera. Se los doy y terminamos.

– 70 parece un precio razonable a cambio de esto.  

– Aunque no me acaba de quedar clara una cosa. ¿Exactamente cómo funciona esto?

– ¿No lo tiene usted claro?

– Sólo que paso a ser miembro de la CCComiqueros. Y que voy a estar con mucha gente guachi y a pagar dinero. Es un poco como el Spotify del Cómic esto. Pero no sé si me van a dejar oir la música.

– Claro, hombre, si esto lo va a hacer un montón de gente con muy buenas ideas. 

– Ya, bueno, pero eso va a ser…

– Una confluencia de ensamientos y una serie de ideas y recomendaciones…

– Pero además de decirme cómo tengo que hacer lo que ya estoy haciendo, ¿algo concreto?

– Ahm… rediseñaremos la fingulación etilenaciente del trigundímido biritróstido…

– Eso suena como a vlogger.

– Pues no sé yo si eso estaba recogido, pero no se preocupe que lo revisamos para la próxima.

– A-ha… Bueno, por lo menos conoceré mujeres.

– BWA-HA-HA-HA!!! Uy, sí, casi tantas como entre las candidatas a los premios de Ficomic.

– O entre los miembros de ADLO!.

– También, también.

– Pues usted me dirá para qué le he dado tanto dinero.

– ¿Yo? Eso tendrá que saberlo usted que es el que me lo ha dado sin preguntar antes. Mire, yo le dejo el carrito de los helados que voy a entrar a ver si me pillo algo de merchandising. ¿Sabe usted lo que cobran de entrada? Un robo. 

– ¿Qué…? ¿Pero con ese carnet no te acreditan ni nada? ¿No viene con una bolsa para que te la rellenen de cómics? Oiga, OIGA, ¡¡¡OIGA!!!  … ¿Pues no se ha largado…? Y deja ahí tirado el carrito con toda esta gente que… … … ¡¡¡HELADOS, HELADOS, HELAAAADOOOOS!!!


Colonoscopia

(Spanish Title: Cristóbal Colón de Oficio… Descubridor)

Queridísimo Carlos:

He leido con atención el profundo y detallado análisis que sobre el filme El Enigma del Cuervo has publicado en El Día de Córdoba y debo confesarte que su contenido me ha causado una intensa desazón.

No te mentiré, Carlos, no soy asiduo a la lectura de críticas cinematográficas. Sin embargo tu artículo está corriendo como la proverbial pólvora por eso que a los periodistas os gusta llamar Las Redes Sociales (TM) y ha sido siguiendo ese electrónico sendero como ha llegado a mí.

En primer lugar debo decir que disiento de las conclusiones a que has llegado. Habiendo visionado la cinta en cuestión debo decir que se trata de una voluntariosamente rupturista reimaginación del genio de las letras norteamericano. Una engañosamente simplista apariencia de slapstick cubre un juego de espejos que oculta un refinado artefacto de relojería. James McTeigue se aleja conscientemente de los parámetros narrativos del gótico decimonónico para adentrarse en las coordenadas del actioneer moderno con el fin de deconstruir la figura de Poe transvasando sus caracteristicas morfonarrativas a un contexto de postmodernismo destroyer.

Un análisis menos ambicioso intelectualmente podría concluir preguntándose alguna boutade como por ejemplo qué evento de convergencia cósmica acontecerá cuando John Cusak haya completado su transformación física en Nicholas Cage.

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(y qué implica todo ello para su hermana gemela, Joan)

Uno incluso estaría tentado de dejarse llevar por la misma raison d’etre de la empresa y afirmar que la frase del año… qué digo del año ¡de la década! ya ha sido escuchada en una sala de cine y es "y dijo el cuervo… ¡A LA MIERDA!"

Pero nosotros sabemos que no es así, que en última instancia estamos ante un ejercicio de estilo que finalmente se revela tan parcialmente fallido como originalmente bienintencionado

(¿te ha gustado, Carlos? yo en realidad de cine no tengo ni idea, he estado mirando las críticas que escribís los periodistas para aprender qué palabras usais que hacen que parezca que sabeis de lo que hablais, ¡hasta he tenido que mirar qué es un "flas back"!)

Pero a tí no te ha gustado. Y se que es tu sincera opinión, en absoluto influida por el hecho de que una de las víctimas sea un periodista cuyo oficio de crítico el mismo director de su periódico define desdeñosamente como "ya sabe, el trabajo fácil".

Pero lo que ha despertado en mí el arriba mecionado desasosiego han sido varios pasajes de, llamémosle, apasionado rechazo de la idea de cómic como arte serio y respetable. Comenzando por el contundente "el tipo que dirige (¿) esta película hace con Poe un refrito gore-cómic-gótico que acumula los más feos vicios de esos tres submundos" Si poseyeras los más rudimentarios conocimientos del mundillo del cómic, estimado Carlos, sabrías que NO es un "submundo". Es, y siempre ha sido, una SUBCULTURA. ¡Eso lo sabe cualquiera! ¡Pregúntale a tu colega de periódico, ese de las gafas de pasta que escribe en el suplemento de moderneces del domingo!

Continuas tu duro a implacable alegato con un "Lo peor del cómic es que es contagioso. No se limita al papel. Ni tan siquiera a los videojuegos" lo que me hace preguntarme, Carlos, si alguna vez os han visto a tí y a Greenshines juntos al mismo tiempo qué ha despertado en tí tal pavor ante la ola de cómic que nos invade, puesto que rematas "Alentado por su inmenso éxito, su prestigio artístico y su continuo trasvase al cine, aspira a dar razón de la totalidad de la experiencia humana. Y se estrella, claro. Cada medio sirve para lo que sirve" Y si me hubiera quedado alguna duda respecto a la tebeofobia que te aflige tu anterior reseña del filme Dylan Dog la hubiera despejado por completo. Baste decir que elegiste titularla Cómic-bodrio.

Tiemblo sólo de considerar, querido Carlos, qué terroríficas experiencias han dejado en tí tan indeleble huella. Tu desprecio hacia el medio cuatricómico no puede ser el fruto de una simple mala lectura sino la consecuencia de un traumático suceso. ¿Quizá fué ese mismo compañero de gafas de pasta quien, movido por la mejor intención, intentó introducirte en el Noveno Arte pero elegió para ello los peores ejemplos posibles? ¿Tus ojos ansiaron descubrir un pais desconocido de artísticas maravillas sin límites y en lugar de ello se vieron expuestos a los más abismales horroroes que pueden producir las páginas grapadas? ¿Ejemplos de todo aquello que NO debe ser un tebeo como Maus, Mondo Lirondo o Empowered? ¿Inculso… apenas me atervo a elucubrar… La Cosa del Pantano de Alan Moore…?

Sabe, Carlos, que cuentas con todo mi apoyo y simpatía. De haber sido esa mi iniciación al cómic yo también tendría de él una imagen tan deformada y errónea como la que tú tienes.

Pero sabe también que hay esperanzas para tí. El apasionante universo de la narrativa dibujada es infinitamente superior a esos paupérrimos ejemplos que has conocido. Esas naderías infantiloides de ínfima calidad perpetradas por aficionados palidecen cual carbón frente al aquilatado brillo de tebeos que son, en verdad, ARTE con mayúsculas.

Porque hay cómics que reflejan en su misma urdimbre tradiciones culturales centenarias como el exhaustivo estudio del misticismo pagano y su interelación con las raices de la cosmogonía judeocristiana que. en la más pura tradición de Carl Theodor Dreyer…

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…nos muestra Tarot la Bruja de las Dos Velas Negras la Rosa Negra de Jim Balens.

Te imagino rendido admirador de los chispeantes diálogos de las comedias de Hawks, Carlos, así como de los certeros intercambios bendecidos por el "toque Lubisch". Descubrirás que existen tebeos que contienen conversaciones que no tienen nada que envidiarles…

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…como las dotadas del "toque Bendis".

¿Tu también echas de menos el cine de Peter Green
away, Carlos? Yo algo menos que tú puesto que me consuelo con narradores gráficos cuya maestría para la composición visual nada perpetuan una tradición que se remonta a los barrocos retablos de que gustaba el director anglosajón como, sin ir más lejos…

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…el iconoclasta esteticismo de Renato Arlem.

Entiendo, Carlos, que tu rechazo se ve incrementado por los inevitables prejuicios derivados del trasfondo cultural de tu generación. No, no me pidas perdón por ello, no es culpa tuya.

Comprendo perfectamente que alguien como tú, autor del laureado pregón de la Semana Santa de Sevilla de 1996 centrado, como no podía ser de otra manera, en la figura de Jesucristo, le resulte absurdo e infantiloide el mismo concepto…

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…de un personaje enviado por su padre desde más allá de los cielos a la tierra que nos salva realizando proezas sobrenaturales y que muere pero después resucita.

De la misma manera que sé que el desprecio hacia el cómic está muy extendido en el mundo del cine. Me pregunto si alguna vez os han visto a tí y a Vicente Molina Foix juntos al mismo tiempo. Tú que conoces tan bien la obra de Federico Fellini, Carlos, tan profundamente que has escrito no uno sino DOS libros sobre él, sabes perfectamente que el magistral director italiano habría preferido dejarse despellejar vivo…

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…antes que tener nada que ver con el denostado mundo del tebeo.

Crítica traducida

En su esfuerzo por proporcionar un servicio a los millones de adláteres que nos siguen, desde ADLO! Sección Servicio Público hemos decidido traducir las críticas gafapastas de los diarios a un lenguaje que el resto de la humanidad pueda comprender. Para comenzar esta serie, hemos elegido la crítica de la película de Scott Pilgrim publicada en El País. De nada.

Arqueología del hoy

En su telecomedia Spaced (1999-2001), Edgar Wright forzó al máximo las limitaciones del lenguaje televisivo para emular una retórica filocinematográfica que hiciese justicia a la voracidad referencial de sus personajes: un repertorio-tipo de la generación que creció con la primera trilogía de La guerra de las galaxias y vivió su desencanto colectivo con el estreno de la segunda trilogía.

Hola, amiguitos. Hoy vamos a criticar una película que ha hecho un pavo que se dedicaba a hacer una telecomedia de esas llenas de chistes que sólo entienden los friquis.

Scott Pilgrim contra el mundo, adaptación de la serie de historietas del canadiense Bryan Lee O’Malley, es la película de Wright que marca su (¿temporal?) emancipación del grupo completado por sus dos compinches de Spaced -los cómicos Simon Pegg y Nick Frost-, pero, en cierto sentido, puede interpretarse como un intento de ajustar las estrategias de ese trabajo a otra sensibilidad generacional: la de los retoños amamantados con indie pop, educados en la dinámica del progreso y el crecimiento personal a fuerza de videojuegos, susceptibles de codificar su emotividad con el vocabulario icónico de un anime y empeñados en disolver las fronteras de su intimidad twitteando desvelos en 140 caracteres.

Pues resulta que el director, que ha tenido mucho menos éxito que sus antiguos compañeros de trabajo y ha tenido que buscarse las castañas en otra parte, ha sido listo y ha pasado de sus target habitual de treintañeros con síndrome de Peter Pan y ha optado por hacer una peli para los niñatos adolescentoides, que al fin y al cabo son los que llenan los cines y alguien tiene que hacer películas para que vean, porque si no se enfadarían de que les cobraran ocho o nueve rulos por comerse unas palomitas a oscuras.

Si, en el original, O’Malley se apropiaba, de manera un tanto tosca, de las caligrafías del manga para desgranar la épica sentimental de un posadolescente, enfrentado al pasado promiscuo de su objeto de deseo, aquí Wright convierte cada fotograma en exagerada caja de resonancia de una tentacular cultura pop conjugada en estricto presente.

La película está basada en un tebeo dibujado con un tío por un otro tío en estilo manga, que es lo que hacen todos aquellos que no saben dibujar pero quieren (aunque no lo merezcan) publicar un cómic. El tebeo va de un tío que se echa de novia a un putón verbenero, pero el director de la peli, que sabe que con eso no se va a ninguna parte, decide meter todas las referencias a la cultura indie pop que puede para alargar la broma y llenar el tiempo que le han dicho que tiene que durar la peli.

Es una de esas películas que sublevarán a todo purista que tuerza el morro ante la mera mención del concepto posproducción,

Lo único que llama la atención de la peli son los efectos especiales y demás florituras,

pero su incesante festival de pirotecnias confirma a Wright como formalista tan cargado de energía como capacidad de invención.

pero aunque la peli no tiene nada más, hay muchas lucecitas y eso y al menos las peleitas tienen ritmo y son originales.

El cineasta ha definido su película como el cruce entre una comedia de John Hughes y una película de Jackie Chan. La definición es ingeniosa, pero no exacta:

El director éste debería dejar de beber en sus ratos libres, porque lo flipa mucho:

en realidad, es una de esas películas que son, hasta tal punto, síntoma de su época que solo alcanzará la inmortalidad cuando se convierta en testimonio arqueológico de un mundo antiguo, desaparecido.

su peli es una mierda pinchá en un palo, pero seguro que dentro de unos años, para alguien será una peli de culto. Porque hay gente para todo.

 

Y, además, el post de hoy os ofrece como contenido extra…

…REANÁLISIS ADLO!

¿Una peli que narra como un mindundi se enfrenta al recuerdo de los múltiples ex-novios de su nueva y existencialista novia utilizando como metáfora los videojuegos hasta que aprende que lo más importante para que una relación salga bien es ser el que más mole? Sólo podría mejorarse si la dirigieran los Wachowski. O las Wachowski, que ya me pierdo. Palabrita de crítico sesudo y profesional.

Everybody is a critic

Nos metemos en la intimidad de chez Liefeld, donde los peques de la familia evaluan el último gran bombazo del autor, el primer número de Image United, realizado al mogollón por los siete grandes miembros de Image, a los que se ha sumado a última hora un tal Jim Lee con una portada alternativa. Podríamos estar ante una nueva forma de hacer crítica en la Red.


ROB!, siempre innovando.