Otra vez Alan Moore

La información desvelada por Ritch Johnston en su página de rumores (ahora ascendido a periodista de investigación) ha ocupado líneas y líneas en las diferentes webs, blogs y foros de Internet (consulta Tebelogs para más información). Bomba informativa. Alan Moore deja DC. Otra vez.

Otra vez se enfadó. Otra vez con la compañía para la que trabaja. Otra vez por no renunciar a sus principios. Otra vez por defender la independencia del artista y sus derechos como persona. Otra vez por enfrentarse a la maquinaria industrial que todo lo arrasa y que usa al autor como mero juguete de trapo obviando sus deseos.

Cuando todos pensábamos que había anunciado otra vez su retirada parcial del mundo del cómic resulta que, otra vez, tampoco era para tanto.

Y claro, como otras veces, salen defensores y detractores de su decisión.

Los defensores celebran su marcha de la industria ya que le permitirá una independencia y una libertad creativa con las que podremos disfrutar otra vez de las grandes obras del mago inglés. Volverá otra vez el Alan Moore libre de presiones editoriales que lastran su creatividad. Otra vez que la dignidad está por encima del dinero. Otra vez la teoría de que lo independiente es casi todo bueno y lo comercial es casi todo malo. Otra vez que Marvel y DC publican basura y otra vez que las independientes publican arte.

Los detractores le achacan que ya le ha dado otra vez la neura de autor maldito. Otra vez se ha pasado de digno. Otra vez se arrepiente de una situación de la que era muy consciente cuando aceptó trabajar para una de las grandes. Otra vez le recuerdan que sus mejores obras, las más alabadas, las más recordadas y por las que pasará a la historia del medio se publicaron bajo un sello industrial. Otra vez que es un privilegiado al que se le trata a cuerpo de rey para que luego te deje tirado. Otra vez que el que paga manda. Otra vez que ya volverá con el rabo entre las piernas.

Y otra vez, como siempre en este tipo de discusiones, defensores y detractores tienen razón cuando se centran en el detalle de la cuestión y otra vez, como siempre, se equivocan cuando generalizan.
Al fin y al cabo todo el mundo sabe que Moore volverá otra vez a una de las grandes para maravillarnos con su talento y dejará con cara de tonto a todos los defensores de la independencia editorial. Y mientras vuelve, parirá otra vez un racimo de obras que dejará a sus detractores con cara de tonto al ver lo que un genio puede hacer cuando tiene libertad total.

Ahora toca esperar a la próxima noticia relacionada con el barbudo que será más de lo mismo y que las opiniones que despertará serán más de lo mismo y que acabará con más de lo mismo. No deja de ser curioso que un hombre tan bohemio en su vida personal sea tan predecible en su faceta profesional. Y no deja de ser curioso también que cada vez que anuncia una de estas decisiones entremos todos al trapo como si fuera la primera vez.

Alan Moore, genio y figura. Otra vez.

Alan Moore’s lo que sea

Que Alan Moore es, quizá, el mejor guionista de cómics de su generación no es ningún secreto. Que es lo que es gracias a Rob! que lo salvó de las catacumbas de la industria tampoco se le escapa a nadie.

Su talento no tiene límites y todo lo que firma obtiene el aplauso de la crítica. Los dibujantes hacen cola para trabajar con él, los editores rezan para que les deje publicar algo suyo y los lectores no se cansan de alabarlo.

¿Se nos ha colado un imitador celoso del éxito del mago ?

Menos los del gremio de peluqueros, todos hemos llegado a la conclusión de que Alan Moore es un genio. Y lo mejor de todo, es tan genio tan genio que ha llegado a un punto en el que no hace falta que el pelanas tenga que escribir un guión para que se pueda editar un cómic con su nombre en la portada.


Pincha en la imagen para más información.

¿Unas canciones? ¿Unos poemas? ¿Unos truquitos de magia? ¿Cháchara incongruente durante una noche de tripis caducados? Todo vale.
Se adapta, se dibuja (casi siempre por algún autor español) y se edita.
Lo de Moore es como lo del cerdo (con perdón), que se aprovecha todo. Esta dinámica de trabajo, además, nos puede ofrecer múltiples variantes e inmensas posibilidades.
Desde aquí alentamos al greñas y a sus avispados editores a que sigan explotando a la gallina de los huevos de oro.

Sería magnífico leer una adaptación de sus conversaciones con el panadero o una interpretación gráfica de sus gruñidos en el W.C.
¿Quién no se compraría una novela gráfica con la versión de una interpretación de la adaptación de un tipo que caminando por la calle vio de refilón a Moore paseando?

Lo dicho, un mundo inmenso de posibilidades.

El Día del Juicio

Aleta y Recerca, viendo que falta todo un año para que Panini saque el X-Force de ROB!, nos harán la espera más soportable con esto…

Si alguien quiere más detalles, que se pase por este enlace, donde Javier Riva y Josep Calduch diseccionan las primeras páginas de tan magna obra

(Que conste que hace más de una semana que lo sabíamos, pero como nosotros no damos noticias hemos dejado que Via News y La Cárcel de Papel se nos adelanten)

WC Cómics

No es una nueva editorial. Ni lo que pensamos de algunos productos de DC. En absoluto.
Es la entrada para esta pregunta:

¿Qué tebeos llevamos al váter?

Porque supongo que cualquier aficionado a los tebeos aprovecha ese tiempo de tranquilidad y silencio para leer algo. No vamos a quedarnos mirando la uniformidad de las baldosas, supongo. O lo sucias que empiezan a estar las paredes de la bañera o la cortina de la ventana (si hay suerte y ventana). Debemos tomar una postura intelectual (no dejo de pensar en las caras de los canes cuando están en ello) y selectiva; mientras nuestro cuerpo deshaga que nuestra mente absorba conocimientos. Pero… ¿de qué? No siempre tenemos las revistas de DVD o detodounpoco de una gran superficie en particular. Y los dominicales suelen ser un coñazo. Una buena entrevista cada mes a lo sumo, y dos o tres fotos a destacar, exagerando mucho.

Mi tebeo preferido para leer en estas condiciones ha sido Savage Dragon. Rápido, fácilón de leer, un poco tontorrón, pero bien acabado. Y entretenido. La clave es esta: rápido. Algo con lo que no te eternices. No puedes llevarte Blankets, para hacer pesas ya hay otro momento, ni nada de Alan Moore. Olvídate de los tebeos que no te puedes acabar cuando tú has acabado. Corres el peligro de seguir leyendo y seguir leyendo… Llevar algo de Delano sería redundante. La elección es siempre difícil, directamente proporcional al famoso MONTÓN acumulado de tebeos sin leer, de tebeos prestados. ¿Quién a pesar del repentino apretón no ha parado a pensar el tebeo que en ese momento debería leer en el trono? Authority, otro de mis favoritos. Y por supuesto, Rob.

Benditos por siempre los bidés. Aleluya por las tapas de los bidés. Superficies acumulativas de comics, revistas y catálogos del LIDL (los más adlianos del universo). Y para los que tienen monstruitos destroza tebeos (llamados vulgarmente “hijos”), la tapa sirve de escudo protector, y el bidé de pupitre peligroso.

Diabólicas hemorroides. Malas, malas. Pero… son el pago a momentos extendidos de grandes lecturas, de olvidarnos dónde estamos y cuál era nuestra misión. EL problema es para el que espera, que se caga… pero en tí, en tus cómics y en la madre que parió a Yellow Kid.

¿Qué tebeos leeís vosotros en ese mágico momento? No es que sea de mi incumbencia, aunque para rellenar este post me vale. Dime que lees cuando… y te diré si la edición se lo merece.