Diversidad, números, listas, clubs…

Se viene el Asian Pacific American Heritage Month y con él vienen las consabidas celebraciones por parte de la industria del tebeo. DC lo celebra con una antología con sus artistas con herencia asiática, incluyendo la portada de JIM!, y Marvel hace lo suyo con otro Jim, en este caso Cheung, y sus propios personajes asiáticos.

¿Hace cuánto que nadie de esta gente tiene cabecera propia?

Marvel ha decidido enmarcar este evento dentro de su concepto Marvel Voices, que en 2020 ya alumbró con un número especial dedicado a los indígenas norteamericanos. Este número fue tan impresionante que incluía una portada de James Terry, que ni había trabajado ni ha vuelto a trabajar en nada para Marvel, o Jimmy Gomez y B. Earl, que solo cuentan en su mochila de Marvel con el tercer volumen de la cabecera Werewolf at Night, que lanzaron en 2020 y cancelaron tras cuatro números. En fin.

Marvel ha sido honesta: no llega ni a media docena de personajes.

¡Pero con la gente asiática es diferente! ¡Incluso se las han apañado para que haya…¡mujeres asiáticas! Y todo dentro del marco promocional de dos películas protagonizadas por personas asiáticas: Viuda Negra y Shang Chi. Una muestra más del gran cariño que el editor de la Casa de las Ideas tiene por la cultura y los creadores asiáticos.

Pero ya tendremos tiempo de hablar del contenido de estas obras, porque ha sido una semana muy movida en el mundo del cómic en castellano, principalmente porque hay algunas personas incendiarias y conflictivas que han decidido hacer lo que nadie hace, lo que no hay que hacer. ¡Sacar los números a la luz!

Y claro, si Bayarri se pone a publicar estas cosas, es posible que incluso podamos empezar a hacernos una idea del tamaño de las tiradas en España. Y de la cantidad de ventas que se supone que son un éxito. Y a preguntarnos cuántos éxito es que Arrugas haya vendido unos 72.000 ejemplares en diez años.

Son todas preguntas muy pertinentes. El panorama ha estado movido también porque el Colectivo de Comunicadores del Cómic, un proyecto que en ADLO! apoyamos porque no hay nada más afín a esta desorganización que un puñado de señores que quieren hacer sus cosas sin rendir cuentas a nadie, ha sacado su lista de esenciales ¡recomendados! de 2021. Y claro, las comparaciones son inevitables.


Por ejemplo, nos podemos dar cuenta de que en esta lista hay 6 tebeos de superhéroes. Mientras que en la última lista de la ACDC solo había uno. A cambio solo hay 3 cosas de Astiberri, es decir, auténtica novela gráfica con denominación de origen, por lo que podemos considerar que es una lista completamente diferente. También hay más reediciones. Muchas reediciones, en realidad. Y a cambio, por supuesto, hay algo que ha tenido que quedarse fuera. Por casualidad, han sido las obras firmadas por mujeres, que no llegan ni al 20%. Tampoco hay que exagerar. ¿Cómo va a ser una lista con sesgo machista si está la Thor de Jason Aaron? Podéis revisar su listado de miembros para corroborar que sesgo, ninguno. Hay dos mujeres y todo (pero no entréis en el de este, vuestro blog de confianza. Por si acaso).

Control de daños

Hay un viejo proverbio que dice que puedes robarle la cartera a un hombre y hacerle más pobre ese mes. Pero que si le coges de joven y le enseñas a jugar a las Magic, será pobre toda su vida. La historia del popular juego de Cartas Coleccionables ha estado vinculado de forma importante a la industria del cómic, en buena medida por haber sido la tienda especializada el principal punto de venta de ambos productos (por mucho que haya quien quiera atribuirle su desembarco estatal a una librería de libros). Si los aficionados pastan en el mismo pesebre, a nivel empresarial podemos encontrar tres cuartas partes de lo mismo. Artistas del cómic como Geoff Darrow o Bill Sienkiewicz han ilustrado algunas cartas de Magic, mientras que algunos de sus ilustradores más populares, como Kev Walker, han acabado trabajando para Marvel.

¿Vamos a hablar de Magic, entonces? Solo un poquito, os lo prometo. ¿Y por qué? Porque vamos a hablar de control de daños. En 2015 las novelas y otros complementos narrativos que amplían el lore que da contexto a las cartas del juego incluían al primer personaje Trans de su historia, Alesha la que sonríe a la muerte. Hasta le dieron una carta. En una época marcada dentro del ambiente friki por el Gamergate, aquello supuso un paso de gigante. Formaba parte de un movimiento empresarial integral en Wizards of the Coast, propietaria de Magic the Gathering (y a su vez, subsidiaria del gigante Hasbro). En 2014 la otra gran propiedad de Wizards, Dungeons & Dragons, estrenaba una 5ª Edición que introducía por primera vez de forma explícita personajes trans o no binarios. Y desde 2017, personajes LGTB en sus módulos y expansiones. A pesar de algunos sonoros tropiezos.

Pero ya sabemos cómo son las cosas en la industria, en 2017 las oficinas en las que se gesta Magic The Gathering sufren la llegada de Nic Kelman. La labor de Kelman es coordinar e influir sobre todo el contenido narrativo del juego, es decir, su lore, las novelas y potenciales productos audiovisuales (videojuegos y otros proyectos)  que influyen en las narrativas contenidas en el juego de cartas. ¿ Y quién es Nic Kelman? Si queréis un resumen en lugar de un análisis pormenorizado, Kelman logró relativa relevancia en 2015 con su novela Girls, en la que incluye varias escenas de sexo explícito entre hombres adultos y chicas adolescentes y comentarios misóginos de todo tipo. Además de eso, su página web y la entrada de Wikipedia (que claramente se ha escrito él mismo o algún becario de Wizards) dicen que ha trabajado para Warner Bros y ha sacado una novela ilustrada con Dark Horse (os prometo que esto tiene que ver con los cómics).

La llegada de Kelman a Wizards no tuvo demasiada repercusión en un primer momento, pero algunas cosas empezaron a sentirse diferente desde la parte más sensibilizada políticamente de la comunidad. Desde hace unos años la artista de Magic Terese Nielsen estaba en el punto de mira por sus vínculos con grupos de extrema derecha anglosajones como QAnon. En 2019 a Autumn Burchett, cara conocida en los grandes torneos de Magic y persona no binaria, se le obliga a retirar de su mazo algunas cartas “personalizadas” con lemas anti-tránsfobos escritos sobre algunas ilustraciones de Nielsen. Aunque finalmente Wizards anunció explícitamente el fin de su relación con la artista, lo cierto es que esa comunicación llegó un año después de la polémica con las cartas customizadas de Autumn Burchett. Sin que Wizards haya hecho nada por reparar a Burchett por la situación insólita y desagradable que provocaron. Hay que decir que Nielsen se disculpó en redes sociales por cualquier malentendido e indicó que apoya al movimiento LGTB.

Pero en 2020 saltó la liebre por otra cuestión, en este caso, el racismo. Tras algunas publicaciones del equipo de Wizards en redes sociales, parte de la comunidad de jugadores criticó el “tokenismo” aplicado en este caso. La cosa desembocó en la demoledora declaración The Wizards I Know de Zaiem Beg, jugador de renombre y persona influyente dentro de la comunidad online de Magic. En su texto, Zaiem denuncia el racismo estructural dentro de la organización laboral de Wizards y la forma en que creadores y empleados racializados se exponían a consecuencias más severas que sus compañeros blancos por cualquier cosa. Al final del texto, Zaiem comentaba de pasada la existencia de una polémica carta de los primeros años de Magic, Invoke Prejudice.

Harold McNeill, te quedaste a gustísimo con esta ilustración.

¿La respuesta de Wizards a estas acusaciones? La eliminación del juego de Invoke Prejudice. Es decir, la estructura se mantiene absolutamente igual, el racismo interno igual. Pero eh. La carta. La carta ya no existe. Irónicamente, un par de días antes eBay ya había anunciado que iba a dejar de poner a disposición la compra de la carta, así como de Crusade, por su contexto potencialmente ofensivo. Crusade también sufrió el mismo baneo, así como otras cartas cuyas ilustraciones o títulos aludían a cuestiones igualmente problemáticas, como es el caso de Pradesh Gypsies o Imprison. Una semana después, Wizards lanza un anuncio sobre su intención de reducir la potencial carga racista presente en Dungeons & Dragons. El resultado es que si ahora buscas el nombre de Wizards of the Coast o el juego Magic the Gathering relacionado con el racismo en Google, casi todos los resultados se hacen eco de estas medidas, puramente estéticas, tomadas como control de daños.

¡Os dije que esto tenía que ver con los cómics! 

Bueno, resulta que en octubre de 2020 Ray Fisher (Cyborg en el Universo Cinematográfico DC) da una entrevista a Forbes ahondando en su denuncia de la discriminación y racismo que sufrieron él y otros profesionales durante los rerrodajes de la película de la Liga de la Justicia. En esta entrevista, Fisher extiende la denuncia a otros cargos de Warner y DC, entre ellos, Geoff Johns. Esto quiso coincidir con que algunos ex-trabajadores de DC Cómics salieran a denunciar el racismo que había perjudicado a sus carreras dentro de la editorial. La reacción de DC de momento ha sido despedir a Ray Fisher y eliminar a su personaje de los planes cinematográficos del futuro.

Y dos semanas después del despido, Bleeding Cool publica que el villano Black Adam (del que recordemos, en algún momento debería salir una película) va a ver su nombre cambiado por completo por parte de DC. El nombre elegido para este cambio sería SHAZADAM. Al final resulta que no era verdad. Solo una oportunidad de oro para Bleeding Cool alentase a su audiencia a dejar comentarios racistas.

Pero, ¿y si no fuera así? ¿Y si DC, que ya conoce a los de Bleeding Cool y les tiene cogido el pulso, hubieran mandado la preview mostrando el nombre de Shazadam intencionadamente? ¿Y si la idea era provocar un gran debate sobre el racismo o no de DC a partir de una trivialidad que se iba a desmentir unos días después? En resumen, ¿y si todo forma parte de una elaborada estrategia de control de daños? Hablamos de la empresa que pensó que era una buena estrategia para añadir diversidad cambiar la raza de un personaje para que fuera una mujer de color… y eligieron un personaje cuyo nombre contiene la palabra Black.

Y mientras tanto, en la competencia, y bajo las narices de su editor Akira Yoshida:

Menos mal que en 2021 ya no hay racismo en la industria.

Queda una semana para Heroes Con Un Pasado Madrid

Entre la extensa lista de invitados del Expofriki Heroes Comic Con de este año echo en falta un nombre; el de un guionista japonés que trabajó para las editoriales de Estados Unidos (sobre todo para Marvel) a mediados de la década pasada antes de desvanecerse sin dejar rastro. Sí, estoy hablando de Akira Yoshida

aoa

conan khitai

elektra hand

kitty shadow

maff

thor son

wolverine soultaker

x4

Y es que una fuente totalmente fiable me ha hecho saber que este mítico autor aparecerá en carne y hueso en el salón madrileño del 21 al 23 de septiembre. Supongo que el no anunciarlo a bombo y platillo habrá sido una petición del propio guionista, que le gusta hacerse el misterioso. ¡Qué nervios! ¡No puedo elegir qué tebeos llevarle para que me firme!

Polla teriyaki

Se dice que la función de Galactus en el Universo es la de juzgar aquellas civilizaciones por las que pasa. Si la población del planeta al que llega ha evolucionado y avanzado lo suficiente como para resistirle, ésta será considerada digna. Y si no, al buche. Una forma de equilibrio cósmico.

De manera similar, una prueba de estrés parecida pasó hace poco por nuestro mundillo juzgando a nuestra sociedad. Fue sutil y casi silenciosa. Y sorprendentemente parecemos haberla superado. Una suerte de Crisis Final conceptual de esas que se marca Morrison y que tanto molan hasta que las piensas un poco.

No hace mucho sucedió un relevo en el cargo de Editor en Jefe de Marvel. Axel Alonso dejó el cargo tras siete años en el mismo, y el testigo lo recogió C.B. Cebulski, siendo el decimosegundo en ostentar dicho titulo desde que comenzó la era Marvel en 1961.

(si sois supersticiosos con los números y teméis quién podría ser el próximo, me veo en la obligación de advertiros en que para este recuento no he tenido en cuenta el periodo 1994-1995 en el que entre Tom Defalco y Bob Harras la editorial no tuvo una única cabeza pensantevisible sino varias, divididas por lineas)

Axel Alonso se curtió en la linea Vertigo de DC, y Joe Quesada se lo trajo a Marvel en 2000 como revulsivo, como una manera de que entrase aire fresco en la estancada atmósfera que reinaba entonces en la otrora llamada Casa de las Ideas. La pirotecnia derivada de los Heroes Return de Busiek, Waid y compañía se estaba agotando y el público cada vez tragaba menos con las series de corta vida protagonizadas por segundones como Mercurio, Héroes de Alquiler o Ka-Zar. Se hacia necesario un nuevo enfoque, nuevos personajes, nuevos conceptos, nuevos autores. Y de esto último Alonso traía la agenda llena. Bajo la batuta de Quesada, Alonso trajo gente mediática y diferente que copó titulares. Straczinsky, Allred, Brubaker, Richard Corben en la línea Max que ayudó a crear… Una época de afortunada experimentación que le sirvió para ser merecedor del cargo de Editor en Jefe a partir de 2011.

Bajo su intensa mirada, Marvel cambió. Y tal vez su contribución más recordada terminará siendo la aplicación de la diversidad a los personajes enseña de la compañía. No le tembló el pulso al sustituir al ario Steve Rogers por el afro Sam Wilson, al rubicundo Thor por la terminal Jane Foster, o agriar el carácter de Tony Stark hasta convertirle casi en un villano, todo ello mientras estos personajes ocupaban las pantallas y el box office del todo el mundo y se convertían en iconos globales con una imagen de mercado clásica, muy distinta a la que ofrecían los tebeos. Cuando vió que Los Vengadores fue un bombazo de taquilla, metió enseguida a Jonathan Hickman en las dos series, por si acaso algún nuevo lector llegaba y se pensaba que lo de los comics era como en el cine, que te sentabas y te daban las cosas masticaditas.

Esta diversidad no se notó solamente en los personajes más emblemáticos, sino que también a su rebufo surgieron o cobraron protagonismo personajes como Ms Marvel, Chica Ardilla, Pajaro Burlón, el Pato Howard, Chica Dinosario, Patsy Walker… hasta que de tanta diversidad la cosa comenzó a empachar y las ventas dejaron de apoyar la estrategia. Así que antes de que Alonso volviera a echar los dados y dijera «nuestro próximo gran personaje será un indio americano transexual en silla de ruedas ¿está libre Ghost Rider?«, los capitostes han ofrecido la batuta de mando a C.B. Cebulski, un tipo más acorde a la estrategia Legacy con los héroes de siempre, las batallas de siempre, las numeraciones de siempre. Ofrecer tebeos como los que busca la gente que quiere leer tebeos de Marvel.

No se puede tener más aspecto de fan random, seguro que habréis visto alguno parecido por algún frikievento. Si no fuera porque su primer nombre es Chester, se diría que la C.B. de sus iniciales corresponden a Comic Book. Un cambio de tendencia que algunos ya supieron ver venir hace más de un año.

Aunque las labores previas de Cebulski se han enfocado mayoritariamente a tareas editoriales en Marvel, al igual que todos (excepto Alonso) los que le sucedieron en el cargo también tiene un cierto bagaje como guionista en cositas de la empresa. Cosas en el Mangaverso, miniseries de Marvel Fairy Tales, una mini de dos números con Darkhawk derivada de War of Kings…nada que haya pasado a la historia. Pero Cebulski ocultaba un secreto que se reveló al gran público la semana pasada.

En un periodo en el que Marvel no permitía que sus empleados de oficina hicieran labores de guionistas, Cebulski trabajó bajo el seudónimo de Akira Yoshida para Dreamwave (Darkstalkers) y Dark Horse (Conan). La cosa se complicó cuando su forma de escribir se ve que gustó y fue contratado para escribir guiones para…Marvel.

Desconozco si allí pagan con cheques al portador o con bolsas de plástico en apartados de correos, el caso es que Akira Yoshida firmó guiones en Marvel (enlazaría a la web de Panini si su buscador funcionara como antes). Gente como Rich Johnston (Bleeding Cool) o Brian Cronin (Comic Book Legends) indagaron en su momento en el tema. Johnston no cejó hasta que Cebulski terminó admitiéndolo, pero a Cronin le cerró la pista Mike Marts, que le afirmó que Yoshida no era un alias sino una persona japonesa real, con la que se había llegado a reunir.

Y es que Cebulski se lo curró mucho, trabajándose toda una biografía de aficionado al manga y comic desde pequeño, con un padre que viajaba mucho y le introdujo en la cultura occidental, biografía que empleaba cuando le hacían entrevistas en reportajes. Mike Marts resulta que cenó con un traductor japonés.

La movida duró un año, hasta que Cebulski lo declaró a las altas esferas, que se lo tomaron bien, le mantuvieron en la empresa y le siguieron encargando algún que otro guión. Hasta ahora podría tomarse esto como una historia de superación, de imponerse sobre ciertas normas para alcanzar el éxito y el reconocimiento por encima de los opresores. Un bonito telefilme de sobremesa, un final feliz del que el cargo de Editor en Jefe es la guinda perfecta. Pero hay un problema.

Twitter, la gente que se ofende con mucha facilidad, y los posibles tintes racistas derivados del hecho de usar un nombre japo para escribir cosas de japos. Un japo puede contar cosas de japos, pero si lo haces sin ser japo estás burlándote de los japos. Es como eso de que sólo un negro puede llamar «negro» a un negro sin ser ofensivo, o que sólo Mario Vaquerizo puede decir «maricón» por televisión. Lo que para los lectores había sido una visión fresca de otra cultura por parte de un nativo se convirtió en un momento en una patochada repleta de estereotipos. Que si ninjas, que si mechas…por favor ¿se puede ser más tópicazo? si hasta el nombre canta a inventado…Akira…y Yoshida, como Fuego Solar. Si lo que me extraña es cómo no desenmascararon a Scott Clark llamándose como Cíclope y Superman…

A mi esto me recuerda a lo que sucedió con Micah Ian Wright ¿no?

Recordais a Micah Ian Wright ¿no?

No, claro, por entonces Wildstorm lo publicaba Norma aquí…

Un año después de los atentados del 11-S se publicó el primer número de StormWatch: Team Achilles.

Se trataba de una unidad de acción militar bajo el mando de Naciones Unidas, compuesto principalmente por gente sin superpoderes. Un título de acción con bastante carga política escrito por el ensayista Micah Ian Wright. En la introducción de un ensayo antimilitarista que escribió poco antes de la invasión estadounidense de Irak comentó que en el pasado había participado en la invasión de Panamá como Sargento del Ejército de los Estados Unidos. Ese detalle del curriculum era un buen aliciente para la serie. Un escritor con experiencia en el ejército para una serie de corte militarista. Pero resulto que no era cierto. Y cuando se supo la reacción fue fulminante. La impresión de varios libros suyos se detuvo, y Stormwatch: Team Achilles fue cancelada de repente en su número 23, en mitad de un argumento que ni siquiera tuvo tiempo de resolverse. Ahí terminó la carrera de Micah Ian Wright en los comics. Por el desengaño de ciertos posturetas cuando no tienen más remedio que admitir que se la colaron. Es como si el de la vermutería admitiera que rellena todas las ginebras de los estantes de la misma garrafa.

Hace un tiempo escribimos por aquí que el mérito de algunas obras podían deberse no tanto a su contenido como a su continente, usando como ejemplo a Marjene Satrapi, cuyo trazo y técnica resultan admisibles cuando se conocen las circunstancias vitales de su autora.

Repasando el texto de entonces veo que en los comentarios también llegué a citar a Wright. De hecho, el título del presente es un poco homenaje a aquel, con la variante nipona tanto por el caso de Cebulski como por el hecho de que éste lleve un blog de comida oriental de precioso nombre, ya que se le ve buen comedor y ha pasado media vida por esa zona del globo. Sin ir más lejos, la noticia del ascenso le llegó volviendo de China (chinos, japos…). Y aquí es donde nuestra sociedad parece haber pasado la Prueba.

A día en que estoy escribiendo esto, Disney todavía no ha despedido amablemente a C.B. Cebulski.

En un momento de intereses globales, macromultinaciones y gente ofendidita, el que no haya sucedido un guillotinazo fulminante parece mostrar que por alguna parte todavía hay esperanza para ciertas cosas. Galactus no nos ha comido.

 

 

 

Pero nada de todo esto debe ocultar lo verdaderamente importante.

Y es que con la revelación del Yoshidagate lo que se nos está diciendo es que el actual Editor en Jefe de la editorial más importante de comics fue el tipo que escribió una de esas series que pasaron de puntillas por las librerías y por esta desorganización pero que son claves para el movimiento Adliano:

En su día sólo recibió su dibujante (Pat Lee) una nominación a los PicAdlo!s, pero es que la cosecha de 2008 fue espectacular. Pues su guionista es hoy en día el Editor en Jefe de Marvel. Tenedlo presente, recordAdlo!

Si lo teneis, releedlo. Y si no lo teneis, tendreis que acudir al mercado de segunda mano pues casualmente está descatalogado.

Uf, Pat Lee y su Dreamwave ¿os acordais? ¿sabiais que es canadiense?