Liberad a Terra

Buck, el simpático sidekick robótico de Terra Willy: Planeta Desconocido (Eric Tosti, 2019)

V.I.N.CENT, el simpático sidekick robótico de El Abismo Negro (Gary Nelson, 1979)

¿Coincidencia? ¿Homenaje? ¿Serendipìa?

¡Tú decides! (para que luego digais que no hablamos de los grandes temas de actualidad de la astrofísica)

En mi humilde opinión esto es…
Coincidencia
Homenaje
Taquiones
Para agujeros negros los del 11M pero de eso no quereis hablar ¿verdad, radicales amigos de los terroristas?

Bonus Pista:

-Buck…

-Dime, moto de Akira.

-Maximillian no te contó lo que le pasó a tu padre.

-¡Me dijo lo suficiente! ¡Tú lo atropellaste!

-No… ¡YO SOY TU PADRE!

-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

-Oh vamos, no me digas que no te lo veias venir…

Qué Negro era mi Abismo

Amigos, adláteres, en estas fechas tan señaladas sé que todos estais pensando en lo mismo: el Día de Reyes. Que hay que ver, para eso sois todos monárquicos ¿verdad? Ese día se os olvidan todo eso de reivindicar de república ¿eh, malandrines?

Tranquilos, si yo lo comprendo perfectamente. Porque si es un placer recibir un regalo no lo es menos darlo y una fecha que propicie ambas actividades simultaneamente es en verdad apreciable. Tal vez demasiado pues, con preocupante frecuencia, estos días se convierten en una vorágine de desesperación, en un pandemonium de búsqueda de ese elusivo regalo cuya satisfacción esté garantizada.

Yo ya lo tengo, por supuesto.

Corría el año 1979 cuando la Disney decidió expandir los horizontes creativos de su división de cine de imagen real y adentrarse en la ciencia ficción. Un terreno que ya habían pisado, quizá tangencialmente, con clásicos imperecederos como Un Astronauta en la Corte del Rey Arturo o El Gato que Vino del Espacio. Era Walt Disney, la exitosa productora conocida internacionalmente como una infalible factoría de diversión y entretenimiento. ¿Qué podría salir mal?

Nada, obviamente.

Os sonará extraño pero en aquellas lejanas fechas era costumbre editar libros que aprovecharan el tirón de un estreno importante y El Abismo Negro no fué una excepción.

La mítica editorial Everest fué la escogida para traernos un lujoso libro de portada exquisitamente maquetada que aunaba texto con fotos para narrar el apasionante argumento del filme.

Incluyendo los hilarantes lances y las estremecedoras aventuras del simpático robot V.I.N.C.E.N.T. Porque hay muchas escenas protagonizadas por V.I.N.C.E.N.T. De hecho hace falta examinar el libro con mucho detenimiento para encontrar alguna página en la que no aparezca V.I.N.C.E.N.T. (sin duda debida a algún error de maquetación).

Esta joya impresa culmina con tres páginas dedicadas a explicar sus efectos especiales. Que pueden parecer pocas pero ya son más extras que más de un DVD «edición de coleccionista» que anda por ahí. ¡Y además nos permiten poder disfrutar de más fotos de V.I.N.C.E.N.T.!

Pero no, no es este el mitológico regalo perfecto que os prometí al principio. Tal honor corresponde a un libro no editado por Everest sino por la igualmente legendaria Montena y que responde al titilante título de…

Un Libro Mágico. Basado en una producción empapada de la magia Disney. ¡Eso es magía al cuadrado!

¿Y en qué se aplica esa magia? Pues en el uso de arcanas técnicas de impresión y de secretos procedimientos reprográficos que logran dotar de tridimensionalidad a sus imágenes.

¡Parece que las mismas naves van a saltar de la página y a pasarte por encima! Mediante este misterioso procedimiento podemos experimentar la cósmica maravilla y el estelar asombro de las escenas de El Abismo Negro como si nos hubieramos sumergido de lleno en ellas.

Y luego dicen que el final de 2001 Una Odisea Espacial es dificil de entender.

Pero por si esto no fuera suficiente en los bordes de las páginas hallamos lenguetas que al ser activadas desencadenan un impresionante efecto de movimiento. Gracias a ello podemos ser testigos del giro de las arremolinadas energías del titular abismo. O contemplar cómo el USS Palomino orbita alrededor del Cygnus cual delicada bailarina.

Y sí, claro que podemos gozar de más ingeniosoas ocurrencias de V.I.N.C.E.N.T.

Por ejemplo tirando de la lengueta para desplegar su cabeza verticalmente con un firme y potente desplazamiento…

…en dirección a su estratégicamente colocado nuevo amiguito.

Pero la verdadera piéce de rèsistance, la página que hace de este Libro Mágico de El Abismo Negro un valioso incunable, es la que nos permite revivir el dramático clímax de la película.

En el que un bloque de maquinaria se desploma aplastando al malvado Doctor Reinhardt.

Míradlo ahí, más aplanado que el techo electoral de Podemos.

«¡Oh no! ¡¡¡NOOOOOOO!!!«

KKK-CRUNCHHHHSSSssskkk k k k

¡Horas y horas de diversión para los más pequeños de la casa!

Sin embargo debo avisaros de que quien adquiera esta maravilla esperando encontrar un buen surtido de chistes sobre pederastia va a quedar severamente decepcionado ¿eh?