Instagrameos de diciembre

El último mes del año pasado leí estos tebeos (entre otras muchas cosas)

Puntillismo de origen

Cuando le quedaba poco en el convento (es decir, en Marvel), Brian Bendis tomó las riendas de Iron Man. Gran parte de lo que le han pagado en DC puede deberse a cómo dejó despues de aquello a Tony Stark (gracias al cine, el vengador más popular del momento) y a Victor Von Muerte (el único personaje disponible entonces evocador de la grandiosidad de Los Cuatro Fantásticos, que estaban, ejem, deslocalizados). Para desfacer aquel doble combo, Marvel tuvo que llamar a Dan Slott para que cogiese a Iron Man y reabriera la cabecera de Los Cuatro Fantásticos.

Se habla poco de Dan Slott. Pero en ambos títulos, lejos de renegar de la herencia recibida, ha sabido cogerla y sacar algo con chicha de ella. En Iron Man ha creado un entorno coral en torno a Tony Stark que recoge las contradicciones e hiperbólicas vivencias y tira adelante con ellas. Hablaría más sobre el tema, pero me temo que al tratar sobre esos backups físicos y mentales a los que se ha sometido Stark en los últimos tiempos diría que guardan demasiadas coincidencias con asuntos que se están tratando en Altas Grapas Hickmanianas, y no quiero comparar una situación con otra…todavía. Además, esta serie no ha llegado ni a los veinte números y ya la han cerrado. Prefiero hablar sobre lo que hace en Los Cuatro Fantásticos.

En Los Cuatro Fantásticos ha creado un entorno coral…recoge las contradicciones e hiperbólicas vivencias…sí, también, ha hecho avanzar a casi todos los personajes a un nuevo status de manera brusca y al mismo tiempo natural, lo que es motor de nuevas situaciones que han convertido el título en una maravillos sitcom durante su primer año. Pero en el entorno hostil del mercado americano debes ser noticia SIEMPRE, y si no generas un bombazo cada cinco o seis meses se te comen. Es por esto que de cara al segundo año Slott arranca en la serie con la saga Punto de Origen, que nos llega ahora a nuestro país en el nuevo formato de cuaderno (¿o no os habéis dado cuenta de que han cambiado el material de las grapas por algún metal precioso?).

Cuaderno que por cierto Panini ha indexado como su número 14 #114, cuando en realidad debería ser 14 #114 Legacy #659, pero no creo que quede más gente leyéndolo a la que le importen estas cosas. Slott aprovecha una visita de los personajes a una exposición sobre el primer accidentado vuelo del cuarteto para meter el gusanillo al grupo de repetir la gesta e ir, esta vez con la adecuada protección contra los rayos cósmicos, a la lejana galaxia dónde pretendían llegar en sus inicios. El tiempo dirá si la saga será trascendente o si se terminará catalogando como una muesca más en la tradición que tiene el grupo de irse por el espaciotiempo de aventuras. Pero en el primer episodio se nos presentan a dos personajes cuya presencia se dejaba notar desde el primer episodio de la era Marvel:

Duke Duchman y Sandy Saunders, los astronautas que iban a acompañar a Reed y Ben en aquel primer vuelo experimental, aquellos cuyos asientos terminaron ocupando Johnny y Sue.

Visto en perspectiva, parece mentira que hayan pasado casi sesenta años y nadie hubiera caido en la cuenta de siquiera mentarlos.

Si no fuera porque alguien sí que los tuvo en cuenta antes.

Chris Claremont.

1998. Número 11 del volumen III (Heroes Return, para entendernos) de los Cuatro Fantásticos. Claremont y Larroca. El inglés hizo suyos (¡y de qué manera!) a los personajes, y tomó la costumbre de comenzar muchas veces los episodios con escenas inconexas de la trama principal, cuyo verdadero significado solía aclararse o en un futuro muy lejano o directamente nunca. En aquella ocasión volvimos a asistir a la mítica escena del despegue primigenio. Mucha atención al sexto globo de la segunda viñeta.

Burroughs y Hennesey.

Esos eran en aquel momento los nombres de los dos pilotos que no viajaron.

¿Qué ha sucedido? pues que una de las dos versiones debe estar equivocada, evidentemente.

El hecho de que Duke Duchman y Sandy Saunders sean el tipo de nombres aliterados que crearía Stan Lee (a menos que alguien diga ahora que Kirby también ideaba los nombres de los personajes) juega mucho en favor de esta nueva versión. Aun sin conocer los nombres de pila de Burroughs y Henessey, no parece el tipo de nombres que Stan sería capaz de escribir dos veces seguidas de la misma forma.

Tenemos que mirar con cautela pues, Los Cuatro Fantásticos de Claremont.

Y con esta nueva perspectiva se entiende mejor la escena random que abrió el número 16 de su serie.

Resumiendo mucho bastante, el grupo iba a embarcarse en una saga de esas en las que surcaban el espaciotiempo encontrando aventuras, y parecía que el detonante de ese deambular cósmico iba a ser la actuación en la sombra de Margali Szardos (madre adoptiva de Rondador Nocturno), Destino (compañera de Mística) y Legión (hijo de Charles Xavier), personajes que como reza la quinta sexta caja de texto, llevan en el alma cicatrices imposibles de borrar. Los Defensores, vaya.

Lo que pasa es que más adelante, Reed Richards aclara que el ir y venir dimensional de los siguientes episodios viene causado por…por lo que diga en el primer globo de la segunda viñeta.

Por un transceptor experimental doblador del espacio. Uno que apañó con cuatro cosas mientras unos kree habían transportado las ruinas de la torre de las cuatro libertades al area azul de la luna. Reed McGuiver. El primer viaje causado por los Defensores sería una coincidencia. Una coincidencia claremontiana, una de tantas. Al nivel de que cuando persiguen al grupo los Lobos de Guerra y la Tecno-Red (en misión encargada por Roma y Opal Saturnina), huyen por una discoteca, salen por la puerta de atrás…y en el callejón se encuentran con una banda de guerreras con la que al confrontarse contraen una deuda claremontiana de honor, un cabo que seguirá catorce números después cuando la misma banda asalta al cuarteto (para saldar la deuda de honor, obviamente) y resulta que son un ejército dirigido por nada menos el Dios Hares, tío de Hércules. Casualidades. Mi favorita es la forma en la que terminó aquel periplo, cuando recalaron en el futuro de la Zona Negativa. Los apresa el Annihilus del futuro, con la casualidad que en su nave se encuentran con cajas (rotuladas con un 4) de algún momento en que ese Annihilus del futuro robaría componentes del cuartel de los Cuatro Fantásticos. Justo los componentes que a Reed le hacían falta para calibrar bien su transceptor experimental doblador del espacio, del tiempo, y de las dimensiones. Casualidades todas. Si el Universo es un pañuelo, el Multiverso es una caja de toallitas (no tirar al wc).

Pero nada ocurre por casualidad.

Del trío de Defensores no se vuelve a saber nada y sin noticias seguimos de aquella alianza hasta hoy. De manera que revisitando la serie he acudido a Google para ver qué se sabía de aquello. Sí, he rebuscado para saber cómo acababa. Y me ha quedado claro.

¡Era la Margali Szardos de Tierra-99315!

Eso explica también cómo es que Margali Szardos vuelve a aparecer en Paris a la altura del número 20 de la serie y no se hace mención a lo de los Defensores. Era la Margali de Tierra-99315. Eran los Defensores de Tierra-99315. Y siguiendo la línea de pensamiento ¿podría ser que los Cuatro Fantásticos de Claremont y Larroca fueran los de Tierra-99315 o de otra paralela?

Una Tierra en la que entre sus adversarios y compañeros más habituales estarían la Tecno-Red, la sargento Jones, Margali Szardos, el cuerpo de Capitanes Britania, Opal Saturnina, el estado de Genosha…una en la que las piezas de los transceptores experimentales dobladores se buscan entre ellas por el continuo para repararse. Una tierra en la que los pilotos se llamaban Burroughs y Henessey.

Visto así, todo cobra sentido. Los Héroes Reborn ocurrieron en un Universo de bolsillo. Los de Claremont ocurrieron en otra Tierra. Con lo que los Cuatro Fantásticos-616 de Lobdell, Davis y Farmer empalmarían directamente con los de Loeb y Pacheco. Tengo que hacer la prueba de leerlos así y comprobar que no queda ningún fleco. Bueno, está el pequeño detalle de Valeria, pero como los gaditanos le cambiaron el origen seguramente no se notará mucho…

Y todo esto nos lo ha aclarado Dan Slott con sólo dos viñetas. Con Duke Duchman y Sandy Saunders.

Lo dicho, se habla poco de Slott.

Reboot 2020

Los propósitos de enmienda y mejora asociados a los cambios de año en el calendario tienen bastantes similitudes con los reinicios en los títulos de comic-book. Todo son buenos propósitos que arrancan muy bien al principio, pero llegado cierto momento las cosas se van dejando, se van dejando y llega un punto que llevados por la inercia, total, para lo poco que falta para el próximo reinicio, pues ya dejamos los deseos para ese siguiente. En este sentido, el reinicio más significativo en la industria tuvo lugar con los Heroes Reborn (sí, en DC hubo cositas en los años ochenta, pero no llegaron a los picos de venta conseguidos en los Noventa con la iniciativa marveliana). Y dentro de los mismos, el mayor impacto vino dado en Los Cuatro Fantásticos. No por términos de calidad, por supuesto, ya que no tiene sentido compararse con el Capitán América de ROB!, sino por lo que tuvo de reinterpretación de las aventuras primigenias del cuarteto fundador de la historia del Universo Marvel. Por todo esto es el título que he usado como metáfora de los buenos propósitos de Año Nuevo.

Los primeros números arrancan de cine, con un dibujo espectacular y un argumento agil y atráctivo que recorre a toda velocidad los mitos fundacionales de la Primera Familia. Por sus primeras páginas pasan de forma frenética Namor, el Doctor Muerte, Estela Plateada, la Pantera Negra… Un destilado de todo lo que fue un éxito en su etapa anterior pasado por el filtro de lo que funcionaba en los Noventa. Todo iba bien en los primeros números, con un Jim Lee en la cresta de la ola, al que nunca se le loaba lo suficiente en los correos de la época. En aquellos tiempos no teníamos fake news, pero con los correos de los lectores nos bastaba.

Aunque también hay que decir que entonces la información ya circulaba a toda velocidad, de manera que podías encontrar una noticia y su desmentido…en la misma sección.

Si Tomás nos lee algún día, que nos diga si consiguió esa firma

Al menos Raimon cumplió y como dice se le dice arriba habló largamente del bueno de Stan. Tan largamente que a día de hoy todavía le dura y no tiene visos de terminar. Pero esto era solo la guinda de aquellos buenos propósitos de Reinicio Nuevo que tuvimos con Jim Lee…hasta que le sustituyó Brett Booth.

Que sí, que la intención seguía siendo buena, pero… no puedo despegar de las retinas la hipermolona interpretación noventera de aquel Karnak urbano. Inhumano, literalmente. Este es el momento en el que la Realidad choca con el deseo y nos desapuntamos del gimnasio.

Ice, ice, baby

Pero, al igual que pasa con los propósitos de cada Enero, algo bueno se queda. Una mirada nueva sobre un concepto establecido puede aportar nuevas facetas.

Tomemos por ejemplo su visión de aquel ser por encima del Bien y del Mal que dio pie a la mítica trilogía. Creíamos saber todo de él, pero en realidad apenas le conocemos. Y con unos mínimos trazos Booth nos desvela rasgos de su carácter, como cuánto le importa consumir todos los recursos disponibles a su alcance para satisfacer sus apetitos, o la consideración del impacto de estas actuaciones sobre la población y el medio ambiente del planeta que está arrasando. Y no se limita a eso, sino que podemos hacernos una idea de su postura en temas tan variados como la economía, la igualdad de género o la plasticidad de una cabalgata de Reyes. Así pues ¡TEMED LA FURIA DE GÁL…

…VAREZ DE TOLEDO!

Felices propósitos para el año entrante y que sean buenos mientras duren.

Tuiteos de noviembre

Que sí, que los habéis leído ya, pero hace tanto que ya se os habrán olvidado

Quedaos con este nombre: John Byrne

Deciamos ayer que John Byrne ha sido un autor adelantado a su tiempo. Hice esta aseveración aprovechando que desde hace una temporada estoy releyendo los Cuatro Fantásticos. Poco me queda para llegar al 300 habiendo leidos todos del tirón, aunque luego llegaré a un hueco importante, pues me perdí en su momento las etapas de Englehart (había demasiado en el ochenta para escoger) y DeFalco (había tantísimo en los noventa para escoger). A ver si Panini llega pronto a ellas en su linea de reediciones para purgar mi falta y a ver si a esta linea no les llega la actualización de precios. Lo bueno mientras es que tras el Marvel Héroes de Simonson en seguidita llegaré a los Heroes Reborn ¡yum!

La cosa es que he llegado al número 287 (1986)…

…y me reitero.

John Byrne, todo un adelantado.

(Fusilado del imprescindible grupo de Facebook Comic Swipes)

Los noventa son los nuevos setenta

La pasada semana apareció en las librerías el Marvel Limited Edition del mes, correspondiente en este caso a Los Años Perdidos de La Patrulla-X. Como corresponde al espíritu de esta linea, se trata de un material que de no publicarse de esta manera no podría hacerse un hueco en nuestro mercado…si descontamos la salida en grapas en su momento por parte de fórum, y la edición integral en tapa blanda de la propia Panini en 2013. Detalles. El título es un ejercicio de retrocontinuidad realizado por John Byrne, en el que quería con 27 números cubrir el hueco en el que el título de los X-Men ese mantuvo a base de reediciones (del 67 al 93). Narrar las aventuras que sucedieron a los personajes de la formación mutante clásica antes del renacimiento con Lobezno y compañía. A Byrne se lo vio ilusionado con el proyecto (ey, poder decir en un futuro que ÉL llegó al título antes que Claremont aunque hubiera sido con calzador era todo un aliciente), tanto que en cada portada escondía a modo de guiño el número que correspondería en la serie clásica: un 67 para el primero, 68 en el segundo, etc. Sin embargo, entró Quesada en la editorial y entre sus primeras actuaciones fue aquello de Abajo lo Viejo y lo de Hay Demasiados Títulos de Mutantes, con lo que este título fue de los primeros en ser cancelado a la altura de su número 22, cinco antes de su proyectada conclusión natural. Byrne, como es de suponer, se cabreó y desde entonces no ha vuelto a Marvel ¿si es como sus otros cabreos o si todavía le dura? pues para el 80 aniversario y el Marvel 1000 no se le ha visto.

El caso es que gracias a esta edición, los felices completistas que no la tuvieran ya gozarán de esa sensación de rellenar un hueco en la colección. Y eso no tiene precio, pongan el pvp que le pongan.

Excepto, claro, por un detalle.

Porque esas aventuras no se consideran canon.

Marvel está republicando el material de sus títulos más emblemáticos en lo que llama epic collection. Tomos de unas quinientas páginas a color y en tapa blanda con la serie principal más cruces y series relacionadas, con la particularidad de que aunque van numerados según el orden cronológico de la serie, no salen al mercado en orden correlativo sino como les parece que se venderá mejor. De la Patrulla, por ejemplo, salió el 1 en 2014; en 2015 salió el 12 (Uncanny X-Men #189–198, Annual #8; X-Men and Alpha Flight #1–2;Nightcrawler #1–4); en 2016, el 2; en 2017 el 5 con el renacimiento Claremontiano (Giant Size X-Men #1; Uncanny X-Men #94–110; Iron Fist #14–15; Marvel Team-Up #53, 69–70, Annual #1 and material from FOOM #10) y el 19, con la primera despedida del inglés (Uncanny X-Men #278–280, Annual #15; X-Factor #65–70; X-Men (1991) #1–3 and material from New Mutants Annual #7 and X-Factor Annual #6 ); 2018 fue el año para cerrar la Patrulla clásica en el número 3 (X-Men #46–66 and material from Ka-Zar #2–3 and Marvel Tales #30) y 2019 nos han brindado las salidas del 17 (Uncanny X-Men #248–267) y del 4.

En este número 4 se publica, lógicamente, lo que va entre los tomos 3 y 5, entre el 66 y el Giant Size que dió paso al 94. Se publican Los Verdaderos Años Perdidos.

¿Contiene pues este tomo el material de la serie del mismo nombre de Byrne? pues no.

Sale un material loquísimo, correspondiente a las apariciones aquí y allá de los mutantes (Amazing Adventures #11–17; Amazing Spider-Man #92; Incredible Hulk #150, 161, 172, 180–182; Marvel Team-Up #4, 23; Avengers #110–111; Captain America #172–175; Defenders #15–16; Giant-Size Fantastic Four #4 y material variado como portadas y pinups de los números con reediciones) de esta etapa oscura. Con gente como Englehart o Sal Buscema, el Hulk de Severin (¿John o Marie? no me he fijado) o Herb Trimpe.

Este es el verdadero material de los Años Perdidos, esto es lo que tenéis que reclamar en tapa dura, verdaderos creyentes, cualquier otra cosa será (¿osaré decirlo?) un hueco en vuestra colección.

Con esto de las epic collection, Marvel además mantiene vivo el copyright del mítico logo.

Y no os fijeis en el precio ¿conocéis ya las ofertas random de amazon Alemania?

Esto por una parte. Pero hablemos de Byrne, con el que pasa una cosa curiosa, que en sus inicios fue de lo más molón y vanguardista, pero un buen día y sin grandes cambios el material que producía comenzó a parecer viejo. Sucedió de repente, de veras ¿Cuándo sucedió? igual es subjetivo y depende de cada uno, pero yo me di cuenta cuando sus Wonder Woman (1995). A partir de entonces, fueran proyectos de retrocontinuidad (estos Años Perdidos, el Chapter One de Spiderman) o enclavados en la actualidad (Doom Patrol, Blood of the Demon, All-New Atom, sus últimos Next Men...), lo que antes era (y sigue siendo) modernidad comenzaba a oler a rancio.

Y es que de una forma u otra Byrne siempre ha sido un hombre fuera de su tiempo, bien por moderno o bien por antiguo. Sus inquietudes estilísticas le llevaron en los ochenta a hacer cambios en el look de los personajes que llevaba. Mucho hablamos de los looks ochenteros con Romita Jr (born in 56) de Tony Stark, Kitty Pryde o Coloso, pero durante sus estancia en los 4F Byrne fue variando desde su primer número el peinado de Sue Richards.

Y no me he visto con coraje de poner cuando llevaba mullet

Rediseñó también durante unos números el aspecto físico de La Cosa, haciéndolo más grumoso como en sus inicios, y aprovechó unas agresiones que terminaron en hospitalización a Alicia Masters para raparle el cabello. Su cambio más notable fue cuando en un viaje a la Zona Negativa (ahora se les denomina a esots personajes Imaginautas, pero la primera vez que se fueron de exploración científica por el puro afán de conocimiento fue esta)…

…sus uniformes se «negativizaron» en la reentrada.

Pero hubo otros cambios que demuestran la atemporalidad de sus diseños y sobre todo su cualidad de visionario. Fue en la saga de los números 271 a 273, la última enteramente dibujada por él, ya que a partir de entonces comenzó a tirar de entintadores como Al Gordon y Jerry Ordway. En ella visitan la mansión de su años desaparecido padre para coscarse de que en su laboratorio hay una máquina del tiempo, así que igual es cosa de ir a buscarle. Todavía era 1984.

Y un lector se dio cuenta.

John Byrne, un hombre realmente adelantado a su tiempo. O mejor dicho, desplazado. Nos adelantó los Noventa en plenos Ochenta.

Y cuando llegaron los Noventa se Setenteó. Así sigue desde entonces

Lo Misterioso

En el mercado americano (es decir, en Marvel) algunos adjetivos están asociados indeleblemente a ciertos títulos. Así, Spiderman es Amazing, Hulk es Incredible, y Los X-Men, aunque les costó bastante años ganárselo, es Uncanny.

Atlas/Marvel ya había empleado ese adjetivo en Uncanny Tales, recopilación de historietas de misterio y terror con punch final, de grato recuerdo para los lectores de Vértice, aquellas historietas del final. Pero en poco tiempo quedó asociado al Universo Mutante. Lo del adjetivo les vino muy bien a los artistas hot menos imaginativos de los años noventa. Todd McFarlane, por ejemplo, pasó de dibujar Amazing Spider-Man a tener su serie propia llamada…Spider-Man. Y lo mismo con Jim Lee, pasando de los lápices de Uncanny X-Men a los de…X-Men. Ya hubo quien hizo la coña de apostillar ambos títulos con Adjectiveless. ROB! al menos se curró el título con X-Force, cualquier otro artista hot lo hubiera llamado The Mutants.

En 2010, en plena vorágine de mercadotecnia a todo trapo, mezclaron lo mejor de ambos mundos otorgando el adjetivo a otra serie mutante.

Y en 2012, tras el pelotazo de Vengadores vs Patrulla, lo emplearon para remarcar el componente mutante del nuevo grupo vengador.

Pero llegó la película de Los Vengadores y el equilibrio de poderes cambió en los tebeos. Aquellos títulos cuyos derechos audiovisuales se habían dejado en manos de otros se fueron descuidando dejándolos languidecer. Los Cuatro Fantásticos pasaron de ser la familia que inauguró el Universo Compartido a terminar tomándose un descanso de varios años para que no se generase hype de cara a futuras películas que hicieran los demás. Lo de los Mutantes era diferente. Dado que la primera película de los X-Men data del 2000, llevaban varios años haciéndoles judiadas: Casey, Austen, Fraction, Bendis… pero las ventas se mantenían. El factor curativo del superventas Lobezno es fuerte. De manera que con ellos se andaron con menos disimulos, declarando desde los despachos editoriales que iban a dejar de potenciar a los mutantes, y en su lugar todos los nuevos héroes que pensaban crear que salieran con poderes serían de origen inhumano. Las nieblas terrígenas aquellas mutaban ¿no? pues era cuestión de colar muchas nieblas de esas de refilón en algún evento y presto. Hickman estaba escribiendo una de sus cosas ¿no? Infinity con Thanos. Pues decidle que suelte nieblas terrígenas en alguna escena con diagrama. Que se enteren todos ¡los inhumanos molan!

Y es por esto que el único personaje nuevo reseñable de la editorial de la última década, una adolescente musulmana con todos los números para ser una mutante, resultó ser de origen kree. Para fastidiar a Fox y la Patrulla-X ¡porque los Inmhumanos molan! ¡y tendrán título! ¡y su evento! ¡mejor dos títulos! ¡y les haremos una serie de televisión que se va a cagar la perra!

Sucedió

Pero el público no parecía demasiado entusiasmado con los Inhumanos por mucho que la editorial los potenciara, no conectaban. De manera que en Marvel echaron el resto…

…con Uncanny Inhumans.

Un segundo título para la familia real kree en 2015, empleando el adjetivo que hasta ahora estaba reservado para los Mutantes. Ya veis, mutantes, cualquiera puede llevar el adjetivo, nos os pertenece, no os distingue, los Inhumanos son los nuevos Patrulleros ¡molad, malditos!

Uncanny Inhumans quiso por tanto ser el desprecio definitivo de Marvel hacia los mutantes. Pero pasa que las ventas son cabezotas, los mutantes siguieron, Inhumanos cerraron, los negociantes negociaron, los derechos volvieron, las acciones subieron, y todo es alegría y felicidad en los despachos de MarvelFoxDisney. Pero la afrenta del Uncanny sucedió.

Y ahora vamos a 1982.

Para que veáis la visión de futuro, la sutileza y la mala baba que se gastaba Byrne.

¿Resquemores con Claremont? apenaaaaasssss

Lorrie Story

El próximo Noviembre Franklin Richards cumplirá 51 años.

Ya, en realidad todo el mundo sabe que en el MNU (Universo No-cinemático Marvel) el tiempo no discurre al mismo ritmo que nuestro continuo. Sin embargo han sido no pocos los autores y lectores que se han preguntado el motivo de este hecho, de lo cual surgió la casi compulsiva necesidad de darle una explicación que sonase coherente. Y la teoría más comúnmente aceptada es que hay un utratodopoderoso personaje que es el que hace que el tiempo se ralentice. Un personaje que no es otro que Franklin Richards. Pecata minuta para alguien capaz de crear universos de bolsillo donde algunos héroes pasen un tiempo bajo la batuta de JIM! y ROB!, o de hacer durante la etapa de Hickman todo aquello…es decir, todas aquellas cosas que hacía…las recordáis vosotros también ¿verdad? pues todo eso. Para alguien así, controlar el paso del tiempo, envejecer o rejuvenecerse a si mismo y los que le rodean no entraña problema.

La gráfica está sacada del muy interesante artículo «Franklin, Master of the Universe» del cual recomiendo la lectura en su totalidad. En el mismo también se propone la posibilidad de que aunque el cuerpo de Franklin se mantenga en permanente estado infante, su mentalidad si ha ido evolucionando de acuerdo a su edad cronológica. Así, se explicaría la creación del universo de bolsillo como la necesidad en el inicio de la madurez (28-29 años) de dejar huella en este mundo, la necesidad de independencia de los primeros veintes tendrían su reflejo en cuando creció y formó su grupo con serie propia, Fantastic Force. Siguiendo la misma teoría, la primera vez que cambió a forma adulta en un episodio de Byrne de 1982 se estarían representando los cambios físicos relacionados con la adolescencia.

Que igual es forzar un poco las cosas para que los hechos encajen en la teoría, eso de que la adolescencia no llegue hasta los 14 años. Que cuando los de primero de ESO salen de clase hay que mirar más para arriba que para abajo para verles las caras. Pero es que hasta Byrne no había ningún otro hecho parecido que encajara ¿o sí lo hubo?

Poca gente lo recuerda, pero entre la recordada etapa de Marv Wolfman con Keith Pollard y la recordada etapa de Byrne, hubo un tándem de autores que realizaron un buen puñado de números entre 1980 y 1981: Doug Moench y un tal B.S. (solución al final) con el entintado del perenne Joe Sinnott.

Se trataba de historias de no mucha extensión y con adversarios nada corrientes, sin que ninguno de ellos tuviera una trayectoria más allá de estas aventuras. Una etapa extraña, en la que Moench se esforzaba además en no dar a los lectores nada demasiado masticado.

Ciertamente, era bastante intensito. Y precisamente por eso, sorprendió la aparición en el título del personaje de Lorrie, que era de lo más directo.

«Hola, guapo, me llamo Lorrie y tengo un jacuzzi en casa…«. La Antorcha capta el subtexto. Y sí, salieron juntos. De hecho, se la llevó con la Fantastibañera al clásico Rincón de los Enamorados. Ya sabéis, ese descampado apartado que al oscurecer se llena de coches, y las parejas acuden a ver la luna y charlar un rato.

La diferencia es que en los años ochenta los coches bajaban las ventanillas para poder conversar con la pareja de al lado.

Como se dice en la viñeta del jacuzzi, Lorrie apareció «justo antes de que empezaran los problemas con Franklin«. Un Franklin cuya edad cronológica llegaba entonces a los 13 años. Una edad delicada ¿es posible que un personaje tan primario como Lorrie fuera creado expresamente por Franklin para sofocar los impulsos tan extraños que estaría comenzando a experimentar? no suena nada extraño.

Tened todo esto presente cuando llegamos a la viñeta definitiva en la que todo concuerda: la viñeta en la que se encuentran Frankin y Lorrie.

Esa mirada con chiribitas no engaña. Ahí hay pulsiones. Y lo que dice ese «niño» es algo que ningún adulto educado diría en público. Pensarlo sí, por supuesto.

No sería pues nada extraño que la última amenaza pre-Byrne a la que el grupo se enfrentó (un par de viajeros del futuro que se transformaron al cruzar un agujero negro, uno en un guerrero hecho de energía negativa y otra en una dama de luz. Intensito Moench) no fuera más que otra excusa generada por Franklin para quedarse a solas con Lorrie y su tía Alicia.

La foto es bien mala, pero lo que su madre le dice al despedirse mientras él sonríe de forma pícara es «Quiero que seas todo un HOMBRECITO, Franklin, y hagas todo lo que Lorrie y tu tía Alicia te digan«. Hay argumentos de escenas eróticas que son más sutiles.

Hubiera sido interesante saber hasta dónde hubiera llegado esta relación, pero en la última página del último número antes de Byrne, el vínculo entre Johnny y Lorrie se rompió de manera precipitada y no se supo nunca nada más del personaje.

Una escena que fue realizada por un equipo diferente al habitual. Salieron acreditados como Gurland y Moore, aunque en realidad fueron Roger Stern y Al Milgrom. De hecho el tal «Moore» debiera haber constado como «and more«, pero la pifiaron los duendes. Internet también puede servir para recopilar información. Una escena claramente destinada a cerrar cabos sueltos y dejarlo todo limpito para la llegada de Byrne. Que al canadiense le gustaban más jovencitas.

Y eso es todo. Así que cuando surja en la librería el cíclico debate del paso del tiempo en el MNU recordad a Lorrie.

Ah, y B.S. es Bill Sienkiewicz. Los primeros ochenta fueron muy locos.

Tuiteos de verano

Concretamente del verano de 2019, no me he ido muy lejos a buscar

Sensacionalismo Veraniego

Ya, ya sé, incluso en estas fechas queréis entradas en condiciones. Todo llegará. Mientras tanto…

Todos sabemos que si normalmente no hay muchas noticias -es decir, de las que se pueda hablar, no de las que se ha decidido tácitamente no hacerlo- en verano hay incluso menos interés en hablar de las segundas, y menos excusa para crear las primeras. Así que…

En cuanto nos descuidamos los medios de la cosa comiquera van creando todo tipo de historias, anti-historias y demás rumorosidades. Peor aún…

Los temas de esas creaciones van convirtiéndose en algo lo suficientemente raro como para que no nos extrañe que se diga que el antiguo jefe de CBR es ahora vicepresidente en DC. Pero eso no es nada. O casi nada. Comparado con…

Vale, sí, los cebos. Todo el mundo acepta que se pongan esas frases, que se intente convencer a la gente de que entre en los posteos, que se especule sobre las historias de los cómics o sus repercusiones. La rutina de costumbre, vaya. Hasta que… Te encuentras con una una historia como esta.

No solo no quiero entrar para saber más. Además creo que tengo una imagen mental suficientemente clara que intentar borrar durante todo el día.

Ya me daréis luego las gracias.