Quedaos con este nombre: John Byrne

Deciamos ayer que John Byrne ha sido un autor adelantado a su tiempo. Hice esta aseveración aprovechando que desde hace una temporada estoy releyendo los Cuatro Fantásticos. Poco me queda para llegar al 300 habiendo leidos todos del tirón, aunque luego llegaré a un hueco importante, pues me perdí en su momento las etapas de Englehart (había demasiado en el ochenta para escoger) y DeFalco (había tantísimo en los noventa para escoger). A ver si Panini llega pronto a ellas en su linea de reediciones para purgar mi falta y a ver si a esta linea no les llega la actualización de precios. Lo bueno mientras es que tras el Marvel Héroes de Simonson en seguidita llegaré a los Heroes Reborn ¡yum!

La cosa es que he llegado al número 287 (1986)…

…y me reitero.

John Byrne, todo un adelantado.

(Fusilado del imprescindible grupo de Facebook Comic Swipes)

Los noventa son los nuevos setenta

La pasada semana apareció en las librerías el Marvel Limited Edition del mes, correspondiente en este caso a Los Años Perdidos de La Patrulla-X. Como corresponde al espíritu de esta linea, se trata de un material que de no publicarse de esta manera no podría hacerse un hueco en nuestro mercado…si descontamos la salida en grapas en su momento por parte de fórum, y la edición integral en tapa blanda de la propia Panini en 2013. Detalles. El título es un ejercicio de retrocontinuidad realizado por John Byrne, en el que quería con 27 números cubrir el hueco en el que el título de los X-Men ese mantuvo a base de reediciones (del 67 al 93). Narrar las aventuras que sucedieron a los personajes de la formación mutante clásica antes del renacimiento con Lobezno y compañía. A Byrne se lo vio ilusionado con el proyecto (ey, poder decir en un futuro que ÉL llegó al título antes que Claremont aunque hubiera sido con calzador era todo un aliciente), tanto que en cada portada escondía a modo de guiño el número que correspondería en la serie clásica: un 67 para el primero, 68 en el segundo, etc. Sin embargo, entró Quesada en la editorial y entre sus primeras actuaciones fue aquello de Abajo lo Viejo y lo de Hay Demasiados Títulos de Mutantes, con lo que este título fue de los primeros en ser cancelado a la altura de su número 22, cinco antes de su proyectada conclusión natural. Byrne, como es de suponer, se cabreó y desde entonces no ha vuelto a Marvel ¿si es como sus otros cabreos o si todavía le dura? pues para el 80 aniversario y el Marvel 1000 no se le ha visto.

El caso es que gracias a esta edición, los felices completistas que no la tuvieran ya gozarán de esa sensación de rellenar un hueco en la colección. Y eso no tiene precio, pongan el pvp que le pongan.

Excepto, claro, por un detalle.

Porque esas aventuras no se consideran canon.

Marvel está republicando el material de sus títulos más emblemáticos en lo que llama epic collection. Tomos de unas quinientas páginas a color y en tapa blanda con la serie principal más cruces y series relacionadas, con la particularidad de que aunque van numerados según el orden cronológico de la serie, no salen al mercado en orden correlativo sino como les parece que se venderá mejor. De la Patrulla, por ejemplo, salió el 1 en 2014; en 2015 salió el 12 (Uncanny X-Men #189–198, Annual #8; X-Men and Alpha Flight #1–2;Nightcrawler #1–4); en 2016, el 2; en 2017 el 5 con el renacimiento Claremontiano (Giant Size X-Men #1; Uncanny X-Men #94–110; Iron Fist #14–15; Marvel Team-Up #53, 69–70, Annual #1 and material from FOOM #10) y el 19, con la primera despedida del inglés (Uncanny X-Men #278–280, Annual #15; X-Factor #65–70; X-Men (1991) #1–3 and material from New Mutants Annual #7 and X-Factor Annual #6 ); 2018 fue el año para cerrar la Patrulla clásica en el número 3 (X-Men #46–66 and material from Ka-Zar #2–3 and Marvel Tales #30) y 2019 nos han brindado las salidas del 17 (Uncanny X-Men #248–267) y del 4.

En este número 4 se publica, lógicamente, lo que va entre los tomos 3 y 5, entre el 66 y el Giant Size que dió paso al 94. Se publican Los Verdaderos Años Perdidos.

¿Contiene pues este tomo el material de la serie del mismo nombre de Byrne? pues no.

Sale un material loquísimo, correspondiente a las apariciones aquí y allá de los mutantes (Amazing Adventures #11–17; Amazing Spider-Man #92; Incredible Hulk #150, 161, 172, 180–182; Marvel Team-Up #4, 23; Avengers #110–111; Captain America #172–175; Defenders #15–16; Giant-Size Fantastic Four #4 y material variado como portadas y pinups de los números con reediciones) de esta etapa oscura. Con gente como Englehart o Sal Buscema, el Hulk de Severin (¿John o Marie? no me he fijado) o Herb Trimpe.

Este es el verdadero material de los Años Perdidos, esto es lo que tenéis que reclamar en tapa dura, verdaderos creyentes, cualquier otra cosa será (¿osaré decirlo?) un hueco en vuestra colección.

Con esto de las epic collection, Marvel además mantiene vivo el copyright del mítico logo.

Y no os fijeis en el precio ¿conocéis ya las ofertas random de amazon Alemania?

Esto por una parte. Pero hablemos de Byrne, con el que pasa una cosa curiosa, que en sus inicios fue de lo más molón y vanguardista, pero un buen día y sin grandes cambios el material que producía comenzó a parecer viejo. Sucedió de repente, de veras ¿Cuándo sucedió? igual es subjetivo y depende de cada uno, pero yo me di cuenta cuando sus Wonder Woman (1995). A partir de entonces, fueran proyectos de retrocontinuidad (estos Años Perdidos, el Chapter One de Spiderman) o enclavados en la actualidad (Doom Patrol, Blood of the Demon, All-New Atom, sus últimos Next Men...), lo que antes era (y sigue siendo) modernidad comenzaba a oler a rancio.

Y es que de una forma u otra Byrne siempre ha sido un hombre fuera de su tiempo, bien por moderno o bien por antiguo. Sus inquietudes estilísticas le llevaron en los ochenta a hacer cambios en el look de los personajes que llevaba. Mucho hablamos de los looks ochenteros con Romita Jr (born in 56) de Tony Stark, Kitty Pryde o Coloso, pero durante sus estancia en los 4F Byrne fue variando desde su primer número el peinado de Sue Richards.

Y no me he visto con coraje de poner cuando llevaba mullet

Rediseñó también durante unos números el aspecto físico de La Cosa, haciéndolo más grumoso como en sus inicios, y aprovechó unas agresiones que terminaron en hospitalización a Alicia Masters para raparle el cabello. Su cambio más notable fue cuando en un viaje a la Zona Negativa (ahora se les denomina a esots personajes Imaginautas, pero la primera vez que se fueron de exploración científica por el puro afán de conocimiento fue esta)…

…sus uniformes se «negativizaron» en la reentrada.

Pero hubo otros cambios que demuestran la atemporalidad de sus diseños y sobre todo su cualidad de visionario. Fue en la saga de los números 271 a 273, la última enteramente dibujada por él, ya que a partir de entonces comenzó a tirar de entintadores como Al Gordon y Jerry Ordway. En ella visitan la mansión de su años desaparecido padre para coscarse de que en su laboratorio hay una máquina del tiempo, así que igual es cosa de ir a buscarle. Todavía era 1984.

Y un lector se dio cuenta.

John Byrne, un hombre realmente adelantado a su tiempo. O mejor dicho, desplazado. Nos adelantó los Noventa en plenos Ochenta.

Y cuando llegaron los Noventa se Setenteó. Así sigue desde entonces

Lo Misterioso

En el mercado americano (es decir, en Marvel) algunos adjetivos están asociados indeleblemente a ciertos títulos. Así, Spiderman es Amazing, Hulk es Incredible, y Los X-Men, aunque les costó bastante años ganárselo, es Uncanny.

Atlas/Marvel ya había empleado ese adjetivo en Uncanny Tales, recopilación de historietas de misterio y terror con punch final, de grato recuerdo para los lectores de Vértice, aquellas historietas del final. Pero en poco tiempo quedó asociado al Universo Mutante. Lo del adjetivo les vino muy bien a los artistas hot menos imaginativos de los años noventa. Todd McFarlane, por ejemplo, pasó de dibujar Amazing Spider-Man a tener su serie propia llamada…Spider-Man. Y lo mismo con Jim Lee, pasando de los lápices de Uncanny X-Men a los de…X-Men. Ya hubo quien hizo la coña de apostillar ambos títulos con Adjectiveless. ROB! al menos se curró el título con X-Force, cualquier otro artista hot lo hubiera llamado The Mutants.

En 2010, en plena vorágine de mercadotecnia a todo trapo, mezclaron lo mejor de ambos mundos otorgando el adjetivo a otra serie mutante.

Y en 2012, tras el pelotazo de Vengadores vs Patrulla, lo emplearon para remarcar el componente mutante del nuevo grupo vengador.

Pero llegó la película de Los Vengadores y el equilibrio de poderes cambió en los tebeos. Aquellos títulos cuyos derechos audiovisuales se habían dejado en manos de otros se fueron descuidando dejándolos languidecer. Los Cuatro Fantásticos pasaron de ser la familia que inauguró el Universo Compartido a terminar tomándose un descanso de varios años para que no se generase hype de cara a futuras películas que hicieran los demás. Lo de los Mutantes era diferente. Dado que la primera película de los X-Men data del 2000, llevaban varios años haciéndoles judiadas: Casey, Austen, Fraction, Bendis… pero las ventas se mantenían. El factor curativo del superventas Lobezno es fuerte. De manera que con ellos se andaron con menos disimulos, declarando desde los despachos editoriales que iban a dejar de potenciar a los mutantes, y en su lugar todos los nuevos héroes que pensaban crear que salieran con poderes serían de origen inhumano. Las nieblas terrígenas aquellas mutaban ¿no? pues era cuestión de colar muchas nieblas de esas de refilón en algún evento y presto. Hickman estaba escribiendo una de sus cosas ¿no? Infinity con Thanos. Pues decidle que suelte nieblas terrígenas en alguna escena con diagrama. Que se enteren todos ¡los inhumanos molan!

Y es por esto que el único personaje nuevo reseñable de la editorial de la última década, una adolescente musulmana con todos los números para ser una mutante, resultó ser de origen kree. Para fastidiar a Fox y la Patrulla-X ¡porque los Inmhumanos molan! ¡y tendrán título! ¡y su evento! ¡mejor dos títulos! ¡y les haremos una serie de televisión que se va a cagar la perra!

Sucedió

Pero el público no parecía demasiado entusiasmado con los Inhumanos por mucho que la editorial los potenciara, no conectaban. De manera que en Marvel echaron el resto…

…con Uncanny Inhumans.

Un segundo título para la familia real kree en 2015, empleando el adjetivo que hasta ahora estaba reservado para los Mutantes. Ya veis, mutantes, cualquiera puede llevar el adjetivo, nos os pertenece, no os distingue, los Inhumanos son los nuevos Patrulleros ¡molad, malditos!

Uncanny Inhumans quiso por tanto ser el desprecio definitivo de Marvel hacia los mutantes. Pero pasa que las ventas son cabezotas, los mutantes siguieron, Inhumanos cerraron, los negociantes negociaron, los derechos volvieron, las acciones subieron, y todo es alegría y felicidad en los despachos de MarvelFoxDisney. Pero la afrenta del Uncanny sucedió.

Y ahora vamos a 1982.

Para que veáis la visión de futuro, la sutileza y la mala baba que se gastaba Byrne.

¿Resquemores con Claremont? apenaaaaasssss

Lorrie Story

El próximo Noviembre Franklin Richards cumplirá 51 años.

Ya, en realidad todo el mundo sabe que en el MNU (Universo No-cinemático Marvel) el tiempo no discurre al mismo ritmo que nuestro continuo. Sin embargo han sido no pocos los autores y lectores que se han preguntado el motivo de este hecho, de lo cual surgió la casi compulsiva necesidad de darle una explicación que sonase coherente. Y la teoría más comúnmente aceptada es que hay un utratodopoderoso personaje que es el que hace que el tiempo se ralentice. Un personaje que no es otro que Franklin Richards. Pecata minuta para alguien capaz de crear universos de bolsillo donde algunos héroes pasen un tiempo bajo la batuta de JIM! y ROB!, o de hacer durante la etapa de Hickman todo aquello…es decir, todas aquellas cosas que hacía…las recordáis vosotros también ¿verdad? pues todo eso. Para alguien así, controlar el paso del tiempo, envejecer o rejuvenecerse a si mismo y los que le rodean no entraña problema.

La gráfica está sacada del muy interesante artículo «Franklin, Master of the Universe» del cual recomiendo la lectura en su totalidad. En el mismo también se propone la posibilidad de que aunque el cuerpo de Franklin se mantenga en permanente estado infante, su mentalidad si ha ido evolucionando de acuerdo a su edad cronológica. Así, se explicaría la creación del universo de bolsillo como la necesidad en el inicio de la madurez (28-29 años) de dejar huella en este mundo, la necesidad de independencia de los primeros veintes tendrían su reflejo en cuando creció y formó su grupo con serie propia, Fantastic Force. Siguiendo la misma teoría, la primera vez que cambió a forma adulta en un episodio de Byrne de 1982 se estarían representando los cambios físicos relacionados con la adolescencia.

Que igual es forzar un poco las cosas para que los hechos encajen en la teoría, eso de que la adolescencia no llegue hasta los 14 años. Que cuando los de primero de ESO salen de clase hay que mirar más para arriba que para abajo para verles las caras. Pero es que hasta Byrne no había ningún otro hecho parecido que encajara ¿o sí lo hubo?

Poca gente lo recuerda, pero entre la recordada etapa de Marv Wolfman con Keith Pollard y la recordada etapa de Byrne, hubo un tándem de autores que realizaron un buen puñado de números entre 1980 y 1981: Doug Moench y un tal B.S. (solución al final) con el entintado del perenne Joe Sinnott.

Se trataba de historias de no mucha extensión y con adversarios nada corrientes, sin que ninguno de ellos tuviera una trayectoria más allá de estas aventuras. Una etapa extraña, en la que Moench se esforzaba además en no dar a los lectores nada demasiado masticado.

Ciertamente, era bastante intensito. Y precisamente por eso, sorprendió la aparición en el título del personaje de Lorrie, que era de lo más directo.

«Hola, guapo, me llamo Lorrie y tengo un jacuzzi en casa…«. La Antorcha capta el subtexto. Y sí, salieron juntos. De hecho, se la llevó con la Fantastibañera al clásico Rincón de los Enamorados. Ya sabéis, ese descampado apartado que al oscurecer se llena de coches, y las parejas acuden a ver la luna y charlar un rato.

La diferencia es que en los años ochenta los coches bajaban las ventanillas para poder conversar con la pareja de al lado.

Como se dice en la viñeta del jacuzzi, Lorrie apareció «justo antes de que empezaran los problemas con Franklin«. Un Franklin cuya edad cronológica llegaba entonces a los 13 años. Una edad delicada ¿es posible que un personaje tan primario como Lorrie fuera creado expresamente por Franklin para sofocar los impulsos tan extraños que estaría comenzando a experimentar? no suena nada extraño.

Tened todo esto presente cuando llegamos a la viñeta definitiva en la que todo concuerda: la viñeta en la que se encuentran Frankin y Lorrie.

Esa mirada con chiribitas no engaña. Ahí hay pulsiones. Y lo que dice ese «niño» es algo que ningún adulto educado diría en público. Pensarlo sí, por supuesto.

No sería pues nada extraño que la última amenaza pre-Byrne a la que el grupo se enfrentó (un par de viajeros del futuro que se transformaron al cruzar un agujero negro, uno en un guerrero hecho de energía negativa y otra en una dama de luz. Intensito Moench) no fuera más que otra excusa generada por Franklin para quedarse a solas con Lorrie y su tía Alicia.

La foto es bien mala, pero lo que su madre le dice al despedirse mientras él sonríe de forma pícara es «Quiero que seas todo un HOMBRECITO, Franklin, y hagas todo lo que Lorrie y tu tía Alicia te digan«. Hay argumentos de escenas eróticas que son más sutiles.

Hubiera sido interesante saber hasta dónde hubiera llegado esta relación, pero en la última página del último número antes de Byrne, el vínculo entre Johnny y Lorrie se rompió de manera precipitada y no se supo nunca nada más del personaje.

Una escena que fue realizada por un equipo diferente al habitual. Salieron acreditados como Gurland y Moore, aunque en realidad fueron Roger Stern y Al Milgrom. De hecho el tal «Moore» debiera haber constado como «and more«, pero la pifiaron los duendes. Internet también puede servir para recopilar información. Una escena claramente destinada a cerrar cabos sueltos y dejarlo todo limpito para la llegada de Byrne. Que al canadiense le gustaban más jovencitas.

Y eso es todo. Así que cuando surja en la librería el cíclico debate del paso del tiempo en el MNU recordad a Lorrie.

Ah, y B.S. es Bill Sienkiewicz. Los primeros ochenta fueron muy locos.

Tuiteos de verano

Concretamente del verano de 2019, no me he ido muy lejos a buscar

Sensacionalismo Veraniego

Ya, ya sé, incluso en estas fechas queréis entradas en condiciones. Todo llegará. Mientras tanto…

Todos sabemos que si normalmente no hay muchas noticias -es decir, de las que se pueda hablar, no de las que se ha decidido tácitamente no hacerlo- en verano hay incluso menos interés en hablar de las segundas, y menos excusa para crear las primeras. Así que…

En cuanto nos descuidamos los medios de la cosa comiquera van creando todo tipo de historias, anti-historias y demás rumorosidades. Peor aún…

Los temas de esas creaciones van convirtiéndose en algo lo suficientemente raro como para que no nos extrañe que se diga que el antiguo jefe de CBR es ahora vicepresidente en DC. Pero eso no es nada. O casi nada. Comparado con…

Vale, sí, los cebos. Todo el mundo acepta que se pongan esas frases, que se intente convencer a la gente de que entre en los posteos, que se especule sobre las historias de los cómics o sus repercusiones. La rutina de costumbre, vaya. Hasta que… Te encuentras con una una historia como esta.

No solo no quiero entrar para saber más. Además creo que tengo una imagen mental suficientemente clara que intentar borrar durante todo el día.

Ya me daréis luego las gracias.

Ronanismo

Mucho se ha hablado de la efervescencia creativa de Stan Lee y Jack Kirby en los números 40-60 de los Cuatro Fantásticos, en los que salían como mínimo a concepto grandilocuente por número: Inhumanos, Galactus, Estela Plateada, Pantera Negra, Wakanda… Pero más allá de esa afortunada veintena de episodios no se quedaron mancos. De hecho, parece que lo que marcó la etapa molona del grupo fue la entrada de Joe Sinnott en las tintas, que fue mazando progresivamente al otrora científico canijo Reed Richards. Y si bien con la multiplicación de secundarios y subtramas hubo momentos en que debían dedicar páginas a cada situación (salto a los Inhumanos que siguen encerrados en el refugio, otro salto a Estela Plateada que se sigue lamentando, salto a ver qué tal les va a Jhonny y su amigo indio de la universidad que se han ido a buscar a Crystal...) y un tebeo se les hacía corto, de forma que tuvieron que ir a las aventuras de varios números, todavía encontraban momentos para condensar mucha cosa en pocas viñetas. Y esto es lo que sucedió en el número 65 de la serie (Agosto de 1969).

Inventarse una raza alienígena como los Kree para tener al enemigo del mes era pecata minuta, aunque ya en la segunda viñeta se les presenta vía sueño telepático la mismísima Inteligencia Suprema para adelantarles que va a ir un representante a canearlos. Un matón que no era otro que Ronan El Acusador.

Con ese sobrenombre, uno podría pensar que se pasaba el día señalando con el dedo y criticando, pero lo cierto es que además de largar mucho, tenía bastante buen ojo y criterio. Basta con ver cómo caló a la gente en cuanto llegó a nuestro planeta.

Un diagnóstico mordaz y certero por parte de un observador externo e imparcial (todo lo imparcial que pueda ser alguien que busque destruir la raza humana, entiéndase). Un mensaje claro que Lee y Kirby nos dejaron, pero que habiendo caido fuera de la veintena de episodios históricos quedó como algo menor y no caló tanto en el recuerdo. Cuánto hubiera cambiado todo en nuestras vidas si hubiésemos tomado en cuenta el velado mensaje que estos autores nos mandaron.

¿No lo crees así, Albert? ¿o diríais que Lieber y Kutzberg no eran más que un par de judíos fascistas?

Todavía instagrameando después de tantos años

Os recopilo algunas viñetas que he ido publicando en mi Instagram los últimos meses

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J.J. Jameson, periodista y señoro #marvel #msmarvel3

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Los años noventa y sus pistolones #ff187 #marvel

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Madre mía, el feminismo de los Inhumanos #ffa12 #marvel

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Tipos de traducciones

Original sin traducir (Fantastic Four 181)

Traducción convencional y aburrida (4 Fantásticos Omnigold 9)

Traducción minimalista a.k.a. «así el dibujo se ve mejor» (Pocket de Ases 18)

Traducción imaginativa y GENIAL! (publicidad de los cómics Bruguera)

Siendo social en noviembre

Quitando los posteos de Heroes Comic Con Patatas O Ensalada Madrid que ya recopilé en su momento, esto es lo que di de mí en diciembre en Tuiter y en Instagram

#makinavaja1992 #dolmen

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Sharon Carter nunca dice que no a SHIELD, pero las prioridades son las prioridades #ca209 #marvel

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#superhijos5 #dc

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#makinavaja1993 #dolmen

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Marvel en 2017 era esto #victorvonmuerteironman9

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