Cómic en Serie

Vivimos en una época de Series. Sí, ahora mismo la televisión tiene muchas cosas interesantes que ofrecer, es un género en auge, por eso no es extraño que otro tema candente como los Cómics vaya a unirse en un puñado de Series que, sin duda acabarán siendo de Culto.

Una de las más esperadas por todos los lectores es 52. Durante un año entero, a razón de uno por semana, seguiremos los pasos del Universo DC. Nos enteraremos en tiempo real de los planes, las traiciones, los ataques terroristas, los problemas con el Presidente Americano y varios raptos de Superheroínas. Este va a ser un año muy largo para Bruce Wayne.

Alias es la historia de una mujer. Una mujer que no tiene muy claro qué es lo que hace, para quién trabaja o quienes son en realidad sus amigos. Tampoco recuerda del todo por qué no se puede sentar. Todo ello con una trama más enrevesada que sus diálogos. Alias es un nuevo tipo de historias de detectives, de espías y de superhéroes. O puede que no.

Si algo hace falta para investigar un crimen no es buscar testigos poco fiables; mendigos, borrachos, yonkis; y aporrearlos en una oscura callezuela para sacarles la información. Hace falta auténtico trabajo detectivesco. Hace falta trabajo científico. En una de las ciudades con más historia y más alma de todo el Universo DC esa gente tiene un nombre… CSI: Gotham.

Pocos trabajos son más frustrantes en el Universo Marvel que el del enterrador. Si además eres un pretencioso alternativo indie al que le gusta el culebrón disfrazado y con un uso más recurrente de las drogas que un guionista inglés puedes imaginarte lo jodida que es tu vida. Quédate a dos metros bajo tierra va de eso. De la búsqueda del sentido de la vida, de la sexualidad, del tejido de la realidad y de por qué es tan difícil cobrar una factura en el único lugar del multiverso en el que los de pompas fúnebres TAMBIÉN tienen que soportar quejas de sus clientes.

Ser presidente nunca ha sido fácil. Siempre hay decisiones que tomar. Siempre hay gente qe depende de ti. Siempre hay alguna historia túbia sobre cómo llegaste al poder, como lo conservas o qué pretendes hacer con él. Ser presidente de Estados Unidos te obliga a tener una vida movia y tratar con superhéroes. Por suerte a algunos los conoces desde jovencito. Aunque eso no impide que sea difícil el trabajo yla vida en El Ala Oeste de la Casa Blanca de Smallville.

Esta es la historia de Foggy Nelson. De cómo su ex le lió para que la ayudara cuando el patriarca de la familia Osborn acabó en la cárcel y de cómo a él le tocó no solo conseguir que la empresa tirará adelante sino que también lo hiciera su firma de abogados, Nelson & Murdock, después de que Murdock cometiera errores que se veían venir (a cámara lenta). Esto es Arrested DDevelopment; la comedia en la que la depresión acecha raspando la superficie.

Imagina que recibes algo. Puedes usarlo… pero no tienes muy claro como. Tampoco encuentras gente que te ayude de veras. La gente se limita a afilar los cuchillos dudando que sepáis siquiera de qué van los cómics y el resto de la industria está haciendo palomitas. Cuando te das cuenta de que quizá el bocado ha sido muy grande y en todos los Partes del Día aparece la palabra retraso te das cuenta de una cosa… tú y tu equipo andáis… Perdidos

Y próximamente: Vengadores Desesperados

Novedades Recerca Editorial Septiembre 2005

Agosto es tradicionalmente mes parco en novedades, y este año no ha sido menos, con sequía de novedades jugosas sólo interrumpida por la publicación de Adastra en África (risas). Si para más inri no tienes vacaciones en Agosto y sólo puedes ir a la librería los Sábados, casi seguro que te encontrarás el cartel de “AGOSTO SÁBADOS CERRADO“. Pero, buen librero, si el Sábado es cuando más caja haces, y sigues abriendo entre semana ¿no sería más práctico abrir los Sábados, aunque fuera por la mañana, y cerrar Martes, Miércoles y Jueves? Pero me estoy saliendo del tema (se nota que me ha pasado alguna vez ¿eh?), a lo que iba es que Agosto es escaso en novedades, pero la semana que viene llega Septiembre, y con él el comienzo de la nueva temporada tebeística. Recerca ha anunciado ya sus novedades y…¿qué por qué las reseñamos aquí? Por su elevado contenido Adliano, por supuesto (y para ver si aquí tienen más eco que en La Cárcel de Papel). Para empezar, tres de los seis títulos han sido ya tratados en este vuestro weblog (y para recordarlo haced clic en las correspondientes imágenes):

THE RIDE

Doug Wagner, Cully Hamner, Brian Stelfreeze, Adam Hughes, Georges Jeanty, Dexter Vines, Jason Pearson, Doug Gregory, Dave Johnson, Chuck! Dixon, Ron Marz, Rob! Haynes
y Chris Brunner.

Recopila en un solo tomo todo el material de The Ride publicado por Image Comics (#1, #2, 2 for the road y Foreign parts).


STAR TREK CLASSIC #5


Guión: Len Weub. Dibujos: Alberto Giolitti y Nevio Zaccara.

Continúa la serialización de los primeros cómics de Star Trek que se publicaron, los de la mítica editorial Gold Key, basados en lo que hoy en día se conoce como la serie clásica.
Estas historias son exclusivas para la historieta, no son adaptaciones televisivas.

¿Cómo?¿que no os suena Len Weub? El famoso escritor de Swano Thibf, cocreador de los X-Mwb…

JOHNNY CARONTE Y EL REVOLVER

Guión: Jaime R. Collado (Spanish fan favorite).
Dibujos:
Tony Sandoval.
Extras: Portafolios con artistas invitados, final alternativo de “El Revolver” no publicado en USA, entre otros.

De las demás novedades, debemos destacar el ingenio y buen humor al darles un título. Veamos:

BUFFY CAZAVAMPIROS, TOMO 8: OTOÑAL
Tomo. 17 x 24 cm. 188 páginas en color. Encuadernación en lomo. Cosido con hilo. Colección bimestral. 12,95 €.
Continua la serie regular de Buffy, con la publicación de los números 26 a 28 y 31 a 34. Dos arcos argumentales enteros en este octavo tomo.
Atención. Queremos agradecer la fidelidad de los lectores (y lectoras por supuesto) de Buffy Cazavampiros. Así que este tomo va a llevar un capítulo entero de regalo, sin aumento de precio.

Mismo tamaño. Mismo precio. Más páginas. Es un tomo. Y lo llaman “Otoñal“…la pregunta es evidente ¿aguantará el hilo?

TELLOS: EL ÚLTIMO ROBO
Prestigio. 17 x 24 cm. 52 páginas en color. Encuadernación en lomo. Cosido con hilo. Colección de tres tomos. 5,80 €.
Guión: Todd DeZago. Dibujo: Craig Rousseau, Norman Lee y Terry Austin (¡está vivo!).
Dos nuevas historias ambientadas en el mundo de Tellos, la saga fantástica creada por Todd DeZago y Mike Wieringo. Tellos es un mundo de fantasía compuesto por una miríada de reinos distintos, poblado por innumerables criaturas míticas, desde hombres-tigre a divertidas hadas. Desde dragones fumetas a ladrones sombra.

52 páginas en color por 5,80, “El Último Robo“. Extraña que tras el éxito de “El Alto Coste de la Vida” y “El Clavo“, Norma
no intentase hacerse con los derechos de Tellos.

En cambio, de la última, Troya, no se nos ocurre nada Adliano que comentar…aunque igual esto mismo puede ser considerado bueno. Dejamos aquí por tanto un comentario que el lector inquieto y el librero avispado pueden imprimir y pegar en la contraportada.


TROYA

Prestigio. 17 x 24 cm. 68 páginas color. Encuadernación en lomo. Cosido con hilo. Número único. 6,95 €.
Guión: Ignacio de Ramón. Dibujo: Christian Suárez. Tinta: Alfonso Salazar.
Una nueva muestra de género negro, a cargo de autores españoles. Troya es una historia de amor, una infidelidad, un fatídico triángulo amoroso.
Extras: Prologo de Javier Olivares, cuaderno de bocetos, galería de artistas invitados.

Y con este primer checklist damos por iniciada la vuelta al quiosco. Próximamente: el regreso de vacaciones del personal de Planeta y los tomos de Batman que les quedaron para Septiembre.

Cubrirse las espaldas

Escribir sobre tebeos cada día es más difícil. La satisfacción que se sentía antes ha desaparecido. Da igual que se escriba en un medio generalista, de forma profesional en una revista especializada, por puro vicio en un blog o página web o de manera espontánea en un foro de internet.

Hoy en día ya no se respeta nada y cualquiera que sepa juntar tres palabras en una frase tiene la poca vergüenza de poner a caer de un burro cualquier razonamiento. Horas y horas de búsqueda de referencias, de consulta de documentación y de redacción cuidada se pueden ir al traste por la opinión de cualquier descerebrado.

Ante esta realidad, al escritor no le queda otra que insertar escapatorias que le permitan fajarse con elegancia y que, además, pasen inadvertidas a los ojos del lector.
He aquí tres pequeños trucos que pueden ser de utilidad al escritor principiante.

1. Utiliza “La media”.

Seguramente habrás leído algún tebeo que te ha gustado y te apetece compartir las buenas sensaciones que te ha dejado con la comunidad comiquera pero no te atreves porque tienes miedo. Sabes que por su género, por sus autores e incluso por su formato te van a amargar la existencia por decirlo. El que los gustos son subjetivos ya no vale. ¿Qué hacer en estos casos? Utilizar “la media” siempre al final de tu texto.

Puedes escribir cientos, miles, incluso millones de palabras elogiando una obra, un autor o una edición sin rubor alguno. Despáchate a gusto. Pero siempre al final, y a modo de conclusión inserta la frase “un tebeo superior a la media”

¿Mi media o tu media? Nadie va a calcular la media. Nadie sabe cómo se calcula la media. Nadie conoce cuántos tebeos se cuentan para hacer esa media.

Ante cualquier ataque de la gente que no opina como tú siempre podrás decir que la media es muy baja. Así podrás seguir manteniendo tu opinión y a la vez estar de acuerdo con los que no la comparten.

2. El entretenimiento nunca es suficiente.

Compras un tebeo. Lo lees. Te entretiene. Hasta aquí todo está bien. Que pases un rato entretenido es motivo suficiente para recomendarlo ¿Verdad?. ¡¡Meeeeeeeeeeec!! Error de novato.
No te mojes, alma de cántaro, que si lo haces te van a dar hasta en el velo del paladar.
Utiliza siempre la coletilla “y poco más“.
En teoría, si ago es entretenido y encima tiene algo más (aunque sea un poco) es algo bueno pero por una extraña perversión del lenguaje, cada vez que leemos que algo “es entretenido y poco más” nuestro cerebro lo que recibe es que es una porquería.
¿Cómo hemos llegado a tener esta extraña percepción? No lo sé pero lo que importa es que funciona. Es algo bueno y algo malo a la vez.

3. Cualquier tiempo pasado fue mejor.

Siempre, siempre, siempre hay que comparar. A la hora de escribir bien sobre algo es necesario que el lector conozca tus gustos para hacerse una idea. Lo malo es que por ahí te pueden pillar.

Utiliza la comparación preventiva. Si un tebeo, autor o editorial te gusta pon siempre una comparación que lo deje por debajo de otro. Puede parecer una incongruencia pero en realidad funciona.
Si la nueva etapa de Calremont/Davis de La Patrulla te gusta di que está bien pero que no son el Claremont y el Davis de sus mejores tiempos. ¿Miller en Sin City? No es Born Again pero…, Moore en Top Ten es diferente al Moore de Watchmen, etc…
¿Captáis la idea? Estás de acuerdo con cualquiera que diga que no le gusta.
En el caso de que te ataquen diciendo que, por ejemplo, tampoco les gusta Watchmen siempre podrás usar el método de “la media“.

Y hasta aquí hemos llegado. Estos han sido sólo tres trucos de los cientos que podéis utilizar para ecribir sobre las obras que os han gustado (otro día hablaré sobre las obras que no os han gustado). Si a partir de ahora empezáis a leer con detenimiento diferentes textos en diferentes medios seguro que encontraréis muchos más.

El objetivo es siempre dejar clara tu opinión, razonarla objetivamente, posicionarte con firmeza y ser tajante en tu argumentación. Una vez hecho todo lo anterior sólo queda dejar una puerta abierta a la duda por lo que puedan decir.

Sin Palomitas

Aparco el coche. Bajo del coche. El motor tarda en dejar de hacer ruidos. Maldito coche. Viejo y potente, conoce su amo y le es fiel. Jodido coche. Descansa ahí, cabrón, te lo has ganado. Viejo coche. Guardo cola. Con paciencia. Intentando no ponerme nervioso. Cuando me pongo nervioso hago cosas. Guardo cola. Con tranquilidad. Cuando nervioso cosas. Quieto. Tranquilo. Aguardo. Tras un millón de eternidades llega mi turno. Me enfrento a una cajera cuyas tetas hace mucho tiempo que dejaron de estar firmes. Pido una butaca como me gusta. Centradita. Mi padre las pedía así. Centraditas. Fue un buen padre. Murió de viejo, como el coche, en cama, escupiendo sangre negruzca. La chica contesta que imposible, no quedan. Padre. Coche. Tetas. Nervioso. Entonces me acerco a la ventanilla y muestro mi sonrisa especial, y sé que va a darme una entrada centradita porque si no me da una entrada centradita van a suceder esas cosas que suceden cuando me pongo nervioso.
Tengo mi entrada. Centradita. Fue un buen padre. Creo que dejé las luces encendidas. Tranquilo.
Mientras la gente entra para ver trailers me acerco al bar. No sirven bourbon y lo que llaman café se sirve en vasos de plástico. No hay vasos ni botellas de cristal. Plástico. Vivimos en un mundo de plástico. Hasta la hamburguesa sabe a plástico. Respiro hondo. No nervioso. He venido a ver una película. Voy a pasarlo bien. Exacto. A pasarlo bien. Plástico.

Pido palomitas saladas, y el estudiante afeminado con piercings y espinillas contesta que sólo quedan dulces. Plástico. Pido un cubo grande, esperando que las de abajo no estén cubiertas por esa pasta roja. Pero sé que eso no va a suceder, estas cosas nunca suceden a hombres como tú o como yo, a esos a los que las buenas oportunidades les dan la espalda y cuando creen que es imposible caer más bajo comprueban por las malas que sí era posible y sólo levantan la cabeza del fango para que los perros meen y volver a meterla.

Voy a pasarlo bien.

Plástico.

Espero que no me lo rasquen.

He leído todos los tebeos de Frank Miller. Voy a pasarlo bien. Han adaptado el tebeo bien. Viñeta a viñeta. Es calcada. Lo han dicho. Es una buena película, sin plástico. Rodríguez y Miller los tienen bien puestos. No cederían ante la industria ni aunque ésta les retorciera las pelotas hasta que brotara sangre caliente a chorros porque hay hombres que saben cómo se deben hacer las cosas bien hechas y no ceden ante nada. Han dirigido la mirada al abismo y le han dicho “¿estás hablando conmigo?”. La mujer de Miller es colorista y él dibuja sus historias en blanco y negro. Bien puestos. Me recuerdan a mi padre. Jodido cabrón. Calcada. Lo han dicho.
He releído Ese Cobarde Bastardo treinta y cinco veces la última semana. Treinta y cinco. Cinco veces cada día. Esta semana. Treinta y cinco. Ese Cobarde Bastardo. Estoy en una butaca centradita apartando pasta roja de mis palomitas y espero con un buen puñado en la mano la escena que espero ver desde que supe que Rodríguez y Miller iban a adaptar Sin City calcada a esas historias que Miller sabe escribir y dibujar con las tripas y el sentimiento y el corazón. Una película de verdad para un público de verdad. Lástima que las palomitas sean de plástico. A papá le hubiera gustado verla.

Entonces llega. La escena que espero ver desde…

Y veo la escena que espero ver y descubro que es posible caer más bajo y las voces de mi cabeza empiezan a reírse de mi por haber creído que la película sería calcada al tebeo.

Frank, Robert, me habéis decepcionado. Viñeta a viñeta. Dijisteis eso. Viñeta a viñeta. Treinta y cinco veces. Una sola viñeta. Tengo manchas de pasta roja en la gabardina. Estoy nervioso. Dejo caer el cubo. Miro a mi alrededor y sé que esta noche van a suceder muchas cosas y que los buenos y viejos tiempos van a volver a esta ciudad y habrá vasos de cristal en los cines y bourbon y los estudiantes afeminados se encerrarán en sus casas para que los hombres de verdad se coman la ciudad sin aplastar sus caras contra la acera. Sí. Los buenos y viejos tiempos. Padre.

Entonces sucede. De todos los momentos posibles sucede entonces. La bestia en mi interior ruge y se retuerce y comprendo que debo salir rápido de la sala. Demasiadas palomitas dulces. Pasta roja. Plástico.

Hago callar a la bestia y fumo un cigarro en el servicio. Ojalá entrara ahora el estudiante y me lo intentara prohibir. Nunca sucede.

Llueve. Yo había lavado el coche.

El Mapa de Seda

Parece que ahora se lleva el revaival veraniego de “lo que yo leía” o “lo que más me gusta” o “cuando era muy pequeñiiiiiitooooo…” así que si meto un clásico de la ADLianidad no se va a notar mucho…

El Mapa de Seda… ¿A algún lector no le suena? Vaya…

Hace unos años un grupo de jóvenes valencianos (bueno, por lo menos en esa ciudad estaban) construyeron un sello “independiente” llamado Siete Monos. A saber: Manuel Bartual, Jordi Bayarri, Manuel Castaño, Sergio Córdoba, Juan Pedro Quilón, Nacho Sanmartín y Victor Santos. Orden alfabético de apellidos, que ya sé lo que estáis pensando. Dentro de este sello crearon un pequeño rinconcito para que otros autores pudieran editar… Ahí empieza la colección El Octavo Mono y ahí nos encontramos por primera vez con Jesús Huguet. No, no hay foto suya. Para eso siempre se puede visitar KARETOS¡¡¡Más de 500 autores… y JIM LEE VESTIDO DE TÍA!!!

Ese primer número, El Mapa de Seda, logró conmocionar un estilo nuevo y varios recursos dignos del grandísimo ROB!. Esta es la crónica de lo que tuvimos y ahora ya no encontramos [Porque está casi tan jodido de encontrar El Mapa de Seda como el Gaijin de Santos… Si lo encuentras, cómpralo y consigue PXs para tu Carnet de Puntos ADLátere] Desde el principio, la misma portada, todo era rupturista. Ahí tenemos las sombras acercándose al tipo sin sombra… Una sombras con partes perfiladas dentro… sí, todo muy ominoso.

Según empezamos, con esta primera página ya mítica, podemos encontrar uno de esos juegos de perspectivas (¿a qué nivel está el jefe? ¿se estira el brazo? ¿Sube y baja el sitio de la barandilla?) personajes que enseñan los dientes… ¿Qué más necesitábamos para comprárnoslo?

Tal vez algunas pinceladas más os decidan, como ese diseño creativo digno de Liefeld Nuestro Señor, con unas lámparas para poner cerca del enchufe… O esa manía de los malos de desnudar al bueno antes de contarle su plan secreto en el acogedor cuartel general que tienen montado…


También tengo una secuencia de acción que puede resumir las influencias de la historia. Hay algo de Miller, algo de Adams y algo de Wile E. Coyote.

Y todo eso para terminar con un alegato sobre la policía. Sí, porque los polis pillan a alguien así…

Le detiene por escándalo público y… Sí, le desnudan para taparle. Sutil. Mucho.

Así que ya sabéis, si en un puesto de antiguo, o perdido en las estanterías de Cómic Español, o dentro de los cajones de los salones, expos y convenciones, encuentras un ejemplar de El Mapa de Seda… CómprADLO! . ¿O no te vas a fíar de nosotros?