World’s Finest

Hay una serie de tropos comunes en casi todas las historias de cómics. Al fin y al cabo, en un medio con más de un siglo de Historia, ha dado tiempo a inventar casi todo, homenajear, reciclar, rebootear y volverlo a homenajear. En todos los ambientes y rincones del mundillo hay  gente viviendo de las rentas. Mark Millar vive de haberse subido a la chepa de Grant Morrison y Warren Ellis, y otros de, no sé, un premio de 2012, por ejemplo.

Pero la fama no siempre da de comer, a veces hay que jugar duro, hacer apuestas, dejar tirada a tu editorial nueva y radical e irte a DC a acaparar despachos, como Jim Lee. La vida es dura y en este mundo nadie te regala nada. Bueno, casi nadie. A veces ECC te regala unas láminas y tú decides sacarles tajada.

Y es que claro, aunque se trate de que “Los Héroes siempre vuelven”, es decir, que la gente vuelva a las tiendas físicamente, si vas a meter los regalos en los envíos online, pues claro, necesitas ponerles precio. Que si no pierdes dinero.

Como en todos estos casos, habrá quien se te oponga de forma directa y agresiva de un Lex Luthor…

…y gente que lo haga con la sibilina discreción de un Ra’s al Ghul.

Y es que durante esta cuarentena hemos visto que en Akira Comics hay muchas cosas que recuerdan a algunos de los cómics más importantes del Universo DC. Como, por ejemplo, los taquiones. Esto puede hacer que tebeos de mayo se envíen en plena cuarentena en el mes de abril.

O que los de junio se vendan en mayo.

Aunque no podemos descartar que se trate de algún trato de favor a Andrea Levy, que sabemos cómo son los del PP con lo del mercado y la libre competencia y las leyes y esas cosas. Quizá Andrea le enseñó al CM de Akira una de las más prestigiosas técnicas del PP: “¿usted no sabe con quién está hablando?”

Y es que de estos meses de polémica hay una cosa que nos queda siempre presente. Que los héroes siempre vuelven. Volverán, los Héroes del Barrio (del Pilar), a recordarnos que Akira es una sencilla tienda, un pequeño comercio luchando por sobrevivir en un mundo de librerías en la que el pez grande se come al chico. Y si las demás no se aprovechan ni ponen en riesgo a los repartidores, más tontas ellas.

What the zeck

Llegó un momento en el que Mike Zeck cayó en la cuenta de que cuanto menos hacía más le salía a cuenta.

Ya podía tener etapas sólidas y extensas con Shang-Chi o el Capitán América, que los buenos billetes le llegaron con una maxiserie, Secret Wars. Pero más aplaudidas aún fueron después sus intervenciones en dos miniseries, de seis y cinco episodios, con Spiderman y el Castigador. En esta última ni le hizo falta dibujar el último número para que su dura versión del personaje quedase en el colectivo fanario como el canon a seguir durante décadas. De hecho de aquel momento perduran más en el recuerdo las impactantes portadas e ilustraciones que la narrativa secuencial en si.

Y si cuanto menos hacía más molaba, con esa idea le llamó DC en 1988 para realizar la saga de Las Diez Noches de la Bestia en Batman.

Las portadas únicamente, no hacía falta más. Con esas cubiertas ya podías tener a Aparo dentro, cumplidor pero sosote, que esto iba para historia clásica y perdurable a la de ya. Incluso llegaron a sacar un portafolio con las portadas y otras ilustraciones de Zeck. No voy a indagar si lo sacarón antes incluso que el recopilatorio de la historia en si. Tanto eso les molaba el arte de Mike Zeck.

Pero Aparo era cumplidor, insisto

No es de extrañar por tanto que cuando ya entrados en los años noventa y fueron a sacar una serie spinoff del universo de los Titanes con un personaje mercenario duro de sospechosa semblanza con el hipermolón Masacre, llamasen a Zeck para que engalanase sus portadas. Con Zeck ahí poco importaba quien estuviera dibujando dentro.

Aquellas portadas transmitían molonidad, acero, armamento engrasado, pólvora, testosterona, todo lo que debía ser un tebeo en 1991.

Algunos comenzais a pensar que este post lo ha hecho E Martín

Un preludio de la Image que estaba por llegar. La Image de 1992, claro, no la de ahora (inserte su meme aquí).

La serie de Deathstroke duró 60 números, con Zeck encargándose de las portadas de los primeros 28.

Extraña en principio que la colaboración de Zeck con la cabecera terminase en aquel número 28, habiendo comenzado en la entrega anterior una macrosaga en la colección, una de esas tan importantes que tienen logo propio.

¿Cual fue el motivo?

Veréis, estábamos en el competitivo mercado de 1993. Y sobre las portadas había una máxima (en realidad eran dos, la otra era Debe tener relación con el interior, pero dejó de aplicarse hace tiempo): la portada debe MOLAR.

Y si bien aquella última cubierta parecía cumplir el requisito…

…al lector de la época se le caía el alma al suelo cuando nada más pasar la página veía que el dibujante invitado le adelantaba por la derecha en cuanto a molonidad noventera recreando la misma escena.

Podemos hasta sentir los dientes apretados de Deathstroke bajo la máscara. Ante tamaña maravilla, Zeck comprendió que su momento de molonidad había concluido y lo dejó. A Malcolm Davis lo ficharon ipsofacto de Marvel para hacer Hulk 2099. Esa serie duró 10 números, y Davis todavía menos en el mercado. Ya hemos dicho que era muy competitivo.

En cuanto a Deathstroke, la interinidad en las cubiertas se cubrió al mes siguiente con Kevin Maguire, con una ilustración que rinde homenaje al John Woo de Hard Boiled y Una Bala en la Cabeza. O eso se intuye por la firma. Para nosotros siempre será el de Misión Imposible 2.

El World Tour ’93 continuó su andadura, ya con portadas habitualmente del dibujante regular Steve Erwin, y con las acostumbradas aliteraciones: «Chaos in China!», «Intrigue in India!», «Pummeled in Paris!», «Demolition in Dallas»…hasta su conclusión en Egipto, en la que pudimos ver que esto de que las sagas se les terminen alargando más de lo inicialmente previsto no es algo de ahora.

Y vale que tenía dientes y espadas, pero no era lo mismo. Otros portadistas llegaron y se fueron, pero ya no era lo mismo.

Un último dato: DC comenzó en 2015 a reeditar en tomos recopilatorios esta añeja serie, llegando a publicar cinco de ellos que abarcaron hasta ese 34 con el que concluía ese World Tour. No ha sacado más.

Obviamente todos con portadas de Mike Zeck.

Cuando ya no les quedó más Zeck, dejaron de sacar tomos.

Las portadas importan.

Both

Hay muchos temas de los que podríamos hablar estos días, incluyendo del #SnyderCut. Algo que ha sorprendido incluso a los fanes de HBO Max al descubrir que condenan la violencia. Como si fuera algo incompatible.

Cuando, precisamente, la belleza de la situación es que hay gente capaz de defender ambas cosas a la vez sin que le de vergüenza ni nada, ni siendo directivo de Warner ni nada.

Y es que hay veces que te encuentras a gente capaz de esto:

Pero que, luego, te dibuja esto otro:

AVIV BÖR!

El hombre de la máscara de spandex

Me encantaría comenzar este artículo diciendo que me honra comentar la última subida de pan provocada por Javier Zurro, pero desafortunadamente nos enfrentamos a un enemigo mucho más temible: la nota de prensa fusilada de origen indeterminado.

Y es que en efecto, y como se puede leer (esto será importante luego), la HFPA anuncia que los actores enmascarados no podrán optar a la nominación en ninguna de sus categorías. De hecho, la medida parece haber sido motivada exclusivamente por el estreno de El Mandaloriano, cuyo protagonista no se quita el casco hasta los últimos minutos de la temporada.

Teniendo en cuenta que la HFPA tiene literalmente 3 requisitos para que te nominen la peli, me parece excesivo que, por muy poco que te gusten los superhéroes, te tomes la molestia de escribir uno para dejar fuera específicamente a una serie de la que solo hay una temporada. Así que rápidamente voy a consultar ese documento que, cito a El Español, “explica la norma en referencia al impulso que están recibiendo las series basadas en superhéroes o protagonistas enmascarados como el caso de The Mandalorian” pero resulta que me encuentro esto:

¿Cómo que “las actuaciones de voz no se podrán nominar en ninguna categoría”? ¿pero dónde está lo de las máscaras? ¿me estás diciendo que la HFPA no ha escrito una norma en la que pone “debido a la creciente popularidad de las series y películas de superhéroes vamos a banear las máscaras para establecer un cordón sanitario contra ellas”? ¡pero si lo acabo de leer en un montón de medios!

Pues resulta que lo que han escrito es un artículo de Variety en el que alguien (presuntamente) le pregunta específicamente al HFPA si a Pedro Pascal le podrían haber nominado aunque llevara la máscara. Y mucho ojo, porque la respuesta es… que sí, claro.

Y es que, una vez desmentida la premisa inicial de la nota de prensa que se ha difundido en todos los medios en castellano, el resto del artículo hace aguas igualmente. En un momento de incertidumbre para los rodajes y las productoras, la medida parece más orientada a combatir las voces en off, la animación o el CGI (en general, todo lo que puedas hacer desde un distanciamiento social cuya fecha límite todavía no está clara).

No parece que las películas de superhéroes vayan a empezar a ganar ahora Globos de Oro, pero si alguien en la organización realmente ha decidido comenzar una guerra de sabotaje contra las películas de superhéroes para evitar que copen las nominaciones de los Prestigiosos Premios probablemente se habría dado cuenta de que nadie contrata a Chris Evans, Robert Downey Jr. o Elizabeth Olsen para luego ponerles una máscara durante 3 temporadas. Se lo hizo Fox a Oscar Isaac en X-Men: Apocalipsis ¡y mirad lo que ha hecho Disney con Fox!

Aunque a los conspiranoicos hay que reconocerles que esta medida efectivamente consiguió dejar a una heroína de Marvel fuera de las nominaciones a los Globos de Oro (eso sí, en 2013).

El podcast que faltaba

A ROB! hace tiempo que se le quedó pequeño Twitter. Durante un tiempo probó con los directos de Instagram, pero no parecían lo suficientemente perdurables para lo que sus palabras merecían. Ahora ha encontrado la solución

Ya tenemos en línea ROBservations, un podcast al que se puede acceder vía Spotify y en el que ROB! desplegará su sabiduría desde esta misma semana. Así que sí, ya lleváis un capítulo de retraso. ¡A ponerse al día todo el mundo!

Quien Benemérita te Hará Llorar

Amigos, vivimos tiempos complicados. Nuestros derechos, nuestras libertades ¡nuestras misma PATRIA! se ven amenazados por una élite que se aferra a un poder obtenido por un mero capricho matmático. Que a fin de retenerlo es capaz de aliarse con criminales, nada extraño si se considera que algunos de sus más destacados miembros son hijos de terroristas asesinos.

Que presumen de ser una nueva generación que no tiene nada que ver con las viejas castas pero día a día demuestran los mismos tics autoritarios de siempre.

Que pretenden tener conocimientos y habilidades superiores gracias a la excelente educación que dicen haber recibido y cuyos títulos exhiben orgullosos pero todo su tinglado educativo apesta a mafia endogámica.

Que afirman querer salvarnos y luchar por nuestro bien pero sus intervenciones no traen más que destrucción y pobreza.

Compañeros, españoles, sé que la situación parece desesperada. Sobre todo cuando hordas de inconscientes jóvenes les vitorean y les aupan. Ciegos por pura necedad o quizá directamente por antiespañola maldad, a su nefanda malevolencia. Parece que la única e inevitable salida sea un lamentable confilcto civil que ninguno queremos y cuarenta años de paz que no deseamos.

Pero hay un atisbo de luz salvadora. Una rayo de esperanza cuyo color, nada causalmente, es el verde.

Nuestra querida y nunca lo suficientemente ponderada Guardia Civil. Ese benemérito cuerpo y fuerza de seguridad del estado. Esos ángeles guardianes que vuelan en parejas en sempiterna vigilancia siempre dispuestos a darlo TODO POR LA PATRIA.

Si, queridos compatriotas, en estos dias de zozobra y peligro podemos confiar en la Guardia Civil…

…para pararle los pies de una vez por todas a esos malnacidos mutantes.

Liberad el CUT

Como esto del cine empezó como una afición de poca monta, antes de que vinieran Tarantino, David Fincher y Christopher Nolan, hay películas que se han perdido, de las que no queda copia alguna que nos permita volver a verlas. Con el paso del tiempo, y cuando los frikis del cine empezaron a juntar dinero suficiente como para preocuparse por dónde acababan las películas que habían visto en una nostálgica tarde de domingo cuando eran jóvenes, empezó aquello de la conservación cinematográfica. Sin embargo, ya era tarde. Muchas de las películas que habrían de cumplir diez décadas en lo que llevamos del siglo XXI se han perdido de forma irrecuperable.

La historia de este cine perdido es apasionante. Incluye espías soviéticos, a los hermanos Marx, incendios, a Ed Wood, escándalos sexuales, problemas con la justicia e incluso películas en 3D incompletas. Próximamente, habrán de incluir otro capítulo en la trágica historia de la pérdida del patrimonio fílmico universal. Hablamos del metraje perdido que Zack Snyder lleva un par de años asegurando que constaba en su versión de la película Justice League y que, por desgracia, no vamos a ver.

Lo que sí que parece que vamos a ver es a un montón de directores reclamar su porción del pastel a empresas envueltas en una batalla campal por los servicios de streaming y los contenidos exclusivos durante un año en el que se ha tenido que parar la mayor parte de la producción audiovisual durante meses. Así, tenemos a David Ayer asegurando que también tiene un “cut” de su Escuadrón Suicida.

Y Paul Feig dice que él rodó una película de Cazafantasmas de 3 horas y media, algo que por lo visto, alguien necesitaba ver.

Mientras esto ocurre, muchos nos preguntamos, ¿por qué parar aquí? ¿Por qué no se está reivindicando un Miller&Lord Cut de Solo? ¿Un Trank Cut de Fant4stic? ¿Un Raimi Cut de Spiderman 3? ¿O un Wright Cut de Antman? O aún más, ¿por qué Joss Whedon después de pasar por el insufrible trago de acabar Justice League para que ahora Snyder pueda aportar su visión, no reclama que le dejen rodar un Whedon Cut de Vengadores 3? Seguro que tendríamos un montón de incómodas subtramas sexoafectivas entre los personajes que nos hemos perdido.

¿Es porque Disney paga a los críticos? ¿Es porque los Marvel-fans están demasiado cegados por el lavado cerebral de Disney? ¿Es porque desde las absurdas montañas de dinero del Universo Cinematográfico Marvel Kevin Feige no oye los llantos? Nadie lo sabe. Salvo los youtubers españoles que dan noticias exclusivas como que Ben Affleck va a rodar, ahora sí, su película de Batman.

En medio de todo este asunto, solo hay una cosa que me da paz. Algo que me hace sentir que sé cómo debería sentirme al respecto del Snyder Cut.

ÉL lo aprueba.

Instagrameos de confinamiento

Hoy el posteo no va a ser largo, que sé que hoy tenéis otras cosas que hacer, que Pdro ya nos deja salir

El trenecito

No hay nada más divertido que adaptar un cómic de éxito. Salvo, quizá, adaptar un cómic que en realidad no ha tenido tanto éxito. Eh, los segundos se pueden quejar menos.

Imaginad lo que pasa si lo que se adapta es una película de éxito limitado -hizo más en VOD que en salas- basada en un cómic. A ver, ¿adaptar al gusto del público americano una película que era colaboración USA-Corea del Sur adaptando una Bande Dessinée francesa? ¿Qué podría salir mal?

Total, que en 2015 Marty Adelstein decidió poner pasta para comprar la adaptación de 2013 de Le Transperceneige, que los franceses Jacques Lob, Benjamin Legrand y Jean-Marc Rochette sacaron en 1982. ¿Parecido? Ninguno, claro. Bueno, miento, había un tren. Y nieve.

Vale, la película de 2013 tenía a un guionista surcoreano –Bong Joon-ho, que también dirige cosas, un chico joven que está empezando- y al estadounidense Kelly Masterson. Al que, por supuesto, no llamaron. Joon-ho sacó un crédito de productor ejecutivo, Adelstein otro, pusieron a escribir el guión Josh Friedman y supongo que Masterson se llevó este aplauso del público y el juego de nuestro programa.

Para 2016 el canal TNT dijo que adelante, para 2017 el piloto, para 2018 se dijo que adelante con una serie. Un mes más tarde Friedman, a quien quizá conozcáis por The Sarah Connor Chronicles, fue expulsado por dos puntos diferencias creativas punto. Al mes siguiente se reunieron con Graeme Manson -uno de los responsables de Orphan Black– que casi lo primero que hizo fue pelearse con el director del piloto. Algo que quedó claro como quedan claras las cosas ahora, por un tuit:

La decisión en aquel momento parecía sencilla: Había que contratar a más señores. Esta vez le tocó a James Hawes que venía de dirigir unos pocos episodios de Penny Dreadful. Así que ya estaba acostumbrado a adaptaciones laxas y sainetes.

Manson decidió utilizar un total de nada del piloto original que consiguió que la cadena les pidiera una temporada entera. Luego hubo bronca y entonces usó una toma de un efecto especial. La cadena accedió a que se grabara un piloto completamente nuevo, probablemente pensando que en el futuro seguro que habría alguien tan tonto como para pagar el Friedman’s Cut.

Como en 2018 lograron que Netflix pusiera pasta para los derechos internacionales fuera de USA/China y parecía que en 2019 iban a estrenarlo decidieron moverla de canal de la TNT a TBS , ¿que quién lo anunció? Pues el dueño de TNT y TBS, claro. Warner. ¿No os había dicho que era de Warner? Pues creo que os lo podríais haber imaginado ya, sobre todo porque, ya puestos, decidieron darle una segunda temporada porque total, por qué no. Si al final hay bronca internacional por su emisión fuera de USA entre Netflix y HBO Max aún tendré que extender el texto.

Entre las brillantes decisiones tomadas entre medias estuvo mandar un tratamiento a diez guionistas para que hicieran su capítulo cada uno y que luego Manson le diera coherencia. Salió regular y tuvieron que hacer incluso más reescrituras aún.

Por supuesto los franceses autores del cómic original tenían también una opinión, así que aprovecharon para publicar… una precuelas. Porque cada vez estaba más claro que aquello no iba a ser como la película, ni como el cómic, ni como… Bueno, os hacéis a la idea. Con deciros que aprovecharon para cambiar a Legrand por Matz.

¿Por qué precuela? Teniendo en cuenta que ya le habían hecho cambios del cómic a la adaptación como si esto fueran Las tortugas ninja, y que además de los cambios quizá tuvo que ver que con el cachondeo de canales y demás -¿os había contado ya que decidieron volver a mandarlo a TNT? Pues lo hicieron- a los nuevos responsables les tocó convencer a los actores que ya tenían firmado su papel de… bueno…

Sí, que interpretaran diferentes papeles de los del piloto ya rodado, no digamos ya de aquellos que habían leído y accedido a interpretar.

El protagonista, Daveed Diggs -que verá en julio estrenado en Disney + un trabajo rodado hace como un lustro- pasa de ser un drogadicto que se pasea con una caja con ratas a ser un antiguo policía. Todo un Piolín de distancia entre ambos. Una actriz podría haber sido contratada para un papel pero la productora (una de ellas) decidir que hacía falta alguien para un papel similar al de Tilda Swinton, porque todos sabemos que Swinton es una actriz fácil de replicar (y ni siquiera tuvieron a bien poner a otra actriz asiática como Johansson), una chica podía ir de joven trabajadora a mocosa malcriada, un archivista pasar a ser un propietario de nightclub, o eliminar a un cuerpo de policía interno para justificar la trama y, sospecho, poder soltar esta frase:

Ah, sí, ¿no os lo había dicho? Ahora la serie era un policíaco.

Sí, esa es la protagonista. Jennifer Connelly. Por lo visto tenía una visión. Con Hulk funcionó.

Está muy bien porque permite tener a una mujer blanca y a un hombre negro de protagonistas pero no entre los creadores. ¿Y los guionistas? Bien gracias.

Por supuesto podríamos suponer que la idea de montar un policíaco en algo con un set tan limitado y ridículo solo podría recordarnos el genio creador de Agatha Christie, porque aquí parecen tener la misma culpabilidad. No digamos ya las posibilidades de Netflix de invertir en algo que podría ser incluso peor que Altered Carbon. Al fin y al cabo estaría por ver que un policía se uniera a una organización parafascista dirigida por una élite capitalistas y en contra del pueblo más allanado. No parece el tipo de tren en el que pueda haber cacerolas.

Pero qué podemos decir nosotros, si lo más interesante es ver cómo acaba todo esto después de tanta bronca entre bastidores.

Ahora que ha llegado podremos ver si todo este descarrile acaba en un auténtico choque de trenes. Supongo que es el motivo para verlo.

Tuiteos de un abril confinado

Reciclando materiales digitales se asegura el futuro del planeta por partida doble