La Suerte de StanLee

Hay veces en las que conviene recordar que hay gente, creadores, que aún superados los noventa siguen trabajando, ocupados en expandir su legado, en mantener vivos sus logros, recordándonos cuando lograron que su medio se pusiera patas arriba, revitalizándolo por completo hasta lograr darle un aire nuevo, con sus luces y sombras, sin duda, pero indudablemente mejor. Pero hoy no vamos a hablar de Norman Lear.

Hoy toca echar un ojo a lo que está pasando con Stan Lee. Quizá no hayáis leído nada aún pero, la verdad, la cosa está llegando a un punto que incluso los que sólo se informan en Espejo Público van a empezar a conocer su nombre. Durante años Stan Lee ha sido su mejor representante. No hay más que recordar que en 2016 dio una entrevista con este titular:

La verdad es que en 2016 aún parecía que las cosas marchaban. ¡Incluso parecía que la FOX iba a hacer una película sobre su vida! (Bueno, no exactamente sobre su vida, pero, eh, si ese chico que trabajó con él era mencionado en Argo, ¿cómo no iba a tener él su propia película?) Lamentablemente en julio de 2017 murió su mujer, Joan, y a partir de ahí…

Digamos que el asunto comenzó lentamente. Con una denuncia en diciembre de ese mismo año de que alguien de su círculo interno le había robado 300 mil dólares.

Y el principio de 2018 no fue mucho mejor. Primero los 300 se convertirían -si tenemos que creer a TMZ– en 850. Poco después el Daily Mail, ese medio de credibilidad… ahm… ese medio… filtraba una historia sobre Stan Lee excediéndose con sus enfermeras. Por supuesto la historia no pasó de ahí. La acusación, decían, se debía a un cambio en la empresa que le atendía, con la antigua queriendo sacar dinero. No fue lo único que se oyó, por supuesto. Los fanes empezaron a rumorear en voz baja que algo raro pasaba con el entorno de Stan Lee. Hasta el punto que cuando sufrió una severa neumonía a finales de febrero se preocuparon porque su cuenta de tuiter siguiera actualizándose. Supongo que bajo la impresión de que una persona con pocas fuerzas jamás entraría a leer tuiter. O porque no pensaban que en realidad sus cuentas en las redes sociales las lleva un grupo de expertos en relaciones públicas. Quiero decir, no es como si Stan Lee fuera Presidente de USA. SAD! EXCELSIOR!

En cualquier caso, los fanes iban poco a poco movilizándose. Bien respondiendo a la cuenta de Lee, exigiendo respuestas.  O moviendo dos hashtags, #FreeStan y, en vista de que parece que hay bastantes Stan más en el mundo, #FreeStanLee.

Así que era cuestión de tiempo que comenzaran los artículos sobre lo que estaba pasando allí. Empezando por uno de Daily Beast en marzo de titular bastante descriptivo.

Pero si marzo había sido movido lo más gordo llegaría en abril. Porque el mes empezó con una de esas historias difíciles de creer incluso una vez leídas.

Hasta el momento pensaba que le estaban desangrando era un tropo literario, no algo literal. Pero, claro, también pensaba que si se hablaba de Stan Lee como un personaje de tebeo se estaban refiriendo más a algo como, no sé…

Por supuesto, al olor de la sangre llegó Bleeding Cool. Que es algo así como todo el periodismo de investigación que se puede permitir tener el mundillo del cómic. A partir de los hashtag y esas cosas llegaron también las fotos y vídeos de Stan Lee en la Silicon Valley Comic Con. Y, la verdad, yo pongo aquí el enlace, pero hay poco que comentar que pueda ser divertido.

Parece que BC tenía razón -quién iba a pensarlo- y algo estaba pasando allí. Quiero decir… Una convención no debería ser así. Debería estar llena de los amigos de los organizadores en los lugares importantes por mucho que importunaran a los invitados, permitiéndoles ser moderadores por embarazoso que resultaran, y luego ya un montón de reglas estúpidas para que quede claro que esto es un negocio y que va sobre cómics como podría ir sobre tornillo, de ahí que no se preocupen de la representación sino del dinero. ¿Qué será lo siguiente? Bueno, imagino que lo siguiente es precisamente lo que se ve en esos vídeos y fotografías.

De modo que el pasado martes los medios llegaron a ese punto en el que era demasiado como para dejarlo pasar. The Hollywood Reporter, una de las dos cabeceras más importantes del mundo del espectáculo -siendo la otra Variety, claro- se marcaba un artículo entre lo espectacular y lo loquísimo.

Apuntando, esta vez, a su hija. Si hasta el momento parecía aparecer como tan víctima como el propio Stan, aunque algo dada a gastar de más, ahora se nos cuentan cosas como que es cómplice en la situación. Aunque sea solo por la influencia de un trío de personajes –Jerry Olivarez, Keya Morgan, y su abogado, Kirk Schenck– que llevaron a cosas como el despido de toda la gente cercana. Incluyendo la sustitución del abogado de Lee por el hermano de Tobey Maguire o llamadas a la policía de Los Ángeles, hasta llegar al momento más Lifetime Movie de todos, con la hija queriendo hacerse con el hijo de la enfermera. Suena a otro tipo de historia, sí. Y, por supuesto, con la declaración de que al saber que se estaba trabajando en este artículo ese círculo decidió grabar un vídeo con Lee.

No es el único medio de gran alcance que se ha fijado en el asunto. Porque si THR es grande en el mundo del espectáculo The New York Times lo es en el mundo. Así que encontrarse con un artículo como este:

En el que intentan contrarrestar el artículo anterior mientras el periodista va dejando caer aquí y allí comentarios -que si un guardia armado de más de metro noventa, que si marcas de cuadros de gran valor que ya no están en las paredes, la afirmación de que estuvo visitando a Leonardo DiCaprio por la película sobre su vida que los representantes de DiCaprio no se molestan en contestar…- que no son precisamente tranquilizadores aunque parezcan pensados para que puedan pasar bajo el radar de alguien que tuviera que dar el visto bueno a la entrevista.

Aunque no tanto como para que el famoso vídeo que mencionaba THR en su artículo no acabara filtrándose a TMZ -claro-. Un vídeo en el que aseguraba que no había sufrido ningún tipo de problema o maltrato… Hecho público poco antes de que decidiera demandar por todos estos asuntos a Olivarez.

La situación es tan extraña que ya han empezado a hablar del tema las gentes del cómic y sus allegados. ¡Incluso Kevin Smith se ha ofrecido a meterlo en su casa! Como vemos, la situación de Stan Lee es complicada. Quizá incluso penosa. (EDITADO: Tanto que hasta El País ha decidido hacer un artículo sobre el tema. ¡Imaginad!)

¿Cómo es posible, podríamos pensar, que no haya alguien para proteger a este creador de las fuerzas que quieren desposeerle de su dinero? Es difícil creer que Stan Lee precisamente pueda acabar así. Pero, claro, el mundillo del cómic en USA funciona de manera extraña. Mientras toda esta historia se iba desarrollando salía otra noticia igual de ilustrativa de lo que significa ser estadounidense.

Un periodista de Michigan está entrevistando a sin techos. Se pone a hablar con uno, al que le falta un brazo, y este le cuenta que su problema fue de origen médico. Las facturas acabaron por costarle la casa. La policía le impedía vivir en su vehículo. Ahora se encuentra viajando de centro de caridad en centro de caridad, teniendo que seguir las directrices de distintas iglesias, viajando y buscando pequeños trabajos que poder realizar… Con casi 70 años. Pero no sólo eso, también -le dice- viaja a veces a pequeñas convenciones de cómic. ¿Para qué? Para intentar hacer algo de dinero. Porque, descubre el periodista, estaba hablando con William Messner-Loebs.

Más allá de fijarse en lo rápido en lo que una persona puede pasar de una posición aceptable a la indigencia la historia de Messner-Loebs salió en algunos medios cercanos al cómic. Se plantearon algunas ayudas que ya veremos si acaban haciéndose efectivas, incluyendo la posibilidad de que se recuperen algunas de sus viejas historias en The Maxx o Epicuro.

A la vez que algunos se preguntaban cómo era posible que su nombre saliera en los títulos de crédito de la película de Wonder Woman y, sin embargo, no le hubiera llegado dinero.

Y esto con dos personas dentro de la parte más comercial de la industria.

Al final de todo esto sólo se puede esperar que las cosas mejoren para los implicados, y recordar las palabras que alguien sabio dijo ya hace tiempo:

ReBoota, ReBoota…

El principal canal de contratación de gente cuestionable nos sorprendía hace un par de semanas con…

¿Qué? ¿Qué mesas redondas? ¿De qué estáis hablando? ¿De cómic? ¡Yo estoy hablando de televisión, como siempre! ¿Qué pinta el cómic en… Ah, que hay un Saló. ¿Y eso qué tiene que ver con el cómic? ¿Es por los robots? Ah, no, que es por lo de la gente cuestionable. Ya. ¿Y qué Saló es? ¿De dónde? Barcelona… ¿El qué de qué? Nah, ni idea. Pero volvamos a lo que yo hablaba, el sitio ese de casi televisión, que es una cosa de jóvenes. Con deciros que ellos nunca tendrían un cartel en el que la edad media de los personajes fuera de 50 años.

Pero, claro, tampoco tendría una portada en un dominical. No, espera, olvídate de ese otro asunto, ¡estamos hablando de gente con series de televisión!

Como decía…

El sitio ese, ya sabéis, el que suena como el soniquete de Ley y Orden porque algo seguro que sospechaban, encargó un ReBoot de ReBoot. El resultado fue puesto a disposición del público hace unos días y no puede ser más en consonancia con lo que esperábamos de ellos.

Concretamente, con lo que yo esperaba.

Total, que uno tiene muy claro lo que va a encontrar en esta serie.

Así que no se puede sorprender cuando uno se encuentra exactamente eso.

Sí, las tradicionales historias de ReBoot y su lucha para mantener libre de problemas el MainFrame. Aún recuerdo la llegada de Bob,

y cómo se reunían los personajes en el restaurant… ¿Eso es un plátano? Bueno, da igual, como decía, encuentro perfectamente normal la manera en la que han recuperado la idea de unidad, de familia incluso,

y cómo sería prácticamente imposible distinguir las imágenes de una de las series con las de la nueva versión que han hecho.

¡Ja, ja, ja! ¡Sí, una de estas no es como las otras dos! ¡El tradicional humor de este blog!

Pero, en serio, es prácticamente indistinguible una serie de la otra, por eso en el episodio en el que los personajes de la nueva se reúnen con los de la vieja no podría ir más fluido todo. ¡Qué manera de mezclarse, de fundirse entre dos series que son no ya continuación una de la otra sino prácticamente la misma!

(Para los que no sean capaces de notar la diferencia, los de la derecha son de la serie original y los de la izquierda son de la nueva.)

Un episodio que, además, rinde homenaje también a los espectadores de la serie original y sus divertidas historias, en un giro meta podemos ver a este tipo que de manera tan divertida representa a esa antigua audiencia a la que están intentando mantener, apelar y gustar…

retratándolos como señores de mediana edad quejicas que viven en el sótano de sus padres y sólo saben quejarse de los cambios de sus series favoritas.

¡Ah, el humor!

Pero, sobre todo, ¡Ah, el metacomentario! ¡¿Pero de qué cambios se va a quejar nadie?! ¡¡¡SI ES QUE SON IMPOSIBLES DE SEÑALAR!!!


Normalizar te hace Recomendable.

Entre las cosas que presuponía que acabaría pasando era que autores de gran calado y -sobre todo- mucha adaptación audiovisual acabarían apareciendo en fajas. Las fajas son una creación ubicua en el mundo literario pero que -¿por suerte?- no habíamos tenido que sufrir demasiado en el de los cómics.

Eso no significa que lo esperable no acabara sucediendo, claro. Y aquí tenemos el mejor de los ejemplos posibles:

¿Que qué clase de libro ha puesto de acuerdo al Guionista Original y el Guionista Que Venía Detrás? Pues estaba claro que no iba a ser cualquier cosa sino…

No, el “Supergods” de Morrison lo publicó en Español hace años la editorial Turner. Y, además, ¿vosotros les veis poniéndose de acuerdo para alabar a Morrison?

Se trata de un libro que…

No, no es un libro de Toni Guiral. Es decir, ¿cuál? ¡Además, para cuando les fuera a llegar la versión traducida ya habría sacado uno nuevo!

Como decía, se trata de…

No, no es ningún libro de Fdez. para Fandogamia. ¡¿Vosotros veis a estos dos vendiéndose por una copia de prensa?! Eso es más propio de blogueros, youtubers, podcasters, instagramers, viners, spotifayers, grinders y toda esa fauna tecnológica.

¡Y dejadme escribir, leches!

Se trata de un libro en el que es más que lógico encontrarse la recomendación de ambos autores. Es decir:

¡PERFECTAMENTE LÓGICO!

Por un lado el Barbas podría ser parte de cualquier grupo. No tendría casi ni que pedirlo. Si acaso, no llevar sombrero. Y en cuanto al otro, ¡si es que tiene pinta de crítico musical! De escribir en fanzines que se regalan en bares y colaborar con revistas on-line de cultura y con publicaciones especializadas.

¡No es la normalización, es la lógica!

No puedo esperar a que se publique una Historia del Cómic para leer la faja con frases de Ronnie Jam… de LemRobert Pla… ¡¿pero quién queda vivo?! ¿Rob Halford?

Ahm…

No puedo esperar a que se publique una Historia del Cómic para leer la faja de Jimmy Page y de Jon Bon Jovi.

Eso.

AVIV AL NÓICAZLAMRON!!!

Los eruditos al huevopascua

Yo tenía intención de estar aquí hoy hablando de un libro con ‘geek‘ en el título, pero como ya hemos superado aquella época de cuando Planeta consiguió los derechos de DC. Perdón, quería decir, de hacer leña de las traducciones espantosas me limitaré a recomendároslo. En inglés. Excepto a los que queráis leerlo en español por uno de los dos motivos razonables para ello: 1) No saber inglés. 2) Ser nostálgico de las traducciones de La Factoría.

Así que, en lugar de eso, parece un momento tan bueno como cualquier otro para echar un ojo a lo que la popularización moderada del mundillo – la famosa normalización, la transversalización o como le toque llamarse esta semana- ha hecho con el mismo. Es decir, el actual momento del huevopascuismo. La introducción de referencias apiladas. Porque ya sabemos que lo que se espera no es un trato a los personajes o una historia desarrollada… ¡Son los contenidos extras!

Probablemente porque vivimos en un momento de gran éxito de lo que podríamos llamar la Cultura Popular. Más éxito que comprensión, claro. Porque parece que lo que algunos consideran que es un interés por la misma no se centra tanto en las historias como en la posibilidad de que alguien rellene el listado de todo lo que ha acertado.

Si en tiempo se habló de una falsa erudición que se separaba del auténtico conocimiento del mismo modo que no era lo mismo una enciclopedia que su índice, ahora podríamos decir que no es lo mismo un documental que su página de trivia en el IMDB. Pero por supuesto, existen motivos para todo. Y viene de atrás.

Creo que ya he dicho las suficientes veces que Star Wars fue la película más taquillera -con mucho- de su año, que tuvo muchas candidaturas a los OscarTM y, de hecho, ganó 7 de ellos. No el de Mejor Película, aunque fue candidata. También de El Señor de los Anillos he hablado alguna vez como ejemplo de fenómeno editorial. Pero quizá no puse ejemplos. Ya sabéis, de cómo había funcionado como fenómeno de ventas en, por ejemplo, España:

Entonces… Si estamos hablando de libros super-ventas y de películas que ya ni te cuento, ¿cómo es posible que haya ahora discusiones?

Pues porque esto es solo parte de la historia. Es cierto lo de estos dos tanto como que en 1989/’90 Batman se convirtió en un fenómeno y, a su vez, en la película más vista. Igual que los supes habían tenido popularísimos seriales y series de televisión, que Doctor Who vivió la dalekmanía y que de Star Trek se había hecho hasta una serie de dibujos animados.

Pero todo tiene sus niveles de conocimiento. O un círculo. Y la idea de estar más cerca del centro del círculo de conocimiento es precisamente lo que nos ha llevado aquí. Prácticamente a todo le suena ‘el tipo ese de las orejas, el doctor Spock‘, que es algo así como un círculo superficial en el que está el público general y los periodistas generalistas. Es ese nivel que tantas alegrías nos ha dado hablando de ‘Superman y Batman, los dos grande héroes de Stan Lee‘ y demás. El círculo “Oír campanas“. Sabes que algo existe, puede que incluso hayas leído o conozcas a héroes y personajes. Al fin y al cabo han tenido una enorme exposición mediática, como decíamos antes. Pero ni han dejado poso ni lo pretendían. Sí, les suena Flash porque lo pusieron en la tele en algún momento de los novenas, ¿es que hacía falta saber algo más? Pues no, como hacer falta, no hace. Ningun producto cultural es indispensable más que para hacernos la vida mejor. Vamos, falta hace para escribir sobre ello. Y ya hemos visto que muchas veces ni por esas. Así que, ¿para qué?

El siguiente círculo sería el que recuerda los datos correctos. Lo han visto, saben que existe. Y ya. Porque puedes conocer algo y no pasar de ahí. Ya, ya sé. Hay gente a la que el asunto X le apasiona y le extraña que al resto no le ocurra lo mismo. Inexplicablemente luego no coinciden en los gustos con otra gente y le parece perfectamente normal. ¿Quién entiende nada?

Luego ya llegamos a la parte enjundiosa del asunto. Los que, además, se han preocupado por formarse e informarse. En teoría aquí también entran los periodistas y críticos culturales. Unos llevarán años y otros en un par de horas lo tendrán resuelto. Pero el asunto es que hay un interés y un conocimiento detrás sobre el tema.

Y, a partir de aquí, la juerga. Los fanes ‘de toda la vida’ en sus distintas categorías, desde los que se limitan a ser fanes de algo y a estar al día y seguir al objeto de su fandom a los que pretenden estar ‘en misa y repicando‘.  Que, por algún extraño motivo tienden a interconectarse. Sí, todos podemos acabar siendo el ‘ese fan’ de alguien.

Pero, peor aún, según se entra en el conocimiento se encuentra uno con que hay quien le da más valor al conocimiento de catálogo que al cultural. No importa tanto el contexto y los influjos interiores y exteriores o el desarrollo de los personajes y trama como el poder decir en qué viñeta de qué página aparece un personaje o saber reconocer un vehículo concreto usado en un par de números.

Usemos como ejemplo el Spider-Buggy.

Creo que a estas alturas podemos decir que el factor de reconocimiento de Spider-Man es enorme. Probablemente uno de los superhéroes más conocidos globalmente. Series de televisión, animadas o no, y un montón de películas que no saben contar hasta cuatro. Y tuvo un coche.

La historia del coche es medianamente conocida. Dentro de la historia arácnida se trata de una propuesta de un par de publicistas que acaba dando lugar a ese extraño coche que se convertirá en centro de una buena cantidad de chistes en la serie durante un par de años. Externamente será una suerte de manifestación de al protesta que su guionista, Gerry Conway, hacía ante las presiones editoriales para poder incluir el juguete. Así que…

¿Es un ejemplo de las interferencias de otras narrativas por motivos monetarios en el cómic? ¿O lo importante es la retahila de datos de cómo, cuándo y cuánto aparece?

Por supuesto, lo primero es un asunto abierto al debate y la reflexión -tanto por el tratamiento dado como por la manera en la que se gestiona la posibilidad y la evolución que ha tenido esa separación entre muñecos y narrativa- mientras que lo segundo Son hechos. Oh, sí, puedes discutir si la primera aparición es la primera vez que aparece o que se le menciona y si la última es la última dentro de ese arco o todas las veces que ha ido apareciendo después. En muchos casos ya dentro del espacio para guiós, bromas y cameos.

Pero así pueden entrar en los terrenos del repartecarnetismo, con sus preguntas de trivia y sus jocosas anécdotas.

Por si esto no fuera suficientemente malo, el interés en las obras con base en la cultura popular han ido favoreciendo precisamente eso. Que se vayan apilando y amontonando referentes. Probablemente porque el humor referencial requiere de entrada una persona incluyendo el guiño y otra reconociéndolo – algo que obliga a cuestionar la pervivencia del mismo en tanto en cuanto la influencia/ conocimiento del mismo es un asunto cultural, temporal e incluso geográfico, como demuestran los follones con los numerosos casos en los que la presencia de determinadas figuras muy populares en USA (léase del reparto original del SNL a David Letterman pasando por Don Rickles y muchos muchos más ejemplos que acaban necesitando de un N. del. T. abajo, y eso cuando el traductor no se arma un lío y decide que aunque se esté hablando de Peter Pan y Wendy él está seguro de que hay una película ochentera que le suena mucho) han tenido que ser explicadas para los de fuera. No digamos ya cuando en lugar de por nombre o aspecto se cita un latiguillo o momento concreto.

Algo que, por cierto, tampoco debería de pillarnos de nuevas. Que ya los recopilatorios de tiras cómicas tienden a incluir referencias necesarias que eran contextualmente evidentes y que hoy en día son más oscuras que intentar descubrir con quién me estaba metiendo en un post de hace una década. (Ni creo que lo descubra nunca. *cof*)

Imaginad ahora con un, digamos, recopilatorio de tiras cómicas aparecidos en tebeos de la época y su material derivado.

Pues en esas estamos. Más aún cuando llega el Efecto Big Bang y no tiene una finalidad. No se hace un chiste con el objeto referenciado sino que la simple referencia es el chiste. Esto se nota especialmente cuando podemos usar un X que vaya variando. Si la creación incluye algo del estilo de “Si tiene hasta un X” en el que ese X no aporta información nueva sobre el personaje o no sirve para rematar un chiste porque la referencia en sí es suficiente entonces lo que sea ese X era algo innecesario. Por supuesto idealmente el chiste debería poder sostenerse sin necesidad de conocer ese X precisamente por lo que decíamos antes de que el círculo de conocimiento siempre va a ser concreto y reducido… Pero eso no significa que no pueda funciona a dos niveles. Uno general para los que no conozcan ese X y otro para los que sí.

Probablemente uno de los más populares que se pueda usar para ejemplificar esto sea el archifamoso de “¿Preferirías licra amarilla?“. Para un espectador cualquiera la posibilidad, en el contexto tirando a oscuro y de cuero de la película de Bryan Singer, funcionaba como un chiste en sí. Mientras que para – el muy amplio grupo de- los conocedores del personaje entendían el guiño al traje original del mismo.

Guardar dinero de emergencia dentro de las nalgas de una estatua de Green Lantern… ahm… no.  Ahí tenemos una X que podría ser practicamente cualquier otro superhéroe y una buena cantidad de acompañantes animales sin que influya en la trama o tenga realmente atisbo humorístico alguno. Más allá de “Ha dicho culo“, claro.  Entonces, ¿por qué GL? ¿Es decir, si alguien puede sacar dinero de su culo sin duda debería de ser Nightwi¡QUIERO DECIR! No es una referencia, no aporta nada al desarrollo del personaje y no se hace ningún tipo de humor con ello.

Y por eso se llama Efecto Big Bang.

Por supuesto para los que se conforman con la existencia sin contexto o a los que les gusta señalas esos datos triviales les parecerá bien tener la posibilidad de ambas cosas.

Porque igual que antes siempre había una voz en el cine que según aparecía la Torre Eiffel en pantalla decía un “¡Mira, Paris!” ahora pueden estar igual de felices diciendo “¡Mira, Green Lantern!“.  Dándole igual que nadie haya logrado convertirlo en un chiste efectivo desde Martin Campbell.

Precisamente por eso ahora van abundando las creaciones en las que se acumulan. Porque acumular cosas es fácil y permite desplegar esa sabiduría para que la gente pueda hacer el idiota y disputar quién es el que más y mejor sabe.

A veces, incluso, uniendo el factor Nostalgia. El teacuerdismo que siempre ha estado allí en sus diferentes formas, lo mismo como nostalgia de los cincuenta en los setenta que ahora con la de los ochenta en el audiovisual y los noventa a punto de llegar también desde la brillante reconstrucción que están haciendo los cómics.

Sea por lo uno, lo otro o lo de más allá, el reinado de los huevos de pascua, más allá de contentar a gente fácilmente gratificable por aquello que les hace sentir especiales y acompañados, acabará dando lugar a monstruos. Es decir, además de la película que todos sabemos como pura apoteósis del mismo concepto. -Esperemos que mejor que el libro, pero es que si hablamos del libro la D de Defensa lo mismo se queja-. Y, por supuesto, las quejas de aquellos que hacen una defensa preventiva de este mismo concepto.

Una idea tan nefasta como la del Es mala pero te ríes, que parece concebida solo para poder establecer jerarquías de conocimiento basado en los datos espúreos antes que en el propio conocimiento -y que acaba explicando las wikicontinuidades que estamos viviendo, con brillantes ideas como la de JMS encajando el previo de Sins Past en donde a ellos les parece mejor- porque, además, así pueden negar a los demás ser auténticos fanes. No digamos ya la posibilidad de tomar una parte por el todo y establecer que su área de conocimiento resume el completo de las aficiones, modos y maneras. Y eso sí que no. Si para algo tenemos que servir es para recordar que hay todo tipo de aficionados, con muchos intereses variados, y que ponerse a repartir niveles es ridículo. Porque la asimetría diría que de unas cosas podemos tener mucho conocimiento y de otras -por muy sistemáticamente despreciadas que sean por no meterse en ese grupo de interés- tendremos inevitablemente menos. Pese a la tendencia en centrar en una pequeña parte de toda la posibilidad.

El problema es, por supuesto, que al final les da tanto lo mismo que al final todo es un batiburrillo y, claro, pasa lo que pasa…

¡AH, LOS ’80!

Estando visibles

Es curioso cómo funciona esto de la visibilización. Uno piensa -o uno pensaría- que los argumentos típicos de ¿Qué necesidad hay de un X? o ¿Para qué quieren OTRO si ya tienen uno? se irían cuando la gente se diera cuenta de que ellos mismos querían otras película del mismo estilo, o les molestaba que se insinuara que había demasiadas de aquello que les gusta.

Pero uno nunca deja de sorprenderse. Igual que decíamos hace unas semanas que de la nada te puedes encontrar con una década entera sin películas de superhéroes de origen africano y, de improviso, que se lance una y sea un superéxito. (De hecho, tanto éxito que uno no puede más que pensar que quizá en su momento también la del cazavampiros… pero ese es otro tema, sin duda). Lo más curioso es que uno puede no darse cuenta de cómo se reproducen esas mismas ideas en distintos momentos. O cómo lo han hecho desde el pasado. Tanto en  los equipos creativos como en las apariciones en cómics.

Es decir, ¿todo eso sobre las mujeres, los afroamericanos, los asiáticos, el GSD, ableismos, religiones y -yo qué sé- lo que sea que te puedas imaginar que alguna vez se haya señalado? Se haya, incluso, dado un artículo sobre el tema o felicitado por que existan…

Hoy vamos a hacer un breve repaso a una categoría muy especial:

Los españoles.

Porque uno se descuida y se acaba encontrando con un tomo en las tiendas llamado Maestros Españoles del Arte del Cómic que, más allá de que el título parezca traducido por un bloguero, se centra en los creadores españoles que trabajaron para la Warren. Que, por un lado, no dudamos de que habrá creadores más que interesantes dentro. Y, por el otro, ¿saldría si no fueran españoles?

Cierto es que estamos acostumbrados a estas cosas. Son muchos años de señalar que Sergio Aragonés nació en Castellón y Carlos Ezquerra en Zaragoza -y la leyenda urbana de que Disney era andaluz- o hablar de nuestro José Luis García-López. ¿Habéis oído alguna vez que Mortadelo y Filemón son Muy populares en Alemania? Quizá sea la primera noticia. Clever & Smart los llaman, que lo mismo tampoco lo habíais oído nunca.

Si me dieran un céntimo por cada artículo sobre el desembarco de dibujantes españoles en USA -o su paso previo por UK- podría comprarme… quizá hasta una grapa actual, que están los precios últimamente como están, porque ya no sé la cantidad de variaciones que se le pueden dar al tema. Hasta parece que se vendan en pack de españolidad. Como cuando salían referencias a alguna cosa española y la gente asentía alegre como: Sí, eso es nuestro. Español y universal. Daba igual que fuera La Santa Inquisición.

Oh, mira, viajan a Barcelona. Que bien.

Pero, claro, luego llegan las quejas por la forma poco realista en la que se pinta a los españoles. Ya sabéis, las quejas por el uso de tópicos como Toros y Flamenco, las quejas por la forma de mezclar ideas o porque en el arroz con cosas han usado chorizo. Eh, es que lo de Misión Imposible 2 era una juerga, no porque fuera en España. Que va. Como lo de Resident Evil o lo de Magneto de Borbón, si hubieran sido en otras partes el bombo no hubiera variado. Que va.

Quiero decir, no es como si se hicieran periódicamente artículos en los que dentro de un tema general se fijaran en los españoles. ¿Los españoles que son candidatos o ganadores de los Eisner? Rídiculo. Todo el mundo sabe que sería Los españoles ganadores de los Óscar del Cómic.  ¿Que a Paco Roca le han sacado una edición de una de sus obras en Tegucigalpa? Eso no va a ser noticia en la prensa porque todos sabemos que hay que decir Honduras o hablar del Distrito Central que forma con Comayagüela, y como eso es un lío pues no se haría. En Japón quizá, en Tegucigalpa ni de coña. ¿Y qué decir de Los 4F? No, digo lo de tener a un guionista español, además de dibujante. Que podría haber hablado de El Brujo -o de El Águila o del Capitán España, por poder- pero estas cosas, como El Matador, seguro que os pillan más que de sorpresa.Yo qué sé, los centros de poder de la cosa del cómic son los que son y parece que si no mencionas que alguien ha logrado publicar su lo-que-sea en USA estás haciéndole de menos.

Y sí, ya sé que Albert Monteys o Pasqual Ferry o David Baldeón merecen todos nuestros elogios no sólo por el hecho de ser españoles.

Pero la cosa es precisamente esa, ¿realmente alguien podría llegar a pensar que qué necesidad hay o que si era necesario…?

Pues entonces, seamos conscientes también de lo que los demás ven y de por qué consideran que es necesario. Sobre todo cuando no pueden invocar la distancia geográfica para no incluir más. -El famoso asunto con los hispanos del que ya hablaremos otro día-.

Al fin y al cabo si no hubiera artistas españoles trabajando para USA lo mismo no hubiera habido serie de Domino y eso hubiera impedido que hiciera una portada alternativa el mismo ROB!

Que es un motivo más que de sobra para ser noticiable. Por ser obra de ROB!, claro. Pero al final más vale que veamos todas esas pequeñas conexionas cuando opinemos sobre las representaciones de los demás. Al  fin y al cabo su afinidad por España está más que demostrada.

Campo de Sueños

Dentro de la selección de ideas idiotas que nos tratan de vender constantemente las grandes editoriales mis favoritas son esas en las que ya existían de antes. Por ejemplo:

¿Qué puede ser más ridículo que hablar de la posibilidad de un Universo Sandman? Quiero decir, además de llenarlo de EXCLUSIVA por todas partes.

Quiero decir…

En un breve -je- resumen creo que todos somos conscientes de que The Sandman era una cabecera que ni siquiera era original. Y no me refiero a la imposibilidad de descubrir si te habías leído ya o no el número del mes mirando las portadas. Me refiero a que ya antes había habido un Sandman. Gardner Fox y sus cosas. Que habrá quien piense que lo mismo es importante o algo. No sé, no es como si hubiera formado parte de ninguna organización.

Espera, ¿he dicho un Sandman? No, no iba a recordaros a

esperaba que todos pudiéramos fingir que aquello nunca ocurrió. Me refiero a que hubo ese cambio de personaje con nuevos guionistas y dibujantes, ¿cómo se llamaban estos chicos?

Ah, sí… eso.  Pero ya sabemos: Una cosa es el personaje y otra la cabecera… Ya… ¿cómo os lo diría?

¿Que si era un personaje olvidado cuando en 1989 apareció el primer número del The Sandman de Gaiman? Pues, veamos… por un lado en realidad The Sandman apareció en 1988 porque una cosa es la fecha de portada y otra cuándo aparecen los cómics. Una tradición. Preguntadle a ECC. Y, por el otro, ese mismo 1988…

Sí, de todas las series posibles, Infinity Inc. Los años ’80, ya sabéis. Vale, quizá antes hubiera salido en Los últimos días de la JSA porque Roy Thomas y sus fanfics son así.

Total, que para cuando Karen Berger le dijo a Gaiman que ok con su serie lo que tenían claro es que se la daban si creaba un personaje nuevo. Iba a decir Y original, pero tampoco le vamos a pedir un exceso a Gaiman. Total, que como esto son superhéroes el repaso iba según lo esperado. Antes de estrenar su serie aparece en un par de publicaciones de nada:

Lo que, en teoría, presupondría que hay algún tipo de situación compartida o algo. A saber. Por supuesto eso llevó a que Constantine apareciera en el tercer número de la serie. Es decir, ellos no tenían a Spider-Man o a Lobezno. Y, por lo que sea, no tocaba Batman.  Luego ya meten a Etrigan en el cuarto, que para algo es también de Kirby. Y para el quinto, bueno… la JLI.

Vaya, me pregunto en qué universo te puedes encontrar a la JLI, Etrigan y Constantine. Podrían ser tantas…  Es decir, ¿os imagináis que hubiera más miembros del reparto de Sandman que hubieran aparecido en cómics de la editorial antes de que existiera la serie propiamente dicha?

Ya, yo tampoco. Sería como si aparecieran DESPUÉS de que se creara la serie.

Es decir, ¿con cuántos personajes tendrían que aparecer para considerarlos parte de un mismo mundo?

Mira, yo qué sé ya qué hace falta explicar. Es decir, ¿salía alguien en su serie al que vayamos a conocer de alguna parte del Universo DC o algo?

Pues eso, a nadie.

Pero, espera, vamos al otro lado: ¿tuvo quizá alguna repercusión esos 75 números de The Sandman? No sé, no sé…

Ahora normalmente entrarían un  montón de portadas, pero veo más rápido meter una lista:

The Books of Magic (1990–1991) v2 (1994–2000)
Sandman Special: The Song of Orpheus (1991)
The Children’s Crusade (1993/94)
Sandman Mystery Theatre (1993 – 1999)
Death: The High Cost of Living (1993)
WitchCraft (1994)
Sandman Midnight Theatre (1995)
The Dreaming (1996 – 2001)
Death: The Time of Your Life (1996)
The Sandman: Book of Dreams (1996)
WitchCraft: La Terreur (1998)
The Girl Who Would Be Death (1999)
The Sandman: The Dream Hunters (1999)
Sandman Presents: Lucifer – The Morningstar Option (1999)
Sandman Presents: Love Street (1999)
Merv Pumpkinhead, Agent of D.R.E.A.M. (2000)
Sandman Presents: Petrefax (2000)
Lucifer (2000 – 2006)
Destiny: A Chronicle of Deaths Foretold (2000)
Vertigo Visions: Prez (2001)
The Little Endless Storybook (2001)
Dead Boy Detectives (2001) v2 (2014)
Sandman Presents: The Dead Boy Detectives (2001)
Sandman Presents: Everything You Always Wanted to Know About Dreams… But Were Afraid to Ask (2001)
Sandman Presents: The Corinthian – Death in Venice (2001 – 2002)
Just imagine Stan Lee’s The Sandman (2002)
Sandman Presents: The Furies (2002)
Sandman Presents: Thessaliad (2002)
The Sandman: Endless Nights (2003)
Sandman Presents: Bast: Eternity Game (2003)
Death: At Death’s Door (2004)
Sandman Presents: Thessaly – Witch for Hire (2004)
Dead Boy Detectives (2005)
God Save the Queen (2007)
The Sandman: The Dream Hunters (2009)
Delirium’s Party: A Little Endless Storybook (2011)
The Sandman: Overture (2013)

A veces me pregunto si realmente se ha llegado a cancelar en algún momento la serie. ¿No os alegra que no haya decidido poner las portadas de todos esos números uno? Madre de ROB!, Neil Gaiman es el Krusty the Klown del Universo DC:

Perdón, que ahora es el Universo Sandman.

Pero a lo que iba. Lo único más ridículo que decir que por fin va a haber un Universo Sandman sin saber que Sandman ya ha participado tanto en su propia serie como en series de los demás, mezclándose con personajes del Universo DC tradicional, viniendo de una larga estirpe de personajes pre-existentes, habiéndose expandido múltiples veces, siendo el sujeto de una película que nunca parece que son capaces de montar -pero ya os contaré otro día esa historia- o de una serie de televisión que tampoco parece nunca que acabe de llegar pero, desde luego, sí de toda una extensísima variedad de spin off uno de los cuales ha acabado teniendo incluso su propia serie de televisión. Lo peor que todo eso, digo, es soltar esa tonterías…

siendo perfectamente conscientes del tamaño de la estupidez que supone eso. Es decir, sabes todo esto e incluso lo cuentas y ADEMÁS pretendes que nos traguemos que esto es lo nunca visto… ¡¡¡¿PERO CÓMO DE IDIOTAS SE CREEN EN DC QUE SOMOS?!!!!

Ah, sí, sus compradores. Y el fichaje estrella es Bendis. Ya… Si Gaiman cree que lo de Angela es malo que se espere a ver a Bendis guionizando una versión negra de Muerte.

Y, para colmo, ni siquiera es el personaje de cómic con más apariciones que ha llevado ese nombre.

Montándose películas

Ya estamos con las películas. Total, porque al director de Blade II le hayan dado el premio ese por su película de Troy McLure. Que, oye, más allá de los furries -no, espera, scalies– parece que lo imparable son los mexicanos. No hay nada que les pongan en medio y les detenga. De hecho… iba a decir que ya hay más mexicanos ganadores de mejor director que mujeres, pero sería una tontería por mi parte. Porque lleva siendo así desde 2015. Tú imagina ahora, que van 4 a 1. Cualquier día llegan los afroamericanos, ganan el primero de los suyos y les empatan. Mira los asiáticos, que ya tienen 2. De Ang Lee ambos, pero oye. Un primer paso. Y deja bien claro que hay que hacer: Dirigir una película de un personaje Marvel. ¡Felicidades por tu futuro premio, Ryan Coogler!

El caso es que los supuestos estaban por ahí. Nolan ganó un montón de premios en las categorías de películas sin mujeres y, además, este fin de semana Black Panther aún no ha superado la recaudación total de The Dark Knight, ¡tomad esa, críticos! Tendrá que esperar lo menos a llevar más de tres fines de semana en cartel. En cuanto a las películas de supes, bueno… Creo que Logan era candidato a algo.  No a Mejor Guión Original, ese se  lo ha llevado la peli con título de lo que le dicen a Jackman: Get Out. Estaba en la categoría contraria de guión. Que entiendo se llamará algo así como Guión Nada Original.

En cualquier caso, está claro que las películas de superhéroes van consiguiendo su hueco en Hollywood. Haciendo lo que mejor se les da: ¡Adaptarse! ¿Que parece que hay interés por películas con protagonistas femeninas? Sony anuncia una película con protagonista femenina en el Universo Spider-Man. ¿Que WW arrasa en taquilla? Sony anuncia que ya saben de quién va a ser y le buscan incluso directora femenina. Oye, en solo 3 años. Va a llamarse Silver & Black y centrarse en Silver Sable y Black Cat. ¡Lo que todos estábamos esperando! ¿Que nadie parece saber lo que toca ahora? Bueno, vamos retrasándola a 2019 mientras decidimos de qué va el rollo. ¿Que lo de Marvel parece que es un jaleo? Mira, lo ponemos aquí en espera y ya si eso decidimos si revivirla. Que, total, hay tiempo. Por lo visto es que no tenían un guión. Porque, claro, en solo cuatro años.

No son los únicos, claro. The New Mutants se suponía que iba a ser diferente porque querían que fuera de Terror. Ahora parece que es más terror lo que pasa por detrás que por delante de las cámaras. Aunque, claro, cuando sueltan que van a re-rodar escenas para añadir a un personaje nuevo lo único que se me ocurre es que sea un personaje con ACTITUD. Un personaje nuevo agresivo, ingenioso, provocador. ¿Han oído ustedes la expresión al loro? Bueno, pues este personaje está siempre al loro. Firme y concienzudamente.

En realidad es algo que pasa cada cierto tiempo con las películas. El Development Hell funciona como funciona, preguntadle a Sandman. No, el del Universo Sandman no… Mira, eso lo dejamos para otro día. El caso es que hay películas basadas en supes y cómics en desarrollo a montones. No, no me refiero a MiB 4. Me refiero a… yo qué sé..

Cojamos como ejemplo el Capitán Planeta. La serie original duró tres temporadas de 1990 a 1992, a la que le siguió una secuela de otras tres temporadas que irían de 1993 a 1996. Y desde 1996 llevan intentando levantar una película. Primero como Planeta, porque no tenía aún la graduación requerida.  Luego, a finales de los noventa, decidieron que lo que se llevaba era un concepto más grimm ‘n’ gritty y que, por tanto, lo correcto era realizar una película llamada Dark Planet. Sí, yo tampoco sé por qué estoy dedicándole a esto solo un párrafo en lugar de un post entero. En cualquier caso, y para vuestra indudable sorpresa, la cosa no tiró para delante. Lo que no quita para que no intentaran ponerla en marcha de nuevo en 2007, con una idea de legado. De nuevo en 2011, cuando el referente era Al Gore y querían hablar de sus cosas de ellos. Cuando lo intentaron en 2013 querían que fuera más de supesY, esta vez sí que sí, en 2017, porque habían logrado el respaldo de otro gran ecologista: Leonardo di Caprio.  Así que en cualquier momento nos encontramos con que la están rodando, con Dani Rovira de protagonista.

Por supuesto puede que prefiráis a los superhéroes de los cómics. Yo qué sé, a los de Valiant, por ejemplo. (¿Cómo es que estoy quemando todo esto que me daría para varios posteos en uno solo?) Decía, Valiant.

La idea original fue… No, no Turok. Recordad, en realidad Turok es de Western Publishing. Otra cosa es que acabará siendo, unos años, de Valiant. ¿Película? Pues claro que se habló de hacer una película de Turok. En 2008. ¿Que si le iba a interpretar un Nativo Americano? BWA-HA-HA! Tenéis unas cosas. ¡PUES SÍ! ¿O es que habéis visto que se acabara haciendo? Por suerte Adam Beach acabó encontrando su lugar entre los supes. Es el intérprete de Slipknot. No sé a qué os referís. En fin, volvamos al tema.

Cuando Valiant regresó por la puerta grand… med… cuando Valiant regresó en 2005 al mercadeo de cómics una de las cosas que estaban más que claras era que iban a tratar de hacer películas de sus cosas. Como esto funciona por estudios todo lo que necesitaba era un estudio que no tuviera su propia marca de superhéroes aún y que no estuviera tan tonto como para intentar usar a sus monstruos. Pese a lo cuál acabaron en 10 años después en Sony. Sí, los de Silver & Black. En 2015 se anunció que Sony iba a producir Bloodshot y Harbinger y con ello dar inicio a un intento de lograr un Valiant Cinematic Universe, o algo así.  Para 2017 veríamos las primeras películas. Por supuesto eso fue antes de que en 2016 decidieran que mejor hacerlo al revés: Harbinger y Bloodshot. Para 2018 veríamos las primeras películas. Solo que en 2017 decidieron que a lo mejor había que cambiar alguna cosa. nada importante, porque estaba claro que iba a ser todo un éxito.  Lo decía hasta la Forbes. Empezaron incluso a tantear a gente. No, para las dos en producción no. Para otras más. Por tenerlo todo atado. Y bien atado. Así que le preguntaron a Dave Batista si querría interpretar al Eternal Warrior. Y a Reginald Hudlin si quería dirigir Shadowman. Eh, eh, eh, menos risitar que en 1999 Ice Cube quiso interpretarlo en el cine y no le dejaron. ¡Señal de que se lo toman en serio! Pero, vaya, que no nos preocupáramos, que para 2019 veríamos las primeras películas. De hecho, aún no hay nada confirmado. De… básicamente nada. Y lo mismo Shadowman se hace al margen del universo ese. Pero, quitando eso, seguimos recibiendo noticias sobre lo muy probable que es que acabe siendo un Universo Cinematográfico de éxito. Este mismo 2018 ya llevamos el primer artículo, por ejemplo. No, aún no hay mucha más información sobre las películas, el equipo artístico, el técnino… pero eso sí… ¡En 2020 veremos las primeras películas! Descreidos.

No es tanto tiempo. Mark Millar, por ejemplo, lleva desde 2015 intentando mover Huck. Y Millar ya sabéis que tiene muchos proyectos cinematográficos.

Aunque en realidad podemos poner un inicio en 2005. ¿Que por qué en 2005? Pues porque a estas alturas no tengo yo muchas esperanzas en las anteriores, porque los libros de David Hughes ya están escritos y porque TIENE RIMA, QUE TODO HAY QUE DECIRLO.

Ese fue el año en que se nos prometió que Revolution produciría Henchman vs. Sidekick, una película pequeña y una nota pequeña.  ya en 2007 llegaría Archenemies, se supone que un cómic de Dark Horse por el que Sam Raimi había mostrado interés. Sam Raimi es un señor con muchos intereses.  Para 2009 sería Hench, que era una Novela Gráfica (?) que Warner iba a poner a protagonizar a Danny McBride. El siguiente nombre era el de Warren Ellis, que en 2011 vería como su Black Summer iba a servir para lanzar a la productora Vigilante Entertaiment. Hemos mirado en su Facebook y parece que es cuestión de tiempo. Y, por supuesto, en 2010 se habló de adaptar una gran serie de cómics independientes que ocupan su propio universio. Uno en el que las historias de hadas clásicas conviven aunque con un comportamiento más adulto, y en el que el asesinato de uno de esos famosos personajes lanzará una investigación que podría cambiar todo lo que tienen establecido. ¿Qué? No, no. Legends. Legends es el proyecto del que hablaba. Que estamos en 2010. No se hablaría de adaptar Fables hasta 2013. Con resultado similar, todo sea dicho. Para 2011 tendríamos dos novedades, por un lado Andrew Lizzard, perdón, Andrew Lazar se unió a los de Platinum Studios -sí, ellos–  para anunciar que iban a centrarse en Vice. No, no, en el cómic Vice. Con Top Cow y eso.  Pero es que ese mismo año Universal anunció que habían comprado 364, un guión -o algo- de superhéroes para que lo dirigiera Ron Howard. Estaba claro que faltaba poco para tener un éxito entre sus manos. No, yo no oigo a ningún narrador.

¿Qué? ¿Estáis leyendo estos párrafos con la música del In Memoriam? ¿Es por algo concreto?

Mirad, ya sé que es difícil creer que de todo esto acabara saliendo esto. Pero pensad en Mark Millar. Millar se puso en 2010 a vender Némesis porque lo iba a dirigir Tony Scott.  Luego resulta que, por lo que fuera, no acabó haciéndolo. Y es cierto que en 2012 salieron historias y rumores sobre lo que iba a pasar. Pero para 2015 lo tenía ya todo otra vez encarrilado. O algo. Está claro que podemos sentarnos a esperar porque tiene una idea clara para este proyecto cinematográfico. Y Millar ya sabéis que tiene muchos proyectos cinematográficos.

Aunque si de un Dúo Dinámico estamos hablando para poner en marcha superhéroes nada hay como el conocimiento interior y profundo de Ben Affleck. Y Matt Damon. Juntos iban a dar el impulso necesario en 2013 al
Sleeper de Ed Brubaker y Sean Phillips para que se convirtiera en toda una película. Y ya sabemos que es gente que no se anda con chiquitas cuando hay películas basadas en cómics por medio. No es que fuera una historia tan extensa como la Flash Gordon, que ya nos avisaron en 2014 de que se estaba preparando su relanzamientoY también en 2015, que encontraron a un director en Matthew Vaughn. Y… ahm… en 2016. Y… bueno… en 2017, cuando Vaughn dijo que estaba buscando un giro original para que no se pareciera a Guardianes de la Galaxia. Que, por lo visto, en donde él vive se debió estrenar años después. El pobre. Seguro que estaba una noche tranquilo zapeando y empezó a maldecir porque alguien le había robado conceptos, después de tantos años de duro trabajo.  Tanto da, seguro que en 2018 algo escuchamos sobre el proyecto. Pero volviendo a 2015, también fue el año en el que se anunció que ya estaba más cerca la película de Steelheart. Y es rotundamente cierto. Ahora mismo está más cerca que entonces. Mientras tanto en Paramount usaron ese año para avisar de que tenían a un director de animación para ocuparse de la adaptación de  Battling boy. Que ya estaba bien, teniendo en cuenta que llevaban desde 2009 con ella, cuando aceptaron coproducirla con Brad Pitt.  Total, porque el guionista fuera el de Watchmen -no, no El Guionista Original, otro- y porque Brad Pitt tuviera algunas ideas de productor como, yo qué sé, cuando soltaron en 2011 que el protagonista fuera su hijo. Pero, eh, lo importante es que por fin tenían a una persona idónea para hacer una película que yo ya no sé si era animada o no, porque parecía que no, pero luego las cosas… En fin. Unos locos años. Con deciros que ese 2015 pensaron incluso en adaptar el cómic de Dark Horse Blood Brothers con el actor ese que hacía de La Antorcha Humana en la última de los 4F. ¡Michael B. Jordan! ¿Quién podría tener interés en tener a Jordan en su película de superhéroes?

Menos mal que en otras manifestaciones son más sensatos. Ahí tienes la historia de ese mismo 2015 de que Tiger & Bunny iba a ser una película de acción real. Fueron unos grandes años. También decían lo mismo de cosas como Astro Boy. Aunque eso fue en 2016.  En vista de lo bien que había funcionado su última película, supongo. Pero, de verdad, qué ideas. A saber lo que pasaría si alguien tuviera la idea de coger un anime o un manga con seguidores e historia y adaptarlo al estilo americano. ¡Lo que podría salir de ahí! Por suerte también tenían proyectos propios. También en 2016 a JMS le iban a adaptar su 
Rising Stars. Y Brubaker y Phillips les tocaba de nuevo con Incognito, esta vez con Fede Álvarez de por medio. Incluso la casa Roddenberry se ponía con la historia de Worth. Otro héroe que está a tope con su película. y es que no hay como recibir nuevos impulsos. Ahí tenías en 2017 la segunda ronda también para The Pro tras los tímidos intentos de 2009. Aunque lo que seguro que llega es Invencible. Con deciros que tiene a Seth Rogen por medio. Además del nombre de Robert Kirkman. Esto sale enseguida. Eh, es de 2017 la noticia, así que no veo ningún precedente que me haga pensar que pueda fallar algo.

Si aquí lo que hace falta son contactos. Por eso le va tan bien a Millar, que está preparando ya desde 2016 su Superior, y su American Jesus, y Supercrooks, y…  bueno… Millar ya sabéis que tiene muchos proyectos cinematográficos.

Conste que no es el único gran nombre que los tiene, eh. Que Frank Miller está a punto de ver adaptado su Hard Boiled. A ver, primero iba a dirigirla en 2008.  Luego pasó nosequé y lo siguiente que supimos fue en 2013 que estaban en ello. Pero, mira, para 2016 ya tenían a Tom Hiddleston y Ben Wheatley a bordo, así que ya falta menos para que la vea estrenada.  Igual que Stan Lee, que es un trabajador tan incansable que lo mismo te estaba vendiendo en 2005 Foreverman que diez años más tarde no es que estuviera vendiendo Arch Alien… ¡Es que hablaba de una Movie Franchise! ¡La de ideas que tiene! ¡Es como si él solo reuniera la de multitud de otras personas! ¡La de posibilidades que tienen siempre sus películas! Unas pueden ir posiblemente mejor que otras, pero ese es otro asunto.

Aunque, sin duda, la persona que más nos tiene esperando es, por supuesto, ROB! Desde 2009 nos tiene esperando a su Youngblood. Pero, claro, iba a dirigir Brett Ratner y seguro que se dió cuenta de que no era trigo limpio y por eso esperó un poco más para rodarla.  Aunque la que promete ser la bomba es Avengelyne, que en 2013 fichaba a Gina Carano, y en muy poco tiempo, a penas 2016, se buscaba casa en Paramount y a alguien muy capaz para producirla: ¡Akiva Goldsman! ¡Vamos, que tiene que estar al caer!

 

Lo mismo que pasa en las dos grandes. Que puede que hayan pasado muchos años para sacar adelante sus películas. Puede incluso que para llegar a esa Black Panther de la que hablábamos al principio hayamos tenido primero a Wesley Snipes intentándola protagonizarla. -Sí, el protagonista de la película esa del tipo que ha ganado los premios de ayer, ¡todo está relacionado!- Pero precisamente porque han sabido esperar les ha acabado saliendo bien. Algo de lo que seguro que están tomando en otras productoras de la competencia. Y, sin duda, en breve tendremos una película revolucionaria de ese gran personaje: Cyborg. Ya sabemos que dijeron en 2017 que será una historia íntima. Aunque ya voy avisando, va a ser difícil que este reboot supere al original.

Y es que con esto de las películas de superhéroes en Hollywood todo el mundo sabe que sólo hace falta esperar para que acabe dándose la vuelta por completo.

 

No tenemos una historia

Hummm…

Eh….

No.

Nada…

Tampoco…

Vaya, parece que hoy no tendréis posteo. No tenemos una historia.

Vale, os dijimos que sí y firmamos por un montón de pasta. Pero eso fue hace un año. La de cosas que han pasado durante ese año. Hemos descubierto incluso que el público no está muy dispuesto a ir a ver películas que no tienen una historia. Quién lo hubiera dicho.

Y lo último que queremos es enfrentarnos a un montón de fans enfurecidos que quieren la versión de Zack Snyder de este mismo post. Porque, a ver, entendemos que no todo el mundo tiene la misma facilidad para dormir.

Así que no, no hay hoy posteo. No entendemos qué es eso de todas esas manos levantadas diciendo que ellas lo harían, lo harían incluso por menos dinero. Pues CLARO que si lo hacen será por menos dinero. No habéis estado atentas.

Pero a ver qué pasa, es como si para hacer una película lo primero fuera el guionista. ¡Ideas anticuadas para tiempos en lo que lo más importante no son los personajes! Sus ropas, su maquillaje, su entorno habitacional renovable…

No, hoy no tenemos posteo. Porque nos preguntamos: ¿Y esto de qué puede ir? Pero no nos dejan hacer el truco de siempre: Contratar a una ayudante de guionistas que luego no aparezca como creadora y productora de ideas. Y mira que es lo que solemos hacer aquí. ¿Alguna vez habéis visto que salga un nombre distinto al mío en mis posteos? Pues claro que no. Alguien lo escribe pero yo soy el… el… el… showrunner de estos posteos de los lunes.

Así que perdonadme, pero no se me ha ocurrido ninguna historia. Y mira que pensé que algo se podría contar con una jovencita. Pero no, nada. Un año he tardado en darme cuenta. Jovencitas… ¿quién las entiende?

Tranquilos, eh, que puede que para esto no tenga historia, pero ya veréis cómo para los próximos años sí. Porque algo con terror y la 2ª GM seguro que se me ocurre. Una película, incluso. ¿Queréis ir poniendo pasta para ella? Eso siempre funciona. Dinero por adelantado y luego ya iremos viendo si sale algo o no.

Hollywood es mi Patreon ahora.

Back in Black

De Iron Man hasta aquí han pasado 10 años. Lo que pasa es que parecen más porque con los grandes éxitos siempre suceden estas cosas. En cualquier caso también son 10 los años desde Hancock, así que cuando se ha estrenado Pantera Negra podía parecer que llevábamos una década sin películas de supes protagonizadas por personajes de color. Y, efectivamente, así era. Aparecía alguno u otro de secundario, o en películas de reparto que ahí sí que hay sitio para todos. Bueno, menos los asiáticos. Y los nativos americanos. No, homosexuales tampoco. No, tampoco diversidad funcional…

Aparecían en películas de reparto que ahí sí que hay sitio para un tipo concreto de gente de color y sin pasarnos. Pero aparecían.

En cualquier caso, estamos hablando de papeles protagonistas. Y es que aunque ya sepáis que nunca fue fructífera la relación de los superhéroes y el cine, si hablamos de protagonistas de color menos todavía.

Espera, ¿de color? ¿De color negro? Sí, pero no solo. Lo que pasa es que si prefieren otras denominaciones, ¿qué nos cuesta? Otra cosa sería no entender esto, o no entender por qué se usa el término afroamericano y cómo significa americano de origen africano frente a africano que es, bueno, africano de origen africano. Por ejemplo, El Halcón o Killmonger son afroamericanos. Pantera Negra o las Dora Milaje son africanas. Creo que eso está claro para todos.

Bueno, siempre y cuando no seas Mónica Zas o trabajes en El Diario, que para eso les da exactamente lo mismo que esto lleve subido desde el 1 de agosto de 2016.

No lo han cambiado pese a que se les haya explicado que está mal. -El porqué debería ser obvio leyendo el mismo artículo, pero ya sabemos que en la Prensa Bienqueda es más importante otras cosas.- Igual que sabemos que lo que sí define el carácter de un medio es el modo como se enfrenta a los errores.

Pero volvamos a las películas, que una cosa es que esté todo relacionado y otra muy distinta que no se cuente. Porque todo esto nos puede servir para hacer un poco de memoria. Al fin y al cabo la primera película con un Black en el superhéroe es Abar, the First Black Superman (1977). Estrenada un año antes que el Superman sin adjetivos, en realidad esta es una más de las películas dentro de la blaxploitation, ese movimiento de los setenta que tantas tardes de gloria nos dio, de Sweet Sweetback’s Baadasssss Song (1971) a Disco Godfather (1979) pasando por Super Fly (1972) y sus secuelas (esta sí, muy lejos de los superhéroes, qué le vamos a hacer) o Cleopatra Jones (1973) y que aún soltaría en los ochenta perlas como The Last Dragon (1985).

En el caso de Abar nos trajo a un guardaespaldas al que el padre de una familia con problemas -que resulta que es algo así como un científico loco- le da una poción que le otorga superfuerza y otras habilidades con las que puede combatir el crimen. Bueno, a algunos criminales. Y depende de la definición. Ya. Años complicados. Como siempre.

Como la historia detrás de la creación y produción de la película es complicada -en un resumen muy rápido diremos que acabaron teniendo que vender sus derechos, que uno de los creadores era un chulo y que parte de la película se rodó en localizaciones… ahm… funcionales…- fue cambiando de nombre con los años.

Originalmente -en 1975, el año en que se tenía que haber estrenado. Una producción difícil ya os digo- era SuperBlack. En los noventa le cambiaron el nombre a In your face.

Ya, como para ir a verla.

Y, a ratos, parecía que querían que solo se la llamara Abar.

Pero el caso es que esta fue la primera película de señor de color con superpoderes. Aunque en aquel entonces lo vendieran como de Ciencia Ficción. El poder de la música, supongo. Por supuesto con el tiempo el hecho de que los superhéroes hayan tenido cierta relevancia o que se llegue a enfrentar a nazis de los que llevan esvásticas -espera, ¿a estos sí les podemos llamar nazis, no? Quiero decir, llevan esvásticas y luchan contra gente de color. Nadie sería tan idiota de hablar de espiritualidad tibetana y movimiento ciudadano. ¿Verdad?- ayudó a un mínimo interés en su recuperación

Sí, el trailer deja bastante claro que en esta película el villano es Donald TRUMP! ¡Es broma! En los setenta TRUMP! tuvo que ir varias veces a los tribunales por negarse a venderle casas a la gente de color. Independientemente de cuánto dinero tuvieran, sí. ¡Él nunca les hubiera vendido la casa!

Así que el nombre regresó. Y la semilla ya estaba desparramada. O algo.

El interés en la comunidad afroamericana y el éxito de los primeros intentos de hacer filmes de supes mainstream desde que los seriales mezclaran televisión y cine llevó al movimiento habitual de sacar películas con otro tipo de protagonistas más cercanos al público general. Como un pato antropomórfico parlanchín de un universo paralelo. Personajes con los que sí se podían identificar, vaya.

De modo que entre el estreno del otro Superman (1978) y el éxito universal de Batman (1989) estaban muy ocupados con personajes de otros colores. Por ejemplo, el verde. Entre las tortugas por un lado y ese montón de musgo animado por el otro parecía que serían las únicas PdC que viéramos durante la década. Ni siquiera el estreno de algo llamado DarkMan (1990) resultó ser lo que su título prometía. Llegó un punto en el que parecía que Candyman (1992) sería lo más cercano que volverían a tener a un tipo de color con poderes ajusticiando a gente blanca. Pero en realidad la llegada de los noventa significó que ese péndulo de los veinte años volvía a permitir una rendija para que hicieran películas.

De esa manera para 1993 tendríamos The Meteor Man en la que el cómico y muchas más cosas Robert Townsend reunió un poco de dinero que realizando algunos ahorros como ser él mismo el guionista, director y protagonista además del productor, le permitieron poner en marcha esta comedia con capas. E incluir en ella a un reparto en el que estaban también Marla Gibbs, Eddie Griffin, Robert Guillaume, James Earl Jones, Bill Cos¡MUCHA MÁS GENTE!

Por supuesto esto también llevaría a una recuperación años más tarde en DVD cuando quedó claro que nada vendía en supes como

un tipo vestido de verde en un contexto espacial.

Por supuesto el estreno de esta película no significa que no tomaran nota las editoriales de cómics. Sin ir más lejos Marvel hizo un presupuesto o algo y acabó siendo

protagonista de su propia miniserie. Bueno, ellos dicen que estaba claro desde el principio que serían solo seis números. Yo digo que la puerta estaba bastante abierta. Pero, en cualquier caso, supongo que esto le convierte retroactivamente no solo en una de las primeras películas de Marvel, también en el primer superhéroe del Universo Cinematográfico…

de Sony. Luego pasa lo que pasa y como los derechos eran de Townsend no se volvió a saber más de él. Quizá acabe saliendo en una película junto a Conan y ROM.

Por suerte en los noventa era ver que existía una tendencia y todos para allá. Así que si alguien estaba teniendo éxito en la televisión, habiendo sido miembro del reparto del Saturday Night Live para luego crear su propio programa de sketches, In Living Color, y tenía además un conocido que había escrito una película supertaquillera como era Pretty Woman y un clásico de culto como Cannibal Women in the Avocado Jungle of Death, pues era normal que te dieran tu propia película de superhéroes. Y de ahí BlankMan (1994)

Por supuesto para hacer una película un Wayans nunca es suficiente,¡hacen falta más Wayans! De modo que Damon interpreta al protagonista y David Alan Grier a su hermano pero ya puestos contrataron para hacer de sus versiones juveniles a Damon Jr. y  Michael Wayans. También contarton con Jon Polito y Jason Alexander -eh, no todo el mundo puede conseguir salir en Troll– en personajes negativos. Y Christopher Lawford, un miembro de la Familia Kennedy haciendo de político bueno, que no se diga que todos los blancos son retratados iguales.

 

El éxito de esta película fue casi inexistente, pero eso no paró la máquina. Que, además, tenías un montón de figuras populares de color dispuestas a mover sus proyectos. Wesley Snipes estaba empeñado en tener su película de superhéroes y lo intentó con fuerza en varios proyectos, Michael Jordan se mezclaría con extraterrestres y dibujos animados en Space Jam (1996) y Shaquille O’Neal se mezclaría en el fantástico con Kazaam (1996) interpretando a un genio. De los de un espacio chiquitín para vivir. Pero se quedaría con ganas de hacer algo más superheróico, que él era un fan de Superman de toda la vida, y así movió todo lo movible hasta lograr que DC entrara en razón. Una frase que resulta tan complicado de explicar hoy como lo era hace veinte años.

Cinco películas de Batman después, cuatro de Superman y una de su prima Supergirl, más aquella del musgo, en DC por fin consideraban que lo mismo se podía hacer otro tipo de películas, aunque sea tirando por otro Superman. Y de esas sale Steel (1997).

16 millones de presupuesto – Batman & Robin, de ese mismo año, fueron 125. Supergirl, estrenada 13 años antes, tuvo 35.- para lo que fundamentalmente fue una pachanguita para que O’Neal dejara de darles la tabarra.

Por lo menos en España supieron darnos un poster en el que aparecía lo que queríamos ver.

Pero, mira, al menos sirvió para que la segunda vez que se llamaba a una serie Steel en DC se llegara a 52 números. Mucho más que la primera, que solo había medido 5. Aquí estuvieron desde 1994 con Louise Simonson

hasta 1998…

en la que su guionista de entonces, un tal Christopher Priest, tuvo que echar el cerrojazo.

Claro que ese mismo año se hizo la película del más noventero de los héroes,  Spawn (1997), que costó unos 40 M$ y recaudó unos pocos más.

Y que tenía a un héroe principal de color Michael Jai White mediante. Al que si te descuidas no llegas a descubrir que es de color. De hecho, a sus lectores parecía que se les olvidaba de tanto en cuando. Pero mira, algo es algo.

Y si esto les sirvió para tener su propia serie en la HBO, pues allá ellos.

Por supuesto, a base de ir haciendo películas tenían que acabar acertando. Y así, tras el parón que supuso en la industria de películas de superhéroes el fracaso en taquilla de Batman & Robin en 1997 la máquina se puso de nuevo en movimiento con Blade (1998). Fue un paréntesis de películas de superhéroes difícil de soportar, pero lo logramos con gran entereza.

Blade había tenido su propia cabecera unos años antes, en 1994, durante esa maravilla de los Midnight Sons.

Diez números estuvieron a ver si los vampiros le hincaban diente a ese culito. Que visto ahora podría parecer raro pero es que no sabéis lo que el Mundo de Tinieblas hizo en lo Narrativo. En cualquier caso, fue llegar la película y empezar a tener Blade por todas partes. Por detrás

y por delante.

Que llevó a darle una nueva oportunidad con una serie para él ese mismo año…

Y otra más en 1999. No, no además. En lugar. Que una cosa es vender en el cine y otra no encontrar cancelando la serie al tercer número. Por suerte la serie de 1999 funcionó mucho mejor.

Y llegó hasta el sexto. Por supuesto en cine hubo más Blade. En 2002 llegó la 2 y en 2004 llegó Trinity. Blade: Trinity, me refiero.


Lo que facilitaría, a su vez, que se le diera una nueva serie en 2004

que llegaría hasta el número seis. Y un último intento en 2006 que fue todo un éxito. 

Llegó hasta el número doce. ¡La más extensa del personaje! ¡¡¡Eh, no os metáis con él!!! Sólo ha necesitado tres películas y 5 volúmenes para lograr 37 número en solitario. ¡Con otro volumen más seguro que Marvel le da hasta el 50 en la cosa esa de Legado!

Por supuesto uno pensaría que lo lógico sería que las editoriales pensaran que si de un personaje que ha tenido una *cof* desigual vida editorial han logrado hacer varias películas sacando pasta lo lógico sería seguir por ese camino.

Ya.

Pero volvamos a 2004 porque hay otro momento especial. Traed confeti, que tenemos la primer y única película de superhéroes protagonizada por una afroamericana. Me refiero, por supuesto, a Catwoman.

*prrrrrrtttt*

¿Qué? ¿No os gustan los matasuegras? Vale, en la película pasó casi de todo y entre esta y Elektra (2005) -que, por algún extraño motivo… pero dejémos eso para otro día- seles olvidó que las mujeres podían protagonizar series de supes en solitario. Qué cosas. En cualquier caso la verdad es que en la propia serie estaban muy ocupados a sus cosas

y en cuanto pasó el verano se metieron en el crossover de turno.  Así que el impacto de la película en el cómic fue mucho menor que el número de posters alternativos. Menos mal,  si en una de estas la editorial llega a descubrir cómo usar los millones de espectadores de las películas y series para vender cómics lo mismo el mundillo hubiera cambiado.

No digamos ya las posibilidades de que Frank Miller decidiera hacer portadas. Pero ese es otro tema y será tratado en otro lugar.

Total, que llega Hancock (2008) y con el Will Smith y todo eso de Película que es más interesante cuando te cuentan todos los líos hasta que se ha hecho que la película en sí.

Pese a recaudar una cantidad razonable de dinero para lo que había costado está considera casi como el principio del lento declive de la carrera de Smith.

De hecho, para anunciar el DVD -para los más jóvenes. El DVD era una cosa de cuando existían formatos físicos en lugar de buscar por internete las películas o contratar un videoclub digital. … … … Un videoclub es… Mira, otro día.- decidieron probar con un poster diferente.

Y de esto hace 10 años, los mismos que han pasado desde Iron Man, como decía al principio. Durante esos años unos y otros y los terceros no han encontrado un hueco que les viniera bien para estrenar una película con protagonista afroamericano.

De hecho Pantera Negra tiene un protagonista africano, bueno, más que el protagonista la casi práctica totalidad de personajes. Pero, vaya, nos entendemos. Klaw, Killmonger y Ross no lo son, son fuerzas externas a esta historia sobre aislacionismo, tribus con tiranteces y el papel de la corona. Una versión con los Borbones os ponía yo.

Así que, bueno, esta es un poco la historia. Es difícil explicar a qué han dedicado estos últimos 10 años en los que se han producido 21 películas de personajes Marvel, 12 de ellos por la propia compañía;  6 de DC y 10 de otras compañías. En total tan solo 37 películas durante la década, cantidad obviamente ínfima como para que hubiera una oportunidad de hacer una.

Que en décadas anteriores tuviéramos todas estas, o que en el año 2000 Disney decidiera realizar el telefilme Up, up and away centrado en una familia de superhéroes afroamericanos,

igual que la aparición de obras en series y otros formatos -un saludo a Black Lightning, también de 2018, que ha logrado un acercamiento diferente-  es también pura casualidad.

A ver, si has estado ocupado haciendo películas de cosas verdes -y Marvel desde 2005 tiene también la suya- es normal que se te pasen estas cosas. Vamos, el día que tenga que hacer esto mismo con un superhéroe asiático va a ser una de las entradas más cortas de la vida de este blog.

Sobre todo ahora que están saliendo críticas y taquillas y parece que habrá continuidad. Aunque no sabemos cuándo, ¡lo mismo han pensado que el éxito de esto es aguantar una década para que salga a chorro!

Porque seguro que ahora hay un montón de películas más esperando al estreno. Cyborg y todo eso. ¿Verdad?

¿Verdad?

 

Lo Primero es Lo Primero

Creo que ya hemos comentado un par de veces cómo funcionan estas cosas. Uno tiene una idea para postear por aquí y, de improviso, el mundillo del cómic decide hacer sus cosas. Y te encuentras con tantos temas que solo puedes elegir casi al azar… o bien… pasar.

¿Que El País quiere titular “Así es el primer cómic sobre Franco“?

Pues estupendo, siempre está bien que le dediquen un poco de interés a la historia del cómic español.

¿Que empieza la clásica bronca de que si Pantera Negra esto o lo otro? ¡Ronda rápida que ya habrá tiempo de hablar de ellas!

¿La primera película de superhéroes protagonizada por un personaje africano o afroamericano?

No.

¿La primera desde 2008?

Sí.

Espera… ¿Me estás diciendo que desde los setenta hemos tenido películas de superhéroes con personajes africanos o afroamericanos y repentinamente en 2008 desaparecieron? ¿Durante una década?

Mira, apunta esto para una investigación para la semana próxima, a ver qué encontramos. ¿Alguna pregunta más?

Claro, ¿cómo de idiota sería montar un concurso sobre “Pantera Negra” en España y asociarla a un rapero… blanco?

Perdona, estoy muy ocupado toda la mañana, pasemos al siguiente tema.

¿Cómo se llama al asesor que ayuda a expresar de la manera más correcta…?

Te voy a parar ahí, que me está entrando una llamada.

¿Qué…?

¿Sí? ¿Apoyar al cómic Valenciano? No, por ese nombre no me sale nada. No… Bueno, ya.

¡Estabas fing…!

Como decía, ya está. A ver, ¿qué queda?

Nada. Bueno, el trailer de Venom.

Nah, a nadie le interesa el trailer de Venom, le interesa la parodia del trailer de Veneno que haga MuertoPiscinas.

Ehm… Que yo sepa, ninguna.

¿Cómo?

No ha…

¡Es nuestra oportunidad! ¡Hacemos nuestra propia parodia y ya hemos cubierto el expediente!

¡Ya está, ya podemos irnos hasta la semana próxima!

¿Qué? ¿Sin decir AVIV! ni nada?

Mira, suficiente que tengo dos voces en mi cabeza a la vez como para preocuparme, además, de lo que dicen. ¡Hasta aquí!