You may say I’m a dreamer…

Ayer se sintió una gran perturbación en la fuerza.

Y no era cosa menor, porque apenas un poco antes había ocurrido una cosa…

Y claro, la gente empezó a especular. Y a soñar.

¿Os imagináis un mundo en el que las cosas de DC se editasen en formatos ridículos para parecer tebeos más serios?

¿Os imagináis DC en España enviando notas de prensa a todos los medios todos los meses a ver si cuela?

¡Y COLANDO!

¿Os imagináis un mundo donde hubiera vuelto el equilibrio a la fuerza, y, de nuevo, los tebeos de Marvel pasasen a ser “los baratos”?

Bueno, o puede que al menos, se pusieran al mismo precio.

Finalmente parecía todo una falsa alarma.

Aunque es cierto que en Astiberri han empezado a hacer movimientos…

…y han fichado a un portadista de Batman para sacar tebeo en 2020.

A ver cómo sale Joker de los Oscars. Igual aún nos sorprenden.

El Spiderman de los 90. Parte 4: Crisis también quiere decir Oportunidad

El regreso de Norman Osborn a la vida de Peter Parker ocasionó un notable impacto que afectó a todas las facetas de la vida del trepamuros, pero especialmente a su labor como superhéroe. Ayudado por Pete Pote de Pasta, Norman hizo creer a la opinión pública que Spiderman era un asesino. Para reforzar estas teorías, Norman utilizó el periódico que recientemente había adquirido, el Daily Bugle, para crear más (¡MÁS!) propaganda anti-spiderman y así obligar a Peter a abandonar su identidad de vigilante. Aparecía entonces uno de los más sugerentes cruces de colecciones arácnidas de la década, Crisis de Identidad. Durante este evento, cada una de las cuatro cabeceras arácnidas contaría la historia de una de las cuatro falsas identidad con las que Peter Parker intentaría seguir ejerciendo como superhéroe sin usar el traje o las habilidades conocidas de Spiderman.

De este modo, DeZaggo y Wierringo contarían las incursiones de Peter como Hornet, un héroe de aspecto noventero con un jetpack, aguijones sedantes y un casco a lo Dredd.  DeFalco, por su parte, continuaría en Amazing contando las aventuras de Ricochet, un supuesto criminal con el que Spiderman pretendía investigar a sus enemigos criminales, dibujado por un GENIAL Joe Bennett.

Por su parte, Romita Jr dibujaría a Dusk, un cazarrecompensas con una traje alienígena de la Zona Negativa creado por Howard Mackie. Y finalmente, en las páginas de Spectacular Spiderman conoceríamos a Prodigy, de la mano de DeMatteis y Luke Ross. Aunque la idea era muy interesante y sugerente, durante un mes los lectores se tuvieron que enfrentar a 4 exposiciones sobre la situación descrita más arriba, y lo que es peor, a 4 perspectivas autorales diferentes al respecto. Y es que llegados a este punto, cada guionista estaba gestionando aquello un poco como le daba la gana. Mackie quería insistir en el drama de pareja entre MJ y Peter, mientras que DeZaggo los representaba como la pareja perfecta. DeFalco escribía a una MJ divertida, y DeMatteis, como poco menos que una bruja gruñona la mitad del tiempo. El equipo arácnido seguía sin la claridad de ideas suficiente. Todas las colecciones tenían sus virtudes, y todas tenían sus defectos.

Bendecida por un Wierringo con todo lo bueno de los dibujantes de la época pero con el suficiente tono clásico como para no saturar, Sensational Spiderman entregaría dos números más que sólidos con la breve andadura de Hornet. En Spider-man, Romita y Mackie continuaban siendo el equipo más solvente de los 4. DeMatteis intentaba dar mayor profundidad emocional a Peter e implicar a más secundarios. Los trabajadores del Bugle, Flash Thompson, Anna Watson, todos ellos tendrían un pequeño espacio en estas páginas, y Luke Ross hacía lo que podía por mantener cierto nivel de calidad que justificase el “Spectacular”.

Mientras tanto, la colección de DeFalco, cabecera principal de la colección, no podía resultar más enrevesada y tediosa. Incluso en Amazing Spiderman 435 se salta las reglas, haciendo vestir a Peter todos los uniformes de la Crisis de Identidad, haciendo que Ricochet fuera, de todos los uniformes, el que menos espacio vería durante los dos meses de duración del evento. Y luego está el asunto del dibujo de Joe Bennett. Cada cual puede juzgar si esto es bueno o malo.

Sin embargo, mientras la escuela Image se resistía a abandonar las páginas de Spiderman, un vistazo al futuro se aproximaba. Y es que en Sensational Spiderman 29 entraría en escena el dibujante Roberto Flores, con un estilo de dibujo que sin duda…

…nos recuerda lo que estaba por venir. El famoso amerimanga contra el que tantísimos ríos de tinta corrieron a mediados de la década siguiente como una perversión del clásico estilo Marvel ya estaba presente en las vidas de los aficionados al trepamuros, que pudimos disfrutar de una primera cata de proporciones anatómicas imposibles, caras de dibujos animados y manos más grandes que la vida misma. Es cierto que Roberto no hizo demasiada carrera en Marvel, pero ya antes de aparecer en este número de Sensational Spiderman tan especial, había trabajado con los mutantes en un número de X-Nation 2099 cuyo portadista era nada más y nada menos que ¡Humberto Ramos!

En Spider-man 93 y en Sensational Spiderman 30 tendríamos a Javier Saltares, que durante más de diez años tuvo relación con diversas etapas, a cual más GENIAL, del Motorista Fantasma, y que en 1995 había dibujado para una importante colección de Dark Horse que fue adaptada al cine unos años después. Estoy hablando, por supuesto, de Alien vs Predator.

Igual que a comienzos de la década la inclusión de nuevo talento dibujando había llevado al trepamuros a uno de sus momentos de máxima popularidad desde los tiempos de Stan Lee, Marvel hizo un sincero intento de ofrecer nuevas ideas y perspectivas a alguna de las 4 colecciones arácnidas del momento, a ver si en algún momento se tocaba la tecla adecuada. La falta de estabilidad en estos movimientos nos impidió, quizá, ver los frutos que podrían haber germinado de esta apuesta de la Casa de las Ideas por dibujantes con nuevas soluciones. Otros invitados interesantes fueron Scott Kolins en Amazing Spiderman 438, con un estilo que ahora nos recuerda a nombres tan reconocidos como Mike Allred o David Aja.

No había sido la única iniciativa. Bob Harras intentó poner a Kurt Busiek, en aquel entonces uno de las mejores promesas de la Casa de las Ideas, a revitalizar el personaje, creando la cabecera Untold Tales of Spider-man, que a pesar de convertirse en una serie de culto, había sido cancelada a finales de 1997. A finales de 1998, Sensational Spiderman también cierra, incapaz de aguantar el tirón. La trimestral colección Spiderman Unlimited también termina a finales del 98, con dos últimos números firmados por otro autor que se haría cargo del trepamuros más adelante, Mike Deodato Jr. Aunque en el caso de Unlimited, sospecho que el motivo fue reutilizar el nombre para la serie de dibujos animados que debutaría unos meses después. Y que también era GENIAL!

También Spectacular Spiderman termina en noviembre de 1998. Y en el golpe final a la década de los 90 cierra también, a dos números de hacer la centena, Spider-man. El equipo creativo de esta última se traslada a una nueva cabecera, renombrada como Peter Parker: Spiderman, que acompaña a la colección principal. Solo The Amazing Spiderman sobrevive, como cabecera principal, a esta limpieza. Pero no lo hace indemne. Por primera vez en la historia, la colección se renumera por completo. La idea era clara: simplificar todo para intentar recuperar el vigor para el personaje. Tanto es así que Howard Mackie se queda como guionista de ambas colecciones, con dos dibujantes de excepción durante los primeros números: Byrne en Amazing y Romita Jr en Peter Parker.

Esto no quiere decir que Marvel renuncie a sacar títulos con Spiderman a carretadas. Para 1999 se lanza Slingers, protagonizada por cuatro adolescentes con los cuatro trajes creados durante Crisis de Identidad. Y también Spider-Girl, donde mandan a DeFalco como el PSOE manda a la gente que tiene quemada al Senado. DeFalco sigue teniendo algo con lo que hacer chantaje a Marvel, porque durante 7 años, e incluso tras la salida Bob Harras como editor, continuó en aquella cabecera contando lo que le daba la gana y llegando a hacer 100 números de Spider-Girl.

Pero no solo eso, también se crea Webspinners: Tales of Spiderman, una cabecera canónica solo de forma suave en la que la mayoría de guionistas de esta última época pudo contar alguna cosa que se le había quedado en el tintero y que, leídas ahoras, se podrían haber guardado ahí, porque son la mayoría un desastre. Un último bastión de los peores 90 arácnidos.

Aparte de garantizarle un sueldo a DeFalco durante una temporada, ninguno de estos lanzamientos dejó una huella destacable en la historia de Spiderman, pero sí hay que destacar Spider-man: Chapter One, una colección enteramente gestionada por John Byrne en la que se “actualizaban” las historias clásicas de Spiderman para un nuevo público con interés por acercarse a ellas pero que no se atreviera con la continuidad actual del personaje. Una idea que acabaría en 1999, pero que no es complicado imaginar que fue una de las claves para inspirar Ultimate Spiderman, apenas un año después, y dibujado por Mark Bagley, que tuvo ahí su segunda oportunidad como dibujante de Spiderman.

El camino a la normalidad fue lento. Spiderman no volvería a recuperar del todo su pulso hasta que no llegase Joe Quesada a la silla de Editor Jefe y J. Michael Straczynski a los guiones de Amazing en 2001. También es cierto que hasta entonces aquellas dos cabeceras mantuvieron un buen nivel, y que los dibujantes que fueron pasando por las dos colecciones arácnidas principales eran todos excelentes. Hasta esa nueva inyección de vitalidad era complicado alcanzar el nivel de calidad que Spiderman tuvo a comienzos de la década con TODD! Y ERIK!, pero salvando el bache de los clones y visto con la perspectiva de dos décadas de por medio, los últimos 3 años de los 90 dieron una buena ristra de tebeos interesantes y divertidos. ¿Y qué más se le puede pedir a un tebeo de Spiderman?

Con esto termino este repaso a la década más GENIAL! de Spiderman, por lo que la semana que viene volvemos a la programación habitual: quejarnos del periodismo cultural.

Por un 2020 lleno de recuerdos

¡Feliz Navidad, lectores de ADLO!

¡Y un próspero 2020!

Un año lleno de promesas, pero también de efemérides, y es que en 2020 se cumplen los 25 años de notables y GENIALES eventos, que en una labor de servicio público, os traigo al recuerdo para que os sintáis viejos los periodistas culturales de turno puedan estar pendientes de dedicarles unas palabras.

Y es que 1995 fue un gran año. La imagen que corona estas páginas nos obliga a empezar por TODD! y su Spawn, y es que en Spawn número 32, publicado en junio de 1995, tendríamos un vistazo al primer gran rediseño del uniforme que McFarlane diseñase para él. Con más capa. Más cadenas. Más pinchos. La labor corrió a cargo de Greg Capullo, autor de la preciosa portada navideña que podéis disfrutar.

Aunque es cierto que no fue un año muy prolífico para ROB!, que se encontraba haciendo todo lo posible por hundir MEJORAR Image, es cierto que hay varias creaciones GENIALES que comenzaron su andadura editorial este año, como Witchblade, donde podemos ver la mano del Maestro.

Como también pueden seguirse sus pistas en las páginas de Scott Campbell para la renumeración de Gen 13.

Y es que ROB! Está en todas partes, pero nunca ha estado TAN en todas partes como en 1995. Estaba en la renumeración de las colecciones mutantes en marzo, preparando la Era del Apocalipsis, a través de los nombres de Epting o Kubert.

En las manos del GENIAL Joe Madureira.

En el número 100 de la segunda colección regular del Castigador. En la Saga del Clon que este año acabaría con la vida de Tía May, con la carrera de Peter Parker como Spiderman y con las ventas de la colección.

Está en la llegada de Mike Deodato Jr. a la colección de los Vengadores:

Y es que en Marvel, sabían que volvería. Al fin y al cabo, un año después comenzaría Heroes Return. Pero es que ni siquiera en DC podían resistir la influencia de ROB! Por eso en 1995 lanzarían la cabecera Extreme Justice…

O la incomprendida BloodPack.

De modo que comed, celebrad y festejad este final de año, y preparad la lista de los Reyes Magos del año que viene, porque con tanta efeméride por celebrar, alguna reedición tendrá que caer. De lo que les queda por reeditar.

¡FELIZ NAVIDAD!

El Spiderman de los 90. Parte 3: Who let the clones out?

A comienzos de 1996, Marvel da el paso de refrescar a Spiderman después de estos dos años de travesía y clones. Lo primero que hace es cancelar Web of Spiderman. En los hechos, esto no sirve para nada, puesto que la cancelación lleva a la creación de una nueva cabecera, Sensational Spiderman. A los mandos de esta nueva colección ponen a Dan Jurgens, que se había hecho su huequito en la historia de los 90 dibujando la GENIAL! “Muerte de Superman” poco antes. Jurgens ejerce de autor completo durante una breve etapa que prometía un Spiderman más divertido, juvenil, fresco y clásico.

Junto a él trabajan DeFalco (al que inexplicablemente nunca echaron de Marvel) con Bagley en Amazing, Howard Mackie con Romita Jr en Spectacular y en Spider-man ponen a un tal Todd Dezago, un completo desconocido al que le colocaron a Sal Buscema y que en un año sería sustituido de nuevo por DeMatteis, que debía estar de año sabático. ¿Qué pasa con Dezago? Le pasan a guionizar la nueva Sensational. El hueco se queda libre cuando Jurgens se da cuenta de que la colección arácnida no va a cambiar con este pequeño baile de nombres y cabeceras. ¿Qué le lleva a esa conclusión?

Bob Harras *sonido de tormenta*

Desde la destitución de DeFalco, Marvel se había dirigido no desde una única silla de editor jefe, sino desde varios despachos independientes. El de Spiderman lo había ocupado Bob Budiansky, cuyo mérito principal está en ser uno de los principales artífices de la creación de la franquicia de los Transformers en tebeo. También guionizó un “What If… Ghost Rider owned a fast food franchise?” y algunos tebeos para Marvel UK. Efectivamente, pusieron a este tipo a mantener en orden una sala de guionistas donde estaba el anterior Editor en jefe de Marvel y varios guionistas con carreras mucho más importantes. Eso explica algunas cosas.

Al final todo el fiasco de los clones obedece a una pérdida de talento por parte de Marvel y hay que entenderla en su contexto. McFarlane y Larsen, con sus cosillas, eran creadores inquietos y llenos de nuevas ideas y ganas de experimentar, y todo lo que ellos crearon durante los primeros 4 años de la década para el personaje era divertido, interesante y, aunque ahora es fácil olvidarlo, muy exitoso. Nadie puede negar el talento que DeFalco exhibía en los 80, o el de Bagley como ilustrador durante toda su carrera. Había buenos autores aquí implicados, pero metidos en un barrizal en una compañía que iba como pollo sin cabeza frente a la novísima Image.

Bob Harras ejercía el mismo puesto que Budiansky pero en las colecciones mutantes, y acabó tomado el poder de toda Marvel con la intención de volver a centrar la editorial y hacerla tomar un rumbo. Aquello significaba, entre otras, darle aún más peso a los mutantes y hacer girar el resto de tramas y eventos alrededor de lo que él ya había autorizado como editor de los X-Men. Y eso implicaba no menear mucho a Spiderman durante unos meses. Jurgens salió de ahí y ha insinuado desde entonces que esta breve estancia como autor de Spiderman “no cuenta”, ya que ni era el auténtico Spiderman ni le dejaron hacer nada de lo que quería hacer.

¿Y qué quería hacer Jurgens? Pues dejarse de clones, recuperar al Peter Parker que la gente llevaba leyendo dos décadas y reivindicar un tono más clásico, sin amarguras ni llevar al personaje al límite de su paciencia cada dos números. En realidad, es lo que casi todos los guionistas parecían estar deseando, enfrentando a Spiderman con conflictos más clásicos o villanos conocidos como Mysterio, el Hombre de Arena, la Antorcha Humana,…

Esto duró literalmente un mes, hasta que DeZago vuelve a sacar a Kaine, a Peter y a MJ, y en general, todos los viejos elementos de la Saga del Clon.

Y es que comentábamos la semana pasada, no había un plan para después de esto, y Harras estaba muy ocupado con el evento de Onslaught, con lo que imaginamos que las directrices que dió para Spiderman fueron algo similar a “id mareando la perdiz y ya os avisaremos”. Estos meses fueron tremendamente irregulares, aunque ocasionalmente GENIALES e incluyeron a personajes nuevos como Jessica Carradine, una fotógrafa de Spiderman inspirada por el trabajo de Parker y que acabó saliendo con Ben Reilly. El girito era que era la hija… ¡del ladrón que mató a Tío Ben! No hay nada más clásico en Spidey que un buen girito familiar.

En noviembre de 1996 aparece en las tiendas The Spectacular Spiderman 240, primer número del arco Revelations, uno de los momentos álgidos de la década. Lo de Onslaught había acabado con un montón de muertes de mutantes y Vengadores, y Harras dió por fin luz verde para hacer algo parecido a un evento con Spiderman que pusiera también punto y aparte para los leales al trepamuros.

Y en ella se desvelaría que detrás de estos casi 3 años de desastrosos tebeos había una respuesta.

Un golpe de efecto, tan importante, tan relevante, que justificaría todo este estropicio.

¡EL LETTERING HORRIBLE!

Finalmente, en Spiderman 75, Ben Reilly moriría, desvelándose así que él era el clon y que Peter siempre había sido el auténtico y original. Además, toda la trama de MJ embarazada se resolvería de una forma que hoy en día nos resulta muy conocida.

Así termina la saga del clon. Imagino que fue un alivio para todos los implicados, a pesar de dejar un buen puñado de incoherencias en medio (unos implantes mentales en el “cerebro clónico de Peter” que ahora quedaban sin sentido al revelarse que él era el auténtico, por ejemplo) y resolverse trayendo a la vida a una de las pocas personas del Universo Marvel cuya muerte se había mantenido durante más de 25 años. Las consecuencias de la vuelta de Norman Osborn como villano definitivo de Spiderman han sido de calidad variable desde entonces, pero lo cierto es que mucho antes de llegar allí se había especulado con que el villano final fuera Harry Osborn, algo que hubiera tenido, quizá, algo más de sentido.

Después del desastre, y con un poquito más de libertad por parte de los autores para operar independientemente, algunos de los tebeos de Spiderman recuperaron cierta calidad. A partir de Spectacular Spiderman 241 DeMatteis planteó una pequeña secuela de su Última Cacería de Kraven que era bastante mejor que todos los intentos posteriores de recurrir al personaje. DeFalco trajo de vuelta a viejos conocidos como el Buitre, Electro o la Dra. Octopus a aventuras más mundanas y, por suerte, libres de clones. Hubo un intento que hay que reconocer de crear nuevos villanos para Ben Reilly durante estos años previos, aunque la mayoría no llegasen a ser nada más que un personaje episódico.

De hecho, Mackie y Romita Jr. escribían la más estable de las 4 colecciones, aunque muy olvidable, lo bastante digna como para no echarles en cara que hicieran un remake del mejor tebeo de Spiderman que había dibujado Jr. Y lo hicieron peor.

Sin embargo, los guionistas no saben estarse quietos, y muy pronto comenzaron de nuevo los arcos argumentales que conectaban las 4 colecciones. Sí, en Marvel seguían empeñados en que obligar a alguiena  comprar 4 grapas mensuales para seguir la historia cuadruplicaría las ventas, en lugar de hacer que todo el mundo dejase de comprar ninguna de las cabeceras. Llegaría entonces Crisis de Identidad, una etapa que venía prometiendo…

NO TENER SUDADERAS CON CAPUCHA

¿Vendrían mejores tiempos? ¿Volverían a ser los tebeos de Spiderman a ser GENIALES y no solo aburridos? ¿Os da alguna pista si os digo que menos de un año después de esto tuvieron que renumerar la colección de The Amazing Spiderman por primera vez en casi 40 años? La semana que viene lo vemos.

El Spiderman de los 90. 2ª Parte : Este clon está muy vivo

En septiembre de 1994 comienza a sugerirse lo que, un mes después, quedaría confirmado: el clon de Spiderman de los 70 estaba vivo, y había vuelto a Nueva York a ver a la Tía May, en coma y hospitalizada en aquel momento. El primer evento, Poder y Responsabilidad, ocuparía el mes de octubre con un viaje a la psique de Peter Parker. Un Parker afectado por los últimos años de guiones atroces con una personalidad violenta y pendenciera.

Creo que es importante destacar que, por algún motivo, los guionistas de Spiderman habían decidido darle una nueva personalidad a Peter, mucho más agresiva, irreflexiva y exenta de casi todo humor. De hecho, hay varios ejemplos entre el 93 y el 94 de Spiderman atacando sin provocación a toda clase de personajes de Marvel, muchas veces con graves consecuencias perfectamente evitables. Todo esto era secuela de los movimientos de los últimos años, contando historias más radicales y extremas para el personaje para atraer y atar a la audiencia young-adult antes de que se fuera a DC, o peor, a Image.

Hay enormes diferencias entre el Spidey tras la muerte de Gwen o la de Jean DeWolff en los 80 y la reacción que Peter tenía a los ataques de Veneno o a La Última Cacería. Los culpables últimos de esto eran los mismos guionistas que se encontraban ahora ante un Peter Parker que le caía mal a todo el mundo. Es decir, DeFalco y DeMatteis, como comentamos la semana pasada. Los demás pasaban por ahí.

La idea, suponemos, era ofrecer un Spiderman más fresco, sin el bagaje dramático de los últimos años, pero tomando las claves estéticas de la década de los 90.

En Web of Spiderman 118 teníamos el origen del traje y una breve presentación de personaje, explicando el bagaje de Ben Reilly y dando pinceladas también sobre su primer enemigo, que no podía ser otro que Veneno. Se creaba así una nueva dinámica. Web of Spiderman y Spider-man las protagonizaba el clon, mientras que Amazing y Spectacular seguían al Peter Parker de siempre. De hecho, durante dos meses, ni en AMS ni en TSS se menciona al clon. Además a esto se unió Spider-Man Unlimited, colección trimestral en la que también se desarrollarían algunos episodios de la saga del Clon. Aquella cabecera desastrosa probablemente es el mejor resumen de todos los males que sufren estos tebeos.

Para sorpresa de cualquiera que vuelva sobre esta etapa ahora, cuando Ben Reilly no está en la página, no sale ningún personaje preguntando «¿Dónde está Poochie?». Las tramas de Amazing y Spectacular son tediosas hasta el agotamiento durante bastante tiempo, de modo que pisemos acelerador.

Al comienzo de 1995, ambas sub-series mensuales estrenan arco. Las colecciones de Ben Reilly cuentan Web of Life mientras que las de Peter Parker narran Web of Death. En Web of Life nos presentan al villano Kaine, con una relación misteriosa con el pasado de Ben Reilly. La idea original, de tener un Spiderman sin tanto bagaje,se va a hacer gárgaras 4 meses después de empezar. La idea, cómo no, fue de Terry Kavanagh, encargado de Web of Spiderman y liante profesional.

Sin embargo, las ideas de fondo siguen ahí de mano de DeFalco y DeMatteis. Peter y MJ descubren que van a tener un hijo, lo que debería llevar a que finalmente se retire y pase el manto al clon. ¿No?

En el arco argumental Humo y Espejos, a partir de Marzo de 1995, ambas subseries colisionan y Spiderman y la Araña Escarlata vuelven a reunirse para enfrentarse a la amenaza de El Chacal, revivido desde los 70. El embrollo se complica cuando los guionistas deciden sembrar la duda sobre si el auténtico Peter Parker no es en realidad Ben Reilly, y el Spiderman de los últimos 20 años no es más que el clon, todo en una compleja manipulación de El Chacal.

Esta idea no estaba en los papeles originales y no aporta nada al plan “renove” del personaje, es solo un embrollo para mantener el tema de los clones vivo y activo durante más tiempo. A los fans aquello les gustó regular, hay que decirlo. 

En Mayo del 95 la trama se ha ido enrevesando con la presencia de un tercer Peter Parker que alega ser el verdadero. En medio hay un combate con Kaine, que secuestra a MJ, y un montón de relleno infumable. Lo que originalmente iba a ser un pequeño arco para darle un toque fresco al personaje es en ese momento un mamotreto de 40 números en el que sigue habiendo más preguntas que respuestas y nadie está satisfecho.

Sabes que las cosas van mal en tu cómic cuando puedes terminar el Spectacular Spiderman 225 con este rótulo:

Tampoco es una buena señal que tengas que recurrir a chorradas en las portadas para intentar convencer a algún coleccionista o a algún pobre niño de comprar un tebeo, como es este HOLODISCO.

Hay cierta tendencia aquí de culpar al coleccionismo de todos los males de los tebeos de los 90, y no seré yo el que le reste responsabilidades a la especulación, pero principalmente lo que ocurre con estos tebeos es que no pasa nada en ellos. Y cuando pasa, son solo golpes de efecto para convencerte de comprar el siguiente número en el que, sorpresa, no pasa nada tampoco.

Por ejemplo, en Spider-Man 60, escrito por Howard Mackie, se revela que Kaine es… ¡OTRO CLON DE PETER PARKER!

Y en Spectacular Spiderman 226 descubrimos… ¡que Peter es el clon y Ben es el original! Es decir, que seguimos dándole vueltas a esta mierda.

¿Por qué todo este ir y venir? Lo cierto es que ahora resulta bastante complicado de decir. Tanto DeFalco como DeMatteis e incluso Howard Mackie han expresado varias veces que nunca fue su intención llegar tan lejos con todo esto. La explicación más sencilla es que Marvel insistió en mantener este dramón a ver si mantenía las ya algo paupérrimas ventas de las colecciones arácnidas y confirmaban que ya habían tocado suelo de lectores.

Mi otra teoría es que nadie tenía nada planeado para cuando acabase esto, y se limitaron a hacer tiempo esperando a que a alguien se le ocurriese algo. Cosa que nunca llegó a pasar, por cierto.

Por si acaso aquello no era bastante embrollo, alguien decidió sacar OTRA miniserie de dos números llamada Spider-Man: Maximum Clonage Omega, que era, como cabría esperar, un mojón insoportable guionizado por el recientemente fallecido Tom Lyle. En Spectacular Spiderman 227 finalmente muere Kaine, en una batalla contra un montón de clones de Spiderman en uno de los tebeos más mediocres de toda la saga, ilustrado con absolutamente ningún gusto por Sal Buscema.

No es que quiera insistir en este tema, pero mientras que el resto de colecciones contaban con dibujantes promedio (con loables excepciones como Gil Kane, Mark Bagley o Darick Robertson) el Spectacular de Buscema es absolutamente ilegible a estas alturas.

Un par de meses después de la muerte de Kaine y el Chacal, y cumpliendo 14 meses desde el comienzo de La Saga del Clon, por fin el prometido relevo se produce, Peter Parker (¿clon o persona real?) cuelga las redes y deja paso a Ben Reilly como Spiderman. Y así, tras un par de meses con los nombres de las cabeceras cambiados (Web of Scarlet Spider, Amazing Scarlet Spider, Scarlet Spider y The Spectacular Scarlet Spider), Ben Reilly finalmente se enfunda un nuevo traje y retoma el nombre de Spiderman.

Si hasta ahora la cosa parecía infame, la semana que viene hablamos del rediseño del traje y de todo lo que vino después.

El Spiderman de los 90. 1ª Parte: Donde caben 3 caben 4

Han pasado 25 años desde que comenzase la publicación de la infame Saga del Clon, y para celebrarlo, voy a pasarme un mes reivindicando la valía del tan denostado Spiderman de la década de los 90. De modo que durante las próximas 4 semanas os espera una buena brasa arácnida.

Para esa historia vamos a ir un poco atrás en el tiempo, cuando el resto de redactores de ADLO! todavía no eran viejos y aún se hablaba de los kioskos como un sitio donde se podía comprar cómics. Vamos a 1987. A finales del año 87 el bastón de editor en jefe de Marvel cambia de manos después de una década de control de Jim Shooter. El artífice de la época más sólida y aplaudida de la historia de Marvel se había ganado mucho enemigos por ejercer demasiado control sobre los artistas y para sustituirle ponen a Tom DeFalco, que llevaba tiempo siendo el guionista del trepamuros. A Spiderman el equipo Shooter-editor y DeFalco-guionista le había sentado maravillosamente. Uno pensaría que con DeFalco a los mandos de todo Marvel, todo iba a salir a pedir de Peter Parker. 

Así de entrada, el cambio le pilló en medio del arco narrativo de La última cacería de Kraven, y dos números después de que este terminase, entraría a hacerse cargo de los lápices de The Amazing Spiderman un chavalito que venía de dibujar Hulks con Peter David: Todd McFarlane

Una de las cosas por las que DeFalco tuvo mejor aceptación que los últimos años de Shooter fue porque era más abierto a ideas ajenas. Para demostrarlo, dejó que los artistas de The Amazing Spiderman hicieran lo que les saliera del rabo llevasen a cabo sus atrevidas propuestas, como por ejemplo, crear a un villano únicamente para obligar a Spiderman a llevar el uniforme “clásico” que llevaba más de 5 años sin aparecer.

¿Pero qué pasaba mientras tanto en las demás colecciones arácnidas? Porque claro, el éxito sale caro, y es que además de la cabecera principal, Spiderman contaba con otras 2 colecciones mensuales. La segunda en importancia era The Spectacular Spiderman, guionizada por Gerry Conway (el señor que mató a Gwen Stacy en los 70) y Sal Buscema. Al poco tiempo los guiones de Spectacular recaerían sobre J.M.Dematteis, autor intelectual de La última cacería, y uno de esos guionistas a los que les da igual 8 que 80.

¿Qué hizo Marvel con Conway? Le movió a Web of Spiderman, tercera serie regular del cara de red, un sin dios que durante años dio tumbos sin demasiada dirección cerrando los arcos de Conway de otras cabeceras e ideas descartadas de los 70.

Nota mental: escribir sobre la obsesión de Conway con los hombres lobo…

Conway acabó largándose y fueron probando guionistas de todo pelaje, siendo el más habitual Terry Kavanagh, al que nadie recuerda ya pero que llegó a ser el hombre más importante de la habitación. Ya volveremos sobre Terry.

Como a DeFalco le parecía que 3 colecciones regulares (regular usado aquí de forma polisémica) no eran suficientes, en 1990 crea simplemente “Spider-man”, dibujada y guionizada enteramente por TODD y por tanto, la serie más GENIAL de las 4. McFarlane no puede hacer tanto arte cada mes, de modo que en The Amazing Spiderman entra a sustituirle Erik J. Larsen, dibujante cubista y contorsionista en sus ratos libres.

Estos tebeos se venden como churros gracias al auge de las tiendas especializadas en cómics, lo famosos que eran sus artistas y a la aparición desbocada de los coleccionistas completistas y de portadas alternativas. Y a que no eran malos, salvo Web of Spiderman. Claro que tenían defectos horribles y que han envejecido como el culo, pero sobre todo Amazing y Spectacular fueron hasta 1992 un laboratorio de ideas nunca vistas en el personaje y diversión a raudales.

Spiderman volvía a tocar temas sociales y de actualidad, aunque el tratamiento de dichos temas fuera un poco rancio (sorpresa, también Stan Lee y Conway eran algo rancios en los 70), se reinventaba a varios de los villanos clásicos y se intentaba darle una nueva dimensión a los secundarios no superpoderosos de Spidey, especialmente a MJ, con la que nadie sabía qué hacer pero que a TODD le parecía guay dibujar medio en pelotas todo el rato.

Esto dura año y medio hasta que McFarlane se cansa de DeFalco y de Marvel, por lo que la colección de Spider-Man se la queda, otra vez como segundo plato, Larsen, y en The Amazing Spiderman se coloca un tal Mark Bagley.

¿Que por qué McFarlane abandona una colección creada específicamente para él, con sus dibujos y sus guiones? Pues porque Marvel le pone pegas con el tratamiento de la violencia, los apuñalamientos y su forma de gestionar al personaje de MJ. Marvel argumenta que sus tebeos los leen niños (¿y es que nadie va a pensar en los niños?) mientras que TODD y una parte de sus fans acusan a Disney Marvel de estar cargándose los tebeos de superhéroes.

Ni una grapa mensual sin su MJ en picardías…

Aquí hay un baile de guionistas y dibujantes donde los tebeos de Spiderman se llenan de cameos de personajes más “molones”, especialmente el Castigador, que sale mes sí mes no en una portada arácnida. La cosa no mejora cuando TODD resulta que saca Image y su propio personaje, llevándose al público que Marvel había seducido con hot-artists a una editorial más radical. Como Ciudadanos perdiendo los votantes fachas en favor de VOX.  También Erik Larsen se larga en 1992 a Image, obligando a DeFalco a tirar de agenda para intentar llenar 4 colecciones arácnidas, una de las cuales tenía como único propósito que los ahora dibujantes de Image se sacasen la polla se lucieran.

¿Resultado a partir del debut de Spawn en el 92? Michelinie y Bagley intentan salvar la papeleta en The Amazing, DeMatteis y Sal Buscema en The Spectacular y Web of Spiderman sigue siendo intragable en manos de Kavanagh y el dibujante que toque en cada momento. No todo lo que sale es malo, especialmente en Amazing, pero está lejos de la imaginación que habían poseído las historias del personaje tan solo un año antes.

La famosa Spider-man pasa a ser un contenedor de artistas que no tienen ni página en la Wikipedia a día de hoy y guionizada a 6 manos por los 3 guionistas de las otras colecciones o por quien estuviera libre ese mes.

Sorprendentemente esta estrategia no solucionó absolutamente nada y las ventas en Marvel comenzaron a irse a la porra (en los mutantes había pasado exactamente lo mismo, cambiando a McFarlane y a Larsen por Jim Lee y Rob Liefeld). Al final rodaron cabezas y Marvel degradó a DeFalco a guionista, y al final quedaría a los mandos Bob Harras, que había sido mano derecha de DeFalco y editor de los tebeos mutantes. Y que fue el peor editor de la historia de Marvel. Ya llegaremos.

¿Qué pasó con DeFalco? Probablemente ya se olía la tostada, en 1994 puso a DeMatteis de guionista en Amazing… y se puso él mismo a la cabeza de los guiones de The Spectacular Spiderman.

De modo que tenemos cuatro colecciones que funcionan tal que así: cada guionista está contando más o menos su historia pero hay subtramas comunes que conectan todas las series del trepamuros. Cronológicamente, cada mes los sucesos de Web of Spiderman continuaban en Amazing, seguían luego en Spider-Man y finalmente en The Spectacular. Ese era el orden de lectura si comprabas las 4 colecciones.

Si os estáis preguntando si obligar a la gente a comprar 4 tebeos diferentes cada mes y a averiguar qué grapa había que leerse primero mejoró las ventas, ya os adelanto yo que no.

Pero Kavanagh dió con una sorprendente idea que, quizá, podía dar olor a nuevo y volver a atraer al público hacia Spiderman. Una idea atrevida y tan osada que DC la acababa de probar con Batman unos meses antes. ¡Sustituir al personaje por una alternativa más GENIAL! Mi teoría, por cierto, es que rebuscando en la papelera Kavanagh encontró una servilleta con anotaciones de Gerry Conway, que llevaba ahí desde 1990. Y es que retomaba una vieja trama de Conway en los 70, el clon de Spiderman. Rápidamente, y con aquella idea en mente, DeFalco y el resto de guionistas crean un arco breve que marcará un antes y un después en la historia del trepamuros. El mayor pifostio editorial de Marvel. La saga del Clon. La semana que viene os cuento.

Hoy vamos un poco en serio

Hoy vengo a hablar en serio. Ayer, 19 de noviembre, fallecía Tom Lyle, un dibujante GENIAL! y uno de los artistas que dieron vida a muchas de las viñetas que me hicieron caer en ese pozo horrible en este hermoso hobby que son los tebeos de pijamitas.

Aunque su primera incursión en las colecciones arácnidas fue en el Annual de 1993 (un desastre de Annual, por cierto, dadle al del 92 que es donde está la crema), para mí su trabajo a los lápices está ligado a su participación más regular en la cabecera llamada simplemente Spider-man, donde participó en uno de los eventos más importantes del año, ¡MATANZA MÁXIMA!

¿A qué está esperando Panini para reeditar en tapa dura esta mítica etapa, ofrecida originalmente en España como miniserie por algún motivo ignoto? Tiene todo lo que le gusta a la gente de Donny Cates, pero sin ser un refrito.

Después de este arco GENIAL! fue sustituido temporalmente en la colección por un tal Klaus Janson, pero volvería a los lápices de Spider-man unos pocos números después, incluso co-escribiendo algunos números donde estaría implicado el Camaleón, el Duende de Jason Macelande, el Demoduende,…

Sin embargo, su papel crucial fue participar en el evento arácnido de la década de los 90, aquel que eclipsaría incluso la labor de TOD! al cargo del trepamuros. Sí, por supuesto, estoy hablando de…

¡LA SAGA DEL CLON! (deseando que llegue ya el tomo Marvel Saga con esto)

De hecho, su papel en la historia de Spiderman es imborrable, pues es el responsable del diseño final de La Araña Escarlata. Sí, estamos hablando de la famosa chaqueta.

De modo que hoy debemos honrar el recuerdo de la persona que introdujo, de forma definitiva, a Spiderman en la década de los 90.

Descanse en paz.

Los jueves de Kojima, los miércoles de periodismo

Bueno, hoy no vamos a hablar del Death Stranding porque es miércoles. Y ya sabemos que el día para hablar de Kojima es el jueves.

Pero no he venido a hacer leña del árbol caído, que el pobre Ángel Luis lleva sin tuitear nada desde el día 4, demostrándose así pionero de la estrategia en redes sociales de un buen puñado de opinadores del PSOE que llevan 6 meses diciendo que pactar con Podemos es inaceptable.

A lo que yo he venido a es a hablar de periodismo. Ya sabéis, de vez en cuando me gusta dar un repaso por lo que se escribe desde la prensa generalista sobre “lo friki”.

Ha sido comidilla durante la semana pasada el siempre certero Ramón de España, ese señor con nombre de historieta de El Jueves, por su… vamos a llamarlo crónica sobre el “Manga Barcelona”. Y es que al parecer a los catalanes les gusta llevar la contraria, y si en Madrid tenemos a la Heroes Con Adolfo Suarez Madrid Barajas cada vez con más nombres, ellos han decidido quitarle la palabra Salón y las preposiciones al suyo, solo por joder. Cómo son los catalanes.

Sin embargo, esta atención sobre el citado evento ha eclipsado uno igualmente importante y relevante que se daba en Madrid. Os hablo, evidentemente, de la Batcon, evento organizado por los GENIALES editores de ECC. A 10 euros de nada la entrada el evento ofrecía diversas (¡7 a lo largo de 2 días!) mesas redondas y charlas, prácticamente todas con una unidad de ponente femenina para evitar movidas en Twitter. Indudablemente, tan atractiva oferta cultural a precios razonables atrajo a una gran cantidad de público interesado en el mito del Hombre Muerciélago.

¡Pero como he dicho, no hemos venido a hacer leña del árbol caído! Hablemos de historias de éxito. Por ejemplo, aquí tengo una noticia del Diario de Sevilla sobre un exitoso crowdfunding español que…

Vale, hemos dicho que no vamos a hacer leña del árbol caído y lo decía en serio. Hablemos de una historia de éxito. Por ejemplo, hablemos de Planeta Cómics, que ha decidido alcanzar las cimas más altas de la edición en tebeos en castellano editando un Omnibus de Darth Vader.

75€ por 25 números. ¡Al mismo precio por grapa que Panini! ¡Cómo son estos italianos, marcando la marcha, señalando la tendencia! Eso sí, los compañeros de Planeta han tomado buena nota. También nos regalan este año con un coleccionable para montar una armadura de Ironman.

La primera entrega a 1€ puede parecer incoherente, pero por suerte a la tercera entrega ya se pone en un precio de verdad, 10,99 durante las restantes 97 entregas. Al final, la cosa sale por unos económicos 1070 euretes de nada. A 214 euros el Kg de Ironman. Y voy a la ruina.

Yo quería hablar de periodismo, de modo que me he puesto a leer las reseñas de la nueva serie de HBO de Watchmen a ver qué decían. Pero no he encontrado nada que comentar aquí. Igual que la serie todos los críticos patrios han decidido obviar lo más importante, el dildo del Dr. Manhattan los cómics.

Planeta, saca un coleccionable si te atreves.

Cuestión de perspectiva

Me informan por el pinganillo de que ya se saben datos sobre la subida de precio de las ediciones de Panini España para los tebeos de Marvel este 2020. El año con menos hype sobre el MCU en los últimos tiempos nos regala una gama de precios por los que una grapa de 24 páginas de Marvel cuesta…

Tres conos repugnantes del McDonald’s.

Dos o tres bandanas de Naruto de Aliexpress para la próxima invasión al Área 51.

Algo más de una entrada de la Fiesta del Cine para ver Youker.

Una caja de Chocopocs si le escamoteas un céntimo a la cajera del Alcampo.

1/5 de pollo de speed para compartir con los amigos.

1/6 de una Estatua de 3 metros de altura en el Museo del Cómic de Benavente.

1/10 de Novela Gráfica Original de Watchmen.

1/22 de la Edición de HeroQuest 25º aniversario que nunca verá la luz.

1/29 entradas para Disneyland París.

1/163 del precio de alquilar un zulo de 15 metros cuadrados en Madrid.

1/426 contendores barceloneses.

1/266.666 casoplones de Pablo Iglesias e Irene Montero según OkDiario.

1/376.000.000 de la recaudación mundial de la boicoteada Capitana Marvel.

¡Y eso si no contamos con el precio de las grapas dobles!

La continuidad es optativa

La continuidad es uno de los elementos más importantes de lo de leer tebeos de superhéroes. Entender y comprender la continuidad es el Saber qué es un fuera de juego de la cultura pop: en realidad es muy sencillo, pero nos gusta fingir que es alguna especie de conocimiento secreto. Lo cierto es que la continuidad solo es importante en el corto plazo, porque a medida que el tiempo va pasando, los sucesos se van desvaneciendo, y por eso en la web de RTVE se puede decir que Frank Miller hizo que las mujeres dejaran de ser un objeto decorativo en los cómics. Ha pasado mucho tiempo, y lo que hiciera Miller o dejara de hacer con los personajes femeninos pues no es importante.

Una vez de algo ha pasado mucho tiempo, pues mira, no hace falta darle mucha importancia y podemos hacer como que nadie lo ha leído. E, incluso, volver a vendérselo. Podemos coger una historia, así sin mucha importancia, como por ejemplo… no sé, el The Amazing Spiderman 248. En ella, el cabeza de red visita a un niño que es un gran fan de Spiderman, y que sufre una terrible enfermedad. Tal es la compasión de Peter con su joven fan, que en un momento incluso le desvela su identidad secreta.

Qué bonito. Qué humano. Qué emotivo. Un Spiderman cercano preocupado por aquellos más débiles. Los que más complicado lo tienen. Eso pensó en este siglo XXI un guionista del trepamuros, que decidió que había pasado suficiente tiempo como para que ese número ya no estuviera dentro de la continuidad y se pudiera repetir la jugada. Qué sé yo. Igual Timothy Harrison fue borrado de la historia durante el Mefistazo y como nunca ha ocurrido, está bien refritear la historia.. Solo Quesada lo sabe. El caso es que se podía volver a hacer el mismo tebeo sin ninguna vergüenza ni pudor a ver si el momento emotivo volvía a funcionar.

¿Cómo? ¿Que si estoy hablando del Friendly Neighborhood Spider-Man 6 de Tom Taylor? ¿Ese en el que Spider-Man va a visitar a un niño que es un gran fan de Spiderman y sufre una grave enfermedad? ¿En el que finalmente Peter se apiada del niño y en un gran acto de humanidad va más allá de lo que pensaba que iba a hacer por ese niño?

Pues bueno, yo estaba pensando en The Spectacular Spider-Man 14, de Paul Jenkins, en el que Spiderman salva a un joven con una grave enfermedad y en el que finalmente, se apiada tanto de su condición que le desvela su identidad secreta.

Porque, la verdad, comparando con la cara dura de Jenkins, al menos Taylor se ha tomado la molestia de inventarse un final emotivo diferente para la historia.

(Y entre el cómic de Stern y el de Taylor hay 35 años de diferencia, pero entre el de Stern y el de Jenkins solo 20, que no sé si son suficientes para que la continuidad prescriba).