FrikiTop 10

No me gusta el uso que se le da últimamente a la palabra “freak” como sinónimo de aficionado a los tebeos. Conserva la acepción de “bicho raro“, pero el significado original tiene también un toque de algo poco recomendable, enfermizo incluso. De monstruo de feria. En base a este aspecto he hecho un Top de los tebeos más freaks que engalanan mis estanterías, esos que cuando algún visitante se detiene en ellos y te preguntan qué hacen ahí no sabes cómo responderles. Porque tenerlos es enfermizo, admitirlo más y anunciarlo en público una salvajada. Ha sido una pasada rápida por la estantería, no he tenido en cuenta altillos, cajones ni cajas, de forma que más adelante este Top podría ampliarse. Estos son los elegidos:


Accésit: Mondo Lirondo The Ultimate Collection.
Técnicamente no está en el Top, pero tampoco quería dejar de citarlo ¿por qué? Pues porque pese a tener los números originales y el programa de fiestas del Valle de Las Zarzamoras adquirí el recopilatorio. Y si lo sacaran en formato manga volvería a comprarlo. Y si sacaran figuritas de resina extracaras de los Patitos Gilipollas haría lo posible por comprarlas (sustituir “comprarlas” por “tenerlas”). Y si por un azar editorial publicaran Mondo Lirondo: El Regreso, lo compraría también. Es algo enfermizo, y esa es la idea.


10. Gon y sus Cachorros.
Una aventura suelta de Gon que sólo podía conseguirse junto con el 197 de El Víbora. Más adelante la historia salió en el tomo 4 del bichejo pero ¡la portada no! ¡es material exclusivo, único, especial! Tiene miga también la forma en que lo conseguí. Año 2001, voy al Saló con mi novia de entonces, los dos con invitación. Ella quería conseguir ahí alguna cosa de Gon desde luego, mujer ¿cómo no va haber nada de Gon en todo el Saló?“. Pues no había nada. En eso que comiendo vemos a unos que tenían este librito y les pregunta dónde lo habían conseguido. Se lo habían regalado al entrar presentado la entrada. Al volver a la tarde vimos que, efectivamente, había una caseta en la que cambiabas tu entrada por un tebeo, había varios tebeos y los dependientes te daban uno cualquiera. Pero nosotros no teníamos entrada sino ese distintivo de invitación por el que tanta gente se pega y tan inútil parecía en ese momento. Ella llegó a plantearse ir a comprar una entrada para conseguir el tebeo, pero no hizo falta, conseguí hacer comprender la situación a los de la caseta y se lo regalaron.

Y no hay más material en castellano en este Top, lo que demuestra que en lo que se refiere en material freak el que esté en extranjero es un punto muy favorable.


9. Little Annie Fanny.
No era la primera vez que pasaba por esta situación. Último fin de semana de Feria del Libro de Ocasión y no había podido pasar hasta entonces. Todo lleno de gente. Y entonces, en una estantería lo veo. Tensión. El dependiente está en la otra punta y todo el mundo le pide cosas. El álbum ha llevado ahí dos semanas muerto de risa y tendría bemoles que algún otro se lo llevara justo ahora. Extiendo y agito la mano para hacerme ver. Me mira “¿Cuánto vale el de Litel Ani Fani?” “¿Cuál?” “¡Aquel grande de arriba! ” “¿Cuál de todos?” “¡EL DE PLAYBOY!”.
Silencio. La mitad de la gente me mira a mi, la otra mitad al álbum. Los padres tapan la mirada de los niños, las madres corren alejándose del sátiro. El encargado mira el precio marcado a lápiz mientras hago mil cálculos sobre cuanto puede costar, cuanto llevo encima, cuanto puede llevar encima mi mujer, cuanto me darían por mi mujer…y dice la cifra. 15 euros. Tranquilidad, pulsaciones en su sitio. Hasta me permito el lujo de tomarlo y mirarlo con fingida indiferencia en vez de pagarlo en seguida. Que sufra ahora él. Primera edición de 1966, 128 páginas la portada está hecha tabaco pero el interior está en perfecto estado. A casa.

Como decía, ya me pasó algo parecido una vez, cuando me reencontré con el Superman vs Mohamed Ali, que tuve de pequeño pero se perdió en la etapa de “demasiado mayor para leer tebeos”. Aquella vez salió por 500 pesetas.

Y aquí tengo a Fanny conmigo. Tan grande que no cabe derecha en ninguna balda, ni tampoco completa en el escáner (y no ha cabido en el escaneo la parte jugosa de la portada). Historietas clásicas que salían en el Playboy y que algunas recordaba de cuando…de cuando…bueno, las recordaba.


8. Night Raven. Château de Cartes.
“Eh, no te vas a creer esto. Tengo un tebeo de Delano y David Lloyd
“No es tan raro, algo habrán hecho juntos para Vertigo, o el Territorio, que aquí sacó Alex Comics
“Sí, pero te hablo de algo que hicieron en Marvel
“¿Lloyd en Marvel?¿Delano? tú flipas, ya lo habría sacado Planeta alguna vez, o alguien lo habría dicho en algún artículo, o”
“Bueno, no sé por qué no se habla de Night Raven, pero el caso es que existe y lo tengo”
“Pues eso debo leerlo. Déjamelo”
“Es que no está en castellano”
“Claro, no es problema, en inglés”
“Está en francés”
“En francés”
“Sí”
“”
“”
“Tío, tú estás enfermo.”

En álbum tapa dura. Lloyd con su estilo V de Vendetta en el que es imposible distinguir los personajes. La historia se supone que termina donde el álbum, aunque igual existe más material que desconozco. Y Delano es espeso de leer en español, y bastante complejo en inglés. En francés ni os cuento.


7. Braccio di Ferro.
Si has conseguido que la gente que te rodea asuma que lees tebeos y que es un medio digno y todo eso, todo se desmontará si te ven con un tebeo de Popeye. Ya les puedes hablar de Segar o de Thimble Theatre, que Popeye es un personaje de dibujos y por tanto los tebeos de Popeye son una infantilada ¿qué chorrada sería la siguiente, tebeos del Comando G? o sea que si además les dices que está en italiano se van a buscarte la camisa de fuerza.

El libro cayó en mis manos en Roma, en una librería subterránea en la Via del Corso, en un viaje por Italia dispuesto a conseguir bastantes cosas de Bonelli (y otras cosas, por supuesto, que era un viaje de boda), y visto lo poco de Popeye clásico editado en España, encontrarme con esto fue una sorpresa muy agradable y barata. Trae la primera aventura en la que apareció Popeye, las primeras de Pisellino (Cocoliso, para mi gusto la traducción más perfecta posible del nombre de un personaje) y Eugenio el Jeep, y otras cosas hasta 1938, y termina con una aventura de 1995 para comprobar cuanto ha cambiado. Y el idioma no es problema “Lo banterzeremo con questa insalatiera di spinaci


6. The Prisoner: Shattered Visage.
Es lo que pasa si se tiene algo de memoria. Que te lo encuentras en una tienda de ocasión (sí, cuando veo una donde sea no puedo evitar entrar), te acuerdas de que en las noticias USA de los tebeos de Zinco hablaban de un proyecto de adaptar la serie clásica de TV y la
ponía bien (ojo, a la serie, que el tebeo estaba por parir), así que lo pillas. Escribe Dean Motter, señor al que tengo asociado con proyectos muy personales relacionados con ciudades o edificios (Terminal City, Mr X, ¿Electropolis?…). Aquí no se trata de nada de esto, sino que parte de premisas derivadas de la antigua serie. También asocio el resultado de las obras de Motter al artista que escoja: Lark, Hernández… Esto lo dibuja Mark Askwith. Pues eso. Un tomo recopilatorio de 1990 que DC tiene descatalogado. Por algo será.


5. The World.
Aunque sea japonés no hay mucho que leer, se trata de una publicación de ilustraciones de Akira Toriyama, sabiamente distribuido en España en plena efervescencia de Dragon Ball previa a que salieran los tebeos. Admito que la privilegiada posición en este Top se debe bastante a la nostalgia, pues fue algo caro y debió ser la primer vez que pensé “esto tendría que hacérmelo mirar“.


4. Le Grand Livre del Barjos.
Versión francesa de The Big Book of Weirdos, de Paradox Press, sello de DC en el que salieron varios The Big Book of cosas. Conseguido en tienda de ocasión, dónde si no. En 140 páginas abarca 41 intensas biografías de freaks ilustres como Hitler, Ed Wood, Salvador Dalí o Rasputín. Entre los dibujantes encontramos gente famosa (Zeck, Quitely, Tony Harris), habituales de DC/Vertigo (Teddy Kristiansen, Peter Gross, Jaime Tolagson, Richard Case…) y perfectos (para mi) desconocidos (Ed Hillyer, James Romberger, Woodrow Phoenix…)


3. Les Tortues Ninja. La Rivière.
Sobre Rick Veitch los entendidos hablan maravillas de las obras suyas que no vemos en castellano. De forma que al vérmelo en una aventura de las Tortugas Ninja me pudo el morbo. No me parece que sea algo que Veitch ponga muy remarcable en su currículo. Aunque en las páginas que no salen los quelonios tengo la sensación de mirar una página de La Cosa del Pantano, es algo que me pasa mucho con él. Poco espectacular, en blanco y negro, la portada cuadruple hacía prever algo más molón. Como que mirando los créditos me entero que es de Liberatore. Je, no me encontraba este contraste entre portada y contenido desde aquellos álbumes de Tono y Kono.


2. Lapinot et les carottes de Patagonie.
Si os interesa Trondheim habréis leído alguna vez que aprendió a dibujar improvisando una historia sobre la marcha con todas las páginas en una cuadrícula de 3 viñetas por cuatro…que se alargó hasta las 500 páginas. Pues es cierto. Esto es. Y no fue en tienda de baratillo. En librería, 29 euros al cambio ¿Si con esto aprendió el hombre? Aquí podéis ver su evolución desde la primera página a la última. Al menos cambió el rotring.

1. (no voy a chafarte la sorpresa hasta que llegues leyendo, haz clic aquí).
Pozí, para mi vergüenza, hay autores de los que en una conversación educada no se puede reconocer que se tiene material suyo. Pero lo admito. En lo alto del Top. De importación. Pagado a tocateja. Un tebeo escrito por Mark Millar.
Ahora sin bromas, considero que todo buen adláter con aspiraciones a seguir siéndolo debe al menos una vez en la vida comprar en versión original el primer número de alguna serie realizada por ÉL! y leerlo dos veces al día con la portada encarada hacía Fullerton, California. De esta forma se concentrará en la zona tal cantidad de energía positiva que puede servir para dar a ÉL! fuerzas para acometer sus próximos trabajos o enriquecer su proceso creativo. Aunque igual no llegamos a tanto y sólo conseguimos que le piten algo los oídos.

“No sé si existen o no, pero haberlas haylas”


Las situaciones adlianas existen, muchas si se saben buscar, tantas que casi podría decirse que son el verdadero motor de nuestra industria comiquera. Sirva como magistral ejemplo la situación que copio-y-pego del Weblog de Elena Cabrera sobre su paso por las Jornadas de Coruña:

La desinformación ha llegado a un punto neurótico en el cual llegamos creer que quizás ellos tienen razón. ¿Qué ocurre cuando tres telediarios de dos cadenas diferentes, un periódico y cientos de lectores y televidentes dicen que El Víbora es una revista ya desaparecida porque el Viñetas le hace un homenaje póstumo y tú sabes que no es así? Pues que empiezas a preguntar a tus amigos: oye, ha cerrado el Víbora al final y yo no me he enterado. No es normal que hasta Miguelanxo Prado diga: “eligieron la marginalidad y da cierta pena que una cabecera histórica se haya visto condenada a la desaparición. La echaremos de menos”. Le pregunto a alguien que sigue en Madrid que no debe estar influido por este ambiente desinformativo que se entere si finalmente ha habido un anuncio de cierre y no lo sabemos. Pregunta a Miguel Ángel Martín y este contrainforma: que noooooooo.

Muy bien: alguien en el Viñetas ha conseguido que los medios más importantes que informan sobre el Salón, comuniquen a miles de lectores que El Víbora es una revista desaparecida. No sé qué pasará en Coruña con ese número de septiembre que ya está en la imprenta. O bien no se venderá ni un ejemplar o, al contrario, habrá cero devoluciones.”

Menos mal que no les preguntaron por Forum.

X-Force 1 – Página 12

Análisis a cargo de Luís Capote: “La primera viñeta es una alegoría acerca del retiro espiritual y la especulación inmobiliaria que nos azota inmisericorde: es necesario edificar en las más altas cumbres, allí donde se está más cerca del cielo, allí donde sólo llegan unos pocos. La cima no tiene espacio para muchos, así que hay que aprovechar el espacio. El exotismo se remata con una especie de matojos colgantes a lo jardín babilónico, sin duda cultivados a partir de plantas mutantes que crecen frondosamente pese a que en el lugar debe de hacer un frío de bigotes.” (sigue aquí)

X-Force 1 – Página 11

Análisis a cargo de Josep Calduch: “Un tebeo de Rob! que conduzca a una era de grandeza no lo sería si el obligado homenaje a la obra de aquel principiante Miller, Ronin. En el 100 de los Nuevos Mutantes homenajeó la escena del autoseppuku. Y aquí aquella del ronin mediocyborg sobre el montón de cadáveres. Por esto mete ahora a Cable. Nos muestra un Cable jorobado para atraer lectores, pues un cable torcido siempre es un GANCHO.” (sigue aquí)

X-Force 1 – Página 10

Análisis a cargo de El Chache: “Ante un ojo inexperto nos encontramos ante una página sencilla de acción pura y dura que poco más tiene que ofrecer al lector que unos momentos de tensión o de hastío, según su afición al género superheróico. Pero se trata de una página de ROB y nunca nada es lo que parece. Yendo más allá de lo aparente, ROB! nos ofrece una lección magistral sobre la vida y la libertad.” (sigue aquí)

X-Force 1 – Página 9

Análisis a cargo de Iván: “Hay gente que tiene a ROB como un dibujante que solo sabe dibujar disparos producidos por armas grandes, muy grandes, enormes armas. Pues bien, aquí ROB da una lección de estilo, de cambio, de adaptación, ahora los grandes disparos los producen… ¡¡las muñecas de Cable!!! ” (sigue aquí)

X-Force 1 – Página 8

Análisis a cargo de Juan González: “Rob! empieza con una escena intimista entre Cable y Dominó en la que maneja como nadie el juego de luces y sombras que le proporciona la asombrosa ventana cambiante. Parece que está en el techo pero ¡no!, en la viñeta siguiente está en un lateral” (sigue aquí)

X-Force 1 – Página 7

Análisis a cargo de Ghanima Atreides: “Vemos en la primera viñeta de la columna de la izquierda, cómo Rob! nos demuestra que los llamados superhéroes también saben divertirse, pues aparecen Cable y Dominó bailando break. Al contrario de lo que pudiera parecer, la mano metálica de Cable, no es mas grande que la otra, ni que el resto de manos que aparecen en la página” (sigue aquí)

X-Force 1 – Página 6

Análisis a cargo de Pablo Marín: “Impresionante página la que comentamos hoy…y no es casualidad ( como veremos luego) que sea la 6. Sin duda uno de los números mas usados por Rob para hacer homenajes, metáforas y solucionar antiguos rencores con la Marvel que tan mal lo trató en el pasado” (sigue aquí)