Las de Caín

A poco que navegueis por las redes habréis visto algunos de esos videos cuadrados con subtitulitos explicativos y buenrollistas en los que sucede algo que nos conmueve y nos hace sentir mejores personas. Ese violinista profesional de la Filarmónica que se colocó unos harapos y se puso a tocar en el metro. Poco a poco la gente va parando a escucharle y vemos sus reacciones. El hipster que sonríe, la pareja que mediobaila, el chiquillo oriental adoptado que deposita unas monedas, la anciana impedida que fuerza su parkinson para encestar unos billetes, las palmas de la buena gente multicolor que la aplaude, los subtítulos en tonos claros que lo van narrando… y como al final se destapa el pastel, el músico se desenmascara, todos le reconocen (obvio, como a todo famoso intérprete filarmónico) y se llevan las manos a la boca emocionados, algunos se abrazan, otros graban, y al final el dinero colectado se destina a una buena causa para el planeta. Fin. Dale click a Me gusta.

En muchos de ellos se les da una pátina culta diciendo que se trata de un Experimento Social. Esto es un poco como llamar Novela Gráfica a los tebeos. Si a alguien le graban con un engaño se podría mosquear, a menos que se le convenza que en realidad ha sido incluido para participar en un Experimento Social. Es que suena muchísimo mejor que «Cámara Oculta», que con esto sí que se molestaban.

También hay experimentos sociales en otros campos, entre ellos el de la historieta. Y Chelsea Cain es un buen ejemplo de un experimento social.

Con ese aire a lo Pilar Rahola tenía que ser polémica por narices

2016. Con más de media docena de novelas publicadas, esta escritora se decidió a dar el salto a los guiones de historietas. Sencillito, simple y bien pagado, se pensaría. Je.

Total, que esta mujer, acompañada por Kate Niemczyk, también mujer, a los lapiceros, se pusieron con las andanzas del personaje femenino Pájaro Burlón, y aprovechando toda la confusión de aquella época por la estrategia de potenciar el Chicaverso, la caracterizaron como una mujer fuerte, independiente y segura. Lo que viene siendo feminismo. Y aunque el público comiquero medio no se opone al mismo en pequeñas dosis (y son más de llamarlo igualdad), el exceso empacha. Demasiado feminismo, tenía aquello. Así que ocho números duró.

A ver, que no se entienda mal, os lo explico, chicas. Todo tiene su sitio. Coherencia, que se le llama. Tenemos nuestras costumbres y hay que respetarlas. Y entrar a trapo en el recinto de Stan Lee y hacer que las mujeres se comporten de una manera diferente a la que el Creador del Universo Marvel estableció chirría demasiado. Saber estar es una virtud ¿a que bien explicado se entiende? de nada.

La Chelsea se despidió además de la serie con una portada, dibujada por otra mujer, cuyo único objetivo era provocar.

Y si vas provocando, que te contesten significa que has tenido éxito. Y vaya si lo tuvo. Pero ya se sabe cómo aceptan las críticas este tipo de mujeres, de manera que como la serie ya estaba cancelada dio un portazo de la única manera que pudo.

Cerrando su cuenta de twitter. Ahí os quedais, falocéntricos.

2018. Las dos tipas se lanzan a un nuevo Experimento Social. Esta vez bajo el paraguas de Image Comics. Más de autor, menos de disimulo. Este va de que una mutación vírica afecta a la población manifestándose en que las mujeres se convierten en animales rabiosos felinos y agresivos cuando menstruan. Como en la vida real, vaya, pero además con transformación física. Y si hablar de reglotes y de mujeres no era suficiente, el título es para enmarcar.

Porque no hemos llegado a verlo en castellano, que a ver si se quedaban con el nombre sin traducir o lo titulaban «Locas de Otoño«.

Estais empezando a oler las antorchas ¿verdad? machitos ofendidos, egos lastimados y todo eso ¿eh? pues ¿sabeis que sucedió al principio?

Nada.

¿Y más adelante?

Tampoco.

Publicar fuera de las Dos Grandes es lo que tiene. Menos foco mediático.

Y pasaron los números, y los meses, y las lunas, y los periodos, y los temas femeninos, y las mujeres, y los cuerpos, y las transformaciones, y al final ¿sabeís quién se terminó enfadando con esto?

Integrantes del colectivo transgénero.

Porque Chelsea Cain mucho hablar de mujeres por aquí y por allá, que si se transforman porque menstruan, pero ¿y qué pasa con las mujeres con pene? ¿se transforman o no? de no hacerlo, estariamos ante una autora que ha creado un virus bastante excluyente, pues no incluye a todo el espectro mujeril. Y si es menstruación lo que desencadena el proceso ¿afecta también a los hombres con vagina? ¿entonces porque lo limitaba en su explicación a las mujeres (sin pene)?

Todo esto ha sucedido. Y Cain ha sido señalada en las Redes como una TERF (Trans-exclusionary Radical Feminist). Costó un poco más (nueve números) pero lo ha vuelto a conseguir. Chelsea ha asegurado que concluirá la historia con otros tres números, pero entretanto…

Sí, había vuelto a ponerse un twitter…

Moraleja Social: no intenteis ubicar a nadie en un único colectivo. Todos somos más de una cosa: hijos, hermanos, amigos, concebollistas, omnívoros, futboleros, marvelitas… Así que incluso errando el tiro conseguirás ofender a alguien.

Luz y Magia Industrial

¿Conocisteis La Guerra de las Galaxias? antes la llamaban así.

Lei en alguna parte, posiblemente próximo al estreno de La Amenaza Fantasma, que el conjunto de la obra debía ser considerada como un retablo tríptico. En ellos la vista y el orden de interpretación se dirigen inicialmente al corpus central, para pasar luego a la izquierda, donde se narran escenas anteriores, y finalmente a la derecha, siendo esta la parte futura. Es por esto, decían, que la obra comenzó a ser contada en su cuarto episodio, dando a entender con esta elipsis que había detrás toda una gran historia a la espera de ser contada. Lo cual, narrativa y económicamente, ahorraba muchas horas de metraje explicativo que podían ser sustituidos por una ristra de textos.

La primera tanda de la Obra fue pues el acto central, con su planteamiento, su nudo, sus interacciones, y su desenlace abierto. Una obra básicamente autoral pero que supo enganchar a crítica y público. Aventura y estilo. Una narración que podía haberse quedado ahí, contentando a todos y dejando un legado de interpretaciones y la aparición periódica de nuevas ediciones con mejoras técnicas.

Pero si algo funciona en la industria del entretenimiento debe explotarse hasta la saciedad, el público es voraz y debe ser alimentado con nuevos estímulos. Así que años después, cuando ya parecía que el acto central sería la Obra completa, comenzaron a mostrarnos la parte izquierda del retablo. Una nueva palabra comenzo a establecerse en nuestro vocabulario: precuelas.

Realizadas con oficio, sí, con con personal competente, de acuerdo, pero faltas en cierta medida de un motivo o una finalidad. Sabíamos a dónde iban a llegar, y lo que se nos iba a contar había quedado sugerido en el acto central. Todo lo demás, relleno. El visionado de las precuelas supuso pues un acto casi automático de reconocimiento al acto central. Tuvo sus momentos, pero no dejaba de ser deudora de la trilogía anterior. Si acaso introdujo algunos elementos heréticos que no venían a cuento y que misa prefiere olvidar. Cuando hay tanto metraje que rellenar pasan estas cosas.

Sucede después un nuevo parón y nuevamente parece que la Obra quedará finalmente así, en forma de díptico, lo cual tiene su sentido pues se consiguió un final bastante acertado y poco más se podría hacer con aquella trama y personajes a estas alturas. Peeero las ruedas del marketing siguen girando y la posibilidad de completar el tríptico siguen ahí. Más pronto o más tarde, acabaría sucediendo. Y si la industria huele dinero, sería pronto.

No se contaba con el autor original, pero esto no preocupa al estudio. Son otros tiempos, otros gustos, otro público. Demonios, algunos ni siquiera habrán conocido el acto central de tanto que hace que fue estrenado. De manera que dejando claro que todo esto al final es un negocio, dejan la parte derecha del retablo a manos de un asalariado de la industria, un afamado fabricante de blockbusters. Así funcionan las cosas ahora. Todo a su favor, nada puede fallar.

El tercer bloque de la saga se convierte pues en un éxito inmediato, pues auna al público nuevo y al nostálgico. Pero si bien el acto central supuso en su día un gran avance respecto a todo lo que se ofrecía en aquel momento, el producto que ahora se ofrece es comparable, y a veces indistinguible, de otras ofertas contemporaneas. Hay artificio y espectacularidad, pero cuando se rasca, poco hay bajo la fachada. Un producto sin mensaje guiado por la comercialidad y que de llevar a alguna parte será a añadir más páginas todavía al retablo, ya que la historia no debe terminar nunca mientras el público siga pasando por taquilla. La ilusión se convierte en automatistmo, de acuerdo, pero los billetes siguen siendo de curso legal. Hazlo con desgana si quieres, pero pasa por caja. Y mientras lo hagas seguiremos inventando algo.

Total, que yo venía hoy para hablar de El Reloj del Juicio Final, y no sé bien cómo me he liado con otras cosas…

¿Sabéis quién tampoco dibujaba pies? Frazetta

Los trucos de ROB! para escamotearnos los pies de los personajes forman parte ya de la leyenda del autor y del medio. Los planos, los escorzos, el humo, las sombras…todo lo que haga falta para que esas partes no salgan en la ilustración. Bien provista está la Red de ejemplos de ello, me limitaré a colocar algunos ejemplos clásicos con técnicas como la del agua (Mignola hubiera puesto humo):

La del monticulín o «ya que la tierra es redonda…»:

(Mignola le hubiera puesto hierba al monticulín):

…o la caja del código de barras, lo que nos lleva a la técnica del «vale todo«:

Aunque te aupes en algo, Dominó

ROB! es consciente de que su opción artística es objeto de debate, por eso fue de los primeros en aplaudir la pulla que le dedicaron en la película Deadpool 2. Los que admiramos al artista consideramos la estratagema un easter egg más en sus ilustraciones. Y nos alegra ver cómo la influencia del Maestro se expande y adoctrina a otros autores que con estas técnicas consiguen que sus obras seas más apreciadas y sobre todo más valoradas. Y es entonces cuando una portada rompe hace escasas fechas el record de venta en subasta dedicado a original de ilustración historietística: Cinco millones cuatrocientos mil dólares americanos.

Ilustración correspondiente a la portada del número 23 de la revista Eerie (Septiembre 1969, Warren) de mano de Frank Frazetta (1928-2010).

La obra estaba en poder de la familia, a la que suponemos que no le vendrá nada mal el pellizco. Así que algo que tienen que agradecer a ROB!, porque fijaos un poco y buscadle pies, buscadle:

Escaleras, sombras…todo vale.

Y llegados a este punto algunos os preguntaréis ¿y cómo pudo el ROB! de los 80-90 haber influido en el Frazetta de 1969? pues ËL! mismo nos da la respuesta que vosotros mismos ya debéis suponer:

TAQUIONES.

Aunque conste que cuando quiere los dibuja ¿eh? mirad, mirad que bonito. Admirad que definición.

Pocas veces habréis visto un pie izquierdo tan bien dibujado.

Very Mad Men

Editar tebeos que te vienen ya hechos de fuera no tiene nada de rutinario, sino que es bastante creativo. El contenido, los caramelos, pueden estar más o menos buenos, pero depende del atractivo del celofán con que los envuelvas, estos tendrán mayor o menor éxito. Hay que estar atento a los gustos del momento y saber atender (o crear) las necesidades que toquen. Un mismo material puede presentarse de distintas maneras a lo largo del tiempo. Así, lo que comenzó sirviéndose como Novelas Gráficas para Adultos en formato grueso, remontado y en blanco y negro…

…pasó luego a los cuadernos grapados, de mayor o menor extensión, a veces con aventuras completas, a veces partiéndolas, primero todavía en blanco y negro, y luego con el añadido del color. Con la llegada de fórum, la grapa mensual a color se convirtió en una suerte de estándar, tanto fue así que propuestas diferentes por parte de la editorial para contenidos diferentes a las series regulares tuvieron una aceptación bastante pobre.

Eso de que una cole durase sólo cuatro o seis números no se entendía bien. De hecho, para poder hacer llegar ciertas series limitadas, entendidas como tales o arcos sueltos de series regulares, tuvieron que crear títulos ex profeso para los mismos. Con esta estrategia conseguían además no líar demasiado a los quiosqueros pues no les empezaban y terminaban cosas cada mes, sino que las numeraciones iban sucediéndose.

Otra ventaja de ofrecer contenido variado bajo una misma cabecera continuada era conseguir fidelizar al lector. Cuando Norma sacaba el material de Vertigo en tomitos con portada de cartulina (el formato Prestigio, huba una época en que lo Adulto debía publicarse así), en los lomos mantuvo la numeración y me consta que había gente que encargaba, ya en librerías, todo lo que saliera de «la colección Vertigo«. El miedo primigenio a tener un hueco en la colección.

Con una base compradora establecida comenzaron a aflorar distintos envoltorios, con grapas con dos series, complementos, bimestrales, bimestrales en cartoncillo y pegamento malo, tomos más gruesos con mejor relación cantidad/precio que las grapas habituales…

y llegó la revolución.

Material clásico abundante a precios reducidos sacrificando tamaño y color. Esto acostumbró al lectorado a los tomos gordotes y tener que tirar de billetes en vez de monedas para la compra, de manera que comenzaron a aparecer gradualmente nuevas opciones algo más costosas como series que salían directamente en tomo, etapas completas en tomos integrales, tochales, recopilatorios en tapa blanda, en tapa dura, en pequeñito, en Absolute… Lo dicho, un trabajo creativo para presentar los caramelos con los celofanes que más convengan.

En paralelo, los caramelos van cambiando en origen. Pasamos de las series longevas con cientos de números a sus espaldas a una sucesión de volúmenos que raro es el que supera la veintena. La pesadilla del comprador ocasional, el que no comprende el salto que hay entre el tomo 1 (del volumen 4) y el tomo 2 (del volumen 2) que acaba de adquirir. Es lioso, de acuerdo, pero todo tiene su lado bueno: ya no hace falta cancelar series. Las que no tienen potencial no se sacan y las que lo tienen. mejor o peor, se terminan extinguiendo al poco, y las exitosas se renuevan en un nuevo volumen. Atrás quedan pues aquel temido sello de «ÚLTIMO NÚMERO» que tan mal rollo daba, como culpando a los lectores de no haber sido capaces de aglutinar la masa crítica necesaria para la supervivencia del título.

No hacia falta cancelar…hasta que la tendencia en América cambió en algunas editoriales y se volvió a poner de moda lo de las numeraciones continuadas.

Por tanto, urge tormenta de ideas en la Casa de los Celofanes, porque bien buenos que siguen siendo los caramelos. De manera que tras la línea XP, la Nueva Edición (no importa cuándo leas esto) de Batman Año Uno y La Broma Asesina, el crowdfunding de Kamandi o la revista promocional de medio euro, llegan:

¡Las nuevas temporadas de los héroes DC!

Si alguien echa un vistazo estos días a las redes sociales o a las principales webs generalistas, podrá comprobar que, gracias a fenómenos como el de Juego de Tronos, las series de televisión dominan la conversación de personas de todo el globo. De hecho, las series de TV son tendencia incluso fuera de los canales virtuales. Como muchos ya sabéis, las series de TV se agrupan por temporadas, conjuntos de capítulos de duración variable que, normalmente, están conectados por alguna trama común… ¡que es exactamente lo mismo que ocurre en gran parte de las colecciones regulares de nuestros personajes de cómic favoritos!

Así pues, siguiendo el espíritu televisivo, desde ECC Ediciones hemos pensado en dar una pequeña vuelta a la manera y a la nomenclatura bajo la que se editan algunas de las colecciones de los personajes de DC Comics. Hoy os presentamos el sistema por temporadas de ECC, en el que agruparemos en formato tomo rústica temporadas completas de iconos transmedia como Aquaman, Nigthwing o Supergirl, así como de grupos de la talla de los Jóvenes Titanes. Las temporadas se publicarán con periodicidad anual, salvo excepciones por motivos argumentales.

No lo llames «volumen», so anticuado. Llámalo Temporada. Es lo molongui.

Y si esto no cuaja los llamaremos Fase.

Espín off

Hola. Hoy pensaba contaros que, curiosamente, en España no teníamos tebeos de Deadpool, pues desde sus inicios editoriales hasta la actualidad, el personaje se había llamado y titulado Masacre. Y que el éxito que Masacre tenía en nuestro país solía ser una mínima fracción del que en América tenía Deadpool. Durante mucho tiempo sus series principales no eran capaces de sostener una edición local en grapa, y bastantes miniseries podían quedar inéditas o sufrir prolongados retrasos hasta que veían la luz arrejuntadas con otras en tomo gordo o como fuera. El pleno potencial del personaje no terminaba de cuajar en nuestro país, aún cuando se había popularizado entre el gran público no-lector-habitual por sus dos irreverentes películas. Teníamos camisetas, pijamas, sábanas, tazas…de Deadpool, pero los tebeos de Masacre iban tirandillo.

Y os hubiera contado entonces que era normal que Panini hubiera por tanto realizado una experiencia piloto de cómo respondería el público cambiando el nombre al personaje, dejando por una vez el título sin traducir en una publicación.

Y entonces os hubiera dicho que el éxito del experimento había excedido su expectativas, con los ejemplares agotados ya en preventa en los locales dónde se iban a sacar, con colas para conseguir alguno y reventas escandalosas por los sitios. Tirada de 3000 ejemplares agotada el mismo día de su aparición.

Alguno habría entre los comentaristas que argüiría que tamaño éxito era debido a la portada especial en la que aparecen David Broncano y otros componentes del popular late night La Resistencia. Portada que envolvía un material cuyo contenido todavía desconozco (¿reedición, inédito, exclusivo?). El «Efecto Broncano«, podrían llegar a decir. A lo que yo contestaría que mejor llamarlo «Efecto Espín«.

Pues un año después de haber dejado una de las entrevistas de las que mejor recuerdo guardaba el gran público-no-lector, el dibujante murciano regresó a la escena del crimen en una nueva sesión que necesitó del programa completo y un director’s cut como epílogo.

Lo que pasa es que cuando he contrastado tema y enfoque en el foro interno de los que aquí escribimos (una mala costumbre que tenemos, la de intercambiar información y datos para ajustarnos a la realidad incluso cuando no es del todo necesario), Eme A me ha hecho ver que la lógica de la experiencia piloto del cambio de nombre no se sostenía, puesto que Panini y Salva Espín ya habían hecho lo mismo hace un par de años. Agotando tirada también, hay que decirlo.

Sobre este previo sí que existe información sobre su contenido; al respecto, Tebeosfera dice:

Con lo que los ojos se me fueron a

Pero que no cunda el pánico, no hace falta que prepareis la billetera, pues ese material sí que había salido con anterioridad como parte de un tomo.

¿Dónde queda lo adliano del texto de hoy, entonces? pues en el hecho de que Panini fuera capaz en su día de volver a vender la cuarta parte de un tomo de doce euros al precio de diez cambiándole la portada. El último número de una serie regular que concluyó un ciclo de aventuras que abarcaba toda una década y cuatro volúmenes. Y llamándolo Especial Murcia porque Espín coló vistas de la ciudad en una página.

¿No os parece todavía suficientemente adliano?

Pues preguntadme si en aquella aventura aparecía Deadpool.

MOLAR MIL

La revista Action Comics publicó su primer número en Abril de 1938, y llegó a la redonda cifra de 1000 números 80 años y dos meses después, en Junio de 2018, siendo este especial un gran éxito de ventas y de críticas. Tuvo muchas. Tanto ventas como críticas.

Por la misma regla de tres, si el número 1 de Marvel Comics apareció en Octubre de 1939 lógico es que celebremos este año también su número 1000. Tan evidente que no les ha hecho falta explicarlo.

Puede haber algo de polémica con que se publique en Agosto en vez de Diciembre, pero ya sabemos que Marvel ha tenido tradición de sacar algunas series dos veces al mes durante algunos veranos. El collage de la portada ya anuncia las intenciones de la futura publicación, de la que esperan colocar al menos un millón de ejemplares (así que a lo mejor acaban sacando alguna que otra portada variante), dando cabida y merecido homenaje al pasado y presente de los comics, el cine, la televisión y el Chicaverso. Tenemos en el centro al héroe con el que Stan Lee comenzó todo en 1939 en el número 1 de Marvel Comics, el Capitán América*. Y lo bordean personajes clave del Universo Marvel de los sesenta como Spiderman, Hulk, Thor, Iron Man o la Chica Invisible. Reconoce el legado mutante Claremontiano de los setenta, lo que impide colocar mutantes de otras líneas temporales para no confundir. Explicación necesaria para todo aquel que eche de menos a Masacre, Cable u otros mutantes de la Gran Explosión de los Noventa. Concesiones a la tele en forma del Daredevil Quesadiano (y si Bendis no se hubiera ido seguro que habiera habido sitio para la Jessi), y un par descarados al cine con Black Panther y ese Guantethanos a la derecha, el único villano de la tapa.

*si veis esta frase en algún digital o ya luego en Maldito Bulo, tened por seguro que la sacaron de aquí.

Al igual en que las otras veces en que la Casa de las Ideas celebró un aniversario de este tipo

se trata de una historia especial. Ochenta años, Ochenta páginas, Ochenta equipos creativos diferentes. Autores de verdadero relumbrón. Y el orden alfabético y el diseño gráfico han querido que en el anuncio cuando uno lee «MARVEL» la vista siga leyendo y le encuentre a ËL! (o a ËLLOS!). Y es que cuando se quiere vender un millón, todo debe estar pensado al detalle.

Hay hasta chicas, pero sin pasarse.

Se espera que cada página del tebeo, realizada por uno de los equipos, haga homenaje a un años concreto. Con lo que o tenemos una historia 1939-2018 o al final acaban habiendo 81 páginas. Detalles. Pero siendo así, la distribución de autores y años es MUY importante. Es de suponer que l aprimera página, 1939, se la quedará Al Ewing, que parece ser el que van a poner a cuadrarlo todo, y algún dibujante importante en 1941 con la creación del Capitán América (personalmente, me ponen a Steve Rude ahí y me quedo feliz). El resto de los años 40 y sobre todo los 50, en los que con lo de los superhéroes apenas hubo actividad, estarán con los autores más morralla (en la editorial dirán que tu aportación es importante, pero si te han colocado ahí será por algo), y volverá a remontar con 1961 y el Universo Marvel más conocido. Entre los autores hay un tal Kirby, no creo que se atrevan…

De justicia sería meter a Claremont en 1975, con el inicio de la Patrulla, y para los Ochenta tienen ilustres veteranos como Walter Simonson, Mark Waid, Erik Larsen

Y llegamos a ROB! Y aunque da igual dónde le coloquen porque siempre lo hará bien y hará que haya muchas ventas, la paginación es importante. Lo más esperable debería ser:

Página 52 (correspondiente a 1990), pues fue el año en que comenzó New Mutants.

O bien la página 53 (1991) para homenajear a X-Force.

Esto sería lo normal, a ver qué terminan haciendo.

¿Mi apuesta?

Lo querrá hacer así, le pondrán en 1991 porque los otros que vendieron millones aquel año no están por la labor. PERO luego se darán cuenta de que con 80 páginas no llegan a 2019, pondrán una más de relleno por la zona de las décadas aburridas y ROB! terminará saliendo finalmente en la página 54.

Al tiempo.

Thanitis

Cuando sin un contexto definido oimos hablar de «La Saga de Thanos» podemos dudar entre si nos hablan de la clásica con Jim Starlin,

..o la trilogía de miniseries que Starlin desarrolló en los Años Noventa con George Pérez y Ron Lim,

…al conglomerado de tapas duras en el que se han ido agrupando series y miniseries varias, clásicas y modernas…

…o al laberinto reciente de lo que se ha ido llamando con alegría Novelas Gráficas Originales.

Y es que gracias a la gran pantalla el Titán Loco ha tenido una suerte de resurgir, y más suerte ha tenido Starlin asegurándose un buen plan de jubilación. El autor que primero lo plasmó sigue exprimiendo el filón, con relatos de periodicidad aleatoria y dibujados por artistas de corte clásico como Ron Lim,Andy Smith o Alan Davis. Y teniendo siempre bien visible la palabra Infinito en el título, por supuesto. Lo que pasa es que para esta última saga se agradecería una numeración en los lomos o algo, pues me ha pasado algo que hacía muchos mangas que no me sucedía:

Ver la portada, pensar que ese ya lo tenía y pasárseme.

Panini es consciente de esta problemática, y atenta a todo bajón en ventas intenta solucionarlo. Comprende que, para cualquier mente dispersa, el orden de La Revelación del Infinito, La Relatividad del Infinito, Los Hermanos del Infinito, La Entidad del Infinito y El Final del Infinito puede causar desconcierto, a menos que rebusque en los créditos las fechas de salida, Pero si esto pasa, se cae en la cuenta de que nos han empaquetado como Novela Gráfica Original un par de miniseries por no romper el orden en las estanterías, y tampoco eso (que se sepa, quiero decir) es deseable.

De manera que al igual que en tiempos más sencillos dijeron aquello de «no repondremos grapas, si acaso lo terminaremos reeditando recopilado en tomos«, con esta serie han pensado no reponer los primeros tomos agotados, sino que los han reemplazado por un nuevo tochal. Un taco que los inventores del título «La Colección Completa» han decidido llamar

La Primera Nueva Trilogía.

(Esa portada me suena ¿es posible que ya lo tenga?)

Trilogía porque son tres Novelas Gráficas Originales, aunque contenga lo que aquí se publicaron como cuatro; del orden no hagáis mucho caso.

Nueva porque es la actual, la de ahora, y cuando deje de serlo ya le cambiarán el título en un próximo re-recopilatorio. Y Primera

(¿seguro que no tengo esta portada?

…porque se nos dice desde ahora que con la Novela Gráfica Original anterior, los Hermanos del Infinito, comenzó una segunda trilogía.

La duda ahora es por si mirando por el bolsillo conviene ir pillando las Novelas Gráficas Originales a medida que salen o esperar al taco con la Trilogía Nueva Segunda (en cuyo caso será más fácil acudir al título que al dibujo de la portada para evitar incómodas repeticiones). Pero también…

…si la miniserie reconvertida en Novela Gráfica Original que nos ofrecieron como la tercera parte de la Saga del Infinito (Nueva Trilogía Primera, se supone), que era fácil de recordar porque la cara de la portada no era de Thanos, está incluida en el primer tochal aunque no la citen, si forma parte ya de la Trilogía Segunda e irá ahí en su pertinente Integral, si debe pillarse aparte antes de que se agote, o si podemos estar tranquilos porque cuando terminen todas las Trilogías Nuevas sacarán un Re-Integral con todo donde esta vez sí entrará.

Nadie dijo que esto de coleccionar fuera fácil. Ni cuando esperas al recopilatorio.

Lo mejor De cada

Teniendo en cuenta que la Editorial Timely/Marvel se constituyó en 1939, pero el tocho gordo de su Universo de superhéroes, la Era Marvel, comenzó en 1961, casi la mitad de los años tiene cifra redonda o terminada en 5 que celebrar. Este 2019 serán 80, y en 2021, todos con el logo de los 60. Le acabamos cogiendo el tranquillo, a fin de cuentas se trata de tener algo especial que celebrar. En esta ocasión, los fastos incluyen una serie de tomos en tapa dura recogiendo el material más representativo de cada década que ha ido atravesando la historia de la Casa de las Ideas. El tomo con el que se inició la serie en nuestro país recogía el material primigenio de Namor, la Antorcha Humana y antepasados varios.

Un material que jamás te planteaste necesitar pero que ahora se anuncia como imprescindible. Y la fiesta ha continuado con el reciente dedicado a la década de los 50.

Con Stan Lee y John Romita padre en plenitud de facultades acompañados por un especial moderno de Chaykin ambientado en la época, que los 50 no fueron buen momento para los comic-book en general. Y ya han avanzado que el próximo mes comenzará la fiesta de los personajes buenos, los de verdad, los que salen en las películas.

Y esto es lo que sabemos vía Panini por el momento. Es previsible que después llegará el tomo dedicado a los 70, al que le seguirá el dedicado a los 80, y después…

Veis dónde quiero llegar ¿verdad?

Ahora os reconcome la curiosidad ¿cierto?

Aunque pasa que vivimos tiempos en los que cualquier incerteza se soluciona en un par de clics.

Moench, Conway, Wolfman. Si, uno que se apellida igual que el chaval que guioniza las miniseries de la adolescente Raven de la DC actual.

Y los imprescindibles 80, con ese sugerente título con ese adjetivo que nos hace salivar de anticipación…

Juguemos un poco ¿qué material, que autores, consideráis imprescindibles para el tomo homenaje a Los Años 90? ¿quién merece engalanar la portada? ¿qué sagas, que crossovers, que episodios, que personajes? ¿los tenéis ya pensados?

Pues perdistéis.

Celebrate 80 years of Marvel Comics, decade by decade – and see how Marvel’s mighty mutants dominated the Notorious Nineties! As the X-Men’s popularity exploded, the X-books were the place to be – and there sure were a lot of them! From Excalibur to the radically revised X-Factor, to two (count ‘em, two) books for the X-Men alone! Generation X learned the ropes, while X-Force kicked butt! Wolverine searched for secrets of his past, Cable struggled with his destiny, X-Man explored our strange new world, and Deadpool began his rise to superstardom! But which ’90s nemesis would prove most deadly – the Legacy virus, or the mansion’s latest inhabitant…Sabretooth?!

COLLECTING: EXCALIBUR (1988) 42, WOLVERINE (1988) 48, X-FACTOR (1986) 87, X-MEN (1991) 27, GENERATION X (1994) 4, X-MAN 5, UNCANNY X-MEN (1981) 328, X-FORCE (1991) 55, DEADPOOL (1997) 2, CABLE (1993) 64

Cuando Marvel echa la vista atrás, los noventa fueron Alan Davis y Joe Quesada. Hay algo de Silvestri, sí, y mutantes de Madureira, de acuerdo, pero parece bastante chichanabo que dediquen a los X-Men un episodio dibujado por Joe Bennett o que el de X-Force se remonte a la etapa de Adam Pollina, por mucho que lo guionizara Loeb. Tenía la esperanza de que al menos el episodio de X-Man coincidiera con el que para mi marcó la década, pero tampoco.

Recordad pues, las dos reglas de la edición, la primera es que si mola terminará saliendo en un tomo. Y si no, también, que para eso están las antologías. Y la segunda es que la historia la escriben los que la publican.

Excelsior, que dicen.


El Major espectáculo del mundillo

Seguimos hablando de Major X. Sin spoilers, por supuesto, que no tardará mucho en poder verse en castellano, qué duda cabe. Que si en este país sacamos el Motorista Fantasma Cósmico en tapa dura, está claro que lo nuevo de ROB! terminará cayendo de una forma u otra.

La miniserie es noticia no solamente por la expectación levantada o las tiradas agotadas (se acaba de informar que hay que volver a pasar por imprenta para cubrir los pedidos del segundo número, que sale la semana que viene, y eso que será uno en el que ROB! sólo escribe). Es noticia principalmente porque sólo alguien cómo ROB! puede constar hoy día en alguna de las dos editoriales grandes como autor completo, que se dice pronto.

(y hasta en eso es polémico, he estado un rato buscando si es «penciler» o «penciller» ¡y no creereís con quién ilustra el concepto la wikipedia! ¡todo está relacionado siempre!)

Cada vez que ROB! saca algo nuevo, me gusta buscar los nuevos hallazgos artísticos que nos brinda. Tenía especial interés en este material porque dejando aparte su etapa en la terna Hawkman/Grifter/Deadshot, sus principales trabajos anteriores se habían visto lastrados por su colaboración con guionistas. A saber, Victor Gischler en Masacre Corps (Panini, 2011-2012) y Sterling Gates en Hawk & Dove (Spaceman/ECC, por definir). ROB! volvía ahora a hacer enteramente lo que le diera la gana. Su oficio le hace dominar los tiempos del género, de manera que nunca aburre. Sabe dosificar las escenas de acción con interludios más tranquilos, pero también sabe que las partes de diálogos no deben ser aburridas. De manera que sustituye el recurso Lobdell de tipo-sentado-en-el-tejado-con-cajas-de-texto-durante-varias-páginas por

tipo-montado-en-dinámica-motaza- con-cajas-de-texto-durante-varias-páginas. Ni punto de comparación. Esto no aburre ¿sabéis que otra obra comenzó con vehículos y cajas de texto? el Dark Knight. Una carrera de coches con un accidente. No pintaba mucho ahí, vale, pero como pocas páginas despues comenzaba la caña poca gente se acuerda de aquel sinsentido.

Y al igual que en el primer episodio del Dark Knight hay una larga escena con el resurgir del héroe en una noche con tormenta eléctrica que incorpora viñetas con relámpagos y rayos que va in crescendo hasta culminar en una viñeta en la que el sentimiento acumulado es tan grande que se hace posible hasta ESCUCHAR el trueno al leerlo, ROB! se basta con una dinámica página previa para plasmar arriesgado y gratuito salto en que podemos notar la vibración del carenado, el sol en la cara, y si no fuera porque transcurre en otra dimensión notaríamos pasar una caja de palomas made in John Woo.

Estatismo dinámico Dinamismo estático. No hay que intentar explicarlo,es un sentimiento.

Pero el verdadero gran hallazgo de este primer número va encaminado al tema comercial. Todos sabemos que la industria va cómo va, que con mucha publicidad e hype apenas se arañan unos pocos miles de ventas adicionales, y nunca hay que descuidar el tema social, de apariciones en eventos, charlas, convenciones, saludos, autógrafos, firmas, dibujitos…y cuando el tebeo en cuestión es una grapa siempre nos encontramos con el mismo problema ¿dónde te lo firmo?

Pues esto no será un problema con este ejemplar. Pues una de las ventajas de ser tú mismo el guionista y el dibujante es que puedes dejar…

…un margen bien amplio en la parte aburrida donde poder colocar una firma con dedicatoria.

Y mejor no comencéis a preguntar qué pueden ser esas dos cosas grandes y redondas que cuelgan de lo alto. Porque lo sabéis.

Disney Code Authority

Hubo mucho revuelo cuando en 2009 la Disney adquirió la Marvel. Se suponía que la compra de la Casa de las Ideas por parte de la Casa del Ratón comportaría una infantilización de los contenidos de los tebeos, o que como los personajes serían formarían parte de mercha juguetero y atracciones varias ya no veriamos muertes o cambios de status quo en los mismos. Craso error, como fuimos viendo con el Capi negroamericano, el Thor chica terminal o Iron Muerte. Sí, se metió de cabeza en aquello de la diversidad (¿existió un personaje llamado Spider-Gwenpool o lo he imaginado?), pero conviene recordar que ese berenjenal lo inició DC con Batgirl y luego la efímera línea DC You, Marvel lo único que hizo fue demostrar que podía mear más lejos.

No, Disney se abstuvo de meter la zarpa en los comics. Total, la cuota de mercado de las páginas aquellas era ínfimo. Que hicieran lo que quisieran mientras no generasen pérdidas. Y si salía algo con potencial, ya tomarían cartas en el asunto.

Lo que pasa es que un año antes de la compra los Marvel Studios habían tenido un éxito algo inesperado con una película sobre…Iron Man. Lo que no consiguieron ni Ang Lee ni Nicolas Cage, el público es así de impredecible. Y tirando por ahí encontraron el verdadero filón, el que a la casa madre Disney interesa. Así que los tebeos podían seguir sirviendo de banco de pruebas, que con que uno de cada cien tuviera potencial ya iba valiendo la pena. Pero con los personajes adaptados a la gran pantalla y otros audiovisuales había que tener un especial cuidado.
La necesidad de generar más material y adecuado para todos los públicos ha llevado incluso a que el material de los personajes de Marvel para el público juvenil lo realice otra editorial, un detalle menor. Nada de actitudes reprochables, lenguaje inadecuado o acciones inapropiadas para estos personajes. Iban a ser objeto de atención por parte de un público masivo, variado y mayormente familiar. Aunque tampoco era difícil hacerlos comportarse como ejemplos de virtud, no en vano hablamos de héroes.

Y el otro día, en su camino hacia el monopolio universal van y adquieren la Fox, y con ello vuelven a Marvel los derechos cinematográficos de grupos y personajes como los Cuatro Fantásticos o los mutantes, entre los que destaca el popular Lobezno.

El mutante canadiense, el espíritu indomable, el hombre con garras de adamantium.

Coincide que precisamente ahora Lobezno ha regresado a los tebeos, ya que estuvo apartado un tiempo, al igual que precisamente los Cuatro Fantásticos. Cabe por tanto preguntarse cómo afectará en las páginas impresas el nuevo status del Lobezno audiovisual ¿podrá seguir usando las garras alegremente como hasta ahora?

En Fox podía ir a la suya, podía hasta protagonizar su propia película clasificada para mayores ¡llegó hasta a fumar!

Acción esta que en las viñetas dejó de hacer a principios de siglo, por cierto ¿dejarán que se siga comportando como nos tenían acostumbrados…

…o volveremos a tiempos pasados en los que ni sangre ni tajos podían mancillar los ojos de los infantes?

Es un tema serio para editores y autores ¿qué hacer con el personaje de las garras si no le permiten hacer nada con ellas?

Sentidos animales, factor curativo. Que emoción, oler rastros y recibir golpes. Se corre el riesgo de que el personaje pierda atractivo, tanto para los posibles guionistas como dibujantes. Puede volverse un personaje aburrido y poco comercial. Y Disney no puede permitir eso.

Pero no alarmarse, hay precedentes de un longevo personaje,popular, y que ha formado parte de la liea adulta de Marvel, que se enfrenta a la injusticia armado con dos poderosas armas blancas. Un bárbado que no duda en meterse en cualquier refriega y ganarla a katanazo limpio, sin que se le haya reprochado nunca derramamiento explícito de sangre.

El-es-Groo.

Eso sí, para poder saciar la sed de violencia del yonqui de las viñetas hará falta introducir otro elemento en el entorno del personaje.

El Wolviperro.

Todo sea por el Box Office. Que razón tenía Mojo.