¡Este crossover es LA LECHE!

Contrariamente al tópico, empezar a peinar canas no siempre amarga la existencia por comparación del gris presente con un dorado pasado. En ocasiones sucede todo lo contrario. No vais a creerme pero quien esto escribe recuerda una lejana y remota época en que cada gran editorial de comics hacia UN megacrossover al año. Y a veces NINGUNO. Viniendo de aquellos tiempos de absoluta pobreza creativa poedis entender cómo estoy disfrutando estos días en los que no puedes seguir una serie sin que cada cuatro episodios te topes con un “Fulanitos Versus Menganitos, Parte 3 de 8” sobre la cabecera.

Pero no es sólo cantidad lo que el mercado moderno nos ofrece, sino calidad. Antiguamente los crossovers eran en el mejor de los casos una excusa para contar en varias colecciones lo que se podría haber contado en una y en el peor un mero truco publicitario para ganar dinero rápido enfrentando a personajes. No hoy en día, donde los crossovers sirven de punto de inflexión para examinar y deconstruir a los heroes que los protagonizan. Y pocos lo hacen de manera tan profunda e introspectiva como Guerra de Leches.

El reciente evento que enfrenta a títulos de la DC regular con los de VertigoYoung Animal no sólo funciona como una inteligente contraposición de sus respectivos postulados estético-narrativos. Guerra de Leches se articula como un sagaz análisis que desviste a sus protagonistas de las capas de artificio que los envuelven para revelar su misma esencia primaria. Y no es casual que junto a esa burla de humanidad incrustada de musgo la criatura del pantano el UDC tradicional esté representado por su Trinidad fundacional: Wonder Woman, Superman y Batman.

¿Y quiénes son en realidad nuestros tres arquetipos heroicos?

Empecemos por Wonder Woman:

Diana en el fondo es una tradicional ama de casa, como esa que me tiene que llegar de Rusia cualquiera de estos dias. Como todas las mujeres de hoy en día externamente es superamazona y superguerra y todo eso pero es sólo una pose para que sus amigas tuiteras de pelo teñido no la critiquen. En el fondo es una chica formal y decente que sólo espera encontrar a un hombre ideal al que servir y cuidar.

Que podría ser Superman.

Porque como Guerra de Leches revela acertadamente, más allá de superhabilidades y megacapacidades Clark es un simple y amigable ciudadano. Un chico normal y corriente, amable y servicial. El cartero. El panadero. El lechero del vecindario al que dejarías entrar en tu casa sin pensártelo dos veces. Blanco en absolutamente todas las implicaciones del término.

Y qué decir de Batman.

Ehm…

Estoooo…

¿Ya os he hablado de Doomsday Clock…?

 

Cameron shrugged

Desde su más tierna infancia la ADLO! Novelti Librari se ha movido impulsada por una irrenunciable vocación difusora. Es por ello que apoyamos con todo nuestro esfuerzo y empeño a esos artículos o libros que colaboran en tan preciada labor. Y recientemente hemos descubierto, tuister mediante, un combo de artículo + libro cuyo conocimiento del medio alcanza cotas pocas veces antes logradas.

Por fín es hora de que se sepa la verdad.

Y es Luis Miguel Ariza, con la colaboración de Francesc Miró, quien la ha destapado. Porque vosotros llevabais años, décadas incluso, emperrados en creer que vuestras películas de ciencia ficción preferidas era repugnantes panfletos podemitas pero, ay, amigos, la realidad es otra.

Existió maravilloso tiempo pasado en que, como bien glosa Miró, a diferencia de las nefastas películas de superheroes que arrasan hoy en día las que triunfaban eran cintas imaginativas y realistas como Matrix. Y Ariza ha analizado sus componentes políticos y filosóficos en un libro que, tranquilos…

…no es un tocho desos con mucha letrita apretujada y palabras complicadas de entender ¿vale? Un libro acertadamente titulado…

(yo personalmente hubiera titulado con un más rotundo todavía “¡QUE VIGILES LOS CIELOS, COÑO!” o incluso “!COMO TENGA QUE IR YO ALLÁ A VIGILAR LOS CIELOS TE VAS A ENTERAR!” pero en fin, admito el mayor conocimiento en la materia de Ariza, que para algo es licenciado en Ciencias Biológicas)

Muchas son las sorprendentes revelaciones de ¡Vigiles los cielos!. Años y años de sesudos ensayos psicológicos sobre Alien y hasta que no ha llegado Ariza no nos hemos enterado de que con su cinta de 1981 Ridley pretendía responder al tierno y amigable ET que Spìelberg estrenó un año después.

¿Veis cómo Scott es realmente un VISIONARIO?

Pero es en la disección del opus cameroniano en el que nuestro ya biologo de cabecera Ariza efectúa los más sorprendentes hallazgos. Y es que durante décadas la crítica progresista se ha empeñado en hacernos comulgar con una visión populista bolivariana del film de James en la que Skynet representaba al opresor complejo militar-industrial capitalista contra el que luchaba una guerrilla revolucionaria libertadora. ¡En su locura demagógica hasta pretendían hacernos creer que James Cameron era un autor feminista militante!

¡Cuando es precisamente todo lo contrario! Es una persona normal, no intimidado por la maldita corrección política ni las hordas de feminazis, a quien le gusta la mujer-mujer. La esencia misma de la feminidad.

Y es que a cualquiera salvo a un borrego espectador de La Tuerka le resulta evidente que el cine de James Cameron se vertebra a través de una encendida defensa de los sagrados valores de la maternidad y una frontal oposición al aborto.

¿Es perfecto ¡VIGILES LOS CIELOS! ? Tristemente debo decir que no. Quizá por hollar suelo tan incógnito es comprensible que la obra de Ariza sólo alcance hasta cierto punto y no llegue más allá. Acierta plenamente en su certero análisis de la saga protagonizada por el androide venido del futuro.

Cameron claramente desprecia al todopoderoso y entrometido estado propuesto por los liberales. Sólo la iniciativa privada puede salvarnos.

Pero en realidad la denuncia de James Cameron va mucho más allá de una crítica al populismo moderno. Su díptico ciberpunk es un manifiesto sociopolítico cuya precognición rivaliza en visonarismo como el mismísimo Scott. Y es que Terminator y Terminator 2 son una metáfora sobre la amenaza de…

¡¡¡LOS INMIGRANTES!!!

No es casual que esté protagonizada por el más famoso actor inmigrante de Hollywood, uno que no sólo no se ha molestado en disimular su acento extranjero sino que hasta ha hecho de ello su seña de identidad.

Y como la chusma que llega a nuestras costas, el terminator llega con una mano delante y otra detrás.

Pero a los cinco minutos ya está delinquiendo y robando a nuestros honestos y decentes ciudadanos.

Sólo un buenista votante de los comunistas se creería sus intenciones de integrarse. Puede que lo disimulen pero internamente siguen pensando acorde a sus bárbaras y extranjeras costumbres.

Pretenden darnos pena contando que vienen de lugares arrasados por la guerra.

Pues lo siento mucho pero no es culpa nuestra. ¡Ni que les hubieramos vendido las armas para matarse entre ellos o estuvieramos extrayendo materiales vitales aprovechandonos del cacao!

Porque la cruda e innegable verdad, esa que los proetarras rompeespañas pretenden ignorar y que James Cameron plasma de manera tan contundente, es que los inmigrantes sólo vienen aquí a una cosa:

VIENEN A POR NUESTRAS MUJERES

Sí, sois conservadores. Siempre lo habeis sido. Vuestras obras favoritas siempre lo fueron. Hora es de que lo reconozcais. Salid del armario centroderecha ahora que todavía estamos a tiempo de detener a este gobierno golpista que, como ya denunció James Cameron con aterradora precisión…

…hace la vista gorda mientras notorios terroristas salen de su merecida prisión…

 

El Transilvania de las Bermudas

Hotel Transilvania 3, Genndy Tartakovsky, 2018

The Bermuda Triangle (Tomita), Don Punchatz, 1979

¿Coincidencia? ¿Serendipia? ¿Taquiones?

¡Tú decides!

 

Yo pienso que es…

Coincidencia
Homenaje
Taquiones
Lo que digan los pérfidos nacionalistas que me apoyan con sus esca�os
Es una maqueta
Created with PollMaker

 

El Reino Venidero ha Venido y Nadie Sabe Cómo ha Sido

Muchas han sido las referencias que se han señalado respecto a los titánicos eventos que han convulsionado durante los últimos dias a nuestro partido de centroderecha preferido.

No hombre no, que me refiero al PP. Otro día hablamos de la misteriosa identidad de ese tal O. Cobblepot que aparece en los papeles de Falcone. El tema de hoy es el proceso de elecciones internas y las variadas comparaciones que ha despertado en nuestra ingeniosa prensa patria.

Muchas y variadas, clásicas y modernas.

Unas más de agradecer que otras.

Y sin embargo, y sin excepción, todas han errado.

Mariano proseguìa con su incansable lucha en pos de la verdad, la justicia y la unidad de España. Creando empleo, seguridad jurídica y confianza en los mercados internacionales. Hasta estaba logrando que de las cenizas de la aciaga crisis surgiera una nueva burbuja inmobiliaria. Y sin previo aviso una monstruosa e imparable criatura venida de no se sabe dónde ha acabado con su presidencia.

Sí, amigos.

EL PRESIDENTE HA CAIDO

Y ya sabemos lo que sucede en estos casos…

COMIENZA EL REINADO DE LOS CANDIDATOS

Misteriosos individuos de las más variadas apariencias que afirman ser el legítimo candidato. ¿Lo será alguno de ellos? Y si es así ¿cuál?

¿Será aquel que representa la firmeza, la templanza, los atributos del metal del que toma su sobrenombre? ¿El blindado justiciero que la prensa ya ha dado en llamar…

…STEELGALLO?

¿Quizá esa enigmática figura de implacable voluntad y extremos métodos a la que entre susurros los finiquitados se refieren como…

…ERRADIPEDAL?

¿Acaso el verdadero candidato es ese otro heroe de oscuro y dudoso pasado al que ya se conoce como…

…el CASYBORG?

Quién sabe.

Pero aceptad la palabra de uno que sabe y no le quiteis encima el ojo al más sorprendente de los candidatos. Recien surgida de los cuarteles de una todopoderosa organización secreta, odia que la llamen…

…SORAYA BOY…

¿Cómo decís? ¿Que en realidad son siete y no sólo cuatro?

Creedme, me lo agradecereis cuando tan sólo hayan pasado dos semanas y ya podais dormir sin tener pesadillas…

Metropolis Fashion Week

El reciente anuncio de retorno a los tradicionales calzoncillos por fuera pone nuevamente de actualidad al superuniforme.

Y es que el reemplazado Nuevos-52 es probablemente el traje que más haya durado si contamos sólo versiones que intentaron hacernos creer que eran definitivas. Ciertamente el Último Hijo de Krypton™ viste uno de los diseños más icónicos del séptimo arte.

Uno cuya inalterabilidad salvo pequeños detalles sólo rivaliza con el spandex de Spider-Man o los pantalones hechos cisco de Hulk. Básicamente los cambios que se han ido produciendo se han limitado al tamaño del logotipo o al número Pantone de sus colores.

No es de extrañar, por ello, que el mayor cambio que se ha producido en su singladura, el que sigue siendo recordado décadas después y seguirá siendo objeto de estudio de investigadores futuros no se produjera en su ropa sino en su corte de pelo.

Como ya os veiais venir…

…estoy hablando del legendario supermullet.

Ríos de tinta se han vertido sobre papel comentándolo. Oceanos de electrones fluyen por la Red de Redes™ analizándolo. No voy aquí a desglosar sus virtudes o defectos, me limitaré a señalar que el consenso es que algo así sólo podría haber sucedido en los enloquecidos años noventa. Pero ah, amigos adláteres, existe otra gran década de los tebeos. La década olvidada por todos cual tierra paralela de versiones furry de superheroes. Esa década tan ignorada y despreciada que parece mentira que apenas ocho años nos separen de ella.

La década cero-cero.

Y de hecho ni siquiera había comenzado cuando en agosto del 2000, en un episodio de relleno de una serie de Flash que aguardaba impaciente el desembarco de Geoff JOHNS!, un visionario Ron Lim nos regaló con un cambio de aspecto del Hombre de Acero™ todavía más innovador que el supermullet. Sólo los más avezados exploradores de los profundos recovecos del canon deceita conocemos su existencia y mantenemos vivo su recuerdo.

Porque el mundo debe saber que en el episodio 163 del segundo volumen de Flash, durante un instante tan fugaz como glorioso…

…Kal-El lució unos ESPECTACULARES pendientes de oro con forma de S de Superman “esperanza” en kryptoniano.

Un iconoclasta y rompedor look que, ay, los anquilosados responsables de la DC, demostrando nuevamente su pertinaz falta de perspectiva, desaprobaron de inmediato volviendo al tradicional y aburrido aspecto libre de piercings en menos de lo que canta un pájaro azul de Krypton..

Frankiemente, querida…

“¿Qué hay en un nombre?” se preguntaba el Bardo de Stratford-upon-avon sabiendo cuánto hay en realidad. Un nombre marca. Un nombre define, como llamarse igual que la sombra de un ratón bajo la segunda luna. Un nombre incluso otorga poder, como bien sabe todo demonio que se precie (pero si os atreveis a recordarle a Mephisto que su madre le puso Florindo allá vosotros). Así que no es baladí que un gobierno ya antes de formarse tenga asignado un nombre con el que ¿previsiblemente? será conocido en el futuro.

Pero ¿qué implica ser conocido como “Gobierno Frankenstein”?

¿Ser una monstruosa abominación semiconsciente que avanza con tambaleantes pasos desencadenando el caso y la destrucción más absolutas?

¿Quizá conceder que tus acciones son bienintencionadas pero son producto de una ingenuidad infantil y buenista que sería enternecedora si no fuera tan destructiva?

Quizá antes de asignar nombres de monstruos alguien debería haberse parado a reflexionar.

De haberlo hecho no se habría escogido el de quien en realidad más que monstruo es un ser incomprendido producto de unas dramáticas circunstancias. Y que por ello una y otra vez se enfrenta a los demás monstruos clásicos.

Especialmente a ese que encarna en si mismo a una casta anquilosada y arogante que se alimenta de la sangre de la prole.

Hasta el punto de que bien podríamos considerar directamente que Frankenstein es el primer superheroe.

Salvo por un pequeño detalle en que muchos ya habreis caido y que os hacía seguir leyendo este post por si se me escapaba para correr a apuntarlo en los comentarios: Frankenstein no es el nombre del monstruo sino el de su creador.

Lo que podría querer decir que estamos ante un gobierno formado por individuos benditos, o quizá malditos, con habilidades extraordinarias que lucha por salvar a un electorado que les teme y les odia.

Aunque yo prefiero decantarme por otra opción. Que estamos ante un gobierno que se ha visto obligado a tomar el poder ante la completa descomposición de un régimen ineficaz y corrupto hasta la médula.

Y que pronto vuestros amigos tertulianos conocerán su poder destructivo…

 

Nos volveremos a encontrar, nosecuándo, nosedónde…

En ADLO! somos perfectamente capaces de reconocer los errores. Lo que pasa es que no los cometemos nunca, claro, pero en las contadísimas ocasiones en que lo inconcebible se torna concebible no nos duelen prendas en admitirlo.

Concretamente de los cientos y cientos de comentarios a mi post de la semana pasada (reconozco que a veces esto de los blogs es un poco agobiante, ójala se inventaran una o dos redes sociales más que aliviaran un poco la carga) varios señalaron con acierto que no todo en One More Day era un calco de la minisaga de Flash. Que si bien el argumento principal conicidia con taquiónica exactitud no era el caso del momento central, el que originaba el título mismo de la saga.

Ese Un Día Más durante el que Peter y Eme Punto Jota se amaban con la desesperación de saber que al ponerse el sol su relación iba a desvanecerse en los abismos del olvido. En la saga de Neron no tiene lugar una escena realmente similar.

Es cierto.

Tiene lugar 30 episodios más tarde cuando el Flash sustituto de una Tierra paralela (sin número, eran los locos locos dias del Hipertiempo) debe marcharse antes de que su mera presencia destruya el continuo espaciotemporal…

…y a lo largo de último Un Día Más debe despedirse de su amada sabiendo que la reintegración de dicho continuo borrará todo rastro y recuerdo de su relación.

Sigo leyendo las aventuras del Flash clásico con entusiasmo. ¿Qué nuevos postreros homenajes arácnidos me puedo topar en sus páginas? Cualquiera de estos días se descubre que… yo que sé, que tras la máscara del mayor archienemigo de nuestro heroe se esconde un cercano conocido, un padre del mejor amigo de Barry y…

Naahhh…

Eso NUNCA pasaría en una historia de Flash…

Lo que Diso ha unido que no lo separe el Editor

Esta pasada semana hemos sido testigos de la boda del año. Qué digo del año, del siglo. Qué digo del siglo, del MILENIO.

*snifs* Perdón, yo es que siempre lloro en las bodas. Y es en ese estado mezcla de emotividad por la ceremonia y etilismo por la previa despedida de soltería que uno rememora tiempos pasados y bodas pretéritas. Y errores que esperamos que no vuelvan a cometerse.

Como el de aquella otra pareja, hace ya tanto tiempo. Él un heroe que con el tiempo fué superando su traumático origen y abriendose al mundo y al amor. Ella un fascinate personaje secundario que fué su amiga antes de convertirse en su compañera. Juntos emprendieron la tortuosa singladura de la vida en pareja y, con sus alegrias y tristezas, fueron felices. Hasta que un editor se llevó las manos a la cabeza porque habían convertido a su heroe adolescente prácticamente InCel en un señor casado a ESTO de convertirse en padre de familia. Había que hacer algo. Lo que fuera.

“Lo que fuera” se tradujo en recurrir al clásico villano de la ecitorial trasunto del bíblico Lucifer para romper la pareja con la excusa de que su destelleante amor le causaba un insoportable desagrado. Chantajeándoles con salvar una vida dicho villano logró borrar su amor y retconear su vida en común.

Pero vamos, qué os voy a contar si conoceis la historia perfectamente. Sabeis perfectamente que el personaje al que me refiero es Flash.

¿Sabes? Por una vez, una sola MALDITA vez, me gustaría que no hiceras el mismo puto chiste, duende de WordPress.

Sigh… Como iba diciendo, todos recordamos la inolvidable saga protagonizada por el seguntercer velocista escarlata allá por el lejano 1997 (tan lejano que, por poner un ejemplo al azar, Joe Quesada seguía trabajando en Event Comics y no se haría cargo del sello Marvel Knights hasta un año después ni llegaría a poder presumir del honor de dibujar una saga crucial de Spider-Man hasta el mucho más cercano 2007).

Es dificil elegir el mejor y más emocionante momento de One More Day Hell To Pay.

¿Cuando Wally West se ve atrapado por las maquinaciones de Neron y debe aceptar su inaceptable oferta? ¿Quizá en las interminables horas de tensión con Linda Park hasta que se cumple el fatal plazo?

¿Tal vez ese momento en que el diabólico villano triunfa y una hermosa relación levantada poco a poco durante años por talentosos guionistas es barrida por el yermo olvido?

Bueno, cada uno tendreis vuestra escena preferida. La mía es la final. Cuando Neron es derrotado.

Y deshecho su hechizo Wally y Linda vuelven a abrazarse como la pareja que siempre debieron ser.

Porque nadie, absolutamente nadie, sería tan completa e irremediablemente estúpido como para destrozar la relación de dos personajes solamente porque no se le ocurren ideas de guión para un superheroe casado.

¿VERDAD?

 

Cameo no es una isla del Caribe

A vosotros, los nacidos tras el cambio de milenio, esto os va a parecer una inconcebible fantasía fruto de la idealizacíon de un pasado mal recordado pero debeis saber que en remotos tiempos pasados por lo que era conocido el universo audiovisual deceita…

…era por ser un permanente festín de risas y jolgorio.

Bueno, claro, pensareis, eran los años sesenta. Esa época conocida por sus excesos sicalípticos y concupiscentes. Seguro que en cuanto los ultramolones y grimandgritianos noventa entraron tirando la puerta abajo las cosas cambiaron MUCHO.

Quizá incluso esteis dispuestos a reconocer que de acuerdo, esto pasaba con Batman porque, en fin, quién se lo iba a tomar en serio. Pero que en las aventuras de un personaje mítico y plenamente establecido como Superman nunca habríamos podido contemplar tal desmelene.

*tosecill*

Y sin embargo en algún momento, de alguna manera, en los largos años transcurridos desde entonces el DCU se ha ido oscureciendo y retorciendo. Como una solterona amargaun incel amargado reconocomiéndose en su sótano y retroalimentando su odio. Perdido completamente su joy de vivre se ha transformado en una pesadilla de dolor contenido y rabia desencadenada. En una arrasadora tormenta de amargas e hirvientes lágrimas azotando un desolado pasiaje de cenizas.

En un chiste de Muertopiscina 2.

Afirma Ezequiel Laredo en su Theory of the Mass Media Ambivalence que un Moët Chandon debe servirse a una temperatura de entre 6 y 8 grados centígrados. No es de extrañar por ello que en tiempos recientes haya habido un esfuerzo por hacer volver al DCU a las soleadas praderas de alegría por las que antaño corría feliz y despreocupado. Esfuerzos capitaneados por este señor.

Que no, no es el hermano pequeño de Mark Ruffalo sino el Visionario Productor™ Greg Berlanti.

Porque si bien en un principio su Arrow pecaba de un cargante nolanismo en cuanto el Arrowverso se ha ido expandiendo la luz y el color han entrado en él como los rayos de sol en un tenebroso y polvoriento ático en el que tras años de hermetismo por fín se abren las ventanas.

Así que desde este blog no podemos sino aplaudir con entusiasmo su última iniciativa, la de recuperar una de las más recordadas señas de identidad del añorado Batman de Adam West y Cia: los cameos incidentales de famosos.

E igualmente no podemos sino felicitar efusivamente…

…a Íñigo Errejón y a los responsables de Presencia en Medios de Podemos por su brillante cameo en el último episodio de Arrow.

A menos, claro, que esto no sea un cameo sino una sutil pista.

Un indicio de que la revelación sorpresa de final de temporada es que quien está intentando destruir la imagen de Green Arrow y acabar con la carrera política de Olliver Queen…

…es Carolina Bescansa…

¿POR QUÉ TAN SERIOS?

 

Mirando el Trasero

ESCENA 125

[Indeterminada tienda especializada en tebeos (vulgo: cómics) en algún lugar del Reino de España, mediados del Año del Señor 2018]

[Interior, dia]

PADRE CLIENTE entra por la puerta rojo de indignación y arroja un tomo recopilatorio de Panini en el mostrador ante un sorprendido LIBRERO

PC: ¡Esto es intolerable! ¡¡¡INTOLERABLE!!!

L: ¿C-caballero…?

PC: Hace dos dias vine a esta tienda preguntando por un tebeo adecuado para mi hijita y me vendieron… ESTO

PADRE CLIENTE golpea repetidamente con un dedo acusador la portada del tomo.

L: No… No entiendo…

PC: Y cuál sería mi sorpresa cuando al llegar a casa lo abro para entregárselo y mirando de reojo me doy cuenta de que la protagonista… ¡LA PROTAGONISTA ES UNA MORA DE MIERDA!

Rápido zoom a primer plano de la portada del tomo…

L: Oh cielos…

PC: ¡Y MENOS MAL que me dí cuenta antes de que mi hija lo leyera! Ustedes… ¡Ustedes venden a los niños tebeos en los que salen moros de mierda!

L: Cálmese, caballero, todo ha sido un tonto error. El becario que tenía contratado el martes olvidó explicarle un detalle crucial, voy a tener que subirle un 20% la indemnización que me debe por despedirle. Verá, cuando empezó La Moda de lo Políticamente Correcto™ muchos padres serios y responsables como usted empezaron a preocuparse por los contenidos a los que podían verse expuestos sus hijos.

PC: ¡Maldita moda! ¿Por qué los tebeos no pueden ser simples e inocentes como los que leiamos nosotros cuando teníamos su edad? Como Batman y Robin, Capitán América y el Halcón, Wonder Woman…

LIBRERO asiente

L: Al principio las editoriales añadían pegatinas de aviso en la portada. Pero los de siempre, ya sabe, esos que tienen que quejarse porque sí, se lanzaron a protestar.

PC: ¡Malditos protestadores profesionales!

L: Por ello Panini desarrolló el innovador método del texto de la contraportada. Lea, lea…

PC: ¡Rezapateta!

L: ¿Lo vé? Primero debe mirar la contraportada, ahí se explica de manera elegantemente sutil si es un tebeo que contiene ideas perniciosas o personajes perjudiciales para las tiernas mentes infantiles de nuestros retoños.

PC: Fascinante. Tomo nota para futura referencia, gracias. Bueno, yo realmente a lo que venía era a cambiar… esto… por un tebeo adecuado para mi Adelaida de las Virtudes. ¿Quizá ese que veo ahí? Es una de estas películas recientes ¿no?

L: Sí, sí lo es…

L: Pero no, no se lo recomiendo.

PC. Oh cielos. ¿Y qué tal este? He oido que su serie de televisión era excelente.

L: Lo era, pero como lectura…

PC: Repámpanos. ¿Y… y este…?

LIBRERO niega con la cabeza.

PC: ¡Cristo misercordioso! ¡Desespero como el justo y paciente Job! ¿Está condenada al fracaso mi búsqueda de un tebeo adecuado para mi hijita?

L: En absoluto, caballero. Quizá debería alejarse de los productos que la publicidad y los medios de comunicación se empeñan en meternos por los ojos ya sabemos con qué intenciones. Fijarse en series minoritarias que sin embargo pueden satisfacer sus demandas tanto de calidad como de contenido.

PC: ¿Pero cómo seré capaz de encontrar tal sacro Gríal?

L: Pues como le he explicado, cliente y sin embargo ya amigo, no fijándose en la portada sino analizando la contraportada. Lea, lea…

ESCENA 127

[Fachada de la indeterminada tienda especializada en tebeos de la escena anterior]

[Exterior, dia]

PADRE CLIENTE sale de la tienda con una radiante expresión de felicidad en su rostro y se aleja calle abajo con paso ligero. La cámara hace un lento zoom hacia el tebeo que acaba de comprar y lleva en sus manos.

Sobre la imagen congelada se sobreimprimen los títulos de crédito.

FIN.