Los tebeos son los ríos

El otro día me leí Heroes Reborn. La nueva. La de Jason Aaron. En esta nueva década en la que, como en todas, se empiezan a añorar las cosas que leías cuando todavía podías tomar hiperprocesados sin sentirte mal durante una semana, parece que todo regresa. Aunque es verdad que Marvel lleva tan puesto el acelerador que a veces parece como que nunca se ha ido.

Por ejemplo, oficialmente Kaine Parker, el malogrado clon de Spider-man, murió oficialmente en Spectacular Spider-man 227, publicado en 1995. Sin embargo, el personaje era demasiado popular, se le dió un pequeño arco de redención y siguió apareciendo durante los 3 años siguientes, dispuesto a vengarse de Norman Osborn por haber estado detrás de todo el asunto de los clones. La cosa se quedó en unos pocos ganchos pero nadie se animó a continuar aquello y como por el 98 ya se dejó de hablar de él.

Hasta que llegó 2009, y es que 11 años después, Marc Guggenheim decidió que no debía olvidarse de ello, de modo que decidió traer de vuelta a Kaine en Amazing Spider-man 609, todo a cuenta de un viejo asunto pendiente de Ben Reilly, claro.

Ah, Ben había muerto en 1996, al final del arco Revelations que ponía punto final al asunto de los clones. Desde entonces había aparecido escasamente en algún flashback breve o alguna mención peregrina, pero su regreso en forma de flashback con arco relevante en 2009 era algo distinto. Guggenheim había abierto la veda. Al final del arco de tres números, Kaine escapaba… para ser convertido poco después en un monstruo arácnido por el Chacal.

Ah, sí, el Chacal también había regresado. Realmente nunca murió, o algo así, sino que había sido un clon suyo… en fin, el viejo truco de los clones, los Muertebots y los replicantes de Thanos, ya sabéis. De hecho, que Miles Warren estaba vivo lo llevábamos sabiendo desde 2006, cuando había aparecido con una nueva identidad villanesca en la miniserie Daredevil vs Punisher de David Lapham. Sin embargo, como en aquella época los guiones de Spidey estaban en manos de JMS, enredados en aquella cosa llamada El Otro, pues el tema quedó bastante en el aire durante años.

A finales de 2009, como decíamos, Kaine y el Chacal aparecerían en el evento Spider-Island de Dan Slott. ¿Hasta qué punto la reaparición de Kaine en 2009 por Guggenheim y la resurrección del personaje por DeMatteis (viejo conocido) fueran decisiones tomadas pensando en su papel en este evento dos años después? Supongo que nunca lo sabremos. El caso es que al final de Spider-Island Kaine se recupera de la enfermedad degenerativa que llevaba matándolo ya más de 13 años de publicaciones, y se convierte en la nueva Araña Escarlata.

Por supuesto, el Chacal seguía en danza, y el siguiente paso de Miles Warren era, lógicamente, revivir a Ben Reilly, que estaba tan a gusto muerto 20 años (que en términos de Marvel, es muchísimo). Ben acabaría tomando la identidad de Chacal en el evento Dead No More: The Clone Conspiracy (publicado en 2016), en el que clonaba y “revivía” a todas las personas muertas alrededor de Spider-Man durante todos estos años. Dan Slott preparaba aquí uno de los golpes más duros a la moral del trepamuros de su larga etapa en Amazing Spider-Man.

Al final del evento, Ben Reilly y Miles Warren luchan a muerte, aparentemente venciendo el clon de Peter, que retomaría su labor como, de nuevo, la Araña Escarlata. Por supuesto, a Kaine, que todavía ostentaba dicho título, la cosa no le hace gracia, lo que les llevó a un enfrentamiento en la serie Ben Reilly: Scarlet Spider dibujada por Mark Bagley en 2017, que siempre se queja de que no le dejan dibujar a Spider-Man pero que probablemente es la persona que más Ben Reillys y más Kaine ha dibujado jamás. La serie es un auténtico sindios que incluye clones,  resurrecciones, Mephistos y todas esas cosas por las que Spider-Man es bien recordado y reconocido. Desde entonces, ambos clones han seguido saliendo de cuando en cuando, ambos como sus respectivas versiones de la Araña Escarlata.

Lucha a muerte por ser los favoritos de nadie.

Mientras tanto, Miles Warren se pega un viaje interdimensional (¡por supuesto que no está muerto!) para intentar ligar con la Gwen Stacy de Tierra 35, también conocida como Ghost Spider (o Spider-Gwen, si sigues siendo un básico). Esto ya es cosa de 2019, en la miniserie del personaje arácnido.

Ahora sabemos que a finales de este 2021 Nick Spencer deja su etapa al frente de la cabecera arácnida, siendo sustituido por un grupo de guionistas que van a llevar a cabo el evento Spiderman Beyond. ¿Y en qué consiste la cosa? Pues aunque aún no sabemos mucho, sí sabemos que el bueno de Peter dejará (temporalmente, asumimos) el traje de telarañas. ¿Quién será su sucesor? Pues Ben Reilly, nada menos. No es una cosa que ya haya pasado, o que vaya a volver a pasar. Aún no sabemos qué papel jugarán Kaine o Miles Warren en todo el asunto, aunque podemos imaginar que no permanecerán al margen.

Con todo esto quiero decir que a veces parece que las cosas se mueven por ciclos. Que cada 20 o 30 años toca reivindicar lo anterior. Pero la vida a veces no es como el Guadiana y a diferencia de los tebeos de la DC actual, tiene continuidad. Desde mediados de los 90 hasta aquí, pequeñas semillas han ido dando frutos que nos han traído hasta este momento. Y si algo podemos aprender de la Heroes Reborn de Jason Aaron es que siempre podría ser peor.

No he querido entrar en que ya hemos tenido una saga del clon este año con Miles Morales. Libre de chacales.

3 comentarios en «Los tebeos son los ríos»

    1. Que a mí la etapa de Spencer me está encantando, y además Slott lo dejó casi como softreboot al final, así que no te pierdes mucho. Pero en general Marvel está volviendo a las ideas a las que está volviendo, vaya.

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