Una De Cada

Han estrenado serie nueva de Marvel así que tendremos que hablar de ella. Brillantemente traído el título al español desde WandaVision original a Bruja Escarlata y Visión, que logra dos cosas: cambiar el nombre de ella por uno con el que jamás se le llama y obviar que el de él tendría que llevar LA delante. Mucho mejor BrujiVisión, dónde va parar.

¿Y de qué va la cosa? Pues en teoría van a hablarnos de sus protagonistas principales mientras les hacen ir de década en década por diferentes tipos de telecomedia y blablabla. Vamos, algo que es rupturista porque antes no se había hecho. Más que en películas:

Vamos, eso de insertar a alguien en la ficción televisiva y tal no es como si fuera algo típico de los noventa.

Ni, desde luego, se ha seguido haciendo en años posteriores con todo tipo de temáticas y tecnologías (hasta YouTubers, vamos). Vamos, ningún actor de Marvel lo hubiera reconocido.

Por supuesto esto no significa más que no son los primeros en hacer algo. Si lo fueran en TV Tropes no habrían tenido tiempo a crear un tropo llamado Atrapados en TV Land. Pero seguro que no ser los primeros no les importa. Porque lo importante es hacer un trabajo continuado.

Aunque normalmente da solo para una película o un capítulo, claro. Es decir, es cierto que se supone que están preparando una adaptación a TV de Permanezcan en sintonía, pero cuando le toca el turno a Supernatural, Raven, Grace (sin Will) o Earl no suelen darle mucho recorrido.

Lo que significa que es toda una oportunidad para hacer las cosas bien.

Perdón, que era una oportunidad para hacer las cosas bien.

Porque esa idea de ‘cada capítulo equivale a una década‘ queda muy bien… si conoces cómo funcionan las décadas. Por ejemplo, que la década de los ’50s tiene que hacer referencias a, digamos, series de los años ’50. Por supuesto la sitcom de pareja más famosa de la década es I Love Lucy. De la que toman… ahm… ¿algo del aspecto visual? Porque el resto parece muy claramente sacado de The Dick Van Dyke Show o Embrujada. Que tienen el problema de ser de los años ’60.

Es aquello de los pequeños detalles en los que se notan las cosas. Por ejemplo, Lucy era 6 años mayor que su pareja en pantalla (y marido en la vida real durante varias décadas) mientras que en Bewitched eran 5 los años menos que Elizabeth Montgomery se llevaba con el primer Dick (York) y solo 3 con el segundo (Sargent), mientras en The Dick Van Dyke Show él se llevaba 11 años con Mary Tyler Moore y como todo evoluciona aquí el actor principal es 18 años mayor que su interés romántico. Un tema tan poco problemático que no tiene sentido ni mencionarlo. Eh, si consideramos que Su Electrodoméstico Favorito se creó no hace tanto tiempo en realidad él tiene solo como… diez años o así. Mucho más tranquilizador. Circulen, circulen, no hay nada que ver.

También está en que el estilo de comedia de Lucille Ball no dejaba de ser una mezcla de slasptick y fuerza de la naturaleza. Así que es una lástima que no recordaran momentos como:

Pero probablemente la elección de The Dick Van Dyke Show era más lógico porque no dejaba de ser una serie meta, muy conocida y con dos estrellas en sus personajes principales. Por eso – si suponemos que podemos fiarnos de que un actor sepa lo que han decidido los guionistas. Que es mucho suponer, casi al nivel de que un youtuber de cómics sepa sobre cómics. – eligieron para representar los años ’50 una serie que se emitió de 1961 a 1965. Es el famoso Cuidado por los Detalles que tanto nos están vendiendo los periodistas culturales que dicen las notas de prensa de la productora.

Lógicamente no iban a referencias series famosas y populares en aquellos años como Make Room For Daddy, Ethel and Albert o Life with Elizabeth, que tenían no solo la estructura de sitcom, también esa vida familiar/ de pareja en su centro. Quiero decir, no vamos a pedir que use The Phil Silvers Show/ Sergeant Bilko, suficiente con que no se hernien.

Pero bueno, igual que en los ’70s decidieron que la mejor representación de los ’50s era la de Leave It To Beaver (que no había sido una serie especialmente exitosa ni había tenido éxito con la crítica, pero cuyas reposiciones eran muy baratas para el sistema de sindicación americano) y a partir de ahí podían modelar ese pasado creado por falsos recuerdos en, por ejemplo, Happy Days en 1974. Algo que, por supuesto, no hemos visto pasar nunca con, digamos, los años ’80. *cof*

Pero los años ’60s tienen más sentido porque una de las tendencias que hubo durante esa década fue la del personaje con poderes especiales que tenía que esconderlo del resto. Fundamentalmente un marciano, un robot, una bruja y una genio.

Por orden de aparición:

My Favorite Martian (1963-66),

Considerada habitualmente la primera de estas fantasy sitcoms de coprotagonista inusual con extraños poderes que deben de ser escondidos, la creación de John L. Greene fue desarrollada por el productor Jack Chertok, que rápidamente sería dado de lado por la emisora, que se traería a Sherwood Schwartz (Creador de La isla de Gilligan y La tribu de los Brady) para sacarle más provecho. Y vaya si lo hizo. La primera intención – un joven periodista se encuentra con un marciano de aspecto moderadamente humano- pasó a centrarse más en el marciano, un Ray Walston encantadísimo, antes que en las idas y venidas del joven interpretado por Bill Bixby (sí, el mismísimo Dr. Banner. a ver si os creéis que las series de supes son un invento nuevo), porque sus poderes e inventos eran más interesantes que las historias del ‘normal’, sea un marciano o un gato cósmico. El invento duraría lo justo -aunque tendría serie de animación (¿qué somos? ¿bárbaros?) una década después y en la Filmation, con algunos de los guiones previstos para la cuarta temporada- porque la cadena se dio cuenta de que mejor que un señor mayor la persona especial podría ser una señorita.

My Living Doll (1964-65),

James T. Aubrey, el presidente de la CBS (la cadena de la serie anterior, vaya) le pidió a Chertok una serie nueva con un formato similar pero no exactamente. No podemos saber si le pidió directamente que la protagonista fuera un robot-señorita pero poco me extrañaría. Hasta el punto de que la excusa del mito de Pigmalión y Galatea -con un cambio en que no es el creador del roboz porque, claro, entonces sería una circunstancia extraña, mucho más lógico que haya tensión con un señor diferente, porque la parte de cosificar a las señoritas y zumbarse a los electrodomésticos es mucho más normal. Lamentablemente la serie tuvo un pequeño problema con su actor principal que según la época de las declaraciones sobre lo sucedido fueron: Desacuerdos, Celos del papel predominante de la señorita, Adicción a la metanfetamina. Como sospecho que todo se va sumando lo mismo en otros veinte años descubrimos qué le causó esa adicción. En cualquier caso tuvo éxito (sobre todo una expresión que se inventaron: «No computa«) pero no tanto, lo suficiente como para que uno de los productores creara década y pico más tarde Small Wonder, no tanto como para renovarla por una segunda temporada. Lo que permitió a la actriz que interpretaba al robot coger otro papel en una serie de tv de supes. Sí, claro. Que, además, la serie era Batman y la actriz Julie Newmar.

Bewitched (1964-72) y

Por supuesto el éxito acabaría llegando. Como llegan todas las cosas, adaptando éxitos. Perdón, no era una adaptación, era un homenaje. Un homenaje a Me casé con una bruja (1942) y a Me enamoré de una bruja (1958) -que a su vez adaptaban un libro y una obra de teatro- porque la cultura es circular y al final todo queda en casa, que para eso la productora detrás de las tres era al Columbia. Y es que si las dos anteriores eran CBS esta era ABC. Como era televisión en lugar de Veronica Lake o Kim Novak estaba Elizabeth Montgomery, y como su marido tuvo dos Dicks, York y Sargent (Sí, cambiar de actores también pasaba antes) aunque probablemente la que más partido le sacó fue Agnes Moorhead, una actriz memorable con una extensa carrera que incluía seriales radiofónicos como Terry y los Piratas (1937) , en la que interpretó a la Dama Dragón, o Las Aventuras de Superman (1940) -sí, claro que tan antiguo había supes- en la que interpretó a la madre de Superman. No, Lara. Tanto da, porque aunque las primeras tres temporadas fueran bastante accidentadas -el creador no llegó ni a filmar el piloto, el productor original fue despedido antes de que terminara la primera temporada porque la productora quería más magia y más comedia, acabaron teniendo cuatro productores en las cuatro primeras temporadas, se murieron un par de actores, lo típico… – pronto se convirtió en un éxito. Semana tras semana bien por algún hechizo que saliera mal, que saliera demasiado bien o porque alguien iba a descubrirles, Samantha y Dick tenían una aventura. Además, como Dick trabajaba en una agencia de publicidad a nadie le extrañaba que Samantha estuviera todo el rato agitando la nariz. Y, claro, si tienes éxito lo que quieres de inmediato es una copia.

I Dream of Jeannie (1965-1970).

Pues claro que la NBC también quiso tener su serie dentro de esta tendencia y por supuesto que fue al última en tenerla, ¡es la NBC! Si hasta tiene de creador a Sidney Sheldon. Más allá del éxito de inspirar ¡Ala… Dina! lo que se puede contar es cómo logra entender totalmente al revés Embrujada. Si en aquella es una poderosa bruja que, por su amor, acepta una posición de igualdad con un mortal aquí una poderosa genio se empeña en estar al servicio de un astronauta, pese a que él la liberara en el piloto, porque dos mil año sin salir de la botella tienen estas cosas y porque ella siempre querría estar A su servicio. Luego ya la idea de que la primera temporada fuera en blanco y negro funcionó regular porque en 1965 solo quedaba otra serie de prime time en B/N. La NBC se quería ahorrar unos duros pero para 1966 tuvieron que pasarla a color porque ya no quedaba ninguna en blanco y negro, así que la excusa puesta a Sheldon -No creemos que dure más de una temporada, que es algo aparentemente poco profesional que decir excepto si eres la NBC– y pasaría a color hasta su quinta y última temporada. Luego tuvo un par de telefilmes de reencuentro -aunque sin su protagonista principal, Larry Hagman, que tenía negocios en Dallas- pero por suerte con Barbara Eden, que para algo era la protagonista. Aunque cuando Hanna -Barbera decidió producir en 1973 una serie de animación (por supuesto que tuvo serie de animación) no pudieron pagar a los actores originales para mantener las voces. Y sin Sheldon por medio produciendo se inventan a un estudiante, surfero y deportista llamado Corey que sería el co-protagonista e interés romántico de esta versión de la genio. Incluso encontraron a un jovencito sin mucha carrera para hacer de actor de voz e, incluso, cantar el tema de los créditos. Un tal Mark Hamill.

Claro que este tipo de serie se siguió haciendo, como Mork & Mindy. E incluso con supes. Que parte de la premisa de Mi Doble Identidad no dejaba de ser esta. Claro que si hoy en día se busca algo más cercano a sitcom + supes (una vez olvidemos todos Powerless) es más fácil irnos a Los Thundermans o Henry Danger y su spin-off.

Por supuesto está muy bien que hagan homenajes al color de Pleasantville, al fin y al cabo es una película en la que el pasado que muestra es también falso. Al fin y al cabo Irna Phillips estaba por ahí con sus Guiding Light y As the World Turns. Así que reconstruir un pasado sin problemas ni tensiones obviando incluso los productos culturales del momento es lo que acaba llevando a ese Great Again inexistente. Que está bien en una serie en la que se han creado unas memorias falsas reconfortantes, al menos hasta que recuerdas que este borrado es el que hace que algunos piensen que hasta que no llegó Benetton a inventarlas todo esto era pura raza blanca.

De ahí la sorpresa de ver en blanco y negro los fragmentos de los ’60 muy claramente inspirados en Embrujada. Bueno, en lo que alguien que nunca hubiera visto Embrujada pero sí leído sobre ella podría pensar que va. Un poco como pasó con la película adaptándola. Claro que ahí estaba Nicole Kidman para hacer el papel protagonista, y a nadie se le ocurriría ponerla en un papel más cercano al de, digamos, Lucille Ball. De ahí, decía, que hubieran decidido tomar decisiones técnicas como rodar en exteriores o mostrarla en blanco y negro que son como mínimo discutibles. Primero, porque refuerza esa idea de que en los ’60s la tele era en B/N y, sobre todo, porque olvida que la propia Embrujada fue emitida mayoritariamente en color. ¿Cómo de mayoritariamente? Pues 6 de sus 8 temporadas.

Supongo que esto, como lo de las fechas de lo de Van Dyke, entran en la famosa Cuidada reconstrucción con atención a los detalles.

Que viene a ser también la fidelidad a los tebeos. Al fin y al cabo el personaje debutó en 1964 (en teoría en marzo) y Embrujada en septiembre de ese mismo año. Así que ambas comparten un rasgo distintivo que se ve reflejada en la serie de televisión: Nadie tiene ni puñetera idea de qué hacen, para qué sirven o cómo funcionan sus poderes. El guion necesita que hagas algo, lo haces; al guion le viene mal, eso los poderes no pueden hacerlo. Todo lo que pedimos a las series de TV y los cómics. Una conexión clara.

Y es que, al final, citando al clásico:

AVIV BÖR!

7 comentarios en «Una De Cada»

  1. Ante todo, gracias por el trabajazo de documentación y recopilación.

    Por otro lado, si lo que dicen en https://twitter.com/serielistas/status/1351185898017329155 es verdad, los referentes de los capítulos son:
    1️⃣ ‘The Dick Van Dyke Show»
    2️⃣ ‘Bewitched’
    3️⃣ ‘The Brady Bunch’
    4️⃣ ‘Family Ties’
    5️⃣ ‘Malcolm in the Middle’
    6️⃣ ‘Modern Family’
    Más allá por tanto de referencias a décadas o épocas de la tv usa concretas.

    Para acabar, la primera mitad de la última temporada de Agentes de E.S.C.U.D.O. también homenajeaba a épocas de cine y tv policíacos. Supongo que nadie comentó porque sólo la seguimos cuatro gatos

    1. Me hace mucha gracia porque se da por bueno un tuit que no da fuentes ni nada. ¡Ah, el peridismo y las fake news! Que fácil se la cuelan a la gente, ¿verdad?

      Resulta que viene todo de una entrevista de Bettany en Vanity Fair (o una pieza, tanto da, si a nadie le importa dar enlaces a la información no voy a empezar yo) en la que comentaba las referencias, así que decidieron que podían organizarlo por capítulos. Y si cuela cuela y si no ya tienes el clic.

      En cuanto a lo de ESCUDO, el motivo es el mismo por el que no se ha hecho de Riverdale o antes de PSYCH: Cada uno escribe de lo que le da la gana. Que si te quieres sentir más especial y creer que eras el único que la veía, pues bueno, vale, me alegro. No sé yo qué dice eso de definirse por el consumo, pero, eh, seguro que puedes abrirte un blog y contarlo ahí.

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