Los jóvenes de antes sí que eran jóvenes

¡Héroes jóvenes! ¡JA! En mis tiempos teníamos superhéroes jóvenes listos para el relevo generacional. ¡Los Nuevos Guerreros! Esos sí que eran héroes jóvenes dispuestos a buscar aventuras, que se enfrentaban a enemigos clásicos como el Juggernaut o Terrax, demostrando estar al nivel de los grandes héroes del panteón marvelita. Gente en la que podías confiar como Vance Astro, Night Thrasher, Firestar o Speedball. Contaban incluso con Richard Rider, el Nova original. ¡Y se les llegó a unir la Araña Escarlata en aquella época en la que se suponía que era el auténtico Peter Parker!

Y sí, claro, antes de eso teníamos a los Nuevos Mutantes, llamados a convertirse en la formación titular de la franquicia mutante, especialmente a partir de 1990, cuando ROB! entró a ilustrar con acierto imparable los enclenques guiones de Louise Simonson. Simonson había llegado al equipo juvenil unos años antes, con el CV actualizado tras casi dos años escribiendo Power Pack. ¡Otra gran colección de héroes juveniles! ¡Una gente en la que podías confiar para hacer el relevo generacional de los 4 Fantásticos o Spider-man!

Pero hablando de Spider-man, él sí que tuvo un importante equipo de héroes jóvenes dispuestos a dar el salto a la primera línea. ¿Quién no recuerda a los Slingers? Dibujados por un ChrisCross que aunaba el exceso barroco de los noventa con la expresividad cartoon del amerimanga que arrasaría a comienzos del siglo XXI. ¡Esos sí eran tebeos de superhéroes juveniles! En cualquier momento Daredevil y compañía iban a dejar las calles en manos de estas prometedoras estrellas.

Y entonces llegaría Quesada, con sus locas ideas y ocurrencias y dio luz verde a los Runaways. Ahí Vaughan y Adrian Alphona plasmarían al grupo adolescente del nuevo siglo. Racialmente diverso. Paritario. Unos héroes que no eran como los que leían tus padres y que podías imaginar en cualquier momento recogiendo el manto de los Vengadores. Que en aquel momento no tenían ni película ni nada. Podía pasar en cualquier momento. Pero sufrieron dos renumeraciones en 3 años. Y 5 en 11 años. Y total, que al final por lo que sea, los personajes se quedaron atascados. Quizá no estábamos preparados. Por motivos que seguro que no tienen nada que ver con esto, Vaughan se fue después de esto a Wildstorm, y de ahí, a Image, donde está haciendo una cosa llamada Saga, que no está recibiendo demasiada atención, la verdad.

99% de posibilidades de no volver jamás del Huluverso.

Pero claro, después llegaron los malos tiempos. Momentos en los que ya nadie respeta nada. Y así llegan los Jóvenes Vengadores. Aquí el amigo Allan Heinberg se cubrió de gloria, y en lugar de crear nuevos y sugerentes personajes que no recordasen a nadie, no se le ocurrió otra cosa que remozar los que ya existían. Esto no es serio. ¿De verdad pretende Marvel que la gente deposite su confianza en copias juveniles, racialmente inexactas y con políticas identitarias LGTB de sus héroes más conocidos? No, esto no se hace así. ¡Pero es que desde entonces no han parado!

Marvel decidió darle una segunda entrega al desastre de estos Jóvenes Vengadores a Kieron Gillen y Jamie McKelvie, que después de un año de jugar con una alineación en la que estaban Loki, Marvel Boy o America Chavez, nadie sabe por qué, dejaron la colección y se fueron a Image a hacer una pequeñez llamada The Wicked + The Divine, una historia sobre jóvenes adolescentes con superpoderes que… bueno, esto es para otro post, quizá.

Marvel no parecía convencida del todo con esto de los Jóvenes Vengadores, por eso (además de renumerar otra vez a los Runaways) decidió crear un equipo nuevo. Los Campeones. Bueno, puede que ya existiera otro equipo llamado así hace mucho, pero lo importante es que no tenían ninguna relación. Pero aquí Marvel lo vuelve a hacer mal. En lugar de darnos nuevos personajes, no hace más que darnos versiones juveniles y políticamente correctas de los héroes que ya conocemos. Que si una Vision Chica, que si un Spider-Man Afroamericano, que si un Hulk Coreano (según los Expertos de Lodiario),… Evidentemente la cosa sale regular y un par de años después toca volver a renumerar la colección, a ver si así consigue convencer. Pero no, Marvel. Venceréis, pero no convenceréis.

Entre unas cosas y otras, en 2018 sacan también Vengadores Costa Oeste, con Kelly Thompson a los guiones. De nuevo, mal por parte de Marvel, que no puede soltar los juguetes viejos, recuperando una cabecera de los 80 e incluyendo en el equipo a la Ojo de Halcón Chica de Allan Heinberg, la Deadpool Chica (y no, no me refiero a LA BUENA) y a América Chavez. La Marvel que no sabe inventarse personajes nuevos. Cualquier diría que los guionistas prefieren guardarse sus conceptos originales para llevarlos a Image. A saber por qué, habria que preguntar a Tom King.

Es evidente lo que falla. Nadie siente que estos personajes vayan a poder sustituir a los clásicos, siendo simplemente copias de ellos. No parece que haya demasiadas expectativas por parte de Marvel tampoco en monetizar a Miles Morales, Kate Bishop, America Chavez, Wiccan, Viv Vision, Kamala Khan ni ninguno de estos personajes. En cambio, ah, los héroes juveniles de toda la vida. ¿No sentís todavía esa sensación de que en cualquier momento vamos a ver a los Nuevos Guerreros en la Mansión de los Vengadores? Desde luego, muchas más posibilidades que de ver uno de estos equipos de copias juveniles llenos de mujeres y personas de otras razas en la televisión, ¿no?

99% de posibilidades de que no sobrevivan al hostiazo HBOMAX

3 comentarios en «Los jóvenes de antes sí que eran jóvenes»

  1. Vale, pero dénse cuenta de que ahora sabemos que El Espadachín En Calzoncillos puede matar a Kang. O sea, que ya sabemos qué va a pasar cuando Kang salga en Casino Royale ’67 (digo, el Multiverso Marvel).

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