Desnudar a un Rob para vestir a otro

De manera solapada porque no afecta a Panini o a ECC, está habiendo toda una serie de movimientos de derechos entre editoriales menores. Así, en Planeta, han consumido los derechos de Los Muertos Vivientes de Robert Kirkman, lo que anuncian para compensar junto con tanda de novedades de material nuevo, material de siempre y material que ya anunciaron en 2019. Aleta se despide de nosotros para tres meses después resurgir felizmente de la mano de una Sargantana, y veremos qué sucede con la publicación del Invencible de Robert Kirkman. Y es otro bichejo, la Hidra, la que arranca de DC la parte del pastel que corresponde a las novelas gráficas para jóvenes adultos, esa en la que saldrá, por ejemplo, la historia que todos esperábamos leer sobre la hija gótica y lesbiana de Starfire. Hail.

Mucho movimiento, reorganización de recursos. Y cuando algo así sucede es porque están preparándose, dejando un hueco para algo, cambiándose los cromos para hacer sitio al siguiente fichaje. Alguna cosa importante debe estar cociéndose entre bamabalinas, pero ¿qué?

Pues descartando el material de las dos grandes, queda claro que el próximo bombazo comiquero será el que pueda hacerse con los derechos de la publicación de la miniserie de Snake Eyes, el personaje de los G.I. Joe, a cargo de nuestro querido ROB! Liefeld. Pues a saber quién tiene ahora los de los G.I. Joe o de cualquier otra cosa de la IDW.

El tercer número de la miniserie acaba de aparecer en las Américas, y el tomo recopilatorio ya tiene fecha programada de aparición para el próximo verano, así que es normal que se vayan preparando para la subasta de un material con mucho gancho comercial. Y es que el bueno de ROB! sigue sorprendiendo a la audiencia con nuevos hallazgos artístico-estéticos. En esta tercera entrega, sin ir más lejos, nos enseña la manera de hacer que las escenas de acción cundan más de lo que parece, de manera que en estos tiempos de 20 paginitas y narrativa descomprimida el tebeo nos dure algo más.

Vamos con ejemplo.

Parecen tan sólo dos viñetas ¿verdad? pero la magia del cómic en realidad se encuentra en lo que sucede ENTRE la viñetas, en lo que no se está contando y que es la imaginación del lector debe rellenar. Es este ejercicio intelectual el que hace que lo que en principio parezca una escena fluida sea en realidad una suma compleja de acciones.

Viñeta 1: el Prince of Storms (nombre libre de derechos) golpea en la cara al Cara Roja con el puño derecho, que blande un martillo.

Viñeta 2: el Prince of Storms golpea en la cara al Cara Roja con el puño derecho, que no blande nada.

Por tanto entre una viñeta y otra el atacante debe haber soltado o cambiado de mano el martillo y debe haber adoptado de nuevo una posición de ataque para repetir el golpe. Puede haber sido un retroceso del brazo, o bien puede haber dado un giro completo para dar el segundo puñetazo. Imaginación al poder.

¿Veis? ROB! nos ofrece las viñetas impares y deja al lector que complete las pares. El doble de acción en la mitad de páginas. El acto creativo que en la niñez consistía en coreografíar las peleas entre muñequitos adaptado a la narrativa dibujada de los G.I. Joe. Y una vez más, es nuestro ROB! el que está detrás de tanta maravilla.

Tomad vosotros, jugad. Esta vez con tres viñetas.

Giros, contragiros, avances, pasos de ballet ¿no es precioso? ¡ya basta de que nos lo den todo masticado y fluido! ¡no queremos papillas, tenemos dientes!

Y el genio del artista no termina ahí. Que el dibujo cunda. En una misma acción podemos ver la preparación del golpe, la ejecución del mismo y sus consecuencias en forma de piedras saltando ¡nos has visto tres viñetas, no, todo está ahí! porque el golpe lateral de izquierda a derecha está descartado, ya que la disposición de las piernas lo imposibilita.

Esta imagen en concreto me recordaba a alguna de las míticas secuencias de brutos y gigantes con las que John Buscema solía deleitarnos en Conan o Vengadores. Pero es que tras esa escena con John

…me topo de bruces con su hermano Sal. Juro que si para el cuarto número alguien sale volando despedido cabeza abajo hago la ola.

Snake Eyes Deadgame, el primer gran bombazo de la era de la mascarilla. A ver quién se lleva el premio gordo editorial por nuestros lares. Seguiremos informando del avance de esta fascinante historia sin intentar espoilear nada, tal como hicimos en la primera entrega. Vaya, nos dejamos la segunda entremedias. Pues tomad y jugad, tres viñetas de allí.

2 comentarios en «Desnudar a un Rob para vestir a otro»

  1. Yo se lo explico. Es que los luchadores de artes marciales se mueven tan rápido que ni ROB! puede dibujarlo todo. Naturalmente, eso no le impide intentarlo. AVIV!

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