No hay que dormirse en los laureles

La compañía de rifles Daisy estaba en su apogeo en los años 40 y 50, pero las leyes del capitalismo hicieron inevitable que quisiera crecer aún más. Así que echaron mano de una de las figuras favoritas de la chavalada para soporte publicitario: el vaquero de los tebeos y los seriales Red Ryder

Por cierto, esta alianza para vender rifles a los niños (y a los padres o abuelos nostálgicos) continúa hoy en día

Publicado por

EmeA

En 1972 fui acusado de un delito que no había cometido y desde entonces sobrevivo como soldado de fortuna

4 comentarios en «No hay que dormirse en los laureles»

  1. Pero si es un rifle de balines de aire comprimido!!
    Ni que fuera un AK47
    Joder, todos hemos tirado con eso en las ferias. Yo llegué a tirar hasta con una metralleta de balines que iba conectada a una bombona de butano en la feria. Aquello sí que daba miedo.
    Hace mas daño si te tiran una piedra en la cabeza que con eso.

    1. Albesti, diría que el problema no es que sean «Ak47» o rifles de balines, sino lo de ir inculcándoles desde críos fascinación y pasión por las armas de fuego. Como en los EE. UU. ya vemos que efectivamente hay una pasión por estas, un gran nivel de fallecidos por ellas (y varios jóvenes) y además hasta las AK47 parecen fáciles de conseguir XD, es difícil no ver una relación e ironizar con ello.
      Claro que siendo justos, lo de las armas para ser americano de verdad lo llevan desde finales del siglo XIX, y entonces por motivos prácticos: el Salvaje Oeste y tal (que precisamente conoció un resurgir idealizado en las pelis y series de los 50, como se ve aquí).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.