MICRONAUTAS 32

1981. Oficinas de Marvel Comics. Despacho de Louise Jones y Roger Stern, editores.

-Lo que yo te diga, Louisita, editar está bien, incluso puede ser un placer culpable lo de ir señalando los fallos de los demás y hacerles corregirlos, pero ya que te dedicas a esto y estás todo el día con papeles delante, píllate también un rato para guionizar algo tu misma. Así te sacas un dinero, que tal como dibuja ese marido nuevo tuyo tardará en que le den un encargo regular bien pagado.

-Pues tienes razón, con un poco más de rodaje y viendo cosas que hacen los demás, igual en breve les digo de pillar algo.

-Lo que yo te diga, Louisita, lo que yo te diga ¿eh? ¿quién hay ahí en la puerta? ¡pero si es ni más ni menos que nuestro dibujante estrella de Los Micronautas, Pat Broderick! ¿Qué passa, Bro’?

-Hola, Roger. Hola, Louise.

-Pasa, pasa y siéntate ¿qué nos traes? precisamente antes le contaba a Louisita lo alucinante que era que estéis sacando un título basado en unos juguetes que no conoce apenas nadie ¡se venden más los tebeos que los muñequitos! como no puede ser de otra forma, claro, la industria es así y no va a cambiar. Cuenta, Bro’.

-Pues os traigo la portada del número del mes.

-El número, a ver…el 32. Bill y tú llevais ya unos meses dando vueltas por el microverso, dejando atrás los superhéroes puros y duros y haciendo algo más en plan fantasía ¿qué amenaza acecha a nuestros queridos personajes esta vez, Pat? sorpréndeme.

-Mira, este mes se enfrentan a un oso místico.

-Vaya, Pat, es un concepto atrevido y original, ciertamente . Oye, Louisita ¿qué está apuntando?

-¿Yo? no, no, tomaba notas, simplemente, cosas…

-Me gusta sobre todo el símbolo del pecho en el oso, centra la composición y hace que la vista se vaya ahí al mirarla.

-Sí, es una runa mística muy importante para el microverso y hemos pensado que puesta ahí se notaría su importancia. Luego he usado un recurso arriesgado para que la mirada del lector migre al cuadrante inferior izquierdo, con la intención de que…

-…con la intención de que nadie note de que has puesto cinco garras en una zarpa y sólo cuatro como mucho en la otra ¿no es así, Pat?

-Canastos, Louisita, yo ni me había fijado todavía que el oso tenía garras ¡oye, Bro’, tu truco funciona!

-Sí, es que me quedaba sin sitio y se notaba demasiado, así que puse un anzuelo…

Tranquilo, Pat, nadie lo notará. A lo mejor alguna chica, pero estamos en 1981 y no hay chicas que lean tebeos.

-Ni lectores con novias. Podrán pasar décadas, Bro’, tranquilo por eso.

-Sólo una cosa, Pat.

-Dime, Louise.

-Dentro, en la historia, tápala ¿vale? que los planetas polares son muy traicioneros.

-Tranquila, me hago cargo.

(haz clic aquí para solventar la duda que te reconcome, las respuesta es cinco)

2 comentarios en «MICRONAUTAS 32»

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