Los noventa son los nuevos setenta

La pasada semana apareció en las librerías el Marvel Limited Edition del mes, correspondiente en este caso a Los Años Perdidos de La Patrulla-X. Como corresponde al espíritu de esta linea, se trata de un material que de no publicarse de esta manera no podría hacerse un hueco en nuestro mercado…si descontamos la salida en grapas en su momento por parte de fórum, y la edición integral en tapa blanda de la propia Panini en 2013. Detalles. El título es un ejercicio de retrocontinuidad realizado por John Byrne, en el que quería con 27 números cubrir el hueco en el que el título de los X-Men ese mantuvo a base de reediciones (del 67 al 93). Narrar las aventuras que sucedieron a los personajes de la formación mutante clásica antes del renacimiento con Lobezno y compañía. A Byrne se lo vio ilusionado con el proyecto (ey, poder decir en un futuro que ÉL llegó al título antes que Claremont aunque hubiera sido con calzador era todo un aliciente), tanto que en cada portada escondía a modo de guiño el número que correspondería en la serie clásica: un 67 para el primero, 68 en el segundo, etc. Sin embargo, entró Quesada en la editorial y entre sus primeras actuaciones fue aquello de Abajo lo Viejo y lo de Hay Demasiados Títulos de Mutantes, con lo que este título fue de los primeros en ser cancelado a la altura de su número 22, cinco antes de su proyectada conclusión natural. Byrne, como es de suponer, se cabreó y desde entonces no ha vuelto a Marvel ¿si es como sus otros cabreos o si todavía le dura? pues para el 80 aniversario y el Marvel 1000 no se le ha visto.

El caso es que gracias a esta edición, los felices completistas que no la tuvieran ya gozarán de esa sensación de rellenar un hueco en la colección. Y eso no tiene precio, pongan el pvp que le pongan.

Excepto, claro, por un detalle.

Porque esas aventuras no se consideran canon.

Marvel está republicando el material de sus títulos más emblemáticos en lo que llama epic collection. Tomos de unas quinientas páginas a color y en tapa blanda con la serie principal más cruces y series relacionadas, con la particularidad de que aunque van numerados según el orden cronológico de la serie, no salen al mercado en orden correlativo sino como les parece que se venderá mejor. De la Patrulla, por ejemplo, salió el 1 en 2014; en 2015 salió el 12 (Uncanny X-Men #189–198, Annual #8; X-Men and Alpha Flight #1–2;Nightcrawler #1–4); en 2016, el 2; en 2017 el 5 con el renacimiento Claremontiano (Giant Size X-Men #1; Uncanny X-Men #94–110; Iron Fist #14–15; Marvel Team-Up #53, 69–70, Annual #1 and material from FOOM #10) y el 19, con la primera despedida del inglés (Uncanny X-Men #278–280, Annual #15; X-Factor #65–70; X-Men (1991) #1–3 and material from New Mutants Annual #7 and X-Factor Annual #6 ); 2018 fue el año para cerrar la Patrulla clásica en el número 3 (X-Men #46–66 and material from Ka-Zar #2–3 and Marvel Tales #30) y 2019 nos han brindado las salidas del 17 (Uncanny X-Men #248–267) y del 4.

En este número 4 se publica, lógicamente, lo que va entre los tomos 3 y 5, entre el 66 y el Giant Size que dió paso al 94. Se publican Los Verdaderos Años Perdidos.

¿Contiene pues este tomo el material de la serie del mismo nombre de Byrne? pues no.

Sale un material loquísimo, correspondiente a las apariciones aquí y allá de los mutantes (Amazing Adventures #11–17; Amazing Spider-Man #92; Incredible Hulk #150, 161, 172, 180–182; Marvel Team-Up #4, 23; Avengers #110–111; Captain America #172–175; Defenders #15–16; Giant-Size Fantastic Four #4 y material variado como portadas y pinups de los números con reediciones) de esta etapa oscura. Con gente como Englehart o Sal Buscema, el Hulk de Severin (¿John o Marie? no me he fijado) o Herb Trimpe.

Este es el verdadero material de los Años Perdidos, esto es lo que tenéis que reclamar en tapa dura, verdaderos creyentes, cualquier otra cosa será (¿osaré decirlo?) un hueco en vuestra colección.

Con esto de las epic collection, Marvel además mantiene vivo el copyright del mítico logo.

Y no os fijeis en el precio ¿conocéis ya las ofertas random de amazon Alemania?

Esto por una parte. Pero hablemos de Byrne, con el que pasa una cosa curiosa, que en sus inicios fue de lo más molón y vanguardista, pero un buen día y sin grandes cambios el material que producía comenzó a parecer viejo. Sucedió de repente, de veras ¿Cuándo sucedió? igual es subjetivo y depende de cada uno, pero yo me di cuenta cuando sus Wonder Woman (1995). A partir de entonces, fueran proyectos de retrocontinuidad (estos Años Perdidos, el Chapter One de Spiderman) o enclavados en la actualidad (Doom Patrol, Blood of the Demon, All-New Atom, sus últimos Next Men...), lo que antes era (y sigue siendo) modernidad comenzaba a oler a rancio.

Y es que de una forma u otra Byrne siempre ha sido un hombre fuera de su tiempo, bien por moderno o bien por antiguo. Sus inquietudes estilísticas le llevaron en los ochenta a hacer cambios en el look de los personajes que llevaba. Mucho hablamos de los looks ochenteros con Romita Jr (born in 56) de Tony Stark, Kitty Pryde o Coloso, pero durante sus estancia en los 4F Byrne fue variando desde su primer número el peinado de Sue Richards.

Y no me he visto con coraje de poner cuando llevaba mullet

Rediseñó también durante unos números el aspecto físico de La Cosa, haciéndolo más grumoso como en sus inicios, y aprovechó unas agresiones que terminaron en hospitalización a Alicia Masters para raparle el cabello. Su cambio más notable fue cuando en un viaje a la Zona Negativa (ahora se les denomina a esots personajes Imaginautas, pero la primera vez que se fueron de exploración científica por el puro afán de conocimiento fue esta)…

…sus uniformes se «negativizaron» en la reentrada.

Pero hubo otros cambios que demuestran la atemporalidad de sus diseños y sobre todo su cualidad de visionario. Fue en la saga de los números 271 a 273, la última enteramente dibujada por él, ya que a partir de entonces comenzó a tirar de entintadores como Al Gordon y Jerry Ordway. En ella visitan la mansión de su años desaparecido padre para coscarse de que en su laboratorio hay una máquina del tiempo, así que igual es cosa de ir a buscarle. Todavía era 1984.

Y un lector se dio cuenta.

John Byrne, un hombre realmente adelantado a su tiempo. O mejor dicho, desplazado. Nos adelantó los Noventa en plenos Ochenta.

Y cuando llegaron los Noventa se Setenteó. Así sigue desde entonces

2 comentarios sobre “Los noventa son los nuevos setenta”

  1. Que Byrne empezaba a parecer más viejo que los rupturista que pretendía ser, también me resultó evidente a partir de su Wonder Woman.
    Llegando su Spider-Man quedé convencidísimo de ello… Sus «Años Perdidos» iban por ese mismo camino, así que pasé de ellos.
    Aún así, sus Cuatro Fantásticos me siguen pareciendo llenos de grandes historias… Y no sólo por las chamarras…
    Por lo demás, gracias por recordarme ESE traje de Sue Storm-Richard. Cada que creo que he logrado olvidarlo, alguien me lo recuerda.

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